(K-ON! y sus personajes son propiedad de Kakifly)

Skin-deep Love

Capitulo 7: Beso

"Cuando esos sentimientos se expandieron, pensé que sería en ambas, sino significo nada ese beso, entonces ¿Qué hago pensando en que mis lágrimas serían las gotas de lluvia que caen sobre mi cabeza?"

La baterista abrió lentamente sus ojos sintiendo como un peso le evitaba poder quedarse dormida, a su lado descansaba tranquilamente después de haber llorado una vez más, la castaña que sufría ante su corazón lleno de incertidumbre. Ritsu enmarco una sonrisa en sus labios y lentamente se acomodo, acunando a la guitarrista quien al percibir el tacto se abrazo de la joven, provocando la sorpresa total de esta. – Aprendes bastante rápido las cosas, incluso a ser más fuerte. Jamás pensé que llegaría el día en que tendría que acunarte solo para que me dieras tu apoyo Yui. Mi pequeña y linda amiga. – Se sonrió nuevamente al pensar de tal manera al ver a la joven que le abrazaba mientras apoyaba su cabeza delicadamente sobre el pecho de la baterista.

-…A…Azusa – Pronuncio delicadamente entre sueños la guitarrista, provocando el desconcierto de su acompañante, quien no podía evitar mirarle, aún tenía en su mente, calcadas como un manuscrito las palabras que Yui había expresado ante su comportamiento.

"La baterista le miraba sorprendida, mientras tomaba otro sorbo de su té y comía un pedazo de galleta. Yui sonreía abiertamente ante la felicidad que sentía al comer cosas deliciosas, y eso más que nada alegraba a su amiga.

-Tal parece que nuestra conversación quedara pendiente durante un buen rato… estás ensimismada comiendo Yui – Inquirió con desgano apoyando su rostro sobre la palma de su mano. La castaña de ojos ambarinos le miro con reproche y se aclaro la garganta mientras continuaba pensando en aquello de lo que debían discutir.

-… Perdón por esto, pero quiero hablar ahora mismo del tema.

-Entonces me puedes explicar ¿Por qué saliste tan repentinamente con el tema de Mio, cuando nos encontrábamos en el restaurante? – Pregunto tomando con su otra mano una galleta de la mesita.

-Tal vez he estado pensando demasiado las cosas desde que me enferme, desde que bese a Azusa y…

-¡¿Qué hiciste qué? – Exclamo mirándole con los ojos abiertos como platos, mientras su cuerpo se expandía una extraña sensación de escalofríos. – Yui, si estás con Mio… no creo que debas decir o hacer estas cosas.

-Ya lo sé… pero es solo que… quería saber si realmente los sentimientos de Azusa por mí los había abandonado ya, tal parece no me he equivocado, yo le quiero, no puedo evitar amarla pero… ella no me ama y no quiero ver lo que suceda.

-¿Qué hay de Mio? ¿Qué harás con tus sentimientos a Mio, si aún dices que amas a Azusa? No puedes estar con las dos, si fuera por eso yo…

-¡He! Ric-chan eres muy clandestina para tus relaciones – Dijo con una nota de gracia mientras le miraba de reojo sonriente.

-¡No es verdad! – Desmintió riendo mientras le lanzaba una galleta a su amiga quien reía a carcajadas ante la reacción de Ritsu. – No sería capaz de hacerle eso a Mio y tampoco a Mugi…

-Mugi-chan ¿verdad? – Inquirió dejando de reír, al igual que Ritsu quien asintió poniéndose nuevamente seria. – Mugi-chan es la persona más dulce, comprensiva, rara algunas veces y más cariñosa que he visto, es por eso que es una de mis mejores amigas. No la quiero ver sufrir Ric-chan, tanto como no quiero verte sufrir a ti, ni a Mio…

-¿Qué hay de ti? Tú tampoco deberías sufrir… y ¿Qué estamos haciendo? Sufrir por más que tratemos de hacernos a la idea de que el día de hoy solo hablaríamos de ti y de mí. – Agrego bufando ante el cansancio que tenía tanto en su corazón como en sus pensamientos.

-¿Qué tal si dejamos la conversación… de Mio para otro día? ¿Sí? – Pregunto mirando avergonzada su té, Ritsu le observo y sonrió asintiendo. – Pero hay algo que no comprendo. Tus sentimientos a Mugi no los cuestionare pero… ¿Cuándo nació ese sentimiento? Si es que puedo saber – Confesó mirándole llena de ansiedad.

-Creo que fue… el día en que salimos por primera vez solas, fue tan divertido estar con ella, sin pensar en nada más que en nosotras, los días pasaron y comenzamos a salir mucho más, me agradaba la idea de estar con ella y creo que… fue cuando nacieron mis sentimientos a Mugi.

