¡Hola! Antes que nada en este capitulo puede haber un poco de confusión. Pero para dejarlo claro, al final las letritas ennegrecidas es que están pensando en ese momento. Eso es todo.
(K-ON y sus personajes son propiedad de Kakifly)
Skin-deep Love
Capitulo 12: Esto y Aquello
"Y llegaste tú, con tu inesperada sonrisa, ocultando lo que más deseabas que fuera un secreto 'lo feliz que te sentías al estar a mi lado, y creer que podía amarte'. Yo ya más nada puedo hacer que pedir disculpas e intentar caminar a tu casa bajo la nieve del frío invierno…"
-¿Azu-nyan, que sucede? – Pregunto asustada al ver como la pequeña morena lloraba sin parar, se arrodillo para quedar cerca de la joven quien aún tenía su rostro tapado. Intentando con todas sus fuerzas no rendirse ante el sentimiento de alivio que quería entregarle a su pequeña kouhai, colocando en ambos lados de la morena sus brazos, provocando que esta alzara su vista a la guitarrista - … No sé lo que está sucediendo, o si estás sufriendo por mi culpa o tienes algún problema pero aun así no dejaré nunca a Azu-nyan sola. – En ese momento la pequeña morena volvió a llorar acomodándose entre los brazos de la castaña quien le rodeo entregándole un cálido abrazo, mientras acariciaba el cabello de la joven.
-¡Yui-senpai, Yui-senpai! – Gritaba incesante la pequeña mientras continuaba llorando sin dejar de abrazar a su senpai, que tanto le amaba. Yui esbozo una pequeña sonrisa al sentir la calidez que la pequeña le otorgaba aún en aquel momento. Sacando brevemente su celular, para comenzar a escribir.
"¿Mio?, Perdona que aún no he llegado a buscarte… aparecieron cosas importantes que había olvidado hacer, ¿te parece si nos vemos en un par de horas más? Discúlpame, un beso, Yui."
La castaña termino de mandar el mensaje y se guardó su celular. – Azu-nyan me sería más fácil comprenderte si me explicaras las cosas. ¿Quieres venir conmigo a una cafetería? – La pequeña de coletas aún seguía atónita ante el hecho de que la castaña seguía llamándole como comúnmente lo hacía con el club de música ligera. Azusa asintió y comenzaron a caminar alejándose de aquel parque.
"Es lo que más extraño, esos días en que te admiraba en que solo podía acomodarme en mi banco y escuchaba tus lecciones, mientras esbozabas una sonrisa para cada una y sentía que a mí me sonreías y me querías más que a las demás. Sin ser una torpe ilusa."
La rubia corría incesante por las calles sintiendo que las lágrimas querían aflorar como sus sentimientos, y su corazón que latía desbocado ante tal fuerza que ejercía, necesitaba encontrar a esa persona y sabía que si llegaba tendría miedo a tocar su puerta. Todo había sido culpa por la pregunta que Azusa había terminado por hacer, la pregunta que jamás espero que alguien le hiciera, intentando creer que de verdad era capaz de ocultarles a todas sus amigas lo que sentía por su profesora, no, solo una de ellas se había dado cuenta y ni siquiera compartían clases, jamás notaba la admiración y fijación por su profesora dentro del salón de clases. Se encontró de frente con el departamento en el cual vivía ella y comenzó a avanzar hasta su apartamento. Sus lágrimas corrían, ya no había nada que pudiera hacer, se había terminado de dar cuenta de todo y el único dolor que cargaba era el hecho de que mentía ante su amor.
-Yo quiero a Ritsu, la amo demasiado como para estar con ella, porque ella merece estar con Mio, porque de veras ambas se aman y mi pequeña y despistada Yui ama a Azusa. Todo esto lo hice solo para mi benefició, modifique las cosas y termine lastimando a todas. Mis sentimientos, mi corazón a florecido y ahora más que nada necesito que me abraces – La rubia se quedó de frente a la puerta del apartamento sin tocar el timbre aun sintiendo que su corazón explotaría en cualquier momento.
-¿Mugi-chan? – La inconfundible voz de aquella mujer, provoco que abriera los ojos la rubia se abrieran de par en par instantáneamente, girando su vista para encontrarse con ella, quien alteraba su corazón - ¿Qué estás haciendo parada aquí enfrente? Espera… ¿Por qué estás llorando?
-¡Sawa-chan! – La rubia se abalanzo ante la mayor quien le recibió desconcertada mientras escuchaba el llanto de la pequeña – ¡No puedo más, no quiero negarme más estos sentimientos porque ya he hecho sufrir a mis únicas amigas! – La profesora entonces comprendió y esbozo una leve sonrisa, apoyando su mano derecha alrededor de la rubia y su mano izquierda que comenzó a acariciar el cabella de la joven.
