ADVERTENCIA: Este capitulo puede contener un poco de contenido sexual. Quien sabe, quizás la advertencia es para mí, no me maten cuando lleguen a tal punto, las premie con este capitulo a muchas.

(K-ON y sus personajes son propiedad de Kakifly)


Skin-deep Love

Capitulo 13: Ritsu

"Si nuestros cuerpos cambian con el calor, entonces estamos a punto de derretirnos, mi corazón se debilita a cada latido tan fuerte que da, golpeando contra mi pecho, retumbando entre el tuyo, mientras mi rostro descansa sobre tu pecho desnudo…"

La baterista comenzó a abrir sus ojos lentamente, aún sentía cansancio y no recordaba el hecho por el cual sentía su cuerpo tan pesado. Justo en ese momento comenzó a reconocer el lugar o desconocerlo, pues en aquel momento seguía adormilada, frotándose los ojos, descubrió exactamente el lugar en el que se encontraba y definitivamente no era su habitación, mirando hacia un lado de la cama, ahí estaba ella descansando como si se tratara de la princesa más bella. Esbozo una sonrisa al descubrirla aún entrelazando una de sus manos.

-Esta Mio – Susurro para que no le escuchase la morena que dormía plácidamente. Ritsu delicadamente se apoyo con su otra mano alrededor de la bajista, descendiendo de a poquito hasta rozar delicadamente los labios de su amada. Se separo instantáneamente al notar que los labios de la bajista estaban calientes – ¿Mio? – Comenzó a moverla suavemente intentando despertarle. Pero al ver que esta no despertaba la meció con un poco más de fuerza – Oye Mio, ya es hora de despertarse anda – Inquirió tratando de sonar calmada, aún así la morena no despertaba y la preocupación había terminado por desesperarla - ¡Mio, anda despierta! ¡Mio! – Grito moviéndola con más y más vehemencia, en ese momento se dio cuenta que había comenzado a llorar – Mio por favor despierta… te necesito a mi lado, te amo así que por favor… despierta – Los sollozos rodaban alrededor de sus mejillas, mientras estrechaba en un abrazo a la morena.

-… ¿Rit…Ritsu? – Pronuncio débilmente la morena, haciendo que la castaña levantara su cabeza para mirarle - ¿Qué sucede? ¿Por qué lloras? – Pregunto suavemente mientras se frotaba lentamente sus ojos, desperezándose. La melosa la observo notando el sonrojo en las mejillas de la morena.

-¡Idiota! – Grito mientras volvía a abrazarla, las lágrimas corrían con más fuerza ahora.

-Espera Ritsu ¿Por qué me llamas idiota? – Pregunto molestándose un poco, pero toda esa molestia se esfumo instantáneamente al sentir el cálido líquido salino que comenzó a recorrer al igual su mejilla derecha apegada a la de la baterista.

-Idiota, pensé que te iba perder… me diste un susto horrible – Contesto alterada mientras continuaba llorando - ¿Por qué no pudiste solo reaccionar?

-… Perdóname ¿sí? – Repuso suavemente esbozando una leve sonrisa, coloco su mano izquierda sobre la cabeza de la melosa, mientras rodeaba con la otra la cintura de la castaña – me siento más cansada de lo usual y sentía que no podía abrir los ojos, ni hablar. Perdón… ¿me seguirás amando después de esto? – Pregunto débilmente bajando la mirada apenada. Sentía que había lastimado el corazón de la baterista al provocar que esta pensara que algo le había sucedido, la baterista la estrujo más en su abrazo.

-No podría dejar de amarte nunca, porque eres mi todo Akiyama Mio – Respondió esbozando al igual una sonrisa, la morena comenzó a reírse suavemente cuando de repente estornudo, la castaña abrió sus ojos asombrada separándose lentamente de la morena.

-Tranquila solo fue un estornudo – Inquirió tratando de mantener la calma de la baterista, pero nuevamente volvió a estornudar, la castaña le miro enojada – Ritsu es solo alergia, nada más, solo fue coincidencia que estornudara dos ve… - La morena se quedo en silencio sin poder terminar de hablar al ver la acción de la baterista que levantaba el flequillo de la bajista para poner su frente contra la de Mio, quien se sonrojo con el solo hecho de tenerle frente.

