(K-ON! y sus personajes son propiedad de Kakifly)
Skin-deep Love
Capitulo 8: "Te quiero"
"Fue sino aquel momento en el cual me dedique a observarte, que me entere de que ya te estaba amando, enamorándome cada vez más de cada parte de tu ser, de tu corazón y que inevitablemente jamás podrían ser míos."
Mio avanzaba unos cuantos pasos atrás de la rubia que aún sentía temor de enfrentar a Ritsu junto a su amiga. La rubia se detuvo sin entender el porqué de aquello.
-¡Mio! ¿Estás segura de que quieres venir conmigo al karaoke? – Se volvió tomando ambas manos de la bajista quien al fin pudo darse cuenta de la realidad, estaban a unos cuantos centímetros del karaoke y dentro de él, seguro ya se encontraban ambas chicas cantando, Mio le miro notando aquella preocupación que jamás podría evitar demostrar la tecladista.
-Si Mugi… se que será un poco difícil verla pero… estaré bien, si no aguanto saldré de la sala y ya, no te preocupes, además está Yui – Agrego con una sonrisa sintiendo como cada vez más ante la preocupación de su amiga, los nervios se tensaban.
Ambas jóvenes entraron al lugar y se encontraron de frente con ambas chicas quienes coreaban las canciones que estaban sonando, Mio miro extrañada el comportamiento de ambas que se encontraban cantando al unisonó una canción de metal, recordándole extrañamente a su querida profesora Sawako, quien cantaba canciones de ese estilo con su antiguo grupo Death Devil. Yui miro en ese momento a sus amigas que acababan de llegar dirigiendo su mirada instantáneamente a Mio, a quien se le acerco a zancadas sonriente.
-Mio pensé que no vendrías – Comentó emocionada tomando las manos de la joven con una sonrisa esplendorosa. Mio le miro sorprendida, aquel rostro tenía un tono infantil y maduro a la vez que extrañamente le atraía demasiado – Ric-chan me debes pagar unas hamburguesas – Agrego mirando a la castaña que sonriente miro a la pareja, Mio se volvió para mirar a Ritsu quien en ese momento se le quedo mirando fijamente sin quitar aquella sonrisa que acelero el corazón de la joven extrañamente -¿Mio?
-Ah… disculpa Yui ¿Qué me decías? – Pregunto centrándose en la castaña de ojos ambarinos.
-Ric-chan me debe unas hamburguesas así que ¿Qué tal si después de cantar unas cuantas canciones nos vamos a comer un par? – Propuso la guitarrista sonriendo ampliamente al ver el asentimiento de la rubia que se encontraba al lado de la baterista.
-Oye Yui… dudo que algo este abierto a esa… olvídalo prefiero pagar ahora a otro momento en que no tenga dinero – Acepto la baterista alzando su mano - ¿Y qué dices Mio? – Pregunto volviendo su mirada a la morena de ojos grisáceos, quien se detuvo a escuchar su voz, era la primera vez que la escuchaba después de tanto tiempo llamarle Mio – ¿vienes con nosotras?
-… Ah sí, creo que no podría abandonarlas aunque quisiera – Confeso bajando la mirada, mientras se encogía de hombros, Ritsu le sonrió al ver tal disposición, causando nuevamente que se le apretara el corazón.
-¡Muy bien, entonces se ha dicho que cantemos! – Grito, eufórica la guitarrista con el micrófono en mano, mientras escuchaba la agradable risa de Mugi quien se acababa de sentar para escoger las canciones que cantarían – Mugi-chan, canta conmigo este es un dueto – Agrego sorprendiendo a aludida, quien al instante se puso de pie y se acerco a cantar.
Las horas pasaban entre risas, desafinadas y estruendosos aplausos de parte de cada una de las chicas, Mio que aún sentía vergüenza de la metida de pata que acababa de cometer al terminar de cantar, Yui que cantaba con todo su ser olvidando unas cuantas cantidades de la letra, Mugi que aún cantando bajito escuchaba que le coreaban las canciones y Ritsu que intentaba negarse a cantar. Aquel grupo de amigas que habían vuelto por un momento a ser las mismas de antes, disfrutando de la música que escuchaban, de la que cantaban con todos sus sentimientos.
