Bueno gente, aquí va un nuevo One Shot, espero que os guste, se que llevo bastante sin publicar, pero es que no se me ocurría nada. En fin aquí os lo dejo.
Nos leemos.
Reina Pirata
¿Que ocurriría si en un día normal, en una comida normal, alguien le preguntara a Luffy algo no tan normal?
Era un medio día normal en el mundo de One Piece, cada uno estaba metido en sus asuntos. Luffy estaba sentado en el mascaron del Sunny. Nami estaba dibujando un mapa. Usopp y Franky estaban ideando nuevas ideas para el Sunny. Chopper estaba en la consulta investigando sus Rumble Balls. Sanji estaba en la cocina cocinando la comida para todos sus nakamas. Zoro estaba en el puesto de vigía entrenando. Y Robin estaba leyendo en la biblioteca.
Seria un día perfectamente normal si no fuera por lo que pasó a la hora de comer.
-¡Chicos, a comer!- Llamó Sanji desde la cocina.
Todos acudieron rápidamente, sobre todo Luffy, que fue el primero en sentarse en su sitio.
-Sanji. ¡Comida, comida, comida!- Bramaba Luffy, con el sonido de sus tripas de coro.
Sanji le puso delante un plato de carne bien repleto, para después servir a los demás.
-Para mi Nami-swan una deliciosa sopa de pollo.- Dijo poniéndole el plato delante. -Y para mi Robin-Chwan, lo mismo.- Volvió a decir colocando el plato delante de Robin.
Luffy engullía su comida mientras que los demás comían más tranquilamente. Pero Chopper parecía preocupado por algo, no había comido mucho.
-¿Chopper, te pasa algo?- Preguntó Nami, curiosa por el hecho de que su nakama no hubiera probado bocado.
-No es nada, Nami, es que tengo una duda, nada mas.- Contestó el renito, algo desanimado.
-¿Y cual es? Talvez podamos ayudarte.- Dijo Robin, con curiosidad sobre la duda que tenia al reno tan acongojado.
-No se…- Habló el doctor mirando hacia Luffy. -¿Luffy? ¿Puedo acerté una pregunta?- Inquirió el renito, mirando hacia su senchou, que tenia unos cinco o seis pedazos de carne en la boca.
-Ime, Oppe. ¿e pasha?- (Dime, Chopper. ¿que pasa?) Preguntó Luffy sin dejar de masticar.
-Luffy, me preguntaba si, talvez no ayas pensado en ello, pero… Si tú vas a ser el Rey de los Piratas ¿Quién va a ser tu reina?
Esta pregunta provocó que todos los demás dejaran de masticar, exceptuando a Luffy, que tragó su comida, y se quedó expectante, mirando hacia el infinito con el rostro hundido bajo el sombrero.
-Para serte sincero, Chopper, si que había pensado en ello, y mucho.- Contestó Luffy, para sorpresa de sus nakamas. -Eh pensado en ello mucho, sin duda, y lo decidí en el momento en el que la vi.- Continuó, para mas sorpresa aun de sus nakamas, que no se atrebian a interrumpir. -Fue verla y saberlo, saber que la volvería a ver, que ella se uniría a mi tripulación, que seria mi nakama, y mas adelante, mi Reina.- Seguía hablando Luffy. -A ella la vi antes que a nadie. La mire a los ojos, durante escasos segundo, y vi pasar mi vida junto a ella. Me vi como Rey, con ella a mi lado, siempre…- Acabó de hablar Luffy, para después seguir comiendo.
Nami estaba mirando a Luffy profundamente, pensando en sus palabras. -"A ella la vi antes que a nadie"- Pensó ella, dudosa. Esas palabras le sonaban de algo, no las había oído antes, pero le sonaban.
Sin razón alguna, se sonrojó débilmente.
Luffy terminó su comida y se puso de pie, acercándose a Nami, la cual se le quedo mirando. Para sorpresa de todos los de la mesa, y seguramente de todos los seres humanos del planeta, Luffy cogió a Nami en volandas, elevándola en el aire y dejando su cara a la altura de su rostro.
-Nami… Dime una cosa…- Dijo Luffy, y todos se les quedaron mirando, boquiabiertos.
-¿Serias mi Reina Pirata?- Dijo, con su inconfundible sonrisa en el rostro.
Nami no sabia que hacer, se quedó mirando a Luffy. Sin duda sentía algo por el, mas que sentir algo, estaba enamorada de el. Lo amaba con todo su ser, tanto que daría su vida por el.
Luffy comenzó a decaer, su cara estaba cambiando y su sonrisa disminuyendo hasta que dejó de sonreír.
-No… ¡No… no Luffy, no dejes de sonreír!- Exclamo Nami, poniéndose de pie. -No quiero que nunca pierdas tu sonrisa. ¿Me oyes? Nunca.- Dijo Nami acercando su rostro al de su capitán. -Seré lo que tú quieras, tu Reina, tu sirvienta, tu esclava. Aré lo que tú quieras, pero nunca, escúchame, nunca, pierdas tu sonrisa. Esa sonrisa que me a animado en los peores momentos, esa sonrisa que me a echo sonreír a mi, esa sonrisa de la que me enamoré en cuanto la vi. Escúchame, Luffy, nunca pierdas tu sonrisa.- Habló Nami, acercándose cada vez mas al rostro de su senchou hasta rozar sus labios mientras hablaba. -Nunca…- Fue lo ultimo que dijo antes de unir sus labios con los de Luffy.
Fue su primer beso, el primero de muchos, Nami se sentía alegre, completa, en casa. Si hace tres años le hubieran dicho que se embarcaría en la tripulación que la salvaría de ser esclava de unos tritones, viviría millones de aventuras y acabaría siendo la Reina Pirata, no se lo hubiera creído, eso seguro.
Todos los tripulantes tenían la mandíbula por los suelos, bueno, todos excepto Sanji, que estaba en el suelo inconciente, y Robin, que estaba mirando a la pareja, pasando su mirada de ellos a Zoro, que la miraba fijamente.
-Luffy, serás el Rey de los Piratas…- Dijo ella.
-Y tú serás mi Reina, Nami.- Contesto él.
Fin
HOLA! Espero que os aya gustado! Algún reviewcito para ayudar, vengaaa… vaaa….
Muchisimas gracias a Akari Haruko, Clea Everlasting, Hinata Namikaze y Giby-Chan por vuestros reviews, Decídselo a vuestros amigos! A ver si superamos los diez reviews con este OS.
Muchísimas gracias a todos y feliz mes de noviembre!
-Muco! ;D
