Edades de todos los hijos:
Ash:
Sabrina
Chise (14)
Jin (12)
Cynthia
Yellow (16)
Emerald (14)
Jessica (12)
Zoey
Blue (17)
Silver (17)
Oyuki (14)
Jazmine
Kotone (16)
Kento (14)
Hiedra
Gold (18)
White (15)
Lack-two (15)
Flora (10)
Takuto (10)
Saryuu (10)
Clair
Debora (16)
Amy (16)
Lance (14)
Dalia oak
Green (17)
Dania (15)
Nishiki (15)
Daisy (Hermana de misty)
Kita (14)
Merry (14)
Alexia
Kenta y Brisa (14)
Michiro (10)
Miette
Ichirouta (14)
Michiru (12)
Hiro (12)
Finn (12)
Millefeu (12)
Anabel
Ruby (18)
Diamond (18)
Destra (14)
Ashley (14)
Annie (12)
Hana (12)
Korrina
Haroto (10)
Haruka (10)
Hakaru (10)
Latias
Hitomiko (15)
Hiroto (13)
Mew
Ranmaru (15)
Jirachi
Hina (14)
Bayleef
Teres (14)
Konoha (14)
Meloetta
Aoi (16)
Diancie
Amber (15)
Red (17)
Sapphire (17)
Platina (17)
Black y Whi-two (16)
Nix e Yvonne (16)
Gijinkas:
Kalm y núcleos
X (18) ,akio (15), hotaru (13) y miyako (10)
Tory y bonnie
Eureka (15)
Clem (14)
Lem (14)
Clef y clemont (11)
Lis y Reggie
Laura (17)
Paula (16)
Hikaru y Reiji (14)
Sara y Cress
Hilda (16)
Misako (15)
Luke (13)
Noé (13)
Rai y luka
Mitsuru (17)
Saya, maya (14)
Kenji y kenyi (11)
Szary y samantha
Crystal (17)
Édgar, zafiro, Samuel (15)
Ice y marina (12)
Albert
Camila (16)
Carol, Sarahi, Erik (9)
Max y Valery
Máximo (17)
Valeria y valentina (14)
Mahoro y Daniela (11)
Alexis y Meray
Alex (14)
Alexandra y Alexander (8)
Ethan, Liza, Flannery y candice
Zack y Alexis (16) Drake (15) vito y Leti (11), haruhiko y Hiruhiko (7)
Dizzy, J y Gardevoid
Ángela (17) jhon (16) diana (14) Atsuya y Shirou (14)
Crystal.
Kumiko, Akari (17)
Daigo (12)
Cristóbal y amy Ling (9)
Konnor
Arashi (17)
Rosa (16)
Emily/Brandon (15)
Cristofer (14)
Vali/Celia (13)
Soul (12)
Millie/Ana (11)
Ryu y Mayleen
Roy y Yui (15)
Maiko
Pearl (16)
Kage y hitomi
Atsushi, katora (17)
Nanao (12)
Zelda, Fumiko (7)
Masaki (14)
Yamabi
Carnet (17)
Yamato, link (15)
Hakuryuu y Andra (11)
Jack, lucario, lopunny, Gothitelle y María
Rika (17) Ángel (16) Lilith (15) y Rosi (10)
Joe y tristana
Joe (15)
Carla, zinnia (12)
Joel, darla (8)
N y sus musas
Jeanne (17)
Harmony, Michael (13)
Amore (9)
Kiyoshi (5)
Sam y Camila
Andrew (16)
Elesa, ryusei (15)
Yusei (12)
Caroline, Cere (7)
Alan y manon
Mairin (16)
Azusa y suzuya (14)
Midori, haley y Alain (12)
Sawyer y Aria
Elle y Shouta (15)
Helena (12)
Akane (10)
Sho y Megan (6)
Ahora con esto aclarado, respondo los comentarios…
Anghara Clockworker: Es una buena idea, el pensamiento de Ash en el futuro es un poco complicado de tratar y entender, pero el a su manera es fiel y ama a sus esposas, sobre Pearl, tal vez…pronto ya que todo va poco a poco aunque luego de este capítulo es que empieza lo realmente bueno, y sobre los gijinkas muy pronto se revelara si tienen una sincronización con alguno de sus pokemon y el uso de la fundación Éter ya lo veras.
El guerrero: si, la gran guerra pronto comenzara y si, te aseguro que si las cosas ya están difíciles con Ash, los legendarios y los gijinkas junto a sus pokemon nadie saldrá bien parado cuando a ellos se les unan los más de 100 descendientes.
El gear: Ash es muy cruel aunque también esta fastidiado de la actitud de Maiko, y sus hijos son un tanto parecidos a él.
Anon: Ash es cruel y como se vio, puede llegar a ser muy sádico en tanto que los legendarios son igual o más fuertes que antes; aunque no lo creas la poca bondad que existe en Ash, sale a flote más que todo con sus hijos.
Tsukihimeprincess: nya, si…Ash es muy vengativo y todos sus hijos se parecen en ese aspecto a su padre, aunque esa característica se puede apreciar más fácilmente en Red.
Lycox32: un poquito de romance puede que se dé entre el azabache y alguna de las que ahora están con (aunque el azabache no sea muy dado a eso)
Advertencia: muerte de personajes, escenas un tanto grotescas y traumáticas; palabras subidas de tono, y a partir de aquí empieza lo verdaderamente bueno.
Capítulo 28, resultado de los entrenamientos y superando deseos.
Sinnoh, isla hierro.
En la pacifica isla que alguna vez fue asediada por el equipo Galaxia y que ahora estaba en relativa paz se podía observar al guardián del aura de esta generación mientras se encontraba meditando a un lado de Riley se encontraba su fiel Lucario, un poderoso viento frio paso a un lado de ellos y en ese preciso instante ambos abrieron los ojos.
—Algo está mal, maestro…-dijo en su idioma el pokemon especialista del aura.
—Lo sé, sentí como alguien ha estado usando su aura para hacer cosas reprochables…-dijo con seriedad Riley mientras suspiraba.
Entrenador y pokemon cerraron los ojos mientras intentaban usando su aura al mismo tiempo saber en dónde estaba el responsable de todo.
La búsqueda era ardua y difícil debido a que estaba ennegrecida por la maldad que rodeaba al responsable, sin embargo la energía tuvo que ceder ante el conocimiento del guardián de aura de ese tiempo, aunque Riley desconocía el hecho de que cierto azabache que él conoció en el pasado era el responsable y que pagaría por ese acto al igual que Olympia.
Al final, humano y pokemon pudieron vislumbrar una serie de imágenes tan horriblemente precisas, que abrieron sus ojos debido al terror que estaban sintiendo mientras pequeñas gotas de sudor corrían por la frente del guardián del aura.
—Maestro…son una especie de mazmorras que están ocultas bajo la tierra. Son húmedas, frías, sucias-dijo con seriedad el pokemon.
—También es una especie de isla paradisiaca, aunque esa criatura no le había visto nunca…
Dijo con inquietud Riley, la criatura que suponía se trataba de un pokemon que había visto tenia cierto parecido a un Glameow solo que parecía de tipo fuego por su color rojo con negro.
—No he podido ver al responsable de esto…pero tendremos que encontrarle y derrotarlo-dijo el pokemon con algo de inquietud puesto que había sentido el aura de uno de su misma raza.
—Solo nos toca esperar…
Dijo con decepción el guardián a lo que su pokemon asintió con la misma resignación.
Kanto, Ciudad Carmín.
—Esta lluvia…
Comenzó con algo de inquietud el hombre de casi 21 años para dirigirse a la chimenea de la pequeña casa que compartía con su equipo pokemon, el peli plateado abrió una de las ventanas de la casa y sacando una mano dejo que esta sintiera esa poderosa lluvia que había comenzado hace solo unos minutos.
— ¿Qué has hecho padre?
Cuestiono ahora mientras pensaba en el creador de todo, luego de unos segundos negó con una sonrisa…podría ser que se preocupara por los pokemon debido a que ahora todo lo que estaba sucediendo en el mundo fuera literalmente una mierda y mucho caos, pero algo dentro suyo le decía y le hacía sentir que al final todo estaría bien.
—Creo que tienes razón, los humanos pueden hundirse en su inmundicia Konnor…
Dijo con calma una Lopunny la cual entro con un pequeño vaso de jugo a lo cual el hombre sonrió mientras se acercaba a su pokemon para tomar el jugo con sus manos.
— ¿Iremos a entrenar hoy?-dijo con una sonrisa la pokemon.
—No podemos hacerlo Hope…mejor ve a descansar junto a los demás pokemon, por el momento debemos prepararnos para lo que viene…
Mascullo con seriedad el hombre para mover un poco la cabeza y que la ventana se cerrara y las cortinas se corrieran para evitar que algún curioso observara hacia adentro.
Un suspiro salió de su boca para luego cerrar los ojos y dirigirse hacia su habitación con paso lento sin inmutarse por la torrencial lluvia, cuando finalmente abrió los ojos esbozo una sonrisa llena de malicia y sadismo.
—Así que los Rocket serán los primeros en caer…me agrada esa idea, esos malditos pagaran por todo lo que nos hicieron…
Dijo con un tono sumamente enojado mientras llegaba a su habitación, vio fijamente su cama y luego de haberse quitado la ropa se acostó en ella… lentamente levanto su vista hasta la pared que tenía enfrente observando la bella espada mandoble que poseía y que en el centro tenía un pequeño espacio de forma redonda.
—Ya quiero que empiece la fiesta, todos tendremos nuestra venganza…
Juro el joven con un tono venenoso mientras cerraba los ojos y comenzaba a recordar lo mucho que le debía al creador de todo a pesar de que eran casi cinco años los que no se veían.
Flashback.
Aterradores gritos se podían escuchar en ese cuartel secreto que estaba ubicado en alguna parte de Kanto.
Un hombre de cabellos castaños y ojos negros caminaba por el pasillo sin inmutarse por los gritos de todos los pokemon que sufrían…para el esas criaturas no eran más que simples experimentos, ese hombre esbozo una sonrisa torcida para luego abrir una de las muchas puertas.
—Giovanny…
Saludaron sus subordinados mientras metían a una Vaporeon en una jaula de acero reforzada, eso sería normal salvo por el estado en el que se encontraba la pokemon la cual tenía las patas totalmente hinchadas y con un tono ligeramente negro y sangre seca en todas ellas en tanto que de su cola solamente se encontraba la mitad derecha y le faltaba un ojo mientras que de sus aletas en la cabeza no quedaba nada.
— ¿Dónde está?
Mascullo con seriedad, esa pokemon al igual que un grupo conformado por todas las evoluciones de Eevee no tenían ninguna importancia para él, solamente existía un motivo por el cual no se había deshecho de ese grupo de pokemon evolucionados.
Esas pokemon era la principal manera que tenía de poder obligar a un Eevee muy particular que había capturado junto a las demás a que hiciera lo que él quisiera y de poder experimentar con el pokemon evolución sin que este pusiera muchos problemas.
—Quiero que me lo traigas…-ordeno con seriedad a lo que los reclutas en esa especie de sala asintieron para salir rápidamente.
El líder de la organización malvada sonrió con sadismo para sentarse a esperar, al cabo de unos minutos observo como sus esbirros le traían una jaula en la cual se podía escuchar gruñidos provenientes de su interior a lo cual el malvado líder se acercó con seriedad a la jaula por la pequeña rendija que había en el frente.
—Pequeña bestia…jamás pensé que tú pudieras llegar a adaptar tu cuerpo a la muestra de ADN que sobro del experimento de Mewtwo…
Hablo Giovanny con sadismo para observar fijamente al interior de la pequeña jaula y notar como unos intensos ojos de color amarillo oscuro le veían con mucha rabia mientras que pequeñas manchas de color azul metálico se podían ver en el interior.
—Te soltare debido a que hoy te toca experimentos…escúchame bien sucia bestia, si no quieres que las demás pokemon que traje junto a ti mueran, será mejor que tu hagas lo que yo diga sino las veras morir frente a tus ojos…como le paso a la Silveon aquella…
Dijo Giovanny con serenidad para luego soltar una carcajada seca y abrir la jaula en la que estaba el pokemon para posteriormente agarrarlo con violencia por la cabeza.
—Tus ojos no me gustan…se ven muy amenazantes, y vuelve a ser un Eevee no me gusta cuando estas en alguna forma evolucionada.
Ordeno con seriedad el líder para hamaquear al pokemon el cual no dejaba de alternar su mirada entre el responsable de los sufrimientos de sus compañeras evolucionadas junto a la muerte de su manada y de las jaulas en donde estaban sus compañeras.
Lo sabía muy bien, todas ellas estaban heridas y no sería raro que les hubieran lastimado de gravedad e incluso que les hubieran cercenado las patas.
En todas ellas ocurría lo mismo. Sabía que no estaban muertas, pero tampoco faltaba mucho tiempo para que eso ocurriera, escapar junto a ellas en el estado en que se encontraban era difícil y si las dejaba atrás todas morirían sin piedad alguna…ese día ese pequeño pokemon fortalecido por el ADN de la primera creación de Arceus se prometió a si mismo que al menor descuido las sanaría a todas y huirían juntos, todos esos pokemon habían pasado por tanto en tan poco tiempo al grado que sin saberlo tenían el mismo pensamiento, no confiarían en nada ni en algún pokemon o humano si lograban escapar con vida.
—"Mew, si de verdad existes ¿Dónde está tu divina presencia que no nos salva de este monstruo?"
Fue el triste pensamiento de una Glaceon la cual estaba encerrada en una de las jaulas metálicas del lugar.
Plano Ancestral.
—Padre…
Dijo algo inquieto el pequeño rosa mientras veía los crueles que podían llegar a ser los humanos con los pokemon, el pequeño rosa no podía creer la avaricia y sed de poder de aquella organización y más que todo del malvado líder, Arceus le miro de reojo unos segundos para luego regresar su vista a lo que ocurría en el mundo.
—Sabes que debemos esperar a ver si esos pokemon tienen la suficiente fuerza para escapar…
Dijo de manera seria el creador a lo que el pequeño rosa asintió no muy conforme.
— ¿Arceus de verdad crees que ese pokemon será lo suficientemente listo?
Pregunto una voz a su espalda, el creador se giró lentamente encontrando a un ser levitando de aspecto frio y tosco, el pokemon en cuestión era de aspecto humanoide con una cola de color morada que salía de su cuerpo mientras una túnica marrón maltratada ondeaba.
—Si tú lo pudiste hacer, ellos también deberían…
El dios pokemon finalizo con seriedad para comenzar a flotar lentamente hasta quedar frente a frente hacia donde estaba Mewtwo el cual le veía con seriedad.
—Veamos a que nivel esta la creación de los patéticos humanos cuyo objetivo es ser el pokemon más fuerte del mundo…
Dijo el dios pokemon con seriedad para enfocar los ojos hacia la nada y que dos pequeños portales aparecieran, a los pocos segundos dos pokemon originarios de Hoenn salieron rápidamente.
— ¿Nos llamaste padre?-dijo con calma un pokemon de tono azul el cual se encontraba flotando tranquilamente, a su lado estaba su hermana de color rojo y ojos marrones la cual veía con curiosidad a Mewtwo.
—Latios, Latias…quiero que peleen contra Mewtwo…-ordeno con seriedad la omnipotencia a lo que los mencionados asintieron mansamente.
— ¿Por qué ellos?
Dijo con seriedad Mewtwo, no quería despreciar a ambos legendarios de rango bajo pero últimamente había descubierto que su poder estaba a la par de los representantes de las regiones.
—Porque quiero saber cómo resolverías al pelear contra dos legendarios en sus formas mega…-dijo Arceus con seriedad a lo que el clon asintió algo inconforme.
—Vamos entonces…-dijo con calma Latios, un resplandor de varios colores le rodeo al igual que a su hermana, cuando ceso se pudo observar el símbolo de la mega-evolución junto a la nueva apariencia que ambos eones habían conseguido.
— ¿Ellos pueden mega-evolucionar?-dijo algo incrédulo Mewtwo, no esperaba el tener que enfrentar a dos legendarios en sus formas mega a pesar de que antes había podido vencer a los hermanos del clima en su forma tótem.
—Así es Mewtwo, y al parecer tú también puedes…un legendario en su forma mega, es imposible de vencer y esos tontos humanos de verdad se esforzaron tanto en crear al pokemon más fuerte que ni siquiera supieron que te dieron no una mega-evolución sino que tienes dos…
Explico Arceus con calma a lo que Mewtwo si bien se mantenía serio y calmado, estaba impresionado…no solamente podía manejar el poder de una forma mega, también tendría que lidiar con que podría mega-evolucionar a dos formas completamente distintas.
— ¿Quieres seguir luego de saber bien todo esto, Mewtwo?-dijo el dios con seriedad a lo que el mencionado le vio fijamente.
Poco a poco Mewtwo asintió, quería saber hasta dónde podía llegar su poder y quería ser aún más fuerte no solamente para que nadie pudiera volver a fastidiarlo sino también para ayudar a cierto azabache el cual había arriesgado su vida para que el pudiera escapar finalmente de Giovanny y gracias a esa persona los clones que él había creado finalmente podían hacer su vida como les pareciera mejor.
Unos días después.
Tenía que huir, eso era más que obvio…el pequeño Eevee de color blanco vio fijamente a sus evoluciones, estaban en un estado más o menos aceptable…podrían caminar y correr, aunque todavía se encontraban sumamente débiles debido a toda la tortura y la mala alimentación que tuvieron durante tanto tiempo de maltratos y oprobios.
Rápidamente la pequeña manada de pokemones empezaron a correr sin control alguno, cualquier lugar sería mejor que ese en donde estaba, todos vieron como delante suyo una gran cantidad de pokemon le esperaban.
Nidoqueen, Nidoking, Golem, Venomoth y Arbok lucían más que dispuestos a matarlos por su atrevimiento.
Más allá, pudo distinguir al responsable de toda esa situación bizarra y a su sequito.
Los odiaba…a todo ese grupo, los odiaba a ellos, al responsable del infierno en el que vivían, a esos poderosos pokemon que simplemente eran marionetas…vio a sus compañeras y todos asintieron, si iban a morir…por lo menos se llevarían a algunos pokemon con ellos.
