(Makai, Castillo del Bosque prohibido)

- Señor, no he podido contactar con Yakumo, parece que está al cargo de la sacerdotisa. – dijo Tsuyoshi

- Bien, todo marcha según lo previsto. Será mejor que mañana reforcéis la seguridad, cuando sientan a la miko en nuestras tierras sus aliados vendrán a por ella sin importarles que sea el bosque prohibido.

- ¡Si señor!

-Y tendrás que darles la orden de no dejar entrar a nadie que no sea de los nuestros, ni al señor del Makai.

- Entendido – contestó viendo lo importante que esto era para sus señor al ver su expresión tan seria.

- Ya te puedes retirar, mañana será un día muy duro.

.-.-. (Makai, Palacio de Sesshomaru)

Hacía ya dos horas que habían quedado en encontrarse en el palacio de Sesshomaru, quien les había ordenado traer a la hija de Kagome para así protegerla de posibles peligros. Hiei había sido el primero en llegar, seguido de Yusuke y Kuwabara, Kurama había ido a buscar a Keiko, Shizuru, Genkai, Yukina y Aiko, y con la ayuda de botan las guiaría hacia el castillo por lo que llegó poco después. Seguidamente llegaron Kouga y Ayame quienes habían dejado a sus hijos a cargo de Hakkaku y Ginta. Estaban todos muy impacientes, ya que estaban esperando desde hacía horas a Shippo, el último que faltaba para que estuvieran todos.

Dos horas más tarde, todos empezaron a preocuparse, Shippo había sido enviado a interrogar a los subordinados de Asahi, quienes tenían reputación de ser muy violentos. Puede que el zorro fuese uno de los más fuertes del Makai, pero eso no quitaba el peligro de la misión, y más al infiltrarse a la "base enemiga" donde se encontraban unos demonios muy fuertes.

Estaban a punto de ir a buscarlo cuando entró a la sala donde todos se encontraban.

. Siento mucho la espera, me pasé por casa de la abuela para asegurarme de que todo estaba en orden. – Dijo con cara seria preocupando a todos.

- ¿Pasa algo? – preguntó el avatar al joven zorro

- No, creo que no tienen pensado atacarlos, pero igualmente he llevado a algunos de mis hombres para que los protejan, y lo mismo he hecho con tú familia. – dijo sabiendo que era primo de su madre.

- ¿Has encontrado algo? – preguntó Sesshomaru

- No, desgraciadamente Asahi dice la verdad, dejaron la esfera en el mundo humano, dentro de un humano. – comentó el zorro.

- ¿Se sabe algo sobre ése humano? – preguntó el príncipe de los lobos.

- Esos ineptos le perdieron la pista, por lo que estamos en un punto muerto. – dijo sentándose en uno de los sillones suspirando y tapándose la cara.

Después de ese comentario se quedaron todos en silencio.

- Podemos atacar – dijo Ayame rompiendo el silencio.

- Es un suicidio. – comentó Genkai

- Es nuestra única opción.- dijo Kurama sorprendiendo a todos por sus palabras.

- A mí me parece bien, ¿pero no te parece que es una imprudencia? – Dijo Shizuru mirando especialmente a Hiei quien sostenía a Aiko –Hay muchos riesgos en este "plan de rescate"

- Riesgos que si no me equivoco todos estamos dispuestos a aceptar. – Respondió Yusuke con el asentimiento de todos los presentes excepto Genkai quien sabía de primera mano lo que el mayor de los Toguro era capaz de hacer.

- Hay otra opción – dijo Kurama mientras miraba fijamente al otro zorro - he escuchado que muchos demonios han desaparecido, y no creo que sea una coincidencia.

- Ya entiendo…

-Pues yo no, ¿quién me lo explica? – dijo mirando hacia su hermana y Keiko ya que eran las que más cerca estaban.

- ¡Cállate Kuwa-baka! – le gritó Yusuke empezando así una de sus típicas peleas.

- ya veo… lo que quieres decir, es que lo más posible es que los hayan reclutado los mismos que secuestraron a Kagome ¿verdad? – dedujo Kouga

- Si, quizás Shippo se puede infiltrar en su base haciéndose pasar por un seguidor. Seguramente intentarán tener el máximo de aliados posibles para así estar preparados ante nuestra posible llegada. – dijo el zorro plateado.

