Hola, a todos los que odian a Makoto~kun, les va a encantar este capitulo, desde lo más profundo del mi corazón.
Unión del fuego
Puta madre ¿Quien tocaba de ese modo la puerta?, era lo que pensaba el oji rojo, se levantó del sofá y camino, al abrirla sintió como alguien lo abrazaba, se sorprendió al ver que quien lo abrazaba era Natsuki, quien estaba desesperada.
– ¡Me enferme, es mi fin, en unos días moriré, vine a despedirme de ti! –chillo aun abrazándolo, el joven se extraño y preocupo, no era norma su actitud.
– Oye ¿Qué paso? –pregunto extrañado.
– Te lo dije, me enferme, los aliens suplantaron mi cerebro por el de una estúpida –se lamento aun abrazándolo, debido al escándalo la inquilina del frente salió a ver, esa era Kuro, los dos oji rojos se vieron sin saber que hacer–. Los quiero mucho, pongan rosas negras en mi tumba.
– ¿Qué paso? –pregunto Kuro preocupada.
– Siento algo feo, algo horrible –dramatizo, su ojo derecho cambio de color y puso por unos segundo una expresión aburrida–. Déjenla, es una exagerada.
– ¿Qué paso Nijuu? –pregunto Natsume dudoso.
– Solo se enteró de que esta celosa, típico –explico con sencillez, ambos se miraron con asombro... ¿¡NATSUKI CELOSA!?
– ¿¡QUÉ!? –gritaron sorprendidos, no se lo esperaban de ella.
– Seh.
– ¿Celosa? ¿De quién? –pregunto Kuron sin poder creerlo.
– De la tal Diana –respondio la oji rojo aburrida, ambos se volvieron a ver extrañados–, miren, lo que paso fue...
Cuando la doble termino de contar su versión de la historia quedaron en un extraño silencio.
– Ya veo... –murmuro Natsume comprendiendo, la gemela oji rojo asintió y cerró los ojos, volvió a ser solo Natsuki–. No es tan malo –intento darle animo.
– No es normal en mí –se lamento Natsuki–, nunca he celado a nadie, ni a mis padres o hermano, ni a los chicos...
– Algún día iba a pasar –murmuro Kuro tranquila–, aunque admito que igual me puse un poco celosa de Estefany, pero seguro es mi imaginación...
– Pues... –empezo a decir el unico chico captando la mirada de ambas señoritas–, se ve que a ella... si le interesa Shiro –le dijo sinceramente, la oji rojo sonrió de nuevo con falsedad, saco su cuchillo de carnicero y se dirigió a la puerta siendo detenida por Natsume–. ¡Ah no, tú no te vas!
– ¡Voy a matarla, te juro que la voy a matar! –grito furiosa, siendo detenida también por Natsuki.
– No te lo permitiré –aviso el joven frunciendo el ceño, la pequeña se veía fragil pero era todo lo contrario.
– ¡No, Kuro no! –pidio Natsuki.
– ¿Natsume, tu no quieres descuartizar a Sasaki? –pregunto la loli, el chico se tensó– y tú Natsuki ¿no quieres torturar a Diana? –igual la chica se tensó ante sus palabras–. Tengo un plan, sin sangre y viseras salidas... pero si con una venganza –sonrió un tanto malvada, ambos se vieron, era muy tentador–. ¿Alianza? –pregunto poniendo su mano frente a ellos.
– Le entro –acepto el joven Hyuuga sin más, puso su mano encima de la de Kuro, ambos vieron a Natsuki.
– Oh good –murmuro, puso su mano encima–, esto queda entre nosotros, nadie más lo sabrá menos Shiro, Mikan y Nogi.
– Estoy de acuerco –respondio Natsume, Kuro igual asintió–. ¿Reglas?
– Todo lo que hagamos debemos contarlo, no podemos pedir ayuda a otros y nada de muertes... aunque me pese –propuso Kuro, los tres asintieron estando de acuerdo.
– ¿Cuál es el plan? –pregunto Natsume.
– Te gustara... e igual podremos vengarnos de esos tres estúpidos –contesto Kuro, sonrió con "inocencia".
– Das miedo cuando te pones así –murmuro Natsuki, no era la primera vez que pasaban por una situación así– pero... si me quiero vengar de Ruka, por ingenuo y estúpido.
