Hacía ya dos días que me encontraba cautiva en una celda del Meikai, y desde que llegué Karasu había decidido quedarse a mi lado el máximo tiempo posible. Durante la primera noche me explicó que si quería sobrevivir solo tenía dos opciones. Que mis amigos y familia vinieran a rescatarme o hacer un trato con ellos.

Cada segundo que pasaba a su lado me daba cuenta de lo retorcido que podía llegar a ser. Decidió empezar a jugar conmigo mediante a los juegos a los que se había referido en nuestro primer encuentro, los que al final resultaron ser una simple tortura. Aprovechando que estaba atada decidió que el mejor ataque sería el toque explosivo, cada vez que sus manos rozaban una parte de mi cuerpo una pequeña explosión hacia que poco a poco me fuera hiriendo y desangrando, según él, estaba atacándome con el mínimo de poder posible para que pudiese sobrevivir y así el poder jugar más tiempo conmigo.

x-x-x-x (Despacho de Koenma)

Habían estado buscando esa esfera durante dos días, desgraciadamente no había rastro de ella, sin querer rendirse decidieron separarse en dos grupos, Koenma y Kurama buscarían en los archivos y el resto seguiría buscando.

- ¿¡Como que todavía no sabes dónde está!? – preguntó el avatar después de estar esperando que Koenma buscara en los archivos de objetos del Reikai.

- En los archivos solo dice que veinte años atrás estaba guardada en la sala de las reliquias prohibidas, donde miremos en primer lugar. – dijo el príncipe del Reikai intentando elegir lo mejor posible sus palabras al saber el sobre proteccionismo que sentía hacia su prima.

- ¿¡No me digas que os la robaron!? – Exclamó el oji-verde perdiendo totalmente los papeles.

- No lo creo, no es tan fácil. La razón de que os acompañara a esa sala es que es impenetrable, esa sala reconoce las energías y solo se abre con la de mi padre y la mía. – Dijo Koenma con aspecto sombrío – La única explicación sería que mi padre la hubiese cambiado de sala, pero ¿Por qué lo haría?, esa es la sala más segura del Reikai.

Justo después de decir eso el príncipe del Reikai pegó un salto al sentir un aumento de youki seguido por un gruñido aterrador. Al levantar la vista de los papeles que tenía enfrente se encontró cara a cara con Youko Kurama, quien rápidamente se dio la vuelta y salió del despacho.

x-x-x-x (Con Hiei y el resto del equipo…)

Estaban en una de las muchas salas del Reikai entretenidos buscando cajones secretos, puertas ocultas, algún sitio donde pudiese estar esa esfera cuando un portazo los hizo girarse a todos.

- No está aquí. – dijo el zorro simplemente, viendo su transformación y escuchando su tono parecía estar muy enfadado.

- Explicate – dijo el hibrido mandando escalofríos a Yusuke y Kuwabara quienes poco a poco se iban alejando de los dos peligrosos demonios.

- Al parecer hace veinte años estuvo guardada en la primera sala a la que fuimos. Según Koenma nos acompañó ya que es la sala más segura del Reikai, esa sala reconoce las energías y solo se abre con la de Enma y Koenma.

Después de decir eso apareció Botan llevando consigo unos archivos confidenciales de hace seis años. Rápidamente Hiei se los quitó de la mano y se los dio a Kurama mientras Botan les explicaba que estos archivos estaban separados del resto y que incluso los habían llegado a esconder con una barrera la cual había costado mucho de deshacer.