Recordaba vagamente haber visto con anterioridad a un joven de cabellos azabaches y ojos de un extraño color miel hace mucho tiempo, en su interior lamentaba que no todos los humanos como fueran ese joven… ¿hace cuánto tiempo exactamente?… no lo recordaba, ya ni tenía idea del tiempo que había transcurrido, eran años de maltrato y sufrimiento y lógicamente…estos habían traído consecuencias…
Estaba muriendo lo sabía, veía fijamente a sus formas evolucionadas las cuales le observaban con tristeza…había sido una dura batalla, había logrado ganar pero lastimosamente las fuerzas tenían sus límites y ya no podía más…cuando sintió que eran sus últimos segundos vio con algo de alegría al responsable de esa situación bizarra quien estaba a pocos metros junto a algunos miembros de su equipo inconscientes en el suelo, mientras otros más le rodeaban…
— ¡Jamás olvidare esto MALDITO… recuerda bien que así me tome dos o tres vidas…pagaras por todo el daño que has hecho!
Alcanzo a sentenciar con las pocas fuerzas que le quedaban para finalmente ver a sus compañeras por última vez…veía su tristeza y sonrió levemente para luego poner una cara de asombro…delante suyo ya no estaban los causantes de su sufrimiento, estos habían caído en un profundo sueño, ahora estaba un ser de apariencia felina de color rosado y con una larga cola el cual le veía con algo de pena.
— ¿Me-Mew?-pregunto antes de que sus ojos se volvieran blancos.
Mew cerró los ojos y antes de que alguna de las pokemon que estaban allí una fuerte luz inundo todo…las pokemon veían con inquietud al pequeño rosa el cual se mantenía con la vista en la nada debido a que necesitaba la aprobación de Arceus para lo que estaba a punto de hacer, pero sabía que no había mucho tiempo, tenía que hacer algo YA si quería tener siquiera una oportunidad de cambiar las cosas.
Repentinamente lo increíble pasó, la luz estallo con mucha más fuerza y las pokemon desaparecieron, en tanto que el alma de ese pokemon se sintió arrastrada, hacia otro lugar, hacia otro cuerpo, donde durmió hasta el momento de despertar.
Plano Ancestral.
— ¿Dónde estoy?
Se escuchó ahora, un joven de aproximadamente 12 años abrió los ojos con pereza, al instante las imágenes de los terribles acontecimientos le llegaron a su mente de forma instantánea por lo que rápidamente se intentó levantar de la cama pero un ligero mareo junto a la confusión le hicieron caer ipso-facto al suelo.
—Estas a salvo por los momentos…-escucho una voz cerca de él.
—Yo no quiero estar a salvo, no lo entiendes…ellas están allá y posiblemente hayan muerto…-dijo con desesperación.
— ¿Al menos te has dado cuenta de los cambios que has sufrido?-dijo la voz con calma.
— ¿A qué te re-fieres?-dijo con nerviosismo el joven.
—Observa…-contesto la voz con calma.
Un destello ahora bajo su cara le llamo la atención, por lo que se vio fijamente… ¡esto no podía estar pasando!
Había quedado anonadado al ver a un joven completamente desnudo de cabellos platinados y ojos amarillos de piel completamente blanca, lo más raro de todo…era las orejas de Eevee variocolor que habían sobre su cabeza al igual que veía levemente la cola en forma de pincel de tono blanco que tenía detrás suyo.
— ¡Que me paso, y donde están las demás!
Grito ahora completamente aterrado, no podía creer que ahora estuviera en ese lugar que desconocía y como un ASQUEROSO HUMANO cuando su último recuerdo había sido la cosita rosada viéndole con pena aunque no sabía si había sido de verdad o simplemente una ilusión que había tenido antes de morir.
—Ellas están bien…viven si es lo que te preguntas-contesto ahora la voz a sus espaldas.
El joven se vio levantado por una energía de color rosada y termino levitando hasta ver frente suyo lo que parecía una especie de pokemon, jamás había visto a ese pokemon, el ser en cuestión era parecido a una enorme llama de color blanco con pezuñas doradas y un aro del mismo tono en su espalda junto a unos atemorizantes ojos verdes con rojo y negro.
El joven le vio fijamente, ese pokemon desprendía un aura de omnipotencia y poder más que descomunales…solamente había un pokemon capaz de tal hecho, solo uno podía tener el poder más que suficiente de que con cada respiración suya el universo y todo lo creado existieran como reflejo por la vitalidad de ese ser.
— ¿Arceus?-pregunto tímidamente.
El creador vio al joven, y se asombró ligeramente de que el joven comenzara a mover sus párpados. Las manos le empezaron a temblar hasta que, en un impulso, se cerraron. Después las abrió y estiró los dedos, como quien recuerda la forma de moverse.
—Despertaste al fin, has estado durmiendo por varios días…-dijo la omnipotencia de forma relajada.
— ¿Dónde están?
Dijo de forma desesperada, lo que no se espero fue que una Leafeon entrara y se quedara a unos metros alejada.
— ¿Forest estas bien?-pregunto el joven.
La pokemon de planta le vio y asintió con una gran felicidad y un leve sonrojo se formó en su cara al notar que el joven estaba completamente desnudo y podía ver perfectamente la anatomía de su cuerpo.
—Tenemos mucho que hablar…mejor ponte algo decente y come algo-ordeno el dios para que el joven callera al suelo de inmediato.
Fin del Flashback.
—Creo que ya recordé suficiente…-dijo Konnor con una sonrisa maquiavélica.
Oh, puede que hubieran pasado más de cinco años desde esos acontecimientos…pero el rencor y la ira que poseía seguían todavía a flor de piel, creciendo dia por dia…le debía mucho a Arceus y sus hijos, el grupo entero de bestias sagradas, los legendarios… el platinado estaba completamente dispuesto a matar a cualquiera que se le atravesara e interfiriera en sus planes… su meta y su deseo era uno solo, ver al menos a los comandantes Athena y Atlas retorcerse bajo sus pies mientras él los asesinaba de forma despiadada.
Alola, habitación de Ash.
En el cuarto de aquel serio azabache había un ambiente pesado y nadie decía nada mientras que el dios pokemon y los pocos pokemon que estaban allí se mantenían callados en tanto que Ash simplemente veía a Cyrus y los demás los cuales estaban sorprendidos por el terrible cambio en aquel joven que conocieron en determinado momento.
— ¿Tienen algo que decir?-grazno con seriedad Ash.
J, Cyrus y Junk se vieron fijamente…para todos era impresionante el gran cambio que había tenido aquel joven de corazón puro, los tres suspiraron para ver fijamente el pequeño plato con diversos tipos de frutas que había enfrente de cada uno.
— ¿Dónde estamos?-dijo con un leve tono de curiosidad Cyrus.
—Están en una isla…por los momentos estamos a salvo y ya les dije que solo comerán eso hasta que sus cuerpos se adapten de nuevo a la comida.
Contesto con seriedad Ash a lo que Cyrus y Junk se vieron y procedieron a comer en silencio los distintos tipos de frutas.
— ¿Cómo se llama este pokemon?
Dijo con curiosidad J mientras observaba al Rowlett de Ash la cual comía con mucha rapidez la gran cantidad de frutas que tenía delante de él, la cazadora había pensado de forma rápida que podría capturar a ese pokemon para luego venderlo por un alto precio al entender que ese pokemon era raro.
Junk y Cyrus se quedaron completamente estáticos al observar a solo unos metros cerca de ellos al pokemon creador de todo y padre de los legendarios, los dos comenzaron a sentir un escalofrió al sentir la intensa mirada del pokemon alfa, al grado de que ambos podrían jurar que podían sentir la sed de sangre que el dios tenia hacia ellos a pesar de que su rostro se mantuviera sereno y sin ningún cambio aparente.
Ash mientras tanto hablaba mentalmente con el dios pokemon el cual le preguntaba si no pensaba hacer nada contra la cazadora la cual al parecer no había dejado su pasado atrás, a lo que Ash negó con una sonrisa sardónica.
La cazadora se acercó lentamente al pokemon que ella pensaba ingenuamente que podría vender, y cuando creyó que podía ponerle las manos encimas aprovechando que el pokemon el cual poseía cierto parecido a una lechuza comía con mucha concentración, apenas acerco su mano sintió en la mano varias cortadas.
—No hagas eso J, mis pokemon detestan que algún humano los toquen…-dijo de manera seria ash.
J finalmente se atrevió a observar al serio azabache que le veía fijamente con sus aterradores ojos de color rojo mientras que el pokemon planta-volador se posicionaba en el hombro de su entrenador con unas cuantas plumas de sus alas en su pico en señal de que había atacado a J con su plumaje por haberla considerado una amenaza.
—Da igual, me iré de aquí y no hay nada que me detenga…
Dijo con seriedad la cazadora a lo que el azabache simplemente se limitó a observarla fijamente para luego tomar asiento en el suelo y que Rowlett reanudara con su comida mientras que Ash agarro unas cuantas bayas Aranja y comenzó a comerlas.
—Yo no te he dado permiso de salir de mi habitación, aunque adelante será divertido ver como lo intentas…
Exclamo Ash sin ninguna emoción en su rostro para luego ver fijamente a Cyrus el cual se le quedo observando con algo de miedo debido a que esos ojos rojos eran completamente aterradores.
—Esta será la última vez que me veas Ash…-dijo con seriedad J mientras se dirigía a la puerta.
—Allá tú. Dijo el aludido con calma mientras comía otra de las bayas –pruébalo si no me crees.
—Por supuesto que lo haré.
Dijo la cazadora mientras se acercaba a la puerta, en cuanto puso la mano cerca del pomo sintió una leve estática en el pecho pero no hizo caso, en cuanto su mano tocó el pomo, una increíble descarga en el corazón la hizo retroceder dando un chillido de terror puro y cayendo de rodillas, rápidamente la platinada puso una mano en su pecho debido a que estaba sintiendo como si su corazón estuviera a punto de estallar y también sentía mucha electricidad por todo su cuerpo, Ash se rió con mucha sequedad.
—Con eso aclarado, ninguno sale de mi habitación si yo no lo he dicho, ahora ustedes tres me pertenecen a mí y si quieren seguir respirando en este mundo o permanecer aquí y que no les regrese a ese lugar más les vale comportarse como lo que son…
Dijo Ash con una sonrisa macabra para levantarse y ver fijamente a los tres.
—Quiero esos platos vacíos para cuando vuelva, saldré un momento y no quiero nada de tonterías si quieren seguir en este mundo…y desde ahora les digo que mejor se preparen para que hagan actos terribles…
Dijo Ash con sequedad para desaparecer de su habitación.
Tan pronto el serio azabache desapareció, el líder del equipo Galaxia, la cazadora pokemon y el creador dieron un suspiro de alivio al notar que la presión del lugar se había acabado aun así por seguridad no se movieron de donde estaban debido a la atenta mirada del pokemon creador de todo.
Los tres se vieron fijamente, finalmente lo entendían…estaban frente a alguien que por lo poco que habían visto suponían que era aún más poderoso que Arceus y que simplemente permitiría que ellos vivieran hasta que dejaran de serle de utilidad.
Dos pregunta más llegaron a sus mentes… ¿acaso todos los pokemon habían dejado de confiar en los humanos siendo estos criaturas amables y gentiles aun a pesar de su poder? Y la otra fue el inquietante hecho de que aquel joven había comido bayas como si nada.
Invernadero.
—Honestamente pienso que deberías hablar con el…si no ocurre nada, aquí estaré esperando una oportunidad
Dijo con calma un joven de diecisiete años moreno a mas no poder de ojos y cejas negras al igual que su cabello con algunos detalles de color rojo en forma de flamas a los lados y al frente de su cabeza el cual solo llevaba un collar y unos pantalones dejando al descubierto su perfecta musculatura.
— ¿Crees que no se enojara por todo esto Kiawe?- dijo con calma Manon a lo que el aludido negó con una sonrisa divertida.
Manon suspiro pesadamente para ver todo a su alrededor, ese lugar era básicamente una gran casa, todo allí estaba perfectamente adecuado para que los pokemon de todos pudieran vivir en calma y armonía, actualmente una gran jauría de distintos tipos, razas y regiones de pokemon habitaban ese lugar durante las noches ya que en el día por lo general estaban con sus entrenadores, todos habían acordado que dejarían que sus pokemon se mantuvieran fuera de las esferas el mayor tiempo posible antes de volver al mundo debido a que cuando eso pasara muy poco tiempo permanecerían afuera al menos que fuera alguna batalla, concurso o presentación.
—Sabes Manon, he estado hablando un poco con los demás y pensamos irnos con ustedes a conocer las demás regiones…-dijo el moreno con calma.
—No es necesario…-dijo de manera nerviosa la peli-roja… sabiendo bien de sobra que luego que volvieran no tendrían tanto descanso.
—Si lo es, los demás y yo hemos decidido que queremos conocer el mundo del cual todos provienen y ayudarlos en su objetivo, por nuestro amigo y por ustedes
Dijo con calma Kiawe a lo que Manon sonrió levemente, ambos se vieron unos minutos para luego enfocar su mirada en la gran cantidad de pokemon que corrían libremente, unos metros alejados de ellos, Bonnie se encontraba jugando con uno de sus pokemon más recientes.
—Haz unas burbujas mucho más grandes…
Decía con mucho entusiasmo la joven y con una alegría que le hacía parecer ser la misma niña inocente que era antes de haber sido raptada.
Bonnie jamás sabría que ella estaba viviendo una gran mentira ni que solo momentos antes de morir ella despertaría debido a todo el daño psíquico que había sufrido, pero en cuanto a todos los que estaban junto a ella la rubia creía que eran sus amigos y no los responsables de que estuviera en estado de extrema preocupación su verdadero hermano y también de que su verdadero padre hubiera intentado suicidarse varias veces.
— ¿Qué pasa Bonnie?-dijo con calma la pequeña leona marina mientras una burbuja salía de su nariz.
—Te quiero mucho Marine-mascullo con alegría la rubia para abrazar con fuerza a la pokemon y luego fijar la vista hacia donde estaba Kiawe y Manon.
El moreno susurro algo al oído de su acompañante a lo cual la de cabellos rojos se sonrojo para luego negar rápidamente, posteriormente el moreno se dirigió hacia donde estaba su Charizard el cual se encontraba peleando contra el de su amigo azabache, ambos pokemon se detuvieron al verlo…en ese preciso momento apareció Ash con una aura oscura rodeándole pero ninguno de ellos se inmuto.
— ¿Te molestaría una pelea usando las mega-evoluciones?-le pregunto de manera calmada el moreno, quería tener una verdadera batalla contra el Charizard del azabache.
Ash simplemente le miro unos momentos para luego asentir con desgane.
—Solo una pero más tarde, sin movimientos Z y entre nuestros Charizard en el campo que está en la parte trasera de nuestra casa…-dijo el azabache de ojos sangre a lo que el moreno asintió feliz.
—Te espero luego para esa batalla…-dijo Kiawe con calma a lo que Ash simplemente asintió con desgane.
—Charizard, luego debemos recibir a alguien que tú ya conoces, espero que me acompañes a recibir a N…-grazno Ash con seriedad para ver al inicial volador de su región.
—Por supuesto Ash, no te preocupes yo te acompaño a recibirle…-dijo con algo de enojo Charizard para lanzar al cielo un poderoso lanzallamas que resulto ser de color azul.
El azabache asintió conforme y cerró los ojos para enfocarse en su objetivo, al cabo de unos segundos pudo sentir el aura de los pokemon que buscaba por lo que rápidamente comenzó a levitar dejando al resto de sus compañeros allí.
—Vuelvo luego Manon, iré a hablar con los demás…-dijo con calma Kiawe a lo que la aludida asintió.
Manon suspiro con pesadez para luego ver fijamente el hermoso cielo que se podía ver…tal vez quizás ya era tiempo de dejar el pasado atrás y empezar a tener una relación con alguien, de todas maneras se había vuelto alguien sumamente deseada y posiblemente no volvería a ver a Alan en la vida.
Aunque lo viera… ¿Qué le diría? El aunque no sabía la verdad tenía parte de la culpa pero al mismo tiempo no…la peli-roja no fue capaz de pensar en nada mas al ver como un legendario de Hoenn de color azul se acercaba hacia ella con lentitud para no asustarla.
—Hola Latios…-dijo con calma la chica para que el aludido sonriera.
—Manon… ¿puedo?-dijo de forma respetuosa el ser azulado para luego ver como la chica asentía y sin más puso con cuidado su cabeza en las piernas de la joven.
— ¿De verdad sufriste todo eso que me has contado a manos de la tal Bianca?
Dijo Manon con calma mientras acariciaba con delicadeza el cuerpo del eon el cual suspiraba de gusto al sentir esas manos tan delicadas acariciando su espalda y sus alas las cuales estaban al igual que su cuerpo en el pasto del lugar, el eon simplemente asintió con desgane para ver a su aliada directamente a los ojos.
—No la perdonare…esto solíamos hacerlo antes de que pasara todo, ella mando todo a la mierda por estar obligando a Latias a pelear contra Giratina…si mi hermana no la mata yo mismo lo hare
Expreso con mucho odio en su voz el eon…Latios estaba sumamente enojado y razones de sobra tenia, el sacrificio que él había hecho para salvar su hogar simplemente se había ido a la basura junto a la amistad de su hermana y el con Bianca, y la vida de miles de personas y pokemon por el simple hecho de que su amiga había robado la joya alma y la había usado como una manera de chantaje hacia Latias.
—Te entiendo Latios, es difícil estar en contra de la persona que amabas-dijo con seriedad la de cabellos rojos.
—Exacto, antes sentí algo por ella…pero ahora siento solo una gran rabia para ella, además estoy comenzando a enamorarme de ti-dijo el eon con calma para ver a la chica a los ojos.
—Latios, yo…agradezco que me estés ayudando en mi recuperación, pero amo a otro y estar contigo solamente esperando poder corresponderte solo te haría más daño y no sería justo…-dijo con un leve rubor la joven.
—Lo sé, pero aún hay algo de esperanzas…-dijo con leve alegría el pokemon para volver a acostarse en su cómoda almohada y cerrar los ojos.
Manon suspiro con desgane para luego reanudar su labor de acariciar las alas y espalda del pokemon, rápidamente viro la mirada hacia donde estaban algunos de los pokemon de todos entrenando, jugando o descansando…a lo lejos pudo distinguir a Chespie y sus demás pokemon; quizás si ya era hora de pasar la página y ver hacia el futuro.
En ese tiempo había tenido la ayuda del moreno y de Latios junto a la de Crystal, aunque la reservada mujer no le decía por qué lo hacía, tenía una idea muy clara del motivo…Analizando en retrospectiva todas las charlas que había tenido con la azabache; ambas compartían un mismo trauma, un mismo proceso de sanación, las mismas dudas y conflictos.
Manon suspiro pesadamente, buscaría a Alan y cuando pudiera le aclararía las cosas, no podía seguir pensando en el tal vez…era de vital importancia aclarar todo y si con Alan no tenía esperanzas, debería decidir entre el moreno o el pokemon.
