Bien chicos, ha pasado un año desde que empecé a escribir esta historia, aunque al principio no pensé que tuviera futuro, sin embargo un año después aquí sigue… por lo que he decidido que esta historia llegara lo más lejos que se pueda, para celebrar el aniversario, se hará una ova de alguno de los personajes o bien un pequeño fic de acuerdo a lo que ustedes decidan, que si bien puede tardar un poco debido a asuntos sumamente importantes con los estudios, no dejare de publicar, aquí están las opciones:

Ova de Konnor y su relación con Mew, Arceus y Giovanny.

Ova de Ryu y su relación con Lysson.

Relación de Crystal con N y sus musas.

Ova de Hitomi.

La verdad al descubierto: Ash se fue dejando a Kalm y a Serena atrás, pero él tuvo una muy buena razón para hacerlo.

Tienen hasta la próxima actualización, pero quien dijo que esto terminaba aquí… pronto subiré un pequeño Spin-off que se tratara exclusivamente de la vida de todos los hijos de Ash y los demás tiempo después de que regresaran al futuro.

Bien ahora sí, contestar review:

TsukihimePrincess: depende de cómo lo veas, de todas formas Ash es un completo bastardo con su harem si se lo propone, además Maiko en cierta forma les dificulta las cosas a Ash y Cinthya, aunque él no sea tan drástico con las demás chicas y pokemon del harem.

Anghara Clockworker: créeme que Zafiro si le contara lo que sabe, además la desconfianza de Ranmaru, Aoi y los demás hijo de Ash con los pokemon al igual que la desconfianza de Red aumentara tan pronto Zafiro les cuente lo que sucede, y sobre Iris…créeme que no solamente Perséfone violara a ese Haxorus sino que habrá algo más junto con el hecho de que los ideres, alto mando y demás sufrirán de lo lindo.

El Gear: los líderes y demás saldrán mal parados aquí, más bien tendrán mucha suerte si Mew o Mewtwo no intervienen y sobre los hijos, se vienen muchas cosas tanto buenas como malas.

Kuroi to Tamashi:

K: si, hubo de todo un poco y este también tendrá un poco de todo para todos los gustos, aunque los capítulos no deben pasar de ahora en delante de 20.00 debido a que me tardaría mucho, claro que no, cualquier consejo siempre que sea dicho de buena manera o con buenas intenciones será bien recibido.

T: una que otra incoherencia y algunos problemas, pero se está para aprender y mejorar con el paso del tiempo.

Capitulo 25. Despedidas, sorpresas y bienvenidos a Alola.

¿Qué es todo esto?-dijo anonadado Steven ahora impresionado debido a la información que se encontraba antes detrás de una enorme pared de roca.

Pero que atrevido…humano patético…-se escuchó ahora una voz algo femenina para que rápidamente apareciera delante del ex campeón un pokemon que tenía un parecido a un perro de color negro con algunos detalles verdes y en su cuello había una especie de collar o bufanda de color verde.

— ¿Qué eres?-dijo con algo de temor debido a que sentía la sed de sangre que emanaba del pokemon el cual poseía una especie de gema roja debajo de su cuello por lo que rápidamente estaba a punto de tomar la pokebola de su leal Metagross cuando vio como el collar del pokemon se estiraba haciendo que soltara la pokebola.

— Tú no debes estar aquí…-dijo alguien de forma fría a sus espaldas antes de que Steven cayera desmayado con un golpe en su cabeza.

Pensé que debería matarlo…-dijo ahora de manera relajada el pokemon mientras veía que detrás del inconsciente se encontraba Kalm.

— ¿Hizo algún daño a eso?-dijo ahora Kalm mientras veía al pokemon el cual revisaba el estado del santuario.

Ninguno…afortunadamente, pero creo que mover la zona de descanso ocasiono que la pared fuera destruida…me llevare este secreto aún más abajo del sub-suelo…conozco un sitio en el que no lo hallarán por más que lo busquen…-finalizo el pokemon mientras veía a Kalm el cual pareció sonreír un poco.

Momentos antes en la zona de descanso.

— Demonios… son fuertes…-dijo con enojo Lucy mientras se encontraba toda sudorosa.

— ¿Ya te cansaste tan rápido?-dijo con algo de burla Kalm.

— Apenas comienzo… -declaro con calma Lucy mientras veía a su Seviper e interiormente se preguntaba como ese Metagross podía darles pelea a su pokemon y a su Milotic al mismo tiempo.

— Es bueno saberlo…-dijo Kalm con maldad mientras mostraba en su brazo su respectiva piedra llave-¡mega evoluciona!-dijo con enojo ahora para que una luz saliera de su piedra llave al igual que del pokemon.

— No por nada son líderes, alto mando y campeones… -dijo ahora Crystal con calma-a pesar de ser una zorra eres fuerte.

— ¡Ya verás estúpida!-gruño ahora Iris mientras su Haxorus se lanzaba de nuevo contra la Mega evolucionada Gardevoid la cual le evadió con rapidez.

— Más suerte para la próxima…no por nada nosotros hemos sufrido mucho durante estos tres meses…-dijo con burla Crystal mientras señalaba al poderoso dragón a lo que Perséfone asintió.

— ¿Cuánto falta?-dijo ahora con calma Max.

— Solo un poco más…-dijo ahora Tory con calma mientras veía como su Torterra le estaba dando pelea a su similar criado por Gardenia en tanto que sus primeros pokemon le estaban haciendo la pelea difícil al Raichu de Surge.

— Son fuertes…-jadeo ahora Wulfric mientras a su lado se encontraba Norman el cual también estaba algo cansado y frustrado de ver como la inicial de fuego de su región les estaba dando una pelea decente tanto a su Slaking como al Avalugg de su similar de Kalos.

— Patéticos…-dijo con desgane Luka mientras su pokemon esquivaba el hiperrayo de Slaking.

— ¿Cómo pueden ser tan fuertes?-dijo con algo de miedo Norman.

— Apenas comenzamos…-dijo la joven con voz gélida para señalar a los pokemon que eran los rivales de Figther a lo que está asintió.

— Estos jóvenes son fuertes…-gruño ahora Diantha mientras veía con algo de rabia al tipo hada de Kalos el cual era sumamente difícil capturar.

— Y todavía necesitamos fortalecernos aún más…-dijo con sequedad Ash para que el pequeño Carbink asintiera.

— Estamos listos… es hora de comenzar con la fiesta…-dijo con calma Mew.

— ¿Por qué les estas ayudando?-dijo con enojo Misty mientras observaba al clon.

Solo cumplo con lo que debo hacer en todo lo que involucre a lo que Arceus desea…-dijo con sequedad el clon.

— ¿Dónde está Ash?-dijo ahora Korrina con algo de preocupación lo que ocasiono que el clon le viera fijamente.

A ti no debe importarte eso…-dijo con frialdad Mewtwo.

— Por favor… necesito saber que está bien…-dijo con algo de inquietud mientras se dirigía lentamente a Mewtwo el cual le veía con seriedad.

Nunca lo volverás a ver, ustedes humanos no tienen nada que exigir…-dijo con sequedad Mewtwo mientras sus ojos se iluminaban de color azul y veía al Lucario de Korrina el cual quedo estático.

— ¡Sigue peleando contra ese Emboar!-dijo con algo de desesperación debido a que sentía que tenía que ganar para saber en dónde se encontraba su amigo.

Acabala…-dijo Mewtwo para que Lucario se volteara contra Korrina.

— ¿Lucario que te pasa?-dijo con algo de inquietud la líder de ciudad Shalour mientras veía a su pokemon.

¡Me la pagaras!-rugió con furia el pokemon para lanzarse contra su propia entrenadora.

— ¡Lucario detente!-grito Korrina completamente asustada mientras que Mewtwo veía todo con satisfacción.

— ¿Cómo pueden ser tan fuertes?-dijo con incredulidad el líder de ciudad Carmín y aunque no lo quisiera admitir dentro suyo sentía miedo… por primera vez lo sentía en años.

— Terminemos con esto…-dijo Ash a lo que todos asintieron.

¡Esto es por todo lo que paso!-bramo ahora el Pidgeot de Ash mientras atacaba con una gran onda de fuego a su semejante que era entrenado por Pegaso.

— ¡Evádelo!-dijo con rapidez Pegaso pero fue inútil.

— ¡Acabala!-dijo con calma Ash a lo que el pokemon Hada asintió.

— Fuerza lu…-comando Diantha pero fue muy lenta debido a que varios trozos de roca los cuales brillaban como si fueran gemas impactaron contra su pokemon la cual termino debilitada.

— Bien hecho…-dijo con calma Ash mientras veía a su nuevo pokemon y a su Talonflame el cual hace poco se había unido a la batalla.

¡Ayuda!-grito ahora su inicial de planta mientras era rodeada por los látigos que salían del cuello de Gogoat.

— ¡No le hagas mucho daño, solamente debilítala!-dijo ahora Amaro con calma.

¡No podrán!-dijo ahora la inicial de planta mientras corría para intentar evadir el ataque pero fue embestida por su rival.

Solamente ríndete…-dijo con calma el pokemon planta de Kalos.

¡Jamás nos rendiremos!-grito con decisión la inicial de Unova mientras de su cuerpo emergía una luz azulada.

— Esta…-dijo Amaro sorprendido debido a que jamás se esperó eso.

— Evolucionando…-completo Ash ahora mientras veía a su inicial la cual después de tanto tiempo había entrado a la segunda etapa evolutiva.

¡Comencemos de nuevo!-dijo la evolucionada Servine mientras veía con decisión a su rival.

— Eso es Perséfone… tíralo al suelo varias veces más…-dijo con algo de enojo Crystal.

— ¡Haxorus resiste un poco más amigo!-dijo Iris con calma a lo que el pokemon resistió con calma los golpes que le provocaba su rival hasta que cayó al suelo.

— Perséfone debemos acabar esto antes de que su ataque lo haga…-dijo Crystal.

— Están acabadas… tu hada está sufriendo por el veneno y solo queda un movimiento que hacer antes de que alguno de nuestros pokemon caiga derrotados…-dijo con calma Iris.

Perséfone se limitó a mirar a su entrenadora la cual simplemente asintió… Haxorus hizo otro tanto con Iris a lo cual este le asintió con seriedad.

— ¡Fuerza Lunar/ Cola de Hierro!-dijeron ambas al mismo tiempo a lo que sus pokemon asintieron.

Perséfone creo en sus manos una esfera de luz blanca con detalles rosados la cual lanzo rápidamente hacia su oponente lo cual le hizo mucho daño al estar tan cerca en el mismo instante que Perséfone recibía el daño en toda la cara provocado por la cola del dragón la cual se había vuelto metálica lo cual provoco una potente explosión.

— ¿Estás bien Haxorus?-dijo con calma Iris.

— ¡Perséfone!-grito ahora Crystal para ver fijamente el resultado.

— No puede ser…-dijo Iris sorprendida.

— ¡Te gane!-dijo Crystal ahora feliz mientras veía a su pokemon la cual quedo arrodillada debido a los efectos del veneno.

Fue una buena batalla-dijo ahora la psiquica variocolor mientras era regresara a su pokebola para que descansara.

— Espero que los demás puedan…-dijo ahora Crystal mientras veía a donde sus compañeros estaban peleando con los demás líderes.

De repente una luz de color verde destello con gran fuerza para que a continuación apareciera el legendario Zygarde en su forma completa mientras veía a los líderes, alto mando y campeones como unos insectos a punto de ser eliminados.

— ¡No puede ser!-dijeron ahora la mayoría de los lideres completamente asustados de ver al legendario de Kalos.

¡Todos lo que están en nuestra contra morirán!

Bramo ahora el dragón para que la tierra fuera sacudida violentamente y varias raíces enormes aparecieron atacando a todos los pokemon de los líderes, alto mando y campeones que aún quedaban en pie de lucha.

— ¡Lucario!-grito ahora Korrina mientras corría a salvar a su pokemon haciendo que una de las raíces le diera fuertemente en la espalda quedando inconsciente.

— ¡Destruye todo lo que este en tu camino Zygarde!-dijo Kalm con algo de enojo a lo que el pokemon asintió.

Todos los jóvenes al ver eso simplemente entraron rápidamente a la mansión luego de haber guardado a los pokemon en sus respectivas esferas mientras el pokemon comenzaba a iluminarse de color verde.

En ese momento la tierra por completo empezó a temblar, como temiendo ya el desenlace que ocasionaría la batalla contra el poderoso dragón de tierra mientras que las raíces seguían atacando sin piedad alguna a los pokemon.

— Nos vemos…-dijo con burla Kage mientras observaba con satisfacción macabra como la tierra bajo los pies de los líderes y demás pokemon se abría violentamente.

Los líderes como pudieron se salvaron, Lance rápidamente salvo a Misty, Blaine y Brock con la ayuda de su Dragonite y su Aerodactyl.

Agatha junto a su Crobat y Gengar ayudaron al resto quienes rápidamente había guardado a sus pokemon evitando así el riesgo de perderlos para siempre.

Pegaso, Clair y Morty se salvaron y salvaron a los demás con la ayuda de su Swellow, Pidgeot, Druddigon, Xatu, Honchkcrow, Dusknoir, Gengar y Dragonair.

Los de Hoenn fueron salvados oportunamente gracias a los Solrock y Lunatone de los líderes mellizos y al Metagross, Espeon y Alakazam de Anabel.

Los líderes locales fueron auxiliados por los pokemon de Fantina y los que no pudieron ser salvados fueron socorridos por los pokemon tipo tierra de Gaia.

Los de Unova no tuvieron tanta suerte debido a que los Dragonite y Hydreigon de Iris junto al Hydreigon de Drayden solo pudieron salvar a Aloe, Camila, Hiedra, Camus y Cheren al igual que a sus entrenadores quedando el resto de los líderes condenados a irse al sub-suelo.

Los de Kalos también contaron con poca suerte debido a que Olympia junto a sus pokemon solo lograron salvar a una inconsciente Korrina la cual estaba sujetada por Lucario, Wulfric, Narciso y Diantha.

