Los capitulos en primicia en alexskarsgard -tb. Foroactivo. com


El lunes por la mañana se levantó de buen humor, había soñado con María, ya no podía negarse que le gustaba, y si ese imbécil la tenía por novia, bueno, él la tendría en sueños, que ya era algo, se vistió y se fue a la oficina, llegó un poco tarde porque paró a tomar un café rápido antes de entrar a trabajar, cuando entró en su despacho ella ya estaba trabajando.

- Buenos días María –dijo mientras la miraba con su vestido, su pelo recogido nuevamente y sus zapatos de tacón, tuvo que sonreír al recordar lo distinta que era cuando salía de allí-

- Buenos días, como llegabas un poco tarde he decidido encender yo el ordenador y ponerme con lo que dejé pendiente el viernes –le dijo sonriendo-

- Genial, con suerte lo acabamos hoy y podemos dedicarnos a otra cosa –al decir esto último no pudo evitar sonreír por el sueño de esa noche, desde luego se habían dedicado a otra cosa- ¿Qué tal tu fin de semana? ¿ya te has mudado? – en realidad lo que quería era ver si ella le hablaba de ese idiota, si le confirmaba que era su novio-

- Si, por esa parte ya estoy bastante más tranquila, estoy viviendo en mi nueva casa desde el viernes, y el fin de semana, bueno, descansando, disfrutando de la playa, necesitaba despejarme un poco–dijo mientras sonreía- ¿y el tuyo?

- Bien, con la familia, Leif, el hermano de Eric viene a pasar un tiempo por cuestiones de trabajo así que aproveché para estar con él, si dices que te gusta como escribe igual puedes conocerlo, seguramente pasará por aquí algún día.

- Eso sería fantástico, soy una gran fan de sus libros, me encanta leer –bueno, al menos ya sabía algo más de ella, aunque no era eso lo que quería-

- Leer puede relajar bastante, yo sin embargo prefiero otros hobbies – tenía que decírselo, tenía que decirle que la había visto en la playa, que estaba muy guapa con el pelo suelto y que bailaba como los ángeles- ¿vives cerca de la playa? Como dices que has estado el fin de semana allí

- Sí bueno, ahora sí, antes estaba más lejos, la verdad es que siempre me ha encantado el mar, antes iba cada vez que podía, pero ahora que vivo casi al lado es mucho más fácil, y las playas de Los Ángeles son preciosas, no te aburres ni aunque quieras –dijo riendo con su propio comentario, desde luego ella no se aburría, ya tenía a ese inútil para entretenerla, lo único bueno de su respuesta era que ahora sabía que vivía cerca de la playa donde la había visto, y por consiguiente, cerca de él-

- Si, te entiendo perfectamente, yo también vivo bastante cerca del mar –ya está, iba a soltarlo de una vez y que fuese lo que Dios, Alá o cualquier ser todo poderoso quisiera- por cierto María…

- ¡Jason! –esa era Pam, y parecía bastante alarmada, apareció en la puerta casi jadeando- ven al despacho de Eric, AHORA

- ¿Pero, qué pasa...? - se sobresaltó con voz angustiada.-

Salió corriendo, aquello no pintaba nada bien, Pam no era de las que se alarmaban por cualquier cosa, María iba detrás de él, cuando llegaron los tres al despacho Eric estaba en su silla, más blanco de lo que ya era habitual en él

- Eric, hermano que pasa, ¿es Sookie? ¿está bien? Dime ¿porque estás así?

- Es Leif…

- ¿Leif? ¿Qué pasa con él? –Eric no contestó- ¡Di algo, joder! –estaba poniéndose muy nervioso, lo que fuera no era bueno, eso estaba claro- Pam, dime qué pasa -se volvió hacía ella, estaba llorando, mierda, que alguien le explicase de una vez que pasaba o se iba a volver loco-

- Acaba de llamar Ana, no sabemos cómo ha pasado, por lo visto discutió con Leif el sábado, él salió solo a despejarse, solo iba a dar una vuelta, y esa chica ahora…. está muerta Jase

- ¿Qué? ¿Quién está muerta? ¿de qué chica hablas? Explícate Pam por Dios.

- La agente, la policía, a ver, Leif discutió con Ana, se enfadó mucho y salió del hotel para tomar algo, se metió en un local, Ana dice que volvió bastante bebido, en el callejón de ese mismo local ha aparecido muerta una chica, era policía, hay testigos que dicen que los vieron salir juntos, Jason, está en el punto de mira, se lo han llevado a la comisaría de West 1st Street Room

Cuando Pam se lo contó no lo podía creer, ¿Leif un asesino? Pero, ¿qué coño...? Eso era completamente absurdo, él era incapaz de algo así, joder, ¿qué habría pasado para que alguien llegara a semejante conclusión? eso no pintaba bien, volvió a girarse hacía Eric

- Escúchame, mírame –Eric no reaccionaba- hermano, todo va a estar bien, esos cabrones no saben con quienes se han topado, es imposible que Leif sea culpable y vamos a sacarlo de esta, ya veras, di algo Eric.