-Mugi-chan, todo va a estar… ven entra a mi casa, te preparare té, quizás no sea mejor que el que nos preparas tú pero quiero alivianarte un poquito este sentimiento.
La joven comenzó a explicarle todas las cosas que había hecho y de un momento a otro entre que relataba la historia se daba cuenta cada vez más y más de los errores que había cometido. De cada uno, como había dañado a Mio haciéndole esa pregunta, como había dañado a Ricchan diciéndole de un momento a otro que subiera junto a Azusa hasta el salón del club, en el momento en que se encontraban Mio y Yui juntas. Cada vez más y más culpable de todo. Lastimándose a sí misma al ocultar sus sentimientos hacia su profesora, quien aún no podía creer lo que había hecho su pequeña estudiante.
-Mugi-chan ¿entiendes que esto que has hecho jamás ha estado bien? – Pregunto levantando su taza de té para darle un sorbo. Tsumugi bajo la mirada apenada por las cosas que había hecho.
-Estaba tan cegada por el deseo de querer experimentar las mismas cosas que ellas. Mio se veía tan feliz con Ritsu, y Azusa estaba siempre con Yui… siempre, siempre he considerado que estoy excluida a veces de su grupo y quise sentir que…
-¿Y qué paso con los sentimientos que ocultaste? – Pregunto Sawako interrumpiendo a la tecladista quien alzo su vista atónita ante la pregunta, la profesora cerró un ojo mientras volvía a tomar otro sorbo de té. – Pensé que tus sentimientos hacia mí eran más fuertes como para apartar esos sentimientos de soledad.
-¿He? – La rubia aún seguía atónita ante las palabras de su profesora.
-Mugi-chan, estamos en confianza y si no mal recuerdo… estamos solo tú y yo en este apartamento – Inquirió formando una leve sonrisa en sus labios la mayor, Mugi le miro sorprendida avergonzándose de la aclaración de su profesora – por ahora estaría bien si no quieres ser mi adorable estudiante.
-Sawa-chan sensei – Le miro aún con pequeñas lágrimas en los ojos, la rubia quien seguía confundida, Sawako le miro sonriendo ampliamente mientras alargaba su mano hasta el rostro de la joven, rozando la punta de sus dedos contra la suave piel de la joven, quien acorto la distancia sintiendo aún escalofríos ante el electrizante roce.
-Mugi-chan yo estoy feliz con los sentimientos que me brindas, la verdad es que me siento tan halagada que a veces pienso que no puedo reaccionar a tu lado, estoy en un completo problema porque eres mi estudiante… pero yo si te quiero, desearía corresponder ampliamente a tus sentimientos… es la primera vez que siento esto, que me siento tan tranquila ante esto que siento y es que ya muchas estudiantes me han confesado su amor…
-¡Sawa-chan yo no soy una más de esas estudiantes! – Contesto cerrando sus ojos avergonzada mientras apretaba sus puños, la mayor se sorprendió de ese cambio de actitud, volviendo a sonreír para esta vez acercar su rostro hasta el de la rubia, besando delicadamente la mejilla de la rubia – Sawa-chan ¿Qué haces? – Inquirió exaltada separándose de la castaña.
-Es verdad que no eres otra más de mis estudiantes, es porque te confesaste… porque me dijiste que me querías que cambie mi opinión ante el hecho de que las demás se confesaran a mí. No puedo olvidarme de ese día.
"La rubia había citado a su profesora a la azotea explicándole que quería comentarle algo de una reunión pasada en el club, lo que la profesora no esperaba era que el corazón de la teclista latía con violencia por el hecho de que se confesaría, había aceptado estar enamorada de su profesora y esta vez quería hacer las cosas bien.
Su cuerpo tiritaba por el frío de aquella tarde de otoño, y fue así como su querida y amada profesora se presento puntualmente. La rubia le miro con una sonrisa esplendida, la había visto durante toda la mañana en la clase de música pero cada que podía observarle sentía su corazón acelerarse. Sawako se acerco a ella y le miro detenidamente brindándole una breve sonrisa.
-Mugi-chan ¿de qué hablaron en esa reunión? ¿Quieren un concierto, habrá una fiesta con pasteles en tu casa? - Pregunto animándose ante la idea de comer pasteles con una taza de té servida por la rubia, pero instantáneamente se desanimo ante la negativa de esta. - ¿Entonces?