— Hasta aquí llegamos…-alcanzo a decir Grant mientras veía a Viola la cual estaba sangrando en distintas partes de su cuerpo debido a los golpes recibidos a causa de las raíces.

— Hicimos lo que pudimos…-dijo con una sonrisa algo triste Viola pero algo feliz de que sus compañeros si estuvieran a salvo.

— Intentamos pelear pero no fue suficiente…-dijo Amaro calmado debido a que se había resignado a morir y al mismo tiempo admitía que su intento de proteger su amada región y vengar la muerte de miles de personas y pokemon fue infructuoso.

— ¿Tan rápido se rindieron compañeros?-se escuchó ahora una voz la cual pertenecía a Dracena la cual había llegado un poco retrasada pero lo hizo en el momento justo debido a que su Altaria y Noivern salvaron a Grant, Amaro y Viola.

— Se han ido…-dijo asombrada ahora la alto mando recién llegada.

— Y se llevaron lo que querían…-dijo ahora asombrada y con algo de miedo Iris.

— No todos se han ido…-confeso con algo de miedo Hiedra.

El enorme agujero en donde antes se ubicaba la zona de descanso era la suficiente prueba, todo ese sitio había desaparecido por completo, lastimosamente para ellos aún les tocaba enfrentar una amenaza mayor debido a que Zygarde, Mew y Mewtwo les estaban viendo con ira y rabia a un lado de ellos se encontraba Ash con su cabello ahora blanco y sus ojos cambiados.

— Patéticos y débiles…no pudieron ni con una simple batalla-se mofo Ash de ellos con rabia mientras se acercaba hacia Hiedra.

— ¿Don-de esta?-dijo de manera débil la líder de la banda de rock mientras era sujetada del cuello con firmeza por el joven.

— ¿Quién?-dijo con frialdad Ash con sus cabellos blancos.

— Ash…-dijo con debilidad la líder de Unova debido a las heridas que había recibido a causa de las raíces que había creado Zygarde.

— No tienes ningún derecho a buscarlo, aun así…aquí está tu premio de consolación-dijo con frialdad Ash para besar rápidamente los labios de la bella mujer sin importarle en lo más mínimo las heridas en piernas, brazos y toda la sangre que había en su cuerpo.

— No me detendré hasta encontrarle-dijo con orgullo la líder.

— Entonces buena suerte-dijo Ash para ponerse al lado de Mew, Mewtwo y Zygarde- adelante Zygarde haznos los honores-dijo con voz fría a lo que el pokemon asintió.

¡Desaparezcan todos los intrusos!-rugió el legendario de Kalos para que más raíces aparecieran aunque esta vez solamente se dirigían a una persona en especial… Iris.

— ¡No dejare que lo hagas!-grito ahora Cilan el cual con mucha dificultad estaba saliendo de una muerte segura para interponerse entre la morena y el ataque.

— ¡Cilan!-grito ahora Iris para recibir el cuerpo del malherido el cual tenía el cuerpo completamente atravesado de un lado a otro al grado de que se podía ver perfectamente el interior incluyendo los pulmones, el corazón y mucha sangre salía ahora.

Eso debe bastar por el momento…-dijo con sequedad Mewtwo.

Este es el inicio del Caos…-secundo ahora Mew.

— ¡te hare pagar por esto pokemon tipo dragón, como maestra del tipo Dragón te buscare y te hare pagar esto, y si queda algo de ti…luego te domare!-grito ahora Iris mientras veía a Zygarde con enojo.

No tientes tu suerte patética humana…

Bramo ahora Zygarde para que los tres legendarios y ash desaparecieran de distintas maneras, debido a que el dragón de kalos se fue debajo de la tierra y ambos psíquicos desaparecieron junto al joven.

— Tenemos que llevarte a un hospital…-dijo Iris a un inconsciente Cilan sin notar las heridas que tenía en su cuerpo al igual que los demás.

— Iremos todos…-dijo Aloe con calma.

— No puedo creer que hayan ganado…-dijo con enojo Misty.

— Al menos estamos vivos…-dijo Brock a lo que todos asintieron.

Lastimosamente aunque ahora seguían con vida, no sabían cuánto tiempo más podrían disfrutar de seguir respirando debido a que el caos iniciaría cuando Ash volviera al mundo.

Sitio desconocido.

¿A dónde piensan ir?-dijo de manera seca Arceus.

— Alola no viene nada mal…-dijo Crystal con calma.

— Será un buen lugar y lo mejor es que jamás nos encontraran…-agrego ahora Albert a lo que todos asintieron.

Está cerca…tenemos que detenerlo Kalm-dijo ahora Puni-chan con calma mientras estaba en el hombro derecho del adulto en tanto que Sonato se encontraba en el hombro izquierdo.

— ¿Quién?-dijo curioso el adulto.

No podemos dejar que llegue a ese sitio-dijo Sonato con enojo a lo que Kalm asintió.

— Si es así, iré con Puni-chan…Sonato vete con los demás-dijo Kalm con seriedad.

— Entonces está decidido…tienen hasta la noche para despedirse y preparar todo para irse, no volveremos en un largo tiempo…-dijo Ash con seriedad a lo que apareció un portal y todos los jóvenes con excepción de Kalm entraron junto a Sonato, Mew, Mewtwo y Arceus.

Plano Ancestral.

¡Crystal!-grito con felicidad la ratoncita eléctrica mientras iba hacia su entrenadora la cual estaba de regreso junto a sus compañeras Levia y Perséfone.

— Ya estoy aquí pequeña…-dijo ahora con felicidad su entrenadora para observar un ligero golpe que tenía la ratoncita en la cola.

Qué bueno que llegas Crystal, ellos no han dejado de causar problemas…-dijo ahora con algo de enojo Brighid la cual estaba algo cansada y su rama se encontraba rota.

— ¿Quiénes?-dijo con algo de enojo su entrenadora.

El equipo rocket…-dijo con calma Pikara.

— Pensé que ellos…-dijo con calma Ryu.

— Oye Kalm tú los trajiste, tú te haces cargo de ellos…-dijo con sequedad Ash.

— Que así sea…-dijo con enojo el joven el cual había regresado para ir a donde se encontraban Jessie, james y Meowth.

— Miren la gran cantidad de pokemon de distintos tipos, especies y regiones…-comenzó a decir Meowth.

— Se los podemos llevar al jefecito al igual que a los legendarios…-dijo James ahora.

— Y seremos mucho mejor que los demás…-dijo ahora Jessie con felicidad.

— Muy bien trio de payasos… ¿Qué sucede aquí?-dijo ahora con enojo Kalm mientras veía a los pokemon los cuales luchaban por liberarse de una red.

— Vamos a llevarnos a todos estos pokemon…-dijo con sequedad Meowth.

— Eso creen… ustedes se lo buscaron…-dijo con enojo Kalm mientras sacaba la caja en donde se encontraban sus pokebolas y saco la de Meowth.

— ¡No te lo llevaras!-dijeron ahora con enojo James y Jessie.

— Meowth regresa…-dijo con simpleza Kalm para que la pokebola la cual era de un tono morado en la parte inferior con leves partes negras y conservaba su parte superior roja la cual se ilumino con un haz de luz roja y atrajo al pokemon felino a su interior.

— ¡Déjalo en paz!-grito con furia Jessie mientras se lanzaba contra Kalm pero fue recibida con un golpe en la mejilla y una patada que la mando a besar el suelo.

— No me obliguen a hacer esto… ustedes y Ash pueden llegar a un acuerdo… -dijo con calma Kalm.

— Jamás nos uniremos a los bobos…-dijo James con calma.

— Podemos hablar…recuerden que ustedes han estado comiendo estas semanas gracias a nosotros…-dijo con frialdad Ash.

— Ustedes sin nosotros no hubieran comido…-dijo Kalm con algo de enojo.

— Su jefe no les quiere y si se unen a nosotros por lo menos tendrán la oportunidad de vivir en el nuevo mundo…-dijo con enojo Crystal.

— Solo queremos a nuestro jefecito…-dijo James ahora.

— Suficiente… ustedes y yo hablaremos quieran o no…-dijo con enojo Ash para que James y Jessie terminaran levitando y los tres desaparecieran.

— Ahora si es verdad que mi hermano está enfadado…-dijo Bonnie con calma.

— Vamos a preparar todo hija…-dijeron al mismo tiempo Adhara y Satoshi a lo que la rubia asintió con felicidad y se fue con ellos.

— Bueno…-dijo Albert con calma mientras liberaba a los pokemon con la ayuda de algunas de las chicas- Arceus dijo que podía ir un momento y despedirnos.

— ¿De quiénes?-dijo Ryu ahora extrañado.

— De los asuntos del pasado que podamos tener…-dijo con calma Crystal a lo que todos asintieron.

— Quiero saber algo…-dijo Samantha con seriedad.

— Solo que debemos volver antes del anochecer…-dijo Luka ahora.

— Que así sea…-dijeron algunos de los chicos para irse dispuestos a atender sus asuntos y despedirse de las personas importantes que alguna vez estuvieron en sus vidas.

Cementerio de Ciudad Corazón.

— Nos vemos papa…-dijo con calma una voz juvenil la cual provenía de una joven la cual se encontraba encapuchada y hasta hace unos momentos había dejado unas flores sobre una lápida en la que se podía leer el nombre de "Ren".

— ¿Quién eres tú?-dijo ahora una mujer de unos treinta años mientras llegaba y veía con furia a la encapuchada.

— "Misako"-pensó con rabia la encapuchada mientras veía a la mujer de ojos violetas-soy Viviana…-dijo ahora con calma la joven mientras hacía gala de todo su auto-control.

— Nunca te había visto…"Viviana"-dijo ahora con ironía mientras veía con rabia a la chica.

— Mama…mama-dijo ahora una voz infantil la cual provenía de un niño de un año y pocos meses el cual llego corriendo y se aferró con sus manos regordetas a los pies de la mujer.

— ¿Quién es él?-dijo con calma la encapuchada aunque por dentro estaba a punto de gritar al sentir mucha rabia.

— Es mi hijo maldita mocosa, la primera vez no te mate…debí matarte cuando pude…

Dijo con enojo ahora Misako para lanzarse sobre la joven y rápidamente quitarle la prenda que la cubría esperando ver a una chica de cabellos azules y quedando sorprendida al ver a una joven de larga cabellera plateada.

— ¡Oiga!-dijo ahora con algo de vergüenza y enojo la de cabellos plateados y ojos verdes.

— ¡A mí no me engañas maldita mocosa, no dejare que lastimes a mi hijo!

Dijo ahora con furia Misako para lanzarse sobre la de cabellos plateados la cual comenzó a gritar de dolor al sentir como su cabello era fuertemente halado.

— ¡Déjeme en paz maldita sea!-bramo la ahora platinada mientras intentaba quitarse a la mujer de encima.

— ¡Qué te quites la peluca he dicho!-dijo ahora la mujer para ver fijamente el cabello que estaba sujetando dándose cuenta de una cosa…ese cabello era completamente natural.

— Mi cabeza…-dijo con desdén la joven para tocarse un poco la cabeza.

— Lo siento…creí que eras otra persona…-dijo ahora Misako para ver a los ojos de la platinada viendo que ese tono de ojos era completamente natural y que ella no era la chica que creía que era…que equivocada estaba.

— No se preocupe…uso esta capucha como medida de protección…-dijo con calma la joven mientras se limitaba a recoger su prenda- ellos me están buscando y si me encuentran seré vendida…-se limitó a decir la historia que muchas veces había practicado.

— ¿Quiénes?-dijo ahora Misako mientras veía las heridas en el cuerpo, luego vio las curvas y los senos de la joven, sin duda muchos si pagarían lo que sea por ella.

— De quienes me escape…-dijo con calma- no he comido en días desde que hui…-dijo en un falso tono lastimero.

— Te presento a Miguelito…-dijo con algo de pena Misako mientras cargaba a su hijo, hace algunos meses que tenía pesadillas en la que la hija de quien mato volvía por venganza, aunque ella sabía que esa mocosa estaba muerta no dejaba de comportarse tan paranoica.

— Es un gusto Miguelito…-dijo con algo de felicidad la joven mientras sonreía un poco luego de ponerse su capa-"ya se quien pagara todo"-pensó con maldad.

— ¿Te apetece comer algo antes de que te vayas?-dijo con algo de desconfianza Misako luego de ver la tumba de su antiguo señor.

— Tengo que irme ahora…-respondió con calma la joven mientras veía que la tarde estaba llegando a su final y comenzaba a anochecer.

— Quédate y come algo por lo menos…-dijo Misako con calma a lo que la joven le vio fijamente.

— De acuerdo…-dijo con calma "Viviana" mientras pensaba que si lograba entrar una vez más a su antiguo hogar podría ver si quiera unos minutos a los antiguos pokemon de su padre.

— Vamos a la casa… -dijo ahora Misako mientras la joven sonreía con seriedad.

3 minutos después.

— Bienvenida a mi casa…-dijo ahora Misako mientras abría las puertas de la mansión.

— Impresionante… -dijo con calma la platinada mientras miraba levemente las paredes de la casa y notando que nada de lo que pertenecía a sus padres se encontraba a la vista.

— ¿Qué hacías en el cementerio y más en esa tumba?-dijo Misako ahora con un leve tono de enojo.

— He escuchado algunas cosas, en especial sobre una peligrosa familia que vivió hace tiempo aquí…-dijo con calma la joven mientras estudiaba fijamente la expresión de Misako.

— Sí, pero todos ellos están muertos ahora…incluso una niña de solamente seis años la cual era la última miembro de esa familia está muerta…-dijo con algo de rabia Misako.

— Es una verdadera lástima "para ti"-dijo con algo de tristeza la joven.

— Si lo es…lo único que quedan de ellos son tres pokemon los cuales están encerrados debido a que están completamente locos…-dijo con calma la mujer.

— Me gustaría verlos si no es mucha molestia… no tengo ningún pokemon y serian buenos para que yo les cuidara…-dijo con calma la joven.

— Están completamente locos… su anterior dueño los dejo ser muy libertinos y ahora no dejan a nadie acercarse, tienen la tonta esperanza de que su antiguo dueño aún está vivo al igual que la mocosa…-dijo la mujer con calma.

