Hola humanos! Aquí va un OS cortito para que os entretengáis, siento no haber publicado en tanto tiempo, pero estoy escribiendo un OS largísimo y no se me ocurre otra cosa excepto esto. Espero que os guste!
Nos leemos abajo.
Robin caminaba tranquilamente por el Sunny. Ya se había acabado el tercer libro de esa semana y se estaba aburriendo de sobremanera, por lo que había ido en busca de su entretenimiento favorito: Fastidiar a cierto kenshi.
Se dirigía a proa, donde sabía que encontraría al peliverde, lo más probable es que durmiendo.
La arqueóloga disfrutaba de sobremanera el fastidiar al espadachín, el hombre era tan predecible que parecía incluso cómico.
Subiendo por la escalera, se dirigió a su destino con el propósito de hacer rabiar un poco a su tripulante favorito de la Mugiwara Kaizoku-dan. Para su sorpresa, Zoro no se encontraba durmiendo, si no apoyado en la barandilla del barco oteando el horizonte de forma escrupulosa, como buscando algo que debía aparecer de un momento a otro.
-¿Qué buscas, kenshi-san?- Inquirió la mujer mientras se apoyaba en la misma pose que el espadachín.
-Nada, Robin, solo disfrutaba de las vistas que nos da hoy el océano.- Esas palabras sin duda sorprendieron más aún si cabe a la arqueóloga. -¿Y tu, querías algo?- Las frases del kenshi, tan calmadas y tranquilas, estaban dejando completamente perpleja a la mujer.
-No nada, solo venia a hacerte compañía.- La sorpresa de Robin luchaba por no salir a la luz, algo que el peliverde no permitiría.
Se había pasado la ultima hora pensando en como conseguir que esa mujer mostrase sus sentimientos de una forma física. Un sonrojo, un fruncimiento de ceño, con abrir los ojos un poco más de lo normal le habría bastado, pero no parecía estar consiguiéndolo con su actitud calmada.
Zoro se paso media hora entablando conversación con la morena, cambiando a temas repentinos, haciendo bromas. Incluso más de una vez trato de enfadarse con ella sin ninguna razón. Al cabo de un buen rato haciendo cosas sin sentido, Zoro se hartó completamente.
-Bah, que demonios…- Susurró el peliverde.
-¿Has dicho algo, ken…- Pero Robin no finalizó la frase ya que el espadachín, asiéndola de las caderas, la silenció con un beso.
Los ojos de la ojiazul de abrieron de una manera exagerada ante aquel gesto del chico, pero no hizo ningún amago de apartarse. Al contrario, cerró los ojos y se dejó llevar por las sensaciones que le estaba haciendo sentir el hombre que tenia pegado a su cuerpo. Abrazándose a su cuello, la mujer trato de profundizar mas el beso, pero Zoro se lo impidió cortándolo tal y como lo había empezado.
Acercando sus labios a la oreja de la arqueóloga le susurro: -Ni se te ocurra volver a pensar que soy fácil de predecir- Y con esto, el peliverde se separó de ella y se fue en dirección al puesto de vigía.
Dejando a su espalda a una, muy sorprendida, y sonrojada, Robin. Por extraño que pareciese.
Ya esta! Aquí os dejo mi nuevo OS, es corto, pero espero que os entretenga, yo me voy a la cama que mañana tengo examen a primera hora, nos vemos!
-Muco! :D
