Gema corrompida
capítulo 16: Mientras tanto.
Lejos, muy lejos, en otra parte del universo, una gema pasaba tiempo en soledad, sumida en sus recuerdos de profundo odio. Jamás en su larga existencia se sintió así de frustrada, sólo esperaba el momento de hacer pagar a sus enemigos.
La odio pensó aquella gema La haré pagar por todo lo que me hizo. Con mis propias manos... ¡la destruiré!
Sus pensamientos se vieron interrumpidos, la tecnológica puerta se abrió y de ahí una gema más pequeña apareció.
—Perla Amarilla regresó.— dijo con simpleza la pequeña gema, con voz tan áspera como un gruñido, con dureza en su mirar.
Jaspe hizo una sonrisa maligna. Caminó hasta la salida, donde se encontraba la pequeña gema en medio del camino.
—¡Hazte a un lado, mocosa!— dijo con su peculiar forma agresiva de hablar, y la empujó.
La pequeña gema tropezó y cayó al suelo, apretó los dientes y los puños por la rabia que se veía forzada a contener. Se levantó y con prisa alcanzó a Jaspe, acompañándola como su escolta durante el recorrido.
Caminaron por extensos pasillos que daban vista a la galaxia y a la avanzada civilización digna de su planeta, pero no es en su planeta de origen donde se encontraban, sino en una colonia; recorrieron salones donde algunas gemas diplomáticas discutían su situación actual, unas científicas iban de un lado a otro. Todas eran gemas a las ordenes de Diamante Amarillo.
Llegaron a una cámara oculta, muy lejos de las demás edificaciones, donde se encontraban docenas de gemas científicas y técnicas; en el centro había un cilindro que contenía en su interior las centenares de burbujas con las gemas corruptas que por miles de años las Crystal Gems habían recuperado. En una computadora, frente a las burbujas, se encontraba Perla Amarilla.
—¿Cómo te fue en la Tierra?— preguntó Jaspe, casi con agresión.
La perla se giró con intención de dar una respuesta educada, pero su atención se dirigió a la pequeña gema que acompañaba a Jaspe. La pequeña de piel rojo pálido observaba las burbujas, con su único ojo muy abierto (pues por ojo izquierdo llevaba su gema). La pequeña notó la mirada de la perla, la miró igualmente, pero con expresión enojada.
—¡Pero qué criaturas más molestas!— mencionó Perla Amarilla, parándose firme y formal como siempre hace—. Me asignaron algunas de ellas para que me escoltasen a la Tierra, pero no les permití aterrizar junto a mí. Son tan torpes que seguramente arruinarían nuestros planes. Y dime, ¿por qué una Jaspe traería consigo una rubí?— Perla Amarilla llevó su mano hasta la pequeña rubí, pero ésta le gruñó de tal forma que la perla retrocedió. Aquella rubí parecía un animal salvaje.
—¡No contestaste mi pregunta!— gritó Jaspe, odiando ser ignorada, especialmente por una perla. Perla Amarilla la miró con enfado.
—La Tierra es un desastre de planeta, y esa peridot es tan insolente.
—¿Te dijo algo?
—Oh, por supuesto. Tenemos a esas gemas rebeldes justo donde queremos, y esa traidora de Lapislázuli...
La rubí dejó de escuchar su conversación, dado a que no le interesaba para nada. Fijó su vista en las burbujas, apretó los puños. Eran tantas.
—¿Está todo listo para el procedimiento?— preguntó Jaspe a la perla.
Perla Amarilla fue hasta la computadora e hizo algunos comandos, una enorme pantalla holográfica apareció, la cual mostraba las fases de su próxima creación.
—Empezaremos de inmediato.
—Excelente.— dijo Jaspe con una macabra alegría.
—Miles de años de experimentación para llegar a este momento.— habló Perla Amarilla con voz solemne—. Es peligroso, lo reconoce Diamante Amarillo, por ello llevamos a cabo el experimento en esta antigua colonia, por si el producto se sale de control. No será tan grande como uno promedio, pero su nivel de eficiencia podría llegar a ser aún mayor. Miles de años perfeccionando estas geo-armas, ahora podremos crear algo completamente nuevo. ¡Imagina! ¡Un Clúster fabricado con gemas corruptas! ¡Con un arma de tal poder podríamos extender aún más nuestro imperio!
