Okami: Hola a todos, no se porque pero Okamidan quiso hacer este episodio, del cual se baso en la chicas súper poderosas, ya verán porque.


Diablos

– Estoy aburrido –se quejó un joven acostado en un trono pequeño.

– Tú siempre estas aburrido –le recordó otro joven.

– ¿Y si vamos al reino de los ángeles? –pregunto otra persona, la mayoría se vio dudosos.

– Mejor aún –dijo una chica, la única–. Vamos al mundo humano.


– ¡Dame eso sora! –grito cierta castaña correteando a la chica de mechas, esta tenía un álbum de fotos de Mikan y mientras huía iba ojeándola.

– ¿Qué pasaría si esto llega a manos de Natsume-kun~? –pregunto subiendo con destreza a un árbol.

– ¡DAMELO! –chillo Mikan mirándola desde abajo, la de mechas iba a decir algo pero un chico le quito el álbum, bajo a lado de la castaña y se lo entrego a lo que ella le miro con asombro y la chica del árbol indiferente, ya tenía copias en su celular.

– Y enviar –murmuro Sora con su celular en manos.

– Disculpe usted es... –cuestiono Mikan, miro a un joven muy parecido a Taiyo cuando cambio de sexo.

– Soy Tairo... –se presento e hizo una mueca–, creo que perdí a mis amigos –miro a todas las direcciones–. ¿Ustedes cómo se llaman?

– Ella es Sora –la castaña señalo a la mencionada que se limitó a asentir viendo las visitas– y yo soy Mikan...

– ¿Yukihara? Vaya, el ángel de la muerte –menciono, la joven asintió en respuesta–, bueno un Gusto soy Tairo Iuraka, soy el juez del sol... de los diablos.

– ¿Eh? –pronuncio Sora, alzo su vista viendo al joven de pelo naranja–. ¿Un diablo? ¿Qué haces aquí?

– Vinimos porque nos aburríamos –aclaro indiferente, era todo lo contrario a Taiyo, él era muy serio e indiferente, incluso sus ojos era un poco más oscuros.

– ¿Vinimos? –cuestiono Mikan, el chico asintió.

– Mis amigos y yo –sonrió un poco, pero un tanto burlón–, esto será divertido.


– Chocolate~ –pidió Natsuki tratando de quitarle el manjar de los dioses a Shiro, quien solo la ignoraba.

– Calma loca, te lo doy si me resuelves ese problema –indico apuntando a una pizarra, la chica lo miro y luego al dulce.

– Veinticuatro mil quinientos setenta y seis –respondió, el albino lanzo el chocolate lejos y ella corrió a tomarlo como si fuese un perrito.

– Disculpen, no han visto a un joven de ojos rojos y cabello largo –ambos voltearon al escuchar esa voz, se sorprendieron al verla, ella era igual a Shiro versión mujer, pero tenía una dulce sonrisa en su rostro y sus ojos eran más claros.

– ¿What the fuck? ¿Dos Shiro's? –se pregunto Natsuki con horror, la joven la miro curiosa y luego al otro albino.

– Uh... oh, mi nombre es Shiroi Imako –se presentó con amabilidad.

– O es tu gemela perdida... o...

– ¡SHIROI! –exclamo alguien a sus espaldas, un joven igualito a Kuro versión hombre se acercó a los tres, tenía el ceño fruncido y una mueca de frialdad absoluta, además de que sus ojos eran un poco más claros.

– Oh ahí estas Kuroi –soltó la chica que sonrió al verlo. Los otros dos presentes se miraron confundidos.

– Un Kuro versión hombre pero con personalidad de Shiro –comento la pelinegra, lo miro con atención. El chico los observo extrañado, en especial al albino.

– Y ustedes ¿Quiénes son? –pregunto mirando luego a la albina quien se encogió de hombros.

– Shiro Okami.

– Natsuki Ito.

– Así que son los angelitos de la guarda –dijo burlón, ambos fruncieron el ceño ante aquel comentario.

– Yo soy un lobo imbécil –gruño el albino.

– Angelito y todo, pero le patee el culo a un demonio –pronuncio Natsuki, lo miro con frialdad.

– Que me importa –respondió el joven mirándolos con desprecio, mirada que fue devuelta por ambos.

– Deja de molestarlos –Shiroi propino un zape a su compañero, quien solo bufo.


Natsume andaba paseándose por la academia con Ruka y Mun, la última les iba contando sobre el mundo de los ángeles.

– ¿Si existen los alicornios? –pregunto el rubio con asombro, la peli plata asiente tranquilamente.

– Se alimentan de los sueños y esperanzas y cagan arcoíris –contesto Mun–, al menos Susi es un pegaso, porque qué asco que una cage arcoíris –comento e iba a seguir blasfemando contra esos pobres animales pero se chico con alguien claramente más alto que ella.