- Esto no puede estar pasando, ¿Cómo le acusan...? – se llevó las manos a los ojos- Le conoces, es incapaz de matar a una mosca, tú lo sabes Jason

- Claro que lo sé joder, vamos a salir de esta –estaba arrodillado al lado de la silla de Eric, se levantó-, Hay que ponerse en marcha, yo me voy a la comisaría. Pam ocúpate de Eric y llama a Sookie – miró a su socia que aún no reaccionaba- ¡Vamos, tienes que recuperarte, Leif nos necesita! – se giró hacia María que no sabía qué hacer- Trae un par de tilas para Pam y Eric, por favor.

- Sí, claro, por supuesto

Cuando María llegó con las infusiones, la llevó a parte y le pidió que no les dejara, sus amigos seguían en estado de shock. Salió a toda velocidad hacia la comisaría en la que estaba Leif, planeando las posibles acciones una vez allí, ¿cómo no les había llamado antes? ¿No se lo habían permitido? ¿Dónde estaban sus derechos?.

No podía creer que las cosas hubiesen cambiado tanto, joder, si hacía un par de horas su mayor problema era decirle a su secretaria que era guapa, ahora tenía que enfrentarse a que uno de sus mejores amigos estuviese en el punto de mira por asesinato, incluso pensarlo sonaba estúpido, imaginarlo ya era una locura, aparcó donde vio un hueco y entró en la comisaria.

Al llegar Ana estaba allí, era imposible no verla, hablaba muy enfadada en español a un policía que le contestaba en el mismo idioma, el no tenía ni idea del idioma más allá de las típicas palabras que aprendes de broma con los amigos, pero no hacía falta ser bilingüe para saber que Ana estaba diciéndole de todo menos bonito, se arrepintió de no haber llevado a María, podría haberle venido bien para calmar a Ana en su mismo idioma, llego hasta ella y la cogió por los hombros.

- Ana –ella se giró y pudo ver la desesperación y el enfado en su cara, no imaginaba como se sentía-

- Jason, no me dejan verlo, ¡dile a este gorila que me deje ver a Leif! –dijo señalando al gorila en cuestión que nos miraba con cara de pocos amigos-

- Vale, está bien, ven aquí, vamos a sentarnos, a ver tranquilízate un poco, esto no nos ayuda en nada ¿de acuerdo? Voy a entrar a ver a Leif pero tú no puedes, yo voy en calidad de abogado, te prometo que le diré que estas aquí

- Pero…

- Ana es lo único que podemos hacer, espérame aquí

Ella asintió levemente, no estaba seguro de poder dejarla allí en su estado sin encontrarse con otra encarcelada al volver, pero tenía que hablar con Leif, un policía le acompañó hasta una habitación, ya conocía el procedimiento así que se sentó a esperar, cuando entró por la puerta no podía creerlo, tenía un hematoma bastante feo en la cara y no quería imaginar el resto del cuerpo

- ¿pero qué coño…? –dijo mientras se acercaba a él y lo abrazaba-, ¿Qué te han hecho?

- Hola Jase, ya ves, ahora sé por propia experiencia que lo que se cuenta de la policía de Los Ángeles no era una exageración... - musitó con una mueca de dolor.-

- Me cago en…, se van a enterar, a todo lo que ya tengo pensado se le suma la brutalidad policial –se giró y avisó a un guardia, al momento apareció el mismo que lo había acompañado hasta allí-

- Dígame

- Voy a llamar a un forense imparcial, quiero que de fe acerca del estado en el que está mi cliente, así que la visita va a durar hasta que venga, y cuando salga de aquí voy a interponer una demanda contra la comisaria y contra sus agentes por agresión, de modo que solicito los números de placa de todos los agentes de esta comisaria.

- El señor Northman estaba algo bebido y se resistió a su detención – dijo uno de los agentes entre dientes-. Pero tendrá lo que pide, abogado – escupió con desprecio.

- Bien - dijo con tono frío, asegurándose de que se daba cuenta de que no podía jugar con él. se giró y cerró la puerta. Cogió el móvil y llamo a un colega forense, con suerte en poco tiempo estaría allí- Ya viene de camino, ¿Por qué no me cuentas que pasó el sábado?

