Yaoi ¿entre perros?

Era de día, como cualquier otro Bruce se levantó estirando, miro a sus lados y se relajó al no verse en el patio de su antigua casa, siempre tenía miedo de que eso fuera un sueño.

– Wau wau wau ¿wau wau? ¿wau wau wau? ¿wau wau wau? wau wau wau wau wau ¿wau wau wau wau? (Buenas días Bruce ¿Cómo amaneciste? ¿Tuviste buenos sueños? ¿Qué quieres desayunar? En la cafetería hay carne seca ¿Qué harás hoy día?)

Oh si, esa era la realidad, en la que era acosado por un pequeño perrito color gris con manchas negras y ojos bicolores. Miro al can con indiferencia y se encamino a la cafetería, quería carne seca. Paso cerca del nido de Poizum y ambos se dirigieron un saludo, la serpiente de dos metro leía el periódico, otra vez Sora y Yami incendian el salón de biología. Llego y una de las señoras le dio la carne en un tazón, igual le dio otro a Fuyu, este no dejaba de parlotear.

– Wau wau wau wau wau wau wau ¿wau wau wau wau wua wau wau wau? (entonces si dos y dos son cuatro y cuatro y dos son seis ¿Cuál es el cuadrado de mil quinientos ochenta y seis?) –pregunto, Bruce lo vio sin entender de que hablaba.

– Wau (Hablas mucho)

– ¿Wau wau? (¿Eso es malo?) –pregunto ladeando la cabeza.

– Wau (No lo sé)

– ¿Wau wau? (¿Porque no lo sabes?)

– Wau wau wau (Porque no soy dios) –rodo los ojos cansado, Fuyu se quedó en silencio unos momentos mirandolo fijamente, aquella acción incomodo a Bruce a más no poder.

– ¿Wau wau wau? ( ¿Por qué no eres dios?) –cuestiono, el labrador tuvo que morderse la legua antes de soltar una grosería, pero se arrepintió al sentir como su lengua es casi perforada por sus dientes–. Wau wau (Ya me callo) –murmuro bajando las orejas, el labrador miro a otro lado tirándose y girando sus orejas en dirección a Fuyu–. ¿Wau? (¿Qué pasa?)

– Wau (Acarícialas) –ordeno, el perrito entendió y contento se subió al labrador, comenzando a acariciar y morder sus orejas haciéndole mimos.

– Wau wau wau (Oye, te puedo preguntar algo) –pidio Fuyu, el perro asintió dejándose llevar–, ¿wau wau? (¿Qué opinas de mí?)

– ¿Wau wau? (¿A qué la pregunta?) –pregunto mirándolo–. Wau wau wau wau (Opino que eres pequeño e hiperactivo)

– ¿Wau? (¿Eso es malo?)

– Wau (No) –respondio Bruce, el perrito sonrió ante eso– ¿wau wau wau? (¿tú qué opinas enano?)

– Wau wau wau wau wau (Que eres genial y divertido) –el labrador "rio" ante eso.

– Wau (Tonto)


– Siento el yaoi en progreso –murmuro cierta fujoshi, Mikan y Sora la vieron con rareza.

– ¿Cómo sientes eso? –pregunto la de mechas desconcertada.

– Ser fujoshi da miedo –susurro la castaña mirándola.

– En el bosque norte, a la entrada, debemos lograr que estén juntos –dijo decidida.

– Primero arregla tus problemas con tu novio y luego encárgate de otros –le aclaro Sora mirándola indiferente recibiendo un regaño de la otra presente, la chica en respuesta solo se encogió de hombros–. Es la verdad.

– Primero debemos determinar al seme, los semes son los que se declaran, pero igual cuenta su actitud –planeaba Nathali sola, sin prestar atención a sus compañeras.

– Además, nunca escucha –susurro la de mechas desviando la mirada indiferente.

– ¡Vengan, vamos a buscarlos! –exclamo la bipolar tomándolas de las manos y jalándolas. Sora miro a Mikan.

– Recuérdame nunca volver a juntarme con Nathali.


Las tres veían por los arbustos, se sorprendieron al ver que el yaoi era entre perros... pero sigue siendo yaoi. Nathali empezo a analizarlos sacandos sus conclusiones.

– El seme es muy rudo.

– Tsundere.

– Y el uke muy pasivo.

– Shota.

– Además de la diferencia de razas.

– Uno es un jodido labrador y el otro un cruce entre un Beagle y –entrecerró los ojos– un husky.