– Perdón, no vi por donde iba –respondió aquella persona con la choco.

– ¿Te encuentras bien? –pregunto su acompañante.

– ¿Uh? Estoy bien... –contesto, alzo la vista y vio a una Hikari versión varonil con ojos más oscuros y una Yami versión hombre, pero el chico parecido a la emo tenía el fleco en el ojo derecho y sus ojos eran de un rosa pálido–. ¿What the fuck? –murmuro viéndolos.

– Oh permítenos presentarnos, yo soy Hikaru Atus, y él es Kurai Uroy –dijo el joven rubio con una sonrisa amable, el joven a su lado sonrió con ternura.

– Esto es raro –murmuro Ruka viendo a los dos chicos. La peli plata solo respondió aun extrañada.

– Mun Buru, ellos son mis amigos Natsume Hyuuga y Ruka Nogi –los apunto mientras iba presentándolos.

– Un gusto, estamos buscando a nuestros compañeros, al parecer los perdimos –explico el joven, los tres se miraron sabiendo de sobra que todo terminaría en desmadre.

– Vamos a la sala y ahí vemos si los encontramos –comento Mun sintiendo una corazonada.


Por otro lado Taiyo iba con Nathali, hablando sobre el yuri, porque ya aburre el yaoi. Igual se toparon con dos chicos, ambos eran la versión hombre de Mikan y Natsuki. Pero el primero tenía los ojos más oscuros y el segundo más claros.

– ¿Otra vez cambiamos de sexo? –pregunto Nathalu toqueteándose, su amiga la miro con una gotita en la cien.

– No... em, disculpen ¿Cuáles son sus nombre? –cuestiono la joven por si las moscas, ambos las miraron extrañados.

– Hola, yo soy Natsuko Oti y él es Mike Arukas –se presentó el pelinegro alegremente y señalo a su compañero que tenía una mirada indiferente.

– Esto si es raro –murmuro la joven Kurosaki, Taiyo asintió–. Somos Nathali Kurosaki

– Y Taiyo Akarui

– ¿Qué hacen por aquí? –pregunto la pelinegra, los dos jóvenes se miraron.

– Perdimos a nuestros compañeros –respondió Natsuko mirando a todas las direcciones.

– Vengan, los llevaremos a la sala del edificio de habitaciones, ahí veremos que hacer –indico Taiyo sonriendo dulcemente para ganar su confianza.


Por otro lado iban Mitsuki y Kobato caminando tranquilamente, y como siempre se toparon con dos jóvenes, la versión hombre de Nathali y Mun, siendo el primero con ojos más oscuros y el segundo con ojos más claros.

– ¿Doble u, te, efe? –se preguntó Kobato mirándolos, el primero le regalo una mirada fría y el segundo una sonrisa cálida.

– Perdón que las molestemos, buscamos o nuestros compañeros y no conocemos la escuela, soy Moon Urub y él es Nathaniel Ikasoruk –se presento el joven parecido a Mun.

– Que raros apellidos –admitió Mitsuki mirándolos indiferente.


– Ya todos andan de novios, putah me siento la forever alone –se quejó Yami con la rubia quien simplemente la ignoraba lo más que podía.

– Esa es Natsuki, tú ya has tenido pareja –le comento.

– Si, pero cuando me di cuenta de mis sentimientos la mato su pinche puto tío –se lamento alzando las manos al cielo exasperada, pero se notaba cierta tristeza en sus palabras.

– Al menos tú eras "el" activo declarado, aquí no sabemos si Ruka es el pasivo o activo –menciono Hikari para distraerla, ninguna era de ponerse sentimentales, eso les causaba cáncer.

– Un uke con una tachi –respondió Yami y movió sus manos de forma rara–, bueno, con una teko.

– Disculpen –les llamo alguien, ambas vieron a un joven parecido a Kobato versión hombre pero con los ojos más claros, tenía una mueca apagada y triste–. ¿Saben dónde puedo encontrar un encargado?

– Ven con nosotras –le pidió Hikari soltando un suspiro, tenía una corazonada.


Todos llegaron al mismo tiempo a la sala, encontrándose con la escena del chico desconocido contra Natsuki, en una pelea a muerte, hicieron una mueca al ver como la pelinegra chocaba con la pared rompiéndola.

– No quería hacer esto... pero no hay más opción, ya no me controlare –murmuro la joven, entonces sus ojos se pusieron rojo–. Hijo de tu reputisima madre –saco su cuchillo y se acercó a él encajándolo con odio en el hombro.

– ¡HIJA DE PUTA! –grito tomando la zona afectada, la oji rojo sonrió con burla.

No tengo madre imbécil –sonrió con autosuficiencia.

– ¡Nijuu, basta! –ordeno Mikan ganándose una mirada aburrida de la joven sádica. Ella se encogió de hombros acercándose mientras sus ojos volvían a ser cafés.