La pelirroja con la mirada enfocada en la nada se mantuvo unos momentos más acariciando las alas y espalda del eon hasta que sintió como unas garras le rodeaban con delicadeza las piernas por lo que viro rápidamente hacia el pokemon.
La respiración calmada, la ausencia de los suspiros calmados y los ojos cerrados le confirmaban las sospechas…Latios se había quedado dormido usándola a ella como almohada y ya no podría moverse sin despertarlo, por lo que lo único viable seria permitirle dormir así hasta que despertara, sin más opciones recostó su cabeza en el pasto y sin darse cuenta se quedó dormida al igual que el pokemon psíquico.
Ash simplemente levito durante algunos minutos durante el trayecto se encontró con algunos de sus pokemon a los cuales se limitó a acariciar un poco para luego seguir con su trayecto, a estos no les importo debido a que todos ya habían decidido seguir a su amigo hasta el averno si era necesario sin importarle en lo más mínimo las consecuencias y los actos terribles que realizarían…Ash luego de llegar a un pequeño rincón un tanto apartado pero en el que había una especie de laguna pequeña pudo divisar a los pokemon que buscaba.
—Ariados, Crobat, Drapion y Salamence…-llamo Ash sin ninguna emoción en su rostro a lo que los mencionados se acercaron.
Los cuatro pokemon vieron fijamente al azabache el cual simplemente hizo aparecer cuatro esferas las cuales se acercaron a las criaturas quienes gruñeron un poco.
—Regresen…
Les ordeno con seriedad a los pokemon los cuales asintieron y entraron a sus respectivas esferas, Ash simplemente esbozo una sonrisa maliciosa para luego desaparecer con las pokebolas en sus manos.
Habitación de Ash.
— ¿Qué vamos a hacer entonces?-dijo con seriedad J.
—Tengo algo que darles…-dijo con seriedad el azabache luego de aparecer para ver a quienes había logrado traer de vuelta.
— ¿De qué se trata?-dijo con seriedad J.
—Desde ahora ustedes harán lo que yo les ordene, si lo hacen les aseguro que no volverán a ese lugar tan deprimente…
Dijo el azabache tan calmado como si estuviera hablando de cosas banales a lo que los tres se tensaron y ahogaron un gemido, los tres se miraron fijamente…definitivamente todos ellos ahora sí que pagarían caro todas sus maldades.
—Bien, desde ahora J…tu nombre será Jana-dijo Ash con seriedad para que tres de las esferas que estaban en su mano levitaran hacia la aludida-estas son tuyas…creo que te será de ayuda verles de nuevo.
La cazadora asintió con seriedad para liberar a los pokemon que yacían en las esferas, el haz de las tres era el clásico rojo con negro, al poco tiempo las luces tomaron forma hasta mostrar a los compañeros que ella conocía bien.
Apenas los tres pokemon abrieron los ojos una poderosa onda se pudo sentir por el lugar, J simplemente estaba asombrada…no podía creer que sus antiguos pokemon se hubieran vuelto tan fuertes y con esa aura tan amenazante a su alrededor, los tres pokemon enfocaron bien la vista y al ver a su antigua entrenadora el tiempo se congelo.
Los cuatro se miraban fijamente, Jana simplemente no aguanto más y corrió a abrazar a sus pokemon los cuales estaban felices debido a que después de mucho tiempo sucedía lo que siempre desearon.
— ¡Salamence, Drapion y Ariados…ha pasado mucho tiempo!-dijo con lágrimas en los ojos Jana a lo que sus tres compañeros asintieron con mucha alegría.
Ash y Arceus al igual que los pokemon que estaban en esa estancia simplemente se mantenían tranquilos mientras la platinada lloraba sin cesar al sentirse libre de un gran peso en sus hombres y las dudas que la carcomían.
Después de mucho tiempo de sufrimiento se sentía feliz al ver a sus únicos amigos del pasado, ahora lo único que de verdad importaba era ese momento, ya todos tendrían un largo tiempo para aclarar distintos asuntos.
—Cyrus…-dijo Ash con seriedad- prepárate, vas a realizar la parte para la que fuiste regresado…mi plan es sencillo.
El hombre de cabellos azules vio fijamente al azabache y comenzó a negar con una sonrisa petulante, lo próximo que el malvado líder de los Galaxia sintió fue estar arrinconado contra la pared y a un serio Ash sujetándole firmemente por el cuello sonriendo insano mientras que en su hombro estaba la pequeña Rowlett con una risa burlona.
—Oye Ash… ¿luego puedo ir a dormir un rato?-pregunto con calma Rowlett a lo que Ash le vio y asintió débilmente para luego enfocar de nuevo su vista en Cyrus.
—Rétame y veras lo que te pasara…recuerda bien algo Cyrus, tú y los demás no harán nada si yo no se los he ordenado…
Dijo con seriedad Ash, el de cabellos azules le vio fijamente e intento poner una mano sobre el agarre del azabache para posteriormente soltarse pero al percibir los pensamientos del malvado hombre los ojos de Ash brillaron de rojo y Cyrus sintió como su cuerpo dejo de responderle.
—Intenta golpearme si puedes…-dijo con burla Ash.
Cyrus apretó con tanta fuerza los dientes de la rabia que pensó por unos momentos que no sería raro perder alguno, cuando sintió como el azabache soltó su agarre rápidamente intento pegarle una patada pero su cuerpo simplemente se negó a obedecer a su mente y en lugar de mantenerse de pie, en pocos segundos el peli-azul estaba sentado en el suelo.
—Escucha Cyrus y que no se te olvide…más les vale que no olviden esto…sus cuerpos están bajo mi control, ahora soy su amo, y deben obedecerme
Dijo de manera sardónica el azabache a lo que Cyrus y Junk simplemente bajaron la cabeza en señal de sumisión.
—Bien, entonces luego les explicare lo que quiero que hagan, tengo algo que hacer…encontraran algo de ropa y hay suficiente espacio para los tres y espero no encontrar desastres, volveré pronto
Grazno con seriedad Ash para luego desaparecer junto a Arceus y los pokemon con excepción de Salamence, Drapion y Ariados.
Kalos, Pueblo Crómlech
—Y esa es la razón de porque nuestro amigo está sumamente molesto…
Dijo con seriedad Teres mientras caminaba con calma, a su lado Edgar asintió con calma mientras seguía caminando, ambos se encontraban hablando en susurros debido a que delante de ellos se encontraba Atsushi sumamente enojado e insultando en su interior a todos los del equipo Flare.
— ¿A dónde dijeron que debíamos ir?
Pregunto ahora con calma Carnet mientras iba al lado del peli-violeta que estaba delante de todos, cerca de los demás chicos se encontraba Katora la cual por dentro también estaba enojada debido a que podía entender el enojo de su mellizo.
—A la ciudad Neo-luminalia…
Le contesto de manera seria Atsushi, sabía bien que todo lo que habían vivido cuándo solo eran unos bebes no era culpa de sus amigos y los demás, los únicos responsables de todo…era la malvada organización Kalosiana…ahora que estaba allí sí que iba a disfrutar despedazar y matar a todos los miembros que pudiera por todo lo que había sufrido.
— ¿Puedes decirme que tiene tan molesto a tu hermano?
Dijo con amabilidad Edgar a lo que Katora le observo con algo de duda.
—Es muy fácil, Edgar no puedo creer que no te hayas dado cuenta de que la edad de nuestro amigo y primo no es la que debería ser…
Comenzó a decir el moreno pero fue callado cuando una Shuriken paso a un lado suyo a lo que miro hacia adelante y vio fijamente a un recluta de los Flare que estaba caminando, ahora lo entendía, miro rápidamente a la peli-violeta la cual estaba apretando los puños debido a la rabia que estaba sintiendo.
—Atsushi…
Dijo con calma Edgar, lo menos que quería en ese preciso momento era ver como su amigo demostraba que era hijo digno de su padre, el aludido le miro y aunque sabía que se estaba arriesgando no iba a perderse esta oportunidad, por lo cual cerró los ojos y las sombras se tragaron a los demás.
—Lo lamento chicos, pero esto no me lo pierdo…
Dijo con seriedad el joven para comenzar a caminar hacia donde estaba uno de los responsables de todo su sufrimiento, el joven vio fijamente al recluta para que luego una de sus pokebolas se abriera y saliera el haz de luz negro con rojo hasta que una Zoroark saliera de allí siendo su único cambio que era variocolor y se veía muy poderosa además de que en su cintura estaba una banda Focus.
—Vamos a divertirnos un rato, mi pequeña Zuki…
Dijo con una sonrisa sardónica el joven a lo que la pokemon asintió contenta para que luego ambos verán a su objetivo y se acercaran lentamente.
Kalos, Ciudad Neo-Luminalia.
—No puedo creerlo…-dijo Teres asombrado.
— ¿Qué es lo que sucede con ustedes?-dijo con calma Edgar para tomar con delicadeza una de las manos de la peli violeta.
Katora suspiro con desgane para luego tomar todo el aire que podía en sus pulmones y pensar bien que palabras diría, cuando se sintió lista comenzó a hablar.
—Como sabes nosotros somos diferentes a ustedes, todos tienen la edad cronológica y biológica correcta…claro algunos tienen inteligencia y fuerza superior al promedio que deberían tener a su edad, pero eso está aclarado debido a las habilidades que poseen…pero en nuestro caso, el haber sido sometidos tanto tiempo a experimentos
Comenzó a explicar la de cabellos violetas pero una señal de Teres le hizo callarse.
—Para resumir, ellos son unos adultos de más de veinte años encerrados en esos cuerpos de jóvenes por culpa de los Flare….
Dijo el moreno con calma para ver a sus compañeros los cuales asintieron, ahora más que nunca tenían motivos para unirse a sus padres y vengar todas las afrentas cometidas.
—Crees que estará bien nuestro amigo?-pregunto Edgar mientras veía a Teres.
—Para ser honesto, yo me preocuparía más por el pobre pendejo de los Flare que vimos…
Respondió el moreno de manera seria a lo que los demás asintieron.
Kanto, Ciudad Azafrán.
— ¿Estaremos a salvo por los momentos?-dijo algo preocupada Marina.
—Por supuesto que sí, Red ganara algo de tiempo…
Dijo con calma Zafiro, todos asintieron y comenzaron a caminar ni bien habían caminado unos pocos metros cuando el malestar se hizo presente.
—Hermano, debemos parar…-dijo Marina algo preocupada.
— ¿Por qué?-dijo con algo de curiosidad Alain el cual era uno de los que iba delante, cuando miro a los demás observo a dos de sus compañeros desmayados en el suelo.
—Daigo y Cristóbal…
Dijo con algo de preocupación Zafiro mientras observaba a los aludidos los cuales yacían inconscientes en los brazos de Clemont y Kita quienes estaban intentando que los desmayados abrieran los ojos.
— ¿Qué les paso?
Dijo algo asustado Clemont, el peli-azul puso rápidamente un dedo en la frente de su compañero inconsciente y usando un poco las habilidades heredadas por su padre entro a la mente del platinado, luego de unos segundos abrió los ojos notando un terrible detalle.
—Nuestro nacimiento y futuro depende de nuestros padres…debemos asegurarnos que nada malo les pase a ellos…
Dijo el peliazul con parsimonia y algo de inquietud.
—Eso ya lo sabemos muy bien, para eso nos mandaron nuestros padres…-le rebatió Zafiro con algo de enojo.
—Tú no lo entiendes bien, nuestro futuro depende de nuestros padres aunque debemos cambiar algunas cosas y procurar que ellos no mueran, los que cayeron en ese estado son nuestros primos y compañeros de parte de tía Crystal, si ella muere ahora…ninguno podrá nacer
Soltó Clemont con algo de miedo a lo que todos los presentes finalmente asintieron, debían evitar que sus padres se separaran a toda costa o ellos simplemente desaparecieran como si nunca existieran.
Kita simplemente tenía algo de miedo aunque no lo admitiría, puso rápidamente la mano en la frente del pequeño Cristóbal quedando anonadado al sentir como el cuerpo estaba desapareciendo poco a poco al igual que Daigo.
Marina abrió los ojos como platos… ¡eso no podía estar pasando!
—¿Qué haremos?
Dijo algo inquieto Clemont mientras interiormente se decía mentalmente que pronto tendría que ir a hacerle una visita a alguien conocido como Max Balance y asegurarse bien de que el muy bastardo no pudiera interferir entre sus padres.
—Lo único que espero es que Red gane algo de tiempo…-dijo Kita con calma.
—Esperemos que regrese luego…-finalizo con seriedad Zafiro.
Isla Canela.
—Así que a este oscuro secreto te referías papa…-dijo con calma Red.
El azabache caminaba rápidamente por el gimnasio del líder Blaine, detrás suyo Pika y Aero rogaban que no fuera demasiado tarde, entrenador y pokemones pensaban que si bien el clon tenía sus motivos para hacer esa acción, aun no era el momento de que la masacre comenzara y era su deber ganar tiempo para sus amigos y tratar de que gente no muriera por los momentos…ese era el deber de su padre, sus madres y los demás progenitores de sus amigos junto a sus pokemon y los legendarios cuando la guerra comenzara.
Red esperaba poder darle una buena pelea a Mewtwo, sin tener que llegar a causarle demasiadas heridas o revelarle quien era su padre ya que al hacerlo estaría en problemas, una gota de sudor bajo rápidamente…en momentos como ese, era difícil ser el único de sus hermanos en nacer con el poder absoluto…
Por su edad y por ser tan joven no podía usar al máximo todo su poder, poco le importaba ya que con menos de dos décadas de vida, era aún mucho más fuerte que Rosa…siendo esta la única de los Kurai Rida que podía manejar los dieciocho tipos elementales a pesar de su gran desgaste de energía, por lo cual la chica solo entraba a pelear en momentos críticos.
—¡Detente Mewtwo!-grito Red con enojo luego de haberle metido una fuerte patada a la puerta la cual salió volando aplastando a uno de los científicos que estaba agonizando.
— ¿Quién eres tú, mocoso?-dijo con seriedad el clon mientras se acercaba hacia aquel joven con sus ojos brillando en azul.
Red vio como ese pokemon de aspecto tan frívolo se acercaba con una posición claramente amenazante, aun así eso no le importó debido a que a final de cuentas ese pokemon que se hacía llamar el más fuerte del mundo seguía siendo uno de los legendarios de su padre y como tal al igual que los pokemon de nivel normal o los Pseudo-legendarios de Ash, Mewtwo le debía respeto a los descendientes de quien el consideraba su mejor amigo.
Y para el azabache el haber crecido junto a sus hermanos y hermanas junto a su padre y ver todas las crueldades, masacres y torturas que cometía, había afectado de cierta manera su salud mental al igual que el resto de sus hermanos, todos ellos en cierta manera estaban un poco locos y a todos poco le importaba lo que dijeran los humanos de su padre ya que cuando este se encontraba con sus hijos demostraba que podía llegar a ser un buen padre.
—Soy Rojo…-dijo el azabache de ojos rojos para ver de reojo a Pika y Aero los cuales asintieron.
—Siento algo especial dentro de ti…veamos de que se trata…
Dijo con seriedad Mewtwo, al instante una esfera de energía oscura se formó rápidamente en una de sus manos la cual se notaba increíblemente poderosa y luego esta fue arrojada hacia Red el cual simplemente se movió de manera rápida hacia a un lado.
—Muy lento Mewtwo…
dijo con algo de burla Red para moverse aún más rápido y de forma certera atacar al clon con uno de sus pies en el cual concentro rápidamente una cantidad decente de fuego, lo que el azabache no espero fue que su ataque se viera detenido por una barrera de color verde.
—Eso es lo que esperaba…-sonrió con sorna Red para lanzar hacia el ratoncito eléctrico un cristal de color amarillo el cual fue atrapado rápidamente quedando entre los dientes del ratón eléctrico de Kanto.
—Al parecer te he subestimado, no me contendré por nada del mundo…-mascullo con seriedad el clon a lo que Red asintió con algo de felicidad debido a que sabía bien lo que venía.
—Eso es lo que espero Mewtwo, pelear junto a mis pokemon contra el que es conocido como el pokemon más fuerte del mundo…-agrego Red con parsimonia para cerrar los ojos y que varias copias suyas aparecieran por todo el lugar.
Mewtwo a pesar de que mantenía su rostro frio, de verdad estaba impresionado por las capacidades que ese joven estaba demostrando…rápidamente levito para poder esquivar una gran fisura que se estaba formando en el suelo debido a que su rival rápidamente había puesto uno de sus pies en el suelo.
Red comenzó a levitar también junto a sus copias para evitar quedar atrapado mientras que Pika estaba en el lomo del pokemon fósil.
El clon rápidamente se dirigió al joven mientras en su mano había una pequeña cantidad de fuego, Red recibió el puñetazo logrando solamente retroceder unos centímetros para luego sentir un ardor.
—Esta quemadura no es nada Mewtwo…
Dijo de forma fría Red para juntar sus manos y que varias estrellas salieran rápidamente hacia el clon el cual recibió el ataque si bien había sido fuerte no le hizo mucho daño.
—Eres fuerte chiquillo… ¿Quién eres y como sabes quién soy?-dijo levemente frustrado el clon por el hecho de que al parecer el joven había bloqueado su mente…cosa que solo podían hacer los gijinkas con habilidades de varios tipos elementales mientras pensaba en quien podría ser el padre de ese joven ya que solamente pocas personas conocían su existencia.
—Pobre Mewtwo…solamente alguien se compara a lo que yo sé de ti, ahora deja de fastidiar a esta gente…a mi padre no le gustaría saber que tu dejaste malherido a su hijo ¿o sí?-cuestiono con seriedad el azabache dejando desconcertado al clon.
— ¿Tu padre has dicho mocoso?-interrogo el aludido mientras veía fijamente a Red.
El azabache sintió como por segunda vez el clon intentaba entrar en su mente para luego desbloquear un poco sus recuerdos y permitir que el pokemon observara las pocas cosas que él consideraba adecuadas para luego ver fijamente a Pika quien estaba en el suelo el cual asintió y comenzó a imitar los movimientos de su entrenador al mismo tiempo que el cristal en su boca se ilumino.
— ¿Eres hijo de mi amigo?-cuestiono con seriedad el clon mientras veía al azabache…lo que le vio solamente le preocupo al ver la enorme cantidad de energía eléctrica que había acumulado en solo unos segundos el ratón de Kanto.
— ¡Toma esto!
Dijo con orgullo Pika en el mismo momento que su entrenador soltaba un poderoso puño al aire siendo imitado por el pokemon.
Una poderosa esfera de electricidad se dirigió hacia el clon mientras arrasaba todo a su paso.