— ama quero jugar on vaporeon…-dijo Miguelito con calma.

— De acuerdo pero solamente unos minutos… en lo que consigo algo para que puedas comer aquí…-dijo Misako con sequedad sabiendo de sobra que el pokemon estaba lleno de rabia.

— Vamos entonces…-dijo con una sonrisa Viviana mientras veía fijamente al niño que era idéntico a su madre salvo por los ojos azules del pequeño.

— Vamos…-dijo Misako con calma mientras cargaba a su hijo.

Ambas mujeres caminaban por el interior de la casa, la mayor en completo silencio mientras que la menor miraba con nostalgia las paredes, pensando ¿Cómo, la casa en donde ella creció hasta los seis años, era ahora la prisión de los pokemon de su antiguo dueño y entrenador? ¡No se saldrían con la suya y así le costara la vida tendría su venganza!

De repente fijo su vista hacia el niño que estaba en los brazos de su enemiga… el pequeño parecía tener entre un año a un año y cuatro meses… una sonrisa maliciosa apareció en su rostro al darse cuenta del detalle de que si volvía a tiempo…el niño tendría seis años…la misma edad que tenía ella cuando Misako se quiso pasar de lista.

— Llegamos…-dijo Misako con calma mientras abría una pequeña puerta y entraba seguida de la joven la cual ahora sostenía con calma al niño.

— Increíble…-fue lo único que dijo ahora para poner al niño en el suelo y ver fijamente a Garchomp, Vaporeon y Magmar.

¡Déjanos ir desgraciada! -bramo ahora sumamente furioso el tiburón de tierra a pesar del bozal que estaba en su boca para ver a su captora, al niño y a la intrusa.

— No saldrán de aquí nunca…-dijo de manera fría Misako para cargar a Miguelito y ver a la joven- tienes solamente 15 minutos para verles aunque creo que no te permitirán acercarte más allá de este punto-dijo con calma.

— Lo tendré en cuenta…-dijo ahora para ver fijamente a los pokemon los cuales estaban encadenados muy fuertes y con unos grilletes en las piernas aunque en el caso de Vaporeon sus cadenas se encontraban en la cola y este se encontraba debajo de una pequeña piscina.

La joven siguió viendo fijamente a los pokemon hasta que sintió que no había nadie que le pudiera observar así que lenta y brevemente observo por el rabillo del ojo todo el lugar para observar si había una cámara notando una que estaba cerca de cada uno de los pokemon.

— Deshazte de las cámaras…-dijo en un murmullo a lo que una sombra paso delante de ella rápidamente.

¡Lárgate de aquí estúpida!-escucho el grito de Vaporeon el cual estaba sumamente enojado motivo por el cual le vio fijamente.

Puedes hacerlo…-dijo en su mente una voz femenina la cual sabía que correspondía a su tercer pokemon.

— Tranquilo Vaporeon…-dijo con calma la joven para extender su mano al pokemon pero este como pudo se puso en posición de ataque.

¡Vete!-dijo con enojo el pokemon.

— Tranquilo, es normal que no me recuerdes…-dijo con calma la chica mientras suspiraba y viendo un poco su Dexnav en el que podía apreciar que le quedaban 10 minutos suspiro con fuerza permitiendo que uno de sus mechones plateados tomara un tono azul.

¿Eres tú?-dijo con algo de duda el pokemon mientras veía ese tono de cabello azul que solo había visto en dos personas.

— Soy Samantha…-dijo en un susurro la joven para observar que los ojos del pokemon se llenaban de lágrimas por lo que lentamente se acercó hacia la piscina.

No pensé que estuvieras viva…-dijo con calma el pokemon mientras sentía como era suavemente acariciado por detrás de una de sus orejas gesto que recordaba que solo permitía que lo hiciera su antiguo entrenador o su hija.

— Lo estoy Vaporeon…-dijo con calma Samantha mientras abrazaba levemente al pokemon.

Te hemos extrañado tanto…-dijo con calma el pokemon.

— Y yo a ustedes, escucha Vaporeon…-dijo con calma la joven mientras se acercaba hacia Garchomp y le tocaba con cariño la cara gesto que fue agradecido por el tiburón.

¿Qué pasa?-dijo con calma el pokemon de agua.

— Aun no soy lo suficientemente fuerte para cumplir mi deber…ellos me están esperando…-dijo con una sonrisa mientras recordaba a Ash y a sus compañeros.

¿Te iras?-dijo con algo de tristeza el pokemon de agua.

— Si los llevo ahora conmigo levantare sospechas…-dijo con calma la joven mientras pensaba en todo.

El deseo en su interior de decirle a su enemiga "yo no soy Viviana…yo soy Samantha y he venido por tu cabeza" para posteriormente raptar al mocoso y enviarlo de vuelta pieza por pieza a su madre era sumamente grande y le daría una gran satisfacción pero en su interior sabía que debía contenerse… solo por los momentos e intentar ganarse su confianza y darle el mismo golpe que ella le dio a su padre ya hace una década.

Cuídate…-dijo el pokemon de agua con calma.

— Así lo hare…-dijo con una pequeña sonrisa la joven para acariciar levemente a los pokemon con auténtica felicidad.

— Espero que estés lista para la cena Viviana, ya todo está listo…-se escuchó la voz de Misako la cual se acercaba con rapidez.

— Nos vemos amigo…-dijo con una sonrisa mientras se alejaba hacia donde estaba y su cabello volvía a su tono plateado mientras veía a la nada para luego asentir.

— Vamos a comer Viviana…-dijo Misako con calma mientras veía a la joven la cual asintió.

— No puedo, tengo que irme…pero le acepto comida para llevar-dijo con calma la chica.

— ¿Estás segura de esto?-dijo ahora mientras miraba por el rabillo del ojo a los pokemon los cuales estaban asustados.

— Por supuesto…ellos no deben encontrarme…si lo hacen viviré un infierno…-dijo con calma Viviana a lo que Misako asintió con algo de dudas.

— Está bien…-dijo con calma Misako para caminar rumbo a la cocina siendo imitada por la joven.

10 minutos después.

— oy a trañar cho…-dijo con unas lágrimas Miguelito.

— Yo también lo voy a hacer Miguelito…-dijo con algo de tristeza fingida en su voz la joven para acercarse al bebe.

Abraso al pequeño bebe, que olía a eso…a bebé… a inocencia y le susurró al oído.

— Cuando tengas seis años pagaras porque tu madre me haya quitado a mis padres-le juro en un susurro al oído.

Luego se separó y con una sonrisa dulce beso levemente los labios del bebe que sonrió sin entender ni pío de lo dicho por su futura enemiga.

— Nos vemos entonces…-dijo Misako con calma a lo que Viviana le vio fijamente.

— Por supuesto, nos volveremos a ver… muchas gracias-dijo con una sonrisa Viviana para tomar con cuidado el envase con la comida y meterla en el pequeño bolso que estaba sobre su espalda.

— Toma esto jovencita…no es mucho pero te será de ayuda…-dijo Misako mientras ponía una pequeña cantidad de dinero en la mano derecha de la joven.

— Muchas gracias por todo…-dijo ahora la joven con una sonrisa fingida mientras se marchaba con los 1000 pokedolares que le había dado su enemiga y salía finalmente.

Unova, cercanías del bosque blanco.

— Bien creo que así estará bien por los momentos…-dijo con calma Crystal mientras terminaba de limpiar las tumbas de sus padres y su amada Amaterasu.

Lentamente la bella mujer ve fijamente a los únicos restos que quedaron de lo que hace muchos años fue su familia feliz… aunque en el interior no se arrepentía debido a que haber aceptado la propuesta del legendario era lo que le había permitido sobrevivir… jamás olvidaría el día que acepto ser lo que era a cambio de seguir con vida y unirse para destruir al equipo Plasma junto a los demás.

Vamos a casa…-dijo ahora con calma Perséfone mientras se mantenía calmada… a su lado Pikara se encontraba en silencio como señal de respeto.

-Vamos…-dijo Crystal con calma.

— Pensé que estarías aquí…-dijo ahora Anthea mientras llegaba con calma.

— ¿Cómo estás?-dijo con calma Crystal.

— ¿Bien y tú?-dijo con calma la musa.

— Bien…estoy a punto de viajar a una región, debo ayudar a un amigo que me necesita con urgencia…-dijo con calma aunque por dentro Crystal se preguntaba si Ash con los cambios que estaba teniendo les considera como amigos luego de ser traicionado.

— N te necesita para algo…-dijo con calma Anthea.

— Mi amigo quiere que vaya cuanto antes hacia donde se encuentra…-dijo con calma Crystal.

— Últimamente N ha estado buscando a un viejo amigo… sospecha que el caos que ha estado ocurriendo está relacionado con el…-dijo con calma Anthea.

— ¿Y cómo se llama ese amigo?-dijo con algo de curiosidad Crystal.

— Se llama Ash Ketchum…-dijo con calma Anthea.

— Nunca había escuchado ese nombre y no sé quién es…-dijo con calma la mujer aunque mentalmente se prometió preguntarle luego al elegido como era que conocía a N.

— Es una lástima… N está muy interesado en saber su paradero debido a que lo último que supo es que estaba en la ciudad de Kalos que fue destruida…-dijo Anthea con calma.

— Si se algo te aviso…Anthea, mándale mis saludo dile que no se quien sea…-dijo Crystal con calma odiaba mentir pero lo hacía por el bien del mencionado y para cumplir lo ordenado por Arceus.

— Nos vemos…-dijo Anthea con calma.

— Oye… no se mucho de él, ni siquiera le conozco personalmente… pero estuve unas cuantas semanas en Kalos…y escuche algo sobre un joven que había sobrevivido a la destrucción de la extinta Ciudad Luminalia, él y sus pokemon fueron vistos en muy mal estado en alguna parte de Kalos.

Dijo Crystal con calma, al menos eso si podía decir con confianza… de todas maneras al haber aceptado destruir a los equipos y a los ex amigos del azabache tenía prohibido revelar la ubicación del joven hasta que este decidir regresar… y ahora más que nunca debía ser cuidadosa debido a que no conocía las intenciones de N con Ash o si su líder y amigo seguía considerando como amigo a N.

— Entiendo…nos vemos luego Crystal-dijo con calma Anthea.

— Lamento no ayudarte más… pero es todo lo que se, jamás había escuchado de esa persona…-dijo con calma la joven para comenzar a caminar seguida de su pokemon.

— De acuerdo, supongo que sigues cuidando de tus pokemon…-dijo con calma Anthea.

— Siempre lo hago, cuídate fue un placer verte…-dijo Crystal para seguir su camino con calma.

Sinnoh, Ciudad Puntaneva.

— Es raro verte aquí prima…-dijo ahora con una sonrisa torcida Lorena.

— Solo vine a tomarme un pequeño descanso… es todo-contesto ahora la castaña de ojos verdes y piel blanca.

— Como sea Nimori… no entiendo para que trabajar cuando puedes estafar a tontos incautos…-dijo Lorena con calma.

— Si fuera tan fácil… tu prometido no hubiera huido…-dijo con calma Nimori.

— Al menos el mío no me corto… mira que el tal Ryu se fue luego de aclararte que terminaban…-dijo Lorena con burla.

— ¡Eres una!-dijo Nimori.

— Aprendí de la mejor…-dijo Lorena con burla.

— Yo no recuerdo que te enseñara a maltratar a los pokemon…-dijo Nimori.

— Los pokemon son como los hombres…los primeros solo tienen instinto y los segundos son unos brutos que piensan con lo de abajo y en ambos casos no tienen cerebro… -Aseguro Lorena mirando a la panda de sus brutos pokemon con desprecio.

— Tus pokemon son muy buenos… un Typlohsion con esa habilidad es imposible de encontrar…-dijo con calma Nimori.

— ¿Qué esperabas luego de que pagara por ellos a la cazadora esa que murió hace dos años?-dijo con calma Lorena mientras revolvía con delicadeza su te.

— Que por lo menos tuvieras algo de consideración con ellos…-dijo con calma Nimori.

— Solo son objetos… una vez que los utilice para conseguir el objetivo que quiero los venderé aunque sea a un prostíbulo de pokefilia…-dijo con calma Lorena mientras tomaba un poco de su bebida.

— Ya veo porque aún no consigues esposo…-dijo con calma Nimori.

-Tu sabes que tengo prometido… parece que ambas tenemos cierta debilidad por los azabaches…-dijo Lorena con tono lujurioso.

-¿Qué planeas?-dijo con calma Nimori.

— Sacarle celos a mi prometido y buscar a alguien que tenga buena posición económica…-dijo con calma Lorena.

— Definitivamente no aprendes…-dijo Nimori.

— Cállate que tu estas igual…mira que tener novio y permitir que el descubriera que estabas con su mejor amigo…-dijo Lorena.

— Lo peor es que jamás pude aclarar las cosas con el debido a que murió hace dos años…-dijo con algo de tristeza Nimori lo cual ocasiono un silbido de parte de Lorena.

— El mío tiene fugado el mismo tiempo…-dijo con enojo Lorena.

— Parece que los chicos en quienes ponemos los ojos tienen preferencia por las lambezuelas…-dijo Nimori con un tono acido.

— El tuyo no se escapó con la huérfana esa…Matiere creo que se llamaba…-dijo Lorena con calma.

— Y el tuyo si escapo con una muerta de hambre… el cuento ese de que su madre fue asesinada se lo imagino para dar lastima…-contraataco Nimori.

— Sabes bien…que puede ser verdad, de todas formas Ruk es un borracho sin remedio…-dijo con calma Lorena.

— Puede ser lo que sea…pero a ti te da igual… ¿o me equivoco?-dijo con calma Nimori.

— Para nada… si tanto le molestaba su hija simplemente la hubiera matado y listo…-dijo Lorena mientras tomaba un poco más de su bebida.

— Gracias por invitarme a estas pequeñas vacaciones aquí…-dijo con calma Nimori mientras tomaba una galleta y se la llevaba a la boca.

— Es lo menos que podía hacer para evitar ir a ese tonto campamento…-dijo Lorena con calma.