– ¿Sin necesidad de un chocolate? –pregunto Ruka viendo a la pelinegra, ella se encogió de hombros.

– Nah, ya nos coordinamos bien, cuando quiero puedo tomar mi cuerpo –explico y miro con odio al joven quien estaba siendo revisado por la albina. Los chicos desconocidos se pararon en el lado de la sala contrario al de nuestros chicos, viéndose frente a frente.

– Eso fue incomodo –admitió Hikaru con una sonrisa apenada–. Perdonen a mi compañero, es un impulsivo de lo peor.

– Perdonen a mi compañera, tiene doble personalidad y su otra personalidad es un sádica –se disculpó Hikari indiferente.

– ¿También? –pregunto Natsuko, todos observaron al joven de ojos café claro, este se puso un poco nervioso.

– ¿"También"?

– Igual tengo doble personalidad, lo llamo Ni –respondió el joven algo nervioso por tener tanta atención.

– Ni, Juu –comento Kobato, la pelinegra se quedó viendo al vacío preguntándose si era por enfermedad o como con ella.

– Por cierto –Kobato se acercó a su versión masculina–. Holiwis ¿Cómo te llamas? –pregunto a su contraparte el cual se coloco nervioso.

– Kotaro Enustah –se presento algo nervioso por su cercanía.

– ¡Qué lindo nombre, un gusto soy Kobato Hatsune! –saludo como siempre efusiva, el chico iba a decir algo más pero fue interrumpido por un grito que seguramente sonó hasta Argentina.

– ¡PERVERTIDO!

El albino reconoció al instante la voz que soltó aquella exclamación, salió corriendo seguido de los demás. Todos encontraron a Kuro, quien estaba roja, y en el piso un joven de pelo largo, tanto que estaba atado a una coleta.

– Y esa cosa es Mizuki Ikasoruk –comento Hikaru mirando con desinterés a su amigo–. Un pervertido de lo peor.

– Genial, mi versión masculina es un pervertido –se quejó Mistuki cruzando sus brazos– y aparte se va a morir –murmuro al sentir el clima enfriarse notoriamente.


Todos estaban en el living tomando una taza de té, Mizuki estaba en un cubo de hielo, sus ojos eran más claros y tenía una sonrisa de imbécil.

– ¿Por qué mi versión hombre es gay? –pregunto Yami mirando al pequeño oji rosado-

– Porque la mujer es lesbiana –respondió Sora encogiéndose de hombros, los chicos rieron ante su respuesta.

– No es gay, solo muy afeminado –aclaro Nathaniel mirando al pequeño jugar con Kuro, quien ya estaba más tranquila, ambos tenían unos peluches en manos, Kuro a su amado Sr. Parche.

– Al menos no es una amenaza que debe ser exterminada –murmuro Shiro molesto, dando un sorbo a su bebida.

– Ofrezco disculpas por el estúpido comportamiento de mi compañero y por la falta de respeto a su pareja –susurro Hikaru tranquilamente, todas las chicas lo miraron sonriendo de forma rara.

– No pos, chicos así enamoran –murmuro Mikan a sus primas, maravillada por la caballerosidad del rubio.

– Aja, cuéntame más –pidió Natsume entre dientes mirando a su novia molesto. Natsuki le miro divertida.

– Admítelo, chicos así –hizo un seña que dejo a todos en claro que se lo follaria.

– Cállense, es perturbador que lo digan siendo que es mi contraparte –regaño Hikari mirándolas acusatoriamente, las jóvenes silbaron inocentes.

– ¿Eso significa que igual la tiene grande? –pregunto Nathali logrando que el rubio se sonrojara por tal comentario.

– No sabría responder a eso...

– Sonrojado se ve muy tierno –chillo Kobato, todas las chicas asintieron menos Kuro y Hikari.

– Lo admito, si le doy... y no consejos –acepto la maldición, todas asintieron, ganándose miradas de reproche de sus parejas.

– ¿De qué habla? –pregunto Kurai en un susurro, la oji rojo le miro y negó con una sonrisa para disimular.

– No le tomes importancia –le respondió encogiéndose de hombros para después seguir jugando.

Esperen, si ustedes son los diablos y sus contrapartes –empezó a decir Sora, los chicos asintieron–, él es un ángel –apunto a Kuroi quien la miro extrañado pero sin más asintió, Kuro alzo su vista hacia él.

– ¿Por qué estas con ángeles? –cuestiono el joven, la oji rojo lo pensó unos segundos.

– Por la misma razón que tu estas con diablos –respondió en un tono bajo, ambos la sabían, ninguno estaba a gusto con su especie. Los demás los vieron curiosos esperando una explicación, ese ambiente de tranquilidad se vio interrumpido por cierta tsundere rubia.

