Hola a todos, bueno aquí el nuevo capitulo, quiero aclarar algo, a veces algunos personajes tienen poca participación, eso es porque para cada personaje ahí un capitulo en especifico, siendo que me concentro más en Mikan, Natsuki, Ruka y Natsume (Hablando de parejas) y con Yami en el desarrollo del personaje, igual con Mun, pero los demás tendrán sus propios episodios donde tendrán más protagonismo que otros. Una vez aclarado, tengo ya varios episodios listos, pero una vez la publicación vaya a la par de como voy escribiendo, hare un "Detrás de cámaras" en la que podremos participar todos, y podrán decirme de que pareja quieren ver más (Yo colocare algunas que ya tendrán un stop, por tener ya mucho contenido de su pareja)
Eso es todo, sigan leyendo.
Triángulos amorosos; inician los celos.
Los ocho, digo ocho porque Nathali obligo a su novio a ir. Iban a central town, para ver si pasaban por ahí mientras Nathali compraba sus mangas.
– Yo igual apoyo a Natsuki –dijo Kuro ganando una mirada de reproche de Mikan.
– Admítelo, si Yami fuese hombre, Jin sería el uke –le incito la pelinegra a su prima, la chica negó cruzando sus brazos sin admitir la derrota.
– ¿Cómo lo saben? Tal vez ambos serian sukes –pregunto, Sergio asintió a esa teoría tratando de dar un poco de apoyo al pobre idiota.
– No, no –empezó a decir Nathali llegando donde ellas–, tomemos en cuenta, si Yami con facilidad puedo violar a un seme de Jin, ella sería el seme, veamos ¿Quiénes son los semes se Jin?
– Shiro... –respondió Natsume, lo pensó un poco–, solo él, Shin sería el uke ¿Julian?
– No, Julian es suke, Alan sería uke... ¿Sergio? –pregunto Mikan.
– Suke –respondió Nathali con sencillez, su novio la miro mal–, es la verdad, solo Shiro... pero... es difícil de determinar eso –todos lo pensaron un poco.
– Definitivamente sería suke –concluyo Makoto–, pues a veces sería Jin el que dé, otras Yami la que dé, Shiro sería el seme de ambos.
– Pero ¿Quién sería más suke? –pregunto Nathali.
– Piénsenlo ¿Shin le daría? O ¿recibiría? –pregunto Natsuki.
– Igual Yami sería suke con el –menciono Mikan.
– Eso hace a Yami suke uke y a Jin el suke seme –todos asintieron a esa conclusión aunque seguia en duda–, y solo porque ahora es mujer.
– ¿Cómo terminamos en esta conversación? –pregunto Sergio negando con la cabeza.
– No lo sé, yo acabo de llegar –respondio su novia tranquilamente y presumiendo su nuevo manga.
Natsuki se acerco a ambos–. Hablábamos de Anelis, luego pensamos en Yami como hombre y luego en el JinxYami... ¿Jinami? –los dos asintieron.
– Pero no entiendo, si Yami jamás se ha enamorado de un hombre ¿Cómo saben que no es lesbiana? –se pregunta Makoto, las chicas se miran y sonrien nerviosas.
– ¿Quién dice que no? –pregunto Nathali, los varones entrecerraron los ojos.
– Había cierto vecino –murmuro Mikan, tanto Natsume como Makoto entrecerraron aun más los ojos desconfiados mientras ella silbaba.
– ¿Qué pasa con ese vecino? –pregunto Sergio mirando a las chicas, ella se ruborizaron un poco.
– Bueno... es que –balbuceo Nathali nerviosa.
– ¡Es que el men estaba bien bueno! No mames hasta Shiro lo admite y saben como es el –exclama Natsuki con emoción, las chicas asintieron.
– Tenía un six pack –presumio Kuro, los demás la vieron con una ceja en alto–. ¿Qué? Soy infantil no inocente.
– De todos modos a Yami le van las lolis –interrumpe Mikan para quitar la tensión–, ¿has visto un yuri con dos pechonas? No, no, Yami prefiere a su neko loli –todos miraron a Kuro curiosos.
– Oigan, no me miren así –murmuro nerviosa.
– ¿Dónde está la biblioteca? –pregunta Estefany mirando a todos lados curiosa.
– Te llevo –le ofreció Shiro caballerosamente, la chica asintió sonrojándose un poco.