-Mio canta Fudepen Ballpen – Inquirió la bateristas señalando con el micrófono a la aludida, quien le miro sorprendida de aquella propuesta, observando una Ritsu sonriente con esa energía tan única de ella.
-Pero Ritsu ¿estás demente? Cantarla aquí es como… ¡no puedo cantar una canción tan vergonzosa!
-¿Qué, otra vez con esas? La escribiste tú ¿sabías? – Inquirió a sabiendas de que la bajista siempre pensaría de esa manera ante las canciones que escribía, comenzó a reír al ver lo avergonzada que acababa de ponerse la morena que aún no le miraba.
-¡Ritsu solo haces estas cosas para burlarte! – Se cruzo de brazos evadiendo su mirada enfadada.
-Vamos Mio, ¿te has enojado conmigo?… Perdón, perdón ni quise decirlo intencionalmente, de acuerdo entonces la que sigue para cantar es… - Miro de reojo a Yui que sonreía viendo la escena de ambas chicas, le miro con una ceja alzada.
-Escucharlas pelear me hace recordar los días de primer año en que comenzamos a cantar estas canciones, me hace recordar cuando Sawa-chan me rompió la voz, cuando olvide cantar la canción por estar concentrada tocando la guitarra, me hace pensar cuando me enferme… pero me hace pensar en lo fuerte que ha sido nuestra amistad desde hace tres años, ustedes fueron quienes me dieron la fuerza para sobreponerme de muchas cosas, también quienes me enseñaron a tocar a "Guitah", son mis más grandes amigas y les agradezco un montón, definitivamente Houkago Tea Time… será para siempre con ustedes – Confesó sonriente mientras unas pequeñas lágrimas comenzaban a escapar alrededor de sus mejillas.
Mio quien aún se encontraba un tanto enojada con la baterista en medio de la canción de Yui salió del lugar a tomar un poco de aire pensando en aquella tarde, Ritsu que se había comportado normal, como si no pasara nada, como si realmente no supiera de la relación que existía entre Yui y ella, solo demostrándole unas cuantas veces afecto a la rubia dándole unos pequeños besos en las mejillas y tomándole una que otra vez la mano.
-Mio-chan, ¿Qué le habrá pasado? – Pregunto inocentemente Mugi a sabiendas de lo que realmente sucedía, dirigió su mirada a su querida novia quien se quedo pensando en cuantas cosas pasaran por su mente, para su suerte solo era Mio quien invadía sus pensamientos.
-Mugi-chan, Ric-chan ¿me hacen un favor? Hay algo que Mio no sabe de mí…
-Te equivocas – Interrumpió la rubia posando sus ojos zafiros sobre los ambarinos de la guitarrista, tomo una bocanada de aire, al ver lo incrédula de la mirada que había puesto Yui – Azusa le contó todo sobre lo sucedido entre ustedes dos, y le pidió a Mio que le hiciera una promesa, nada más puedo decirte eso, discúlpame por tener que decírtelo yo, y no te lo dijera Mio antes pero creo que…
-No estás en lo cierto – Intervino una vez más la guitarrista, creo que yo debería disculparme con ella, le mantuve ese secreto pensando en que me podrían dañar nuevamente y no pensé en lo que ella sentía al respecto, que habría llegado a pensar después de que le contase aquello… gracias por decírmelo Mugi-chan – Agradeció sentándose una vez más. Ritsu le miro pensando en aquellas palabras y se puso de pie instantáneamente comenzando a caminar hacia la puerta - ¿Ric-chan?...
-Está bien Yui-chan, ellas estarán bien… necesitan hablar a solas de todas formas – Agrego con una sonrisa en sus labios la rubia, asegurando aquello.
Mio se encontraba sentada en los escalones que se dirigían a otros salones de karaoke, aún pensaba en su energética amiga, que había pasado durante toda la tarde sonriente, molestándola, como si nada hubiera cambiado, como si los sentimientos que se habían expandido por aquellas amigas no hubieran existido. Fue en ese momento en que apareció Ritsu a su lado, aquella joven de ojos color miel, Mio se le quedo mirando sin saber qué hacer, sus ojos grisáceos fueron entonces los que intercambiaron palabras con los melados, comenzando a derramar lágrimas llenas de sufrimiento. Intuitivamente la baterista la apoyo contra su pecho dejando que las lágrimas que derramaba cayeran sobre si.