– Oh, ahora si me las pagara Shiro, maldito tsundere –susurro Kuro con malicia.
– Yo paso –pronuncio Natsume ganandose una mirada de ambas.
– Como quieras –le respondio Natsuki encogiendose de hombros–, pero de Ruka y Shiro si nos vengamos.
– Vale, cuenten conmigo –contesto, los tres asintieron, mañana empezaría su plan.
-Lunes-
Kuro se acercó con una sonrisa a Makoto, el chico al percatarse de su precensia volteo a verla–. Buenos días Makoto-kun –le saludo con naturalidad, el chico le sonrio.
– Oh, hola Kuro-chan ¿ocurre algo?
– No, realmente no pasa nada, solo quería saludarte ¿está mal? –pregunto "apenada", el chico solto una risa mientras negaba.
– Para nada –respondio amablemente, Kuro miro al árbol de Sakura, ahí estaban Natsuki y Natsume con un balde.
– ¿Esa es Mikan? –miro "curiosa" al árbol, Makoto volteo–, creo que... –no noto cuando el chico estaba corriendo al árbol, solto una risa y se tele transporto a lado de sus aliados.
– ¡Mikan-chan! –llamo el peli morado, Natsume se reprimió de ir a golpearlo; los tres miraron el balde lleno de desechos de Fuyu y Bruce, vomito de Susi y un poco de orina de Usagi, rieron con maldad y cuando él estaba en el lugar preciso.
. . .
Kuro rápidamente los transporto a la entrada de clases, entraron como si nada y notaron como todos veían sorprendidos a la ventana, se acercaron y vieron al chico mojado con todo lo que recolectaron, Natsume se rio de buena gana, Natsuki reprimió su risa y Kuro abrió los ojos con sorpresa, aunque en el fondo igual quería echarse a reír, pero se vería sospechoso de ella.
-Martes-
Natsume se acercó casual a Diana, ella se encontraba leyendo sus apuntes–. Te llaman a la sala de maestros –le dijo indiferente y serio.
– ¿Uh? Claro voy, gracias Hyuuga... ¿por cierto quien me llamaba? –pregunto curiosa, el chico se encogio de hombros.
– No sé, un chico me pidió que te avisara, no pregunte perdón –la joven asintió y se dirigió a la sala, él sonrió de lado y se sentó, Mikan lo miro curiosa–. Tres... dos... uno.
Oyeron un grito proveniente de la sala de maestros, todos fueron al lugar para ver a Diana llena de harina y huevo, igual estaba mojada, una cámara salió tomando una foto. Ella se miró su uniforme y no pudo evitar soltar un chillido, odiaba estar sucia. Tanto Kuro, Natsuki y Natsume se quedaron en el salón tomando una soda y con lentes negros, los tres chocaron sus palmas.
-Miércoles-
Estefany se fue a la biblioteca, debido a que se la mostro el albino lo sentía un lugar especial, miro al mencionado el cual estaba leyendo, pero parecía ido. Shiro estaba pensativo, sentía que algo se le olvidaba, pero no sabía que, eso llegaba a perturbarle pues sabía que era algo importante.
– Shiro-san ¿se encuentra bien? –pregunto de forma tímida, el salió de su mundo.
– ¿Eh? Si claro, solo pensaba –respondio algo desorientado, temiendo que fuera tan importante lo que olvido.
– No soporto a esa tipa –murmuro Kuro viendo a la biblioteca con unos binoculares, los tres estaban en la dirección. Natsume miraba divertido las reacciones de la oji rojo.
– Si, si, calma –le dijo natsuki, tomo el micrófono de su tío y una grabadora, encendió el micrófono para acercar el otro objeto.
"Estefany Anderson... venga a la dirección ahora mismo... tengo un anuncio importante... para usted" sonó la voz de Kazumi, Kuro vio como esta se disculpaba y se dirigía a ese lugar. Natsume se acercó a una palanca, las dos se acercaron a él, la pequeña loli tomo a ambos de los hombros, al ver que la puerta se abría Natsume bajo la palanca al mismo tiempo que se iban a otro sitio, chocaron las palmas al momento de oír a Estefany gritar. Los tres miraron al director ir, obviamente apurado, pues él no había hecho ese anuncio. Kazumi al entrar vio a la alumna salir de un tanque cubierta de caramelo, un cartel se mostró, este decía "Una dulce sorpresa para una dulce chica". Los tres se chocaron las manos de nuevo, tomando un juguito.