— Creo que mejor encenderé la chimenea…-dijo con calma Nimori mientras se levantaba del cómodo sofá luego de que las luces pestañearan un poco debido a la nevada que había afuera.

— No lo hagas y llama al estúpido de Typlohsion para que caliente la casa…-dijo Lorena con calma.

— Iré por Héctor también…-dijo Nimori con algo de enojo para ir hacia el cuarto a donde estaban los pokemon de ambas jugando.

— ¿Todavía tienes la mala costumbre de ponerle nombres a los pokemon?-dijo con enojo Lorena para ir detrás de su prima.

Repentinamente el sonido de algo quebrándose le sobresalto provocando que se asustara debido a que interiormente le rogaba a Arceus que no se hubiera roto lo que creía que era…debido a que ese objeto era sumamente valioso y el que se hubiera roto sería un gran problema.

— ¿Qué está pasando aquí?-dijo ahora con enojo mientras entraba y veía la escena.

— Lo siento prima…pero han roto el jarrón de nuestros bisabuelos y la vajilla importada de Kalos…-dijo con algo de temor Nimori.

Lorena simplemente se limitó a observar a sus pokemon que le miraban con miedo debido a que conocían como era ella…los de su prima se encontraban asustados igualmente pero al mismo tiempo estos estaban calmados de que no pasaría nada debido a que su dueña no permitiría que ella les tocara.

— ¿Quién fue el responsable de esto?-dijo con enojo ahora Lorena.

Lo siento fue…-comenzó a decir Absol mientras se ponía detrás de Héctor debido a que sabía que le esperaría un buen castigo.

Fue mi culpa…-dijo Sceptile con calma mientras avanzaba y en sus ojos se mostraba valentía.

— Muy bien Sceptile…-dijo con calma Lorena mientras sacaba de entre sus ropas el control del collar del pokemon.

— Prima por favor… no deberías ser tan cruel-dijo Nimori con calma.

— Héctor y Typlohsion deben ir a encender la chimenea, y tu Sceptile pasaras hasta mañana afuera por ser un pokemon idiota y meterme en problemas…-dijo ahora con calma Lorena mientras obligaba al inicial de Hoenn a caminar usando el control.

— ¿Porque hiciste eso Absol?-dijo con calma Nimori luego de que su prima se hubiera ido.

No fue mi culpa…-dijo aterrada la pokemon y con algo de culpa por lo que había pasado con su compañero.

— Déjame curarte esa herida antes de que también te toque pasar la noche afuera…-dijo con calma Nimori mientras veía la pata herida de la pokemon mientras se acercaba con lentitud.

Johto, Ciudad Trigal.

— ¿Dónde está mi esposo?-dijo con altivez una mujer cercana de 40 años de cabellos negros y ojos azules de piel blanca.

— Señora Maia…su esposo se encuentra en su hora de descanso…le recomiendo no molestarle-dijo con calma la secretaria.

— A mí nadie me dice que hacer…deberías recordar que gracias a nosotros comes estúpida…-dijo con altanería la mujer madura mientras veía a la joven de menos de 20 años.

— Lo siento señora tiene razón…-dijo con aplomo la joven mientras se limitaba a seguir con su trabajo.

— Más te vale… sino hare que las medicinas que mi esposo te ayuda a conseguir las pierdas…-dijo con maldad la mujer mientras veía con placer como la joven de cabellos rojos y ojos verdes de piel morena palidecía.

— ¡Usted no sería tan rastrera como para permitir que la esperanza de vida de mi hermano desaparezca!-dijo con desesperación la joven pero de repente sintió en su boca el sabor metálico de su sangre.

— Más respeto para mí, estúpida pobretona…-dijo con calma Maia.

— Si señora…-dijo ahora con resignación la joven mientras agachaba la cabeza y contenía las lágrimas, siendo solamente la carita sonriente de su hermanito enfermo del corazón lo que le impedía derrumbarse.

— Te odio Mónica debido a que tienes los mismos ojos que la pobretona que me ha quitado a mi hijo…-dijo con calma Maia mientras se iba rumbo al ascensor.

— No tenías que ser tan cruel con Mónica…-dijo con tono de reproche Roy mientras veía a su esposa.

— Tu secretaria me odia… como se ve que no le has enseñado a que te respete…-dijo con calma Maia mientras veía al hombre de 38 años.

— No soy como tu... yo no quiero que las personas me teman, yo quiero que me respeten…-dijo mientras entornaba los ojos el hombre de cabellos castaños y ojos violetas de piel morena.

— ¿Por qué le das tanta confianza a esa al permitir que gaste nuestro dinero en la medicina de alguien que no nos importa?-dijo con enojo Maia.

— Es lo menos que puedo hacer…ella nos ha sido muy leal y como gaste el dinero que yo gano es mi problema…-dijo con enfado el hombre.

— Sí, pero debes saber que no es lo mejor…además está el hecho de que tendríamos mucho más dinero si nuestro hijo aceptara casarse…-dijo Maia con calma.

— ¿Es en lo único que piensas?-cuestiono ahora Roy.

— Claro…sabes que soy así, dime ¿tienes algún problema?-dijo Maia.

— Ya veo porque nuestro hijo se fugó…-dijo Roy con calma.

— Si lo hizo, fue porque tú le permitiste ser libertino…él no debía saber nada hasta que hubiera dicho si acepto…-dijo Maia con calma.

— Ya entiendo porque te llevas tan bien con Lorena…a ambas solo les interesa el dinero-dijo Roy con enojo.

— Es mejor tener mucho dinero antes que estar como hacia la pendeja que engatuso a mi hijo…buscando trabajos y viendo como sobrevivía por las calles…-dijo con calma Maia.

— ¿De verdad crees que el dinero hace la felicidad?-dijo ahora expectante el hombre.

— Por supuesto que si la hace…-dijo Maia con calma.

— Es todo lo que quería saber… no me esperes esta noche debido a que no llegare a la casa, tengo asuntos muy importantes que hacer…-dijo con calma el hombre maduro mientras se levantaba.

— ¿A dónde vas?-dijo Maia con inquietud.

— A hacer dinero para que tu estés feliz…no me esperes que no llegare…-dijo con calma Roy mientras salía de su oficina.

Lentamente llego hasta el ascensor y cuando las puertas de este se cerraron un gemido escapo de sus labios mientras pensaba seriamente en cómo fue que nunca vio como Maia se había vuelto una mujer completamente interesada y tan despiadada con la gente que es vive en las mismas condiciones que ella vivió antes de que se conocieran.

Repentinamente un reflejo en el vidrio del ascensor llama su atención por lo que ve sorprendiéndose de ver el rostro de una Gardevoid.

— ¿Gaia?-dijo con curiosidad el hombre mientras recordaba que su hijo tenía una Gardevoid a lo que esta asintió con una sonrisa.

Su hijo quiere verle…-dijo en tono respetuoso la pokemon.

— ¿Dónde está?-susurro lo último mientras las puertas del elevador se abrían.

Está esperándole junto a Mónica para que los tres vayan al apartamento de su hijo…-dijo con calma la pokemon.

— Ya, ya tranquila…-dijo con calma una voz masculina la cual estaba de espaldas y tenía una capucha de color negra.

— Hijo…-dijo ahora Roy con calma.

— Papa… ¿Dónde esta madre?-dijo con calma el joven justo en el momento en que las puertas de otro de los ascensores se abrían.

— Volveré luego… y mejor piensa en ir despidiendo a esta buena para nada…-dijo con desgane Maia mientras salía del ascensor y finalmente se iba.

— Menos mal…-dijo ahora el hombre maduro para voltear a ver a Mónica la cual estaba sorprendida.

— Dijo que le esperaba en su oficina y que se encargara de eliminar los videos…-dijo con calma la joven.

— Acompáñame Mónica… luego iremos y comeremos algo los dos junto a tu hermanito…-dijo con calma el hombre maduro a lo que su secretaria asintió algo extrañada.

En silencio ambos se dirigieron al ascensor mientras sin saberlo ambos tenían el mismo pensamiento…

¿Cómo había hecho el joven para desaparecer antes de que llegara su madre? Aunque para ambos la respuesta era obvia, eso fue realizado por la fiel Gardevoid del joven… lástima que estuvieran equivocados.

Suspirando ambos se dirigieron con calma a la oficina mientras pensaban que su día no podía ser más raro.

— Hijo ya estamos aquí…-dijo Roy con calma- espero que me puedas explicar algo bien.

— ¡Papa!—dijo su hijo con felicidad luego de que el entrara—Me alegro tanto de verte sano y salvo.

—Hijo mío ¿Qué…?

Roy le abrazó, pero él le hizo un ademán de silencio.

—No puedo explicarles todo ahora—dijo, mirando de reojo hacia ambos lados—Ninguna pared es segura.

— ¿A qué te refieres?-dijo ahora con una gran curiosidad su padre.

— Prometo volver luego y explicarles todo, y Mónica…-dijo con calma el joven.

— ¿Si señor?-dijo con calma la secretaria.

— Lamento mucho el trato que te da mi madre…-dijo con algo de pena el joven.

— No se preocupe por eso joven…-dijo Mónica con algo de vergüenza.

— Adiós papa…volveré luego y por favor no le digas nada a mama…-dijo el joven mientras veía a Gardevoid a lo que esta asintió.

— ¿Ella está bien?-alcanzo a decir su padre antes de que ambos desaparecieran.

— Lo está…jamás dejaría que algo le pasara-se escuchó en un susurro la voz del joven luego de que desapareciera al igual que su pokemon.

— No le digas a nadie Mónica…-dijo ahora Roy a lo que su secretaria asintió.

— Sé que no debe importarme… ¿pero cómo le fue con su esposa?-dijo la joven con algo de curiosidad.

— Me fue fatal…ella solo es una interesada… vamos a que te cures esa herida y a comer algo con tu hermanito…-dijo con calma Roy.

— ¿Me invitara a comer?-dijo ahora la joven con algo de pena.

— Por supuesto, solo es una cena y nada más…tampoco es como si fuéramos a tener relaciones, tu hermanito debe tener algo más en que pensar que no sea su enfermedad…-dijo con calma el hombre maduro a lo que la joven asintió.

— Es un buen jefe-aseguro Mónica con una sonrisa aliviada.

— Vamos entonces…-dijo con calma mientras caminaba a lo que la joven le siguió.

Unova, cercanías de Ciudad Gres.

— Daniela te prometo que vengare todo el daño que nos han hecho los plasma…-dijo con calma Max mientras dejaba un ramo de flores.

Lentamente la pregunta de cuanto tardaría en lograrlo invadió su mente, aunque rápidamente deshecho esos pensamientos debido a que sabía que pronto seria el momento que ansiaba y el con sus propias manos y con la ayuda de Zekrom ambos harían que los Plasma se arrepintieran de lo sucedido.

— Espero que estén bien…-dijo ahora Max mientras recordaba a los pokemon de su antiguo amor.

Sinnoh, Ciudad vetusta.

— Papa…-dijo en un suspiro Alexis- prometo que me vengare de los causantes de tu sufrimiento…-dijo con calma.

El joven permanecía en silencio mientras veía la tumba de su padre, a su lado se encontraba su Gardevoid la cual compartía el pesar de su entrenador debido a que ella era la cría del pokemon del difunto padre de su entrenador.

Vámonos…-dijo con calma a lo que su fiel pokemon asintió y ambos desaparecieron.

Sinnoh, Pueblo Aroma Flor.

— Mama, papa…-dijo con algo de calma Dizzy mientras dejaba un hermoso ramo de flores en la panteón en donde reposaban los cuerpos de todos sus familiares- donde quiera que estén… siempre les tengo en mente.

No fue tu culpa lo sucedido… ni la de ellos-dijo con calma su novia mientras se acercaba.

— Siento que si lo fue…-dijo ahora mientras abrazaba a su Gardevoid.

¿Valió la pena?-dijo con calma la Psiquica feliz de ser abrazada.

-Si la valió…

Dijo Dizzy con calma mientras veía las tumbas, sin dudas les hacía falta y deseaba que estuvieran con el…pero si lo pensaba bien, si ellos no hubieran muerto él nunca hubiera conocido al dios de los cielos y nunca hubiera sido parte del grupo que destruirán a los equipos.

¿Quieres irte?-dijo con calma la pokemon.

— Si vámonos…-dijo con algo de calma el joven a lo que ambos desaparecieron.

Kalos, Ciudad Anistar

— Hitomi te extraño…-dijo ahora con calma Kage mientras veía la tumba de su prometida.

El joven veía con calma la tumba de su prometida, aunque en su interior pensaba seriamente en todo…el cuerpo de su amada había aparecido hace unos meses.

Lo raro del asunto es que este se encontraba completamente descuartizado y con signos de haber sufrido mucho, además su vientre había sido completamente abierto…como si alguien le hubiera realizado una cesárea.

— Te prometo que luego de que todo esto termine… buscare a mis niños y me hare cargo de ellos-dijo con simpleza el gijinka mientras pensaba seriamente en el hecho de que la esclava de Kalm tuviera en su poder algunas de las pertenencias de su ya fallecida novia.

Kage vio una última vez la tumba para luego desaparecer usando sus sombras mientras piensa seriamente en que deberá hablar con la joven que el gijinka de Zygarde trajo para que tomara el lugar de ese entrenador… no sabía mucho del tal Alan, solo que era un tanto emo y es una marioneta de Lysson.

Kalos Pueblo Crómlech

— Mama, papa…-dijo con calma Ryu mientras a su lado se encontraba Mayleen.

Hemos decidido unirnos al bando ganador…-dijo con simpleza la pokemon mientras veía a todos lados con algo de inseguridad.

— No vendré a visitarles en un largo tiempo, pero juro por lo felices que fuimos…que vengare sus muertes y destruiré a los Flare-dijo con los puños apretados el joven.

El joven simplemente se mantenía callado, todas las personas que le traicionaron pagarían sus errores, eso incluía a Lysson y Malva.

¿Nos vamos?-dijo ahora Mayleen.

— Si vámonos…-dijo con calma el joven para que ambos desaparecieran.

