Capítulo 26 la derrota de los Skull y un nuevo comienzo.
Bien chicos, por decisión unánime la ova ganadora es la de Hitomi la cual ya está en proceso y si no tengo muchos contratiempos saldrá antes de finalizar el año, sin más que decir a contestar review:
Anghara Clockworker: siempre que pueda seguir actualizando lo hare, si la historia sigue durante un tiempo en la región sin descubrir y sobre lo de Cinthya y Maiko a mí me agrada Ash no se merece eso por lo que él prefiere a Cinthya y sus pokemon muertos que en manos de Maiko.
Guest: si, la historia todavía sigue, espero que te guste este capítulo.
crawler12: sobre la fundación éter y las ultra bestias ya se sabrá pronto lo que ocurrirá y sobre el mocoso aunque sea inocente está metido en un buen lio y si Samantha no le mata sus descendientes lo harán… de todas formas pronto comenzara la masacre.
Azure Striker Gunvolt: gracias y espero sacar pronto la ova de Hitomi.
TsukihimePrincess: si ash puede llegar a ser bueno con mas que todo aquel que lo amerita o cuando le conviene, y también puede ser todo un tirano aunque a sus pokemon si les trata algo bien.
LyCox032: si, en esta historia habrá yuri entre el harem y entre algunos más.
Capítulo 26 la derrota de los Skull y un nuevo comienzo.
4 años y medio después.
Habían pasado ya más de cuatro años desde la destrucción de Ciudad Luminalia y varias ciudades más, los líderes de todas las regiones que había tenido la "fortuna" de enfrentarse a quienes pensaban que eran los responsables de manipular a los legendarios de todas las regiones.
Unas semanas después de todo el incidente y una reunión entre todos los líderes, alto mando y campeones de las seis regiones conocidas hasta el momento, se determinó acallar de una vez los rumores de lo que paso.
Luego de una rueda de prensa ante la presencia de los campeones de las seis regiones, se declaró que los responsables de la masacre ocurrida hace casi cinco años habían sido capturados y los mismos pokemon que se habían atrevido a controlar habían sido los causantes de sus muertes, aunque no tuvieron la suerte de salvar a los líderes de gimnasio desaparecidos.
El paso del tiempo ayudo a sanar un poco las heridas causadas, las ciudades y pueblos destruidos lentamente comenzaron a ser reconstruidos proceso que se mantenía en la actualidad con la excepción de la ciudad principal de Kalos
Mucha gente olvido e ignoraba la desaparición de los legendarios de todas las regiones y la condena a muerte que Arceus le había dado a la humanidad, junto a ese hecho también se olvidó la existencia de los gijinkas y el gran poder que poseen.
Solo pocas personas en el mundo jamás olvidaron la desaparición de cierto entrenador de pueblo paleta y de otras personas sumamente importantes para ellas como la hermana del líder de la ciudad Neo-Luminalia.
Al igual que ella hubo más personas que fueron buscadas durante un tiempo, pero luego la insistencia de quienes les querían de vuelta se acabó, debido a que sus familias simplemente aceptaron la cruel verdad…que ellos habían muerto y jamás tendrían un cuerpo debido a que quienes los hicieron desaparecer querían que sufrieran al no poder darles una despedida digna.
Caso parecido ocurrió con Rudy, luego de que Misty le informara que había tenido la oportunidad de reencontrarse con la joven que había sido la responsable de la muerte de su cuñada, y que aunque intento que devolviera el cadáver para darle una despedida adecuada, fue infructuoso el intento.
Muchas cosas habían cambiado en las seis regiones desde que se supo de la destrucción de varias ciudades, la muerte y el estado de coma de los profesores Oak y Sycamore respectivamente, además de que aunque los líderes y demás no dijeron nada sobre la amenaza directa recibida hace casi cinco años…
La furia de Iris al ver que Cilan casi había muerto a causa de un pokemon que era del tipo que la campeona domaba y manejaba fue suficiente motivo para que Mirto le diera unos días de descanso los cuales fueron aprovechados por la morena la cual se dedicó a vigilar a la líder de tipo veneno de su región por miedo a que esta hiciera algo tonto.
Alola, sitio desconocido.
Sentía mucho miedo, rabia y más que nada odio
Odio contra aquellos que habían osado a matar a todos los que confiaban en su causa de controlar a Solgaleo y Lunala.
Rabia y miedo hacia aquel que se hacía llamar el elegido…el cual era responsable del estado en que se encontraba ahora y las miles de muertes.
Y mucho rencor debido a que ese chico de casi 21 años había logrado lo que él no podía haber hecho en esos casi cinco años.
— ¡No creas que escaparas!-se escuchó la voz con un tono amenazante la cual estaba detrás del líder acompañada de una Glaceon y una Leafeon.
— ¡Solo me atraparan muerto!-grito ahora el hombre mientras corría con rapidez para intentar escapar de esa jovencita.
— No…tu castigo será mucho peor que la muerte-dijo ahora la chica con acidez para blandir rápidamente la espada que tenía detrás de la espalda y moverla un poco lo cual provoco que varias hierbas entrelazadas aparecieran en el suelo.
El hombre seguía corriendo aunque ahora era algo difícil debido a que las hierbas parecían tener vida propia y muchas veces le sujetaban sus pies por lo que ahora estaba descalzo.
— No seas así… ¡Estas invitado cordialmente a pagar todas las crueldades que has hecho y unirte al club de los asesinados, el único requisito es tu vida!- se escuchó ahora una voz burlona para que una Shuriken pasara a un lado de su cabeza y otra impactara en la espalda.
— ¡No me atraparan!-grito ahora el hombre de cabellos blancos mientras huía desesperadamente por su vida al mismo tiempo que dejaba un hilo de sangre debido a su herida.
Mientras corría podía observar como todo el trabajo de su vida había sido destruido en solo pocas horas…miles de cuerpos tanto de humanos como de pokemon se encontraban tirados sin ningún cuidado por el suelo.
Las formas en que habían muerto sus reclutas habían sido variadas, unos habían sido quemados desde el interior, otros simple habían sido quemados vivos.
Algunos habían sido envenenados, varios simplemente habían sido atravesados por una guadaña, también había aquellos que habían sido congelados vivos.
— Ríndete Guzmán…todo ha acabado para ti y los demás…-dijo con seriedad ahora un joven de casi 21 años cuyo rasgo más representativo eran sus marcas en las mejillas.
— ¡Jamás me rendiré ante ti maldito!
Gruño ahora el líder mientras veía al azabache cuyos ojos ahora mostraban un brillo demencial y peligroso en sus ojos de color rojo y sus pupilas completamente blancas.
El líder de los Skull veía fijamente a todos los lados, pero se dio cuenta que estaba completamente rodeado.
Todos los pokemon del chico ahora se estaban acercando con calma aunque en sus miradas se podía notar una gran rabia y rencor hacia los humanos y algunos estaban salpicados de sangre debido a los reclutas y pokemon que habían matado.
El hombre suspiro mientras pensaba en el último pokemon que aún tenía con vida…su Ariados no podría pelear contra tantos pokemon Megaevolucionados.
Pidgeot, Venasaur, Gengar, Charizard, Blastoise, Tyranitar, Glalie, Garchomp, Lucario, Sceptile, Heracross estaban en sus formas mega.
El líder de los Skull no sabía cuánto tiempo podría pelear su pokemon, ni siquiera estaba seguro de que pudiera darle batalla a los demás iniciales del chico…Feraligarth, Typlohsion, Bayleef, Infernape, Torterra, Samurott, Emboar, Serperior, Greninja y Rowlett eran el resto de los iniciales del chico y el dudaba que pudiera salir con vida de allí.
Aun así, si tenía que morir… lo haría peleando hasta el final, lástima que él no supiera que su destino seria mil veces peor que la muerte.
— ¡Sal Ariados!-alcanzo a decir ahora con miedo el líder de los Skull para que saliera el pokemon arácnido.
— Te lo advertí…-dijo con seriedad el azabache para hacerle una señal a su poderoso Garchomp el cual asintió y se puso delante del pokemon araña.
— ¡Colmillo veneno!-declaro con algo de desespero el hombre para que el pokemon asintiera y se dirigiera a morder al pokemon en su forma mega.
Grave error debido a que su voz no fue lo suficiente rápida el pokemon mega en un segundo estaba frente a su rival y había lanzado una gran cantidad de pequeñas rocas muy afiladas que habían atacado al arácnido por lo que el pokemon cayó muerto al suelo y salpicando sangre en la cara de Guzmán.
— No me hagas perder el tiempo… tienes la suerte de que tengo muchos planes contigo…-dijo ash con enojo para acercarse hacia él.
— Yo me rindo…-dijo el hombre mientras levantaba sus manos.
— Bien Guzmán… contigo en mi poder, tendré mucha ventaja…-dijo el azabache con calma para acercarse hacia el con total calma.
El hombre de cabellos blancos al notar la mirada confiada del azabache bajo sus manos y comenzó a sacar lentamente un viejo cuchillo ceremonial de su región que tenía oculto.
— Has tomado la decisión correcta… sino lo hubieras hecho, te hubiera ido mucho peor…-dijo con calma Bonnie para ver con seriedad a Ash el cual asintió.
— Así es, te aseguro que con esto al menos Francine vivirá…-dijo Ash con calma para darse la vuelta con calma mientras empezaba a caminar.
— ¡Ash cuidado!-grito Albert en el mismo momento en que Guzmán había sacado el cuchillo.
El hombre de cabellos blancos rápidamente se enfocó en intentar apuñalar al azabache pero ya cuando el cuchillo estaba donde antes se encontraba el azabache sintió como era agarrado con fuerza en sus hombros.
— Te lo advertí…acabas de firmar la sentencia de muerte de Francine y la tuya…solo que la de ella será algo más calmada y piadosa-dijo el azabache con seriedad para que con un movimiento de su mano el cuchillo cayera al suelo y luego de dos certeros golpes en los hombros de su enemigo separarse.
— ¡Ah!-grito Guzmán al sentir como sus brazos percibían el intenso dolor y les vio fijamente notando que ahora ambos le colgaban y no podía moverlos a su voluntad.
Seguía viendo fijamente los brazos y por más que intentaba ya no era capaz de moverlos, pero aun así no pudo pensar mucho en eso cuando sintió un poderoso golpe para a continuación salir y chocar contra una pared la cual se rompió.
El autor del ataque era un pokemon que media cerca de dos metros de color verde y el cual estaba en su forma Mega, en su boca estaba una pequeña ramita y como dato curioso era que sus ojos estaban completamente de un tono rojo además de que su cuerpo estaba machado de sangre.
— Bien hecho Sceptile, cárgalo y vámonos…-le dijo Ash escuetamente a su pokemon el cual asintió.
— ¿Son todos Ash?-dijo con calma Ryu.
— Si…los reclutas que queden, mátenlos… solo quiero a Guzmán y Francine-dijo el azabache mientras que todos sus pokemon en forma mega regresaban a la normalidad.
Todos asintieron y empezaron a caminar o a levitar mientras el pokemon de Ash se encargaba de Guzmán.
Mientras caminaban de regreso el hombre no podía evitar ver todo con lágrimas en los ojos.
Todo el trabajo de su vida destruido, vio como los demás pokemon le veían con enojo mientras era cargado como un saco de papas por el inicial de Hoenn.
Los cuerpos de todos aquellos que creyeron en su ideal estaban en pésimas condiciones, sinceramente no era capaz de decir cuál había sido la peor muerte que habían tenido debido a que todas eran atroces.
Una ligera alegría llego a su cuerpo debido a que sabe que pudo dar algo de pelea, aunque como llego se esfumo debido a que estaba profundamente decepcionado.
Todos los miembros de su equipo fueron atacados sorpresivamente y aunque dieron pelea, perdieron estrepitosamente… volteo a un lado y observo a dos personas de rodillas y boqueando por aire, los recordaba bien…eran los que habían quemado vivos a muchos de sus reclutas, ambos se encontraban acompañados de un pokemon tipo lucha-fuego junto a otro que podía identificar como inicial de una lejana región.
Vio fijamente como ambos pokemon se miraban fijamente para luego asentir y que sus bocas se abrieran creando una poderosa estrella de cinco puntas de puro fuego y que aquel poderoso ataque impactara en los entrenadores de dichos pokemon.
Ahogo un gemido debido a que conocía de sobra que esos ataques eran lo suficientemente poderosos como para calcinar viva a una persona común y corriente… el problema es que quienes ahora estaban sintiendo el intenso fuego en su piel, sus carnes y su cabello no eran humanos…eran aquellos que sabía de sobra que poseían la fuerza del fuego en su interior.
Aterrorizado Guzmán observo como ambos se levantaban sin ninguna muestra de quemadura o dolor en sus cuerpos y se limitaron a caminar hacia ellos luego de haber acariciado a sus pokemon con unas suaves sonrisas y de que el chico hubiera recogido su espada.
— Vas a pagar lo que nos hiciste imbécil…-bramo ahora Luka mientras veía a Guzmán el cual sudaba frio.
— Agradece que estas en ese lugar y que ya todo ha acabado…-dijo con calma Yamabi mientras ponía su espada cerca del cuello de su enemigo.
— Déjenlo en paz…ya por el momento es suficiente, luego podrán ajustar cuentas con el…-dijo Ash a lo que ambos asintieron.
Todos simplemente siguieron caminaron en calma mientras se encargaban de los restantes reclutas, en pocos minutos llegaron hacia donde se encontraba una chica la cual estaba peinada en coletas, era sumamente bella aunque se encontrara debilitada en sus manos se podía observar que había una especie de cadenas hechas de raíces con espinas las cuales le estaban sacando sangre.
— Que buenas son las raíces sangrientas…-dijo con calma Lis mientras se acercaba hacia la inconsciente Francine para con calma cargarla con la ayuda de Sara quien le había agarrado las piernas.
— Ash… ¿podría quedarme aquí y recoger un poco de toda esta sangre tirada?-dijo Samantha con calma.
— Siempre que le des uso…y vámonos-dijo Ash con calma a lo que todos desaparecieron menos la peli azul.
Alola, sitio desconocido.
En algún lugar de la todavía no descubierta región se podía observar una casa grande de cuatro pisos junto a dos más pequeñas de dos pisos a cada lado.
Cerca de las casas se encontraba una gran playa la cual contaba con una excelente vista al resto de las paradisiacas playas y un jardín lo suficientemente grande para que todos los pokemon incluyendo a los acuáticos pudieran estar con total libertad y calma.
En la casa más grande podemos observar a un grupo de jóvenes los cuales entraban a su casa junto a los pokemon que le habían acompañado mientras que algunos de sus pokemon se habían quedado allí vigilando y cuidando la casa los cuales al ver a su entrenadores también etraron junto a ellos y los que habían ido.
Calabozos.
— Déjalos aquí Mewtwo…igual tenemos que llevárnoslos con nosotros-dijo el azabache con calma para ver fijamente a Guzmán y Francine quienes estaban inconscientes.
Lentamente el azabache se acercó a una de las improvisadas celdas y puso su mano en un pequeño panel que estaba allí por lo cual dos celdas se abrieron al instante momento que Mewtwo aprovecho para lanzar a cada uno a una de las celdas, Ash rápidamente quito la mano del panel y se dedicó a ver fijamente el lugar, era un pequeño sótano que había sido construido y que habían modificado para que tuviera la funcion de calabozos.
— Vamos a ver como siguen los demás…-dijo Ash con seriedad para que el psíquico asintiera.
— Lo hicimos…-dijo Mewtwo con seriedad.
— Falta lo más importante…pero por el momento está bien así, tengo que empezar a planear el siguiente movimiento…-dijo escuetamente el azabache.
— ¿Hablas de las cincuenta y dos medallas?-dijo el clon de manera seria.
— Si…y también de los siete símbolos de la batalla de la frontera-dijo el azabache con ansias.
— ¿Crees que puedas hacerlo en solamente un día?-dijo con curiosidad Mewtwo mientras veía a su amigo.
— No lo creo…sé que puedo hacerlo con la ayuda de los demás-dijo con calma Ash para empezar a subir el sótano de la casa mientras el clon flotaba a su alrededor.