-¡Que historia más romántica! – Inquirió con sus ojos llenos de lágrimas, mientras sonreía. Se limpió con las mangas de su sudadera las lágrimas y le miro nuevamente con una sonrisa, que le devolvió la baterista.

-Bueno… por ahora no nos queda más que hablar, dejemos de lado el tema, ellas. ¿Qué tal si vemos lo del campamento? – Pregunto con una nueva sonrisa, provocando que recordara aquello que tanto la mortificaba a la guitarrista.

-Ric-chan… ¿Qué sucedió con nuestra participación en el festival escolar? Yo estuve enferma… y no sé porque siento que he cometido grandes errores, nuevamente estuve enferma para una presentación y nuevamente les falle… yo soy una mala chica. – Inquirió bajando la mirada mientras comenzaban a caer lágrimas alrededor de su mejilla. Ritsu le miro sorprendida, no había pensado en llegar al punto de lo sucedido en la presentación, pero solo pudo dar un largo suspiro antes de acercarse a la castaña y acariciarle la cabeza.

-Yui, todo está bien… Sawa-chan se encargo de tocar la guitarra sustituyéndote, aún así… nos falto ese toque tan especial que le das… pero estábamos seguras de que si te mejorabas pronto volverías a subirte por una última en el escenario después de las vacaciones. Estoy segura de eso.

-¿De veras? – Le miro limpiándose las lágrimas, la baterista asintió sonriente y se quedo un momento viendo como una vez más le abrazaba la guitarrista que no paraba de llorar, replicándose lo inconsciente que podía llegar a ser y descuidada."

La baterista volvió su mirada sobre la castaña que descansaba entre sus brazos, sintiendo como el roce del aliento de la joven chocaba contra su pecho, provocándole leves delirios ante la respiración acelerada. – Yui… no sé por qué hacemos estas cosas… cielos me pregunto… si te beso ¿estaré besando indirectamente a Mio? Quiero comprobarlo, tus labios… están rojos, es verdad hace un poco de frío. – Ritsu tomo una bocanada de aire, acercando su rostro hasta el de su acompañante, sintiendo como la presión de la atmosfera y de que en cualquier momento se despertara provocaba que su corazón latiera a mil por hora, abrió sus ojos nuevamente pensando en la cercanía de sus rostros, solo estaba a unos cuantos centímetros de los labios de Yui y sentía que se desvanecería si no actuaba de una vez. Abrió poco a poco su boca y entonces mordió suavemente el labio inferior de la guitarrista quien soltó un suave quejido entrecortado junto a un suspiro que choco de frente contra el acalorado rostro de Ritsu, quien soltó suavemente el labio sonrojada de lo que acababa de hacer, apegando sus labios contra los de Yui, abrió sus ojos de par en par sorprendida ante el roce de los labios cerrados de su acompañante contra los de ella. – No se mueve todavía… pero sus labios son tan suaves y tan carnosos, no sintió que le mordí… quiero más, quiero sentir más. – Comenzó a mover de a poco más su mandíbula empujando a su vez su lengua, sin darse cuenta que su compañera y amiga empezaba a reaccionar, abrió lentamente sus parpados descubriendo junto a una oleada de calor, la sorpresa de sentir sus labios pegados contra los de la baterista quien se mantenía tensa y llevaba cerrados sus ojos, miro las cejas alzadas tras el flequillo, aún continuaba nerviosa por aquella y sus mejillas enrojecidas lo confirmaban. Yui sintió que no podía aguantar más abriéndole paso a su acompañante quien al instante se adentro con su lengua a la boca de Yui, precipitando que esta se arquera sintiendo la húmeda y cálida lengua de Ritsu. – Se siente tan… los labios de Ritsu son dulces. – Lentamente la baterista se separo de ella dando paso a una avergonzada Yui, que le miraba de reojo sintiendo sus mejillas calientes.

-Ric-chan… como decirlo...

-Yui perdóname… debería ser yo la que hable, no debería haberte besado es solo que, pensé que si te besaba sería un beso indirecto con… Mi-o – Pronuncio en voz baja, provocando que se le escapara una sonrisa de los labios entreabiertos de la guitarrista.

-Ric-chan… no sabía que tenías esos sentimientos tan profundos y… húmedos ante Mio – Inquirió entre risillas mientras le miraba coquetamente, provocando que su acompañante le miraba avergonzada y sorprendida ante la reacción tan positiva que había tomado Yui. – Además… si piensas que eso fue indirecto, también has besado a Azusa y eso me enfada y sería un beso directo conmigo. ¿No lo pensaste antes de hacerlo?