.-.-. (Meikai)

Ya había pasado la noche, y como cada mañana Yakumo fue a informar sobre la prisionera al mayor de los Toguro y Karasu, dejando así, la vigilancia a cargo de otro demonio por un momento.

Se paró frente a la puerta, podía sentir más de tres presencias en la habitación, por lo que decidió esperar, ya que posiblemente algunos de los guardias o de los encargados de reclutar más demonios estarían dando aún su informe sobre los avances del Reikai o Makai.

Cinco minutos más tarde, salieron dos demonios pantera y seguidamente le dieron permiso para entrar.

- Bien Yakumo, ¿Qué es lo que tienes hoy? – preguntó Toguro

- Su estado de salud es algo delicado pero estable, ya no tiene apenas fuerzas para moverse y mucho menos para atacar, creo que aún que la desatáramos ya no podría recuperar su miko-ki.

- ¿Crees que aguantará mucho más viva? – preguntó de nuevo el más bajo de los tres

- Puede que cuatro días, cinco a lo sumo. – respondió con una cara sin apenas expresiones

- ¿Y ya has podido hacer que confíe plenamente en ti? – preguntó Karasu

- Eso creo, ya está lo suficientemente confiada para ingerir cualquier cosa que le dé sin pararse a preguntar lo que es. – dijo sonriendo

- Pues ya sabes el plan. Despejaremos la entrada secreta, no habrá ningún guardia por esa zona. Aprovecha eso para llevártela, dile que os estáis escapando. Cuando estéis a un kilómetro de aquí enviaremos a alguien para que os acorralen al borde de la cascada, entonces apareceré yo y empezaré a atacarte, procuraré no ser muy duro – dijo esto último con una arrogante sonrisa bajo su máscara – Si los rumores que han circulado por siglos sobre ella son ciertos, estará dispuesta a unirse a nosotros con tal de que te dejemos libre.

- Muy bien – dijo Yakumo con una siniestra sonrisa.

(Reikai, Despacho de Koenma)

Desde que se habían enterado de lo que había ocurrido con la esfera de la vida, en el Reikai parecían estar todos muy ajetreados buscando información sobre cómo podrían encontrarla.

En especial Koenma, quien se sentía responsable de la desaparición de Kagome, ya que por culpa de su padre todavía no habían podido recuperarla.

- ¡Ogro date prisa! – Al verlo entrar con una pila de archivos que puso en la mesa continuó - ¿Dónde están los detectives? – dijo ya sin gritar mientras buscaba algo en su cajón mientras lanzaba todo lo que no necesitaba.

- Sr. Koenma, hay un pequeño problema – dijo George esquivando varios de los objetos que Koenma lanzaba y preparándose para el inminente ataque de furia.

- ¡¿Cómo?! – Dijo dejando de buscar por el cajón - ¡¿Qué quiere decir con que hay un pequeño problema?! – exclamó cada vez más alterado.

- Los detectives están en el castillo de Sesshomaru-sama, y parece que no tienen intención de venir al Reikai.

- Envía a Botan para que hable con ellos, que les avise de que ha habido actividad demoníaca en el Ningenkai, y que parece que se trata de Naraku. – Dijo bastante serio - ¡Date prisa! – exclamó al ver como se había quedado congelado.

.-.-. (Makai, despacho de Sesshomaru)

Después de explicar el plan a todos los presentes, Yusuke , Kuwabara, Kurama, Kouga y Ayame habían ido a buscar más información de la esfera, esta vez buscarían a todos los demonios que vivían en el Ningenkai, tanto en la época de cuando fue escondido como los de ahora.

Mientras, Shippo daba vueltas por el Makai intentando encontrar a alguien que lo llevara hasta su madre. Por lo que los únicos que se quedaron en el palacio fueron Keiko, Shizuru, Genkai, Yukina, Hiei, Aiko y Sesshomaru. Estando Hiei con Aiko todavía en sus brazos en el despacho de este último.

- Gracias – dijo Hiei después de varios minutos en silencio en los que había intentado decir esa única palabra que tanto le costaba decir,

- Todavía no agradezcas nada – dijo el señor del Makai mirando a la pequeña en los brazos del prohibido – además como dijo Kagome en el pasado somos familia.- dijo finalmente suavizando su expresión.

Después de eso el gran demonio perro se paró en frente de Hiei y acarició el pelo a la pequeña Aiko.

- La encontraremos. – dijo para después dar la vuelta y salir del despacho volviendo a poner su usual mascara de frialdad.