Ambos avanzaban en silencio mientras pensaban en todo, el siguiente paso sería ese…y luego si todo salía de acuerdo a lo que tenía en mente, iría por todos los altos mandos, campeones y ex campeones al mismo tiempo.
Luego de que los derrotara a todos incluyendo a su viejo maestro Scott…y de haber hablado con los líderes e intentar que se unan a su causa con la ayuda de Yamabi comenzaría la guerra y la destrucción ya no tendría marcha atrás.
Sí, todo lo que se le opusiera a él y sus compañeros perecerá…Ash sonrió con una mueca infernal, él tendría su venganza y cumpliría su destino como el elegido y su sueño de ser maestro pokemon mientras que sus compañeros tendrían su revancha y harían las vidas de quienes les hicieron sufrir una verdadera miseria…al llegar a la cocina mientras que Mewtwo fue a entrenar pensó en algo que sin querer dijo.
— Si…todos ganaremos-dijo sin querer Ash.
— ¿De qué hablas Ash?-dijo con calma Sara mientras sentía que lo dicho por el azabache en cierta manera la involucraba a ella.
— Nuestro desempeño fue fatal chicos…-dijo Ash con seriedad el cual estaba completamente serio.
— ¿Qué debemos hacer para mejorar?-dijo Albert con calma.
— Con Guzmán y Francine en nuestro poder tenemos una ventaja…pero todavía quiero más-dijo el azabache con seriedad a lo que todos allí asintieron.
— ¿Qué nos sugieres entonces Ash?-dijo con calma Manon.
Casi cinco años habían pasado y la novata de Kalos había desarrollado muy bien su cuerpo, su trasero había crecido y su cadera era pequeña al igual que sus senos ahora eran copa B, su cabello ahora le llegaba hasta la espalda y utilizaba su clásica boina con el detalle de que su vestimenta consistía en un hermoso Holoku(*) con el dibujo de varios tipos de bayas junto a un collar con forma de flor en el que estaba su piedra llave y en la mano derecha llevaba una pulsera Z.
— Quiero traer de vuelta a tres personas más que puedo utilizarlas como carnada…y también una pequeña prueba para ustedes-dijo con frialdad el azabache.
Todos allí se miraban completamente asombrados, incluso Kage estaba impresionado aunque no lo demostrara.
— ¿Una prueba?-fue lo único que salió de la boca de Samantha quien ya había vuelto y tenía la suficiente sangre que necesitaba.
Todos asintieron al mismo tiempo a lo dicho por la joven mujer de cabellos azules debido a que esa era la duda más aceptable en ese preciso momento.
— Así es, nuestro desempeño con Guzmán y Francine fue una mierda completamente-expreso Ash con leve enojo.
— Pero podemos mejorar…-dijo Samantha con calma.
— Y para hacerlo deben desligarse del dolor que les produce la ausencia de todas esas personas-sentencio Ash con seriedad.
— ¿A qué horas será eso?-dijo con calma Luka.
— Tan pronto todo esté preparado y luego de que Crystal llegue junto a los demás-sentencio el azabache con frialdad.
— ¿Quiénes irán?-dijo ahora Rai con calma.
— Crystal, Max, Samantha, Ryu, Kage, Alexis, Albert, Ethan, Luka, Dizzy, Jack y Kalm…-dijo el azabache con seriedad.
— Yo no tengo ningún pasado trágico…-dijo Kalm con calma.
— Eso es lo que crees amigo…-dijo el azabache menor con calma.
— ¿A qué te refieres?-le dijo ahora asombrado Kalm.
— Pronto lo descubrirás-dijo con seriedad Ash para ver a todos.
— ¿Cómo deberemos ir?- dijo Kalm con calma.
— Da igual debido a que solamente irán sus almas…-dijo Ash con seriedad a lo que todos se vieron con algo de miedo.
Kanto, sitio desconocido.
— Apúrate de una buena vez Rebecca…-dijo con un leve tono de enojo Rafe.
— Ya casi termino…-dijo con calma la pelimorada mientras tecleaba rápidamente en su portátil.
— Papa le daría un infarto si pudiera verme…-dijo Crystal ahora.
— Tal vez, pero es no mejor pensar en eso…-finalizo con calma la pelimorada de lentes para enfocarse en la pantalla de la computadora.
Mientras Crystal y Rebecca se enfocaban en recolectar la información necesaria junto a Rafe en esa pequeña habitación apenas iluminada por la pantalla de la computadora y el fuego en los puños de Blaziken.
Con un pitido, el ordenador le avisó que había terminado de hacer lo suyo. Apenas disimulando la emoción, la pelimorada utilizó el ratón y cliqueó sobre el icono de una carpeta… y al instante, parte de la información que había robado apareció en pantalla. Ajustándose sus gafas, se dispuso a leer su contenido.
Mientras Rafe, Rebecca y Crystal se ocupaban de la información, a las afueras de la pequeña oficina Tory y Syd se encontraban haciendo guardia, Blastoise, Plusle, Minun y Torterra estaban cercanos a sus entrenadores mientras que todos ignoraban los cuerpos de las personas muertas.
Rebecca termino de revisar los datos arrugó el ceño, y copio los datos a su portátil.
— Todo listo, Crystal – dijo la pelimorada con calma. La mencionada asintió y de entre sus ropas extrajo su pokegear e hizo una llamada.
— Listo – avisó con calma la mujer – Lo tenemos tal y como querías.
— Excelente – se escuchó la voz de Ash del otro lado– Ya saben que hacer: la escena debe parecer la de un robo que salió muy mal.
— Quédate tranquilo, estamos en eso – la mujer cortó y luego se volvió hacia sus acompañantes en el mismo momento en que Tory y Syd entraban junto a sus pokemon– Simulación de robo. Ya.
Comprendiendo la orden, todos procedieron a destrozar la habitación sistemáticamente y a sustraer objetos de valor. Finalizada su tarea, todos se marcharon junto a sus pokemon gracias a sus sombras.
Alola, sitio desconocido.
— Qué bueno estar en casa-dijo Crystal con calma para ver a todos lados.
— ¿Conseguiste lo que te pedí?-dijo con calma Manon luego de llegar a un lado de ella.
— No fue fácil, si Ash pregunta…-dijo Crystal con una ceja levantada mientras le entregaba un pequeño disco.
— Use las computadoras de la fundación Éter…-dijo con calma la de cabellos rojos para guardar celosamente el disco.
— Bien, no quiero meterme en problemas con Ash o Kalm por esto…-dijo en un suspiro la mujer para comenzar a caminar.
— ¡Muchas gracias!-dijo Manon con alegría.
— Asegúrate de que nadie más que tu vea eso, no quiero tener preguntas a las cuales responder y que Ash o Kalm den una mirada de desconfianza hacia mi lado…-dijo Crystal a lo que la pelirroja asintió y se fue corriendo.
— Al menos un favor no se le niega a nadie que sea como nosotros…-dijo Crystal con calma para ir a buscar a Ash hacia la fundación éter por lo cual comenzó a caminar de repente.
— ¡Crystal!-escucho ahora para ver como venían Perséfone junto a sus demás pokemon.
La mujer sonrió al observar a todas sus pokemon al igual que Pikara la cual se subió a su hombro en tanto que detrás de su equipo venia su más recenté amiga… una pequeña Vulpix de la región la cual hace pocas semanas había nacido de su huevo.
— Hola pequeñita…-dijo con calma Crystal para acariciar un poco a la pequeña Vulpix que estaba en su equipo solo hace meses.
— hola…-dijo animada la pequeña pokemon.
— Vendré en un momento debido a que buscare a Ash asi que mientras vayan a jugar un poco con los pokemon de los demas-dijo con calma Crystal a lo que los pokemon asintieron y ella sonrió antes de desaparecer.
Fundación éter.
— ¿Estás seguro de todo esto?-dijo Sabrina con calma mientras veía al azabache.
— Por supuesto querida, es lo mejor…-dijo ahora con frialdad el azabache para fijar su vista en la hermosa rubia que estaba frente a él.
La hermosa rubia de ojos verdes y un vestido blanco al estilo futurista con una gema de color negra y verde observaba con deleite al joven, hace poco había conocido al azabache pero no podía negar que en su interior algo muy especial comenzaba a nacer por el joven.
Ella estaba completamente de que ese joven era sumamente especial debido a que incluso Solgaleo, Lunala y Magearna habían decidido ser sus pokemon…ese joven sin duda haría pagar a todos lo que le traicionaron debido a la gran cantidad de legendarios que se encontraban de su lado, sin mencionar a los demás pokemon como el Rayquaza negro y el trio de perros variocolor.
— ¿Qué te pasa con mi pareja?-reclamo ahora Sabrina con enojo debido al hecho de que ella viera a Ash como un buen pedazo de carne a punto de comérselo.
— Lamento no haberte conocido antes, y si no me acerco con el propósito de que estés conmigo, es por respeto y algo de temor hacia tus parejas…-dijo Samina con calma.
— Me parece bien…-fue la escueta respuesta de ash mientras pensaba en Latias, Diancie, Dalia, Daisy, Sabrina y las que estaban con el sin contar a las que estaban preocupadas por su desaparición aunque este lo desconociera.
— Bueno Ash…con tu ayuda, hemos podido ayudar a unos cuantos pokemon en nuestra región-dijo Samina con calma.
— Dígame algo que ya no sepa-menciono el azabache mientras rodaba los ojos.
— Has demostrado que estás dispuesto a hacer una especie de tratado con nosotros-dijo con calma Samina.
— Recuerda lo que te dije…tú me ayudas a proteger la vida de los pokemon que han sufrido a manos de los humanos y a cambio tu vida y la de los demás se preservara-dijo escuetamente el azabache.
— Veo que a pesar de todo tu amor por los pokemon sigue intacto…-dijo con calma Samina.
— Como sea…solo quiero que veles por los pokemon, los humanos que se pudran en su mierda…-dijo el azabache de manera tosca.
— Me parece bien-dijo con calma Samina mientras permanecía calmada- aun no entiendo porque quieres eliminar a los humanos.
— Solo a todos los que lastimen a los pokemon…-dijo escuetamente el azabache para acercarle una carpeta a la bella mujer la cual la recibió gustosa.
La bella rubia se limitó a observar todas las imágenes y no pudo terminar de verlas debido a lo cruel que eran.
En todas las imágenes se podían ver a pokemones sufriendo, se podía observar en varias de ellas a pokemon siendo violados por sus entrenadores.
También se podía observar como las peleas ilegales entre pokemones por apuestas de grandes cantidades de dinero se daban.
Incluso había imágenes en las cuales se podía observar el sufrimiento por parte de los legendarios.
— De verdad que la humanidad es una basura…-dijo Samina con algo de asco.
— ¿Tú lo dices por la foto del Mew espejismo que sufrió mucho a manos del Dr. Jhon?-dijo con maldad el azabache.
— Lo digo por todo…es que esto es-dijo con asco Samina ahora mientras pensaba en Articuno, Zapdos, Moltres, Mewtwo, Celebi, Latios, Latias y todos los legendarios que por subestimar a los humanos habían padecido a manos de ellos.
— ¿Ya ves porque quiero destruir a las organizaciones de todo el mundo y ya comencé?-dijo Ash con calma a lo que Sabrina asintió.
— ¿Tú no piensas decir nada?-dijo escuetamente Samina mientras veía a Sabrina.
— Yo apoyo lo que mi pareja haga, y aunque conocí a Brock, Misty y Gary jamás me espere algo como lo que ocurrió…-dijo con rabia la bella mujer y con ganas de volver a convertir a Misty y Brock en muñecos.
— ¿Aceptas o no?-dijo Ash mientras rodaba los ojos.
Samina simplemente se mantuvo callada pensando todo eso, había podido ver brevemente el estado en que habían quedado Guzmán y Francine, aunque sospechaba que si bien los aludidos estaban vivos no sabía cuánto tiempo más podrían seguir respirando.
— Acepto la propuesta Ash…juntos haremos lo mejor posible…-dijo con una sonrisa calmada Samina.
— Sabía que dirías eso…es bueno contar con los Ultra entes de nuestro lado… ¿no es cierto Samina?-dijo Ash de forma siniestra mientras veía a la líder de la fundación Éter la cual sonrió de manera burlesca.
— ¿Cómo lo supiste?-dijo con calma ahora Samina.
— Soy el elegido, aquel que hará lo que debe hacerse…y sospeche que al igual que nosotros tú también tenías una especie de alter-ego…cuando vi a tu otro yo, el ultra ente elegancia…lo comprendí todo-dijo Ash con calma.
— ¿Aceptas o no?-dijo Sabrina con calma.
Samina suspiro con algo de resignación para asentir fijamente mientras veía al azabache.
— Bien…entonces ante cualquier problema tú y los demás de tu especie nos ayudaran…-dijo el azabache con calma para que la rubia asintiera y se levantara.
— Es un trato elegido…ninguno de nosotros se arrepentirá-dijo con calma la rubia.
— Claro que no…esto es lo mejor para todos elegancia-dijo Ash con parsimonia para salir.
— Ash, lamento interrumpir pero…-dijo Crystal ahora mientras mostraba un pequeño disco- aquí está todo la información que pediste…-mascullo con calma.
— Bien hecho…-dijo con calma para tomar el disco y guardarlo entre sus ropas.
— Hicimos todo lo que nos dijiste nadie sospechara de eso debido a que destruimos las computadoras…-dijo con calma la chica.
— Bien…entonces ¿Qué dices Ash?-dijo Samina con calma.
— Acepto…pero ante cualquier contra tiempo debes ayudarnos en todo-dijo el moreno a lo que la rubia asintió sumisamente.
— Vamos entonces Ash…debemos saber qué es lo que han hecho tus ex amigos en todo este tiempo-dijo Crystal con calma a lo que el mencionado y Sabrina asintieron para salir de la oficina de Samina.
Los tres se encontraban caminando en silencio mientras veían detenidamente las instalaciones, era increíble pensar que en esa región todavía sin descubrir había una isla artificial en donde estaba esa organización dispuesta a proteger a los pokemon.
Hace algunos meses que Ash se había enterado de la existencia de la fundación éter así que se dedicó a buscar la manera de establecer una especie de alianza, ese era su interés debido a que aparte de su venganza sus otros objetivos eran proteger a los pokemon del abuso de los humanos junto a masacrar a todo el que se opusiera a sus deseos.
En tan solo poco tiempo había logrado llegar a un acuerdo con Samina, a cambio de preservar su vida…ellos le ayudarían cuidando de los pokemon que fueran salvados de los prostíbulos y demás tratos ilegales…al haber acordado que preservaría con vida a los de la fundación Éter también había pedido la tecnología necesaria para construir una base secreta.
La había obtenido y todo había salido de maravilla, o eso fue así hasta que observo a dos ultra entes que le habían buscado pelea a uno de sus nuevos pokemon, afortunadamente su Tapu Koko junto a Mewtwo habían podido vencer a las bestias aunque eso le dejo intrigado y con ganas de establecer una alianza con las bestias también.
Todo eso le había llevado a ese momento…una alianza con la fundación Éter y con las ultra bestias.
— Gracias por la información Crystal…-dijo Ash a lo que la aludida asintió para que luego los tres desaparecieran en dirección a su hogar.
Kalos, pueblo Crómlech.
—¡Que emoción, mi última llave!-se escuchó ahora el grito emocionado de parte de Miette la cual ahora contaba con 20 años mientras veía con mucha alegría la prueba de que había ganado el ultimo performance que necesitaba.
La joven de cabellos azules vio profundamente emocionada su llave de la princesa mientras piensa detenidamente en la apuesta que había hecho con su vieja rival Serena.
Si la derrotaba, ella le daría el paradero de Ash e iría personalmente a buscarlo, Miette estaba tan concentrada en su deseo de hallar a Ash que no noto el momento en que una pequeña luz destello arriba y una persona termino cayendo.
— ¡Cuidado!-fue el grito que escucho Miette antes de besar el suelo debido a la persona que había caído encima de ella.
— ¿Qué te pasa?-dijo con enojo Miette para mirar de frente a la persona que estaba encima de ella.
