La castaña simplemente subió a su torre y se echó en la cama, en esos momentos agradeció que no hubiese ningún alumno más en el castillo ya que rápidamente las lagrimas comenzaron a caer por sus mejillas, se sentía impotente por el hecho de no poder hacerle ves lo que de verdad valía, por haber aprendido a mirar más allá en esos túneles negros que eran sus ojos. Necesitaba desesperadamente encontrarse a si misma para poder admitir lo que le estaba pasando y para poder aplacar el deseo que sentía de ayudarlo a él, de ayudarse ella.
En las mazmorras Severus se encontraba en una situación similar no paraba de mirar al techo sin poder dormir, de hecho hacia ya tiempo que no era capaz de cerrar los ojos en paz asi que se limito a seguir llenando su vaso de whisky de fuego y a permitirse el lujo de derramar un par de lagrimas en su acostumbrada soledad. Necesitaba verla, pedirle perdón por ser él.
A la mañana siguiente la castaña se levantó con un terrible dolor de cabeza, y se sentía fatal por dentro, necesitaba hablar con él ya le daba igual lo que sucediera, pero no podía guardarse lo que sentía dentro, ya no. Decidió que lo mejor sería hablarlo con alguien que realmente fuese a escucharla y Harry y Ron simplemente la matarían.
Asi que se saltó el desayuno y se dirigió al bosque a despejar sus ideas, recordó donde se había aparecido con el pequeño días atrás y se apareció exactamente en el mismo punto, se sentó en aquel tronco caído y se dedico a leer un libro y a relajarse, después de todo no le quedaba más, y necesitaba pensar.
De pronto vio una sombra demasiado conocida a unos veinte metros de ella, se levantó y se dirigió hasta allí hasta que pudo ver que estaba agachado y de espaldas. Puso una mano en su hombro haciendo que el hombre se levantase exaltado y para sorpresa de Hermione escondiese su mano izquierda debajo de su capa.
-se puede saber que demonios hace?- le espetó aun exaltado.
-simplemente paseaba y le vi señor, lo siento, por que esconde su mano izquierda?
-se puede saber que demonios le importa a usted eso señorita Granger? Es que no tiene nada mejor que hacer?
-no señor yo simplemente me preguntaba… es que lo vi ahí y...- Severus terminó de exaltarse completamente.
-¡por que demonios no puede dejarme solo,¿ porque siempre tiene que estar ahí? no le importa una mierda lo que tenga en la mano!- comenzó a elevar bastante el tono de su voz
– ¡claro, pretende que me crea -continuó gritando- que a su alma caritativa le importo no es asi Granger? No le importo ni a usted ni a nah…!- de pronto comenzó a toser con fuerza como le había escuchado muchos días atrás en la casa de los gritos, sin pensarlo se acercó a él y posó su mano sobre la cicatriz de su cuello, vió como de la mano izquierda del hombre caían las piedrecitas de colores con las que él mismo con cinco años había estado jugando apenas hacía dos días.
-De…déjeme…en p…
-Ssh…- lo cayó con la otra mano que tenía libre, recordó las palabras de Dumbledore sobre el tema de no forzar la voz tras la cura, y tras pensar en el anciano director recordó también el contenido de su segunda carta.
-Grang…er por favor… vah…vallase.
-Ssh… no fuerce la voz, no seas insensato…- el hombre calló entre sorprendido y arrepentido, sentía un enorme ardor en la garganta, un dolor intenso que no había sentido antes lo estaba torturando, al final las recomendaciones de Albus resultarían certeras.
Hermione al acariciar suavemente, allí, a escasos centímetros del cuerpo del hombre su cicatriz en el cuello rozó el suave cabello negro haciendo que miles de recuerdos invadiesen su mente y sin tener consciencia de lo que hacía paso su mano por el cabello del hombre retirando una mechón negro de la cara, eso hizo que él cerrase los ojos, después la castaña agarró su mano izquierda entonces ya vacía y se apareció directamente en las mazmorras.
Severus sin decir absolutamente nada y con la mirada completamente clavada en la castaña se dirigió despacio a su habitación hasta cruzar la negra puerta seguido por la castaña y se sentó en la cama, ella simplemente se limitó a acercársele y a sentarse a si lado para despues de agarrar su mano con posesividad susurrarle al oído.
-vendré después de la cena a cumplir mi castigo por insolente sabelotodo y por llamarle insensato, pero usted intente dormir un rato…- se levantó pero no obtuvo respuesta alguna, unos segundos despues una voz quebrada y algo ronca por las molestias resonó en sus oídos.
-no… no puedo dormir…- la castaña dirigió su mirada hacia la mesilla de noche y pudo ver la botella de whisky de fuego vacía y un vaso a su lado.
Se volvió a acercar al hombre y se inclinó levemente para pode hablarle al oído como antes.
-sabe si bebe mucho por las noches después no deja de revolverse en la cama y no puede dormir… asi que deberíamos empezar por hacer desaparecer eso por un tiempo…- y tras hacer un leve movimiento de varita la botella y el vaso desaparecieron y Hermione depositó un suave beso en la mejilla del hombre para después desaparecer por la puerta.
Reviews:
**SmithBack**
Muchas gracias!^^.
**DanielaD**
Gracias por leer!, actualizare lo antes que pueda, un beso!=).
**Jared**
Me apiadare gustosamente!XD, estas dos semanas intentaré hacerlo a diario, después tendré un paroncito de una semana por que me voy, pero actualizare seguido de volver. Gracias por leer.
besos!^^.