PAM
La potente explosión había terminado con las vidas de las pocas personas que habían presenciado todo eso en medio de su agonía, Red en su interior se lamentó pero aun así los daños colaterales eran mínimos y así nadie podría revelar su existencia…aunado a eso el único que de verdad importaba, era el líder el cual él había teletransportado a otro lugar rápidamente.
Mewtwo había retrocedido algunos centímetros más que la anterior vez, en su cuerpo había una pequeña cantidad de humo saliendo…ese ataque Z había sido extremadamente poderoso y si bien no tenía muchas heridas debido a que solo había sentido como si le hubieran dado un ataque poco efectivo había sido afectado por la parálisis.
Red simplemente guardo a Aero en su esfera y vio de manera severa al clon a lo cual el pokemon se asustó levemente…esa era la misma mirada de su amigo... la de alguien que no dudaría en venderle su alma a Giratina e Yveltal a cambio de venganza contra el pobre pendejo que le había hecho daño.
—Te reto Mewtwo, si me alcanzas…te diré todo-dijo Red para abrir el pequeño bolso que tenía y que Pika entrara en él.
El clon asintió no muy conforme por eso, pero si quería más información tendría que aceptar eso.
Red se preparó y salió corriendo a una velocidad inhumana de allí, mientras que Mewtwo levito rápidamente y le lanzaba poderosas bola sombras o auras esferas las cuales eran perfectamente esquivadas, tan pronto red llego al exterior viro hacia el clon.
—Mi padre es Ash…-susurro al clon en el oído el de ojos rojos al volver a correr y lanzarse rápidamente al agua para posteriormente desaparecer.
—Interesante…-dijo asombrado el clon ya que al parecer había encontrado al responsable de la anomalía en Kanto, al segundo el también desapareció para seguir el aura del joven y poder conocer sus intenciones.
Hoenn, sede de la batalla de la frontera.
—Esto me recuerda tanto a mama…
Dijo con calma Destra mientras caminaba, a su lado Hana caminaba totalmente fascinada por ver ese lugar tan majestuoso.
—Recuérdame algo, luego de todo…se realizó esto ¿verdad?
Dijo con entusiasmo la azabache a lo que la de cabellos lilas le sonrió entusiasmada.
—Así es hermanita, todo esto paso luego de aquello…mejor vamos, no…
Comenzó a decir con calma la joven cuando una sensación de miedo recorrió todo su cuerpo, miedo debido a que podía sentir que ella estaba cerca y que pronto la verían junto a su acompañante, rápidamente pensó en una solución y algo arriesgado por su mente por lo que empujo a su amiga a uno de los oscuros callejones que había allí.
—¿A dónde vamos?-dijo con inquietud Hana.
—Hermanita, hagas lo que hagas…no nos podemos dar el lujo de que nos vean, así que…perdóname por lo que hare…
Dijo Destra con fuerza para luego abrazar a su hermana de crianza y desaparecer ambas rápidamente hacia otro lugar.
Ambas desaparecieron en el momento justo, o tal vez no tan justo debido a que habían sido observadas por Scott segundos antes el cual estaba caminando hacia las instalaciones de la pirámide de la frontera.
El castaño de lentes oscuros estaba sorprendido, jamás imagino ver semejante evento por lo que rápidamente comenzó a caminar hacia su destino.
Kalos, Ciudad Shalour.
Alan suspiro con desgane, frente suyo se encontraba una computadora en la que se podían observar unas cuantas imágenes pertenecientes a unos pokemon recién descubiertos.
— ¿Dices que estos son de una lejana región?
Dijo el azabache con molestia, el ex campeón asintió con seriedad a través de la pequeña pantalla del Dexnav del reciente campeón.
—Recuerda bien Alan, debemos prepararnos bien para el torneo que se iniciara en unas pocas semanas…
Dijo con calma Steven para luego ver fijamente al azabache.
—Me gustaría poder ayudarte a buscar a Manon, pero tengo mucho trabajo con Tristana y los demás campeones.
—No te preocupes por eso… ¿estas realmente seguro de que ellos asistirán al torneo?
Grazno Alan sin ninguna emoción.
—Lo harán, al ser el campeón su profesor, aunque sea un pequeño grupo de entrenadores de la nueva región lo harán…
Dijo Steven con calma para finalizar la llamada, Alan suspiro pesadamente para observar fijamente las imágenes de los pokemon que recién habían sido descubiertos.
—Manon, la única esperanza es que tu estés en ese lugar…aunque todos digan que tu estas muerta o que nunca exististe, sé que en alguna parte estas viva
Finalizo el azabache para dirigirse a su habitación. Afuera llovía fuertemente mientras Alan miraba desde su ventana el cielo que estaba tan oscuro como su corazón en ese momento.
—Manon-susurro sin ánimo en su voz-¿Qué tengo? ¿Qué tengo aparte de mi reciente título y a mis pokemon?
Susurro para sí mismo alejándose de la ventana y metiéndose en la cama. No tenía nada más… el profesor que siempre le había ayudado y era como un padre para él estaba en coma y pronto seria desconectado, Lysson lo había rechazado y le había dicho que si manon había huido era por culpa suya, los amigos pokemon que él conoció cuando estuvo con el profesor de su región todos al igual que Sophie y Cosette habían muerto de manera terrible excepto por Garchomp y quien le acompaño por un periodo corto de tiempo estaba desaparecida.
El azabache suspiro con desagrado, hace algunos días no dormía bien debido a una pesadilla constante que siempre tenía, debido a ese terrible sueño todas las madrugadas se levantaba gritando y algunas veces todo sudoroso al recordar la última parte.
Recordar el cómo la mitad de un cuerpo femenino caía al suelo para que posteriormente los pocos pedazos de una boina verde y algunos cabellos rojos junto a un ojo quedaran a un lado del cadáver y cerca observara algunas mitades más de lo que suponía eran cadáveres de humanos y pokemon lo estaba trastornando lentamente.
Kalos, Ruta 17.
— ¿Qué piensas hermano?-dijo con calma Ruby mientras guardaba sus lentes.
—No sé cómo estará Silver, pero puedo sentir que ya conoció al donante de esperma y está comenzando a devolverle el favor…
Dijo con una sonrisa entre picara y maliciosa Gold a lo que Ruby simplemente desvió los ojos un tanto fastidiado para seguir caminando con calma.
— ¿A dónde vamos?-dijo Gold luego de unos segundos de incomodo silencio.
—A la ciudad en donde comenzara el entretenimiento…allí nos reuniremos todos-le respondió Ruby luego de haber meditado bien su respuesta.
—¿Crees que papa este bien?-pregunto Ruby para ver a su hermano.
—De hecho yo me preocuparía más bien por otras cosas…-dijo Gold con simpleza.
— ¿Ah sí?-dijo Ruby con algo de incredulidad.
—Si…puedo sentir que algo malo ocurrió con Amy Ling y sus hermanos…
Dijo Gold con seriedad para luego meditar un poco lo que iba a decir, sus ojos dorados se entrecerraron y brillaron de azul a lo que Ruby le vio preocupado.
—No deberías hacer eso, hermano…-dijo con algo de preocupación Ruby al ver como el joven usaba su aura.
—Cúbreme un momento…-fue todo lo que dijo Gold en una especie de trance.
Ruby suspiro con desgane y simplemente se acercó al de ojos dorados y poniéndose frente suyo fingía tener una conversación normal aun sin ser respondido.
—¿Y bien?-dijo Ruby con una lima para uñas luego de minutos de silencio.
—Siento mucha pena de parte del padre de Alain, aunque no sé porque…
Dijo el de ojos dorados como si nada, su hermano simplemente le vio y suspiro para luego guardar la lima…ambos chicos siguieron caminaron junto a Coco y Explotaro los cuales insistieron en salir un rato para acompañar a sus entrenadores.
Kalos, Ciudad Shalour.
—Demonios, pesan demasiado…
Rebatió con enojo Haroto, el rubio agradecía que por lo menos uno de sus pokemon pudiera ayudarle un poco a cargar a su inconsciente amiga.
—Amy Ling, si esto sigue así…ellos desaparecerán
Dijo con mucha preocupación Hakaru, en sus brazos se encontraba su amiga la cual estaba balbuceando incoherencias y con una muy fuerte fiebre.
—Eso ya lo sabemos…-dijo con los ojos entrecerrados Haruka.
La rubia suspiro pesadamente para poner rápidamente una compresa de agua en la frente de la desmayada Akari la cual estaba levitando gracias al poder psíquico del Metang de su hermano.
—Mama, mama…-dijo entre delirios la joven de cabellos plateados.
—Ya pasara amiga, ya pasara…
Dijo con calma Haroto para poner la mano en la frente de Akari pero esta simplemente le atravesó como si nada.
—Santo Arceus, están desapareciendo…
Dijo con preocupación Hakaru, afortunadamente los cinco jóvenes se encontraban ocultos en un callejón aunque eso no importaba demasiado debido a que al estar lloviendo solo ellos yacían afuera al igual que algunos pokemon del tipo agua.
—¡Mama!-grito con desesperación Amy Ling.
Dimensión desconocida.
—Todos juntos de nuevo…-dijo con felicidad Crystal.
La mujer lentamente se acercaba hacia sus padres y su primera compañera pokemon
Juntos por toda la eternidad en ese lugar, sin más sufrimientos ni penas salvo solamente felicidad, la mujer solo dudo un segundo antes de acercarse hacia ellos, lo lamentaba por Ash, sus compañeros y Darkrai pero estar junto a ellos siempre había sido el hecho por lo cual mataría sin problemas, un suspiro lastimero salió de sus labios…había visto cómo sus amigos habían renunciado a su anhelo más profundo
Kage despidiéndose de la única mujer que amaba
Como Samantha conocía a su madre y luego se despedía de sus padres como si nada
Como Kalm se había marchado sin más de allí
Luka la cual se despidió con mucho dolor de su madre y su hermano prometiendo llevarse al pequeño algún día con ella
Crystal a pesar de ser reservada no lo podía creer… en ese lugar todo era un eco lleno de paz y armonía, agradable, como para querer oírla por el resto de su existencia...además de eso también estaba el hecho de que estar junto a las personas que amaban era lo que poco a poco crecía en su mente y lo que de verdad importaba.
La mujer suspiro antes de asentir y caminar hacia sus padres, estaba vez todos estarían juntos y nadie podría separarlos, a solo unos pocos milímetros de tomar lo que sus padres ofrecían una gran tristeza le embargo.
— ¿Qué estoy haciendo?-susurro a sí misma para cerrar los ojos.
Una imagen llego a su mente…pudo observar fijamente de lo que se trataba y aunque no reconocía el lugar pudo escuchar un grupo de voces hablar, aunque una de ellas sonaba preocupada y entonces vio esa imagen a un lado de ella y ya no en su mente.
Sinnoh, lugar desconocido.
— ¡No seas estúpido! ¡¿Te das cuenta de lo que está a punto de ocurrir?! ¡Si su madre muere ahora ellos ya no existirán en el futuro!-grito con enojo Saya para ver fijamente a Nishiki
El azabache de ojos negros bajó la cabeza al escuchar aquellas palabras. Su compañera tenía razón, con lo que su tía Crystal estaba a punto de hacer, el futuro se vería gravemente afectado.
—Tienes razón... –Sonrió mientras en sus piernas se encontraba una Kumiko inconsciente la cual estaba desapareciendo- Pero... estoy seguro de que cualquier otra vida que le toque... estará bien para ella... es una muchacha fuerte, nuestra amiga y compañera... quizás tendrá otros padres... y su apariencia cambiará... pero para su madre aunque no lo sepa nunca... –Una lágrima se estrelló contra la nieve del lugar- ella siempre seguirá siendo su querida Kumiko.
La joven inconsciente abrió los ojos con pesadez y articulo con las pocas fuerzas que le quedaban- ¡Cállate! –Viro al sentir con asombro la aura de su madre - ¡Yo quiero estar contigo aunque te agradezco por ser mi madre y comprendo tu decisión!… ¡Yo-¡-la joven simplemente se quedó callada ya que en ese momento desapareció para nunca más existir.
Dimensión desconocida
— ¿Una hija?-cuestiono con asombro Crystal para luego retroceder unos pasos.
Los ojos dorados de la mujer se abrieron con asombro…ahora entendía a sus compañeros, les dolía separarse de las pocas personas que si fueron capaces de amar, pero si lo habían hecho era porque ya habían decidido creer en el futuro y en el hecho de que serían felices si encontraban a la persona indicada para ellos.
Crystal abrió aún más los ojos al recordar varias conversaciones que tuviera en el pasado
Ash y ella se encontraban en un rincón del plano ancestral, el azabache suspiraba con algo de dolor mientras en su cuerpo había heridas y de su frente salía sangre ya seca, ambos se encontraban tomando un pequeño descanso.
Alejados de ellos se podía notar a todos los legendarios peleando unos contra otros incluyendo a los que recientemente se habían unido…las deidades guardianas de cada una de las islas de Alola.
En tanto que el resto de sus compañeros estaban peleando contra los pokemon más acordes a sus habilidades y volviéndose más fuertes.
Yamabi se encontraba peleando contra los pokemon tipo fuego del serio azabache junto a algunos más como Figther, el Emboar de Szary e Inferno
Como Sara junto a Jack le daban pelea a los pokemon acuáticos de Ash y varios más.
Ash suspiro con desgane mientras pensaba en la mejor forma de buscar conversación sabiendo que con él no estaba tan a la defensiva como con los demás chicos.
—Crystal…-dijo con seriedad a lo que la nombrada le vio-¿sabes porque sufriste a manos de esos estúpidos?
—Tal vez porque no tenía la fuerza y el poder que tengo hoy en día…pero solo era una niña indefensa en ese momento.- dijo Crystal con dolor.
Ash suspiro con desgane para luego verla fijamente y negar con la cabeza a lo que la joven se sobresalto
—Repuesta errónea…porque ellos creyeron que tu jamás te le opondrías, porqué en ese momento eras compasiva y tenías miedo lo cual es normal…y la única forma de que te salvaste fue gracias a Darkrai, pero aprendiste que lo mejor es vivir odiando sin preocuparte por nadie más salvo por aquellos que de verdad harían algo por ti...recuerda, vivir odiando con cada fibra de tu ser permite que alguien piense las cosas dos veces.-dijo serio el moreno.
— ¿Estaremos bien Ash?-le pregunto Crystal con algo de inseguridad.
—Lo estaremos-aseguro el de ojos rojos-si hacemos bien las cosas…tienes mi palabra de que nunca permitiré que nos vuelvan a lastimar-le juro. La mujer asintió y juntos se dirigieron de nuevo a entrenar con sus compañeros y los pokemon.
Crystal sonreía de manera demencial, pronto Ghechis entendería que quien juega con fuego se quema
—Mama, papa lo siento…pero-dijo Crystal con pena.
—Lo entendemos bien hija…solo recuerda que siempre te amaremos y que estaremos junto a ti-dijo su madre con una leve sonrisa.
—Los quiero tanto…pero no puedo permitir que ellos desaparezcan.
Alex y Erika asintieron, era obvio que al hablar de "ellos" se refería a sus nietos, debido a que era imposible que su hija solo hubiera tenido un descendiente.
—Nos volveremos a ver…-fue lo único que alcanzo a decir Crystal antes de desaparecer.
Alola, casa de la playa.
—La estamos perdiendo…-dijo con preocupación Pikara mientras veía a Crystal.
—Tranquila Pikara…ella tiene algo por lo cual vivir, no creo que permita quedarse allá…-dijo con algo de duda en su voz la pequeña Vulpix blanca a su compañera.
—Están despertando…-dijo con seriedad Tapu Koko.
Los pokemon simplemente se quedaron callados al observar como los cuerpos de sus entrenadores lentamente comenzaron a recuperar el movimiento y poco a poco los dedos se movían con calma.
— ¡Hermana que bueno que regresaste!- chillo Mahri la cual en sus brazos sostenía a Samantha.
Samantha parpadeo un poco confundida por el lugar en el que estaba hasta que vio a la tierna castaña sonriéndole con confianza y asintió calmadamente.
—Si mí preciada niña…pensé que no volvería, pero ver a nuestros padres me hizo dudar más de lo necesario-dijo Samantha con calma para abrazar a la castaña.
— ¡Creí que me dejaras hermana!-grazno con algo de tristeza la castaña.
—Eso nunca…recuerda que te lo prometí…-dijo con seriedad la peli-azul para recordar lo sucedido hace un par de años.
—Mi preciada niña, siento el trato que te di cuando nos conocimos…pero debes entender que hay que estar alertas, no por nada la policía internacional está detrás de nuestras cabezas-dijo con seriedad el joven espadachín mientras sus pokemon veían con seriedad a ambas.
—Lo entiendo…pero, ¿Cómo destruiré a Misty y a Rudy?-dijo la castaña con calma para limpiarse un poco las lágrimas.
—Poco a poco, solo será cuestión de tiempo…espero que todo resulte bien-dijo con calma la peli-azul a lo que la castaña asintió contenta.
Samantha sonrió para sus adentros, en el interior sentía lastima por el hecho de que esa dulce niña tuviera de cuñada a semejante bestia como la zanahoria con piernas como solía decirle Crystal…y hace poco se había dado cuenta de que al haberle atravesado con su espada la había dejado sin nadie en el mundo que se preocupara por ella…situación que le recordó su doloroso pasado por lo que había decidido adoptarla y que esa niña se volvería su hermana menor.
— ¡Hitomi!-grito Kage con unas pequeñas lágrimas…si había escuchado las últimas palabras de su amada.
—Me duele la cabeza…-dijo con seriedad Kalm para ver fijamente los cuerpos de sus compañeros.
—Kage…-llamo con calma Crystal para ver al peli violeta.
Kage se volteo ante el llamado de su aliada y la vio fijamente, antes de que pudiera sonreír burlonamente como si no hubiera pasado nada las palabras que dijo le sorprendió bastante.
—Sabemos lo que paso, debe ser doloroso…-dijo con algo de tristeza Crystal.
—Es aún más doloroso que perder a tu madre…-dijo con una leve sonrisa Luka al recordar a la mujer que le trajo al mundo.
—Pero todo estará bien…de ahora en adelante-dijo Sara
Kage las vio fijamente y no pudo evitar abalanzarse hacia las tres las cuales con calma mientras pequeñas lágrimas salían de sus ojos.
Las tres simplemente se limitaron a decirle palabras de consuelo y a calmar un poco a su compañero de tipo Siniestro.
Un poco retirado estaban Yamabi e Yveltal los cuales veían todo, sabiendo que a la final todo estaría bien
—Daniela…-llamo Max con seriedad- ¿cómo te sientes?