-¡Mio, estás volando en fiebre! ¿Por qué no me lo dijiste? – Replico la baterista levantándose de la cama y arreglándose la ropa.

-Pero Ritsu yo no…

-No hables más y acuéstate de nuevo, te preparare el desayuno. ¿La señora Akiyama no volverá hasta pasado mañana con tu padre verdad? – La morena asintió moviéndose levemente de la misma posición en la que se habían quedado hace poco - …le diré a mi mamá que me quedaré durante estos dos días contigo, estamos en vacaciones de todas maneras.

-Pero Ritsu la semana que viene nos vamos a la casa de playa de Mugi, tienes que preparar…

-Mis cosas las preparo en un dos por tres – Respondió interrumpiendo a la grisácea, quien le miraba reprochándola. La melosa apoyo sus manos en las caderas y le miro, logrando que la morena se sonrojara al ver a la castaña desarreglada y con el flequillo sobre su frente, llevaba puesta una sudadera amarilla con franjas negras en forma de rayos semi-puesta y unos jeans oscuros, junto a sus zapatillas de caña sin amarrar – Bajaré a la cocina y de tu teléfono llamaré a mi mamá, volveré con tu desayuno y…

-Pero yo quería dormir un ratito más contigo – Inquirió bajando la mirada sonrojada, la baterista se sonrojo al igual y se acerco unos cuantos pasos hasta la cama de Mio.

– Dormiremos juntas todo lo que quieras durante estos dos días – Repuso la castaña de diadema seductoramente, mientras se acercaba para besar la mejilla de la bajista.

Luego de eso salió de la habitación y en la cocina comenzó a marcar a su casa. Mientras Mio en su habitación se acomodaba bajo las cobijas esperando a probar lo que le preparara su amada castaña de ojos miel, pues ella bien sabía que no solo siendo baterista era buena, también tenía un talento innato en la cocina. No presumía que podría ser mejor que Ui pero si sabía cocinar delicioso. En ese momento al recordar a la menor de las Hirasawa recordó que el día anterior se juntaría con aquella muchacha que se llevaba un titulo para ella su "novia". Busco su celular que se encontraba tirado al lado de su cama y comenzó a marcar a la guitarrista, quien no se dejo esperar al primer sonar de su teléfono.

-Habla Yui – Se oyó la dulce y característica voz de la guitarrista por el altavoz al contestar.

-Yui… hola, soy Mio – Repuso nerviosa ante lo que pudiera decirle.

-¡Mio! ¿Cómo estás?

-Más o menos, estoy en cama con fiebre.

-¿Fiebre? Entiendo debe haber sido que te deje esperando mucho tiempo ayer ¿verdad? Perdón por no avisarte y dejarte plantada, no alcance a llegar a la hora que acordamos y cuando llegué ya no estabas.

-No Yui… yo no llegué jamás a esperarte – Agrego débilmente escuchando que del otro lado del altavoz la castaña se había quedado callada - ¿Yui?

-…Olvidémonos de eso, entre tanto ¿necesitas algo? ¿Quieres que te vaya a ver, puedo ayudar un poco en la cocina?... creo haber aprendido un poco cuando Ui enfermo hace un tiempo atrás.

-Estoy bien… no te preocupes pero solo quería disculparme por no haberme juntado ayer contigo – Aún expresaba un poco de tristeza al hablar con la castaña.

-No te preocupes, es mejor que te recuperes pronto, para que la otra semana que vamos al campamento de entrenamiento todo salga bien y poder comer sandias juntas – Repuso feliz la guitarrista, Mio sonrió sintiéndose calmada, la guitarrista seguía teniendo ese lado infantil tan representativo.

-Está bien, nos vemos pronto… te quiero – En ese momento sintió arder su pecho, estaba mintiendo quería creer que la quería como lo había hecho durante las semanas anteriores. Todo había aflorado, y sus sentimientos hacia Ritsu habían dado brotes.