-¡Sawa-chan sensei! - Exclamo nerviosa alzando la voz sin darse cuenta - Hay algo de lo que quiero hablarle - Intento comentarle más calmad, sus manos tiritaban y su corazón no daba a más de lo que podía latir - Quiero decirle la verdad, todo lo que siento por usted, desde que la conocí mi corazón no ha parado de latir, siento que cuando la veo mi corazón se vuelve un mar agitado, ¡estoy enamorada de ti Sawa-chan, por favor sal conmigo! - Exclamo la joven inclinándose en modo de reverencia. La mayor le miro sorprendida ante tal confesión pero aun así no podía hacer mucho.
-Mugi-chan sabes que podría dañarte ¿verdad? Soy tu profesora y tú mi estudiante, sabes que jamás nadie puede vernos juntas, que jamás caminaremos tomadas de la mano, que por esto podrían expulsarte de la preparatoria y a mi mancharme los papeles por tener relaciones con una estudiante.
-Pero Sawa-chan...
-No se puede - Intervino negándole con una leve sonrisa formada en sus labios, demostrando en su mirada tristeza al ver a tal punto que había llegado la pequeña teclista. La joven se le quedo mirando, sintiendo como su corazón se rompía lentamente sobre todo por la negativa, sintiendo como las lágrimas comenzaban a brotar de sus azules y comenzó a correr bajando las escaleras de la azotea en dirección al salón del club.
La profesora entre tanto se había quedado en la azotea mirando hacia el horizonte, aún no podía creer que su pequeña y dulce estudiante estuviera enamorada de ella, sonrió brevemente sintiendo rodar por sus mejillas pequeñas lágrimas. Suavemente paso sus dedos por cada lágrima limpiándoselas - Yo también te amo Mugi-chan... y si quiero salir contigo. - Cerró sus ojos alejándose del lugar."
-Entonces Sawa-chan ¿Por qué me dijiste que no en ese momento? - Pregunto la rubia aún sorprendida de la confesión.
-Porque mi pequeña y linda Mugi... estábamos dentro de la escuela y aquí no veo quien nos pueda descubrir - Aclaró formando una sonrisa en sus labios, la teclista se avergonzó ante la respuesta bajando la mirada sonrojada, provocando en la mayor que se sonrojara - Demonios ¿no puede dejar de ser tan linda? - Pensó de un momento a otro, poniéndose de pie y avanzando hacia la pequeña quien le vio avanzar y se puso de pie instantáneamente alejándose a pequeños pasos - Oh Mugi-chan ¿te estás resistiendo ahora que me tienes de frente?
-No es eso es solo que... estoy nerviosa - Inquirió mientras seguía alejándose, hasta que no le quedo más camino hacia atrás chocando contra la pared, miro asustada a la castaña que tenía enfrente, estaba a tan pocos centímetros de ella y su cuerpo tiritaba, ya no de frío sino más bien del calor que estaba sintiendo dentro de su pecho.
-Mugi acaso dime ¿no te estás calentando? – Pregunto tocando suavemente con su mano el pecho de la joven quien le miro aún más sonrojada.
-No es una pregunta que se le haría a tu estudiante – Contesto alterada intentando respirar calmadamente. Sawako tenía razón al decir que estaba caliente, su pecho ardía ante el simple roce de la mano de la castaña. Quien volvió a esbozar una sonrisa victoriosa mientras pasaba un brazo alrededor de la cintura de la rubia quien soltó un gemido al chocar contra el cuerpo de Sawako.
-Te estás calentando más y más… deja que Yamanaka Sawako apague el fuego – Declaro señalándose con la mano que tenía libre.
-Sawa-chan no estoy segura de… - Termino sin decir las palabras pues había bajado su mirada avergonzada, no esperaba que su amada Sawako se hubiera comportado de tal manera ante la confesión de la joven. Intento calmar su pulso, pero volvió a ver la mano de su profesora ascender hasta su pecho. – Sawa-chan por favor si no paras yo…
-Está cálido, ¿quieres sentir que también mi pecho está cálido? – Pregunto suavemente, provocando que alzara la vista la joven, observando cómo curvaba una pequeña y amable sonrisa en sus labios la castaña – perdón si me excedí bromeando. Pero quiero hacer las cosas bien, contigo ¿estás de acuerdo? – Pregunto, y la pequeña y delicada Mugi asintió moviendo su cabeza. Suavemente toco las mejillas de la joven posando ambas manos a su lado, la rubia miraba avergonzada directamente hacia la castaña – Yo también te amo, esa era mi respuesta de aquella vez – Concluyo, acabando con la distancia entre ambas.