- Volvimos al hotel directos desde casa de Eric y Sookie, nada más llegar tuvimos una discusión bastante fuerte, me enfadé y me fui de allí, necesitaba pensar, entré a ese local y empecé a beber, no sé cuánto, mucho, estaba en la barra y al lado había una chica, era policía, hablamos un rato, le conté el motivo de mi borrachera, ya sabes cómo son estas cosas, cuando fui a levantarme para salir ella me dijo que me acompañaba a la puerta, además también se iba, eran como las tres de la madrugada, en la puerta nos despedimos y cada uno se fue para un lado, ya no sé más Jason, te juro por Dios que eso fue todo, volví al hotel con Ana, ayer estuvimos todo el día encerrados y luego se han presentado diciendo que la chica está muerta y que soy sospechoso, me negué a acompañarles, quería llamaros antes pero entonces… bueno, ya puedes ver mi cara….

- ¿No recuerdas haberla visto en el bar con alguien? ¿o que alguien le prestara demasiada atención? ¿Qué os siguieran al salir?

- Estaba borracho Jase, apenas si recuerdo que salí con ella y me fui a buscar un taxi, no me fije en nada de eso.

- Está bien tranquilo, ahora voy a ir a informarme y a pedir tu fianza, si al menos logramos sacarte de aquí mientras llega el juicio ya es algo, por cierto, Ana está fuera, quería entrar pero ya sabes que no puede, tiene genio –le dijo esto con una sonrisa, a ver si lo animaba, Leif le devolvió la sonrisa y adivinó el orgullo por su chica en sus ojos-

En esas estaban cuando una hora después, llegó el forense, le hizo unas fotos a Leif, Jason se despidió de él, salió con el forense e interpusieron la demanda, después pidió la vista preliminar y se la dieron para las 16.00 de ese mismo día, bien, al menos no se retrasaban en eso.

Fue hasta donde estaba Ana y le informó de cómo había visto a Leif, vio la rabia en sus ojos, la agarró por la cintura y la sacó de allí, no le venía bien ese ambiente, se subieron al coche y volvieron al bufete.
Al llegar allí estaban todos, incluida Sookie, les comentó el tema de la vista preliminar y quedaron en ponerse manos a la obra, comentarían todas las posibilidades de ganar o perder el caso, en un momento dado María se acercó a él y lo aparto un poco del resto.

- Oye, yo también me quedo, pero voy a salir a por comida para todos, no podéis estar aquí trabajando y sin comer hasta las 16.00 H.

- Gracias –Dios, era un sol de mujer, ni siquiera conocía a Leif y no había necesitado pedirle horas extras de trabajo- si quieres te acompaño

- No, tu quédate con tu familia, además un amigo tiene un restaurante, lo llamo de camino y así tengo la comida lista en cuanto llegue, solo recogerla y volver.

- Está bien –le sonrió y ella le devolvió la sonrisa, se quedó mirando cómo se iba, solo por el placer de verla caminar, volvió hasta donde estaban todos y se dispuso a trabajar mientras llegaba la comida-

oOoOoOoOoOoOoOoOo

Lo que parecía una mañana tranquila de pronto se había convertido en un autentico infierno, desde que supieron que Leif estaba detenido el bufete tomó un ambiente dramático que ya no se fue en lo que restaba de mañana, Jason salió corriendo a comisaría para ver cómo estaba Leif, que le contase que había pasado y de paso traer a su novia de vuelta, suponía que no iban a dejarla estar allí mucho tiempo, y menos aun visitar a Leif, no podía imaginarse cómo se sentiría ella si el hombre al que quisiera pasara por eso…

Ella se quedó en el despacho con Eric y Pam, realmente impresionaba verlos así, se había acostumbrado en poco tiempo a verlos guapos y un tanto superficiales, claro que no los conocía, y en ese bufete eran todos una gran familia, Pam la mandó avisar a la esposa de Eric, Sookie, así que cogió el teléfono, la llamó y le informó de lo que pasaba, estuvo allí tan rápido que tuvo la sensación de que vivían al lado de la oficina.