-Mio… pensé que nunca llorarías en frente mío de esta manera, no es como cuando sientes vergüenza, ni tampoco como cuando eres molestada, perdona enserio por lo que hice hace unos momentos atrás, yo solo quería oírte cantar y…
-Te equivocas… – Interrumpió la bajista sin volverse a mirarle. – no estoy llorando porque hayas hecho eso, es solo que te he extrañado demasiado, no he hablado contigo, no he podido compartir ni un momento desde ese día de clases, no hemos salido, no te he podido contar las cosas que he hecho, y aún así… ¿Qué puedo saber yo de mis sentimientos si tú no estás conmigo para hacer que me dé cuenta? – Volvió a preguntar alzando el rostro para quedar a unos cuantos centímetros del rostro de la baterista quien le miraba aún más sorprendida ante tal verdad. Ritsu se le quedo mirando embelesada, jamás había visto los ojos grisáceos de Mio tan claros como cuando lloraba, tanto que podría confundirlos con un azul intenso.
-Mio, Mio, Mio… - Suspiro pronunciando su nombre de manera que calmara un poco el momento – Es verdad que no hemos estado juntas desde hace un tiempo, eres mi amiga desde primaria, te conozco perfectamente, tus secretos, tus vergüenzas, tus defectos y jamás podré olvidar que eres mi única y más especial amiga. Hay algo que no me atreví a decirte esa vez que nos encontrábamos hablando, ese día que fue la última vez que hablamos a solas ¿lo recuerdas? - Volvió a mirarla sin dejar de abrazarle, la bajista asintió contemplado los melosos ojos de la baterista – Pues no me atreví a decírtelo porque llego Mugi y… sentí miedo de dañar a ambas en ese momento – Confesó bajando la mirada entristecida. – Al parecer te dañe más a ti y no pensé que lo había hecho. ¡Oh Mio! si supieras todo lo que siento.
-No me dejes entonces, contigo siento calma porque eres en quien me apoyo, a quien inevitablemente le puedo confiar mis secretos, a ti no puedo mentirte…
-¿Y a Yui? ¿Qué hay de ella? Sé muy bien que están saliendo, tanto como estoy segura que sabes que yo salgo con Mugi ¿verdad? – La bajista le miro sin cambiar su expresión, asintiendo brevemente.
-A Yui… le he confiado mayor parte de mi ser – Contesto apenada ante, sin inmutarse de la expresión llena de recelo que le causaba a la baterista al escuchar esas breves palabras. Su amiga quien tanto quería y la persona que amaba, se habían entregado en mayor parte. – Pero aún así… ella me guardo un secreto respecto a su relación con Azusa y de hecho fue ella quien me aclaro aquel malentendido que existió entre ambas, además de que le hice una promesa.
-¿Es tan importante esa promesa? – Pregunto en voz baja, tratando de no hacerse notar, Mio le miro asintiendo aún si esa pregunta solo fuese para sí misma. Ritsu le miro y sintió aún más rabia de pensar en ello, la promesa que enfundaba aquel amor tan especial que su amada sentía por la guitarrista. – Mio, quiero que me respondas seriamente esta pregunta, ¿puedes hacerlo?
-… Sí, pero Ritsu, ¿Por qué estás tan seria? – La castaña no respondió a aquella pregunta, solo mirándole fijamente antes de dar un suspiro y dar con la pregunta que puso a andar su corazón a una velocidad aún más rápida.
-¿La quieres?... ¿quieres a Yui? – Pregunto seriamente dejando entrever sus celos ante el comentario que había dado a conocer hace unos segundos atrás la bajista. – Si no es así… yo sería capaz de…
-¿De qué? Ritsu, yo si quiero a Yui y tú quieres a Mugi, no quiero que la dañes por palabras que me dirás… si tan solo fuera un poco más egoísta, si no me dejara llevar por quienes me piden las cosas, si tuviera más recelo con las cosas que son mías, yo no…
-¿Y yo era tuya? Mio, dímelo por favor, si me dices eso no sabré que pensar ¿Qué soy, era y seré para ti, Akiyama Mio? – La pregunta se mezclo con la suplica que la baterista y amiga rogaban por escuchar en aquel instante, Mio le miro aún sin poder comprender todo aquello que hablaba, su corazón latía demasiado rápido al pensar que le pedía explicaciones de cada palabra que pronunciaba y no entendía el hecho de aquello.