—Este lugar tiene sus contras…pero se está mejor que allá en la tierra…-dijo con calma la joven.
Max le vio fijamente, ella estaba tan hermosa como la recordaba, con su cabello plateado y ojos azules, su piel blanca y su túnica de color blanco perla junto a su exquisita peineta de color amarillo que caía a un lado de su largo cabello.
—Sabes que no puedo quedarme…-dijo con un deje de tristeza Max.
—Lo sé, pero…me gustaría pedirte algo-dijo Daniela con calma.
— ¿Qué cosa?-dijo algo extrañado Max.
La expresión en el rostro de la mujer que aun amaba le hacía tener dudas, su dolor poco a poco lo estaba superando, además aunque no lo admitiera poco a poco el recuerdo que tenía en su cabeza sobre la mujer que ahora estaba a su lado se iba borrando para dar paso a la única líder de tipo hada en las seis regiones restantes, una azabache de delicados ojos violetas cuyo cuerpo se había desarrollado y tenía un trasero y una cintura más que envidiables.
—Es hora de que cumplas con tu deber, pero antes de todo amor quiero que sepas y que recuerdes esto: No eres un esclavo de ese azabache, no eres su sirviente…eres su compañero, tú y los demás deben ayudar y apoyar al elegido, pero no te condenes a tí mismo a una vida solitaria y sin amor. Ama y permítele a esa líder ser amada, tienes ese derecho, tienes la obligación de ser feliz también…
Max la vio fijamente completamente asombrado luego de unos pocos segundos comenzó a negar…aun la amaba aunque su sentimiento no fuera el mismo de antes, él estaba seguro de que era capaz de amar a su difunta amiga hasta que su larga vida se extinguiera por completo.
—No me pidas eso, sabes que siempre te amare…-dijo el hombre con decisión.
—No te condenes a una vida solitaria…sé que tendrás una vida más larga que la de un humano común, es justo que dejes al menos un par de niños para que tomen tu relevo en el mundo cuando tú ya no estés…
Dijo Daniela para ver fijamente a Max, el peli blanco asintió con serenidad…unos hijos no estarían mal.
—Te amo y tu recuerdo siempre estará conmigo…
Dijo con calma Max para luego besar a su primer amor, una mujer que había muerto, pero que siempre seria eso, la que le enseño el significado del amor, su primera experiencia y quien ahora le permitía ser feliz…al lado de alguien más, pero era verdad…no podría condenarse a una vida solitaria.
—Nos vemos…-contestó Daniela con una bella sonrisa.
Al instante todo se volvió completamente oscuro.
—Mama, papa…lo lamento tanto, pero…-comenzó Ryu.
Sus padres le vieron con una sonrisa lo cual le hizo callar…Rayto y Hiori simplemente veían con mucha aprobación a su hijo.
—Lo entendemos bien hijo…-comenzó a decir su madre.
—Solo recuerda que te amamos y siempre estaremos aquí…en este lugar, hasta que podamos volver a ser una familia…-dijo su padre.
El azabache vio fijamente a sus padres con una sonrisa agradecida, rápidamente se acercó a ellos y les abrazo, instantes después su alma comenzó a desaparecer.
Alola, casa de la playa
—Menos mal que están bien chicos…-Dijo con calma Ash.
Todos vieron fijamente al azabache, hace solo unos momentos Kage se había calmado mientras que Kalm había estado meditando…
Según lo que le había dicho el siempre amo a Serena… ¿Cómo hacerlo cuando ahora ella era una mujer casada y los núcleos de Zygarde últimamente habían tomado como manía dormir sobre su pecho?
Kalm comenzaba a sospechar que los dos núcleos estaban esperando tener algo serio con él, aunque aún no se declaraban.
Ahora que lo pensaba, esas almas le habían dicho que ellos eran sus padres, él sabía bien que era adoptado aunque no entendía que le intentaban decir… solo esperaba que eso no significara que toda su vida y el odio que le profesaba a Serena eran una mentira.
—Y bien… ¿Qué hacemos ahora?-dijo de forma respetuosa Sara.
Ash les vio fijamente y rápidamente consiguió la respuesta, por lo que solo alcanzo a decir:
—Prepárense…en menos de un mes regresaremos a Kalos, específicamente a donde todo comenzó…hare una jugada arriesgada pero es lo mejor, mis padres solo esperan que todo salga bien…
Dijo con seriedad a lo que todos asintieron de la misma manera.
—Ash… ¿puedo causar el caos y volver rápidamente antes de la noche?-dijo con calma Samantha.
—Haz lo que quieras, pero regresa y llévate esa sangre que a Jack no le agrada la sangre cerca…
Dijo como si nada el moreno a lo que Samantha sonrió burlona y salió de su vista rápidamente en dirección a su cuarto junto a Mahri y sus pokemon.
Ciudad Corazón.
La poderosa lluvia que caía en las calles de la ciudad que sin saberlo estaba condenada era tan fuerte que ninguno de los habitantes de esa ciudad se imaginaba el terror que estaban cercanos a vivir.
— ¡Ábreme Kazuo!-grito con calma Misako.
La mujer de aproximadamente cuarenta años empezó a sentir inquietud y esta creció al notar la fuerte presión aunado a eso la lluvia de repente se había vuelto más fuerte y varios truenos comenzaron a caer específicamente cerca de esa casa.
— ¿Qué me pasa?-dijo ahora aterrada la mujer, pudo sentir como el aire frio de la muerte le había arropado.
Un nuevo trueno cayó e ilumino un poco el lugar, Misako abrió fuertemente los ojos al ver la sombra de lo que parecía una espada de gran tamaño apuntar a su cuello para que luego del siguiente trueno la sombra desapareciera.
— ¡Mama, mamita!-se escuchó ahora un gemido de una voz infantil.
— ¡Miguelito!-grito la mujer desesperada.
Un fuerte olor llego a sus narices y si antes estaba pálida ahora su color fácilmente se podrá comparar al del papel recién impreso…ese olor era el de la sangre y la muerte, la mujer peli-azulada comenzó a temblar rápidamente, hacia casi veinte años que ella no había vuelto a oler tan repulsivo aroma el cual había quedado enterrado junto a su pasado y ahora todo esto volvía de repente.
Misako rápidamente tomo la llave que llevaba en su bolso y abrió rápidamente la puerta…lo que vio hizo que cayera de rodillas y vomitara al instante el desayuno que había ingerido hace pocas horas.
Delante de ella a solo unos pocos metros se encontraba el cuerpo de su amante…no habría nada extraño salvo por el hecho de que estaba cortado en varias partes y con el estómago abierto permitiendo ver tanto los huesos de sus piernas y brazos al igual que todas las entrañas…mientras que su cabeza estaba colgada del techo con pequeñas gotas de sangre que todavía caían…en el techo igualmente pudo ver los cuerpos de quienes trabajaban en la mansión…el terror era palpable en sus ojos.
La visión más aterradora de los cuerpos era el hecho del gancho de metal que atravesaba cada uno de los cuerpos como si fueran simples piezas de carne en un matadero listas para vender, cada uno tenía distintas partes atravesadas por el gancho…en algunos era simplemente en el pecho, otros cuerpos colgados de cabeza la cual estaba atravesada, rápidamente cerro los ojos…su hijo era más importante.
Una nueva oleada de vomito la hizo arrodillarse y expulsar ese líquido…eso la hizo darse cuenta, ella había vivido tanto tiempo en una mentira que termino por creérsela ella misma al pensar genuinamente que aunque hubiera trabajado junto a una familia de asesinos podría librarse de su castigo como si nada…esa escena que tenía frente a sus ojos era algo comparable a lo que solía hacer su amor imposible.
— ¡Mami!-volvió a escuchar por lo que elevo su vista y comenzó a temblar sin control al ver el terrible mensaje que había cerca de las escaleras…solamente rogaba que aquello rojo que goteaba fuera pintura y no lo que creía.
"Odia y vivirás es nuestro lema y lo que siempre escuchamos de nuestro líder, vive vengando y odiando a los que no son como nosotros y están en nuestra contra…me las pagaras todas, a los mocosos los tengo reservados para cuando tu llegues, quiero que tú misma veas en persona como destruyo todo lo que amas al igual que lo hiciste tú, esto que ves aquí son solamente tonterías luego vendrán cosas muchísimo peores"
SB.
— ¿SB?-interrogo la mujer con curiosidad…al instante la imagen de una niña de solamente seis años de cabellos azules y ojos dorados le llego como un puñetazo a la mente.
Una risa llena de burla y completamente fría comenzó a sentirse en toda la casa, la tormenta se incrementó y un nuevo relámpago junto a una intensa oleada de frio se dejó sentir, en el instante que un nuevo trueno resonó por toda la estancia la luz se apagó y cuando regreso vio a dos personas encapuchadas las cuales ahora estaban al borde de la escalera.
—Ha pasado mucho tiempo, zorra maldita…-grazno con seriedad la figura más pequeña.
— ¿Quién eres?-dijo Misako con curiosidad…esa voz estaba tan llena de odio que este era palpable aunque no recordaba haber escuchado ese tono antes.
—Perra maldita…no puedo creer que en menos de veinte años, te hubieras olvidado de mí, es una verdadera lástima, yo y mi hermana jamás te perdonamos el hecho de que asesinaras a nuestros padres…
Dijo la figura más alta con enojo para quitarse la capucha mostrando a Samantha en todo su esplendor, la cual ahora llevaba el mismo traje que usara en su otra yo con la excepción de que su espada estaba en su lado derecho.
— ¡Maldita desgraciada, yo debí matarte como hice con los estúpidos de tus padres!- gruño con fuerza la mujer al descubrir que el miedo que tuvo con la platinada era correcto, rápidamente corrió por la escalera con la intención de darle un puñetazo a la joven.
Lo que Misako no se espero fue que Samantha agarrara con fuerza ese puño dirigido hacia ella y que la levantara por encima de ella hasta que fácilmente quedo más de un metro suspendida en el aire y solamente sujetada ahora por las piernas.
Misako quedo anonadada de que eso ocurriera en cuestión de unos segundos, luego tembló con algo de miedo al sentir que si la arrojaba desde esas alturas no sobreviviría…todo le impactaba incluyendo el hecho de que esa mocosa que siempre desprecio ahora que la detallaba fijamente parecía sufrir de anemia y fácilmente la tenía sometida.
—Jajá, es que no lo vas a hacer…debería matarte ahora mismo, pero nosotros no somos muy complacientes, feliz reencuentro mama; por fin te daré lo que te mereces-dijo con una burla ahora casi infantil la joven.
— ¡Sabía que la maldad de tu maldito padre corría por tus asquerosas venas, suéltame maldita chiquilla! – escupió Misako con odio.
Samantha simplemente le vio con una sonrisa insana y rio más fuerte como si eso fuera lo más divertido del mundo.
—No puedo mami, nos vamos a divertir como nunca… ¿no eras tú la que quería que te dijera mama?-pregunto con diversión la de cabellos azules.
—Samantha, cuantas veces te he dicho que no tolero la idea de que le digas mama a alguien más…-dijo alguien con algo de enojo.
—Lo siento mami…no volverá a pasar, te lo prometo-dijo la aludida con un leve tono arrepentido.
—Más te vale jovencita, no por nada eres mi hija…-dijo la voz ahora con calma desde el sótano.
—¡De que estas hablando maldita, yo misma queme tu cadáver…yo hice que abortaras a tu primer bastardo!-aulló con enojo Misako al escuchar la voz de quien fuera su rival en el amor, rápidamente su rabia cambio a miedo al quedar ahora por el mismo borde y de cabeza.
—Si lo hiciste…y créeme que lo pagaras caro-grazno con seriedad Samantha.
—Cierto pagaras todo…-dijo ahora la voz para que la legendaria de Unova se mostrara desde las sombras con su espada completamente manchada de sangre al igual que su cuerpo.
— ¡Monstruos!-dijo con desespero la mujer.
—¡Ya basta, el único monstruo aquí eres tú!…tu mataste a mis padres y nos dejaste sin nada, ahora tu mocoso y tu van a pagar, y en cuanto a Kazuo…él ya está muerto, quizás no debimos matarlo tan rápido-dijo con calma Mahri.
Samantha simplemente rodo los ojos y a Misako la puso frente suyo, ambas miradas chocaron…dorado contra morado y cuando vislumbro el miedo que le provocaba a su enemigo la sonrisa burlona de la joven creció hasta llegar a un límite insano.
Misako sintió su miedo crecer aún más…esa sonrisa era la misma que recordaba del hombre al que nunca dejo de amar, un escalofrío recorrió su cuerpo al ver como la pared estaba cada vez más cerca.
Un terrible dolor llego a su cara cuando sintió el impacto, por otra parte Samantha reía con diversión aunque aún no estaba satisfecha.
Una
Dos
Tres
Cuatro
Cinco
Seis
Siete
Ocho
No importaba cuantas veces la estrellara contra la pared, ni en qué parte recibiera el golpe…jamás podría regresarle todo el daño que sufrieron sus padres, sus pokemon y ella.
Cuando sintió que era suficiente le dejo a sus pies, todo el cuerpo de la mujer estaba cubierto de sangre y sus heridas eran terribles sin embargo sobreviviría.
—Si tanto me odias…mátame-dijo Misako con voz débil.
Samantha arqueo una ceja y negó con diversión.
—¿Piensas que será tan fácil como eso? dejarte morir así nada más, eso sería demasiado piadoso para una mujer sin escrúpulos como lo eres tu….-dijo ella con calma.
—Mátame y esto termina aquí…tienes razones para hacerlo debido a lo que le hice a tus padres… y el arma que necesitas-dijo Misako con dolor mirando la espada ligera la cual estaba en su funda.
—Estas equivocada... ¿Sabes cuál es la única cosa que yo podría aceptar de ti sin problema alguno?-articulo con calma la de ojos dorados.
—¿Qué cosa?-dijo Misako a punto de desmayarse.
—SUFRIR…SUFRIR…-dijeron al mismo tiempo Virizion y Mahri con voz aterradora.
—Escucha…tienes unas pocas semanas…necesitas pensar muy bien que sufrimiento extremo podrías ofrecerme…porque aun después de casi veinte años después siguen surgiendo victimas de tu egoísmo solo porque tu así lo quisiste-dijo Samantha con calma.
—¡Maldita perra te hare pagar por todo esto!-dijo Misako con mucho enojo a pesar del dolor.
Samantha le vio fijamente y mascullo algo con desgane para luego levantarla una vez más, solo que esta vez de manera más calmada debido a que para ella en ese momento sería tan fácil romperle el cuello y ya, pero ella quería mucho más, quería ver a la causante de que sus padres no estuvieran vivos llorar sangre y retorcerse del dolor…la mano de Misako intento aflojar con las pocas fuerzas que tenía el agarre de su cuello aunque tristemente no pudo.
—Mucho cuidado con lo que hace…no vaya a ser que SU pequeño, salga aún más lastimado por tu egoísmo-dijo con simpleza Virizion.
Misako abrió fuertemente los ojos al ver cómo era volteada hacia donde estaba la legendaria y pudo ver fijamente a su amado hijo inconsciente entre los brazos de Magmar siendo sujetado con fuerza mientras que Garchomp tenía una de sus garras dentro del pequeño cuerpo justo en el pecho.
En un giro totalmente macabro el dragón de esa región saco su garra y al sentir el olor de la sangre no pudo reprimir más tiempo los instintos maquiavélicos que aprendió con su antiguo entrenador y se llevó a la boca la sangre del pequeño.
—Podrás y dirás que esto simplemente fue…lo que tú quieras, aunque no lo creas…se y puedo ver cada movimiento que haces o harás y no tendrás más opciones, si dices algo que nos mencione, recibirás por partes a tu cría…no te preocupes por ella debido a que te aseguro que la dejare vivir hasta que deje de sernos útil.
Aulló Samantha con calma para luego pisar con fuerza su sombra, al instante una aterrada Misako vio con horror como la mocosa a la que quiso matar desaparecía junto a los pokemon y todos en general.
— ¡Miguelito!-chillo la mujer llena de dolor antes de quedar desmayada.
Unova, Lugar desconocido.
— ¿Estás bien N?-dijo en un susurro Anthea.
El joven nombrado de cabellos verdes viro rápidamente y negó, había estado buscando a cierto azabache por toda esa región, no lo logro… no había ni un rastro, algo confundido por todo lo que estaba sucediendo, fue al lugar por donde vio por última vez a Reshiram…nada, ni un mísero rastro.
Lo mismo había pasado con el resto de los legendarios, luego de haberse marchado junto al dios, no había escuchado nada más salvo por el hecho de lo ocurrido en Sinnoh cuando Iris, Cilan y algunos líderes más de esa región habían ido…muchos simplemente estaban aterrados aun sin conocer la sentencia de muerte que el dios les había dado.
Reshiram, Zekrom y Kyurem estaban completamente desaparecidos junto al resto de los legendarios de esa región, lo último que supo de quien se hacía llamar su padre era que estaba completamente cabreado y juraba matar a cualquiera que se interpusiera en su camino de "liberar" a los legendarios de la región.
N suspiro con desgane, necesitaba encontrar al menos una pista…lo que fuera, pero sin mencionarle nada a iris o Cilan, por alguna razón sentía que no podía confiar en ellos…¿pero cómo hacerlo cuando no habían ocurrido más ataques y las acciones de los responsables al igual que de las organizaciones de repente se habían silenciado?
N conocía muy bien un dicho…la calma antes de la tormenta, suponía que se estaban preparando para que fuera un todo o nada, rogaba a la deidad estar equivocado, pero todo hacía suponer que su padre y los demás líderes de organizaciones criminales estaban preparando su mejor golpe.
—Deberías descansar N…-dijo con calma Anthea.
—Tal vez, pero todo esto es tan…-dijo N con un leve deje de desesperación.
—Agotador, lo sabemos bien…-Dijo Concordia con parsimonia.
— ¿Y Zoroark y los demás?-indago el peli verde.
—Descansando y tú también lo deberías hacer…-dijo con calma Anthea.
N asintió con desgane para luego ver fijamente como ambas jóvenes salían dejándole completamente solo.
Alola.
Ash luego de haber salido del cuarto se dirigió a una habitación completamente oscura junto a Charizard, Serperior, Rowlett, Greninja, Samurott y Merrick, necesitaba pensar bien, ya había decidido algo sumamente importante…era hora de hablar con N, como obviamente ni Arceus ni los pokemon o los demás incluyendo a sus padres, Tracey o Bonnie le dejarían ir y que alguien le reconociera…debía hacer algo muy poco recomendado.