Alola sitio desconocido.

En una isla a la cual es difícil llegar se podía observar a tres pokemon, uno era una especie de león de color blanco con detalles en rojo y dorado, la siguiente era una especie de murciélago con alas completamente negras y translucidas junto a una pokemon que ash ya había conocido bien, siendo esta la legendaria Magearna.

¿Cuánto tiempo más falta?-dijo ahora con algo de impaciencia el León.

Paciencia Solgaleo…el elegido pronto llegara-dijo con calma Magearna.

¿Seguiremos el plan de nuestro padre y los demás de unirnos al elegido y ser sus pokemon?-dijo con curiosidad Lunala.

Por supuesto, son ordenes de Arceus… como legendarios debemos proteger al elegido en las buenas y en las malas-dijo con calma Solgaleo.

Que así sea…-respondieron al unísono Lunala y Magearna.

Kanto, lugar desconocido.

— No hemos tenido ningún rastro de los legendarios ni de esos chicos…-dijo con calma ahora Domino.

— Tenemos que conseguir algo…-dijo ahora Atenea a lo que todos asintieron.

— Vamos entonces a Sinnoh…-dijo con calma Giovanny a lo que todos asintieron.

Hoenn, lugar desconocido.

— Y debemos buscar la manera de que Groudon y Kyogre lleguen a su forma primigenia-dijo Archie con sequedad.

— Eso es fácil… ellos reaccionaran a los prismas, solamente debemos ubicarlos…-dijo con calma Maxie.

— Y también conseguir la manera de que el mocoso de Ash Ketchum no interfiera como la última vez…-agrego Archie a lo que todos allí asintieron.

— Bien entonces vamos…-dijo con calma la administradora del equipo Aqua para irse junto a su líder.

Hoenn, Ciudad Siempre Grande.

— ¿Cómo que Harley desapareció?-dijo ahora May completamente aterrada.

— Eso fue hace tres meses…estábamos los tres reunidos y él fue un momento al baño y jamás salió…-dijo con calma Drew.

— ¿Cómo pudo salir sin ser visto?-dijo con algo de miedo May.

— Créelo May…-dijo Solidad ahora- solo se llevó sus pokemon y algo de ropa.

— ¿Tienen alguna idea de a dónde fue?-dijo con algo de miedo la castaña.

— Ni idea May…nadie salió ni entro a la habitación…-dijo con calma Drew.

— ¡May!-grito ahora Solidad para tomar rápidamente a una inconsciente castaña.

— N-no puede ser…qu-que n-no sea l-lo qu-que est-toy pen-sando…-balbuceaba may con miedo.

Mucho miedo recorría la espalda de la coordinadora debido a que recordaba perfectamente lo dicho por Clemont el día que ella, dawn y algunos más habían tenido el "placer" de conocer a Kage…

Claramente el exlíder de la destruida ciudad Luminalia en la que ellos habían tenido la dicha de escapar y no morir junto a los miles de vidas que se habían perdido aquella vez le había dicho lo poco que sabían hasta el momento de los locos que habían salvado al "idiota" de ash.

Kage era capaz de manipular las sombras y su compañero era el legendario de la destrucción, Yveltal.

Kalm, era el compañero de Zygarde y podía manipular la tierra a su antojo.

Eso sin mencionar al de habilidades psíquicas y a los jóvenes que podían manejar el fuego, uno de ellos tenía por compañero a Ho-oh y la otra a Entei.

Junto a ellos…se encontraba el resto de sus compañeros y todo el ejército de legendarios.

¿Acaso Arceus y esos jóvenes podían ser más cabrones? Primero ella, su hermano y los demás tenían que enfrentarse a ese grupo de raros… los cuales ya le tenían mucho rencor, como para ahora sumar a los rivales que ella y los demás habían conocido a lo largo de su viaje…

— Harley me odia…me odia con toda su alma y haría lo que fuera para vengarse…-dijo aterrada May.

— Sabemos que te odia… ¿a quienes te refieres con "lo que estás pensando"?-dijo ahora Drew asombrado debido a que jamás había visto tanto terror en la joven.

— May…dime que no fuiste tú la joven que se enfrentó a ese chico y a Uxie…-dijo de forma seria Solidad.

— ¿Conociste a Uxie y peleaste contra él?-dijo asombrado Drew.

— Fue una historia larga…solo diré que ellos aparecieron de la nada y nos atacaron-dijo con miedo May.

— ¿Fueron ellos quienes destruyeron tu hogar verdad?-dijo Drew asombrado aunque se le notaba cierto enojo.

— Ellos fueron los culpables…nosotros somos inocentes-dijo may con calma.

— Te prometo que no permitiré que ellos te hagan sufrir más…-dijo drew con calma mientras veía a la castaña con cariño.

— Drew muchas gracias…-dijo May con felicidad aunque en el interior sonreía con maldad debido a que jamás diría la verdad de lo que le había hecho a Ash.

A un lado de ellos dos, Solidad veía con seriedad todo mientras pensaba seriamente en la ausencia de Harley y de un chico de Pueblo Paleta.

Plano Ancestral.

— Preciosa May, eso me gusta de ti…me gusta verte completamente asustada linda-resonó con burla la voz del desaparecido coordinador a su lado Banette y Cacturne sonreían con burla.

¿Qué tanto le hará?-dijo Banette ahora.

— Mucho, solo espera mi regreso tonta de May y el miedo que sientes ahora… será nada-aseguro con una sonrisa maliciosa Harley el cual estaba vestido como siempre siendo el único cambio su cabello un poco más largo.

A un lado del coordinador Ash veía su reacción una sonrisa llena de maldad para luego enfocar de nuevo y ver fijamente a través de la pequeña pantalla lo que estaba haciendo los equipos de las regiones.

Sinnoh, Sitio Desconocido.

— Finalmente… mis investigaciones están terminadas-dijo con una sonrisa maligna Plutón mientras veía a Saturno, Ceres y Mars quienes le veían con seriedad.

— ¿Qué investigaciones abuelo?-dijo Saturno con seriedad.

— Como invocar a Giratina y a Arceus…-dijo el hombre anciano a lo que los comandantes se asombraron.

— ¿Se puede invocar a ambos?-dijo con asombro Mars.

— Solo si sabes cómo…la cadena roja de Cyrus fue buena, pero se le olvido un pequeño detalle…-dijo con calma Plutón.

— ¿Cuál es el detalle?-dijo Saturno asombrado.

— Es el siguiente…-dijo Plutón con calma mientras empezaba a explicar todo lo descubierto a sus sub-ordinados a lo que estos escuchaban atentamente.

Sinnoh, pueblo Hojas gemelas.

— Y eso fue lo que paso mama-dijo Dawn mientras veía a su madre.

— Enfrentarte a un legendario…debió ser una gran batalla-dijo Johanna con calma.

— La fue aunque perdí…-dijo con calma la joven.

— Hija, Zoey, Nando y varios más como Kenny quieren saber si seguirás participando en concursos-dijo su madre calmada, algo de lo que decía su hija no le parecía aunque no sabía que era.

— Por supuesto que si mama…los concursos son lo que más amo-dijo con emoción Dawn.

— Entonces prepárate debido a que pronto tendrás que reunir listones…-dijo con emoción Johanna a lo que su hijo asintió y subió las escaleras a su cuarto.

Unova, cuartel del equipo plasma.

Una hermosa joven caminaba rápidamente por los pasillos, su belleza era abrumadora a pesar de solo contar con 16 años, y aunque una sonrisa tranquila adornaba sus labios…esa joven había sufrido mucho a pesar de su corta edad y había sido víctimas de experimentos que habían provocado que ella fuera una persona con dos personalidades en su interior.

La joven suspiro lentamente mientras observaba el objeto que se encontraba en el cofre que estaba en sus manos, con decisión decidió abrir la puerta de la oficina en la que sabía que Ghechis le esperaba.

— Al fin estas aquí María…-dijo ahora Ghechis mientras se acercaba hacia la joven la cual acababa de entrar a su oficina.

— Mi señor…-dijo con calma la joven aunque por dentro sentía mucha rabia hacia el responsable de quien hacía 10 años le había secuestrado a ella y a su amigo.

— ¿Trajiste lo que te pedí?-dijo con enojo Ghechis mientras veía a la joven.

— Por supuesto…aquí lo tiene-dijo con calma la joven mientras entregaba el cofre que estaba en sus manos.

— Muchas gracias por traerme la punta de ADN…con esto podremos averiguar cómo fusionar a Kyurem con Reshiram o Zekrom…-dijo con calma Ghechis.

— No es nada mi señor…-dijo con una sonrisa falsa la joven para retirarse.

— Al menos eres más útil que el imbécil de Jack…-dijo Ghechis para ver la reacción de la joven.

— Me gustaría que respetara su memoria…-menciono la joven con los puños apretados para finalmente salir de la vista de ghechis.

— Esa tonta esperanza que tienes de que el té salvara me encargare de destruírtela pequeña…eso luego de que esclavicemos a Keldeo-dijo Ghechis con maldad.

Unova, zona desconocida.

— ¿Cómo que Ash te hizo esas heridas a ti y dejo en ese estado a Cilan?-dijo con un deje de asombro N.

— Así es N…Ash casi nos mata a todos-dijo Iris a través de su videomisor.

— No se Iris… ¿estas segura de que Ash es el loco que dices que es?-dijo con calma el joven de cabellos verdes.

— Si lo es…en este momento Cilan está debatiéndose entre la vida y la muerte por su culpa…-dijo Iris con enojo.

— Averiguare lo concerniente a mi viejo amigo y te daré una respuesta sobre si ayudarles a buscarlo y a llevarlo a la justicia por sus crímenes…-dijo con calma N.

— Gracias N…tu ayuda será de mucha importancia para evitar que Ash manipule a los pokemon legendarios como Reshiram-dijo con calma Iris para colgar la video llamada.

— Reshiram…no permitiré que sufras de nuevo-dijo con calma ahora el joven.

N pensaba seriamente en todo, solo conoció a Ash por poco tiempo y a pesar de que desconocía que él tenía el estatus de elegido y que ahora era la clave para destruir a los equipos de una vez por todas, algo en su interior le decía que había algo más.

— No creo que seas capaces de todas estas cosas que dice Iris-dijo N con calma.

— ¿Has sabido algo N?-dijo con calma Concordia.

— Para nada…Ash sé que no fuiste capaz de lo que dice Iris, y he visto que respetas a los pokemon y los ves como tu familia, todo eso te hace inocente…-dijo N con calma.

— ¿Temes que Ash le haga algo a Reshiram?-dijo Concordia con calma.

-No sería capaz de hacerlo-dijo N con firmeza.

El de cabellos verdes pensaba en todo lo dicho por su vieja amiga Iris, por los momentos decidió que no creería en las palabras de la morena aunque le haría creer que si, en su interior algo le decía que su viejo amigo era inocente y que debía mantenerse neutral para que si algún día Arceus le permitía volver a ver a Ash o a la legendaria Reshiram indagar y tratar de obtener sus respuestas.

Kalos, cuartel de los Flare.

— ¡Callen a estos estúpidos mocosos!-se escuchó ahora el grito de caléndula.

— ¡Quien fuera la madre o el padre de estos bastarditos para aguantárselos!-replico ahora Melia enojada.

— Solo están exagerando…-dijo con sequedad Xero.

— ¡Tú dices eso debido a que esos mocosos solo son tus sujetos de pruebas y no tienes que alimentarlos ni cambiarles el pañal!

Reprocho con enojo Melia debido a que estaba hastiada de pelear con los bebes los cuales no paraban de llorar durante horas y solo tomaban descansos de unos breves minutos y cuando sus pequeños cuerpos no podían soportar más y necesitaban dormir para que sus energías fueran renovadas.

Lo cual era malo debido a que al despertar seguían llorando como siempre por un buen par de horas.

— ¡Encárgate de los bastardos aunque sea una semana para que veas los cansones que son!-grito con enfado Caléndula.

— Xero…de acuerdo a los últimos exámenes médicos y genéticos, los mocosos no tienen nada de especial…-dijo con preocupación Amapola.

— Deja de bromear con algo tan importante-le rebatió con enojo Xero.

— No estoy jugando…al parecer los mocosos al no percibir cerca de ellos a sus padres se están protegiendo de nosotros de esta manera-dijo con preocupación Amapola.

— ¿Hablas en serio?-dijo con preocupación Xero mientras veía delante suyo a través de una cámara la habitación en la que se encontraban los bebes los cuales no paraban de llorar por sus padres.

— Si… todos los análisis han salido negativos…estamos pensando que puede ser eso, o que su madre al morir hizo eso para proteger a los bastardos aún más allá de la muerte-dijo con preocupación Amapola.

— Iré a revisar los análisis, asegúrense de que los mocosos estén cómodos y de que el traje de expansión que está en la mocosa de Matiere tome el control total de la mente de esa mocosa para usarla como arma ante la ausencia de Alan-dijo Xero mientras salía rápidamente de la sala.

— Tantas esperanzas puestas en Alan para nada-dijo con reproche Melia.

— Gracias a nuestro líder te hiciste fuerte mocoso y gracias a nosotros tu pokemon puede mega evolucionar-siguió con enojo Amapola.

— Pero nos la pagaras…tan pronto encontremos a la novata y buena para nada de Manon nos desquitaremos con ella y sus pokemon-aseguro con rabia Caléndula.

— Y si el experimento de control mental funciona en la mocosa tu serás el siguiente escogido para ser controlado mentalmente, así que cuídate de que no te volvamos a ver Alan-dijo en un susurro Melia a lo que sus compañeras asintieron con sonrisas siniestras.

Hoenn, Ciudad Algaria.

— ¿Qué es lo que he ocasionado Manon?-se cuestionó Alan con sequedad mientras estaba parado a las afueras del centro pokemon.

¿Buscara a los Flare luego de esto? -dijo con una gran seriedad Charizard mientras veía a su entrenador.

— Ni siquiera puedo hablar con ellos sin que sienta que voy a morir…no tiene sentido-resoplo molesto el joven.

¿Buscara a Manon entonces?-dijo con una pequeña sonrisa burlona el volador.