"A flor de piel, nuestros sentimientos que se multiplican aún más, cuando nos amamos. Cuando nos vemos por completo entre la paz de la luna y el brillo plateada que enfunda nuestro secreto. Ese que reboza tu alegría, que me deleita con tus caricias y tus sonrisas, amor profundo y secreto."
La morena de ojos marrones avanzo a paso raudo hasta la estación de trenes, encontrándose de frente con que llevaba un minuto de retraso, cuando llego y se encontró con aquella chica sonriente de quien se había vuelto su fiel amante y quien se había vuelto su dulce delirio. Avanzo tres pasos más y le miro apenada.
-Ui, perdón por llegar tarde ¿te he hecho esperar mucho? – Pregunto avergonzada por su falta. La castaña le sonrió negando mientras se acercaba para tomarle la mano.
-No hace falta que me pidas perdón, solo has llegado un minuto atrasada, así que es mejor no vayamos al parque de diversiones ¿sí? – Repuso sonriente mientras se apegaba aún más a la pequeña morena de coletas, quien sonreía complacida ante la cercanía de su amada novia. – Pero hay algo que si me enoja un poquito – Agrego frunciendo en forma de burla el ceño y fue lo que causo gracia en la muchacha de ojos marrones, quien fruncía graciosamente el ceño. – ¡Ni siquiera me has saludado como se debe Nakano Azusa!
En ese momento una suave y dulce carcajada escapo de los labios de la morena, quien entendía el por qué de su cómica escena, tomando entre sus manos el rostro de su novia y robándole un beso fugaz, para luego volverse a ver que nadie les estuviera mirando. - ¿Te parece que con esto me disculpes? – Pregunto suavemente sonrojada y con una esplendorosa sonrisa que le hacía brillar mucho más, provocando que se le tiñeran de un intenso rojo carmesí las mejillas de Ui, quien asintió a su vez avergonzada.
-Cielos Azusa-chan si no fueras tan precipitada cuando se trata del amor, no me causaría tanta felicidad tus escenas sorpresivas – Confesó aferrando nuevamente la mano de la morena.
-¿No te gusta que te bese de manera imprevista? Sabes que me gusta la adrenalina de pensar que alguien nos pueda ver, piénsalo. ¿Te imaginas que alguien nos viera de esa manera? – Pregunto extendiendo la mano que no tenía aferrada a la de Ui, aún con aquella pregunta sonrió emocionada al ver lo deleitada que se encontraba al escucharle hablar su novia. – Ui, no me importa lo que pase, si nos descubrieran, no me importa decirle al mundo que te amo, que mi corazón te lo entregare a ti y seré feliz contigo siempre – Termino diciendo sin quitarle la mirada.
-Azusa-chan aunque seas precipitada eres bastante profunda con tus sentimientos cuando se te da para decirlos – Confesó sonriendo, mientras acercaba sus labios para besar una de las mejillas de Azusa.
"Solo de ti, dependiendo que nuestros corazones inconclusos se oculten bajo una caja, y sobre el cual nos rodeamos descubriendo que unas tijeras intentaban cortar el lazo rojo que nos unía, sin mis sentimientos, sin mis emociones, te busque y me permití negarte lo que sentía."
Las palabras que Ritsu había pronunciado habían quedado marcadas en la cabeza de Mio, y aún no podía quitarse cada una de las acciones que había hecho frente a ella, involuntariamente dirigió la punta de sus dedos hasta sus labios tibios, sabía lo que Ritsu quería hacer y aún así, sabía perfectamente que no se iba a detener, sin comprender el la causa que la detuvo, ni Mio y menos Yui habían salido a verles durante toda la conversación, solo fue ella que se detuvo antes de poder besarla, y esa acción que concluyo en una colisión de sentimientos que se entremezclaron dándole un vuelco del corazón.