Manipularía a su amigo, el entrar a la mente de N, tomar el control de su cuerpo para que entrara al portal que le llevaría hacia allí era fácil, lo difícil era que debía ser extremadamente cuidadoso…aunado a eso, debería usar sus poderes estando sumamente lejos y todo debía hacer parecer que el chico de Unova se había marchado por su propia voluntad y tendría que devolverlo antes de que su ausencia fuera notoria.
—Hoopa…-dijo con sequedad Ash.
El llamado hizo aparecer al tipo fantasma el cual veía todo con una sonrisa un tanto desquiciada para dirigirse rápidamente hacia su mejor amigo, hace solo unos meses su forma desatada había sido nuevamente sellada y ahora era capaz de alcanzar su máximo nivel.
— ¿Qué pasa Ash-ka?-dijo con un leve tono juguetón el pokemon.
—Necesito que tengas listos uno de tus anillos…necesitamos traer a alguien aquí…-dijo con seriedad el azabache a lo que el pokemon asintió.
—Como quieras Ash-ka…-dijo con mucha alegría el pokemon.
—Comencemos entonces…
Dijo con seriedad Ash, los rubís que tenía por ojos brillaron siniestramente y rápidamente los cerro, una aura de color morada, negra y roja rodeo su cuerpo aunque eso no le importó en lo absoluto…tenía que ubicar al joven de Unova que sabía estaba oculto en alguna parte de la región…
Unova, Lugar desconocido
N salía del baño improvisado que había en su escondite, una toalla en su cintura cubría su desnudez mientras en el cabello no había nada por lo que pequeñas gotas de agua caían libremente, sí que merecía poder cerrar los ojos y dormir un rato para calmar el naciente estrés que tenía por todo lo extraño que le resultaba esta era de "paz"… situación que aunque deseaba que durara para siempre, algo muy dentro suyo le hacía saber que tanta calma auguraba algo muy malo.
— ¿Qué me pasa?
Susurro al aire debido a que repentinamente sintió un intenso frio recorrer su cuerpo, cuando se acercó al espejo le asombro lo que vio…sus ojos azules brillaban de un peligroso rojo, lo más aterrador fue ver dentro del espejo a cierto azabache y a un pokemon los cuales conocía muy bien.
—N…-dijo en un susurro la figura del azabache.
— ¿Ash…Reshiram?-susurro con algo de temor el de cabellos verdes al ver los atemorizantes ojos de los aludidos.
—Déjate llevar…
Escucho en su cabeza el peli-verde para luego sentir como su cuerpo dejaba de responderle y toda su consciencia se apagó en ese mismo instante junto a una niebla de confusión que se formó en su mente.
Un N con los ojos brillando completamente en rojo vio fijamente el anillo dorado que había en su habitación, lentamente se acercó a la mesita y escribió una breve nota para después caminar rápidamente hacia el anillo que mostraba un portal de muchos colores.
— ¡N!
Chillo con desespero el maestro de las ilusiones segundos antes de levantarse.
Gardevoid y Gothitelle se levantaron de un salto y rápidamente despertaron a Anthea y Concordia.
Algo andaba mal.
Algo andaba MUY mal.
Los tres pokemon podían sentirlo. Un aura oscura había conseguido entrar a su escondite, y ellos simplemente sabían que esta tenía relación con N, su amigo y líder. Anthea y Concordia se vistieron rápidamente y todos se tele transportaron al sitio en donde habían dejado al peli verde hace unos momentos.
Al llegar lo que vieron les helo la sangre… N estaba caminando hacia el portal sin ninguna duda o temor de forma lenta.
—No sabía que el fuera sonámbulo…-dijo de forma aterrada Concordia.
—Está en trance…un poderoso pokemon de tipo psíquico debió hacerlo…-dijo con inquietud Gardevoid.
— ¡N!-gritaron todos en la habitación al ver como el aludido con sus ojos rojos desaparecía luego de entrar al portal.
Las musas sintieron muchísimo terror al ver como el anillo dorado estaba desapareciendo…si eso ocurría lo más seguro es que jamás le volverían a ver.
Sin pensar en las consecuencias la musa de cabellos rubios tomo la mano de su compañera…era arriesgado y no sabrían en que parte terminarían, pero no podían arriesgarse a perder a quien amaban en secreto de esa manera, los pokemon entendieron y rápidamente todos entraron al anillo antes de que este desapareciera.
Alola, habitación secreta.
—¿Dónde estamos?-dijo con algo de inquietud Concordia.
— ¿Qué hacen aquí Anthea y Concordia junto a los pokemon?-dijo con algo de dudas N.
Los pokemon y las musas le vieron fijamente…el joven actuaba como si no recordara nada, era normal por el trance pero eso no quitaba que ahora pudieran estar a la merced de Ghechis y quienes le seguían como perros falderos.
Además a eso sentían un intenso peligro junto al hecho de que el ambiente estaba completamente cálido y la temperatura subía cada vez más rápido.
N por otra parte veía a todos los lados debido a que sentía la respiración de alguien junto a algunos pokémon los cuales solamente estaban esperando una seña u orden para atacar a matar.
N cerro los ojos y vio fijamente el corazón de esos pokemon…podía sentir un gran odio hacia la humanidad y también que tenían algo de confianza hacia el… luego se asombró ligeramente, delante suyo yacía un pokemon que siempre quiso volver a ver…
— ¿Reshiram?-pregunto el peli verde a la nada.
Un suspiro salió y todos le escucharon fuertemente para luego sentir como varias personas se ubicaron a sus espaldas y pusieron varios objetos contundentes en ellas.
—Si los pokemon hacen un movimiento o ustedes se mueven…los mataremos…-dijo con seriedad una voz femenina muy joven a las espaldas de N.
Anthea y Concordia sintieron una gota de sudor bajar por sus frentes debido a la situación en la que estaban.
N estaba atónita, esa voz sonaba sumamente enojada pero recordaba haberla escuchado con anterioridad.
—Crystal no es necesario ser tan drásticos con ellos…por el momento…-dijo Ash con seriedad.
—Crystal?-dijo N para virarse rápidamente.
El peli verde y los demás voltearon, encontrándose con una mujer de pie la cual sostenía una guadaña ahora contra el pecho del peli verde. El vestido negro con rojo que llevaba tenía un escote en la espalda, la falda corta no dejaba mucho a la imaginación y su cabello azabache ahora era más largo, era realmente bella junto a sus ojos dorados que mostraban felicidad y determinación.
Y les era conocida.
—Es bueno verte de nuevo…N, aunque no sea en las mejores condiciones-dijo una voz a sus espaldas.
El peli verde volteo rápidamente encontrándose con un azabache de penetrantes ojos rojos que le veía fijamente, N le sostuvo con calma la mirada, azul contra rojo.
— ¿Quién eres?-dijo con algo de inquietud Concordia, esa voz ya la había escuchado, a pesar de que ahora estaba desteñida y llena de rencor y enojo por unos instantes la imagen de un azabache que conoció hace tiempo le llego a la mente.
—Ash-ka… ¿él nos será de utilidad?-dijo con un tono malicioso Hoopa al mismo tiempo que el anillo regresaba a su cuerpo.
— ¿Qué significa esto Ash?-dijo con calma N.
Quería ir y abrazar al azabache por haber pasado tantos años y haberle ocasionado tantas preocupaciones, pero el semblante serio y algo desquiciado del oji rojo le hacía saber ipso-facto que eso sería un suicidio.
—Quiero hacer una especie de alianza N…-dijo Ash con calma.
— ¿Alianza?- dijo el joven de Unova.
—Si…Reshiram tiene cierto interés en ti…ella tiene la leve esperanza de que tu sobrevivas, así que si te unes a mí, prometo que tu vida será respetada…-dijo el azabache de forma directa.
—¿Respetada?-dijo el peli verde de forma serena.
—Sí, tú decides a partir de aquí si sigues existiendo, o…-Ash cerró los ojos y extendiendo una mano una espada de color blanco con detalles dorados apareció rápidamente apretando la nuca del peli verde- tu vida terminara pronto N.
N viro y observo fijamente a los ojos de Ash…pudo distinguir que había una gran cantidad de enojo y locura en esos rubís junto a algo más que no supo descifrar.
— ¿Qué buscas Ash?-dijo de forma calmada N.
—Justicia N, quiero comenzar una guerra en contra de quienes me hicieron daño y contra los equipos de la región…obviamente, morirán inocentes y culpables, pero con eso poder traer la paz…además los pokemon serán protegidos y liberados de la opresión y maltrato de los humanos
Sentencio con seriedad el azabache, N le vio fijamente y noto de forma rara que ahora usando sus habilidades podía ver en el corazón del azabache como si este fuera un pokemon más…eso le asusto y aún más al notar algo de tristeza al percibir que una chica llamada Serena había logrado enamorar al serio azabache… lastimosamente supo que él había dejado de hacerlo desde el momento en que se había casado, y que ahora solamente sentía un enorme odio por lo que ella había hecho.
— ¿Cómo que justicia?-indago curioso N.
—Sé que has estado manteniendo contacto con Iris y Cilan…-dijo Ash con furia- entre los que están aquí…hay varios que les tienen muchas ganas a tu padre y la gente que está con él.
N rápidamente volteo a ver a Crystal la cual asintió con seriedad a lo dicho por su líder…la de cabellos azabache sabia de sobra que Jack, Max y algunos más sí que querían descuartizar lentamente a los Plasma…todo lo que sufrieron era más que motivo suficiente para ir por las cabezas de los culpables de sus desgracias ahora que habían desarrollado totalmente sus poderes.
— ¿Y bien N?-dijo Ash con seriedad- esta es la parte donde decides si colaboras conmigo y Reshiram o te juntas con las victimas las cuales en tu región serian: Iris, Cilan, tu padre junto a su equipo y varios más…
El peli verde bajo rápidamente la mirada, la oferta de Ash era sumamente tentadora, podía sentir algo de bondad aunque era poca y también el como el sentimiento por la chica llamada Serena se había esfumado dejando paso a varias chicas y algunos pokémon.
—Acepto…aunque no sabías que fueras partidario de la pokefilia… -dijo el peli verde para luego estrechar su mano libre con la del azabache el cual le veía con una sonrisa burlona.
—Que puedo decir, las cosas se dieron y con ellas pude superar lo que sentía por Serena, y antes que me preguntes…estamos en Alola, esta región se descubrió hace poco, y si…los pokemon del castillo y tus musas estarán a salvo-dijo Ash con seriedad.
— ¿Cómo lo supiste si apenas lo estaba pensando?-dijo atónito N.
—Leí tus pensamientos…-dijo con calma Ash para que la espada en su mano desapareciera al mismo tiempo que crystal y los demás se alejaron.
— ¿Cómo?-dijo N con seriedad.
—Luego te explicare…por ahora tienes que hablar con Reshiram, y N…-dijo Ash con seriedad junto a una mirada que claramente decía que luego le explicaría-¿recuerdas a MI HERMANA Bonnie?-dijo con un tono de advertencia y resaltando bien dichas palabras.
N entendió que esa había sido la manera de presentar a la aludida y vio fijamente a la pequeña rubia que salía de las sombras y se acercaba con una sonrisa al azabache.
—Claro que la recuerdo, como olvidar cuando nos conocimos en Unova…es un gusto volver a verte Bonnie-dijo con una sonrisa el peli verde entendiendo bien el plan.
— ¿Dónde estamos?-dijo Anthea con calma.
—En Alola, específicamente en la isla Mele-Mele…-dijo Ash con calma.
—¿La nueva región que fue descubierta hace poco?-dijo con algo de asombro Concordia.
—Así es, solo espero que no le digan a nadie…-dijo el moreno con una leve sonrisa.
—N…ha pasado tiempo-dijo con calma Reshiram para acercarse.
—Así es Reshiram, pero… ¿Cómo es que Ash es tan fuerte?-dijo el peli verde.
El dragón blanco suspiro con desgane y comenzó a volar hacia un portal que se había formado, N y los demás le siguieron de forma confiada dispuestos a hablar y tan pronto pasaron, el portal se cerró.
—Es hora de comenzar el plan…-suspiro Ash con desgane.
Faltaba exactamente un mes para que el torneo comenzara, y debía tener todos los detalles cubiertos y evitar que cualquier falla y error se presentara.
Una mano en su hombro le hizo detener sus pensamientos, cuando se viro encontró unos ojos idénticos a los que tenía en el pasado por lo que una pequeña sonrisa se formó en sus labios.
— ¿Qué pasa papa?-dijo de forma respetuosa.
—Hijo… ¿tú le diste permiso a Samantha de traer a ese crio en mal estado junto a esos pokemon?-dijo de forma calmada Satoshi.
— ¿Cuál crio?...lo único que le dije fue que podía causar caos…no que trajera a algún mocoso…-Dijo de forma severa Ash para entrecerrar los ojos.
Satoshi le vio y tampoco pudo evitar repetir el gesto de su hijo, por lo que rápidamente ambos desaparecieron a la habitación de la peli-azul… tenía muchas explicaciones que dar.
—Viviana…-dijo de forma asustada Miguelito para cerrar los ojos debido al dolor y las profundas heridas.
—No me llames así, estúpido crio…-dijo de forma cruel Samantha.
La peli azul rodo los ojos al igual que Mahri y ambas comenzaron a aplicar unas cuantas medicinas y bayas de forma rudimentaria en las heridas del menor, todo lo hicieron en completo silencio hasta que sintieron una presencia que demostraba peligro.
—Samantha…-siseo Ash de forma agresiva.
— ¿Qué se te ofrece amigo?-dijo con seriedad la aludida…no iba a permitir que nadie la separara de su trofeo.
— ¿Qué hace ese estúpido mocoso aquí?-dijo de forma seria Satoshi mientras se cruzaba de brazos.
—Está bajo mi responsabilidad, y creo que lo que haga con él y lo que el haga o deje de hacer seré yo quien asuma las consecuencias…-dijo Samantha de forma calmada para ver a los dos hombres allí presentes.
Ash asintió algo conforme para luego dirigirse hacia el niño que aún estaba débil, el moreno puso rápidamente su mano en el pecho del niño y una energía de color azul salió curando las profundas heridas que tenía el menor.
Al cabo de unos momentos el pequeño niño de escaso casi seis años abrió los ojos completamente asustado.
—Yo quiero a mi mami…-dijo de forma escandalosa el pequeño.
—Ella no está mocoso, y no vendrá por un largo tiempo…-dijo de forma severa Samantha.
—YO QUIERO VER A MI MAMI... ¡MAMIIIII!-chillaba de forma dramática el pequeño.
Ash vio de forma severa a Samantha a lo que esta asintió, el moreno volvió su mano invisible y la saco del pecho del niño luego con esa misma mano obligo al pequeño a verle fijamente…sus ojos rojos brillaron y el niño quedo inconsciente.
—Dime que tienes un plan…-dijo Ash con los ojos entrecerrados.
Samantha asintió de forma severa y se dirigió a una esquina de su habitación en donde estaba un armario con sus objetos personales… lo abrió y durante unos segundos hurgo en búsqueda de algo, cuando lo encontró lo saco… mostrando en sus manos una larga y fina cadena que terminaba en un grillete para luego señalar una argolla que estaba afianzada a la misma esquina donde curiosamente había un pequeño camastro encima del cual descansaba una muda de ropa.
—Si aprendí algo de ti, es no hacer nada sin antes haber planeado bien que hacer…-dijo de forma serena la peli-azul.
—Solo dime que no lo piensas matar…-ordeno de forma seria Satoshi.
—Si su madre no hace lo que le pedí…tal vez lo mate, solo te prometo por los momentos que tendré a mi reciente mascota bien alimentada y cuidada hasta que visite de nuevo a su madre…-dijo con una leve sonrisa tétrica la joven.
Rápidamente se dirigió hacia el moreno y tomando al niño en sus brazos, lo acostó sobre la pequeña cama la cual obviamente estaba alejada de la suya y la de Mahri, luego aprovechando el estado en que se encontraba le acostó para luego ponerle la cadena en el tobillo y unirla a la argolla.
— ¿Qué harás con esos pokemon?-dijo de forma severa Ash.
—Aun no decido si los dejo aquí al cuidado del profesor Kukui o me los llevo conmigo…-dijo de forma calmada la de ojos dorados mientras con cuidado le quitaba la ropa manchada de sangre al crio.
— ¿Por qué no los dejas en la fundación Éter?-dijo Ash calmado.
-No le tengo mucha confianza a Samina…cada vez que la veo, siento algo que no me gusta…comienzo a creer que está aún más loca que Giovanny…-dijo con desgane la joven.
Ash le vio fijamente y asintió para luego suspirar con desgane, no era la primera de las chicas que le decía eso: su madre, Crystal, Bonnie, Lis, Manon, Rebecca, Luka y en general casi todas las mujeres lo decían, había algo que no les terminaba de agradar de la presidenta de la fundación Éter… la única que no se había quejado de Samina era Maiko.
— ¿Qué tienen en contra de Samina?-dijo de forma seria Satoshi.
—Es algo que ni siquiera yo misma lo sabría explicar…-dijo de forma seria Samantha para clavar la vista en ambos hombres luego de haber terminado de vestir al niño- solo es una clase de mal presentimiento.
—Entiendo…aunque da igual, debido a que cuando no nos sea de utilidad veré como deshacerme de ella…-explico Ash de forma tajante.
— ¿De verdad crees poderla separar de Pheromosa?-dijo Samantha con una sonrisa llena de burla.
Ambos morenos asintieron con seriedad, el teatro que Ash había montado delante de Samina solamente duraría hasta que pudiera lograr que Pheromosa y Samina fueran dos seres completamente distintos.
— ¿Qué pasara con la alianza?-dijo Samantha seria.
—¿De verdad crees que dejare la protección de los pokemon a ella?-dijo de forma seria Ash.
—No… ¿entonces?-dijo Samantha con una ceja levantada.
—Será divertido jugar con la fundación Éter hasta que ya no nos sea útil…-dijo Satoshi de forma calmada.
—Y más vale que ese crio no cause problemas o tú pagaras las consecuencias…-dijo Ash de manera autoritaria.
Samantha guardó silencio, pensando un momento. Después, sonrió.
—No te preocupes por eso, es más…creo que pondré a este mocoso en contra de su madre…-sentencio de forma fría la joven.
— ¿Cómo?-dijo el moreno mayor con curiosidad.
—Haré que la considere una traidora y la responsable de todo…-espeto de forma sádica.
Las voces de Ash y su padre resonaron por todo el cuarto, diciendo con burla:
— ¿Y cómo harás eso, chica?-preguntaron con sorna.
—Ash, Sato…hay muchas maneras de engatusar a las personas—la peli azul recuperó ese tono seguro y seductor que usaba siempre que trazaba planes siniestros—Ya verán que mi plan funcionará.
