realmente olvide subir el capitulo... de hecho ya debería estar el tercero...

¡pero lo bueno es que me acorde!

holi gente~ próximamente me verán mucho por aquí también~ las ideas fluyen~


Munakata Reisi era el rey azul, capitán de Scepter 4 y secretamente un "hechicero" aunque la palabra ya estaba algo obsoleta, no se consideraba mas así era simplemente el rey azul.

En sus ratos libres buscaba a cierto personaje que debía seguir con vida sin duda alguna, incluso reunió a los que alguna vez en otra vida fueron parte de la servidumbre, escolta y guardia en aquel castillo

Era algo que mantenía en secreto porque al parecer era el único que podía recordar, había encontrado a muchos más conocidos de aquella otra vida pero no había rastro de magia o de memorias en ellos.

Suoh también era un rey pero al igual que su yo del pasado no le era de mucha importancia tener un poder. Homra era el nombre del clan rojo cuyo rey seguía igual que siempre. No recordaba nada, la gente a su alrededor tampoco podía recordar aunque apostaba a que la pequeña niña que siempre estaba junto a él podía intuir que algo ocultaba.

Kushina Ana, una strain que a su parecer tenía un entendimiento más grande de la situación a su alrededor incluso de él.

De cualquier manera las cosas seguían su curso normal, sin nada nuevo, aunque tenía vigilado a ese niño no había algo que le llamara la atención. Solo tenía que seguir buscando el hechizo correcto, ahora quizás el odio se abría debilitado lo suficiente para que su magia fuera capaz de romper esa maldición.

El seguía empeñado en romper ese hechizo cruel, aun a pesar del tiempo que paso, e incluso haber muerto y ahora vuelto a renacer aun buscar

Siendo sincero consigo mismo al parecer seguía siendo un mal perdedor, que gran problema pensó suspirando acomodando sus lentes, diviso el fuego de Homra en justamente ese niño, ahora años más tarde encima de su patineta

Yata Misaki, la vanguardia de Homra y el actual dueño de una marioneta maldita, ¿Por qué razón ese chico seguiría guardando una marioneta demasiado realista de un príncipe? ¿Qué razón tendría? ¿Por qué?

De ese mismo lugar donde yatagarasu se detuvo, totsuka tatara y kushina Ana salieron de esa tienda

-ah yata-chan ¿Qué haces aquí?-le pregunto el castaño al menor

-¡kusanagi-san dijo que los viniera a buscar porque tardaban mucho!

-si, puede que se nos hayamos tardado un poco

-Misaki-la niña le llamo a modo de saludo sonriéndole un poco

-hola Ana

Una escena normal, sin embargo la pequeña volteo hacia la cafetería donde él estaba, seguía pensando que esa niña era capaz de ver más cosas que solo el color rojo, mirándole fijamente kushina Ana debía ser capaz de ver todos sus secretos o algo para siempre mirarle así

Pero en pocos momentos los vio desaparecer, sin duda tenía que encontrar una manera en recuperar a cierta marioneta pero era mejor encontrarle cuando ya tuviera el hechizo correcto.

-capitán ha vuelto

-si, ¿Cómo han estado las cosas awashima-kun?-le devuelve el saludo con un gesto, la mujer seguía viéndose igual a como la vio la primera vez hace una vida atrás, incluso con la misma actitud y ese gusto peculiar en la comida

-tranquilas capitán

-bien hay que seguir con el trabajo, estaré en mi oficina para que mande los últimos reportes de los demás

-¡si capitán!

Awashima Seri teniente y su segundo al mando de Scepter 4, aunque esa mujer siempre fue capaz de lograr las cosas lamentablemente ni ella recordaba.

El tenia que seguir con su trabajo ya más noche seguiría pensando en reunir lo suficiente para ese contra hechizo


Cerro con seguro la puerta tras de sí, sacando del armario aquel muñeco que seguía conservando desde la niñez, se mantenía igual y en buen estado, solo Ana sabia de la existencia de saru y como toda niña solía jugar con él, incluso tenia mas ropa y una cama; todo eso dentro de su armario.

-hoy fue un día tranquilo saru, aunque el gordo de kamamoto sigue insistiendo en que oculto algo, bueno si te oculto a ti ¡pero él con sus manos de mantequilla te dejaría caer!