La chica no parecía tener más de 15 años, su cabello era azul y técnicamente era igual a ella quitando el hecho de que su piel era morena y poseía unas marcas en las mejillas como las de Ash.
— Y-yo lo si-ente…-tartamudeo un poco la chica, de todos los lugares en los que pudo haber terminado lo hizo precisamente allí…frente a su madre.
— ¿Quién eres?-dijo Miette ahora con mucho interés.
— Solo dime Millefeu…-dijo la muchacha ahora mientras se levantaba con cuidado.
— Ese es el nombre de mi abuela…-replico Miette ahora para pensar un poco las cosas.
— Lo siento mama, pero todavía no es el momento…-fue el pensamiento de Millefeu mientras retrocedía.
Miette estaba completamente sorprendida y pensativa, esa joven seria la mezcla perfecta de Ash y ella si ambos tuvieran una hija… ¡una hija!-santo Arceus…-fue lo único que pensó Miette sorprendida del hecho al que la llevaba ese pensamiento.
— ¡Espera!-grito Miette para ir detrás de la joven por la cual había comenzado a sentir un cariño especial.
— ¡Déjame en paz!-grazno la joven con desespero.
— ¡Solo quiero hablar contigo!-dijo Miette con algo de angustia.
Millefeu corría ahora por una pequeña zona arbórea…no podía verlo pero usando su aura podía sentir que su madre solo necesitaría un minuto o menos para llegar hasta allí y estaba completamente acorralada, no tenía escapatoria y ningún árbol era un buen escondite, además sus piernas dolían por haber corrido de imprevisto, estaba a punto de esperar a su madre cuando se sintió jalada con fuerza y callada.
— Cállate y no digas nada más…-fue la fría orden de Ranmaru mientras veía a Millefeu la cual tenía miedo pero asintió.
El pelirrosa asintió contento para que su hermana sintiera un leve dolor y su cabello se volviera completamente blanco al igual que su piel, en tanto que sus ojos tomaron un tono purpura y sus marcas desaparecieron al igual que su ropa quedando solamente en un pequeño vestido completamente blanco y delicados zapatos anatómicos.
— ¿Por qué?-dijo en un murmuro la joven.
— Solo aparenta frente a ella…-fue la escueta respuesta del de cabellos rosados para besar a su hermana rápidamente en el mismo instante que su cola desaparecía y Miette llegaba.
Miette observaba fijamente a todos lados en busca de la extraña chica cuando vio a una pareja de jóvenes los cuales se besaban como si no hubiera mañana.
— Disculpen pero…-dijo Miette extrañada.
— ¡Qué crees que haces con mi novio!-se escuchó ahora el grito de Jeanne mientras se acercaba rápidamente hacia los hermanos quienes estaban abrazados.
— Lamento interrumpirla jovencita, pero…no ha visto por aquí a una joven que se parece a mí y se llama Millefeu-dijo Miette mientras veía a la rubia la cual tenía unos senos copa B y andaba con una sencilla blusa blanca con escote en su vientre, una sencilla falda de color crema que dejaba ver su perfecto trasero y unos sencillos zapatos anatómicos.
— Ni siquiera la conozco…-dijo la rubia con calma para ver a la chica que estaba con su novio.
— Ella no pudo haberse esfumado como si nada, juro que la vi…-dijo Miette ahora algo extrañada.
— Se debe estar equivocando-dijo Jeanne con calma- la que está besando a mi pareja es muda… ¿verdad Mile?-dijo la rubia mientras veía a la otra quien asintió rápidamente.
— Se lo que vi…-dijo Miette contrariada mientras se daba la vuelta.
Los jóvenes se vieron fijamente mientras pensaban en todo y finalmente asintieron, los tres lo lamentaban por Miette…pero debían hacerlo debido a que todavía no era el momento de que todos se encontraran.
Ignorando los pensamientos de los jóvenes, Miette pensaba seriamente en la posibilidad de que Millefeu fuera hija suya y de Ash…un sonrojo apareció en su rostro para luego negar con la cabeza, fuera cierto o no…era algo que no debía contarle a Serena o alguien más debido a que el interés de clemont y su rival poseían en hallar el paradero de su amor platónico siempre seria completamente nulo.
Dando un suspiro Miette se dio la vuelta descubriendo que los jóvenes no estaban.
— ¿A dónde pudieron haber ido?-dijo inquieta Miette.
Alola, sitio desconocido.
En el interior de una gran casa con vista a la playa se encontraban un grupo de jóvenes, en el medio del círculo se encontraban Ash y Arceus los cuales estaban muy serios.
— Recuerden el plan…-dijo con seriedad el azabache- yo iré junto a ustedes y todos se verán tentados a quedarse allá para siempre…es decisión de ustedes, pero si no regresan en media hora aquí, morirán y sus cuerpos serán quemados…-menciono Ash con seriedad.
— Sus almas estarán allá y sus cuerpos estarán aquí, solo será una muerte temporal y no sé cuantos quieran hacerla definitiva…-dijo el dios a lo que todos asintieron.
— Si no hay nada más que hacer…toma esto-dijo Ash sin ninguna emoción en su rostro para lanzarle a Kage una pequeña piedra.
Kage tomo rápidamente el objeto entre sus dedos y le vio fijamente, la pequeña piedra era de un color azul profundo y tenía cierta similitud a un zafiro aunque no lo era.
— ¿Qué es esto?-dijo con aparente desinterés el peli violeta.
— Luego lo sabrás…-fue lo único que dijo Ash para hacerle una señal a Arceus.
El dios asintió y su aro en la espalda empezó a brillar de un tono negro mientras veía al grupo de chicos.
— Cuídense allá…-fue lo único que alcanzaron a decir Mayleen, Virizion, Figther, Zane, Perséfone, Pikara, Shadow y varios pokemon mas como las glaceon y leafeon de Samantha, las Gardevoid de Dizzy y Alexis entre otros pokemon mas para observar como los cuerpos inertes de sus entrenadores y amigos caían al suelo.
— Esta hecho…-dijo con indiferencia Ash para que los cuerpos de todas las almas que irían con el quedaran en el suelo.
— Lamento la molestia padre, pero hemos sentido un problema…-anunciaron al mismo tiempo Dialga, Palkia y Celebi mientras salían de un portal de color azul.
— ¿Qué sucede?-dijo con indiferencia Ash.
— Han ocurrido varias grietas en el orden del espacio-tiempo…-explico con calma Dialga.
— Un viaje en el tiempo…-dijo Ash mientras veía a Celebi el cual asintió.
— El problema es que han sido varios viajes en el tiempo y se ha sentido la interrupción en el espacio en las restantes seis regiones
Bramo ahora Palkia.
— Entiendo, Palkia…Celebi, Mew y Mewtwo…vayan y averigüen a que se deben eso…-ordeno Arceus con calma a lo que todos asintieron.
— Volveré sano y salvo…-fue lo único que alcanzo a decir el azabache con calma para entrar en el portal al mismo tiempo que los legendarios fueron a hacer lo que su padre les ordeno.
— Espero que regreses…-fue lo único que pudieron decir Valery, Rai, Virizion, Perséfone y varios más.
— Quiero ir…-fue lo único que salió de la boca de Pikachu mientras veía a Ash pero este negó.
— No puedo permitirlo Pikachu…cuida junto a Pikara de Crystal, volveré pronto-dijo con una sonrisa el azabache a lo que el ratoncito asintió.
Dimensión desconocida.
En la dimensión en la que se encontraban J, el doctor John y Cyrus se podía observar la aterradora oscuridad que solamente existía en ese lugar, aun así Ash simplemente se limitaba a caminar sin ninguna expresión en su rostro mientras que a su alrededor unas pequeñas esferas de colores estaban flotando a su alrededor.
Ash escuchaba como si fuera los cantos de cualquier pokemon volador los gritos de sufrimiento de las almas y sencillamente les ignoraba, esos gritos espantosos eran la prueba que necesitaba para saber que su teoría no se había equivocado…aunque en el interior sentía algo de pena por J, el doctor John y Cyrus ¿si todas esas almas sufrían tanto en esta clase de purgatorio, como la tendrían ellos que habían llegado con sus cuerpos? Eso sí sería interesante de ver.
El azabache sonrió con maldad pura, estar en este sitio era todo lo que necesitaba para hablar con ellos…llegaría hasta donde J, John y Cyrus se encontraban y les ofrecería su libertad y su vida a cambio de que fueran sus vasallos y esclavos, ambos serían muy útiles como anzuelos y expiatorios contra los del equipo Galaxia y como muestra de que ahora ni siquiera ellos se resistirían a cumplir sus órdenes.
Si se negaban simplemente les dejaría allí por toda la eternidad.
— ¿Dónde están?-mascullo con enojo el azabache para que una neblina oscura los rodeara y apareciera de ellas varias sombras.
— Usted puede seguir y más adelante los encontrara…ellos deben quedarse-dijo con calma una de las sombras.
— Espero verlos luego…-dijo con calma Ash para seguir caminando mientras que las pequeñas esferas de luz a las que habían sido reducidas las almas de sus compañeros se movieron de arriba abajo como si le dieran la razón.
— Es la hora para la prueba, esperamos que estén listos…-grazno una de las sombras para que las esferas empezaran a crecer hasta que las almas quedaron mostrando su verdadera forma para que luego todo fuera iluminado y todas fueran separadas.
— ¿Dónde estoy?-fue lo único que pudo salir de su boca mientras se levantaba con calma.
— Hijo que bueno que despertaste…-dijo una voz a sus espaldas a lo que el joven se volteo rápidamente ocasionando un leve mareo.
— Con cuidado hijo, estas algo débil…-dijo la bella mujer mientras sostenía a Kalm el cual estaba algo debilitado.
Kalm gruño levemente debido a cierto enojo que comenzaba a nacer en su interior.
Fijamente vio a las personas que estaban juntos a él, la mujer era de cabellos castaños y ojos negros de piel morena, en tanto que el hombre era de cabellos negros y ojos rojos de piel blanca.
— ¿Quiénes son?-cuestiono ahora Kalm confundido, sentía que los conocía pero no recordaba donde los había visto.
— Es normal que estés algo confundido…pero somos tus padres-dijo con una sonrisa melancólica la mujer.
— Están confundiéndome con alguien más…-dijo con algo de duda Kalm.
— Es obvio que no nos recuerdes, ha pasado tiempo mi niño…-dijo la mujer con algo de tristeza.
— Somos tus padres Kalm…-dijo el hombre con calma.
— ¿Qué?-dijo sorprendido ahora el azabache.
— Ya veo…perdiste la memoria-dijo la mujer con calma.
— ¿Cómo?-dijo Kalm sorprendido.
— Somos tus verdaderos padres y tu nombre es Kalm Calem…-dijo la mujer con calma.
— Yo…soy Kalm Yoshida-dijo con calma el azabache mientras veía a ambos.
— ¿Qué nombre es el que te han puesto ellos?-dijo en tono despectivo la mujer.
— Más respeto… no permitiré que insulten a mis padres-dijo Kalm con calma.
— Ellos no son tus padres…solo son unos sustitutos que te dio el destino-dijo el hombre con calma.
— Hijo, seamos los tres de nuevo una familia… tú y nosotros-dijo la mujer con calma.
Kalm veía fijamente a la pareja frente a él, si era verdad lo que le decían debía elegir entre ellos o aquellos que le criaron desde que tenía seis años, piensa detenidamente en todo… ¿era verdad lo que estas almas frente a él le decían?
El solo recordaba que de pequeño los conoció y no siente remordimiento al llamarlos padres porque eso es lo que han sido para él desde que le dieron su amor y un espacio en sus vidas.
Antes de eso su mente está completamente en blanco aunque en todos esos años ha tenido leves recuerdos sobre la niña de cabellos miel y ojos azules…tal vez pueda saber algo que lo ha inquietado mucho.
— Si me dicen la verdad… deben saber quién es esa niña que ha estado en mi mente desde que conocí a Serena-dijo el azabache a lo que los espíritus le vieron fijamente.
— Sabía que algún día te casarías con ella hijo, eso es buena noticia…-dijo la mujer con alegría.
— ¿Yo casado con ella?-dijo con un leve tono asqueado Kalm mientras pensaba en eso.
— No te escuchas muy feliz hijo…-dijo el alma de su madre extrañada.
— ¡Por última vez yo no soy su hijo, y prefiero servir a Arceus con mi castidad antes que tocarla a ella!-reclamo el azabache con un leve sonrojo.
— Tu sueño siempre fue llegar a tener algo serio con Serena…-dijo con calma su madre cuando noto como kalm se alejaba a paso firme de ellos.
— No siento nada por Serena y solo es mi enemiga a muerte, además ya tuve suficiente-dijo con calma el alma de Kalm para cerrar los ojos y comenzar a desaparecer de ese sitio.
Samantha se encontraba caminando en lo que parecía ser una especie de pradera, vio a todos lados hasta que distinguió la forma de lo que podía suponer que era un árbol, sin más que hacer se dirigió hasta ese lugar.
Cuando llego descanso unos minutos mientras pensaba en todo…recordaba que solo su alma había entrado a esa dimensión, así que suponía que ese era un cuerpo temporal y que el desafío seria llegar a su verdadero cuerpo antes que se venciera el tiempo.
Sin querer recordó lo que había dicho Arceus hace solo unos días antes.
— Sus poderes aun no son absolutos…han mejorado tanto como se esperaba, pero el dolor y el sufrimiento aún están en su interior…-había dicho escuetamente el dios pokemon.
Cuando abrió los ojos luego de haberse quitado las manos bajo el árbol ahora no solamente estaba ella. A un metro de distancia, una mujer le sonreía. Tenía el negro cabello recogido en una coleta extrañamente familiar, enmarcando dos mechones en aquel rostro compuesto de exquisitas facciones. Ojos pequeños pero brillantes la veían, eran de color dorado. Y su boquita sonrojada mostraba una enorme sonrisa, se veía muy maternal.
— ¿Quién eres?—le preguntó, estirando una mano para agarrarla. La mujer de unos 18 años pareció querer devolverle el gesto, alzando su brazo.
—Mi amor—le susurró la bella mujer—Sé valiente cariño, ahora más que nunca…
Samantha la miró extrañada. La mujer entonces le dedicó la sonrisa más llena de amor que jamás hubiera visto y, tras eso, le abrazo, Samantha sin poderlo evitar correspondió a su abrazo, aunque no conociera a esa mujer tenía ciertos recuerdos borrosos que le hacían dudar sobre la identidad de la persona que estaba con ella; una mano acariciando un estómago, unos cantos de cuna, una sonrisa, todo le confundía.
— ¿Quién eres tú?-dijo Samantha esperando que la bella mujer le respondiera.
— Vamos mi amor, él nos espera a las dos…-dijo la mujer con una bella sonrisa que Samantha no pudo evitar corresponder para que luego las dos comenzaran a caminar.
— ¿Quién es el?-dijo el alma de la gijinka con calma debido a que aunque era la primera vez que estaba con esa mujer sabía bien que estando con ella, no tenía nada que temer.
— Tu padre…-dijo la mujer menor mientras veía a Samantha.
— ¿Mama?-dijo asombrada Samantha con los ojos muy abiertos.
— Así es mi niña… ¡por fin nos conocemos!-dijo la joven mientras abrazaba a su hija con lágrimas en los ojos para que el escenario cambiara rápidamente.
— Hija…finalmente nos reencontramos-hablo ahora una voz que ella conocía muy bien por lo que miro a su lado viendo a su padre.
— ¡Papa!-dijo Samantha con lágrimas en los ojos para abrazar al alma de su padre el cual correspondió.
— Mi niña…finalmente estamos los tres juntos…-dijo con una pequeña sonrisa Shin mientras veía a samantha la cual veía fijamente todo.
Esta era su antigua casa, estar allí junto a sus padres le llenaba de mucha alegría, pero al mismo tiempo de una gran rabia.
Rabia por todo lo que había sufrido por culpa de Misako…sentía muchas ansias de vengarse de Misako y su bastardo teniendo buenas razones en ambos casos.