— Entrenare y me volveré lo más fuerte posible para luego buscar a Kalm y a los demás y derrotarlos, solo así me regresaran a Manon-dijo con calma el azabache.

¿De verdad podre derrotar al Metagross de Kalm?-dijo con calma el volador mientras recordaba el ataque físico y especial tan monstruoso que tenía ese pokemon y lo fuerte que era.

— Si entrenamos lo suficiente si…aunque sabemos que Kalm no se quedara sentado mientras nosotros esperamos que ellos comiencen a atacar de nuevo-dijo Alan con un suspiro.

¿Eso significa que?-dijo extrañado el pokemon volador.

— No podemos darnos el lujo de volver a perder contra alguno de ellos-dijo con seriedad el azabache a lo que el pokemon dio un suspiro en señal de cansancio.

Ya eran tres los meses que ambos llevaban buscando por todo Hoenn a la joven desaparecida, tres meses recorriendo de norte a sur la región.

Tres meses en los que Alan mantenía la esperanza de que quien se la llevo, la hubiera dejado tirada en alguna parte de la región.

También eran tres los meses en que Alan estaba mucho más puntilloso de lo normal… terminando de pagar con los pokemon salvajes la rabia que sentía al haber perdido contra Kalm y no haber podido proteger a manon, y también pagando su rabia con cualquiera que lo retara a una batalla pokemon.

— Mejor entremos…tenemos que descansar y mañana entrenar para más batallas y aprender a usar las formas mega de Metagross y Tyranitar-dijo el azabache a lo que su pokemon asintió.

Plano Ancestral.

— Que bien se siente este poder Arceus…-dijo con locura el azabache a lo que el dios asintió.

Y se sentirá mucho mejor cuando termines de entrenar todo el poder y tu aura…-dijo el dios con sequedad a lo que Ash asintió.

— Que así sea…ya quiero empezar mi venganza y destruir a los equipos para siempre…-dijo el azabache con locura.

Ash, he hablado con los legendarios-dijo el dios con seriedad.

— ¿Y?-dijo con frialdad el azabache debido a que esperaba que fuera importante lo que iba a decir.

Han decidido que te ayudaran en todo… permanecerán a tu lado y te protegerán de todo a partir de ahora…-dijo el dios de manera severa a lo que el azabache asintió.

— ¿Quiénes?-pregunto con curiosidad.

De Kanto, Johto y Hoenn han decidido que se te unirán a tu causa Mewtwo, Mew, Articuno, Zapdos, Moltres, Lugia, Groudon, Kyogre, Regirock, Registeel, Regice, Latias y Jirachi-dijo el dios con sequedad a lo que el elegido asintió.

— ¿Y de las demás regiones?-indago con algo de interés el moreno.

Palkia, Regigigas, Mesprit, Azelf, Cresselia, Heatran, Manaphy, Phione, Victini, Meloetta, Terrakion, Landorus, Tornadus, Thundurus, Genesect, Xerneas, Diancie, Hoopa y Volcanion-finalizo el dios.

— Arceus…-dijo Ash de manera fría dándose cuenta de algo.

¿Sí?-respondió el dios de la misma manera fría.

— Mencionaste a Alola… ¿Qué ocurre con los legendarios de aquella región?-dijo con algo de curiosidad Ash.

También se unirán a tu equipo…hable hace poco con Magearna y dijo que convenció a sus compañeros de que estén a tu lado hasta el final-dijo el dios a lo que el azabache asintió.

— ¿Cómo se llaman los legendarios de ese lugar?-dijo con calma Ash mientras recordaba a Magearna y su relación con Volcanion.

Por el momento contamos con la ayuda de Solgaleo, Lunaala y Magearna…desconozco si alguno más se unirá o si deberé ir y encargarme de quienes no ayuden-dijo el dios con ligero tono de reproche.

— Arceus, esa es buena noticia, con el poder de todos esos legendarios ejecutare mi venganza más fácil… aunque aún tengo la pregunta de qué ocurre con Latios, Raikou y Reshiram-demando saber Ash con calma.

Ellos tres han decidido seguirte y ser tus pokemon por los momentos…-dijo con calma el dios.

Padre perdona la tardanza-dijo con calma Latios mientras llegaba luego de haber jugado un tiempo con su viejo amigo Pikachu.

Si Ash, estuvimos hablando de muchas cosas junto a Latias-dijo el ratón eléctrico mientras se subía al hombro de su entrenador.

Ash, prepara tus cosas, los demás no deben tardar en venir y entonces nos iremos…-expreso en tono autoritario el dios a lo que Latios, Pikachu y el mencionado asintieron.

— Claro Arceus, así lo hare-dijo el azabache para salir de allí aunque no se esperaba lo último que escucharía del dios.

Ash, debes saber que Reshiram, Latios y Raikou esperaran a ver si esas personas a las cuales han decidido darles la oportunidad de vivir aceptan unirse al nuevo mundo que tu crearas o perecerán con este viejo mundo, sus nombres son N, Reggie y Jimmy-expreso la divinidad absoluta para más asombro del elegido.

— ¿N y Reggie?-cuestiono extrañado Ash al escuchar los nombres de su viejo amigo y del hermano mayor de su rival en sinnoh.

Así es y me gusta el trato que le diste a esos tres… y toma esto, te servirá para practicar tu recién despertado poder psíquico.

Dijo con calma el dios para que luego una pequeña esfera de color negra con morado saliera de su cuerpo y esta quedara en la palma de la mano del elegido y su ahora entrenador.

— ¿Qué es?-dijo curioso Ash.

He roto la influencia que le han hecho a la mocosa algunos de tus compañeros y he jugado un poco con ella, destruye esos recuerdos y has que nunca despierte -sugirió con maldad el dios para luego desaparecer.

— Mewtwo-dijo con sequedad Ash mientras el mencionado aparecía a su lado.

¿Sí?-dijo cortante el pokemon.

— Enséñame a manipular estos recuerdos…quiero regresárselos a Bonnie luego de que elimine muchas cosas y ponga varias mentiras en su lugar, si antes no odio a Clemont por lo que hizo, con esto lo hará sin tener opciones-dijo el azabache con una sonrisa siniestra y en su hombro el ratoncito eléctrico sonreía con burla.

Eres retorcido, eso me gusta-dijo el psíquico para que los tres desaparecieran.

Zona desconocida.

— Al fin volvimos…-dijeron ahora al mismo tiempo Tory y Crystal mientras entraban con cuidado.

— Así es-dijeron al mismo tiempo Ryu, Rai, Maiko, Alexis, Ethan y los demás los cuales aparecieron en distintos lugares.

— Qué bueno que llegan, ya casi nos íbamos…-dijeron al mismo tiempo Rafe y Rebecca.

Si ya todos están listos-dijo con seriedad Mewtwo para que las pocas pertenencias de todos aparecieran.

— Si vámonos…-dijo Ash con seriedad a lo que todos asintieron.

— Ahora nos toca mucho más fuerte-dijo Albert con calma debido a que deseaba terminar su entrenamiento tanto como con los legendarios y los demás como conocer un poco las formas de entrenamiento de Alola.

— Entremos de una buena vez…-dijo Ash en tono autoritario para que un portal apareciera.

— Como ordenes Ash.

Dijeron al unísono Kalm, Tory, Albert, Crystal y Sara para que todos asintieran y entraran junto a Arceus, los núcleos de Zygarde, Mew, Mewtwo y las demás personas y pokemon que habían decidido unirse a la causa como Sabrina, Tracey, Mary, Dalia, James, Jessie aunque extrañamente los últimos dos ahora le tenían temor al que ellos conocían como el bobo y sus brazos les estaba causando dolores muy fuertes.

Alola, sitio desconocido.

— Al fin llegamos…-dijo ahora Crystal con entusiasmo.

Elegido, finalmente nos conocemos…-dijo alguien a su espalda por lo que todos se voltearon encontrándose a tres pokemon.

— ¿Quiénes son?-dijo Ash curioso.

Padre, finalmente están aquí-dijo Lunala de manera respetuosa mientras veía a Arceus.

— No pensamos que vendrían, pero es bueno que estén aquí-dijo Magearna mientras se acercaba con un ramo de flores hacia Volcanion.

Hemos decidido ser de su grupo de pokemon elegido-dijo Solgaleo ahora mientras veía a Pikachu y los demás pokemon del mencionado los cuales estaban detrás.

— Que así sea…-dijo Tory ahora mientras en sus manos sostenía el huevo pokemon que se encontraba resguardado en su frasco.

— Vamos entonces chicos…todavía debemos volvernos más fuertes-dijo Ash con calma a lo que todos asintieron.

Todos empezaron a caminar cuando de repente los huevos que se encontraban en los frascos que descansaban en las manos de Tory y Crystal comenzaron a brillar.

— ¡Van a nacer!-dijeron ambos entrenadores para poner los frascos en el suelo rápidamente y sacar con cuidado los huevos de ambos pokemon.

Finalmente… -dijo con calma Merrick mientras veía los huevos los cuales brillaban con mucha más intensidad.

Un poderoso resplandor de color blanco obligo tanto a los chicos como a los pokemon a cerrar los ojos por unos leves segundos para que luego todos los abrieran.

— Hola pequeño Magi…-dijo Crystal ahora con una pequeña sonrisa mientras acariciaba su pequeño Magikarp.

¡Qué lindo!-gritaron ahora Pikara, Plusle y Minun mientras veían desde los hombros de sus entrenadores a sus nuevos amigos y compañeros.

— Hola pequeño…yo soy tu nuevo entrenador-dijo ahora con una sonrisa calmada Tory mientras veía al pequeño Ralts.

¡Mucho gusto!-dijo con una pequeña sonrisa el pequeño psíquico.

— Chicos vamos…

Dijo con sequedad Ash a lo que todos asintieron y se dedicaron a salir de esa pequeña costa para conseguir un sitio poblado y luego de eso, dedicarse todos ellos a terminar tanto su entrenamiento con los legendarios como aprender más sobre las nuevas formas de batalla en esa inexplorada y desconocida región junto a sus pokemon.

El regreso de aquellos que estaban dispuestos a matar y asesinar a diestra y siniestra con tal de ayudar al elegido a destruir a los equipos de una vez y para siempre y habían tomado el lugar de los ex amigos del azabache estaba cerca al igual que el regreso de Ash, el cual ya había decidido limpiar el mundo de todos aquellos que lastimaban a los pokemon y destruir a todos los que se le opusieran fueran humanos o pokemon.

Aunque ninguno de ellos lo sabían, la ayuda estaba en camino al igual que un gran número de problemas que venían junto a la ayuda que podían dar los descendientes de todos.

Así, todos ellos, con la esperanza y el deseo de venganza de quienes hicieron sus vidas un infierno y un mejor mundo, y quien sabe, nuevos pokemon y aliados que se sumen a su causa, los chicos y Ash juran en su interior llevar su objetivo hasta el final sin importar las consecuencias.

Zona de descanso, 24 años en el futuro.

— Le toca a Sara cuidar de que Cinthya no se escape…-dijo el azabache a lo que la mencionada asintió.

— ¿Puedo hacer lo que quiera?-dijo con ansias la mujer.

— Adelante…-dijo el azabache con sequedad a lo que la mujer asintió emocionada.

— Bien, ¿entonces podemos ocupar las habitaciones?-pregunto con calma Kalm.

— Adelante…-dijo el azabache con indiferencia.

— ¿Yo que debo hacer?-dijo Maiko ahora.

— Vete de nuevo a la selva, te doy la libertad de irte y no volver nunca más, total contigo no contamos…-dijo el elegido con calma para desaparecer.

— Iré un rato a hablar con las chicas…-dijo con calma Sabrina para desaparecer junto a Clair.

Zona de descanso, Jardín delantero.

En el jardín de la residencia en donde Ash y su harem vivían se podía observar bellos arbustos de bayas junto a algunos árboles florales junto a una piscina en la que nadaban algunos pokemon como los Blastoise, Feraligarth, Samurott, Greninja, Crawdaunt y demás pokemon acuáticos de Ash, en el centro del bello jardín había una mesa con una sombrilla en la que se encontraban reunidas el harem del dueño de la casa con excepción de Cinthya.

— Y eso fue lo que me dijo Mewtwo-termino de narrar Clair a sus compañeras de esposo.

— Yo sinceramente me esperaba algo como eso…-dijo con calma Miette.

A los lados de Miette se encontraban Alexa, Anabel, Hiedra y Daisy las cuales asintieron.

— ¿Acaso no les molesta eso?-dijo con calma Dalia.

— Para nada…-comenzó a decir Hiedra.

— Sabemos que Ash es muy posesivo y celoso…-dijo con calma Zoey.

— Sabíamos muy bien la verdad de que es un jodido loco al que, si algún día intentas dejar, matará a todos a tu alrededor y te obligará a seguir con él, y que debido a que si eres de su harem solo te queda aceptar sus castigos, debido a que solo te matara cuando su amor sea tan grande como las ganas de arrancarte el corazón y comérselo-dijo con calma Alexa.

— Aun a pesar de saber eso… a ninguna de nosotros nos importó cuando nos acostamos con él y aceptamos compartirle entre tantas mujeres y con los pokemon…-dijo con calma Anabel.

— Además a pesar de todo ha sido un buen padre…-dijo con calma Korrina.

— Aun con niños que no eran suyos y que ha sabido criar y les ha enseñado bien a amar y respetar a los pokemon…-dijo con calma Anabel mientras pensaba en Blue, Silver, Annie y Hana.

Aunado a eso ha sabido cumplir tanto como hombre, esposo y padre…-añadió con calma Latias.

— Y es un muy buen entrenador tanto de los pokemon de todos los tipos como de los legendarios…-añadió Sabrina ahora.

— Y la del problema es Cinthya debido a que nosotras no nos ha levantado la mano…-dijo con calma Jazmine.

— ¿piensan seguir con el luego de saber esto?-dijo con algo de calma Clair.

Oh, vamos Clair… sabes bien que Ash no te hará daño nunca al menos que prefiera matarte y comerse tu corazón, mientras no lo hagas enojar no te tocara un cabello por el simple hecho de que te eligió como una de sus esposas-dijo Diancie con calma.