-…Si, mm también te quiero – Agrego delicadamente en voz baja, para luego cerrar su celular, cortando a la llamada de la bajista que quedo extrañada ante su última respuesta.

"Cartas directas a tu corazón y el alma mensajera de mis devotos sentimientos. Aproximándonos cada vez más la una a la otra, sin evitar que estos sentimientos vuelvan a confundirnos y me descubriste amándote, y me sonreíste para que yo deseara brillar por ti…"

La rubia miraba su reloj inquieta con una sonrisa formada en sus labios, aún sentía que sus labios contenían aquel calor especial y único que le había brindado Sawako la primera vez que se besaron con pasión. Sentía como si su cuerpo aún se encontrara rodeado de esa calidez con la cual la había estrechado. Y su corazón latía a una velocidad anormal al recordar el hecho de que entre besos la castaña mayor le pronunciaba "Te amo".

Gesticulo aquella palabra en sus labios abstraída del mundo, cuando escucho un pequeño grito de sorpresa a su lado, atrayéndola al mundo. Era la guitarrista castaña que se encontraba a su lado sonrojada por leer los labios de la rubia.

-¿Yui-chan? – Pregunto suavemente mirándole extrañada.

-Mugi-chan no sabía que tus sentimientos hacia mi eran tales – Inquirió de manera sobreactuada, tapándose con ambas manos los labios, en eso dio un pequeño brinco para acercarse más a la rubia y abrazarle - ¡Yo también te amo Mugi-chan! – Agrego riéndose y se calmo al escuchar la delicada y risa de la rubia.

-Estás más feliz que nunca Yui-chan. ¿Se arreglaron las cosas entre Azusa-chan y tú? – Pregunto sin tomar en cuenta la estrategia de la guitarrista, quien asintió sonriendo mientras comenzaban a caminar. – He, que bueno saberlo. ¿A dónde iremos hoy?

-Quiero enseñarte una cafetería que pusieron hace unos pocos días cerca de la estación, tomemos un café con unos pasteles y conversemos de lo que será el campamento – Agrego sonriendo ampliamente.

-Está bien, por cierto Yui-chan ¿y Mio-chan? – La guitarrista se detuvo en seco al escuchar el nombre de la morena, la teclista le miro preocupada - ¿Yui-chan, paso algo? Puede ser que ¿dije algo malo?

-… ¿Qué? ¡Oh no! Perdona si te asuste es solo que se encuentra resfriada – Repuso mientras comenzaba a caminar nuevamente.

-¿Resfriada? Pero ¿y no la has ido a visitar? Deberías cuidarla como su novia – Inquirió pensando aún en lo que había hecho hace ya unas cuatro semanas atrás, la guitarrista asintió bajando levemente la mirada, aún así no se encontraba triste.

-Creo que debería pero… presiento que está siendo cuidada por tu novia – Termino agregando, sin darse cuenta que ahora había avanzado más que la rubia, se detuvo en seco al no escuchar más pasos tras de ella y se dio media vuelta - ¿Mugi-chan?

La rubia había olvidado aquel pequeño detalle, aún sentía arder sus labios ante el magnífico beso que había recibido de la persona que amaba, de su castaña mayor, pero ese simple y grandísimo detalle volvió a aparecer en su mente "Ritsu aún era su novia". No sabía que contestar ante aquello, ella solo había prometido mantener el secreto de amor con su profesora, era algo que solo ellas tenían, algo que ansiaba con su corazón y que de los sentimientos solo los conocía Azusa. Pero Yui ahí estaba sorprendiéndola con su respuesta tan tranquila. Rápidamente volvió a tomar su carácter de días anteriores.

-Yui-chan ¿no crees que esto está mal? Mio-chan debe ser cuidada por su novia, además no creo que Ritsu este con ella, porque… ¿? - En ese momento sintió su celular sonar, lo busco dentro de su cartera y se encontró con un mensaje de aquella mencionada en la conversación.