A Misako le cobraría la muerte de su madre, el que su hermano no haya podido nacer, al igual que el haber matado a su padre... aquel hombre que a pesar de que quedó viudo tan temprano supo tragarse su dolor y durante seis años siempre la acompañó, le diera consejos, la consintiera, la hiciera feliz…
En cuanto a su hijo, lo odiaba profundamente aunque fuera inocente, recordar a ese mocoso hizo que la bilis se le subiera a la garganta y volviera a pasar por su mente la razón de porque despreciaba tanto a Miguelito…. Ese niño le había quitado, se había quedado y disfrutaba de todo lo que su padre había logrado para que ambos pudieran
Ella juro que a Misako le haría vivir el infierno por lo que le había hecho y lo haría, nada había cambiado salvo el hecho de que ahora Miguelito también entraba en la venganza y sentía algo de pena por algún otro hijo que la zorra llegara a tener debido a que tendría el mismo final que Miguelito.
— Hija, podemos ser una familia de nuevo…los tres juntos-dijo con calma Ren mientras agarraba con delicadeza las manos de Samantha.
— Papa…nada me haría más feliz que eso-dijo con felicidad Samantha- pero no estoy lista, cuando llegue el momento regresare para quedarme a su lado por toda la eternidad-dijo conmovida la peli azul…le dolía renunciar a sus padres, pero sentía que su futuro era al lado de Szary.
— Lo entendemos hija…solo espero que seas valiente-dijo su madre mientras la abrazaba.
— Son los mejores padres del mundo…-dijo con una sonrisa Samantha mientras desaparecía al mismo tiempo que las lágrimas la traicionaron.
Los estaba perdiendo definitivamente y le dolía debido a que ella era la causante esta vez, pero interiormente se juró que una vez que cumpliera su venganza esperaría un tiempo prudente luego de haber calmado su rabia…si para ese tiempo todavía sentía deseos de estar con ellos…que así fuera.
Samantha sonrió una última vez a lo que sus padres hicieron lo mismo.
— Siempre te amaremos hija…-fue lo último que alcanzo a escuchar de sus padres antes de que su alma se fuera definitivamente.
— Que dolor de cabeza…-gruño ahora con una leve molestia Crystal.
— ¡Qué bueno que despertaste Crystal!-dijo ahora una voz debajo de ella a lo que la aludida miro para que sus ojos se llenaran de lágrimas.
— ¡Amaterasu!-grito con mucha alegría la joven para abrazar a la pokemon que fue su primera pokemon…esa Eevee que reconocía por el pequeño lazo de tela con dibujos de sol que se encontraba en la oreja derecha de la pokemon tipo normal.
— ¡Yo también te he extrañado mucho!-dijo con emoción la pequeña pokemon.
Crystal vio a todos lados, reconociendo de inmediato que esta era su antigua casa. La alcoba donde se encontraba junto a Amaterasu era pequeña pero lo suficientemente cómoda para que ella viviera allí. Pintada de colores violáceos y con diseños de pokemon bebes o en primera etapa como Pichu, Eevee y demás, este era el lugar donde ella había reposado calmadamente sus días como una niña común y corriente antes de que conociera a Darkrai.
— ¡Hija mía al fin estas despierta!-dijo con calma la madre de Crystal para correr hacia ella junto a su padre.
— ¡Mama, papa…están!-dijo la joven con calma.
— Así es hija…por fin podemos estar de nuevo los cuatro juntos para siempre…-dijo con alegría el alma de su madre.
— Juntos…-dijo con felicidad Crystal.
Sus padres le veían con auténtica felicidad mientras ella les sonreía de la misma manera…su alma estaba sintiendo mucha alegría de estar allí.
— Hija…es un placer verte de nuevo y espero que esta vez sí podamos estar los tres juntos como siempre debió ser…-dijo su madre con auténtica felicidad.
Crystal abrió mucho los ojos ante esas palabras…si aceptaba eso solo significaba una cosa…aceptar morir.
La joven pensó detenidamente todo… de un lado se encontraba su mayor deseo y anhelo del alma, del otro se encontraba la compañía de Darkrai y lo que había prometido…permanecer hasta el final con el azabache que había demostrado tener paciencia para conocerles a todos ellos y causar la que sería la masacre más grande de toda la historia.
¿Qué debía hacer?, obviamente debía tomar una decisión…aunque la pregunta seria, que lado escogería… ¿estaría con ash y Darkrai? O ¿simplemente se limitaría a estar con sus padres y Amaterasu?
— ¿Cómo has estado todos estos años amor?-dijo con una sonrisa melancólica Hitomi.
— Fatal…-contesto Kage mientras veía a los ojos del alma de Hitomi.
— Lamento no haber sido tan fuerte…-dijo con mucha tristeza Hitomi.
— La culpa es mía debido a que te abandone-dijo Kage con calma.
Hitomi le vio fijamente y negó con calma, sin querer las lágrimas se apoderaron de su bello rostro por lo que se las seco rápidamente.
— Por Arceus no te eches toda la culpa amor mío…-dijo Hitomi con una bella sonrisa.
— Conocí a una tipa que es idéntica a ti…-dijo Kage con calma mientras buscaba la manera de cambiar un poco el tema.
— Lo se…se llama Serena-dijo con calma la peli miel.
Kage asintió…miro fijamente hacia el cielo de aquel sitio que parecía una llanura y vio fijamente a través de los pequeños portales que estaban mostrando al resto de sus compañeros mientras estaban siendo probados…muchos mostraban caras de felicidad por el simple hecho de ver a las personas que más amaban y por las cuales lloraron durante mucho tiempo.
— Debe ser difícil…-dijo Hitomi.
— ¿Qué cosa?-dijo Kage con algo de curiosidad.
— Seré honesta Ryuujin…-dijo Hitomi con una sonrisa melancólica- ustedes están aquí para que peleen en contra de lo que más desean y anhelan…-dijo la chica con calma.
— Ya lo suponía…-dijo kage con algo de enojo.
— Es más que todo para saber si estarán con Ash hasta el final…-dijo con calma la chica mientras besaba la mejilla de Kage.
— Lo entiendo… ¿pero porque hasta el final?-dijo Kage con un poco de dudas.
— Para saber si serán capaces de sobreponerse a sus mayores deseos…-dijo la chica con calma.
— ¿Qué tanto sabes de una chica llamada Manon?-dijo Kage con calma.
Hitomi simplemente se limitó a abrir los ojos al escuchar ese nombre mientras sin querer lloraba sabiendo lo mucho que había sufrido la aludida.
— Es una buena chica…no deberías permitir que sufra más de lo que ya ha sufrido-dijo con algo de tristeza en su voz la joven.
— ¿A qué te refieres?-dijo Kage con seriedad.
— Todas las noches y algunos días la escuchaba pedir entre gritos y sollozos ayuda a un tal Alan…naturalmente este nunca vino, a mí no me tocaron debido a mi embarazo y a que sentían cierto temor de que tú llegaras-dijo Hitomi con una sonrisa melancólica.
— Menos mal que no lo hicieron esos malditos de los Flare…-expreso con enojo kage.
— Sí, tienes razón…
Dijo Hitomi mientras se recostaba con calma en su hombro mientras suspiraba, kage se encontraba pensado un poco mientras pensaba que definitivamente arreglaría luego cuentas con esos bastardos.
— Hitomi…-llamo Kage con seriedad.
— ¿Piensas quedarte en este lugar conmigo para siempre?-dijo esperanzada Hitomi.
Kage suspiro para luego ver los pequeños portales de múltiples colores en los cuales podía ver al resto de sus compañeros, podía mandar todo al carajo y estar para siempre allí…pero, sus hijos necesitaban conocer a su padre y él debía encontrarlos costara lo que costara.
— Hitomi lo lamento de verdad, pero…-dijo kage mientras suspiraba debido a que las palabras que iban a decir era difícil que salieran de su boca- mis compañeros me necesitan al igual que nuestros hijos…
Dijo con calma a lo que la peli miel asintió con una bella sonrisa para luego levantarse calmadamente.
— Lo entiendo a la perfección Kage, por favor busca, cuida y encárgate de ellos-dijo Hitomi mientras le abrazaba.
— Lo hare, solo una cosa más…- dijo Kage para tomar a la chica por la cadera y besarla lenta y apasionadamente mientras comenzaba a desaparecer.
— Te amo para siempre Ryuujin…
Dijo Hitomi luego de que el alma de su amado desapareciera de allí…aunque solo fueron palabras que fueron arrastradas por el viento estaba segura que él las había escuchado inesperadamente el alma de Hitomi también comenzó a desaparecer de aquel lugar debido a que la chica había tocado sin querer la joya que Ash le había dado a su chico.
— Te extrañaba desde hace mucho tiempo mama…
Menciono con calma Luka mientras veía a su madre, estaba tal como la recordada con su hermoso cabello de color negro y sus ojos verdes los cuales la veían con cariño y con toda la ansiedad que podía mostrar una madre que no había visto a su hijo en más de diez años.
— Y yo a ti hija, pero como has crecido mucho…casi ni recordaba que tiempo teníamos separadas…-dijo nostálgica su madre.
— Ya veo… ¿Cómo transcurre el tiempo aquí?-dijo la joven con calma.
— Ha pasado mucho tiempo…pero el que llevo aquí se ha sentido como toda una eternidad-explico la bella mujer.
Ambas mujeres se quedaron en silencio mientras meditaban en todo lo que había pasado, cerca de ellas un pequeño niño que no debía tener más de tres años de vida correteaba cerca de ellas con auténtica felicidad, con sus cabellitos y ojos verdes el chiquillo corría tan veloz que parecía un pequeño tornado verde.
— Hija por favor, no mates a tu padre…-dijo con calma su madre.
— Mama…pídeme cualquier cosa, pero eso no, me vengare de padre por todo lo que ha hecho-dijo la joven de forma seria.
— Hija por favor te lo suplico, no quiero ver que tus manos se manchen con la sangre de tu padre, tú fuiste el mejor regalo que él pudo darme-la mujer suspiro con fuerza- yo lo perdono por todo lo que ha hecho…
Dijo la mujer con fuerza, debido a que lo último que deseaba era ver como su hija cometía parricidio y asesinaba a quien le dio la vida.
— No mama, yo no pudo perdonar a Ruk…ha hecho mucho daño y seguramente le habrá hecho lo mismo a alguna mujer mama-suspiro con fuerza la joven.
— Pero hija, él es tu padre y yo lo perdono-dijo la mujer con lágrimas en los ojos.
— Yo no lo puedo hacer…nos torturo a ambas, te mato a ti y a mi hermano delante de mis ojos-recordó con dolor para luego acariciar la cara de su madre- me vendió a ese bastardo, me hacía pasar hambre y más cosas, quiero por lo menos salvar a alguien de que pase la misma desgracia nuestra.
Mascullo la joven con decisión y calma.
— Hija-dijo su madre mientras la veía con tristeza-¿pero qué puedes hacer tu en contra suya?
— Solo necesito que confié siquiera un poco en mí…si es difícil simplemente le destruiré y ya-aseguro la joven con calma.
— Hija me gustaría que te quedaras aquí con tu hermano y conmigo…-dijo la mujer mientras le tomaba las manos con calma.
— Mama, nada me gustaría más que estar contigo y mi hermano para toda la eternidad…
Aseguro la joven mientras veía el rostro de su madre para luego comenzar a negar a lo que su madre sintió pequeñas lágrimas que escapaban a lo que el niño se acercó hacia ellas.
— ¿Te tienes que ir hermana?-dijo el niño con tristeza.
— Si pequeño, no puedo fallarles a ellos-dijo con algo de seriedad y pesar la joven para besar la frente del niño mientras pensaba en sus amigos, en sus pokemon, en Entei y en su pareja.
— Hija, me gustaría que por lo menos te llevaras contigo a tu hermano…quiero que el conozca ese mundo que tu padre le negó y que no se quede sufriendo aquí por toda la eternidad…
Menciono la mujer con lágrimas en los ojos mientras abrazaba y besaba por última vez la cabeza del pequeño para luego entregárselo a la joven quien lo recibió para abrazarlo con fuerza y devolvérselo a su madre.
— No madre, tengo que dejarlo debido a que contigo está seguro, cuida de él que te prometo que tan pronto tenga algo de estabilidad volveré a buscarle…
Menciono con calma la joven para cerrar los ojos y comenzar a desaparecer de aquel lugar mientras el alma de su madre asentía con mucho pesar.
— Este lugar es tan lúgubre, me gusta…
Mascullo Ash con simpleza para luego sonreír cínicamente mientras caminaba lentamente ignorando los gritos de dolor y agonía de las miles de almas que había allí, el azabache miro hacia el frente para suspirar con calma mientras deseaba que sus compañeros si pudieran pasar la prueba y estuvieran preparados para comenzar la mayor masacre posible de la historia…ash se detuvo de inmediato al notar como la ropa que llevaba junto a la pequeña capa de color morada se estaba humedeciendo poco a poco.
Un pequeño destello debajo suyo le llamo la atención, el azabache serio simplemente se limitó a ver el raro material que había destellado por lo que pudo verse fijamente en la especie de agua que había en ese lugar la cual era completamente oscura y era muy espesa para ser agua común y corriente…Ash sonrió de manera burlona al notar lo mucho que había cambiado en todos esos años.
Ahora era mucho más alto que antes, su cuerpo tenía la suficiente masa muscular aunque seguía siendo flaco mientras que su cabello había crecido y le llegaba hasta los hombros además de una pequeña barba que poseía siendo lo más llamativo de todo sus aterradores ojos de color rojo con dos pequeños círculos en estos de colores morado y negro los cuales si veías fijamente sentirías ver una muerte dolorosa y agonizante destinada para ti.
Ash suspiro con calma, sí que era alguien sumamente poderoso, en la actualidad él era un maestro del aura en toda la extensión de la palabra y técnicamente ahora era aún muchísimo más fuerte que los legendarios representantes de todas las regiones y que Arceus juntos, una sonrisa macabra salió de sus labios…él se había vuelto fuerte y quienes estaban de su lado también y todo ese cambio no excluía a los pokemon de todos siendo esos cambios algo más notables en los pokemon de mayor tamaño.
— Ayúdanos…-se escuchó esas palabras de algún lugar cercano.
Ash simplemente cerró los ojos para dedicarse a rastrear usando su aura para luego comenzar a caminar unos metros hasta llegar a esa parte y darse cuenta que el líquido ahora le llegaba hasta la cintura por lo que su objetivo seguramente estaría bajo el agua.
— Esta agua…-menciono Ash con el ceño fruncido para tomar un poco con una de sus manos y llevarla a la boca.
Apenas el agua atravesó por su garganta el azabache sintió una recarga de energía increíble para luego darse cuenta del detalle de que aquel espeso líquido que aparentaba agua no lo era, esa sustancia era algo mucho más peligroso.
— Así que esto es parecido al agua que vimos cuando despertó Yveltal aquella vez aunque claro, no nos haría ningún daño a nosotros-menciono el azabache para tomar un poco más de esa sustancia y luego ver fijamente la profundidad de aquella especie de lago cosa que dio resultado debido a que no fue necesario mucho tiempo para que pudiera ver sus objetivos.
Ash simplemente se sumergió en aquel liquido espeso y empezó a nadar hasta donde se encontraban los cuerpos de J, John y Cyrus mientras les miraba fijamente y aunque lo poco que quedaba de la antigua cazadora pokemon, del creador del sistema de pokemon espejismo y del antiguo líder del equipo Galaxia fueran unos desmadejados cuerpos que tenían la mitad de su cuerpo devorado y que no poseían el único ojo que debía estar el azabache podría jurar que le observaban con un deje de esperanza.
— Así que estos son los restos de ustedes tres…ha pasado mucho tiempo-dijo el azabache pensativo.
Ash simplemente les veía fijamente sin ninguna emoción mientras pensaba en las posibilidades, sus pensamientos se detuvieron cuando sintió que fue tocado por unos huesos, volvió su mirada a su cuerpo observando que había sido tocado por la única mano de J…solo que había un detalle, esa mano no poseía nada de músculos o carne así que fueron unos huesos lo que había llamado su atención.
— Sácanos de aquí Ash—dijo lo poco que quedaba de la antigua cazadora con voz sufrida y cansada, no abrió lo poco que quedaba de su boca, pero el azabache percibió claramente las palabras— haremos lo que tú quieras, solo ten algo de piedad.