Pam y Eric tardaron un poco en reaccionar, se pusieron a cancelar algunas de sus citas para esa mañana, había sido una suerte que no tuvieran ninguna vista esa mañana, porque para un bufete que estaba despegando con cierta dificultad, que sus abogados no pudiesen ir a sus juicios, no era la mejor publicidad. Y se pusieron a averiguar por algunos contactos que tenían en la policía, lo que pasaba para que cuando Jason volviese, todo estuviese en marcha. Su hora de comer, llegó y casi se pasó cuando, por fin, llegó su jefe acompañado por la novia de Leif, no podía dejarles en esa situación, se decía, pero sabía perfectamente que a quién no podía dejar solo era a Jason. Estaba viéndolo moverse, hablar mil veces por el móvil, animar a Eric, a Pam, abrazar de forma más que cariñosa a Sookie, eso no le gustó hasta que por la conversación se enteró de que era su hermana, se sintió avergonzada por haber tenido celos en esos momentos, pero no podía evitarlo, en un momento en que todos estaban ocupados hablando de cuál sería la suma que podrían ponerle de fianza a Leif, ella se fue hacia Jason y lo apartó un poco del resto, le dijo que iba a por comida y que volvería en cuanto la tuviese.

Salió de allí y llamó a Marco

- ¿Cómo esta mi chica favorita?

- Hola Marco, oye necesito un favor, voy camino del restaurante, en el trabajo se ha armado bien, han detenido al hermano de uno de mis jefes y están hasta los topes, ¿crees que podréis preparar algo de comida para seis? El día será algo más que largo

- Claro que sí, me pongo ahora mismo a ello

Colgó el teléfono y se apresuró en ir a la estación del metro, los padres de Marco tenían un restaurante no muy lejos del centro, él ayudaba en la cocina o llevando las cuentas, era bastante inteligente y multifacético, podías llegar allí un día y encontrarlo cocinando, al siguiente en la oficina y al siguiente restaurando cualquier cosa que precisara conocimientos de fontanería, electricidad, albañilería, y un largo etcétera, sonrió para sí misma, ese chico era casi perfecto, lo único que le faltaba era llamarse Jason Stackhouse…., no era momento para eso, definitivamente se estaba volviendo majareta.
Llegó al restaurante, estaba bastante lleno pero ella solía meterse en la cocina directamente, y ese día con más motivos debía darse prisa, cuando entró Marco ya tenía todo listo tal y como le había dicho

- He preparado un poco de todo, como no me has dicho lo que querían.

- Está bien, la cuestión es comer algo.

- ¿Por qué han detenido al hermano de tu jefe?

- Asesinato –a Marco casi se le salen los ojos de las órbitas- y eso no es todo, en España, bueno, en Europa en general es un escritor muy conocido, incluso aquí su nombre está empezando a sonar, Leif Northman.

- No me jodas, he leído un libro suyo.

- El mismo, bueno, me voy, ya te contaré en casa esta noche, llegaré tarde.

- De acuerdo princesa, dame un beso.

Le besó en la mejilla y salió de allí disparada, de camino a la puerta saludó corriendo a la madre de Marco, le prometió ir a verla y con las mismas se dio media vuelta y se fue al bufete de nuevo, al llegar los ánimos seguían igual que antes de salir, cuando Jason la vio entrar se acercó y la ayudo con la comida, se sentó junto a él en el sofá del despacho de Eric.

- ¿Se sabe algo más?

- Nada, en realidad es lo normal, dan la cita y hasta ese momento no dicen nada, y menos aun cuando conceden una vista con tan poco tiempo, en eso podemos estar contentos, en algunas ocasiones pueden tardar varios días solo en dar la vista, con un poco de suerte esta misma semana Leif saldrá de allí.

- Vaya, ¿qué pasará con Ana mientras tanto? No debería quedarse sola.

- Tienes razón, hablaré con mi hermana para que la lleven a su casa, estará más cómoda allí.

- ¿Tu esposa no viene? – de pronto Jason espurreó el sorbo de refresco que acababa de dar-

- ¿Mi qué? ¿Crees que estoy casado? Eso sí que es gracioso –dijo mientras sonreía y movía la cabeza-

- Bueno, yo… - se quedó cortada, el fin de semana pasado cuando había pensado en él había dado por hecho que tenía mujer, era guapo, simpático, inteligente, tenía un buen trabajo, en fin, no era una locura pensarlo- lo siento mucho, no debí preguntar.

- No no, tranquila – esta vez se carcajeo- no tengo esposa, María, no estoy casado, ni tengo novia ni perro ni gato…,- de pronto la miro y se puso serio- no he tenido la suerte de encontrar nadie que me hiciese sentir completo

- Ya… bueno, es que es difícil

- Y ya que tú has empezado preguntando, ¿tú has tenido esa suerte?

- Bueno…

Iba a contestarle cuando Sookie se acercó y les dijo que era casi la hora, el tiempo se había pasado volando, se prepararon para ir a la vista, en realidad solo irían Jason, Eric y Ana, Sookie y Pam se quedaban para esperar noticias, además Pam tenía cita con otra clienta y ella tampoco quería irse a casa, prefería matar el tiempo allí y ayudar en lo que pudiese.