-Jueves-
Makoto aún estaba traumado por lo del lunes, miro a Natsume, sospechaba de él pero...
– Hellow Sasaki –saludo Natsuki pasando a un lado suyo, lo olio un poco–, aun tienes el olor –hizo una mueca–. ¿Sabes quién lo hizo?
– Creo fue Hyuuga, pero...
– No, él estaba conmigo ese día, apenas veníamos a clases –lo miro curiosa–, tranquilo, no pasa nada, ya darán con ellos –intento animar mientras en su menten pasaba la palabra "Mentira"
– Eso sí –le sonrió– ¿oye y tu prima?
– Qué bueno que preguntas, na sabía que excusa poner –penso con una gotita en su cabeza–, creo que aún no sale de su habitación... creo.
– ¿Me cubre con Hyuuga? –pregunto a lo que ella asintió, el salió corriendo.
– El pájaro está yendo así a ti –murmuro la chica con un comunicador en manos–. Te copio –hablo la voz de Kuro.
En la zona de habitaciones estaba Kuro dialogando con un lindo puma de ojos azules el cual asentia y negaba a medida que la conversación avanzaba. Finalmente quedaron de acuerdo y la oji rojo se fue de ahí a esconderse, miro a Sasaki llegar, el puma no tardo en lanzarse a él atacándolo
– Ouch... eso dejara marca –murmuro divertida, saco su teléfono y saco una foto, luego se las envió.
– "Te amo Kuro" –le escribio Natsume.
– "Buena foto, el perfil perfecto" –le adulo Natsuki por un mensaje.
– "Lo sé" –les respondio divertida, se sentiria mal ya que sabe que no es correcto, pero era tanta la adrenalina, que le emocionaba, además lo dijo, era infantil no inocente–. "Recuerden, mañana a Diana"
– "El sábado a Estefany" –le recordo Natsuki.
– "El domingo a los tres" –escribio Natsume.
– "Y repetimos la semana" –volvio a escribir con un emoticon de un guiño.
Casi dos benditas semanas ya habían pasado desde que empezaron con las bromas, para esto punto la relación entre los tres se volvio mejor y se hablaban con más confianza, cosa que le parecio sospechosa a algunos, principalmente de parte de Natsume.
– La broma a Diana fue la mejor de esta ronda –murmuro Kuro mirando a la chica con la piel verde y cara de "Vale verga la vida".
– La de Estefany igual estuvo buena –susurro la pelinegra, miro a la chica con las múltiples quemaduras en los brazos–, no querrá volver a cocinar en su vida.
– Pero la de hoy –empezo a decir Natsume, sonrió con maldad.
– Y después de esto, empiezan las bromas a los chicos –recordo Kuro, rio divertida hasta noto como venían Shiro, Mikan y Ruka, les hizo una seña de cuernitos que ellos entendieron y empezaron a reirse.
– Queremos hablar con ustedes –hablo Shiro mirandolos seriamente, ellos asintieron y dirigieron sus miradas a él.
– ¿Qué pasa bro? –saludo la choco adicta mirándolo, comiendo un chocolate, como siempre.
– ¿Saben algo de las bromas a Makoto, Diana y Estefany? –pregunto Mikan desconfiada, los tres negaron, ella entrecerró los ojos–, ¿enserio? Se me hace muy raro que justo cuando estas empezaron ustedes se comenzaron a juntar, esas bromas son con complicidad.
– Pues no Gatitos –le dijo Natsume aburrido.
– ¿Qué han estado haciendo juntos? –pregunto Ruka, los tres se miraron.
– Recuerden actuar raros y misteriosos –recordo Kuro mentalmente a ambos, ellos asintieron levemente para que no se notara–. Hemos... estado entrenando nuestros alice –ellos sabían que eso podía pasar, por algo eran muy listos, tenían un plan de respaldo–, como todos tenemos nuestro alice de fuego...
– Queríamos aprender nuevos trucos para calmar nuestra sed de sangre y convencimos a Natsume de aceptar aprender –explico Natsuki abrazando por los hombros al oji rojo que se dejo hacer sorprendiendo a la mayoria.
– Aprender siempre es bueno –dijo el chico apoyándolas.
