Capítulo 5

-¡No, ni se te ocurra! –Videl, con una repentina energía, esquivaba la cucharilla que su hija, direccionaba hacia sus labios. El erudito de ojos negros, tenía a su esposa sentada en su regazo, con un fuerte abrazo; pensó que facilitaría las cosas. No imaginó, cuan equivocado estaba.

-¡Mamá! Deja de moverte y colabora, -Pan, coloca sus manos en sus caderas, un ademan heredado de la mujer que sostenía Gohan. La jovencita, nuevamente vierte la medicina sobre la cuchara, resoplando; el intercambio de papeles no fue tan divertido como esperó- ¿sabes qué? Prometo mejorar mis calificaciones.

-Por supuesto que lo harás, –frunciendo el ceño, la mujer forcejea, con el fuerte agarre de su marido- pero eso no significa que vaya a tomar eso. Pan, pon esa cosa horrorosa ahí, ¡o veras!

-Basta Videl. Si no te lo tomas, no se te quitara la fiebre. –el metódico hombre, musita de manera firme, en el cuello de ella; erizándole la piel. Gohan no quería ser rudo, menos con el ser que coloreaba sus días grises, pero al ver como la fiebre apagaba los centelleantes zafiros; su instinto debía actuar.

-¡Objeción! Yo soy la que manda, ¡castigados ambos! –en medio de otro berrinche, Videl recibe una fuerte palmada en los glúteos, regalada por el dueño de su piel. La sangra comenzó a revolucionar en las tersas mejillas de la joven madre, el hombre sonríe; su plan funciono a la perfección.

Abochornada inconmensurablemente, Videl se paraliza. Pan aprovechó el libre acceso, insertando el cubierto en la boca de su madre, imitando la rapidez de un relámpago.

-¿Ves, mi cielo? No era tan difícil.

Continuara…

Las tonterías que se me ocurren en las madrugadas :v jajaja gracias por leer, y gracias por comentar. Muchas gracias en serio :3