Primero que nada, no soy buena con los modismos de otros estados XD solo uso lo poco que sé, como el "Ingasu" de Sonora e_e

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El sábado finalmente llegó y todos los estados ya se encontraban en el mismo edificio donde México los había citado, a primera hora… y él no estaba, de nuevo.

—¡Voy a darle en toda su puta madre a ese wey…! —Se quejaba CDMX mientras era tranquilizado por Edomex, quien le acariciaba el cabello para distraerlo de ahorcar a su país cuando ese se dignara a parecer.

—No tiene caso insultarlo, él es así y lo sabes —Habló Tlaxcala, sentándose en el suelo, recostando su cabeza en la pared.

—Se la baña… —Susurró Nuevo León, alejado lo más posible de Oaxaca, evitándolo.

—Ingasu, mejor hubiera dormido un rato más —Sonora recostó su cabeza en sus brazos, los cuales reposaban en la mesa. Estaba sentado al lado de Sinaloa, por pura casualidad.

Todos traían sus maletas y sus cosas. Nadie sabía qué harían exactamente ahí, México en realidad se podía comportar misterioso cuando quería y ni siquiera su capital sabía de qué se trataba todo ese plan.

Finalmente, a una hora más o menos razonable, apareció la representación de los Estados Unidos Mexicanos, con una cara de haberse despertado apenas unos minutos atrás… y eso era lo que había pasado.

—Bien, ahora que están todos… —Los cuenta uno por uno mentalmente y asiente— Ahorita que venga el autobús nos vamos —Bosteza y se sienta en uno de los sillones que se encontraban en la habitación.

Los estados le miraron asesinamente -Excepto Sonora, que se había dormido- pero optaron por no discutir con él.

Pasaron los minutos cuando escucharon un pitido desde el estacionamiento.

—Parece que está aquí~ Hora de irnos —Cada uno tomó sus cosas y entre todos caminaron hasta el piso de abajo, saliendo de ahí para poder encaminarse al autobús, que podría llevarlos a todos a la vez.

Los asientos eran de a dos personas cada lado, aparte estaban forrados con una tela muy suavecita y tenían una mini Tablet para entretenerse durante el camino.

Cada estado fue acomodado por el personal de acuerdo a una lista que México había hecho. Todos lo querían asesinar al ver a su compañero de asiento.

Excepto Sonora, que estaba más que feliz de haber quedado a lado de Sinaloa.

Hidalgo quedó a lado de Veracruz, lo cual le hizo feliz. Miró a los demás en el camión y pudo ver a San Luis Potosí sentado al lado de Tamaulipas, quien venía sentado delante de Nuevo León, del cual se burlaba fuertemente, pues el neoleonés había quedado como compañero del oaxaqueño.

—Jajajaja —Se agarró el estómago, mientras veía a Oaxaca sonrojado, mirando hacia la ventana —Por eso amo a México

—¿No hay alguna cobija? Tengo frío —Comentó Guerrero, que estaba sentado justo debajo del clima.

Todo el mundo andaba en sus asuntos, que no se dieron cuenta cuando el autobús comenzó su camino a la hacienda secreta del señor México.

—Me miras mucho —Sonora se distrajo cuando escuchó la voz del sinaloense hablarle. La verdad es que no disimulaba mucho el estar mirándolo todo el rato.

—Hmm bueno… —Trató de excusarse, ganando una risilla de Sinaloa—¿Qué es tan gracioso?

—Estás todo rojo —Le comenta, tocando su mejilla con un dedo

Del otro lado del bus, algo similar pasaba con CDMX y Edomex, quienes se dedicaban a ver una película en una sola Tablet. Muy pegados, tanto que la colimense se dedicaba a observarlos desde los asientos de a lado, los cuales compartía con Aguascalientes.

—¿Qué tanto les miras? —Le preguntó el chico, curioso.

—¿Ellos dos son pareja? —Ignoró la pregunta antes hecha por el aguascalentense, concentrándose en los "toques" que se daban.

—No tienes remedio —Se quejó el otro estado, mientras se sentaba con los brazos cruzados, mirando por la ventana.

—Oh vamos, si quieres te puedo dar la misma atención a ti —Se burló la chica, mientras regresaba a sentarse bien, mirando a Aguascalientes sonrojarse por el comentario.