"¡Mugi! Perdona por mandarte un mensaje tan repentinamente pero necesitaba hacerlo. La cita que teníamos mañana ¿podemos cambiarla para otro día? Tengo unos asuntos que atender hasta pasado mañana y me los encargo mi mamá y… en fin, te lo compensare con lo que sea. Discúlpame sabía que querías ir al parque de diversiones y solo tuve que hacer el cambio de planes… me moleste, pero ya no puedo hacer más. Te quiero Mugi. - Ritsu"

Y así era como terminaba colocando una falaz excusa solo para hacerle saber que realmente se encontraba con la morena, la teclista sintió su pecho arder, estaba dañando a Ritsu, mientras Ritsu le hacía creer que la quería, que le pedía perdón por faltar solo para quedarse con la bajista.

"Y como nuestros lazos se entremezclaron, la cinta roja se ha enredado a través del camino, se ha intentado cortar pero aún así, rezo por que estés bien y si a mi lado estás no llorare más de tristeza…"

-Mio ¿sabes qué? – Inquirió suavemente la baterista mientras acariciaba el cabello azabache de la nombrada – se me ha ocurrido una canción. – La aludida no respondió nada abstraída del mundo sintiéndose feliz mientras la mano de la persona que más amaba le hacía cariño. Ritsu lo noto y sonrió - ¿Oye me estás escuchando? A la gran Tainaka Ritsu se le ha ocurrido una canción.

-… y ¿de qué es? – Pregunto con voz dulce mientras seguía siendo acariciaba.

-De… amor – Concluyo, sonrojándose – pero es tan empalagosa si la pienso que me da comezón al igual que cuando leo tus canciones – Agrego rascándose la espalda con la mano que tenía desocupada.

-¡Ritsu! Pensé que ahora que estamos así no me molestarías más por esto – Reprocho tapándose con la cobija. Ritsu sonrió traviesa mientras veía como se comportaba como una niña la muchacha que había visto crecer a su lado durante tantos años. – Eres una tonta, pero aún así… no quiero dejar de amarte porque eres quien hizo que mis sentimientos estén a flor de piel – Confeso quitándose la cobija del rostro.

La castaña le miro sorprendida de tal confesión, Mio quien siempre se había caracterizado por ser una niña temerosa y vergonzosa, estaba resplandeciendo frente a su mejor amiga, frente a su amante y eso estaba rebozando dentro del corazón de la baterista, quien se levanto del piso y se sentó en la cama para mirar de más cerca a la morena.

-¿Sabes lo que amo de ti? – Pregunto Ritsu colocando su mano al lado de la cabeza de Mio, que le miro de frente. – Son esos ojos que parecen grises, que se oscurecen y se vuelven negros, que se aclaran y parecen azules, que brillan con esperanza y con alegría cuando tu mente está llena de ideas, amo tu piel, tan tersa al roce y que parece una exquisita tela difícil de encontrar pero que buscaría por el mundo entero. Amo tu cabello, esas hebras oscuras que brillan que son puramente la esencia perfecta de mi amada Mio. Amo tu cuerpo, amo que al abrazarte tu cuerpo se adapte perfectamente al mío como si de un rompecabezas se tratase y que al unirnos nos completemos la una a la otra. Pero sobre todo amo tu corazón, lleno de incertidumbres, vergonzoso, alegre y que me ama por sobre todas las cosas, mis errores, y mi ser; amo a la Mio que es violenta conmigo, a la tímida, todo de ti – La bajista sintió su corazón latir acelerado a cada que la baterista hablaba, teniendo en cuenta de que su corazón era únicamente de ella.

Alzo sus manos hasta el rostro de la baterista, acariciando suavemente las mejillas de esta, que sonreía dulcemente al verle. Descendiendo poco a poco hasta encontrarse nuevamente apegada a la otra, sintiendo el contacto de sus labios. Cálidos, suaves y esponjosos, dulces y con un sabor misterioso, ambas se movían al compás de la otra, un movimiento lento y grácil pero lleno de amor. Y es que dentro de ambos corazones la persona que se encontraba ocupándolo era aquella que le besaba y la única que podía pronunciar a la vez. – "Te amo" - ambas sonrieron entre besos. La castaña se acomodó sobre Mio dejándola atrapaba entre su cuerpo y la cama, separándose de los labios de la morena, para mordisquear suavemente sus labios y bajar hasta su cuello dejando pequeños rastros brillantes con su lengua, Mio suspiro dando un respingo. Lo que causo en la baterista que se encendiera la chispa de deseo, volviéndola voraz. Lentamente con una de sus manos comenzó a desabotonar el pijama ávidamente de la bajista quien respiraba aceleradamente al momento en que se dio cuenta.