— Más vale que así sea…-dijo con seriedad Ash para tomar dos de los cuerpos y empezar a nadar hasta llegar a la superficie.
El azabache vio los cuerpos que había sacado los cuales eran de Cyrus y J…una sonrisa sardónica apareció en su rostro mientras dos pequeñas esferas de una insana energía roja se formaban en sus manos, cuando cesaron la energía entro en ambos cuerpos los cuales se iluminaron de rojo para luego volver a la normalidad.
Ash suspiro debido a que la energía que había entrado a los cuerpos seria de muchísima utilidad luego, respiro un poco para luego volver a sumergirse y sacar el tercer cuerpo que necesitaba y repetir de nuevo lo anteriormente hecho…luego de unos momentos el azabache pensó en la mejor manera de cómo sacar lo que había ido a buscar, así que simplemente cerro los ojos.
Tan pronto Ash cerró los ojos tres pequeños portales aparecieron debajo de los cuerpos y uno más de diversos colores debajo suyo para que luego los cuerpos y el desaparecieran definitivamente de ese lugar.
Alola, casa de la playa.
— Aquí estarán bien…-dijo Ash con seriedad mientras veía los demacrados cuerpos.
El azabache suspiro con desgane debido a que lo siguiente que haría sería complicado, al menos tenía la ventaja de que en su cuarto nadie le molestaría…con calma se levantó y fue rápidamente a buscar algo de agua debido a que sabía que la necesitaría.
— Espero que realmente funcione…a mis padres no le gustaría lo que estoy a punto de hacer-menciono con calma para que sus ojos se tornaran rojos por completo.
Repentinamente Arceus apareció en esa habitación debido a que Ash le había llamado y vio fijamente los cadáveres para luego ver al azabache el cual asintió.
— Este es el castigo que ellos sufrieron y están dispuestos a todo, ya me asegure de que no escaparan y que harán todo lo que yo desee…mejor sigamos-ordeno con seriedad Ash para que el creador asintiera.
Ambos simplemente se acercaron levitando hacia los desmadejados cuerpos, Arceus puso una de sus patas en el pecho del líder de los Galaxia mientras que el azabache puso sus manos sobre la cazadora y el doctor lo cual ocasiono que los tres brillaran de un siniestro tono rojo con negro.
— Como una vez se les dio la vida…-comenzó a bramar el dios con seriedad.
— Se les regresa la oportunidad para que sean mis sirvientes… ¡cazadora pokemon, Cyrus y John!
Mascullo el azabache con seriedad para que una fuerte energía de color roja saliera de los tres cuerpos los cuales comenzaron a recomponerse poco a poco.
La energía que había en la habitación mientras los cuerpos volvían a su mejor estado físico estaba comenzando a causar estragos en las restantes regiones debido a que aquel azabache serio estaba juntando a los vivos con almas en pena.
Lastimosamente para el mundo eso no le importaba en lo más mínimo a Ash debido a que su conocimiento sobre el aura era tanto que nadie podría llegar a su nivel.
Arceus hasta sentía algo de pena por los pokemon que sufrirían las consecuencias de todo el caos que estaba causando Ash…pero para el mundo ya no había vuelta atrás debido a que aquel azabache era un elegido único y con un poder inimaginable…prueba de esto era que todos los legendarios se rendían ante su presencia y podía hacer con ellos lo que le viniera en gana debido a que era su dueño.
Sinnoh, Ciudad Veilstone.
— Hoho… así que esto es Sinnoh-dijo con emoción Blue mientras veía todo.
— Hermana, vamos…tenemos mucho que recorrer para llegar a Kalos…-dijo sin emoción alguna Silver mientras a su lado se encontraban Oyuki, Kento, Reiji, Kotone y Green los cuales asintieron.
— No seas tan serio, apenas llegamos y ya debemos irnos-reclamo Blue mientras hacia un puchero.
— Es que no soporto la idea de estar aquí…este lugar es tan diferente al que es de donde provenimos-dijo Green con desgane para comenzar a caminar siendo imitado por los demás.
Todos caminaban en silencio mientras pensaban seriamente en cuanto tardarían para llegar a Kalos y reunirse con los demás.
Silver estaba tan ensimismado mientras pensaba en el hecho de que al estar en esa ciudad de pacotilla era lo mismo que estar frente a frente con la persona que menos quería encontrarse.
— Cuidado hermano…-advirtió Oyuki demasiado tarde debido a que no pudo evitar que el pelirrojo chocara contra alguien.
— ¡Fíjate por donde vas!-escucho ahora una voz enojada.
— ¿Paul estas bien?-dijo ahora Reggie mientras veía a su hermano tirado en el suelo.
— ¿Quién se atreve a eso?-dijo con frialdad Silver mientras veía al causante de eso.
Vio fijamente a quien estaba levantando al causante de eso…reconoció inmediatamente a quien en el futuro era su tío Reggie…finalmente vio a quien siempre quiso conocer y tener el tiempo suficiente de poder aclarar varios asuntos con ese desgraciado.
Volteo la mirada hacia sus hermanas, su primo, su novia y cuñados los cuales estaban completamente asombrados de que el deseo que tenían de ver y conocer al imbécil de Paul Shinji se había dado más rápido de lo que hubieran querido…aun así, no iban a desaprovechar esa oportunidad.
— Yo me atrevo, y tú debes fijarte por donde caminas-dijo Paul mientras encaraba al peli rojo.
— El que debe fijarse eres tu…ciego bueno para nada-dijo Silver con enojo.
— ¿Cómo me llamaste?-gruño Paul ahora.
— Aparte de ciego…sordo-dijo ahora Silver mientras veía fijamente a paul.
— ¡Son ustedes!-dijo Reggie asombrado mientras veía a Blue y Silver quienes endurecieron el gesto al igual que las miradas para luego ver fijamente a Reiji el cual se puso completamente nervioso.
— ¿Me puedes decir quiénes son estos mocosos malcriados?-demando paul ahora enojado para ver al chiquillo de cabellos morados…notando asombrado el parecido que poseía con su hermano siendo la única diferencia los celestes del joven.
— Nosotros a ustedes si los conocemos debido a que hemos escuchado muchas cosas de ustedes, cosas mayormente malas-dijo con seriedad Blue.
— Lo mejor es que se conformen con eso…-dijo Reiji ahora con seriedad.
— Así que si saben lo que les conviene…se mantendrán alejados de nosotros-dijo con seriedad Oyuki.
— ¿Qué?-dijo enojado Paul mientras miraba al peli rojo.
Silver le devolvía gustoso la mirada al bastardo que siempre quiso conocer, a pesar de que su rostro se mostrara sereno y calmado el objetivo de esa mirada no podía evitar sentirse nervioso y con algo de miedo.
— No sabes las ganas que tengo de tener una batalla pokemon contra ti…-susurro con mucha rabia el peli rojo para comenzar a caminar junto a sus hermanos y los demás.
— ¡Tengamos esa batalla de una buena vez imbécil!-dijo Paul ahora mientras se acercaba hacia el peli rojo y le tomaba con fuerza el hombro.
Silver abrió mucho sus bellos ojos plateados para luego sentir como la rabia que había acumulado durante los días que llevaba de haber sabido ese oscuro secreto se desataba para luego virarse rápidamente y darle un puñetazo en la nariz al desgraciado rompiéndosela de inmediato.
— Escúchame bien maldito bastardo, no vuelvas a intentar algo como eso…los únicos que tienen el derecho a siquiera estar unos metros cerca mío son mis pokemon, mis hermanos y mis amigos-mascullo con mucho enojo el peli rojo para seguir caminando junto a los demás.
— Me las pagaras…-hablo con enojo Paul sin importarle la gran cantidad de sangre que corría ahora debido al golpe.
— Si quieres ajustar cuentas te espero ansioso en el torneo de batallas que se dará pronto-dijo el de ojos plateados a lo que todos asintieron.
— Así será, y cuando sepa quién es tu padre lo matare por esto…-le juro Paul con enojo.
— Ya veremos eso desgraciado…-dijo Silver para que todos siguieran caminando con calma.
El peli morado menor seguía viendo por la dirección en donde se había marchado el peli rojo por el cual sentía una extraña mezcla de sensaciones aunque la principal era rabia y algo de miedo debido a la fría mirada del joven de ojos plateados.
— Mis sobrinos…-susurro con algo de felicidad Reggie.
— ¿Dijiste algo hermano?-dijo Paul creyendo haber escuchado mal.
— Dije que vamos a que te traten esa herida-ordeno el aludido.
Inesperadamente en ese lugar, una gran cantidad nubes negras aparecieron de la nada para luego escucharse miles de truenos los cuales comenzaron a caer junto a una fuerte lluvia lo que provoco que todas las personas que se encontraban allí buscaran rápidamente refugio.
— Esto es…-dijo Blue sorprendida.
— Lo está causando papa-dijo en un susurro audible Green.
— Tenemos que llegar a Kalos pronto-dijo con seriedad Silver a lo que todos asintieron y simplemente se fueron corriendo sin importarles la lluvia.
Sinnoh, pueblo arena.
— Por favor intentémoslo…-dijo con calma Pearl mientras veía a Diamond.
— No puedo hacerlo, es complicado…-dijo de manera tranquila el aludido.
-No es muy buena idea eso… ambos recién se conocieron y no existe confianza además que el que hará casi todo el esfuerzo será mi novio y tú no harás nada-explico la situación Platina con el ceño levemente fruncido.
— ¿Quieren callarse de una buena vez?-gruño ahora Chise mientras con una mano se sostenía su vientre y con la otra se sujetaba fuertemente la cabeza.
— ¿Qué es lo que te ocurre?-dijo Pearl mientras se acercaba rápidamente hacia ella.
— Es solo un ligero malestar…-resoplo con enojo la chica para cerrar los ojos y comenzar a realizar pequeñas respiraciones.
— Usa algo para sanarte, no te quiero perder…-dijo con calma el rubio mientras acariciaba un poco su cabello, sabía que ella era tan fría, orgullosa y testaruda como sus padres…así que no admitiría tan fácilmente que estaba sufriendo aunque lo podía ver en sus ojos.
— Y no lo harás Perla…-dijo Chise con calma para separarse.
— Por lo menos hasta que dejes de serme útil-pensó el rubio para ver a Clem con una sonrisa burlona.
— Cuando se entere de la verdad me divertiré de lo lindo al ver cómo te arranca las entrañas con sus manos y te ahorca en ellas…-le contesto lo más amable que pudo el rubio debido a que estaba enojado debido al hecho de que las habilidades psíquicas de su amiga al parecer no funcionaban.
El rubio veía con enojo a la hija de Sabrina debido a que podía sentir las vidas que latían dentro de la joven al igual que podía sentir el dolor que estaba sufriendo…repentinamente el joven se froto los ojos rápidamente mientras se preguntaba si había sido su imaginación el leve destello negro que pudo percibir por unas milésimas de segundos en los ojos de la chica.
— ¿Qué debo hacer para que me dejes en paz?-gruño ahora Diamond mientras veía a Pearl como lo que era, un insecto y algo sin valor.
— Que lo intentemos…sé que podemos llegar a lograrlo-respondió Pearl con calma.
— Solo una vez…y si no hacemos nada, me dejaras de molestar-dijo Diamond con severidad para que el rubio asintiera.
— Te doy mi palabra-dijo Pearl con calma.
— Bien entonces comencemos…-dijo con desgane Diamond para separarse unos metros del rubio y situarse a la distancia adecuada.
— ¿Crees que lo logren?-dijo ahora Platina mientras llegaba al lado de Clem y Chise.
— Me gustaría pensar que sí, pero no lo harán…eso no es tan sencillo-dijo Clem con desgane.
— Eso es verdad, para que puedan hacer la Resonancia necesitan un vínculo tan fuerte como el necesario para la mega-evolución, la sincronización o los movimientos Z…-dijo Platina con una sonrisa un tanto traviesa.
Los tres chicos simplemente veían con calma como Diamond y Pearl respiraban con calma para que luego ambos comenzaran a ser rodeados por una pequeña aura de color negra mientras los dos se mantenían con los ojos cerrados.
— Eso no debería estar pasando ¿o sí?-dijo Clem con algo de preocupación mientras observaba las pequeñas chispas negras que salían del aura que rodeaban a Diamond.
— No debería pasar-dijo algo preocupada Platina.
Afortunadamente por ser de madrugada nadie podía verles debido a que los habitantes del pequeño pueblo se hubieran asombrado de verlos a todos allí y más por lo que estaba sucediendo con Diamond y Pearl.
— ¡Basta Día, no sigas con esto…este no vale la pena!-gruño ahora Clem con algo de enojo al ver el gran dolor que había en su rostro y el sudor que corría por la frente del aludido.
— Eso es muy peligroso…-dijo ahora Platina para ir hacia donde estaban los dos chicos con la intención de separarles.
La Dexholder corría y en su mano ya se encontraba la pokebola de su Empoleon cuando una ráfaga de aire en forma de cuchilla paso por el lado de ella e impacto directamente en Pearl haciendo que el aura que le rodeaba cesara.
— Gracias a Arceus…-murmuro ahora Diamond para caer algo débil al suelo, pero jamás llego a tocar la arena debido a que fue sujetado rápidamente por John.
— ¿Estás bien amigo?-dijo con calma el joven de cabellos azabache con una ligera sonrisa mientras limpiaba el sudor de la frente de Día con calma y al terminar se observó la mano notando unas cuantas gotas de sangre.
— Afortunadamente llegamos a tiempo…-dijo Lilith con calma mientras llegaba a un lado de Clem y Chise.
— Si… ¿Qué intentabas hacer?-dijo con algo de enojo John.
— No debí pero solo quería demostrar que era capaz de…-dijo Pearl pero la mirada seria de John le hizo callar.
— Lo que intentaron hacer era muy peligroso…te enseñare como se hace-dijo con calma John para ver a Diamond el cual asintió un tanto debilitado.
— ¿Qué me puedes decir de eso?-dijo con algo de curiosidad Pearl mientras se acercaba hacia Platina.
— Tienes que tener una resistencia enorme debido a que eso te exige demasiado, aunado a eso debes tener también dos cosas más las cuales son una gran confianza con tu compañero junto al hecho de que es como una mega-evolución o una sincronización…debe ser una unión que no incluya la unión carnal y siempre debes recordar que no se trata de lo que son, se trata de cuanto son ya que podrían ser hasta gemelos pero podrían no ser compatibles-dijo con calma la hija de Dawn.
— Es muy difícil…-dijo Pearl con leve enojo.
— Lo es…pero te da muchas ventajas…al lograrlo demuestras que le tienes una gran confianza a tu compañero, la suficiente como para que entre ambos puedan llegar a ser más fuertes por un periodo de tiempo, es como una especie de último recurso en caso de que tus pokemon hayan sido derrotados y tus habilidades o poderes además de tus fuerzas estén al límite…-dijo Lilith con calma.
— Interesante…-dijo con calma Pearl.
Todos guardaron silencio al ver como una aura de color azul rodeaba a ambos los cuales comenzaban a respirar calmados mientras cerraban los ojos, luego de unos segundos ambos abrieron los ojos y la aura se volvió completamente de un color negro al mismo tiempo que una gran corriente de aire emergió de la nada motivo por el cual todos los presentes se vieron obligados a cerrar los ojos.
Luego de unos segundos el viento ceso por lo que todos finalmente pudieron abrir los ojos.
En el lugar donde antes se encontraban Diamond y John, se encontraba ahora un adulto de 18 años, su piel era rosácea y sus ojos eran heterocromos debido a que su ojo izquierdo era negro mientras que el derecho era azul, su cabello le llegaba por debajo de los hombros y poseía la misma vestimenta de Diamond salvo que en su cabeza ya no se encontraba su típica gorra sino el mismo pañuelo de John y sus manos ahora tenían unos guantes sin dedos de color negro.
— Así está mucho mejor…-dijo con una pequeña sonrisa el joven mientras que las voces de ambos sonaban perfectamente sincronizadas.
— Te ves mucho mejor así Don…-dijo con calma Platina.