– ¿Es mi imaginación o...? –murmuro Ruka para sí mismo viéndolos irse, niega pensando que son solo ideas suyas, Diana se acerca.
– Yo quiero ir al bosque –comenta la peli azul.
– Meh, yo prefiero la ciudad –responde Carrie encogiendose de hombros.
– Me da igual –murmuro Pilar viendo a ambas–, pero prefiero un lugar concurrido.
– Bueno, yo las llevo a la ciudad, Ruka-kun puede llevar a Diana al bosque –propuso Linchou ya que a el no se le daba bien los lugares solitarios y algo tenebrosos.
– Claro, vamos Diana-chan –indica Ruka, ella asintió, caminando junto al rubio. Mientras tanto Linchou las llevo a Central Town encontrandose con los ocho adolescente que hablaban de la guerra de lechugas contra tomates.
– No, no, no, la guerra inicio porque los tomates querían ocupar más espacio que la lechuga, no al revés –se quejó Natsuki ante las palabras de su prima.
– ¿Cómo sabes que no fue al revés y ganaron las lechugas? –pregunto Nathali alzando una ceja desconfiada.
– En el libro de historia de la cocina viene –se metio Natsume y le dio un ejemplar–, lee, es muy interesante.
– Pues no sé, yo voy con los tomates –comento Makoto, Mikan y Natsuki lo miraron con estrellitas.
– ¡Eres de los míos! –lo abrazaron, provocando que el oji rojo de enfureciera.
– Yo pienso que son mejor las papas –respondio Kuro encogiendose de hombros.
– Opino lo mismo –murmuro Sergio.
– ¿Chicos? –pregunto Linchou, todos lo voltearon a ver dejando sus discusiones y celos de lado.
– Holiwis –saludo Nathali alegremente.
– ¿Dónde están los otros? –pregunto Sergio viendo la mirada analítica de Natsuki.
– Estefany y Okami-san fueron a la biblioteca, Diana y Nogi-san al bosque –respondio Pilar, miro como la pelinegra mascullaba algo de "Puto tsundere".
– Voy a buscar a Nogi, Mikan acompáñame, Natsume y Kuro vayan por Shiro –indico la choco-adicta mascullando entre dientes.
– Oh vamos, no le haríamos nada a ellos –murmura Carrie mirando la crisi nerviosa de la joven quien suelta un pesado suspiro tratando de calmarse.
– Aun así no confió en ustedes –se sinceró, ambas asintieron entendiendo–. además, si me llevo a Natsume y mando a otro con Kuro, dejo pase libre a Sasaki y luego este me mata –apunto al oji rojo.
– Gran decisión Ito –murmuro mirándola retadoramente.
– Como digas Hyuuga –respondio rodando los ojos yendo en dirección al bosque.
– ¿Desde cuándo Natsuki le dice Nogi a Ruka-pyon? –se pregunto Nathali, los demás se encogieron de hombros, probablemente fue culpa de sus ataques paranoicos.
– Es muy grande –balbuceo Estefany mirando los estantes de la biblioteca, el albino asintió despreocupado–. ¿Dónde está la sección de misterio? –pregunto amablemente, el chico la guio por las estanterías, ambos iban en silencio; les gustaba estar así, no eran grandes conversadores, pero el chico debía admitir que le faltaba algo de plática.
– ¿Dime que hacen aquí? –le mostro la estantería, la joven se acerco y comenzo a ver algunos ejemplares.
– Pilar nos pidió venir, quiere vengarse de la juez lunar, solo de ella... bueno Carrie igual de la chica de pelo naranja –murmuro tartamudeando un poco, el albino sonrio tristemente, esa forma de hablar le recordaba un poco a Kana.
– Oh, Taiyo es la juez del sol –respondio viendo intentaba tomar un libro pero al ser algo enana no podia, rio un poco y se lo alcanzo–, debes entender que al ser mis amigas van a ver veces en que me meta, no lo tomen personal.
– Lo sé, no estoy muy de acuerdo con esto pero... igual son mis amigas –respondio aceptando el libro, miro al piso avergonzada de tener esa fría mirada azul en ella.
– Lo entiendo, aun así –se acercó a ella quedando cerca de su rostro–, espero podamos llevarnos bien –le sonrió un poco, intentando no parecer muy intimidante.
– ¡Eh! Igualmente –tartamudeo poniéndose roja.