– ¡TU! –grito Pilar apuntando a la peli plata, Mun mascullo por lo bajo.

– No estoy con ganas de... –intento decir pero de todos modos tuvo que esquivar una bola de energía–. ¡Puta madre Pilar, deja de chingar!

– NI MUERTA.

– Si, de eso estoy segura –se quejó girando los ojos, noto como Diana y Estefany la agarraban de los hombros y se la llevaban–. Ah y esas son del jurado de los naipes –les presento, los desconocidos parpadearon confundidos.

– ¿Por qué te ataco? –pregunto Moon viendo a la joven ser llevada en contra de su voluntad, Mun lo pensó un poco y soltando un suspiro respondió:

– Porque según ella su vida fue un infierno por mi culpa, debido a que me secuestraron y experimentaron con mi cuerpo ¿no les jode?

– ¿Experimentaron? –pregunto Tairo extrañado.

– Larga historia... se llevan como diez capítulos y para conocerla completa se llevan setenta y dos capítulos sin contar el extra y los ovas –explico Natsuki. (Hija de puta)

– Son once contando ¡Pop goes the demon! –aclara Natsuko. (Contrapartes tenían que ser)

– ¿De qué hablan? –pregunto Tairo desconcertado.

– De nada –respondieron mientras unas aureolas les salían en la cabeza, irónico del otro.

– Yo tengo una pregunta ¿Quién es el rey de los diablos? –pregunto Mikan ignorando que su prima rompiera por millonésima vez la cuarta pared, ya le parecía normal-

– Blake... un demonio de clase alta, se le concedió el puesto –respondió Mike, todos se sorprendieron por su voz, era muy fría y seria, nada comparada con la chillona pero dulce voz de Mikan.

– Esto me huele a adelantos –murmuro Natsuko.

– Por cierto ¿A qué vinieron? –cuestiono Taiyo.

– De visita –contesto Hikaru y sonrió un poco–, queríamos conocer a nuestras contrapartes.

– Por un día estuvo bueno –admitió Mitsuki aburrida.

– Pregunta ¿tienen novia? –cuestiono Sora, todos la vieron desconcertados–, es que sería creppy saber que igual nosotros tenemos nuestra versión contraria.

– Solo el –explico Hikaru apuntando a Natsuko– y otros tienen más bien novio –sonrió viendo a Tairo y Moon.

– No debiste decir eso –murmuro Natsume, todos notaron como Nathali ataco con preguntas a los dos chicos.


Todos estaban frente a un portal al mundo de los diablos, despidiéndose–. Nos vemos, a ver si un día nos juntamos a jugar –le dijo Kuro a Kurai, este asintió sonriente.

– Por cierto, si pueden tirarlo por una fosa de fuego le harán un favor al mundo –dijo Shiro apuntando al ya descongelado Mizuki.

– Perdón por acosar a tu novia –sonrió como idiota, el albino estuvo apunto de congelarlo nuevamente pero Hikaru lo tomo de los hombros empujándolo al portal con una sonrisa nerviosa.

– Vamos, vamos –murmuro empujándolo– a ver cuándo nos vemos de nuevo –sonrió a los chicos y entro igual. Cuando ya todos los diablos se fueron se cerró el portal.

– Es extraño, pero ellos actúan más como ángeles que nosotros –dijo Taiyo como curiosidad, finalmente ella era un ángel gracias a Mikan.

– Incluso Kuroi actúa más como diablo... y eso que es un ángel –explico Ruka, todos asintieron.

– Me alegra no ser como Kurai, es muy pasivo para ser una maldición –murmuro Yami con recelo.

– ¿Cuántas maldiciones conoces? –pregunto Natsume, la chica le miro dudosa.

– Con el son treinta y dos, es más, soy popular en el círculo de Maldiciones Unidad, por convivir con ángeles y a la vez ser asesina destacada –sonrió socarrona, todos la miraron extrañados.

– Mejor vamos a dormir, es tarde y mañana ahí clases –murmuro Ruka mirando a la luna, todos asintieron y se dirigieron a las habitaciones.

– Por cierto –empezó a decir Hikari, se volteo molesta a sus amigas–. ¡Como se les ocurre decir eso de Hikaru! –regaño a gritos, todas se encogieron al verla echando fuego por los ojos.

– En mi defensa, yo no dije nada –murmuro Kuro mientras se escondía tras su novio.

– Pero lo pensaste –reclamo molesto, la chica se encogió ruborizándose.

– Un poco.

– Ey, miren el lado positivo –empezó a decir Sora alejándose con una sonrisa nerviosa–, conocimos a los diablos.


Okami: nota de Okamidan "Todos aman a Hikaru" si claro, como sea, hasta que ella no se recupere del coma diabético que le dio -mira a Okamidan acostada en pose muerta- si es que se recupera ¬¬, yo tendre que subir y presenta... mierda, bye bye