— Si…pero ambas necesitamos a nuestros novios-dijo Lilith con calma.
— No te enojes amiga, sabes bien que el hecho de que puedan llegar a lograr esa resonancia es algo impresionante-le dijo con seriedad Platina.
— Lo sé-dijo con una leve sonrisa Lilith.
— Bien, tenemos suficiente por el momento-dijo Don ahora para iluminarse y que tanto Diamond como Jhon volvieran a la normalidad.
— Vamos entonces, tenemos que llegar a Kalos y reunirnos con los demás…-dijo con sequedad Platina para que todos asintieran.
Todos se miraron entre sí. Mientras ocurría aquello, un chillido de horror irrumpió los oídos de todos.
— ¡¿Q-QUÉ ES ESTO?! –Diamond se quedó perplejo mirando su bolso mientras veía fijamente que dentro se encontraba la pokebola de Red de su fiel Pika.
Todos llegaron junto a su lado para observar lo sucedido, entonces, la sorpresa se presentó en las miradas de los chicos.
— Hay una nota...- Lilith introdujo su mano en el bolso de Diamond para sacarla. Entonces cuando la leyó, abrió los ojos como platos.
— ¡¿Qué dice?! –Platina se la arrebató.
"Buena suerte Diamond, lo dejo todo en tus manos solo espero que te sepas cuidar del negro ser que nos sopla la nuca con su aliento pútrido, por tu amor a las batallas pokemon y a Platina te pido que vigiles a Chise y a Vali y no confíes nunca en el joven Drakeon"
Red.
— No puedo creerlo-dijo la peli azul sorprendida mientras guardaba la nota lejos de la vista de Pearl.
— Espero que nuestro hermano no cometa alguna locura…-dijo Diamond con calma para tomar la pequeña esfera que pertenecía a uno de los pokemon de su hermano siendo esa esfera la de su fiel Pika.
— Tenemos que llegar a Kalos y esperar para reunirnos con el…-dijo Pearl a lo que todos le vieron fijamente.
El rubio también les vio fijamente y aunque no sabía lo que estaban pensando, estaba en graves aprietos debido a que Platina y Diamond le veían con calma aunque no dudarían en matarle cuando tuvieran la oportunidad, en cuanto a los demás Clem, Chise y Lilith se habían especializado en las habilidades psíquicas y de aura de sus progenitores por lo que interiormente se prometieron que cuando estuvieran todos juntos los demás sabrían todo, John ya sabía todo debido a que su pareja en su mente ya le había dicho y explicado todo.
— Mejor sigamos-dijo el rubio para comenzar a caminar mientras todos suspiraban y se limitaban a seguirle.
— Chicos al fin los pude encontrar…-dijo con una sonrisa Yui mientras se acercaba rápidamente hacia Diamond y los demás.
— Tuviste suerte, pensamos que te sentirías algo tensa con tantos desconocidos cerca de ti…-dijo Clem ahora con una pequeña sonrisa.
La chica le miró fijamente para asentir, hace unos minutos había llegado y no pudo evitar sentirse algo atrapada al estar rodeada de tantos humanos y personas a las que no conocía y en quien no confiaría por nada del mundo, por lo que arriesgándose uso un poco de su dominio del aura para rastrear a cualquier compañero que estuviera cerca dando como resultado haber llegado hasta Platina y los demás.
— Sigamos, tenemos mucho que hacer-dijo Diamond a lo que todos asintieron rápidamente para luego ver como una poderosa tormenta eléctrica comenzaba a caer.
— Esto es…-dijo Chise asombrada.
— Falta poco…la destrucción iniciara pronto-dijo con calma Yui a lo que todos sonrieron con maldad para luego desaparecer.
Kanto, pueblo paleta.
— ¿Qué es lo que debo hacer?-se preguntó Red ahora con mucha duda mientras veía con calma el cielo.
La mente de Red se encontraba hecha un laberinto, tan difícil de cruzar, donde puedes perderte fácilmente y jamás salir de él, sus manos comenzaron a temblar debido a que se odiaría por lo que estaba a punto de hacer…pero era eso o arriesgarse a perder para siempre a Yellow y los demás sin contar el hecho de que no soportaría ver a la cara a Pearl sin querer darle un buen puñetazo en la cara, castrarlo sin anestesia o matarlo por estar jugando y utilizando de esa manera a su amigo Vali y a sus hermanos.
El azabache comenzó a mirar el cielo con el ceño fruncido. ¿Qué rayos iba a pasarle?, si no hacía lo que debía, toda su familia se vería involucrada. Pensó en todos sus hermanos, en Yellow... en su padre, en sus madres, en sus pokemon, aunque no lo diría a viva voz, comenzaba a sentir algo de rencor…rencor hacia Vali y Chise porque se estaban dejando utilizar por el joven Drakeon… pensó en los pokemon de todos... en los padres de sus demás compañeros y amigos... en el futuro... Simplemente no podía volverse un egoísta... aunque eso significara tener que hacerles daño al abandonarlos a su suerte y vigilar desde las sombras al estúpido rubio que se había metido en sus vidas.
Rápidamente el chico bajo el tejado para comenzar a caminar, en su hombro se encontraba su fiel Pika.
— ¿Qué haremos Red?-dijo con calma el ratoncito eléctrico.
— Lo que debe hacerse y que nadie más tiene el valor de hacerlo-contesto el muchacho con calma para ver al pokemon el cual asintió.
— ¿A dónde vas Red?-escucho una voz a su espalda por lo que volteo encontrando a Zafiro con los brazos en jarra.
— Qué bueno que eres tu Zafiro…-le respondió con una sonrisa sincera el azabache de ojos rojos.
— ¿Quién creías que podría ser?-dijo el peli azul con curiosidad e intrigado.
— Ese rubio…-dijo con un tono de evidente desagrado el Holder a lo que Zafiro asintió.
— Te entiendo…él no me agrada y menos luego de lo que escuche-mascullo el hijo de Samantha.
— ¿Qué escuchaste?-dijo con sequedad Red.
— Tuve que actuar como si nada pasara…agradecí las clases de actuación de Diantha en ese momento y lo que escuche es que Pearl planea algo contra nosotros-dijo con algo de enojo el peli azul.
— ¿Algo más?-pregunto Red.
— Pude por unos momentos leer la mente de su madre y sé que la Maiko de nuestro tiempo iba a reclamarle luego a mis padres sus sospechas de que yo haya escuchado algo…-dijo con frialdad el joven.
— ¿Y Pearl?-le pregunto Red mientras le observaba fijamente.
— Hay mucha confusión en su mente, no pude leerla bien-mascullo con desgane el de cabellos azules.
— ¿Tú crees que él será un paquete y una carga?-dijo el de ojos rojos mientras entrecerraba los ojos.
Con calma se dedicó a rastrear el aura de los que estaban cerca de ellos… sorprendiéndose en gran manera al sentir como Mewtwo se encontraba a unos cuantos kilómetros cerca de ellos, específicamente en las cercanías del gimnasio de Blaine con dirección hacia ellos, mientras que a solo unos metros estaban algunos de sus compañeros.
— Si lo será…debemos cuidarlo y no puede defenderse por sí solo, el solo cuanto con su chatot y todos sus pokemon…es aún más débil que los Kurai Rida más pequeños-dijo el peli azul con calma.
— Tienes razón…al menos los más pequeños pueden dar un poco la talla-dijo Red con calma para comenzar a caminar.
— ¿Qué planeas hacer Red?-dijo algo preocupado Zafiro.
Red de pronto comenzó a reírse como loco para luego ver fijamente al peli azul el cual se sintió ligeramente intimidado, el hijo de Samantha veía con detenimiento al azabache quien le veía ahora sin ninguna emoción en su rostro.
Zafiro sabía que Red aunque aparentaba ser un despistado era el más parecido a su padre de todos sus hermanos, tanto en carácter como en nivel y estrategia, el azabache si bien se había reído solo había sido una mera y burda tapadera para evitar ponerse a insultar al desgraciado joven Drakeon que nunca debió salir de su estúpida selva al igual que su madre.
— ¿Tú crees que sea poderoso Zafiro?-dijo con una sonrisa torcida Red.
— Si lo eres…no por nada lideras a los Holders…-dijo el peli azul con calma.
Zafiro veía con detenimiento los movimientos en la cara de Red el cual no dejaba de mirarle, poco a poco su nerviosismo comenzó a crecer debido a que esos ojos rojos le miraban fijamente como si intentaran escudriñar su alma, su amigo no lo veía con rabia ni ansias, ni siquiera con ira simplemente le veía de manera neutral y eso le asustaba más que cualquier arma, ataque o pokemon que tuviera enfrente suyo.
— Yo odio a Pearl Drakeon…Zafiro…-dijo el oji rojo por fin.
— No te entiendo…-dijo el peli azul con calma.
— Lo odio por estar como una carga y un paquete…también lo odio debido a que sé que él nos hará mucho daño…-dijo Red con calma y un tono venenoso en su voz.
— Lo entiendo a la perfección…-dijo el peli azul con calma.
— Y no puedes negarlo… ¡tú y tus hermanos también tienen motivos para odiarlo!-dijo con una sonrisa llena de locura Red.
— ¿Qué-e tan-to sabe-mes de e-se Jo-ven?-pregunto con nerviosismo el joven quien no pudo evitar balbucear a lo que Red no pudo evitar lanzar una carcajada seca.
— No sé cómo ha sido su vida y no me interesa una mierda saberlo, solo imagina esto-dijo el oji rojo para acercarse a la oreja de su amigo- que el mate a tu suegro, a tu madre al igual que tus hermanas y a Hotaru…en el caso de Hotaru y las demás, morirían luego de ser violadas por ese desgraciado-dijo Red como quien no quiere la cosa.
— ¡Mama, Crystal, Ice, Marina, Hotaru!-dijo con miedo Zafiro a lo que Red sonrió con maldad…había atacado a su calmado amigo en una de sus pocas debilidades.
— Así es Zafiro, eso es lo que ocurrirá si dejamos que ese imbécil se salga con la suya…ese desgraciado y su madre nos mataran a todos nosotros y a nuestros amigos pokemon…-dijo Red con la misma calma de su padre… la que precede a la tormenta y el peligro.
— Eso nunca…primero lo congelo en un ataúd y lo dejo en la cima del monte plateado o lo lanzo a un sitio en el que jamás encuentren su tumba…-dijo el siempre calmado Zafiro lleno de furia y con la mirada torva.
— ¡Hermano!-grito ahora preocupada Marina.
— ¡Chicos!-se escuchó ahora la voz de algunos de sus compañeros.
— Son tu hermana Marina, Daigo, Cristóbal, Alain, Clemont y Kita…-dijo Red con calma.
— Si…puedes irte con tus pokemon ahora que tienen tiempo…-dijo Zafiro con calma.
— Lo entendiste Zafiro…esto lo hago por el bien de todos…-dijo Red con calma.
Zafiro asintió circunspecto mientras veía a Red con calma, podía sentir al joven algo cambiado, y no se trataba de la energía que desprendía al ser hijo de Ash…esta era una energía completamente diferente al aura que poseía por derecho de nacimiento al igual que sus hermanos…solo podía sentir como si fuera Ash y no su hijo quien estaba ahora al frente.
— Ten cuidado Zafiro debes confiar en lo que ves y jamás confíes en ese bastardo llamado Pearl Drakeon…-dijo el azabache de ojos rojos para que una aura completamente negra le rodeada y desapareciera de allí en dirección a isla Canela.
— ¿Dónde está mi hermano Zafiro?-dijo con serenidad Kita mientras llegaba junto a los demás.
— Dijo que iba a ganar tiempo, luego se reunirá con nosotros-dijo el aludido con rapidez.
— ¿Qué ocultas amigo?-dijo ahora Clemont mientras cruzaba los brazos.
— La paliza que le dará Mewtwo a nuestros pokemon y a nosotros si nos llega a encontrar aquí-dijo el peli azul con seriedad.
— Entonces vámonos de aquí antes que nos encuentre…por lo menos debemos llegar a alguna ciudad o pueblo-menciono con calma la peli azul del grupo para que todos asintieran.
Todos se vieron con seriedad sin decir una sola palabra para que luego Marina y Alain tomaran cada uno una de sus pokebolas y las lanzaran al aire.
El haz de luz de ambas esferas resulto ser completamente negro con algunos detalles en rojo los cuales empezaron a adquirir apariencia hasta formarse un Kirlia y una Gardevoid.
— Debemos irnos y queremos que usen tele transportación…-dijo con calma Marina mientras veía a los psíquicos los cuales asintieron e iluminándose de blanco al igual que el grupo de jóvenes desaparecieron.
Nadie se percató de la presencia de esos jóvenes, pero si ese grupo se hubiera quedado unos momentos más posiblemente hubieran sido testigos del fuerte terremoto que comenzó a sacudir el lugar y que tenía epicentro en la isla canela.
Kalos, ciudad Anistar.
— ¡Qué haces tú aquí!-grito ahora Clemont mientras veía a Hiedra allí.
— No es nada que te importe…vine a averiguar el paradero de alguien…-dijo escuetamente la líder de Unova para comenzar a caminar pero fue detenida por un Heliolisk.
— Sabes lo que pasara si le digo a Iris…-dijo clemont con calma.
— Mejor no busques pelea…él debe estar en alguna parte y suficiente daño le has hecho ya al alejar a serena de su lado…-dijo con calma la líder.
— No quiero volver a verte por aquí…-dijo Clemont furioso.
— Tú no eres nadie para decirnos que hacer o que no…-dijo Anabel con calma mientras salía del gimnasio y se iba a un lado de Hiedra.
— ¡Estúpidas, él debe estar muerto y jamás volverá!-fue lo único que grito clemont antes de entrar al gimnasio para hablar un poco con Olympia.
30 minutos después.
— ¿En verdad no puedes decirme más nada?-dijo ahora mientras veía a la líder la cual estaba levitando junto a sus Meowstics.
— Es todo lo que pude saber…ella al menos esta bien…-dijo la líder con calma.
— Eso no es suficiente, debo saber dónde se encuentra…-dijo Clemont mientras pensaba en su hermana.
— Como compañero me duele verte así…ella está sana y salva, es todo lo que se por los momentos…-dijo la líder para despedirle.
Clemont apretó los puños frustrado… era verdad que Olympia lhe dijo hace poco noticias buenas y malas.
Lo bueno era que le alegraba que Bonnie estuviera bien, también le alegraba que Olympia pudiera sentirla entera y sana, pero lo malo causo confusión en Clemont debido a que ni siquiera con los poderes de Olympia y sus Meowstics podían llegar a hablar mentalmente con la pequeña.
Así fue como descubrió que Bonnie había sido rodeada por un aura malvada tan grande que actuaba como un poderoso campo repelente de energías positivas y aún con el vínculo fraterno de Clemont como ayuda, Olympia no podía burlar esa barrera y ambos temieron que la manipularan para cometer actos terribles.
— Bonnie…por favor cuídate hermana-dijo desesperado Clemont.
El rubio se fue pensando…definitivamente tuvo que haber valorado a su hermana cuando tuvo la oportunidad, interiormente se juró que sin importar lo que ocurriera traería de vuelta a su hermana.
Alola, sitio desconocido.
— ¿Crees que estén bien allá?-dijo con calma Manon.
— Me gustaría pensar que si…solo nos queda esperar debido a que no hay nada que podamos hacer-dijo con calma Mahri mientras con delicadeza colocaba un pañuelo con algo de agua en la frente de Samantha.
Manon simplemente se limitó a asentir para luego suspirar mientras veía a Kalm…comenzaba a sentir aprecio por el azabache y le preocupaba que no pudiera regresar a su cuerpo, lentamente se levantó y decidió que vería la información que le había proporcionado Crystal ahora que tenía tiempo, solo había alguien que le podría ayudar en esto y era un chico venido de Hoenn.
Habitación de Harley.
— ¿Así que este es Alan?-dijo el peli morado el cual se había dejado crecer el pelo aún más y lo llevaba amarrado en una pequeña coleta.