—¿Cuánto tiempo tomará?
—Debido a nuestros avances y a que las gemas corrompidas son más inestables y fáciles de manipular, sólo unos pocos meses. Y cuando el Clúster corrupto esté por emerger, será el momento indicado para llevar a Rose Cuarzo frente a Diamante Amarillo y de esa forma pagará por todo lo que hizo en el pasado.
—¿Y cómo piensas deshacerte del inconveniente que te mencioné?
Perla Amarilla hizo una gran sonrisa perversa y socarrona.
—Ya lo tengo resuelto. El "hijo" de Rose Cuarzo no será un inconveniente.
La rubí las miró, sorprendida. ¿Acaso habían dicho "hijo"? Rubí no se explicaba cómo era posible que la tal Rose Cuarzo tuviera un hijo, de hecho, habían muchas cosas que no comprendía, pero en ese momento no estaba en posición de preguntar. Volvió su vista hacia las burbujas con las gemas. Entonces eso se volvería un Clúster. Tal idea le causaba escalofríos a Rubí, pero con lo dura que es, jamás demostraría debilidad. Todos esos planes le resultaban horripilantes, pero su inmensa ira debía ser contenida, como siempre. Una rubí no está en posición de cuestionar.
Terminando de discutir sus planes y estrategias con Perla Amarilla, que se habían extendido por un rato más, Jaspe se dio la vuelta para retirarse.
—Apresúrate, enana.— ordenó Jaspe a la rubí.
Rubí se paró firmemente, como el soldado que era, y se puso en marcha.
Perla Amarilla continuó con su trabajo. Una vez Jaspe salió del lugar comenzó a murmurar cosas sobre aquella perla.
—Es ridículo pensar que hayan dejado a cargo a esa perla, ¡yo fui quien tuvo la idea! ¡Las perlas son sólo juguetes, no importa que sea la perla consentida de Diamante Amarillo! ¡alguien debería poner a esa perla donde se merece!
La rubí escuchó y no dijo nada, miró a su alrededor, observando algunas perlas que acompañaban a gemas muy importantes. Aquellas perlas era definitivamente muy diferentes a Perla Amarilla, aquellas perlas eran tan vacías y quietas. También observó a las demás rubíes, quienes seguían a las gemas a las cuales fueron asignadas. Las rubíes siempre están jugando, platicando y bromeando entre ellas, pero, dependiendo a qué tipo de gema se les asigne, son simplemente ignoradas.
Rubí miró a la jaspe a la cual había sido asignada, aquella gran gema había parado de quejarse del estatus mayor que había recibido Perla Amarilla, a la cual Jaspe le tenía evidente envidia; Jaspe ahora se resignaba a caminar con ira. Ambas no tenían ni idea de por qué demonios una rubí tenía que proteger a una jaspe, la idea era simplemente ridícula, pero habían sido ordenes de su directora. Tal vez porque Jaspe estaba muy involucrada en la misión y por lo cual dedujeron, erróneamente, que necesitaba protección. El caso es que ambas tenían que soportar tal orden ridícula.
Habiéndose alejado del resto de las gemas, pasando cerca de un templo con muchas imágenes de las diamantes, Rubí finalmente pudo preguntar.
—¿No es exagerado?— dijo con voz tosca la rubí. Jaspe detuvo su andar—. ¿Crear un Clúster para vengarse de un reducido grupo de gemas?
—Una tonta rubí no tiene manera de saber lo importante que es esto. Ellas me han humillado, humillaron al Planeta Madre hace miles de años y por muy reducido que sea su grupo ahora ¡las haremos pagar con todo lo que tenemos!
La rubí gruñó, lo cual hizo enojar a Jaspe, quien la tomó del cuello y la levantó con rudeza.
—Es más... ¿qué hace una rubí dirigiéndome la palabra? Nadie está interesado en lo que una patética y torpe rubí tenga que decir.— la arrojó al suelo con brusquedad, lastimándola un poco—. ¡Te quiero lejos de mí!
Rubí la vio alejarse, no dijo nada. Gruñó con más fuerza, detestaba toda esa situación, todo era tan insoportable. Y aún con eso, todavía había algo que debía hacer.