– Con que aquí estaban –dijo una voz a sus espaldas, ambos voltearon a ver a la oji rojo, quien les sonreía–. Natsuki se puso como loca, seguro te va a echar bronca –rio, Natsume iba detrás de ella, los dos varones pudieron notar como su sonrisa era un tanto falsa.
– Aparte yo te voy a echar bronca –susurro Natsume para atraer la atención de albino, no sabía porque–, tuve que soportar al playboy de Sasaki –se quejó, el oji azul rio burlon.
– No es mi culpa que Mikan sea muy linda y atrayente –se burló del oji rojo–, no te pongas celoso.
– Mira quien lo dice –le respondieron los dos oji rojos ironicos, se vieron y rieron ante esto, el albino solo sonrió un poco al notar que había más confianza entre ellos a diferencia de unos años, sabía que de chicos como Natsume, Ruka, Linchou o los demás no debia preocuparse.
– Vamos, debemos volver, ya es tarde –el albino le hablo a la peli verde, esta asintió acercándose, al pasar a lado de Kuro tuvo un sentimiento extraño, pero no supo descifrarlo.
– ¿Ambos son? –le pregunto la peli verde a Natsume, este volteo a verla y luego a los dos que venían más atrás en silencio pero no parecia de aquellos incomodos.
– Novios.
– Ya veo –sonrió con falsedad, detalle que pudo ver Natsume, esta temporada no sería muy fácil para nadie, penso mirando al frente mientras soltaba un suspiro.
– Este sitio es agradable y tranquilo –murmuro Diana mientras cerraba los ojos sintiendo el viento en su cara–, necesitaba esto –comento en un suspiro.
– ¿Tus amigas son ruidosas? –pregunto Ruka que se le hacia extraño el silencio, ironico ya que antes estaba acostumbrado a él, sonrio recordando las cosas que pasaron cuando tenía dieciseis.
– Carrie, Pilar cuando se pone de mandona –le contesto viéndolo–, son un tanto... –hizo una mueca– irritantes –el rubio solo atino a reír.
– Ya veo, diría lo mismo de mis amigos, a veces –menciono encogiendose de hombros.
– Son algo...
– ¿Raros, extraños, locos? Si y mucho.
– Aun así, dudo que se comparen a... –un escalofrío recorrió su espalda– Joker.
– Oh Hikari-chan la menciono, dice que está más loco que ellos –comento, si ellos, los reyes de la locura, sádismo y cínismo decian eso era por algo y la reacción de Diana se lo confirmaba.
– Está loca –aclaro–, Joker es mujer... eso creo... bueno su voz –el rubio volvió a reír, la peli azul sonrió un poco, era grato hablar con alguien aparte de las chicas.
– ¿Dónde estarán? –se pregunto Mikan mirando a todos lados.
– No lo sé, me preocupa un poco –murmuro Natsuki, frunció el ceño con molestia, maldecia al rubio por preocuparla.
– Dudo que se metan con alguien que no sea un ángel o diablo –se sinceró su prima notando que le estaba a punto de dar otro ataque de paranoia.
– Lo sé, pero sabes como soy –suspiro cansada.
– Una tsundere a la inversa –respondio, su prima la miro con cara de "¿Qué me cuentas?"–. Mira, un tsundere es amable con todos menos con los que quiere, o sea que si es dulce, comprensible y buena onda... estás en la friendzone, en cambio con su interés amoroso es frío, rudo e incluso pesado... por eso Shiro es tsundere, tú con todo el mundo sos mala, fría, irritante, cruel y ruda... pero con Ruka-pyon eres muy amable y procuras no molestarlos mucho... lo irritante te nace.
– ¿¡Quién dijo que me gusta Ruka!? –le grito molesta con un pequeño sonrojo, era verdad pero no le gustaba admitirlo porque le haria más bulliyng del que ya le hacian–, solo es un amigo de la infancia al cual le borre la memoria.
– Y yo soy un pato –le dijo la contraria sarcástica.
– Con lo bocazas y chillona –murmuro, Mikan le golpeo haciendo que se queje–. Oye ¿esa no es la voz de Ruka-pyon? –pregunto curiosa, ambas se acercaron, notando como este sostenía una charla con Diana–. Está bien... –suspiro aliviada.
– Me alegra –respondio Mikan alegre.