A pesar de los años seguía teniendo la costumbre de hablarle a saru como si este realmente estuviera vivo, era una forma de que él estuviera de alguna manera más tranquilo, una clase de terapia o algo.

Era alguna clase de salvavidas que el tenia, desde que vivía allí en las habitaciones de arriba del bar, agradecía a kusanagi que le dejara quedarse, le era de tanta ayuda; se acostó poniendo a saru recargado en la almohada, hablándole de su día, a veces no tenía mucho que decirle y se la pasaba mirándole, admirando lo bien hecho que estaba, incluso en ocasiones cambiando su ropa o acomodando el estante dentro del armario.

Aunque él prefería el rojo, ponía casi todas las cosas de saru en color azul o grises, simplemente siente que saru le escucha y le comprende.

En el pasado se pregunto si Saruhiko fuera real ¿Cómo sería? ¿Sonreiría como las veces que soñó que el muñeco cobraba vida? El Saruhiko de sus recurrentes sueños era amable con él, a veces algo arisco y borde pero siempre le sonreía, eran sus sueños preferidos por lo tranquilos y agradables que eran.

De hecho fue por eso que Ana le descubrió, porque lo menciono por accidente, la niña que normalmente no mostraba muchas emociones e interés en las cosas se mostro curiosa ante su amigo "saru" y de alguna manera termino mostrándolo.

Era un secreto de los dos, Ana acepto en no decirle a nadie mientras le dejara jugar con saru de vez en cuando era un trato justo, sabía que ella no trataría a saru como un juguete común como sus hermanos alguna vez intentaron

Aun recuerda cuando su pequeño hermano termino lanzando a saru por la ventana del departamento o cuando su aun casi bebe hermana mangoneaba a saru como si de una sonaja se tratara

Era reacio a que alguien supiera de Saruhiko y aun mas a que alguien le tomara, por eso ahora que vivía en el bar lo ocultaba en el armario y aseguraba su puerta para que nadie más entrara.

Misaki

La vida dentro de ese lugar no era tan mala, a veces incluso salía por la ventana bajando por la escalera de emergencia, el amor puro de Misaki le hacía fuerte, le hacía capaz de ser humano con facilidad, aunque aun tenía cierto miedo a sus sentimientos

Misaki quería a saru, el muñeco que le había traído una increíble suerte y en otras una mala fortuna, incluso puede que quisiera al que veía en sueños pero tenía ese miedo de mostrarse ante el cómo humano... la última vez que lo hizo...que confió...termino siendo enterrado en un ataúd...

Ahora más que nunca quería ser humano y estar alado de su Misaki pero el miedo a su reacción era algo que le frenaba, ¿Qué pasaría si le tiene miedo como algunos en el pasado? ¿Misaki sería capaz de arrojarle lejos por terror?

-buenas noches Saru

En poco rato Misaki estaba dormido profundamente y el muñeco a su lado se movió bajando de la cama para después tras una tenue luz convertirse en un joven de cabellos oscuros y ojos como el mar, acariciando los cabellos anaranjados soltando un suspiro

Esa era una de esas noches en que pensaba que lo mejor era desaparecer, salir por la ventana como un gato y nunca volver...pero el pensar en cómo Misaki le extrañaría en el daño que podría causarle le impedía hacerlo aunque fuera lo mejor.

-creo que mañana iré a comprarme unos lentes nuevos ya no distingo con estos-le dijo sin obtener respuesta- ¿irónico no? Siempre escucho todo lo que me dices sin ser capaz de responderte y yo te hablo mientras duermes sabiendo que no vas a contestarme

El amor le ablandaba de tal modo que a veces no se reconocía

Estuvo un rato mas admirando a su bella flor de ojos ámbar, para después recostarse con cuidado en la cama, abrazándole, estaría así un poco mas disfrutando de ese calor para después volver a ser una simple marioneta

-buenas noches Misaki

Susurrando aquello para darme un beso en la frente en pocos segundos la tenue luz volvió y el joven volvió a ser una simple marioneta.


Lo bueno de subir esto muchos dias despues de lo planeado es que me da tiempo para hacer mas capitulos y solo tener que recordar subirlos...

¿Reviews? hola ¿alguien? un review no le hace daño a nadie XD