Manon simplemente asintió en silencio para luego ver con calma la final de la liga Kalos que se había dado el año pasado, observo el rostro del azabache en el cual se podía ver una gran furia y enojo, observo fijamente como el inicial de Kanto luego de una dura pelea había podido acertar la poderosa Garra Dragón y observo al Mega Sceptile caer finalmente derrotado.
— Ahora es el ganador de la liga pokemon del año pasado aunque según la información no ha retado a Diantha y los demás…-dijo Harley asombrado para voltear a ver a manon.
La peli roja se encontraba temblando asustada, esa frialdad y rabia en el rostro del azabache jamás la había visto…sin querer se levantó y salió de la pequeña habitación totalmente asustada debido a la gran rabia y frialdad que había visto…era como si algo le hubiera molestado en gran manera aunque no sabía a qué se debía eso.
— Al menos eres mucho más fuerte sin mi…felicitaciones Alan-dijo manon con calma antes de desaparecer por el largo pasillo.
Harley simplemente se quedó viendo por donde se había marchado para luego negar con la cabeza, rápidamente enfoco de nuevo su vista en la pantalla.
La cámara enfocaba al azabache acercándose a los reporteros y siendo abordado por la reportera experta de Kalos…Alexa.
— Alan ¿Qué puede decirnos sobre lo q….?-comenzó la reportera rápidamente aunque fue detenida.
— No contestare ninguna pregunta-contradijo el azabache seriamente interrumpiendo a la reportera-solo quiero dar un mensaje ¿Me permiten?-pregunto mostrando tristeza en su rostro.
Alexa asintió con calma debido a que sentía mucha curiosidad de saber que se trataba, aun así le da su micrófono al joven y él lo agarro aunque se retiró unos metros de ella debido al intenso dolor que comenzaba a sentir debido a que cerca de ellos se encontraba Malva, luego de eso se quedó viendo el suelo por unos momentos mientras que todos esperaban lo que quería decir. Harley miraba confundido la pantalla ya que jamás había visto a Alan de tal forma, el aludido miro la cámara.
— Manon, no sé si estas escuchándome aunque espero que sí. No sé por qué te fuiste y si fue por algo que hice o porque ellos te hicieron algo que te hizo sentir mal te pido perdón. Desde que te fuiste yo no he sido el mismo, tu traías alegría y diversión a mi vida y sin ti esta es aburrida...yo te necesito Manon así que te lo suplico, encuentra la manera de escapar y por favor, vuelve conmigo.
— Qué curioso…pero ya veremos si sigues sintiendo lo mismo, emo-finalizo Harley mientras eliminaba del disco que tenía la chica esa última parte del video para luego guardar el pequeño disco entre sus ropas.
Zona de descanso, 19 años en el futuro.
— Y eso fue lo que paso…Samantha y Szary me atacaron a traición-dijo Maiko en un tono lastimero mientras veía a Konnor.
— Te creería sino fuera por el hecho de que he leído tu mente y se bien que tú fuiste a insultar a sus hijos…-dijo Konnor mientras rodaba los ojos.
— Ellos se merecían eso, Ash me ha quitado mucho…-dijo Maiko con calma mientras veía su descongelada mano y su otra mano sanada.
— Dime qué opinas y te diré si estas en lo correcto o no…-dijo Konnor en tono calmado.
— ¿Tú crees que Ash realmente ame a Cinthya?-dijo Maiko con curiosidad.
— Lo hace, a su manera…pero lo hace, el problema es que…-dijo Konnor con calma para ser interrumpido.
— Ella no lo ama… ¿sabías que él no solamente me robo el amor de Cinthya sino también a nuestro hijo?-dijo Maiko con calma.
— ¿Hablas del que Cinthya aborto por tu culpa?-dijo Konnor ahora.
— So fue mi culpa…ambas estábamos demostrándonos el intenso amor que sentimos cuando el llego y nos separó…el anillo que Cinthya lleva no tiene ninguna validez al menos que yo se lo hubiera dado…-dijo Maiko con calma.
— No aprendes…-dijo Konnor.
— ¿Tanto les cuesta entender que Cinthya y yo nos conocimos mucho antes y que si él no hubiera aparecido en nuestras vidas ambas estaríamos juntas y felices?-dijo Maiko con calma.
— ¿Crees que Cinthya te ama?-dijo Konnor con una ceja levantada.
— Si lo hace…cuando se separe de su lado ambas viviremos en la selva y seremos muy felices estando juntas…-dijo con calma Maiko.
Konnor simplemente veía a Maiko con gesto de desaprobación mientras negaba con la cabeza, el entendía que Maiko no tuviera ningún cariño por si misma ni siquiera una pizca de autoestima o algo de orgullo…pero eso ya era mucho.
— ¿Cuándo entenderás que tu solo mendigas el amor de Cinthya?-dijo Konnor con algo de enojo.
— No lo entiendo…solo sé que Cinthya y sus hijos son míos y Ash me los arrebato a todos…-dijo Maiko sumamente dolida.
— Si es así…reta a Ash a una pelea pokemon… Orto contra su Greninja o tu pokemon contra su propio Infernape…quien gane se queda con Cinthya…-dijo Konnor mientras rodaba los ojos.
— No me convence…-dijo Maiko.
— Mejórala aún más, dile que si el pierde te entregara a Cinthya y a "tus hijos"-dijo Konnor ahora con un leve tono de burla.
— Pero y si pierdo…-dijo con miedo la castaña.
— Tendrás que dar algo a cambio…como por ejemplo tus habilidades-dijo ahora Konnor.
— No apostare eso…quiero mucho más…quiero a Arceus-dijo Maiko con ansiedad.
— Ash solo apostara a mi padre si es que tu metes en la apuesta a Giratina…-dijo Konnor con algo de enojo debido a que consideraba al dios como su padre.
— Entonces será una pelea entre Arceus y giratina…-dijo Maiko con decisión.
— Ccrees poder?-dijo Konnor con una ceja levantada.
— Tal vez debería ser una pelea entre él y yo…-dijo Maiko ahora.
Habitación de Ash.
— ¿Tú qué opinas Mew?-dijo el azabache con calma mientras veía al rosado quien se encontraba abrazado fuertemente por su pareja.
— Debemos hacer al-go con Cinthya…-dijo la primera creación de Arceus con felicidad por estar entre los brazos del azabache.
— Qué opinas sobre Maiko…-dijo con seriedad Ash mientras pensaba en todo.
Hace algunos años había decidido hablar secretamente con su pokemon más poderoso, el dios pokemon le había mostrado una realidad alterna.
Lo que vio solo le encolerizo más, pudo ver por unos momentos como hubiera sido todo si Cinthya no hubiera abortado por culpa de la obsesión de Maiko y la trampa de Mizoe su fastidiosa hermana menor a la cual mato sin miramiento alguno.
Al igual que sus demás hermanos el pequeño Yoichi habría heredado el cabello de su madre…con sus ojos celestes y su corta cabellera dorada sin peinar era todo un extrovertido… ahora que lo pensaba era un tanto parecido a Pearl… por lo cual el mocoso Drakeon era la cicatriz viviente que no podía sanar pero que se encontraba ahí, latente, aun a flor de piel, masacrando su conciencia y los pocos remordimientos que tenía al percibir en el estúpido rubio al hijo que no pudo nacer por culpa de Maiko y su familia, y lo odió aún mucho más por eso.
— ¡Ash!-dijo con algo de miedo el pequeño rosa.
— Lo siento Mew… ¿Qué me decías?-dijo con una leve sonrisa el moreno.
— Opino que debes dejarle en claro varias cosas a Cinthya y muchas más a Maiko…-dijo el pequeño rosa con una leve sonrisa siniestra.
— Vamos Mew…digámosle a Cinthya lo que pasara si Maiko continua con sus estupideces…-menciono Ash para que ambos desaparecieran.
Habitación de Cinthya.
— ¿Ash?-dijo la hermosa rubia mientras veía como su esposo aparecía frente a ella y la veía con lujuria.
— Te ves hermosa…-fue lo único que salió de la boca del moreno al ver el conjunto de pijama que poseía su esposa el cual era de un suave tono amarillo con leves tonos morados el cual poseía un escote en sus senos y llevaba sus típicos adornos.
— Gracias…-dijo la rubia toda enojada.
— No puedes estar enojada por esto siempre…eres mi esposa y jamás te he mentido, te amo y por ese amor que tengo hacia ti…prefiero verte muerta que en los brazos de alguien más…-dijo el azabache con calma.
— ¿Le harías lo mismo a Mew y cualquier pokemon que se oponga a ti?-dijo con calma la rubia.
— De ser necesario si… y Mew jamás se dejaría llevar a la cama por alguien más-dijo Ash con frialdad.
— ¡yo no la amo…lo único que siento por ella es lastima y pena ajena, si hubiera sabido que cuando la conocí tratarla bien me traería tantos problemas no lo habría hecho!-grito a Cinthya a todo pulmón en el momento en que la puerta se abría.
— ¿Es eso cierto Cinthya?-dijo Maiko con los ojos un poco llorosos.
— Es cierto Maiko… yo solo sentí lastima por ti y quise hacer que te sintieras mejor…nunca sentí nada por ti…-dijo la rubia inflexible.
Maiko negaba profundamente dolida mientras veía a la campeona la cual no le quitaba la vista, rápidamente miro a Ash y su rostro se llenó de ira.
— ¡Tú la obligaste a decir todo eso, sé que ella en verdad me ama!-grito Maiko para lanzarse sobre el azabache pero este rápidamente la agarró del cuello y la tiro contra el suelo lo cual provoco un pequeño temblor que se pudo sentir en todo ese lugar.
—Última advertencia Maiko…ya no voy a seguir aguantando tus tontos jueguitos…has osado atacarme en mi propia casa y delante de mi harem…-dijo Ash molesto mientras el aura morada le cubría por completo.
— ¡Tú no harías nada contra mí!-gruño Maiko pero grito aterrorizada cuando el puño de ash le rozo la mejilla y se impactó en la pared.
— No me tientes Maiko…-dijo el azabache con voz siniestra mientras veía las gotas de sangre que salían de la mejilla de la castaña.
— ¿Cómo osaste a cortarme con tu aura?-dijo Maiko mientras veía su mejilla…el roce fue mínimo pero el corte si existía.
— Dime Maiko… ¿tú quieres a Cinthya?-dijo el azabache con mucha burla- ¡allí la tienes aunque deberás pagar el precio por ella!-dijo con maldad Ash para que una esfera de aura completamente negra apareciera en su mano.
— ¡¿Qué has hecho?!-grito asustada Maiko al ver esa esfera de energía siniestra…solamente había visto una de esas en su vida…y era la que mantenía totalmente controlada a Bonnie.
— Solo he influenciado un poco a una de mis hijas y pronto le daré la orden de que mate a Pearl ¿te gustaría el sueño sin luz para tu maldito bastardo?...-dijo el azabache con una sonrisa siniestra para que la esfera de energía desapareciera.
— ¡No te atrevas a eso… si ella le toca un solo pelo la matare junto al resto de sus hermanos!-gruño ahora Maiko para lanzarse sobre Ash pero fue lanzada contra la pared debido a una poderosa ráfaga de aire.
— No te atrevas a eso Maiko… ni siquiera lo pienses…-gruño ahora Tory mientras mantenía su mano en alto de la cual salía una gran cantidad de viento.
Maiko vio fijamente a todos con rabia…todos se encontraban totalmente a un lado del azabache mientras se mostraban serios… los pokemon más pequeños como Pikara, Pikachu, Plusle, Minun y demás se encontraban observándola con una mirada fría mientras que sus entrenadores mostraban en todos sus ojos una poderosa aura roja.
— ¿Tanto quieres a Cinthya como para no importarte la destrucción de esta región y que asesine a todos tus familiares si a cambio tienes tu capricho?-dijo Ash con parsimonia.
— No te atreverías a eso…-dijo Maiko con burla.
— Yo conquiste este mundo junto a todos ustedes para hacer el bien y proteger a los pokemon, mi plan era dejarla junto a mí para que juntos hiciéramos el bien a nuestra manera, pero la voy a matar, la mataré a ella, a esta región y a todos los Drakeon al menos que tu dejes tus jueguitos…-dijo Ash con frialdad.
— ¡Eres un desgraciado Ash ketchum!-dijo Cinthya ahora con enojo.
— ¿Acaso sientes algo por esta parasita que es la responsable del aborto de nuestro hijo todo por su maldita obsesión?-le restregó Ash sin ningún miramiento mientras se acercaba a su esposa.
— ¡No siento nada por ella, la odio con toda mi alma por eso…pero tú eres un maldito y un bastardo, a mí no me debes castigar sino a ella!
Le dijo Cinthya furiosa de que alguien pudiera pensar que ella amaba a Maiko.
— ¿Un maldito? ¿Un bastardo? Bueno, te daré la razón.
Cedió Ash con una sonrisa que hubiese hecho temblar al más valiente y que dejaba a Kage como alguien totalmente inofensivo.
— Desnúdenla-Ordenó a Mew, Anabel y Clair los cuales asintieron.
(COMIENZA LA VIOLACIÓN, SENSIBLES BRINQUEN ESTE PEDAZO)
— ¡No! - gritó la bella campeona tratando de liberarse de las manos que lo apresaban.
Maiko gritó ante esas palabras.
Anabel y Clair arrancaron la ropa de Cinthya sin importarle sus gritos y forcejeos. Maiko se levantó armada de valor y corrió hacia Cinthya, empujando a Clair para que soltaran el objeto de su obsesión, pero alguien más la agarró a ella por detrás, estrellándola contra la pared y rompiéndola en el acto.
Crystal, quien sinceramente ya estaba obstinada y cansada de la mierda de que según Maiko… si Cinthya no estaba a su lado tampoco debía estar con Ash.
— Dejen a mi amada.
Rogó Maiko tratando de llegar hasta Cinthya. Pero era imposible con los gritos de la rubia por un lado y los golpes que las chicas le estaban dando hasta que ya no pudo más y rompió a llorar desesperada cayendo al suelo de rodillas.
Maiko fue reducida, arrodillada en el suelo con las manos cruelmente torcidas en su espalda.
–Tráiganlas a ambas…-ordeno con un tono sumamente enojado Ash a lo que todos asintieron.
Comedor de la zona de descanso.
— Aquí estarás bien mi preciosa Cinthya-dijo con locura Ash.
Mientras, Cinthya era acostada sobre una mesa en la que fácilmente podrían sentarse 300 personas y siendo aguantada por Diantha, Tristana, Anabel y Candice que le agarraban las manos y los pies, mientras Ash se bajaba el cierre del pantalón y liberaba su gran falo.
— Mew, llama a los legendarios-le ordenó Ash dándole una bofetada a Cinthya la cual escupió sangre-Ahora Mew, o será peor
Le aseguró al ver que el pequeño rosa dudaba por lo que el pokemon floto rápidamente a obedecer preocupado por su compañera de esposo.
— Por favor, Ash, detente ya entendí que no debo acercarme a ella, la lastimas si paras esto no volveré a molestarles -le rogó Maiko intentándolo convencer de que sus manos dejaran de agarrar a Cinthya por el cabello, pero Ash se limitó a darle una bofetada que la envió al piso.
— No te metas tu tampoco Maiko, o esto será mucho peor, para ambas -le aseguró sosteniendo a Cinthya con una mano torciéndole su brazo a la espalda mientras que con la otra apartaba los platos de la mesa.
Vio a todos los lados y finalmente sonrió siniestramente al ver a todos los legendarios allí presentes ya fuera en su forma semi-humana o en su forma normal…
— Pensándolo bien…Acércate, Maiko
Le ordenó Ash con una sonrisa cruel a lo que Crystal se apartó de la castaña
— Sostén las manos de Cinthya contra la mesa, si las sueltas o dejas que las libere, te juro que dejaré que todos los pokemon macho de mi propiedad la violen y de paso les cortaré las manos a ambas.
Maiko obedeció con lágrimas en los ojos sabiendo lo que pasaría y luego de que Crystal y las demás chicas se hubieran quitado luego de haber estado encima de ella, mientras Cinthya forcejeaba tratando de escapar.
— Observen bien -le ordeno Ash a los legendarios y a los pokemon que estaban allí al igual que a sus compañeros luego de haber quitado su mano del collar que le había puesto a su esposa tras haber inhabilitado las corrientes eléctricas.