Sus labios se habían rozado finalmente y la teclista disfrutaba de aquel roce tan íntimo, sintiendo escalofríos. Ella era simplemente una niña frente a la castaña, que le dedicaba un beso tan suave como una caricia, moviendo detenidamente sus labios de manera que pudiera sentir su sabor. Sawako se apego un poco más a Mugi, estrechándola entre sus brazos. La joven de ojos azules suspiro suavemente mientras se sentía invadir por la dulzura y experiencias de su amada profesora quien se detenía a cada segundo y continuaba lentamente besándola. Para cuando esta se separo le miro detenidamente esbozando una sonrisa que se planto al igual en los labios de la rubia.
"Nuestros labios que se juntaron una vez, como nuestras manos, y tus bonitos recuerdos en los que me uniste felizmente. Has de dejarte llevar que si nos tomamos de las manos y corremos veremos en Abril florecer el cerezo…"
La pequeña joven de ojos marrones le dedico una mirada a la castaña guitarrista que se encontraba frente a ella embriagándose en el intenso sabor del café que había pedido. La castaña luego de tomar un sorbo más de su café observo detenidamente a Azusa, notando que esta se le había quedado mirando fijo.
-¿Azu-nyan? – Pregunto suavemente, devolviendo al mundo a la joven que pestañeaba cada un instante para volver en sí - ¿te encuentras bien?
-… Si – Inquirió evitando la ambarina mirada de la guitarrista – solo que estoy un poco distraída…
-Bastante diría yo – Intervino volviendo a tomar entre sus manos la taza de café, la pequeña morena le volvió a mirar, notaba un leve cambio en la actitud de la joven, quien solo le sonrió después de ver de su tasa – Azu-nyan, estoy un poco preocupada por lo que ha pasado…
-¿Desde cuándo?
-¿He? – La joven se detuvo al ser intervenida por su pequeña kouhai.
-¿Desde cuándo… volviste a llamarme Azu-nyan? – Pregunto mirándole a los ojos fijamente – Pensé que ya no me querías… ese siempre fue el símbolo de nuestro… - Azusa se quedo en silencio al comenzar a pensar en el significado de su apodo, mientras que Yui le miraba apretando levemente los puños sobre la mesa.
-¿El símbolo de qué? ¿Dejar de quererte?… Azusa, Azu-nyan, Nakano, de entre todas las formas en que te llamé alguna vez, Azu-nyan es la mejor te queda y que te llame así es porque jamás he dejado de quererte – Confesó sonriendo sonrojada mientras se rascaba suavemente la mejilla. Azusa le miro sorprendida de lo que acababa de decir – Quizás dije muchas tonteras la última vez que hablamos pero… es porque estaba celosa de mi hermana, ella puede tener a la persona que amo a su lado, porque también le ama… sé que no soy digna para ti, te he dañado pero aún así quiero las cosas entre nosotras estén bien – Inquirió sonriéndole, la joven de ojos marrones le miraba atónita. - ¿Qué dices? ¿Aceptas una tregua conmigo? Yo ya no quiero verte sufrir por mi culpa y menos quiero dañarte más… "Te mientes a ti misma"
-Yui-senpai… está bien, pero también perdone si alguna vez la dañe "Haré lo que sea…"
-No te preocupes Azu-nyan… era algo que tenía que tocarme para aprender un poco de la vida. "Mentiré todo lo que pueda…"
-Te lo tomas muy a la ligera Yui-senpai "Para estar a tu lado" – La joven sonrió brevemente observándole.
¡Que me salven ahora!
¿Como están? Espero muy bien... si, lo se, me demore un poco más de lo que pensé, yo tenía pensado en subirles dos capítulos por mis vacaciones pero como verán ocurrieron algunas cuantas distracciones de las cuales no sería mucho tiempo para hablar, en fin me quitaban tiempo de escribir y además estaba nublada sin inspiración, ahora para las amantes de Sawaxmugi les he ofrecido esta dulce recompensa, se que es poco pero las cosas avanzaran quizás, mejoraran aún más, estoy preparando lo mejor para el final y vaya que ya esta en la mitad de la historia. ¿Qué les pareció que se reconciliaran Azusa y Yui? A medida que ustedes me digan yo iré escribiendo ideas suyas o mías eso va por ti (Maestro_jedi) y vaya que me ayuda con sus buenas ideas.
En fin tratare de subir un capitulo nuevo para la primera semana de clases, esperenlo para la segunda =) No es mentira, tratare por todas las situaciones del mundo tenerles el capitulo para la próxima semana en especial que en este capitulo no ha salido nada de Mitsu, prometo dejarles un buen suministro Mitsu para la próxima entrega.
Ahora si no tengo nada más que decir. Amenazas, reviews, consejos, lo que sea lo recibo y se los respondo, cuídense mucho.
Matta~ne!
Ne~chan!
