Ambos estuvieron conversando un buen rato en las mazmorras sobre el tema, después de todo solo había una cosa clara. El cotilla más grande de todo el mundo mágico que por desgracia resultaba ser el director del mismo debía saberlo.

Se lo tenían que contar a Albus Dubledore.

-creo que.. lo mejor será que se lo digamos cuanto antes Severus…

-estás loca? Va a ir derecho al callejón Diagón y me llevará a mi a comprar ropa de bebe y todo lo que se le ocurra! Lo publicara incluso en el profeta! Va a darme la enhorabuena hasta e día de mi muerte Hermione!- Severus gesticulaba nervioso.

- Severus por Merlín debe saberlo aunque solo sea por su condición de director y no por todo eso que acabas de decir, yo misma le pediré que no diga nada aun de acuerdo?

-está bien… pero cuando pretendes decírselo?- Hermione se quedó pensativa durante un buen rato.

-creo que esta misma noche después de la cena será un buen momento para ello- él tragó saliva nervioso y asintió.

La hora de cenar no tardó en llegar y ambos subieron al gran comedor, Hermione se sentó al lado de sus dos compañeros ya que al día siguente comenzarían las clases por la mañana y a pesar de tener doble de pociones, transformaciones y DCAO no hiba a estar con Severus todo lo que le gustarí hasta la noche.

No lo había pensado, pero a ellos también les tendría que dar la noticia solo que en este caso se esperaba lo peor, y no solo por lo de su embarazo, sino también por el simple hecho de que mantenía una relación con el mismísimo Severus Snape al que ellos y prácticamente el resto de las personas que conocía a excepción de muy pocos consideraba un traidor y un asesino asqueroso, sin contar con la humillación que había causado para él que parte de su vida saliese a la luz meses antes gracias a la desgraciada de Rita Skeeter que lo había ridiculizado tras sacarle información al imbécil de Harry.

Definitivamente no sabía como hiba a terminar aquello, pero deseaba que acabase más que nada en el mundo poder ser libre para tomar sus propias decisiones por una vez. Y que Severus tuviese la oportunidad de tener una vida con ella.

Al terminar de cenar ambos subieron juntos hasta el despacho del director, Snape a regañadientes y realmente nervioso, no estaba preparado para una situación como esa, pero sabía que ella estaba en lo cierto y que era absolutamente necesario hacerlo.

-Felicis- la castaña pronunció la contraseña y la gran escalera comenzó a dar vueltas subiendo poco a poco hasta pararse frente a una puerta marrón que se abrió de par en par dejando ver a un entretenido Dumbledore haciendo una torre con algunas ranas de chocolate.

-Valla! Buenas noches queridos, que os trae por aquí?

Severus deseaba esconderse detrás de Hermione pero debía plantarle cara a la situación por ella asi que se irguió todo lo que su altura le permitía y comenzó a hablar serio.

-tenemos que hablar con usted señor…

-Valla! Me alegra escuchar eso, solo deseo que sean buenas noticias, y de que se trata?- Severus miró al suelo.

-sabe que… Hermione y yo estamos…- el anciano sonrió.

-si hijo claro que lo se, pero cual es el problema?- Severus miró a Hermione nervioso.

-no es un problema exactamente señor… el caso es que…- Hermione, no sabía como decirlo y Severus no pudo verla asi.

-Albus, Hermione está embarazada- los ojos azules del director se abrieron con sorpresa y una enorme sonrisa se formó en sus labios.

-Merlín eso es maravilloso! A pesar de que el momento no es muy propicio es una gran noticia!, supongo que no tengo que preguntar quien es el padre no?

-maldito viejo charlatán! , no ha tenido gracia claro que está embarazada de mi!- Hermione y Albus comenzaron a reir ante la indignación de Snape.

-no te pongas asi Severus, y… habeis pensado como vais a llevarlo? Por que como Hermione sabrá, hay mucha gente a la que decírselo….

-pero…

-no ahora Severus, pero si más adelante y esto va a causaros más de un disgusto con mucha gente…

-lo sabremos llevar señor…- dijo ella muy segura pero nerviosa aun asi.

-me alegra escucharlo querida, ahora creo que en tu condición lo mejor que puedes hacer es descansar, y tú Severus ve con ella y cuidala lo mejor que puedas, me alegro realmente por los dos.

Ambos salieron del despacho del anciano director hacia las mazmorras, por el camino y sin que ella lo esperase Severus la acercó a él y la envolvió con la negra capa haciéndola caminar pegada a su cuerpo. Sin duda alguna ese lado protector y tierno era algo que para Hermione valía la pena experimentar.


Reviews:

**PatybenededMalfoy**

si seguro que a Albus tanbién le hace mucha ilusión!, un beso!

**SailorMercurioNeptune**

Creo que desgraciadamente es único... ^^

un beso!