-… Creo que debería haberlo pensado dos veces – Repuso sonrojándose aún más de lo que había hecho. – Yui, ¿me perdonas? Además…

-Esto no lo sabrá nadie Ric-chan – Le aclaro, interrumpiéndola. – Además no podría contarles de tu aventura adentrándote en mi boca pensando que era Mio, cielos Ric-chan tus pensamientos están demasiado pervertidos para mi criterio… pero creo que te perdono.

-… ¿Quién dice eso? ¿La que besa a Azusa aún estando con Mio o la desvergonzada que me dio el paso para que metiera mi lengua en su boca? – Pregunto pícaramente mientras tocaba uno de los nervios tensos de la guitarrista.

-Diste en el blanco, está bien nos quedaremos en silencio con esto y no te molestare más, pero solo con esto. – Aclaro entre risas mientras le asentía también sonriente Ritsu.

"¿Estaré buscando en el lugar incorrecto? Mis sentimientos, que aún cuando he brindado aún permanecen dentro de mí, sintiendo pena, sintiendo como mi corazón se retuerce tras ese infundado corazón que me entrego bajo una fría capa de hielo. ¿Es eso o solo temo que este sueño se acabe?"

La rubio camino con su teclado colgado de su espalda en dirección a la casa de Mio, sintiendo como una extraña sensación se asomaba en su corazón. Sentía nervios de volver a hablar solo con ella, simplemente de aquello, el mensaje lo había facilitado un poco más, sus nervios no se aplacaban pero aún así le sembraba dudas aquel mensaje.

"Mugi… perdona por este mensaje tan repentino, pero quiero hablar contigo acerca de Ritsu… ¿puedes venir a mi casa esta tarde? – Mio"

Había dejado todo más claro, pero su corazón aún llevaba las dudas de aquello por lo cual la atormentaría la morena de ojos grisáceos. Tomo una larga bocanada de aire cuando se encontró de frente con la puerta de la entrada a casa de Mio. Tomando el valor para llamar a la puerta y que a su vez fuera atendida por quien le esperaba.

-Ah Mugi… por favor pasa, no hay nadie en casa así que estaba preparando algo para que comamos en mi habitación – Inquirió en tono relajado permitiéndole la pasada a la rubia que aún no se movía de su lugar, Mio le miro extrañada y dio un suspiro – Anda ya… no hago daño, como para que tengas miedo.

-… Perdóname, con tu permiso – Inquirió dando unos cuantos pasos dentro de la casa. Ambas jóvenes avanzaron hasta la habitación de la bajista y esta le señalo que se podía acomodar mientras iba en busca de algo para comer junto a su rubia compañera. La bajista al terminar con todo lo demás, llego hasta su habitación y se encontró con una Mugi bastante intrigada y asustada.

-Mugi… esperaba que no te pusieras de esta manera cuando te mande el mensaje… no creo que sea de vida o muerte lo que debamos hablar – Inquirió nuevamente de manera relajada mientras se sentaba.

-Pero Mio-chan… es de Ritsu de quien debemos hablar, me lo has dicho en el mensaje. ¿Cómo debería ponerme si me dices esto? – Profirió precipitadamente provocando la sorpresa de la morena que se había quedado mirando los dedos de la rubia que no dejaba de moverlos.

-¿Están saliendo no es así? – Mugi le miro llena de sorpresa por aquella pregunta tan cargada de sentimientos, aquello había salido desde el fondo del corazón de la bajista que había reprimido desde un tiempo atrás los sentimientos que tenía a su amiga – No por ello, si me dices que están saliendo te la arrebatare. No sería capaz de eso… además, no puedo entender muy bien mis sentimientos, con Yui mi corazón late aceleradamente pero con Ritsu… ya ni lo sé. Pero de lo que estoy segura es que…

-Mio-chan, aún no se qué pasa exactamente contigo y Ritsu, estoy segura de que ella se priva de sus sentimientos y que solo está conmigo por ser bondadosa pero… si hay una sola esperanza de que ella de verdad sienta algo por mí, quiero aferrarme a la idea – Interrumpió mirándole determinadamente.

-… Está bien, creo saber que eso si es amar, aún no se cómo se ama, pero Yui me está enseñando, lentamente aún con sus temores pero cada día trata más y más, y le hice una promesa a Azusa.

-¿Azusa-chan? – Mio asintió levemente moviendo la cabeza, provocando que la intriga se sembrara en la mente de su rubia amiga.

-Ella está decidida a quedarse con Ui… así que me ha pedido que proteja con todo mi amor y comprensión a Yui, que le cuide hasta que no pueda más y todavía seguir. Y yo acepte esa promesa que la cuidaría fuera como fuera.

-… Jamás pensé que sucedería un acontecimiento como este… Azusa-chan tomo un rol distinto en lo que yo pensaba iba a ser una gran historia.