– Bueno, no hay que ser importunas, vámonos –Mikan la miro extrañada–. ¿Qué? Viendo que esta todo tranquilo no... –se calló al oír como ambos comenzaron a hablar de ellos.
– Eres muy tranquilo ¿Cómo llegaste a ser amigo de ellos? –pregunto Diana curiosa, en realidad le sorprendia que todos se llevaran bien con sus personalidades tan contrarias.
– Eso... no lo sé –susurro mirando hacía el cielo–, digo, cuando lo note ya estaba en su círculo social... pero no me arrepiento, son muy divertidos y siempre intentan protegerme a mí y a los chicos, además... –se sonrojo un poco, pero no siguió hablando, dejando en duda a la chica–. Nada...
– Oh bueno, me sorprende con todo lo que se divulgo de ellos en el reino de los ángeles, son conocidos como "los ángeles diablos" –comento Diana. Ruka se quedó en silencio recordando cosas del pasado, se culpaba cada día por no haber hecho nada por Natsuki cuando pudo.
– Tuvieron una vida dura, por eso queremos que vuelvan a disfrutar de ella... –recordó cuando vio el pasado de cada uno, lo más doloroso sin duda fue la muerte de Kana–, aunque no somos los únicos, un bello ángel los cuida desde el cielo, guiándolos de nuevo a la luz...
– Eso sonó muy lindo –admitió la peli azul viendo al cielo–, ojala fuera tan sencillo, creo que se merecen un descanso, vencer al primer demonio, es algo difícil.
– No... –la chica lo miro curiosa, el desvio la mirada–, lo de Makeikusa-san no fue nada...
– ¿Eh? –pregunto la chica curiosa, el nego y le dio una sonrisa–. Mejor volvamos, está poniéndose oscuro –murmuro levantándose, pero como nos gusta crear polémica, la chica tropezó contra sus propios pies.
– ¡Cuidado!
Ambas primas cerraron los ojos al oír el golpe de la caía de ambos, eso debió doler. Los dos caídos se miraron, por salvarla Ruka termino abajo y Diana encima de el en una posee muy... comprometedora. Parpadearon un par de veces confundidos, eso había sido muy... oyeron como alguien carraspeaba su garganta y vieron a las dos primas una nerviosa y la otra con una ceja en alto y mirada molesta... no creo el necesario decir quien es quien.
– ¿Lindo clima, no? –pregunto la pelinegra, les dirigió una mirada fría, Mikan solo sonreía con nerviosismo.
– ¿Natsuki? ¿Mikan? –balbuceo Ruka mirandolas con confusión, pero recordó quien estaba encima suyo.
– ¡No es lo que parece! –exclamo Diana levantándose, algo sonrojada, bajo la mirada de ambas chicas–, es que me tropecé y Nogi me... –intento explicar pero se quedó a media frase poniendose más roja.
– Si... vamos es tarde –murmuro Natsuki dándose la vuelta, dejando a una Mikan sorprendida, un Ruka nervioso y una Diana sonrojada.
– Ella esta... –balbuceo la castaña, negó un par de veces sin creerlo–, no, no, no, es solo mi imaginación –susurro caminando a lado de la peli azul.
– ¿Qué cosas? –pregunto la chica ya más tranquila.
– ¿Eh? A nada, una bobería de mi parte, oh mira es muy tarde corre –le tomo de un brazo y corrió con ella dejando a rubio solo, confundido y nervioso.
– ¿Qué mosca les pico? –murmuro con extrañeza.
Una persona misteriosa reía sin parar desde las sobras, a su lada Yefri y la reina Isabela, ambos se mordían el labio intentando reprimir una risa–. Esto estará bueno, esos chicos la tendrán divertida ¿no? –comento aquella persona, ambos asintieron ya más calmados.
Los tres que quedaron, Makoto, Nathali y Sergio, se quedaron con los chicos. Debido a que Pilar no quería ser arrastrada por todos lados, Linchou, y Makoto se quedaron con ella, mientras Nathali y Sergio acompañaban a Carrie, el último contra su voluntad.
La pelirroja exclamo al leer una escena sensual de yaoi–. ¿Yaoi? –pregunto, Nathali asintió–. ¡Oh! ¿Dónde estuviste toda mi vida? –exclamo abrazando al manga, el joven que las acompañaba nego suspirando en señal de frustración.