Además la del problema es Cinthya, no somos nosotros…-dijo con calma Mew.

— Ella tiene la culpa de lo que le pase…-dijo Zoey con calma.

Saben bien que nosotras no tenemos ningún antecedente de aborto como lo tiene Cinthya-dijo con calma Latias.

Y ese motivo es algo para que Ash desprecie aún más Cinthya al haber abortado a uno de sus hijos…-dijo con calma Jirachi.

— Eso explica las tres veces que Ash mantuvo aislada a Cinthya mientras duraban sus gestaciones-dijo con calma ahora Dalia.

Las tres veces que se la llevo a Alola y la dejo al cuidado del profesor…-agrego con calma Meloetta.

Sin mencionar que Cinthya siempre volvía un mes después de parir…-dijo con calma Diancie.

— Algo contrario con lo que hacía con nosotras…-dijo con calma y una pequeña sonrisa Korrina.

Un suspiro colectivo salió de todas las chicas y pokemon mientras recordaban el trato especial que Ash les daba tan pronto sabía que estaban embarazadas.

— ¿Piensan seguir con Ash luego de saber esto?-dijo Clair con calma.

Todas las chicas y pokemon se vieron fijamente y asintieron como una sola alma.

— No vengas a hacerte la inocente… tu eres tan adicta a Ash como todas nosotras. Si lo dejáramos moriríamos de la pena. Además sabes bien que si huiríamos nos encontraría...-dijo con calma Jazmine.

— De ser necesario nos buscaría en la dimensión en la que se encontraban J y Cyrus-dijo con calma Zoey.

— Hasta en el mismísimo mundo distorsión nos encontraría…-dijo con resignación Miette.

— Y entonces su ira y rabia no tendrían límites…-agrego ahora Korrina.

— Sin mencionar que lo que nos recordaba prácticamente todos los días de que el día que se cansara, se desharía de nosotros y no seriamos de nadie más vimos que es verdad…-dijo con calma Hiedra.

Así que es mejor no buscar lo que no se nos ha perdido…-agrego con calma Mew a lo que todos asintieron.

— ¿Ustedes que piensan de Cinthya?-dijo con algo de calma Anabel.

— Entendemos que le tengas cierto rencor a ella…-dijo Hiedra ahora.

— Y que en el pasado tomaras su puesto…-le siguió Sabrina con calma.

— Pero ha hecho el mejor esfuerzo para mantenerse al lado de Ash-dijo con calma Zoey mientras veía a la de cabellos lilas.

— Tiene razón, en quien no confió es en Maiko…-dijo con calma la mujer mientras Sabrina, Alexia, Mew, Meloetta, Diancie y Korrina asintieron.

— ¿Qué te cuesta dejar que mantenga su ilusión de que algún día Cinthya será suya?-interrogo ahora Hiedra.

— ¿Es una ilusión o una obsesión?-dijo con calma Anabel.

— No le hace daño a nadie y es inofensiva…-dijo Hiedra con enojo.

— ¿Realmente es inofensiva?-cuestiono ahora Anabel.

Esta celosa…-dijo Jirachi ahora.

— ¿Saben qué edad tendría Yoichi si hubiera nacido?-dijo Anabel ahora.

— 18 años…y tienes razón-dijo ahora Dalia dándose cuenta del detalle al que su compañera quería llegar.

Aun así, Cinthya sigue aquí…aunque desconozco por cuánto tiempo más-dijo con calma Latias para irse flotando levemente.

— Creo que iré a descansar…-dijo con calma Anabel mientras se levantaba.

Entendemos tu preocupación Anabel, también entendemos el hecho de que no quieres a tu hijo cerca del joven Drakeon…-dijo con calma Jirachi.

De hecho ninguno de nosotros queremos que ese joven se acerque a nuestros hijos…-dijo Mew con calma.

— Pero debes saber que si todo se arregla, tu hijo y el joven Drakeon serán los mejores amigos…-dijo con calma Sabrina.

— Tu hija tampoco se queda atrás ¿verdad Natsume?-contraataco una en apariencia calmada Hiedra.

— Si mi hijo y ese joven se vuelven los mejores amigos… ¿Dónde quedan John, Atsuya y Alain?-dijo con calma Anabel.

— En la basura… ¿dónde más crees que terminaran?-dijo con enojo Hiedra.

— Definitivamente los Drakeon solo saben causar problemas…-dijo Anabel ahora para retirarse.

— ¿Alguien sabe cómo fue que mi hijo se enteró de la verdad?-cuestiono ahora por saber la verdad de lo ocurrido hace unos días Sabrina.

Tu hijo se metió a la mente de su padre y este le permitió saber la verdad sabiendo lo que sucedería…-dijo Mew ahora mientras se movía de un lado a otro.

¿No se supone que Ash puede detectar todo lo que ocurre y bloquear su mente?-dijo ahora Meloetta.

Así es, pero él lo hizo a propósito…-dijo Diancie con calma.

— Entiendo…-dijo Hiedra ahora con calma mientras pensaba que su esposo tenía la inteligencia de Ninetales, Alakazam, Espeon, Gardevoid, Mewtwo y Mew juntos.

— Si no hay nada más que hablar me retiro-dijo Sabrina a lo que todas asintieron y se retiraron de allí.

Habitación de Anabel.

— ¿Por qué de todos los jóvenes tiene que ser mi hijo?-dijo con algo de enojo Anabel.

Cálmate Anabel… confiemos en que tus hijos hagan lo que les pediste-dijo con calma Espeon mientras se subía a las piernas de la bella mujer.

— No sabes lo mucho que te extraño…-dijo con calma mientras veía una vieja foto que se habían hecho Lucy y ella cuando la difunta se encontraba embarazada y cómo fue su padecimiento.

Flashback de Anabel.

Lucy... según los exámenes que acabamos de hacer, tu riñón derecho ha dejado de funcionar... sin contar que tienes unas cuantas costillas rotas y tu cuerpo está dejando de absorber los nutrientes que necesitas... voy a ser franca... tú...-dijo con algo de tristeza la profesora Ivy.

Ya falta poco Lucy… ya casi sale… —Alentó Nimori quien fungía como enfermera de confianza y asistía los partos de las chicas del harem y las demás.

El sudor empapaba completamente su rostro. No podía más… estaba agotada…

Amiga… tú puedes… —Alentó Anabel mientras en sus brazos se encontraba la primera de las gemelas.

Lo siento… —Soltó Lucy frustrada mientras las lágrimas empapaban su rostro— No tengo más fuerzas…

¡Yo sé que tú puedes! ¡Ash y Raikou confían en ti! ¡Yo sé que puedes hacerlo amiga!

-Tu pareja confió en ti Lucy…no lo decepciones-dijo Nimori con calma.

Lucy suspiró largamente, la debilidad en su cuerpo la tenía nula de sentidos y el dolor la estaba matando. Pero tenía que luchar por sus hijas… era lo único que importaba en esos momentos.

¡Un poco más Lucy! ¡Sólo un poco más!

El grito de aliento de la madre resonó por todas las paredes de la sala, y una vez que este cesó, se escuchó el llanto de una bebé recién nacida.

—Es otra niña… —Nimori sonrió al igual que Anabel.

Lucy jadeó con complicaciones hasta moderar su respiración, estaba temblando, y las ojeras se apoderaron de sus preciosos ojos rojos— D-Dáme-las… —Rogó.

Envolvieron a las niñas en dos de las toallas calientes y se las pasaron a la madre.

La mujer recibió a las gemelas con las pocas fuerzas que le quedaban

Son preciosas… —Admiró a las niñas mientras acariciaba las pelusitas idénticas al color de ella.

De todos modos voy a ayudarte a cuidarlas…-mascullo Anabel con decisión.

En cuanto a eso… — Lucy tosió sangre— Tengo que pedirte un favor… —Su respiración se agitó más de lo normal— Si no sobrevivo de aquí a la noche… prométeme que las cuidarás como si estas fueran tuyas…-dijo de manera agónica.


Hey... –Llamó Yamabi con calma- Entonces... ¿Cómo vamos a llamarlas...? –Comentó mientras miraba fijamente la tumba de los padres de las bebes.

Anabel apretó los puños, mientras observaba a las gemelas durmiendo en su cochecito doble, hace muy poco habían descubierto que cada vez que alguna de las bebes se enojaban eran capaces de crear tormentas eléctricas.

Como su padre…-fue el pensamiento de casi todas las chicas el día que hicieron ese descubrimiento.

Esta se llamara Annie…-dijo Anabel ahora mientras cargaba a la mayor de las bebes.

Y esta será Hana…-finalizo Ash con calma mientras cargaba a la menor.

Fin del Flashback de Anabel.

¿Anabel estas bien?-dijo con calma Espeon.

-Por supuesto pequeña…estoy bien, vamos-dijo con calma la mujer para salir de su habitación junto a su pokemon.

Laboratorio Subterráneo, portal.

— ¿Y bien?-dijo con frialdad Dizzy mientras veía a Sam y a Alexis los cuales se encontraban con los ojos cerrados.

Ambos hombres se encontraban levitando mientras un leve destello azul salía de sus cuerpos, a un lado de ellos Dialga, Celebi y Palkia usaban su poder en conjunto para determinar la ubicación de Diana.

— Estará bien, logro llegar al lado de los demás-dijo Alexis con seriedad luego de haber abierto sus ojos.

— Bien, cuando vuelva esa jovencita me escuchara…-dijo con frialdad Dizzy para retirarse de allí.

Habitación de Samantha.

En la habitación que Samantha y Szary habían aceptado compartir ambos adultos se encontraban hablando tranquilamente entre ellos, a un lado de ellos la espada y el cañón de hielo estaban en el suelo.

— Tenemos que hablar…-dijo Maiko ahora sería mientras entraba y veía a los dos adultos.

— Claro Maiko… ¿Qué quieres hablar?-dijo Samantha con algo de amabilidad.

— Es sobre tu impertinente hijo Zafiro…-dijo con enojo Maiko.

-¿Qué pasa con nuestro hijo?-dijo Szary ahora con aparente calma.

Maiko estaba tan enojada por lo que habían hecho el joven de cabellos azules y su hermana, que ni siquiera se molestó en notar que la temperatura del cuarto que antes de su llegada estaba a temperatura ambiente, ahora se había vuelto fría de repente.

— ¿Qué modales le enseñaste a tu hijo, acaso nunca le enseñaste a no ser un metiche?-dijo con enojo la castaña.

— ¿A qué te refieres?-dijo Samantha con el ceño un poco fruncido.

— ¡A que tu hijo es un malcriado y un irrespetuoso que se cree más que los demás solo por ser un Kurai Rida y no lo educaste bien!-exploto ahora Maiko.

— ¿Qué acaso te crees la madre de mis hijos o su padre?-dijo Szary ahora con enojo para que la habitación quedara completamente congelada.

— Ice y Zafiro son unos igualados y unos malcriados…-dijo Maiko ahora.

— Largo…nadie me dirá como criar a mis hijos-dijo Samantha ahora mientras se levantaba con enojo y tomaba su espada.

— ¿A eso le llamas criar?-dijo Maiko ahora con seriedad.

— ¡Ya basta, lárgate de aquí…tú no eres nadie para insultar a mis hijos, y como yo los crie es mi problema de todas formas yo los parí y tú no!-grito Samantha con enojo ahora mientras veía a la castaña.

— ¿Quién te crees para hablarme así, hija de asesino?-increpo Maiko ahora.

— Sabes que no me gusta que se metan con mi pasado maldita…-gruño ahora Samantha para acercarse hacia Maiko con su espada en la mano.

— ¡Tus hijos son unos malcriados debido a lo que dejaste ser muy libertinos!-grito ahora la mujer castaña para luego sentir un ardor en su mejilla.

— Como criemos a nuestros hijos es problema nuestro…dijo Szary ahora con enojo.

— Pues permítanme decirles que son unos completos malcriados…-dijo Maiko ahora para ser jalada del cabello por una furiosa Samantha.

— ¡Tú hijo es un bastardo que influenciaste con la idea de que Cinthya debe ser tuya y en estos momentos Ash debe estarse preparando para violarla al menos que ya lo esté haciendo!-dijo Samantha ahora mientras la soltaba en el umbral de la puerta.

— ¡Al menos es mejor que los seis hijos que tuviste!-le respondió Maiko ahora mientras entraba y se dirigía a golpear a la mujer.

— ¡Tu hijo es un asqueroso humano y Ash tiene toda la razón al celar a su hija y querer alejarla de un simple humano!-gruño Samantha ahora.

— ¿A qué te refieres?-dijo Maiko furiosa para acercarse a ella pero fue detenida por Szary.

— ¡Ninguno de nuestros hijos tiene permitido enamorarse de un simple y asqueroso humano! ¡¿Lo entiendes?!-dijo Samantha ahora con seriedad.

Maiko veía con odio a Samantha pero se mantuvo firme en mirarla fijamente. Samantha observó a Szary y este asintió inmediatamente, la experta espadachín regresó la mirada hacia Maiko y su esposo apretó su agarre sobre Maiko al no ver respuesta.

— ¿Lo entiendes?... – Samantha siseó.

Ash y ninguno de ellos no iban a permitir que alguno de sus hijos sucumbiera ante algún humano, ellos no permitirían que SU sangre se mezclara con la de alguien tan bajo a ellos. Así que NO.

NO, NO, Y NO. Los únicos dignos de un Kurai Rida era otro Kurai Rida o alguno de sus pokemon, y en el caso de los Holders, Mitsuru y Emerald eran los únicos que debían buscar pareja en alguno de los Kurai Rida o en algún pokemon.

— Por eso siempre quise ser libre…-dijo Maiko ahora para salir de allí.

— Lo hiciste porque siempre consideraste que no éramos dignos de tenerte como amiga, y no quiero que vuelvas a insultar a alguno de mis hijos-dijo Samantha ahora para verla fijamente con rabia a los ojos.

— Tu comezaste todo esto, no criaste bien a tus mocosos malcriados...-Dijo Maiko ahora para sentir su brazo derecho pesado y un liquido que se escurria del izquierdo.