-¿Historia? – Pregunto la bajista mirándole extrañada de aquellas palabras, la rubia alzo su vista y negó sonriendo avergonzada de lo que pensaba – Mugi… no me digas que te estás ¡¿Te estás imaginando una historia Yuri?

-He… Mio-chan me has pillado – Inquirió con una leve sonrisa en sus labios. La joven le miro una vez más y tomo un aire más serio – Mio-chan… si estamos saliendo yo y Ritsu. ¿Crees que me puedas dar tu consentimiento a mis sentimientos? – Pregunto mirándole fijamente, provocando la sorpresa de aquella inesperada pregunta, Mio le miro boquiabierta ante aquello pensando en cada palabra y en especial, pensando en su querida amiga, la presidenta del club, la baterista de la banda, la joven que la había alentado, que le había quitado un poco la vergüenza y que ahora se volvía más seria que ella respecto a sus sentimientos. Dio un largo suspiro antes de volver a mirarle con una sonrisa, acercándose hasta besar delicadamente la cabeza de la rubia que le miraba extrañada y sorprendida aún más que Mio acerca de la pregunta, al sentir el cálido beso sobre su cabeza.

-Si Mugi… de esta manera te estoy dando mi bendición ante los sentimientos de Ritsu y los tuyos… no puedo hacer nada más si yo he decidido quedarme con Yui – Aclaro mirándole.

La tarde se paso volando entre risas y acordando aquel tan ansiado viaje para entrenar una vez más en la playa, también la visita al parque de diversiones y todos los eventos que habían buscado un tiempo atrás ambas jóvenes que ahora después de la tormenta volvían a sentirse tranquilas al estar al lado de la otra. Mugi miro sonriente como escribía en una hoja tranquilamente lo acordado, la bajista. En ese momento sonó su teléfono alzándole para descubrir que le llamaba quien le acababa de alterar el pulso, miro de reojo a Mio, quien asintió sonriente a que contestara.

-Discúlpame, es solo que… no podía evitar esperar que me llamara. – Inquirió contestando a su teléfono, Mio forzó una sonrisa, sintiendo como ese sentimiento le hacía sentir un cálido dolor dentro de su pecho. Escuchando la suave voz de la tecladista de aquella banda que tanto amaba. Su corazón se desboco en el momento en que escucho aquella palabra salir de los labios de la rubia – "Yo también te amo, Ritsu" – Entorno la vista en la hoja sintiendo como la presión de su corazón hacía fuerza bajo sus pulmones, impidiéndole respirar fácilmente.

-¿Mio-chan? – Pregunto mirándole, la bajista alzo la vista al ver que le miraba preocupada su amiga - ¿Qué sucede? Te he llamado dos veces y no me has respondido.

-Perdón… es solo que estaba pensando… en las canciones que deberíamos componer para aprender en el campamento. – Inquirió nuevamente con una sonrisa forzada. – Peor ¿Qué me decías?

-Ah cierto… Ritsu, se encuentra desde ayer con Yui, y dice si queremos ir a un karaoke, están empecinadas en ir a cantar y aunque digamos que no, ellas van a ir a cantar sin importar que. ¿Qué dices?

-… No se puede hacer nada, vamos entonces – Repuso apoyando su rostro sobre la palma de su mano.

-¿Estarás bien con esto? ¿Verdad Mio-chan? – Pregunto mirándole aún preocupada y sintiendo como la tristeza comenzaba a invadirle, la bajista noto aquel cambie y asintió instantáneamente.

-Mientras este con Yui… voy a estar bien, ya que ella me está iluminando el camino ahora – Respondió demostrándole una sonrisa llena de satisfacción al recordar a la castaña que sonreía siempre, incluso cuando lloraba.


Notas de Autora:

Ahora si creo estar dispuesta a cuantos me quieran matar, se que aman el Mitsu, lo se perfectamente, pero quiero saber antes de sus amenazas, ¿qué les ha parecido el capitulo? Estoy a un día de irme de paseo y esta loca e insana idea llego a mi mente como no me lo esperaba, de veras todo esto es inesperado también para mí, pero bueno, ¿qué le haré?

¿Yui y Ristu? ¿Mio junto a Mugi? Tenía que escribir un capitulo así, digo todo tiene que aclararse alguna vez, y todo se tiene que tensar por igual, solo espero y de este capitulo salgan muchas más buenas ideas.

Espero saber de sus amenazas, reviews y todo lo demás, nos estaremos leyendo en próximos comentarios, y que estén muy muy bien.

Ah además, en tanto llegue, comenzare a subir un nuevo fic además de este, pero de Kannazuki no Miko, si les parece y lo quieren leer estaré ansiosa por saber, lo subiré el próximo domingo, por ahora solo las dejo con el séptimo capitulo.

Matta~ne!

Ne~chan!