.
Un rato después, en otro lugar, ocupada en otros asuntos, Diamante Amarillo recibió una llamada.
—Rubí reportándose, mi diamante.— habló la rubí desde la pantalla, de la forma más neutral que le fue posible. Hizo una señal de respeto.
—Ah, sí, Rubí. ¿Cómo va todo?— habló Diamante Amarillo, apenas prestando atención a la pantalla que mostraba a Rubí.
Rubí no tenía la menor idea de por qué, pero desde que fue asignada a Jaspe, le habían ordenado reportarse a diario, directamente a Diamante Amarillo, y tenía prohibido decírselo a Jaspe. Siempre era la misma pregunta.
—¿Cómo se ha comportado Jaspe?— preguntaba siempre Diamante Amarillo, de tal forma que parecía que no le interesaba demasiado la respuesta.
—Irritante.— dijo la rubí con honestidad—. Odia a su perla, mi diamante, y me ha pedido que me aleje.
—No importa, tú sigue junto a ella y no olvides reportarte puntualmente.
—Sí, mi diamante.— dicho esto, la rubí hizo una señal de respeto y la llamada finalizó.
Diamante Amarillo siguió en lo suyo, parecía que había olvidado que justo en la otra línea tenía a Perla Amarilla, quien esperaba que su diamante se dirigiese a ella. Perla Amarilla no se sentía capaz de interrumpirla. Diamante Amarillo se giró hacia la pantalla holográfica que mostraba a su perla; sabiendo que aquella perla no iba a decir nada, Diamante Amarillo decidió contestar lo que sabía su perla estaba pensando.
—Hay algo en Jaspe llamado "iniciativa"— habló Diamante Amarillo.
—¿Ah?— balbuceó Perla Amarilla, sorprendida, sin comprender las palabras de su diamante.
—Y para mi imperio, la iniciativa es peligrosa.
—Es una simple Jaspe, un soldado cualquiera, ¿qué podría...?— Diamante Amarillo la miró, la perla se asustó—. ¿Mi diamante?
—Su odio personal hacia las rebeldes podría llevarla a actuar por su cuenta. Por ello le asigné una rubí, alguien que la vigilara sin llamar la atención. Son... sólo precauciones.— hablaba con voz tranquila, con la atención principalmente hacia otro lado.
—Mi diamante, siempre tan intelectual.— murmuró la perla, fascinada.
Poco sospechaba que su atención debería caer hacia otro lado. Porque por ahí había una rubí cuya furia estaba creciendo, cuyo resentimiento podría llegar a explotar, que las llamas de su espíritu crecían cada vez más. Era una rubí quizá no tan tonta.
Sabía que era así, cada que miraba a Jaspe y se preguntaba ¿cómo habían llegado a esto?
Estaba resentida.
Esto no valía la pena.
Es Eyeball, la rubí con la gema en el ojo. Si en el capítulo Hit the Diamond tuvo sólo como dos líneas y eso no me ayuda en saber de su personalidad por lo cual posiblemente me salga muy ooc, pero... desde que la vi supe que hay algo raro en ella, no es como las otras rubíes. Sé que oculta algo, tal vez algún día lo descubramos. Mientras tanto, intentaré darle un pequeño papel en mi fanfic, después de todo es mi rubí favorita. Y no me he olvidado de las otra rubíes.
Ahora, un capítulo donde se muestra un poco de las malas y sus planes, cielos. Los siguientes capítulos serán un poco más calmados, ya saben, la calma antes de la tormenta. ¿Cuántos capítulos quedan? No sé, ya he dicho que ya pasamos la mitad. No creo que este fic llegue al capítulo 25, seguro se acaba antes, pero no estoy segura.
*Suspiro* Este fanfic es tan simple, tan fácil de escribir, es como un descanso de mis otros fanfics que son tan...
"Vuelve a suspirar" No hay marcha atrás...
Ya, ya. Ya se acerca el Steven Bomb y hay tantos capítulos que quiero ver! Ansío ver el capítulo de Kiki, cielos, ella es un personaje tan desperdiciado, realmente quiero saber más sobre ella.
Espero subir capítulo la próxima semana también. Bye :3