—Más te vale Samantha…en menos de un mes regresaremos a Kalos…-dijo de forma seria Ash.
Padre e hijo vieron al chiquillo dormido y luego desaparecieron, al menos no escucharían sus gritos por un par de horas.
—Tengo que buscar la manera para que no chilles más…-dijo Samantha con seriedad.
Zona de descanso, 19 años en el futuro.
Habitación de Maiko.
Maiko respiro con pesadez y abrió los ojos, no había duda…durante su inconsciencia su poder tipo fantasma la había sanado un poco y le había permitido recuperar la sangre que había vomitado y la consciencia, le tomo unos minutos acostumbrarse de nuevo a la luz debido a que aún estaba débil a pesar de las horas que tardo en despertar… jamás espero ver a cierto chico, seguramente Ash le había permitido entrar de forma rápida.
—Maiko-dijo con mucha seriedad N-Sabes que nunca he dudado de las decisiones de Ash para nada, pero todo lo que le hace a Cinthya… por los mil Giratina en que pensabas al enamorarte de Cinthya, te aseguro que si te hubieses enredado con uno de los hijos o cualquiera de las hijas de mi amigo y le hubieses botado a los tres días Ash no estaría tan enfadado
Le dijo con mucha seriedad el joven a lo que la castaña sonrió burlona
—No gracias, ninguno de sus hijos es suficiente para mí y aún menos por la gran diferencia de edad-le dijo encogiéndose de hombros.
—Maiko-le advirtió el peli verde fuertemente debido a que no estaba para bromas-sabias que él había elegido a Cinthya y luego de lo que paso con Zoey todas las de su harem y las demás chicas se volvieron intocables para el mundo
Le recordó con seriedad N.
—Ash puede hacer lo que le venga en gana con sus chicas salvo por una en especial a la cual quiero como premio…-dijo Maiko
— ¿Por qué te metiste sabiendo la terrible muerte que Paul tuvo por lo que hizo?
Interrogo N mientras recordaba que luego de muchas torturas a Paul, este encontró la muerte tras ser literalmente devorado por algunos de los pokemon del azabache los cuales le tenían muchas ganas y los suyos propios.
—Porque la quiero a mi lado al igual que a sus hijos, y no dejare que le maltrate de esa forma-aseguro de manera terca Maiko para encogerse de hombros a lo que N negó con la cabeza.
— ¿Entonces qué vas a hacer debido a que tu estas sola en esto?-le interrogó el peli verde.
— Hare lo que pueda y todos ustedes tienen miedo de lo que Ash pueda hacerles…-dijo maiko con ligero tono burlón.
—El que Ash se volviera fuerte trajo consecuencias hasta para los legendarios y nosotros…solo recuerda esto… ¿Quiénes somos nosotros contra Ash?-dijo N con calma a lo que Maiko le vio fijamente.
Maiko apretó los puños con mucha rabia debido a lo que N le decía, era verdad…Ash era aún más poderoso que Arceus y todos ellos…era por ese motivo que ella había ideado usar a una de las hijas del azabache…para el serio azabache sus descendientes, sus pokemon, su harem y la amistad de ellos eran lo único que él consideraba un tanto sagrado en su retorcida mente.
—Estas sola en esto Maiko, ni yo ni alguno de los demás te apoyaremos esta vez y mucho menos luego de saber que planeas muchas cosas contra nosotros… te lo advierto para que después no te sorprendas, esta vez quien fue demasiado lejos fuiste tú, no Ash. Ir por la pareja de mi amigo sabiendo que si a alguna de ellas no les gusta ser intocables para el mundo Ash las matara o las pondrá de putas… eso es definitivamente cruzar la línea Maiko. Estas sola, esta vez no hay nadie de tu parte.
Le dijo con seriedad N enderezándose y dirigiéndose a la puerta. Maiko le observó marchar en silencio sin preocuparse, lo sabía, sabía que estaba sola esta vez ninguno de ellos estaría de su lado y no moverían siquiera un dedo por ayudarla como había pasado hace poco tiempo. N se detuvo en la puerta de la habitación y le miro.
—No te decepciones después y si entiendes siquiera un poco de lo que ocurrirá si sigues aquí…te iras a tu selva y no perturbaras más nuestras vidas, eso si no quieres que Ash nos dé la orden de atacarte…-le dijo con seriedad el de cabellos verdes.
—Jajá…ustedes no harían eso…-dijo maiko de forma burlona.
—Cree lo que quieras…solo debes saber que cualquiera de nosotros estará sumamente encantado de hacerlo y no será sin gusto o razones…tu misma nos diste las razones y el placer al saber que si tu hijo se entromete para cumplir tu capricho los nuestros morirán-le dijo N con seriedad antes de salir.
—Créeme que si pudiera irme ya lo había hecho…pero Ash me tiene encerrada y amarrada…-dijo la castaña para observar el grillete que iba de su tobillo hacia una esquina, ella ya había intentado atravesarlo, pero sus poderes fueron inútiles y cuando lo intento atacar sintió dolor, eso le hizo comprender que ese grillete estaba unido a su fuerza vital y si lo rompía ella moriría.
Dijo en un suspiro la castaña, su vista se dirigió al enorme jardín que podía ver desde la ventana, inmediatamente dos brillos llamaron su atención…lo que vio le llamo poderosamente la atención ¿en qué momento sus ex compañeras se habían reunido a charlar en la piscina de la parte trasera? Las vio fijamente…no parecía faltar ninguna salvo por Sabrina, más allá pudo distinguir a los pokemon de todos incluyendo los suyos jugando entre ellos y también como los chicos poco a poco se reunían en la parte delantera para seguramente hablar a solas de lo ocurrido al igual que sus esposas.
Maiko dejo de observar hacia el jardín y se removió inquieta en su lugar mientras pensaba todo, era verdad que ninguno de sus viejos compañeros le habían dicho nada ni lanzando ningún reproche el día que Cinthya sufrió su aborto, ellos simplemente se habían quedado callados por temor a decir o hacer algo que hiciera enojar aún más a Ash…pero no tuvieron por qué hacerlo, todo estaba escrito en sus miradas, ese fatídico día había visto: ira, incredulidad, rabia, descontento y reprobación.
¿Es que acaso todos ellos pensaban que ella había planeado todo eso? ¿Qué ella simplemente había sonreído como una boba enamorada y no había derramado innumerables lágrimas intentando convencerse de que lo que sentía por Cinthya no era nada? ¿Creían que realmente no había luchado con uñas y dientes contra su propio corazón para que las cosas no llegaran a donde habían llegado?
Ninguno de ellos estaban siendo justos, ella también había llevado su parte de sufrimiento con todo eso, también había estado con ellos y por lo tanto sabía la gran importancia que tenía que existiera algo de esperanza luego de la guerra, ella no había hecho nada de eso a propósito, simplemente había pasado…se había enamorado hasta la locura de Cinthya y no había podido evitarlo.
Le dolía enormemente ver cómo existían discusiones entre todos a causa de ella aunque pensaran que ella no se daba cuenta, le dolían las miradas de los mayores del grupo, pero le dolían mil veces más las de los gijinkas de su propia región. Nunca había permitido que muchos humanos se le acercaran, y perder siquiera la posibilidad de una amistad con sus compañeros nativos de su misma región de esa manera también la estaba matando, pero tampoco podía hacer nada con lo que sentía por la campeona de su región, en el corazón no se mandaba y ella mejor que ninguna lo sabía.
Por supuesto, una parte de ella no se arrepentía, no importaba lo mucho que aquello le estuviera doliendo o lo mucho que sintiera que una parte de sí misma le era arrancada al separarse de sus antiguos compañeros. Cinthya era lo mejor que le había pasado en la vida… y su amor, aunque inconveniente, no era algo de lo que se sintiera avergonzada; que la llamaran traidora, asesina, usurpadora y todo lo que se les ocurriera si querían, si ellos pensaban que aquello que sentía por la rubia era imperdonable, entonces que no la perdonaran.
Ella sentía mucho dolor con esto, aunque no lo admitiera muchísimo peor fue su dolor al descubrir antes del viaje de su amada campeona a Unova que la persona a la que le debía respeto era la mismo de quien había hablado escuchar en los labios de su amada…ese año fue sumamente doloroso al oír de labios de la mujer que siempre amo el hecho de que si aquel azabache le pedía estar con él, lo haría sin dudar.
Luego de ese año intento la de cabellera blonda se olvidara del azabache y se enamorara de ella, tristemente no lo logro y cuando conoció finalmente a Ash…su burbuja se desmorono, el chico era a su manera atrayente, su personalidad y amor por los pokemon era casi más que el amor que aquel chico sentía por sí mismo aun a pesar de ser denso en temas relativos a lo que se refiriera a las mujeres.
Luego de que todos llegaran juntos a Alola pudo apreciar que el amor por los pokemon por parte del azabache seguía intacto, incluso llego a creer que había crecido… su amabilidad y respeto hacia sus compañeros pokemon y en general hacia todos se evidencio, ahora lo entendía; al jugarse la vida por ayudar a cualquier pokemon y legendario había ocasionado que varios de ellos se enamoraran del ahora serio Ash.
Mew
Latias
Diancie
Meloetta
Jirachi
Y finalmente la inicial de Johto, Bayleef.
Luego de años en silencio y odiando, recibió lo que menos se esperó y al mismo tiempo si, la invitación para la boda de Cinthya…ese día no asistió, en su mente deseo con todo su corazón que la campeona dijera que no aceptaba o que se fugara para casarse con ella…jamás ocurrió pero al poco tiempo recibió un sobre con algunas fotos de la boda.
Saber quién lo había enviado no fue difícil, la responsable o responsables en ese caso habían sido todas las chicas y pokemon…verlas fue sumamente difícil y su corazón se agrieto aún más…hasta había recibido una foto de la noche de bodas de los recién casados mientras estaban en su cuarto a punto de tener relaciones, erróneamente supuso que había sido tomada por alguna de las amantes pokemon.
Una nota en el reverso le hizo saber que la responsable de aquella foto en plena intimidad había sido Sara, sus palabras fueron pocas pero certeras:
"Ya no eres alguien en su vida. Ash es SU esposo. Ve por ti misma estas fotos para que lo compruebes y al fin dejes de meterte en sus caminos."
Luego de unos años había decidido visitarlos en secreto, solamente necesitaba saber que tenía una oportunidad…esa vez los vio en el jardín, en su mente quedo grabada la escena de su amada campeona con dos niños de cuatro y dos años jugando cerca de su madre y una bebé de poco más de un mes de nacida en sus brazos, había logrado ver a varios niños correr hacia sus madres mientras jugaban entre ellos junto a los pokemon de sus padres, en tanto que Ash se limitaba a abrazarla y a mirarla con amor por la pequeña bebe, Cinthya se miraba tan hermosa con esa niña en brazos.
Ella, Ash y las demás chicas junto a los niños eran una grande y hermosa familia, dentro de ella nació la envidia, por el dolor de ver a la familia que jamás tendría con Cinthya ya que al parecer de ella el azabache la había alejado de quien más amaba, hoy por hoy…Pearl, Yellow, Emerald y Jessica hubieran podido ser los hijos de ambas, pero no era así ya que los últimos tres no eran suyos; ellos le pertenecían a Ash…
Varias veces intento acercarse a esos tres niños y darles ordenes como si fuera su padre aprovechando el hecho de que sus padres les daban la libertad de salir junto a sus hermanos y los descendientes de los demás todas las tardes para jugar y practicar sus poderes…desapareciendo rápidamente cual fantasma al percibir a cualquiera de sus viejos compañeros.
Lastimosamente el día que casi logro llevarse a la pequeña Yellow fue detenido en seco por la madre de la niña.
—Cinthya, quiero que me digas... ¿Por qué no me amas?, ¿Hay algo que deba cambiar?, ¡Está bien, lo haré!
Grito Maiko con enojo, a su lado estaban sus fieles Drago, Yellow, Orto y Lis.
Cinthya suspiro con enojo, afortunadamente no estaba sola debido a que su fiel Garchomp llego a su lado junto a algunos de los pokemon de su esposo: Greninja, dos de los Carbink, Mew, Diancie, Meloetta, Garchomp, Lucario y Mewtwo.
—Maiko... –la campeona miró con tristeza al vacío- ¿Por qué no puedes entender que no te amo?... ¿Qué yo solo te veo como amiga...?
La aludida tomó por las manos a la rubia y le acorraló contra la pared- ¡No juegues conmigo Cinthya!
Yellow comenzó a llorar desesperadamente tras notar semejante agresión contra su madre, en tanto que la Garchomp de Cinthya se acercó a la pequeña para consolarle y los demás pokemon se lanzaron contra los de Maiko al presenciar el daño contra una de las amas de casa.
—Maiko... suéltame... me haces daño... –la rubia intentaba zafarse para ir hacia su hija.
— ¡Dime que tiene Ash que no tenga yo!-exigió con rabia Maiko
— ¡Eres mi amiga! Y ¡Sólo deseo lo mejor para ti!, ¡¿Cómo podría hacerte daño?, ¡Hay veces en que puedes permanecer enamorado, pero hay veces en que duele mucho!, ¡No quiero dañarte!...
El grito de Yellow resonó fuertemente en la casa.
— ¡¿PODRÍAS CALLAR A TU BASTARDA?!
— ¡NO TE ATREVAS A INSULTAR A MI HIJA!
— ¡ES DE ÉL, ASÍ QUE ME DA IGUAL!
— ¡YA NO SÉ QUIÉN DIABLOS ERES! –Cinthya comenzó a intentar liberarse desconsoladamente.
El sonido de una charola de metal cayendo al suelo alarmo a Maiko e hizo que los pocos pokemon que aún estaban en pie de pelea de la castaña se detuvieran y voltearan a ver con miedo al dueño de la casa.
— ¿Cinthya? –Ash soltó sin ningún miramiento la pequeña charola con la merienda para su pequeña niña y su esposa- Ya está la merienda...
Abrió los ojos al notar que Maiko la tenía acorralada contra la pared usando solo una mano, la aludida estaba llorando de rabia mientras sentía la asquerosa mano de la castaña en su vagina, así que no tuvo que ser adivino para notar que le estaba haciendo daño. Los gritos de la pequeña Yellow solamente tensaban aún mucho más el ambiente, Ash simplemente entrecerró los ojos con ira- Suéltala... ahora...
La castaña obedeció, pero no precisamente porque Ash se lo hubiera ordenado, sino porque notó que las muñecas de la rubia estaban rojas. Abrió los ojos dándose cuenta de lo que estaba haciendo y saco rápido su mano de la vagina de su amada- C-Cinthya yo... lo siento...-dijo sin ninguna muestra de lamentarlo de verdad.
—Está bien... –Cinthya bajó la cabeza.
—Vete de mi casa... –Ash apretó los puños mientras contaba mentalmente para evitar golpear a Maiko sin interesarle que sea mujer.
—No estoy hablando contigo... –Maiko miró desafiante al azabache.
—Sé precisamente a lo que has venido... –Ash entrecerró los ojos mientras que sus pokemon veían todo con enojo- No te vuelvas a acercar a mis hijos... y mucho menos a ella...
—No hables como si ellos fueran de tu propiedad...
—No he dicho eso... pero ella es una de mis esposas y esos tres niños, mis hijos... y todos son una parte importante de mi vida... así que no te atrevas a hacerles daño...
—Tus demás bastardos me dan igual... es Cinthya y a esos niños a quien quiero para que estén conmigo y Pearl... –Dirigió la mirada al anillo de boda que tenía el hombre de ojos rojos- Pero al parecer tienes a tus amantes acorraladas en una jaula de oro...
—Yo no las estoy obligando a nada... no me chantajees en tus juegos maldita...-Dijo Ash con seriedad.
— ¿Así que resulta que ahora eres responsable?, que miedo... – Maiko rió irónicamente.
— Si por ellas y mis hijos debo hacerlo, entonces lo haré...
Maiko apretó los puños para luego desaparecer de allí junto a sus inconscientes pokemon antes de que pudiera decir algo más.
—Ash, yo…-dijo Cinthya con seriedad.
Ash le vio fijamente para luego negar rápidamente, estaba cabreado…y la pesada niebla que se estaba formando en el jardín era muestra de eso, al notar que la rubia causante del problema iba a hablar le puso un dedo en la boca.
—Lleva a nuestra niña a tu cuarto para calmarla y que luego vaya con sus demás hermanos o bastardos como Maiko los considera…-dijo con seriedad el azabache para desaparecer junto a sus pokemon.
Selva de Sinnoh.
En algún lugar remotamente alejado del hogar de Ash, en una pequeña casita se podía observar a un niño de escasos cinco años mientras jugaba con un juego de bloques armables, a un lado se encontraba Giratina vigilándole, repentinamente Maiko apareció allí.
—Hola hijo… ¿Cómo estás?-dijo con desgane la castaña.
— ¡Mami!-chillo el pequeño rubio para ir y aferrarse a las piernas de su madre.
Maiko tomo al pequeño y lo sentó entre sus piernas luego de haber besado su frente, en un intento de calmarse comenzó a acariciar la blonda cabellera de su hijo provocando que el pequeño comenzara a bostezar.
—Estoy bien hijo…es solo que…-dijo algo insegura, no sabía si continuar de todas maneras, como decirle a un pequeño… ¿fui a la casa de alguien importante a molestar y casi causo un problema enorme?
— ¿Dónde estabas mami?-dijo de forma inocente Pearl.
—Estaba intentando hablar con unos viejos compañeros, no quieren saber nada de mi…
Dijo en un tono falsamente inocente la castaña, en tanto que el niño simplemente asintió feliz y se fue a jugar un rato.
Cocina.
Ash se encontraba en la enorme cocina mientras a su lado se encontraba el pequeño rosa en su forma humana…ambos se encontraban disfrutando unas cuantas bayas con suma tranquilidad.
—Fuiste muy cruel con Cinthya…-dijo con calma y algo de enojo el pequeño rosa.
Ash vio fijamente a la mujer de casi cuarenta años de hermosos y tiernos ojos azules, con perfecta cintura y trasero de hermoso cabello rosa y estatura pequeña junto a unos senos copa B y la cual vestía un sencillo pantalón de mezclilla junto a unos delicados zapatos blancos y una camisa escotada en la espalda de color blanco.
—Mew, sabes que la amo…pero no soporto a Maiko cerca de ella-dijo el azabache a lo que Mew asintió inconforme.
Ash sonrió con algo de calma para tomar a la pelirrosa y sentarla en sus piernas para luego abrazarla, mew simplemente se limitó a pasar con resignación los brazos por el cuello del azabache el cual la premio con un beso.