– ¿Ah si? ¿Por qué ahora? –pregunto el albino dudoso, los tres se quedaron en silencio–, chicos...
– ¿Por qué no ahora? –contraataco Natsuki–, oh miren la hora, ¡A dormir! –grito, Kuro los desaparecio del sitio dejandoles más sospecha a los chicos. Cuando estuvieron fuera del salón chocaron sus puños felicitandose por el plan de distracción.
En la noche los tres entraron al cuarto del peli morado, Natsume se acercó a él con unas tijeras, tenía una sonrisa psicópata, Natsuki y Kuro estaban preparando algo. Un rato después Natsume le hiso un peinado con los pelos a lo Vegeta, las chica tomaron su mezcla y se la echaron en su cabello, admiraron su obra maestra y tomaron una foto pal recuerdo, se tele transportaron a sus habitaciones, mañana sería interesante.
Makoto se levantó, cambio y salió de su cuarto, quienes lo veían se volteaban cubriendo sus bocas, evitando reír. Él estaba extrañado pero al llegar a la cafetería todos comenzaron a reír, el chico estaba confundido.
– Oye amigo, sé que te gusta Dragon Ball Z –empezo a decir Jin, rio, a su lado iba Yami, igual riendo–, pero ¿no crees que exageraste?
– ¿Eh? –balbuceo, Yami le dio su charola, él se vio y pego un grito de nena al ver su cabello a lo Vegeta y de amarillos–. ¡QUIEN LO HIZO! –exclamo molesto, vio como ambos se caían al piso de la risa–. ¡Estoy harto!
– Oh dios –escucho una voz a su espalda, volteo viendo a Natsuki, iba llegando a su lado Kuro y Natsume, intentando no reír–, amigo igual me gusta, chócalas –le mostro la mano, él la miro mal–. ¿Qué? Respeto tus gustos, ah cada vez más sensibles –les dijo a los chicos pasando a su lado.
– Hyuuga, estoy casi seguro de que tú lo hiciste –lo apunto molesto, el oji rojo se hizo el indignado.
– Oye, me halaga que pienses que soy tan pro para meterme a tu cuarto y hacerte esta encantadora broma –le respondio con burla, algo raro en el, supongo que se ha estado juntando mucho con las chicas–, pero yo no lo hice, es más ¿porque yo haría eso? Además estaba con ellas –apunto a las chicas quienes asintieron afirmando.
– Si Sasaki, él ha estado conmigo y con Kuro –concordo Natsuki apoyando su cabeza en el hombro de su amigo.
– Pero él me odia...
– Habrá alguien más que te odia –murmuro Kuro mirándolo–. Natsume no fue, él estaba con nosotras –el los miro, no confiaba en Natsume y Natsuki igual era sospechosa porque solía ser algo bromista, pero Kuro no lo era, se alejó de ellos, los tres lo siguieron con la mirada y chocaron los puños–. Hoy Shiro, mañana Ruka.
– Vale ¿Nos ayudas? –pregunto la choco-adicta al unico hombre del grupo.
– ¿Es la unión de fuego, no? –les sonrió cómplice, ambas le imitaron.
Shiro iba por los pasillos de las habitaciones, pensando en lo que estaba olvidando, sumado al hecho de las bromas, le carcomía la cabeza; por otro lado, los tres tenían una cubeta con hielos, miraron al chico salir y se lo tiraron. El joven iba tan ensimismado que cuando le cayeron los hielo y el agua helada sintió como todo su cuerpo se estremecía, subió en menos de dos segundos a la azotea pero no había nadie, chasqueo la lengua furioso.
Los tres estaban en la habitación de Kuro, esta oyó un timbre y saco del horno unas galletas, los tres salieron a la sala de estar, iban hablando de trivialidades pero al llegar se "sorprendieron" al ver al albino mojado y furioso.
– Dios... ¿¡Qué te paso!? –pregunto la chica, le entrego la bandeja a Natsume y se acercó al chico "preocupada"–. ¿Por qué estas todo mojado?
– Esos bromistas de mierda –gruño encabronado.
– Hueles a perro mojado –susurro Natsuki, Natsume le tapó la boca para evitar enojarlo más de lo que estaba y desquitarce con Kuro.