—N-no gracias —Quitó la pausa a la película que veía y dejó que Colima regresara a su tarea de espiar a los dos chicos de al lado.

Mientras tanto, México venía platicando con el chofer.

—¿Y… todos ellos son sus hijos? —Le preguntó el chofer a la nación mexicana.

—No, son mis estados —Le respondió.

—Pero… ¿Los estados son sus hijos?

—Que no, que son mis estados —Al chofer le saltó una vena en la sien, mientras volvía a preguntar.

—Sí, son sus estados ¿Pero son sus hijos? —México suspiró—

—No, son mis… —Fue interrumpido por el chofer—

—¡Ya sé que son sus estados, pero no nacieron de la nada! —Se quejó

—En realidad… si lo hicieron —Se burló, recordando el nacimiento de cada uno de sus pequeños.

El chofer se resistió de preguntar nada más, mientras continuaba manejando a la hacienda que le fue indicada. La carretera estaba llena de baches.

Algunos estados iban dormidos, véase el caso de Michoacán, las Bajas, Quintana Roo y Morelos, quien, por cierto, venía recostado en el hombro de Nayarit, a quien no le hacía mucha gracia esto ¡Le babeaba! Qué asco, pensaba.

Finalmente llegaron a la hacienda, la cual estaba en medio de la nada, con un pueblo cercano, pero a la vez lejos.

Prácticamente estaban cien por ciento solos.

—Aquí no hay internet —Se quejó el queretano, siendo seguido por Hidalgo, quien venía comiendo más pastes.

El camión se fue y varios estados solo lo miraron irse… con lo último que quedaba de internet y clima.

—No es tan malo, tenemos televisión —Les trató de animar México, entrando a la casa— Ahora, les diré con quién compartirán habitación.

Se escucharon unos cuantos murmullos por parte de los estados, los cuales José, decidió ignorar.

—Se quedarán con exactamente la misma persona que en el camión —Se burló, mirando levemente a Nuevo León, quien le asesinaba con la mirada.

—¡Sí! —Exclamó Sonora en un susurro para él.

—Sin más, vayan a dejar sus cosas, hoy será día para descansar, mañana empieza lo bueno —Se dio media vuelta y caminó escaleras arriba, dejando a todos los demás en la sala.

Todos se miraron entre sí, aun confundidos por las acciones de su país.

—¿Cómo se supone que sabremos cual es nuestra habitación? —Comentó San Luis, dándose cuenta de su error, en cuanto vio como todos los demás empezaban a correr escaleras arriba para ganar la mejor de todas.

Puebla terminó ganando la mejor.

—Chingado, cállese a la próxima —Tamaulipas se cruzó de brazos después de dejar su maleta en la cama. Quería descansar un poco, así que sacó su pijama, recibiendo una mirada de disculpa del potosino.

—¿Cómo iba a saber que eso iba a pasar? —Este miraba su brazo, le dolía un poco por un golpe que Zacatecas le había dado, cuando intentaba proteger esa habitación para ellos dos.

—Pudiste suponerlo —Tamaulipas caminó al baño, listo para cambiarse.

Mientras en la habitación de al lado, dos estados intentaban verse lo menos posible.

—N-nuevo León… —Oaxaca le llamó, sentado en una de las dos camas que había en la habitación.

—¿Qué pasa? —Le miró, pero no a los ojos.

—¿Es verdad lo que dijo Tamaulipas? —El norteño se quedó sin palabras por un momento, antes de responder.

—No deberías hacerle caso, al chile —Fue lo único que dijo antes de meterse al baño.

Oaxaca se quedó en la habitación, pensando, pues no le creía en lo absoluto.

—¡HORA DE CENAR! —Gritó México desde la planta baja, llamando la atención de todos.

La representación del país, sonreía pícaro y juguetón, mientras pensaba en las cosas que les haría hacer a todos. Aunque en el fondo tenía un buen motivo, claro.

—Buena suerte a todos —Rió, mientras se sentaba en un extremo de la mesa— Buena suerte.


Capítulo 2 :D

Aunque probablemente actualice más en fines de semana, porque lo que es lunes a viernes debo ir a la preparatoria y es un show escribir con tantos trabajos.

Esta idea se me ocurrió… porque encontré un Nuevo León x DF incompleto y me dejó con mucha duda. Este no es con las mismas parejas, obviamente, pero meh, me inspiró :3