-"Ritsu ¿Qué estás diciendo? Tú para mí eres…
-Fui tuya, lo dijiste y no puedes negarlo ¿verdad? Dímelo por favor Mio – Suplico una vez más tomando por los hombros a la bajista, quien no pudo evitar mirar esos ojos melosos y llenos de preocupación. La bajista asintió ante la pregunta avergonzada. – Mio… la verdad es que yo a ti… yo te quiero Mio, más de lo que podrías pensar – Bajo una de sus manos y tomo la de Mio para ascenderla a su pecho - ¿Sientes mi corazón? Late fuerte, no… más fuerte de lo que podría pensar antes, y es solo por ti. – Nuevamente alzo sus manos hasta los hombros de Mio quien le miraba aún nerviosa de cada que cometía acciones. Poco a poco comenzó a acercar su rostro, sin escuchar replica alguna de la morena quien seguía mirándole sin sentir miedo alguno, su respiración mezclada con la de la baterista y los ojos melosos que seguían fijos sobre los grisáceos. Mio cerró sus ojos esperando el contacto final con los labios de la baterista, quien aún seguía quieta de la misma manera, a unos escasos centímetros de pegar sus labios con los de la persona que amaba.
El corazón de Mio que se había acelerado esperando aquel momento, que no llegaría tan rápido, cuando la castaña solo pudo apretar ligeramente los hombros de la morena en forma de hacerle abrir sus ojos, a su vez que la abrazaba, sintiendo como su corazón se arrullaba de dolor al ver que tan delicadamente la persona que amaba había esperado que le besara, sus lágrimas comenzaron a correr, pero no quería separarse de ese abrazo hasta que Mio no pudiera notar ni un rastro de lágrimas en sus ojos de miel."
-"Si deseas entender a tu corazón solo deja de pensar y no sigas a la razón, a veces escaparte de la rutina podría ser mejor que seguirla estresarte sin entender lo que quieres hacer y lo que quieres entender. Si quieres faltar a clases mañana, ten por seguro que entenderé, Akiyama-san, estoy segura de que todo estará bien. – Sawako."
"Luego de entender aquellas palabras pude darme cuenta de que aquello que tanto había girado en mi mente, aún cuando había hecho una promesa, no podía evitar que estaba perdida e irremediablemente enamorada de mi mejor amiga Tainaka Ritsu. Y que aún cuando le hubiera dado mi consentimiento a Mugi, sentía celos de saber que solo a ellas besaba porque fuese su novia; y que me odiaba por no ser una egoísta con las cosas que son mías. Si querías saber Ritsu si eras mía, si lo eres, fuiste y estoy segura de que lo seguirás siendo."
Notas de autor:
Buono! Ahora si que no pueden matarme, hasta yo puedo decir "¡Al fin Mio!", Ocho benditos capítulos de los que no me retracto, los que han habido mucho en los que me quieren asesinar ustedes, en los que yo lo quería hacer, en los que se me fugo la inspiración y llegue a la locura, no me recuerden el beso del capitulo anterior de "Rityu" que me giro durante una semana con la palabra más cómica del capítulo, Pero que más da. ¿Qué les pareció este capitulo? Podría que más o menos es el comienzo del Mitsu, pero no puedo decir nada de nada, solo una suposición es esa, porque con mi cabeza loca puede que lleguen muchas cosas.
Lo otro que quería decirles, era pedirles disculpas por la demora, mi computador esta teniendo fallas técnicas y debo mandarlo al servicio técnico así que de eso, estoy segura me demorare en subir, además, que por decir ese "Además" es que a partir del 3 de Marzo comienzan las clases (wohoo ¬_¬) y tendré que obligatoriamente escribir mucho más lento, pero prometo al menos un capitulo al mes.
Lo tercero que tengo que decirles es. ¿Les gusta Kannazuki no Miko? Pues a mi me encanta, y no es solo para que lo sepan eso, es sino porque he comenzado a subir un nuevo fic de este maravilloso anime que ame con todo el alma en vacaciones de verano, así que, si les parece, estaré esperando gustosa a saber que piensan de él, si debo cambiarle algunas cosas o lo que sea, bueno ahora si... después de tanto hablar me marchare, nos estaremos leyendo entre reviews, comentarios, opiniones y criticas.
Matta~ne!
Ne~chan!