– Ay, vamos a secarte –pidio la loli, lo tomo de la espalda y lo empujo a las habitaciones, se giró guiñándoles un ojos a los chicos, ellos hicieron lo mismo comiendo unas galletas, cuando ya no estaban los dos chocaron los puños.
– Quítate la ropa –le pidió la chica estando en la habitación del albino, él se quitó la camisa y se la dio, se metió al baño y salió solo con una toalla enredada en la cintura–. ¿Quién te haría esto? –murmuro secándolas con su alice, Shiro solo se metió en sus pensamientos, ya le empezaba a frustrar el hecho de no recordar lo que había olvidado y con esto–... ro... Shiro... ¡SHIRO! –escucho el grito de su novia, salió de sus pensamientos y la miro–, ya está... –aviso dandole sus ropas.
– Gracias... –susurro, se colocó su camisa y se quito la toalla dejando ver que tenía unos bóxer, se colocó el pantalón y la miro–. ¿Tú sabes algo, verdad?
Kuro lo miro sorprendida–. ¿Te refieres a las...? –el asintió–. No, claro que no ¿Qué voy a saber yo? –pregunto haciendose la ofendida, el chico entrecerro sus ojos y acerco su rostro al de ella analizandola, eso siempre la ponia nerviosa y no fue esta la excepción.
– Has estado muy sospechosa y que te juntes con Natsuki y Natsume...
– ¿Por qué YO querría hacerle algo a Diana o Estefany? tal vez de Makoto si es algo sospechoso por Natsume, pero igual ¿que le harían a ellas? –por suerte los dos Natsus le enseñaron a mentir bien frente a su novio.
– Natsuki no muestra empatía por ellas...
– Pero no es para hacerles bromas –mascullo, le miro molesta–. Te digo la verdad, no tenemos nada que ver.
– No lo sé... por primera vez no puedo creerte –le miró fijamente, la chica sabía que se lo busco, pero no pudo evitar sentirse dolida ¿Qué pasaba si era otra cosa? Si realmente no hubiesen hecho nada y estuvieran entrenando como ellos les mienten ¿No le creeria?
– Oh vaya –su voz se apagó un poco–, no puedes creerle a TU novia ¿verdad? Siendo que yo nunca te mentiría... ¿sabes qué? Vete al demonio –se alejó a la puerta furiosa, el chico la detuvo antes de que saliera–. ¿Qué? –le hablo cortante, algo raro en ella.
– Solo quiero que esto pare, ya estoy harto y preocupado por ellos.
– ¿En especial por Estefany? –pregunto irónica, sabia que se delato con eso, el solo atino a mirarla con sorpresa–, creo que no debí decir eso –fingió arrepentirse–. Te lo dije ¡Vete al demonio! –le grito y se contuvo de no darle un bofeton, abrió la puerta y salió dando un azoton, pero la volvió a abrir–. ¡No, mejor vete al infierno, pobre Elizabeth no tiene porque soportarte! –y de nuevo cerro de un azoton haciendolo sentir algo culpable.
Por algo la llaman la reina de las mentiras
Ambos pelinegros la vieron entrar furiosa y gritar y maldecir al albino mientras pateaba todo lo que estuviera a su alcanza, se encogieron con algo de miedo, nunca la vieron tener una rabita de ese estilo.
– Oh ya vera, ya vera, le meteré sus dudas por el...
– Calma –pidio Natsuki algo nerviosa–, solo hagamos lo de Ruka y ya –pidio abrazandola, la oji rojo acepto la muestra de afecto y por un momento deseo que su pareja fuera así con ella.
El rubio iba caminando tranquilo, directo al bosque, quería ver a los animales, al llegar a la granja no vio nada, miro en todas las direcciones curioso, derrepente la puerta se cerro causandole un escalofrío, busco algo que pudiera alumbrar pero entonces alrededor aparecieron varias flamitas color azul, se acerco a una y cuando menos se lo espero estas crecieron mostrando una cara digna de historia de terror japonesa. No reprimio su grito de temor y se dejo caer para atrás sosteniendose el corazón, fue entonces que entro Hikari mirandolo dudosa pues las llamas desaparecieron al momento que la puerta se abrió.
Mikan miraba a la nada, ella tenía una leve sospecha y en ella estaba ese grupito de tres, obviamente Natsume odiaba a Makoto y con lo visto Natsuki a Diana... pero ¿Kuro a Estefany? Eso no entendía, pero con lo que paso con Shiro y Ruka si la ha hecho sospechar y mucho.