– Kamisama, ya puedes matarme –murmuro mirando al techo del local–, mi novia y mi pareja son fujoshis, la tengo servidita –se quejó.
– Fujoshi y todo me amas –le reclamo Nathali dejando a Carrie leyendo– ¿o no? –pregunto con una carita muy tierna, solo logro poner rojo a su novio.
– No hagas esa cara –murmuro desviando la vista, a veces se preguntaba porque salían... oh claro, porque se fue a enamorar de esa loca fujoshi bipolar y ex-enamoradiza.
– ¡Tú no me demuestras suficiente amor! –se quejó la chica con un puchero, pero luego bajo la mirada extrañando al chico–, a veces enserio dudo que me quieras –penso en una expresión un tanto decaida, no supo cuando tenía sus labios pegados a los de su novio en un tierno beso, murmuro siguiendo esa muestra de afecto, cuando se separaron jadearon en busca de aire.
– No lo dudes –le pidio con cierta ternura en sus palabras–, me importas mucho –susurro haciendo que la chica se sonrojara–, perdón si a veces no lo muestro.
– Lo se...
– ¡Nathali! –le llamo la pelirroja, ella se acercó aun ruborizada por lo ocurrido–. ¿Dónde tengo que ir a pagar?
– ¡Oh! Yo lo hago, no te preocupes –le sonrió tomando el manga–, vuelvo en unos segundos –les aviso y se alejó, la pelirroja se acercó al chico en espera de la joven.
– ¿Así que te importa mucho? ¿Eh? –pregunto regalandole una sonrisa algo extraña.
– Es de mala educación escuchar las conversaciones ajenas –le dijo sin verla observando los alrededores en busca de algo interesante.
– Diana ya me lo había dicho, pero enserio ¿te importa mucho? ¿Qué tanto? –se acercó un poco a él incomodandolo, odiaba que cualquier persona, con excepción de su linda y loca novia, se acercara demasiado a él.
– Oye ¿has escuchado algo sobre el espacio personal? –murmuro tratando de alejarla, la chica sonrio confiada y acorto la distancia robandole un beso.
– Si pero me importa –respondio, el chico la vio con sorpresa.
– ¿Pero que...?
– ¿Qué? ¿Me vas a decir que no te gusto? –pregunto coquetamente, el chico frunció el ceño con molestia, claro que no, apenas y sopartaba a la gente.
– Ya entiendo a qué se refería Alan con lo de las amigas –gruño, le pelirroja rio divertida por su reacción.
– Si, de todos modos sé que no le dirás nada –sonrió victoriosa alejandose.
– ¿Qué te hace pensar eso? –pregunto el joven alzando una ceja.
– No creo que quieras romperle el corazón a Nathali con eso, ella te quiere mucho y cree que soy su amiga ¿Cómo se pondrá si se entera? –cuestiono algo perversa, el joven solo se quedó callado–. Eso pensé –sonrió de lado, vio como la chica regresaba leyendo un folleto–. ¡Nath! Tardabas ¿eh?
– Perdón –susurro mirando el folleto–, pero me entretuve con esto –le enseño el papel, miro a su novio quien tenía la mirada perdida–. ¿Sergio? ¿Ocurre algo? –pregunto preocupada mientas se acercaba a él, Carrie levanto su vista del papel para verlo.
– No... no pasa nada... –respondio desviando la mirada, la pelirroja volvió su vista al papel con una sonrisa–. ¿Nos vamos? –ambas asintieron saliendo del local. No quería decirlo porque sabía cómo se ponía la chica, lo que menos quería es que le volvieran sus ataques de histeria, el sabria controlar la situación... o eso penso.
Todos se reunieron de nuevo, pero el ambiente era un tanto... tenso. Por un lado, Mikan iba nerviosa, Kuro y Estefany retenían cierta tensión entre ellas, Natsuki estaba muy seria y cortante con el rubio el cual iba igual que Mikan, nervioso, Sergio iba perdido en sus pensamientos y los demás algo incomodos con esto, ahora sí, empiezan los triángulos amorosos.
Fin del capítulo.
Ahora si, van a empezar los melodramas, ay, amo joder todo :'), no me maten /Saca un escudo/ si me matan hago que Mikan termine con Makoto /Asomo un poco la cabeza/ bueno eso es todo Bye bye
(Pd: Hagan su lista de a quien odian más)