— ¿Qué piensas hacer?-dijo Maiko ahora aterrada aunque no podía dejar de ver el falo de Ash.
Por Arceus… ¡aquello era inmenso! Sin querer evitarlo recordó algo que había escuchado de parte de Sara, Samantha, Luka y las demás chicas en la única pijamada que tuvo la única oportunidad de compartir antes de quedar excluida de cualquier actividad entre mujeres esa misma noche debido a que solamente sacaba a colación su obsesión por la campeona.
— ¿Cómo es Szary en la cama?-dijo con un tono pervertido Crystal mientras veía a Samantha.
— Atrás…no quiero que te acerques a mi esposo…-dijo en un ligero tono de celos la aludida.
— Jajá, eso quiere decir que es bueno y que sabe de todo un poco-dijo Crystal con una sonrisa de felicidad.
— Por lo menos él es fiel…-dijo Sara con enojo.
— Hagamos un acuerdo chicas…-dijo Hitomi con una sonrisa calmada- sabemos que estos hombres harían lo que fuera por nosotras-mascullo a lo que todas asintieron con sonrisas.
— ¿Qué propones?-dijo ahora Luka
— propongo que cualquier chica o ser que respire y que se acerquen a nuestros hombres…les hagamos pagar, de todas formas…solo ellos nos complacen-dijo la peli miel de ojos azules a lo que todas asintieron.
Todas habían sonreído a lo dicho por la chica de Kage debido a que la realidad era que solo sus chicos le daban la talla. Eso se debía básicamente a que ellas no eran humanas, sino unas hibridas, Mucho más fuertes, más resistentes a las heridas y al dolor físico…eso sin contar el hecho de que todas poseían ciertas características de los pokemon de las cuales eran gijinkas y se habían especializado en al menos un tipo elemental además de que podían realizar algunos ataques pokemon y por ende, mucho más complejas que las humanas comunes.
Al igual que ellas, los chicos también tenían sus características…la principal era que los miembros de sus chicos eran más grandes, más largos y más gruesos, pero sobre todo, muchísimo más resistentes al de los humano promedio.
Maiko estaba meditando todo y al fin lo entendía…dejo de salir de su ensoñación cuando sintió como sus manos comenzaron a apresar las de Cinthya en el mismo momento que Anabel y las demás se retiraban.
— Si alguno desvía la vista, castigaré a mi hermosa consorte y de paso al que desvié su mirada -los pokemon y legendarios podían sentir algo de pena hacia Cinthya, pero aún más de sí, así que no se atrevieron a dejar de mirar al igual que Kalm y los demás.
Cinthya gritó al ser penetrada por la vagina sin preparación o cuidado alguno por Ash.
Crystal sonrió cruelmente y acercándose con calma tomo a Maiko de la barbilla en vista de que la castaña estaba a punto de desviar la mirada…
Maiko gimió al ser forzada ver a Cinthya siendo violada por el mismo padre de sus hijos, allí entendió finalmente que no debió insistir tanto…pero el daño ya estaba hecho y ella no debió haberse obsesionado con Cinthya.
Todos observaban con calma la escena y sin emociones en sus rostros… todos sabían que la rubia no tenía la culpa, salvo de haberse mostrado gentil con Maiko y no decirle desde el principio que no sentía nada hacia ella…aunque eso no importaba mucho debido a que cuando alguien se obsesionaba con algo era difícil que desistiera y más si era tan terca como su ex compañera.
Maiko les miraba con horror desde su lugar, ella si derramaba las lágrimas que Cinthya se negaba a soltar y también sollozaba sosteniendo las manos de su amada, odiándose por tener que ser la que ayudara a Ash con su violación, pero sabía que de no hacerlo el moreno cumpliría su amenaza y eso sería mucho peor.
Ash estuvo un buen rato violando a su esposa cuando terminó corriéndose dentro de ella, Cinthya no se movía, aun cuando sus manos estaban sostenidas por Maiko. Si esta las hubiese soltado, la campeona no se hubiese movido. Ash le indicó con un gesto de su mano a su rival en el amor que podía soltarla y esta lo hizo cayendo al suelo de rodillas cubriéndose el rostro mientras sollozaba.
(TERMINA ESCENA DE VIOLACION PUEDEN SEGUIR LEYENDO GENTE SENSIBLE)
Ash se acomodó la ropa y le indicó a los pokemon menos a Kalm y los demás que salieran. Todos obedecieron.
Ash se acercó a Maiko y la hizo levantarse, la castaña temblaba y lloraba.
— ¿Y ella?-Rogó saber con voz quebrada
— Digamos que asimilando aún su castigo-dijo Ash con frialdad para acercarse a Cinthya y tocarla en su vagina- óyeme bien Maiko…esto es mío, y yo a Cinthya la prefiero comida por Rayquaza antes que en tus asquerosas manos.
— Déjala ir…ella no volverá, por favor.
Rogó la voz quebrada de Cinthya desde donde aún estaba tendida.
— Lo lamento Cinthya
Sollozó Maiko sintiendo las horribles emociones en la voz de su amada.
— Definitivamente sea lo que sea, ustedes los Drakeon son perfectos para nosotros, tu bastardo se verá precioso al lado de mi hija…claro si es que ella no lo manda al sueño sin luz o le hace tortura mental hasta la muerte antes de que puedan conseguir la cura- Aseguró Ash con una sonrisa siniestra luego de haber quitado su mano de la intimidad sangrante de Cinthya.
— ¿Por qué?-gimió Maiko.
— Maldita sea todavía no lo entiendes-dijo Ash colérico.
— ¡Los que no entienden son tú y los demás…yo lo único que quería era algo de felicidad junto a Cinthya, no sabes lo difícil que es tener esta estúpida enfermedad y que todos te consideren un bicho raro y feo y que los médicos te vean como una rata de laboratorio!-dijo Maiko sumamente enojada.
— ¡Me arrebataste todo, TODO!…la confianza que le tenía a Cinthya, la confianza que te tenia, mi lealtad hacia tu familia, lo más importante que pudiste quitarme fue mi hijo… ¡MI HIJO!-dijo con mucha rabia Ash.
— ¡Porque ese era mi hijo!-gruño Maiko ahora para recibir un poderoso golpe de parte de Crystal que la mando al suelo.
— Te equivocas Maiko…el pequeño que no nació era mi hijo… ¡y encima de todo también creías que Yellow, Emerald y Jessica eran tus hijos y que tenías el derecho de alejarlos de mí!-dijo Ash con seriedad mientras se acercaba a la castaña pero fue sujetado por N, Albert y Kalm.
— Déjala amigo, no vale la pena alguien que piensa que por su enfermedad es muchísimo más importante que tú por el estado de elegido…-dijo Tory con desprecio.
— Te doy un minuto para desaparecer…dejare a Cinthya en su habitación y si te veo cuando regrese no me hare responsable de nada-dijo el azabache para dirigirse hacia el desmadejado cuerpo de la campeona de esa región y la tomo con calma entre sus brazos.
— Suéltame-rogo Cinthya destruida mientras veía a su esposo.
— Cállate y olvídalo…-dijo con seriedad el azabache para que un leve destello de color azul saliera de sus ojos y Cinthya quedara dormida entre sus brazos.
— Ash…-dijo con calma Kalm.
— Te espero mañana Kalm…-dijo Ash a lo que el azabache asintió- el resto me esperan que debo decirles algo muy impórtate y luego pueden irse y volver cuando sientan que les necesito y les diré más tarde quienes serán los siguientes en hacer vigilancia-dijo el azabache para desaparecer con su preciada carga en los brazos.
— ¿Ustedes creen que haya sido justo con Cinthya?-dijo Albert calmado.
— No…pero nuestro deber es no reclamar nada, piénsalo de esta manera…el destino ha sido burlado al no haber nacido el pequeño Yoichi…-dijo Alexis con calma.
Todos asintieron con calma, Arceus incluso asintió a lo dicho por el gijinka Dialga, aun así solo había un pequeño detalle que solo los amos del tiempo y espacio, Ash, la divinidad absoluta y los gijinkas con habilidades psíquicas conocían, y ese era el hecho de que al maiko obsesionarse con Cinthya el transcurso natural de las cosas habían sido alteradas para mal.
El detalle más evidente era que Pearl solo era un simple humano común y corriente con una vida muchísimo más corta que el resto de quienes hubieran sido sus compañeros Dex.
Pero existían otros detalles que aunque eran más insignificantes igualmente no dejaban de afectar el destino y eso lastimosamente incluía a Yellow y sus hermanos al igual que a los Dex y los Kurai Rida.
Cinthya es la madre de Yellow y los demás, pero si aquel día Maiko y su hermana no hubieran hecho aquel ardid y Maiko se hubiera acostado con Cinthya, el pequeño que estaba en su vientre hubiera nacido.
De haber nacido el pequeño…el habría podido hacer grandes cosas y sería el único de los descendientes que poseería habilidades del tipo fantasma.
Y de haberse logrado que el joven hubiera logrado lo que le tocaba vivir Yellow no se hubiera visto obligada a ocupar su lugar como la primera descendiente de su madre.
Al tomar Yellow ese lugar estaba haciendo lo que no debía, aunque muchas opciones no le quedaban, la consecuencia de ese sacrilegio pronto los hijos lo sufrirían debido a que todos los descendientes pronto se enfrentarían a un enemigo muchísimo peor al que esperaban enfrentar.
Habitación de Cinthya.
— ¿Cómo llegamos a esto Cinthya?-dijo Ash con calma.
El azabache veía a su esposa con calma y con algo de pesar, le dolía lastimarla…pero mucho más le dolía haber perdido a su hijo por culpa de Maiko y ahora que sabía que su hijo bastardo simplemente estaba usando a su hija… se las cobraría todas y le haría llorar lágrimas de sangre.
— Ash-llamo con calma la campeona.
— Aquí estoy ¿Qué sucede cariño?-dijo Ash con calma.
— ¿Qué me paso?-dijo la campeona extrañada.
— Maiko estuvo a punto de obligarte a tener relaciones, pero lo pude evitar aunque te diste un fuerte golpe en la cabeza y te traje a tu cuarto, tuvimos un buen momento junto y te dormiste…-dijo el azabache con calma.
— Entiendo…quiero salir-dijo la rubia con calma.
— Recuerda que no puedes, pronto saldrás… si maiko se fue caminaras libremente mañana-dijo Ash a lo que la rubia asintió.
— Te quiero…-dijo Cinthya con una sonrisa algo tímida.
— También te quiero, aunque no soporto a Maiko cerca de ti-dijo Ash para salir.
La campeona suspiro lentamente para luego enfocarse en una foto que había en su habitación, sus ojos se aguaron por completo mientras veía la foto que hace dos años se había tomado en donde se encontraban sus tres hijos y ella, en ese momento Yellow tenía 14 años, Emerald 12 años y Jessica 10.
– Hijos míos perdónenme por los errores que he cometido. De todos…ustedes son los que más sufren y los que no tienen la culpa de nada. Ni ustedes ni su hermano tienen la culpa de los errores cometidos por todos nosotros – gruesas lágrimas resbalaron por las mejillas de la campeona – Yoichi, hijo, espero que me hayas perdonado.
La mujer comenzó a llorar en silencio, sacando todo el dolor y la amargura que guardara durante tantos años que había comenzado desde que perdiera su bebe y en lugar de sentir el consuelo de su esposo y las demás chicas había comenzado a sentir su repudio y rabia, había callado todo eso pero sufría mucho al ver cómo incluso Ash despreciaba algunas veces a Yellow y sus demás hijos al creer que si ella los había tenido no era por amor a su persona sino por la obligación social de tener descendientes.
Comedor de la zona de descanso.
— ¿Todavía sigues aquí?-dijo Ash con sequedad.
— ¿Qué le has hecho a tu hija?-dijo Maiko aterrada.
— Influenciarla un poco, y claro que ella utilice a Pearl antes que sea al revés…-dijo burlón Ash.
— Ash sabemos que el si la ama de verdad-dijo Ryu ahora mientras pensaba en Pearl.
— ¿De verdad crees eso?-dijo con sequedad Ash mientras veía a su antiguo compañero.
— No lo creo…estoy seguro de eso ya que…
Comenzó a decir con calma pero una carcajada seca proveniente del azabache le hizo callarse.
— Pobres ilusos…les dejare que Maiko les explique el hecho de que su hijo juega con mi hija…-menciono Ash mientras veía con calma a la castaña.
— N-no s-sé de qué-que me ha-blas…-dijo Maiko con temor de lo que pudieran realizar todos.
— ¿Quieres que te haga hablar?-cuestiono el azabache para dirigirse hacia la castaña.
— Ash detente…-dijo con sequedad Mewtwo mientras veía al azabache.
— ¿Qué mierda pasa?-dijo con seriedad el aludido para ver al clon.
— ¿Sabías que es posible obligar a un gijinka mostrar con la ayuda de un pokemon psíquico todos los recuerdos de su vida si presionas puntos específicos de su cuerpo? aunque debes saber en dónde se ubican debido a que están en diferentes lugares dependiendo del gijinka-dijo el clon con seriedad y sadismo.
— interesante, enséñame…-dijo Ash a lo que su pokemon asintió para que Maiko quedara inmóvil.
— Con mucho gusto
Confeso el clon para que una potente luz saliera de su mano y aunque solo estaba haciendo los gestos con sus dedos, la castaña comenzó a sentir mucho dolor en las costillas mientras el clon recibía los recuerdos y los estaba mostrando en una enorme nube de energía que había formado.
— No es lo que quiero ver
Mascullo con enojo el clon mientras veía con indiferencia los recuerdos de maiko en su hogar que era la selva, movió un poco más sus dedos mientras hacía más presión en los puntos claves de Maiko que eran entre las costillas y en su corazón.
─ ¡P-UGHAAAAAAAAAAAAAAAA! ¡AAAAAAAAAAAAAAHH! ─ la castaña vomito sangre mientras estaba perdiendo la conciencia. El dolor era insoportable y la sensación simplemente asquerosa.
─ ¡Lo tengo! ─ dijo con sadismo Mewtwo al ver el recuerdo que buscaba.
Todos en la sala observaron como esa castaña que otrora fuera su compañera hablaba con su hijo, ninguno mostraba alguna expresión en el rostro al escuchar fijamente las indicaciones que le estaba dando y como le ordenaba expresamente que se deshiciera de la hija de Ash tan pronto terminara y que no se preocupara por si la joven quedaba embarazada ya que ella luego se encargaría de eso.
Luego de eso Mewtwo libero de su poder a la castaña quien no reaccionaba. Estaba casi en estado catatónico y no enfocaba nada. Solo veía varias manchas pequeñas de distintos colores.
— ¿Alguna duda luego de esto?-mascullo Ash con el ceño fruncido.
Todos simplemente se vieron para negar al mismo tiempo a lo que Ash sonrió de manera tétrica mientras les miraba, ninguno se atrevió a decir palabra alguna que provocara la rabia y enojo de Ash, de todas maneras el azabache serio tenía un carácter parecido al de Akio…altamente explosivo y capaz de enojarse por la mínima provocación o por cosas insignificantes debido a su poca paciencia.
—Bien si no hay nada más…quiero que Kage se lleve a su habitación a Maiko y que todos se aseguren que no salga en un largo tiempo, nada de carnes o lácteos para la señorita perfecta, no comerá nada que no se lo haya llevado yo, y si descubro que alguno de ustedes le lleva algo de comer o de beber o le ayuda a salir…será mejor que se prepare debido a que lo usare como saco de boxeo y le dejare tan lastimado que tendrá suerte si vuelve a caminar en menos de un año.
Ordeno el azabache de manera sardónica a lo que todos asintieron con seriedad y se retiraron juntos para dejar a la castaña encerrada y asegurarse de que no saliera en mucho tiempo, Ash les miro salir con seriedad y cuando el último de ellos se fue sonrió con locura.
—Disfruta tu encierro Maiko que luego te llevare al árbol del comienzo y te hare olvidar ese maldito amor que le tienes a mi esposa-aseguro con enojo.
bien chicos hasta aqui el capitulo espero que les haya gustado.