– Descubriré que pasa aquí –murmuro mirando a la ventana donde los vio a los tres hablando, Kuro parecia algo triste lo que le parecio sospechoso y por lo menos no la vio darle ni el buenos días a su pareja.
– Discutieron ayer –aclaro Taiyo quien era vecina del albino y escucho toda la pelea–, al parecer la hizo enojar, si quieres saber que paso despues puedes preguntarle a Natsume o Orenji que son sus vecinos.
Mikan asintio entendiendo y se acerco al mencionado para preguntarle, él la miro algo incomodo–. Al parecer tuvo un ataque de rabia y estuvo golpeando de todo hasta que se calmo –fue la respuesta del chico quien sabía que Shiro dijo algo indebido, el se lo conto.
Los tres se preparaban para la fase final adentrandose en el bosque, Mikan noto esa acción y se acercó de forma sigilosa a ellos, siguiéndolos, noto como pararon en un lugar y vieron unas cosas, ella corrió a ellos y...
– ¡Los tengo! –grito apuntandolos, los tres la vieron sorprendidos, oh diablos.
– Mikan ¿Qué te trae por aquí? –pregunto Kuro nerviosa, no la habían notado.
– ¿Qué se traen entre manos? –pregunto con duda, ya no había escapatoria, todos lo sabían–. La verdad.
Natsuki suspiro rendida–. Bien, queríamos hacerlo mañana pero... trae a Shiro y Ruka y les diremos la verdad –esta asintió y fue corriendo a por ellos, los tres se vieron y se prepararon mentalmente para lo que acontecía.
Los tres veían como los portadores de alice del fuego hablaban, luego como se alejaron formando un círculo
– Tres...
– Dos...
– ¡Ya! –exclamo Kuro, lanzaron fuego al centro, este giro de forma rápida cambiando de colores y cuando menos lo esperaron, fuegos artificiales en el cielo–. ¡FELIZ ANIVERSARIO!... ¡ADELANTADO! –grito sonriendo al albino, este se golpeó mentalmente, era eso lo que no recordaba, mañana era su aniversario de novio con la chica ¿Cómo se le pudo olvidar?–. Era para mañana, pero como Mikan lo descubrirlo tuve que adelantar –dijo algo sonrojada–, le pedí a Natsuki y Natsume que me ayudaran por que los tres tenemos el alice de fuego, lamentamos parecer tan sospechosos, pero quería que fuera una sorpresa –bajo la mirada "apenada"-
– Entonces esto era lo que tramaban, no me imagine... –intento decir el albino pero se quedó callado, algo avergonzado de sospechar de su novia.
– Suele pasar, nos agarró en mal momento, se dieron confusiones –admitió Natsuki sonriente, amaba sus dotes de actris–, pero si no lo mostrábamos ahora Mikan la iba a cagar, bravo –la miro mal, ella solo rio nerviosa.
– Pero ¿no tardaron mucho en lograr esto? –pregunto Ruka algo extrañado que parecio sencillo para ellos se demorara dos semanas.
– No nos podíamos sincronizar bien, nos tomó tiempo lograrlo, pero si aprovechamos el escándalo de las bromas para pasar inadvertidos –explico, su tierna carita de ángel era una simple mentira–, perdón –bajo la mirada dando un sentimiento de culpa a los otros tres por creer mal de ellos.
– Igual perdón, pero se veía muy ilusionada con esto que no podía decirlo, preferí quedar como sospechosa –tambien se disculpo Natsuki bajando la mirada "apenada".
– Lo sentimos –murmuro Natsume mirando con ganas de reírse, sus compañeras eran buenas actrices, el igual desvió la mirada, pero solo para que no notaran el deje de burla en sus ojos, obvio que a ojos de los otros igual parecía apenado.
– No nosotros sentimos mucho desconfiar de ustedes –hablo Shiro ruborizandose un poco sintiendose muy culpable.
– Perdón, creo que arruine la sorpresa –dijo Mikan igual roja de la vergüenza, mientras se mordía el labio.
– ¿Uh? –balbuceo Kuro–. Claro que no, no arruinaron nada, sé que es un poco incomoda la situación pero aun así podemos disfrutar de la función –sonrió con un tierno sonrojo en las mejillas.