—Largate o no nos responsabilizaremos si te matamos...-dijeron Szary y Samantha con voz fria mientras un aura congelante salia del brazo de el hombre y la espada de la chica se encontraba manchada de sangre.

— ¡Imbéciles!-rugio ahora Maiko para ver uno de sus brazos congelados y el otro herido con una cortada que abarcaba todo su brazo y de la cual mucha sangre salia.

— No permitiremos que insultes a nuestros hijos-dijeron ambos al mismo tiempo que la sombra se llevaba a Maiko.

Habitación de Kalm.

El Hombre simplemente se encontraba revisando su Dexnav mientras veía los ataques que podían aprender los pokemon que se encontraban en la habitación, aunque tuviera trabajo que hacer eso no significaba que no podía darse un respiro y desde hace mucho tiempo quería darse un día para solo él y sus pokemon en el Bastión batalla de Kalos.

Metagross, Beautifly, Altaria, Swampert, Electivire, Magmortar veían todo con curiosidad mientras que un poco más retirado se encontraban los nuevos pokemon que había atrapado a lo largo de la guerra.

Volcarona variocolor, Hawlucha, Florges de color blanco y Ninetales variocolor veían con interés lo que su entrenador estaba haciendo.

— Bien chicos…iremos a entrenar un rato en el bastión batalla…-dijo Kalm a lo que todos los pokemon asintieron.

¡Vamos!-se escuchó el grito grupal de todos los pokemon a lo que Kalm sonrió.

Un recuerdo llego a su mente, si alguien le hubiera dicho que el a pesar de todas las dificultades que tuvo en su vida lo logro lo que quiso y eso fue el tener una familia junto a Zygarde, seguramente el pobre tipo hubiera sido enterrado vivo luego de ser mutilado… una sonrisa se formó en sus labios mientras recordaba cómo era que había conocido a su hijo X.

Flashback de Kalm.

Unova, sitio desconocido.

¿Así que este sitio es el famoso Metro batalla?-dijo con calma el hombre de casi 24 años con una sonrisa divertida- esto será muy divertido…-dijo con maldad.

Por supuesto que lo será…-dijeron con burla Puni-chan y Sonato los cuales se encontraban escondidos en el bolso que Kalm llevaba puesto.

Bien vamos entonces…-dijo con calma el hombre para abordar con calma el tren.

30 minutos después.

¡No dejen a ninguno con vida!-dijo con seriedad el hombre mientras veía como ambos núcleos en su forma al 50% destruían todo a su paso mientras se movilizaban entre las vías del metro.

¡Suéltanos!-dijeron al mismo tiempo Fero y Caril mientras atados veían la destrucción causada tanto por los núcleos del legendario como por los pokemon del adulto.

Intensas llamaradas que Magmortar lanzaba de sus brazos calcinaban tanto a humanos como a pokemon sin contar el incendio que había ocasionado el pokemon en el vagón en el que se encontraba.

Swampert daba poderosas machadas en los cráneos de las personas, lo cual ocasionaba que estos se rompieran y la sangre saliera sin parar y los huesos fueran perfectamente vistos y en algunos casos las patas del pokemon rompían más que los cráneos llegando incluso a sus tráqueas o costillas…las personas nada podían hacer debido a que se encontraban aturdidos debido al poderoso zumbido que salía de las alas de Beautifly.

Poderosos hiperrayos salían de Metagross los cuales la gente y los pokemon no podían evitar debido a que se encontraban levitando cortesía de las habilidades del pokemon, las personas y pokemon solo veían esa luz ir hacia ellos para luego no volver a ver nada más.

Poderosos puños cubiertos de mucha electricidad eran impactados en las caras de las personas o en sus corazones lo cual ocasionaba que los ojos y los rostros fueran completamente chamuscados o que la gente muriera debido a que el corazón les explotaba.

Intensos lanzallamas eran lanzados por Volcarona y Ninetales.

Todo allí era una masacre total aun así morir en manos de esos pokemon era mejor que morir a manos del legendario de Kalos debido a que el pokemon estaba matando a sus víctimas al pasarles por encima o debido a su larga cola…eso sin contar los que morían víctimas de un poderoso pulso dragón.

Mucha gente solo veía ese poderoso ataque en forma de un dragón de energía para luego quedar cegados para siempre.

Bien, ya casi terminamos…-dijo el adulto mientras veía a Fero y a Caril.

¿Qué piensas hacer con nosotros?-dijeron con miedo ambos a la vez.

Han servido a mi propósito… sus vidas por los momentos se mantiene-dijo con seriedad el hombre.

No nos uniremos a su causa-dijo con miedo Ferro.

Lo harán o morirán-dijo Kalm con calma.

Eso nunca…-rechinaron ambos con los dientes apretados.

Llévatelos Kage…-dijo con seriedad kalm para que ambos fueran tragados por las sombras.

¿Qué más debemos hacer?-dijo ahora Metagross.

Si hay algún sobreviviente matarlo…-fue la tosca respuesta del hombre para que su alabarda apareciera en su mano.

Ayu-da…-se escuchó ahora una voz sufrida a un lado de su Volcarona a lo que el pokemon se puso — en posición de ataque.

Una humana-dijo con voz gélida el hombre para ver a la mujer de cabellos negros y ojos verdes.

Por fa-vor.. n-no me im-porta l-lo qu-e has he-cho…cui-da de m-mi hi-jo…-dijo la mujer en agonía mientras sostenía una manta que aunque en realidad estaba vacía y no había ningún bebe allí, su mente completamente enloquecida creía que sí.

No juegues conmigo…muérete loca desquiciada

Dijo ahora el hombre con enojo para observar fijamente a la enloquecida mujer y con un golpe certero de su alabarda asesinarla para luego simplemente agarrar su cuerpo sin ninguna delicadeza y arrojarlo sin cuidado alguno a donde se encontraba Magmortar el cual empezó a calcinarlo.

Estamos listos… es hora de irnos Zygarde-dijo con calma el hombre para ver a los dos núcleos en su forma al 50% los cuales asintieron.

Unos minutos después el núcleo azul se encontraba con una mirada seria y enojada a un lado de Kalm mientras ambos esperaban la llegada de Puni-chan la cual estaba en su forma al 10% y traía en su boca un pequeño bultito azul mientras corría rápidamente.

¿Qué es eso?-dijo su otra mitad para ver el bulto que Puni-chan traía en su boca.

Me lo encontré, está solo en este mundo y pensé que sería bueno…-dijo la pokemon ahora.

Tal vez, si sobrevive a lo que tendrá que pasar…-dijo Kalm con desgane para tomar el bulto sin ningún cuidado luego de que su arma desapareciera.

Lentamente el hombre destapa la manta sorprendiéndose al ver un bebe que no debía tener más de tres meses, una pelusita de color negro salía de su cabecita, unos profundos ojitos infantiles le veían con alegría ignorantes por completo de la sangre que había en la mayor parte de su cuerpo.

Kalm vio por unos minutos más al bebe y en el momento en que este le tomo con su manito uno de sus dedos riendo infantilmente, Kalm perdió por segunda vez en su vida su corazón. La primera vez fue a manos de su antiguo amor…Serena, ahora era en las manos de un bebe que no tenía a nadie más en la vida que a él y a Zygarde.

— Lo haré… me haré cargo de él, lo adoptare-asintió meciendo al bebe con miedo de romperlo en sus fuertes brazos.

Kalm, según los últimos análisis realizados… esta es la única manera de intentar salvar a tu hijo-dijo la profesora Ivy.

Pero hay un problema Kalm, tu sabes bien lo que pasara si inyectamos a tu hijo…-dijo Nimori con calma mientras pensaba que usar la palabra "inyectar" era la forma más fácil y sencilla de referirse al asunto.

Lo se… -dijo con sequedad el hombre para ver al bebe que se encontraba en una incubadora y respiraba con dificultad debido a las múltiples heridas.

Si hacemos esto, la posibilidad de que sobreviva, es solo del cinco por ciento, aun así… ¿deseas hacerlo?-dijo con algo de preocupación la profesora Ivy.

La profesora de las islas naranja y la enfermera de confianza de Ash, sus amigos y los legendarios veían con calma a kalm el cual pensaba todo, dejar que él bebe muriera debido a sus heridas o intentar realizar el procedimiento aun a riesgo de que no pudiera resistir la locura que pensaba realizar.

Sentados en el suelo de la improvisada clínica que Ash mantenía en la base secreta de Feida se encontraban ambos núcleos de Zygarde en su forma al 10%.

Cerca de ellos, Yamabi, Sara, Bonnie, Ryu y Samantha se encontraban sentados en completo silencio debido a que lo siguiente que se hiciera con la vida del mocoso según Kage, era una decisión exclusiva de Kalm…ellos estaban allí como muestra de que al igual que los demás ellos también lo apoyarían tomara la decisión que tomara.

Comencemos…-dijo Kalm con decisión a lo que Ivy y Nimori asintieron.

Minutos después.

Esto te dolerá mucho… pero el dolor pasara rápido-dijo Nimori ahora con calma a lo que el azabache asintió.

Lo se… -dijo con sequedad para sentir un intenso dolor en su brazo derecho el cual se encontraba sujetado con fuerza.

Días después en la habitación de Kalm, el reciente padre se encontró con Zoey, que le había arrebatado su bebe al Kalosiano el cual vigilaba todos los movimientos realizados mientras Zoey se burlaba de él.

Yo puedo darte clases de cómo cuidar a un bebe así que no me mires así, he aprendido con mis pequeños Blue y Silver- señalo a sus bebes que dormían en su cochecito. Kalm sonrió relajándose un poco cuando vio llegar a Ash, Szary, Manon y Crystal con Y, Crystal, Mairin y Kumiko respectivamente.

A ver déjame conocer al nuevo mejor amigo de mi pequeña Y-ordeno Ash con una pequeña sonrisa mientras Zoey le acercaba al bebe de cabellos azabaches.

Les presento a mi hijo… X Calem Yoshida Earth- sonrió Kalm orgulloso de su bebe.

-¿Por qué tan largo el nombre?-interrogo ahora Manon.

-Calem como segundo nombre, Earth es debido a los dos núcleos de Zygarde y Yoshida es mi apellido-finalizo el hombre ahora orgulloso.

Fin del Flashback de Kalm.

— Esos fueron buenos momentos…-dijo el hombre con calma para ver fijamente la hora.

Faltaba pocas horas para el mediodía, y mañana tenía que cumplir lo ordenado por Ash e ir a vigilar Johto, eso le dejaba poco más de medio día para ir al bastión batalla.

Rápidamente salió de la habitación junto a sus pokemon para ir hacia donde se encontraba Zygarde e irse a Kalos y volver antes de que comenzara su turno.

Habitación de Cinthya.

— ¡Tienes que ayudarme!...-se escuchó a Cinthya ahora con seriedad mientras veía a Candice.

— No puedo hacerlo, eso sería…-dijo Candice con calma mientras estaba parada en la puerta por unos minutos a la espera de que Sara llegara junto a los pokemon que se encargarían de vigilar a Cinthya.

— ¡Claro que puedes, solamente que no quieres ayudarme, eres mi amiga!-dijo con seriedad Cinthya mientras veía a la alto mando a los ojos.

— Lo siento mucho Cinthya…pero no puedo hacerlo al menos que quiera que Ash me deje en la cama toda golpeada por una semana…

Los ojos claros de Candice miraban los ojos de su amiga y campeona…le dolía mucho no poder ayudar a su amiga y campeona…su amiga y campeona…antes que su amistad y su estatus, estaba su lealtad tanto a su esposo como al más poderoso de los gijinkas y a los legendarios…

— Sal de aquí Candice, lárgate a atender a tu esposo-dijo con seriedad Ash mientras llegaba con un semblante serio y con algo de enojo al ver a la chica hablando con Cinthya.

— Hasta luego-fueron las escuetas palabras de la alto mando para salir corriendo.

El azabache suspiro con desgane para luego entrar y cerrar la puerta, hacía poco había hablado con Sara la cual se encontraba todavía preparando los juguetes con los cuales se entretendría junto a Cinthya, le había ordenado que no llegara a la habitación de la rubia hasta que ella sintiera que el la necesitara, la mujer gustosa acepto esa orden para que luego Ash fuera a hablar con los demás del alto mando e indicarles que su esposa estaba suspendida todo un mes y que si algún entrenador quería enfrentarse a la rubia le avisaran y él se encargaría de eso.

Obviamente todos asintieron debido a que no querían provocar la ira del azabache y ganarse una sentencia de Arceus, por lo que Ash se retiró sonriente y deseándoles a los otros tres restantes un feliz mes.

Aaron y los demás se vieron y no dijeron nada al respecto debido a que Ash como esposo de su campeona tenía el derecho de defender el título de su esposa en caso que fuera necesario.

— Quiero saber porque Cinthya-dijo Ash con seriedad mientras se sentaba en la cama.

— Esto es absurdo…sabes que nunca he visto a nadie más que a ti…-dijo en un suspiro la campeona.

— Y también sé que ella te invito a una cita varias veces…-susurro Ash con enojo.

— Sabes que pase casi 5 años pensando en ti con mucha preocupación que estabas muerto-dijo la campeona con seriedad.

— Sabes bien lo que paso conmigo, tener a Tapu Koko y los demás conmigo debió aclararte bien en donde estaba…

Dijo con enojo el azabache mientras recordaba lo poderoso que era el pokemon de Alola y las muchas batallas que había ganado debido a ese miembro de su familia.

— ¿Qué debo hacer para que me creas?-dijo la campeona con calma.

— no intentar salir, quedarte aquí sin molestar a nadie, decidir si quieres que esta noche tome tu cuerpo de manera voluntaria o prefieres que lo tome a la fuerza, callar y fingir ser feliz mientras haces algo de yuri con alguien del harem-dijo el azabache con burla- en fin hay muchas maneras.

— Te espero en la noche entonces-dijo Cinthya con calma.

— No escaparas-dijo Ash para salir rápidamente de la habitación.

Bien chicos hasta aquí el capítulo, espero poder traerles pronto el siguiente capitulo,