-Ritsu… no lo hagas, detente – Suplico entre suspiros. Nuevamente la volvió a silenciar con su boca, lamiendo lenta y eróticamente los labios de Mio, quien los abrió instantáneamente entre jadeos, dejando que se adentrara una vez más con su lengua hasta el interior cálido y húmedo de Mio. Un baile en el cual nadie podía entorpecerles.

Mientras se besaban, las manos de Ritsu se deslizaron alrededor de los hombros de Mio, tocando suavemente la piel de la morena que al contacto de la baterista se tornaba más sensible. Rápidamente bajo hasta el sostén de Mio, que al sentir el nuevo contacto de las manos de Ritsu sobre sus pechos dio un nuevo respingo golpeando contra el cuerpo apegado de la castaña. Que comenzaba a masajear a través de la tela, tratando de estimular a Mio tanto como pudiera antes de poder arrebatarle su sostén. Lentamente separo sus labios de los de ella y descendió instantáneamente hacia uno de esos montes que se había masajeado, soltando por completo el sujetador del sostén hasta hacerlo desaparecer por la habitación, Ritsu les miro sorprendida. Había visto desde la infancia a Mio, se habían bañado juntas durante un tiempo y le veía con traje de baño y con pijama durante los campamentos del club, pero ahora la veía desnuda y solo ella tenía aquella vista. Quería examinar un poco más los pechos de la morena pero esta le detuvo en el camino.

-¿No crees que esta es demasiada tortura solo para mí? – Pregunto respirando aceleradamente. – Sabes que te enfermaras y no podrás ir al campamento conmigo – Intento agregar evitando la mirada melosa de su acompañante.

-No me importa enfermarme, si es todo por tu causa está bien, además… me recuperare pronto para estar contigo y dormir contigo. Y…

-De acuerdo lo entendí, no puedo hacer nada para evitar que hagas esto – Intervino mordiéndose el labio inferior, la baterista miro aquel pequeño acto que la encanto y solo dio un suspiro antes de sentarse sobre Mio, tapándose mitad del rostro con una mano mientras sonreía.

-Mio, creo que me excedí… perdona es solo que tenerte a mi lado me hace ser más apasionada, más loca y más feliz – Aclaro sonriendo. La grisácea le miro y se sorprendió, acostumbraba a sonreír con ella sinceramente, pero ahora se veía más hermosa que nunca y no quería compartirla con nadie más.


Notas de autora:

Ya que me vengan con las amenazas de porque no lo continué. Se fijaran que tengo esta historia en una categoría que pueden leer menores de 18, debería cambiarla y simplemente escribir estos lapsus de la relación, se que les gustaría. Pero bue. ¿Qué les pareció mi selección de "Fiebre con Mio, y Ritsu que la cuida demasiado bien para ser exactos"?

De veras quede con una sensación de que quería seguir escribiendo esto, pero si lo hacía sería el capitulo más largo de todo es fanfic y quiero que otro sea el más largo. Pero les prometo que el momento llegara en que todo esto salga a la luz, ustedes lo lean, tengan derrames nasales como los que tendré yo al escribirlo y no quieran matarme por mi forma de escribir. Hoy no salió nada de Azusa y Ui, menos Sawako pero si Yui y Mugi un poquito. Básicamente y excesivamente este capitulo es dedicado para todas las amantes del Mitsu.

Tuve un retraso de una semana y un día pero que va, les subo con mucho cariño este capitulo, y tratare con el 14 de no demorarme al igual que con esté, espero estén muy bien.

Ya-na!

Ne-chan!