Lo que no captaron es que esa igual era su venganza, hacerlos sentir culero mientras ellos se regocijan en el fondo. Oh, qué suerte tenían que les agarro en fecha previa al aniversario del albino y la oji rojo. Las tres parejas se fueron a un lugar distinto a ver el espectáculo de luces, Kuro y Shiro se encontraban sentados viendo los fuegos artificiales, el albino no sabía que decir, se sentía muy culpable, primero por olvidar su aniversario y segundo por desconfiar de la chica, Kuro lo noto.
– Ya no te preocupes, lo importante es que pude hacerlo y mostrártelo –le sonrió calidamente recostandose en él.
– Lo sé pero... soy el peor novio del mundo –murmuro–, no sé cómo pagártelo –la chica sonrió divertida, se acercó a él y lo beso, el no tardo en corresponder.
– Así estará bien –susurro aun cerca del chico, en estos momentos debería sentirse culpable por lo que hizo y decirle la verdad mientras le pide perdón... pero...–, solo no vuelvas a hacerlo, me dolió un poco.
– Lo prometo, ¿sabes? Mañana te invito a comer –le propuso guiñandole un ojo ocasionando que la joven se sonrojara.
– ¿Es una cita?
– Sí –respondio abrazandola, ella sonrio alegre de que su plan saliera bien. Se acerco nuevamente y lo beso mientras susurraba un suave "Te amo".
– Nunca me arrepentiré de ser tu novia...
– Ni yo –susurro el albino dejandose llevar por ese ambiente romantica que abundaba a su alrededor–. Te amo...
El rubio miraba el espectáculo de luces, oyó como se acercaban a él, vio a la pelinegra y antes de decir nada ella le abrazo–. ¡Perdón! –fue lo que exclamo con los ojos cerrados, Ruka se sorprendio pero se dejo abrazar–, lamento haber sido cortante, estaba molesta porque te fuiste con esas chicas, sé que no es tu culpa y que solo quisiste ser amable pero...
– Esta bien –murmuro–, yo lo lamento, por creer que tenías que ver con las bromas y por hacerte preocupar.
– No tienes nada que disculparte –sonrio tiernamente–, por eso igual use de excusa lo de Kuro, quiero pedirte disculpas con los fuegos artificiales –se separó con un leve sonrojo– y claro, la próxima vez que alguien te moleste yo te protegeré, se aprovecharon de nuestra lejanía~
– Gracias –le sonrio y la abrazo de nuevo dandole un beso en la cabeza sacandole una risa.
Por otro lado estaban Mikan y Natsume ambos en silencio, el chico se animo a decir algo y solamente para molestarala.
– Casi lo arruinas lunares –le dijo un tanto molesto, aunque en el fondo se regocijaba, estaba algo resentido con ella por apoyar al peli mora... digo al rubio, rio internamente ante ese recuerdo.
– Lo sé, estoy muy avergonzada y eso que Kuro solo quería hacer una sorpresa –empezo a decir entre balbuceos torpes, el joven le abrazo por el cuello sorprendiendola.
– No pasa nada, es normal, como dijo Natsuki, nos agarró en mal momento, es complicado tratar con esas dos chicas... –le respondio para calmarla, todo mientras en su mente pensaba–. Mentira, seguro si fuésemos hermanos seriamos los más crack de mundo –pensó divertido, pues se sincronizaban mejor de lo que esperaban, incluso ese truco lo aprendieron en dos noches.
– Eres una buena persona –comento Mika y le abrazo por el cuello– y disculpa por sospechar, como odias a Makoto.
– Vegeta –se burlo a lo que ella le miro mal–, admito que lo disfrute...
Los tres chicos miraban su trabajo, claro, eso no lo harían de nuevo, ya tenían suficiente, probablemente algún día se volvieran a juntar pero por ahora, terminaba la unión del fuego.
Eso de que los personajes solo se relación que sus amigos de toda la vida o su pareja, no se, es que siempre veo a la mayoría de los fic's a Natsume de antisocial con Ruka, Mikan y a veces Tsubasa, o claro que Youchi, eso es un poco falso, digo de miles de personas hablar con 3, 4, y cuando Kuro salio, me di cuenta de que se parecía mucho a Natsume xD, espero que les haya gustado.
