Hiei POV
Estaba haciendo una de mis habituales rondas cuando sentí la energía del zorro, el detective y el zoquete venir hacia mí, sin pensármelo dos veces fui hacia ellos para preguntarles que qué hacían en el Makai.
- ¡Hey enano! – dijo el zoquete gritando con su molesta voz
- Tú sigue gritando así si quieres ser la merienda de algún demonio. – dije con un tono aburrido.
- Soy muy fuerte, ¡nadie puede vencer al gran Kuwabara!
- Jajajajajaja –vi como al detective se le saltaban las lágrimas de la risa – lo que tú digas Kuwa-baka.
Por detrás de ellos vi como el zorro suspiraba y me acerqué a él dejando a esos dos imbéciles pelear como siempre hacían.
- "¿Que hacéis aquí zorro?" – pregunté mediante nuestro enlace.
Koenma nos ha enviado a una misión, dice que ha sentido la energía de Naraku aquí, en el Makai" - dijo sorprendiéndome al saber que mi mujer pidió a la joya que lo matara.
- Hn, andando – dije llamando la atención de mis compañeros, nada más decir eso varios demonios nos rodearon, se parecían a Kanna, no los podía detectar a simple vista así que dejé ver mi jagan y efectivamente, podía ver algo, era débil pero sentía algo ya que al fin y al cabo estaban vivos.
Después de acabar con ellos sentí de nuevo la quemazón en la marca de apareamiento avisándome de que mi mujer se encontraba en problemas, viendo como en ese mismo instante apareció Botan y tenía un portal abierto que llevaba al templo donde estaba mi familia, fui a través de el sin dar explicaciones, con mi máxima velocidad. Dejando atrás a todos mis compañeros extrañados.
Normal POV
Cuando al fin hubieron acabado con ellos, sintió de nuevo la quemazón en la marca de apareamiento avisándole de que su mujer se encontraba en problemas, viendo como en ese mismo instante apareció Botan y tenía un portal abierto que llevaba al templo donde estaba su familia, fue a través de el sin dar explicaciones, con su máxima velocidad. Dejando tras de él a todos viendo hacia el portal.
- ¿Qué le habrá pasado? ¿No tenía que quedarse una semana más vigilando? – preguntó la parca viendo como Kurama parecía entender algo y empezó a preocuparse.
- Su comportamiento solo puede significar una cosa: Kagome está en peligro – respondió Kurama mientras corría hacia el portal seguido de Yusuke, Kuwabara y Botan.
Templo de Genkai
- Oh, parece que Hiei llega antes de lo previsto – comento la joven doncella de hielo yendo hacia el patio con Aiko en sus brazos encontrándose así a un Hiei muy alterado, alrededor suyo tenía una aura asesina y oscura.
- ¿Y Kagome? – preguntó este intentando calmarse para no asustar a su hermana.
- Ha salido a pasear como siempre… - sin que la joven pudiera decir nada más vio como fue hacia el bosque para buscar a su mujer, dejándola algo preocupada al ver el estado en el que estaba, eso solo podía decir que Kagome estaba en peligro.
Inmediatamente después de que Hiei se fuera, Kurama, Kuwabara, Yusuke y Botan vinieron preguntando donde estaban Kaome y Hiei, después de decir de nuevo lo que sabía desaparecieron confirmando su teoría.
Cuando el grupo llegó donde sentían la presencia de Hiei, lo vieron bajo un árbol, con el aura más oscura y más desesperado de lo que le vieron nunca. Kurama se fue acercando y vio que en sus manos había una nota, al quitársela de las manos y leerla palideció, la carta ponía lo siguiente:
Queridos detectives:
Cuando os deis cuenta de la desaparición de la sacerdotisa y leáis esta carta, ya será demasiado tarde. Si la queréis volver a ver, tenéis que traer uno de los más preciados tesoros del Reikai, una esfera que permite resucitar a los muertos. Una vez que la tengáis, debéis presentaros en el Meikai.
PD: Si la queréis viva, más vale que os deis prisa, al fin y al cabo los seres santos no aguantan con vida más de dos semanas en el Meikai.
Atentamente: Toguo & Karasu.