—Te amo Mew…
Dijo con simpleza Ash aunque con una leve sonrisa, el azabache pensó todo…amar era querer todas las facetas de tu pareja, y si bien era cierto que le fascinaba cuando sus amantes pokemon tomaban su forma semi-humana, pocas veces se los permitía…debido a que el luego de tanto tiempo comprendió que se había enamorado de las verdaderas esencias de sus esposas y esposos legendarios y era a los mismos a quienes quería en realidad.
Por ese motivo había hablado con las amantes pokemon explicándole lo que pensaba hacer, por qué planeaba prohibirles a los legendarios tomar su forma semi-humana salvo en pocas ocasiones…le sorprendió el hecho de que lo comprendieran bien, pero suponía que era porque les estaba ofreciendo a cambio algo que les beneficiaba.
Interiormente agradeció a Arceus por eso, desde ese momento se entregó en cuerpo, mente y alma al amor que esos pokemon sentían por él, la primera vez que marco a Mew y los demás pokemon como suyos fue antes de que comenzara su guerra en contra del equipo Rocket.
A la mañana siguiente no podía estar más feliz, sus amantes pokemon entendían a la perfección que él los amaba y que estaba más que dispuesto a tener una vida junto a ellos sin necesidad de que tomaran su forma semi-humana…la cual permitió que solo tuvieran cuando de verdad así lo desearan y cuando descubrieron que dentro de ellos habían nuevas vidas.
Ash estaba feliz por esa decisión, de todas maneras él se sentía mejor ya que el queria a latias y los demas por quienes eran verdaderamente...
—También te a-mo A-ash…
Mascullo con un leve sonrojo la mujer al sentir esas caricias atrevidas en todo su cuerpo, pero rápidamente se separó al notar como unos ojos miraban con mucho enojo a cierto azabache.
—Sabrina mi cielo…-dijo Ash con sorpresa.
— ¿Quiero saber porque motivo le hiciste eso a mi hija?-dijo con enojo Sabrina para verle fijamente con los brazos cruzados.
Ash suspiro con desgane mientras que Mew simplemente se quedó estática en su lugar…el azabache jamás pensó que esa pregunta llegara tan pronto, pero ya no había marcha atrás y no quería tener problemas maritales por culpa de un malentendido, por lo que rápidamente le dio un beso en la frente a Mew y la bajo con cuidado de sus piernas.
La mujer de cabellos rosas bufo con desgane para que una luz de color rosa la iluminara y al terminar volvió a ser el pequeño rosa quien se quedó ipso-facto en un rincón de la cocina.
—Dime ya de una buena vez la verdad…-dijo Sabrina con enojo, en su mano una esfera de color azul comenzaba a formarse.
—Mi vida, era lo mejor para ella…-hablo Ash con un tono dulce, obviamente su inocencia a nadie podía engañar.
— ¿Para ella o para ti?-dijo Sabrina aún más enojada- sabes que ninguna de nosotras nos opondremos a que hagas tus juegos de poder…pero he notado que Pearl SI la ama…
—Mi amor, no he sentido nada de eso en ese rubio…además sabes que un padre siempre quiere lo mejor para su hija-dijo el azabache con calma para acercarse a su esposa lentamente.
—No quiero oír más palabras tuyas Ash, tienes un don tan grande para ellas como Yamabi…-le dijo sumamente enojada Sabrina.
—Amor…era lo mejor, ¿o prefieres que hubiera permitido que ese jugara con nuestra hija hasta que se aburriera y le hicieran abortar a nuestros nietos?-aclaro Ash.
— ¿En serio?-dijo Sabrina ahora con los ojos entrecerrados.
—Si…ese maldito crio solo está jugando con nuestra hija y no lo permitiré…
Dijo con seriedad Ash a lo que Sabrina le miró fijamente con los brazos cruzados mientras entrecerraba los ojos para luego liberar la poderosa esfera de aura la cual Ash permitió que se impactara en el cuerpo sabiendo que se lo merecía y que ese ataque ni cosquillas le haría pero era mucho mejor recibirlo a que su esposa confabulara en su contra y entre todas lo molieran a golpes.
—Me lo merezco, pero te prometo que no soy tan malo con mi amada hija…-dijo Ash con seriedad.
Sabrina simplemente arqueo una ceja de forma desafiante, antes de que pudiera abrir la boca o lanzar un nuevo ataque hacia su esposo, fue tomada por los brazos de forma protectora por Ash el cual rápidamente junto sus frentes antes de que sus ojos rojos brillaran de azul.
Las imágenes de lo que Ash, Konnor, N y Red ya sabían pasaron por su mente, nadie más que los aludidos y su esposo junto a ella sabían de eso…ver su propia muerte al igual que la de todos sus pokemon, a todos sus compañeros e hijos… ver en su mente como ese maldito joven jugaba con su hija y con Vali la lleno de aun más rabia de la que sentía hacia su esposo.
Podía ver a Sara, las lágrimas no derramadas, el temblor de sus labios y su cuerpo, el profundo ceño fruncido de odio inaudito hacia Pearl, y la sangre, toda la sangre saliendo a torrentes de su cuerpo, deslizándose como el agua entre sus dedos. Cress había corrido en vano para detenerla, la vida de Sara se fue junto a una parte de los Rocket que cooperaban con Maiko para derrotar a Ash y controlar a los legendarios.
Podía ver a Max gritando hacia el cielo, los rayos haciendo explotar o despedazando los cuerpos y algunos rayos más calcinando a todos los que le rodeaban, las lágrimas deslizándose junto a la sangre por su rostro mientras los pokemon que intento salvar de las manos de Ghechis y él se mataban de forma despiadada.
Podía ver a Luka llorando con los cuerpos de sus hijos tirados a sus pies como si nada, las lágrimas evaporándose en el aire, oía su grito mientras su Vileplume a pesar de saber lo que ocurriría la abrazaba y ella convocaba con su dolor y su rabia al fuego para que consumiera su vida, la de su pokemon y la de las tres bestias del equipo Rocket.
Ash sonrió levemente, faltaba la cereza sobre el pastel; las visiones por las cuales había decidido hacer lo que estaba haciendo.
— ¿Qué demonios te pasa Chise, acaso no lo entiendes…de verdad creíste que todo era de verdad? ¡Yo no te amo, nunca te he amado! Todo este tiempo he fingido lo que siento…no sabes y no tienes idea de lo asqueroso que fue pasar tiempo besándote y el odio que sentía hacia mí mismo al tener que buscar tiempo para pasar con Vali… ha sido muy fácil engañarlos a ustedes Chise y Vali.
Dijo con mucho odio Pearl, debajo de sus pies Vali y Chise estaban dando sus últimos respiros, el joven Umbreon no podía dejar de mirar con mucha rabia a quien creía su mejor amigo…el mismo que había matado a sus hermanas y en general a todas sus amigas, marcando algunos de sus cuerpos como recuerdo de que los Drakeon podrían hacer lo que quisieran sin consecuencias, y como él quiso ultrajar esos cuerpos…paso lo que tenía que pasar.
Chise por otro lado simplemente evitaba ver la cara burlona del rubio, todo lo que creyó que pasaría al desafiar a su padre para estar con aquel rubio, había sido simplemente una estúpida mentira que nunca pasaría…su respiración se tornó difícil al igual que la de Vali y ambos sintieron el frio de la muerte arroparlos.
—Siempre queriendo parecerse a sus padres y ser tan poderosos como ellos, vivir un gran amor como el que viven ellos. Lo más difícil fue tener que fingirte tanto amor Chise, aunque al final no lo pasé tan mal, al menos tu padre si supo cómo enseñarte a ser un buen revolcón-dijo Pearl mientras sonreía de forma maliciosa.
Una lagrima traviesa simplemente rodo de sus ojos para que estos al igual que los de su amigo quedaran completamente blancos y ambos dejaran de respirar.
—Maldita perra…-articulo Pearl con desagrado- ahora finalmente te reunirás con quienes le hicieron tanto daño a nuestra familia…
Dijo con desagrado el rubio para luego tomar con algo de calma el cuerpo entre sus brazos, poco le importaba el vientre que estaba completamente abierto y los ojos de sufrimiento de ella, el rubio ve durante unos segundos el cuerpo y suspira pesadamente, tiene que irse a reunir con su madre y ayudarla…por lo que simplemente acerco su boca al oído de la chica sin importarle que ella ya no sea capaz de escucharle.
—Te amo, debí decírtelo antes…perdóname por todo lo que dije, pero mi madre esta antes que todo, cuida de nuestros niños, por favor perdóname Vali…
Espeto con algo de dolor Pearl, sentándose en el suelo se cubrió la cara y comenzó a llorar desesperado. Acaba de darse cuenta de que en su ciega venganza acabó con lo más hermoso que Arceus le hubiera podido dar aun sin merecerlo. Le dio al amor de su vida y a su mejor amigo y él solamente pateó esas posibilidades, jugo con ellos, los despreció y para finalizar les había asesinado sin ningún miramiento...
— ¿Entiendes porque lo hice? No quiero que mi hija muera al igual que los demás… en ese sitio los únicos que confiaron un poco en Pearl, encontraron un terrible final…-dijo Ash de forma seria.
Sabrina asintió con desgane, unas pequeñas lagrimas comenzaron a caer…Mew la vio fijamente y el pequeño rosadito no pudo evitar derramar algunas lágrimas pero no eran debido a algún dolor físico que hubiera sufrido, esas lagrimas eran de dolor emocional al darse cuenta de que si todo no salía bien…perdería a su amado hijo, su pequeño Ranmaru.
— ¿Me prometes que ella estará bien?-dijo con calma Sabrina.
Ash asintió y acercándose a su esposa, limpio con delicadeza las lágrimas de sus ojos, al notar que su esposa no podía dejar de llorar…beso con lentitud las mejillas de la exlíder.
-Te lo prometo, además no soy tan malo…le di una especie de cura a uno de los chicos, es cuestión de tiempo para que quien la tiene descubra lo que es- dijo Ash con suavidad.
Sabrina asintió con calma para luego ver fijamente al azabache el cual sonrió levemente, Ash simplemente abrazo a la exlíder y se limitó a estar un buen tiempo allí.
Piscina Trasera
—Ash no fue justo con el trato dado a Cinthya…-expuso con seriedad Crystal a lo que Manon asintió.
—Pero es su esposa y la locura de Maiko pasó el límite hace mucho tiempo…-dijo Samantha con calma.
— ¿Qué sabemos realmente de Maiko?-dijo en tono conciliador Hitomi mientras sonreía dulcemente.
Todas las madres sentadas en las mesas que habían juntado para su reunión improvisada suspiraron con calma para luego ponerse a pensar en completo silencio lo que cada una de ellas dirían…este asunto era de vital importancia y todas pensaban detalladamente, su ex compañera había amenazado delante de ellas que sencillamente mataría a sus hijos si se interponían entre ella y el objeto de su capricho.
—Sabemos bien que Maiko tiene habilidades del tipo fantasma…-comenzó Sara al ver que ninguna tenía el valor de dar el primer paso.
—Desafortunadamente ella no entiende nuestros métodos…jamás quiso ser parte de nuestro grupo-dijo con calma Mayleen.
—Por su enfermedad se cree especial…-agrego la Gardevoid de Dizzy ahora.
—Pero debemos reconocer que Ash ha hecho un gran trabajo con nuestra ayuda…-dijo con calma Manon para comer una de las galletas que había en una de las mesas.
—Ha habido algunos conatos pero eso es debido a idiotas sin mente propia…-dijo Samantha de manera serena.
— ¿Cuál es nuestro ideal entonces?-dijo con curiosidad Latias.
—No hemos sabido más de prostíbulos pokemon ya que cualquier intento es rápidamente eliminado…-aporto Lis.
—Tampoco de peleas ilegales o problemas graves que requieran demasiada atención como el tráfico de pokemon…-dijo Jana levemente sonrojada al recordar que en el pasado ella cometió esos errores pero por fortuna logro redimirse.
—Maiko es terca, cree que ella sufrió más que todos nosotros…-dijo con hastió Crystal para tomar un poco del té que había delante suyo.
—Ella nunca quiso entender…-dijo con calma Daisy.
—Nuestro método puede que sea distinto a lo que ella soñó tontamente, pero ha funcionado…-dijo con enojo Hiedra.
—La vida es cruel…una vez que algo se pierde es imposible que regrese…-comenzó Bayleef.
—No importa lo que hagas, jamás regresara al menos que eso perdido así lo decida…-le siguió Anthea
—Uno debe saber… no… uno debe aprender a usar lo que se tiene para la supervivencia…-dijo en un suspiro Diantha mientras se masajeaba las sienes por el dolor de cabeza que comenzaba a nacer.
—Y nosotros usamos el dolor, la crueldad y el deseo para mantener lo más necesario: el flote, la lealtad, la paz y el orden–finalizo Meloetta.
—Y hasta ahora ha funcionado…las mafias no han vuelto a resurgir y también debemos recordar el arduo trabajo que hemos hecho para evitar el maltrato a los pokemon…-acoto Jirachi.
—También está el hecho de que las ligas pokemon son más justas…y exigen más requisitos a los participantes entre los que se incluye el esfuerzo y el cómo saber reaccionar ante situaciones inesperadas-dijo con una leve sonrisa María.
—Debo admitir que el efecto de la nervio esfera es maravilloso…así los entrenadores de esta generación se preparan mejor- dijo con calma ahora Sara.
Todas las madres se vieron a los ojos para luego asentir.
—Hay algo que quisiera saber chicas…-Dijo Hitomi con calma.
— ¿Qué cosa?-dijo con mucha curiosidad Luka.
— ¿Qué han hecho en sus vidas?-dijo con una suave sonrisa Hitomi.
Las mujeres y pokemon se vieron fijamente y comenzaron a pensar en que decir.
Habitación de Ash.
—Pikachu acompáñame…-dijo serio el azabache.
El ratoncito eléctrico vio a su entrenador y asintió, Ash le dio una sonrisa alegre y rápidamente regreso a lo que tenía en sus manos.
El pokemon eléctrico vio fijamente las cinco pokebolas que había en las manos del moreno antes de que estas quedaran en su pantalón, algo inquieto le hizo señas al azabache el cual le vio de manera rápida.
—Raichu, Decidueye, Noivern, Empoleon e Infernape vendrán con nosotros…tal vez alguno más lo haga, pero creo que con ellos será suficiente…
El tipo eléctrico asintió, Ash le acaricio durante unos momentos la cabeza para luego sentarse en la enorme cama que compartía con sus amantes y meditar unos segundos…
Kalm y los demás a pesar de los años seguían considerándole un amigo y su líder, eso era suficiente para el… sabía que no había sido justo con el trato a Cinthya…
No esperaba que ellos le felicitaran por el desfloramiento que les había hecho ver bajo una amenaza velada, pero al menos esperaba que no hubiera reclamos ni reproches.
¿Estaba cansado del deseo obsesivo de Maiko de que Cinthya y sus hijos debían estar con ella…aun sin amarla, conocerla e incapaces de decirle papa o mama?
SI, LO ESTABA.
Él podía considerarse aún igual o más celoso y posesivo que Kage sobre sus amantes.
Pero eso era comprensivo cuando tenías a alguien obsesionado con una de tus amantes…él estaba seguro de que si no hubiera enviado a Cinthya a Alola durante sus tres embarazos, Maiko se hubiera llevado a los bebes recién nacidos y haberlos hecho crecer con mentiras y hubiera impedido su correcto desarrollo tanto físico como mental y psicológico…hasta podría apostar que les hubiera dicho que ella era su padre y que era él se había robado a su esposa o que él se había llevado a su madre y había destruido esa familia.
Jamás olvidaría la terrible muerte que tuvieron Yellow y sus hermanos, su dulce hija y los demás no merecían morir así…
Yellow comenzó a gritar del pánico que le causaba la mirada asesina de Maiko, tristemente nada podía hacer debido a que ella y sus pokemon estaban totalmente agotados al igual que sus compañeros y sus padres.
Los que tenían algo de energía para luchar estaban peleando contra Pearl o contra los Rocket y nadie podía ayudarla.
Maiko tomo su arma, la hoz y sin ningún miramiento la introdujo en el pecho de la rubia rompiéndole el corazón en el acto… la sangre empezó a salir y pronto la ropa se volvió completamente roja mientras la sanadora intentaba usar su poder y curarse lastimosamente no podía.
Maiko hundió aún más su arma en el cuerpo de la joven, disfrutando cada segundo al ver como poco a poco ella moría, si…eso era justo, si esa niña no le decía papa o mama…entonces tampoco merecía vivir, además de que pronto Cinthya estaría junto a ella.
—Toma eso, niña falsa…tu debías ser mi hija al igual que los otros dos niños falsos y no sé qué paso, sea como sea…si tu no me ves como padre o madre, entonces tampoco debes estar viendo de esa manera a Ash.
NIÑOS FALSOS.
¿Eso era lo que Maiko creía de sus hijos… que por no llamarla mama o papa, no merecían estar vivos?
¿Acaso creía que su existencia era un error?
¿Qué Cinthya los había engendrado por obligación a tener hijos?
Sinceramente no lo sabía, y poco le importaba…rápidamente iría al árbol del comienzo para comenzar los preparativos y luego llevaría a Maiko hacia allá para saber si la castaña tenia arreglo o tendría que intentar ver si ella era "Irrompible"
Una sonrisa maliciosa cruzo por su cara…oh, sí que lo disfrutaría.
—Vamos Pikachu…-dijo con seriedad el azabache para ir por sus pokemon.
Bien chicos, capitulo listo, a partir de este…comienza lo realmente bueno, esta vez tarde más de lo normal, pero había unos argumentos que había que dejar cerrados si o si para dar paso a lo que viene, a partir de aquí los capítulos no serán tan relajados y serán de pura acción… tratare de publicar el siguiente lo más rápido posible sino se presentan más problemas aparte de la falta de internet debido a que ya en su totalidad está definido y avanzado un poco.
Ahora les dejo un pequeño spoiler del siguiente capítulo.
Todo el mundo se quedó completamente callado, el ver al joven de ojos plateados junto a su hermana de ojos azules era impactante, las miradas amenazantes de ambos hacían temblar a cualquiera.
Solo dos jóvenes de cabellos morados se mantenían algo serenos, el mayor debido a que no se esperaba que sus sobrinos reaparecieran ante sus ojos de la noche a la mañana y el menor simplemente esperaba que el pelirrojo se bajara para que comenzara la batalla entre ambos.
—Este es un mensaje para todas las regiones de ser necesario…nosotros somos Blue y Silver Sakaki, somos hijos del gran líder del equipo Rocket y cualquiera que se meta en nuestro camino las pagara.
