Era un lindo día para cualquier ser humano que ame los días soleados, no para usted lector que seguramente es un subnormal que ama los día de frío como OkamiDan. Regresando al tema, cierto cachorro de nombre Fuyu se encontraba paseando a lado del bosque en busca de su buen amigo Poizum o tal vez jugar con Usagi, no veía probable encontrarse con Susi, pero si así era la invitaría a jugar. Su caminata se detuvo al chocar con algo, sacudió su cabeza quejándose porque su nariz le dolía. Escucho un pequeño gruñido.

– ¡Wau! Wau, wau wau wau wau wa... u (¡Oh! Perdón, no me fije por donde i... ba) –se quedó callado al ver frente a él un gran doberman el cual lo volteo a ver, seguro que si fuera un humano tendría una ceja en alto. El pequeño comenzó a reír nervioso mientras retrocedía lentamente traspirando del miedo, el gran perro se acero a él, era notable la diferencia de tamaños, seguramente Fuyu podría ser simplemente la cabeza de ese gran animal.

Bruce miro al asustado perrito, juraba que si fuese humano tendría la cara blanca por el miedo, hasta parecía que se echaría a llorar. Entonces lo recordó–. "Un perrito, chiquito, como el chihuahua que se comió Yami la otra vez, pero un poco más grande y gordito, como quien dice más normal"

Se comenzó a acercar a medida que Fuyu iba para atrás, hasta que quedó acorralado contra una pared, el pequeño sin raza empezó a planear una distracción para luego echarse a correr, confiaba en su velocidad.

– ¿Wau wau?(¿Eres Fuyu?) –pregunto Bruce mirándolo curioso, el pequeñín parpadeo confundido.

– Wau (Si)

– Wau, wau wau wau wau, wau wau wau wau, wau, wau, wau (Bueno, mi nombre es Bruce, soy amigo de Yami, Natsuki, Mikan, de ellos)

– ¿¡Wau!? (¿¡Enserio!?) –pregunto sorprendido, entonces proceso lo dicho–. Wau wau wau wau (Eso significa que volvieron) –dijo sorprendido, Bruce asintió.

– Wau wau wau wau wau, ¿Wau wau wau wau wa...? (La verdad es que me perdí, ¿Me puedes ayudar a...?) –iba a preguntar pero cuando lo noto el cachorrito lo jalaba directo al salón, aquello le extraño, antes parecía temerle y ahora... se preguntó ¿Por qué? Convivía con una serpiente así que otro perro no debía ser nada para el cachorro...

– Wau wau wau wau wau, wau wau (Perdón por lo de hace un rato, te confundí) –le dijo Fuyu soltando algo como una risita.