Nathali: – Igual en las de edad, Bruce es un joven adulto, en cambio Fuyu es un niño.

Sora:– Pedofilia... entre perros...

– ¡QUIERES CALLARTE! –grita la fujoshi, Sora solo bosteza aburrida.

– Además eso es raro.

– Es más raro ver a tu prima convertida en un hombre y sobre todo que este manosea los senos del chico que te gusta convertido en mujer –murmuro Mikan, ambas se vieron y asintieron.

– En todo caso ¿Qué harás? –pregunto la de mechas a la loca shippeadora compulsiva.

– Una cinta para ambos, luego hablare con Bruce y lo convenceré de que está enamorado de Fuyu y luego traeré una linda poodle para darle celos a Fuyu, así en un ataque de celos este se declarara y lograre ver un uke declararse.

Sus dos acompañantes la miraron en silencio por lo menos tres minutos–. ¿Si sabes que esto no es un manga shojo?

– ¡Si se puede! –alzo la mano decidida–. ¡Vengan!

Los dos perritos regresaban al bosque a dormir... pero–. Holiwis –saludo Nathali– ¿tienen hambre? ¡QUE SUERTE! ¿Aquí hay una mesa puesta de manera estratégica con comida? –ambos se miraron y se encogieron de hombros sentándose–. ¡MIKAN!

– Aquí tienen –menciono la joven dandoles un gran plato de espagueti, Sora llego con unas velas y las puso.

– ¿Wau wau? (¿qué mosca les pico?) –pregunto Fuyu en un "susurro" a Bruce.

– Wau (Ni idea) –respondió comiendo, tenía hambre, fue seguido por el perrito que tomo otra punta.

– ¿Todo es un mismo espagueti, verdad? –pregunto Sora a Nathali quien veía fascinada.

– ¡SI~! –respondio, tenía estrellitas en los ojos. Ambos iban en su mundo hasta que al fin paso lo inevitable, notaron que solo era un fideo, ambos se miraron uno curioso y el otro aburrido, sin saber que hacer Bruce le arrebato el fideo, el perrito molesto se lanzó a quitárselo, terminando ambos en una pelea, las chicas miraba en blanco la pelea... el detalle era que Bruce era muy posesivo con la comida y Fuyu peor. Las tres dejaron caer sus cabezas rendidas, fase uno mal.

Nathali estaba acosando, digo, espiando a Bruce, mirando todos sus movimientos, el perrito ya sabía de su presencia pero decidió ignorarla, Mikan y Sora iban atrás, con correas para perro, siendo jaladas por la fujoshi.

– Podría estar chantajeando al tsundere, pero no~, la señorita me obligo a venir –se quejó la de mechas mirando al piso molesta. Las tres notaron como el perro las encaraba.

– Wau wau wau ¿wau wau? (Voy a ir al baño ¿me dejan de seguir?) –pregunto cansado, las tres asintieron, él se metió al bosque, rato después volvió–. ¿Wau wau wau? (¿Qué mierda quieren?)

– Bien... ¡Admite que amas a fuyu y que quieres darle duro contra muro, masiso contra el piso y lento contra el pavimento! –grito apuntándolo, sus compañeras solo se golpearon la cara negando.

– ¿Wau? (¿enserio?) –pregunto el perro mirándola raro–, wau wau (estas loca)

– Di la verdad –lo miro acusatoriamente, el animal negó.

– Wau wau, wau wau (Estas loca, esa es la verdad) –se fue altivo, sin mirar su cara llena de furia, fase dos, fallada.

– ¡Tu lo pediste, sera la fase tres! –exclamo la chica fuego a su alrededor, sus acompañantes se fueron lentamente.


Estaban todas las mascotas reunidas en la cascada, una linda poodle se acercó indiferente, pero al ver a Bruce se abalanzó contra el.

– Hola guapo –murmuro coqueta, Bruce lo miro indiferente.

– ¿Ez mi imaginación o le eztá coqueteando? –pregunto Poizum sin dejar de leer.

– Le está coqueteando –aseguro Susi jugando con las orejas de Usagi.

– Perroz –solo eso dijo el serpiente y volvió a su lectura.

– Soy Dulce ¿Cuál es tu nombre?

– Bruce –respondio cortante.

– Que lindo nombre, oye en vez de estar aquí con un conejo, un caballo, una serpiente y un –miro a Fuyu con desprecio– eso.

– ¿Soy un eso? –pregunto Fuyu mirando a la pegaso, esta negó–, no sé cuál es mi raza –se quejó.

– Cruze entre beagle, huzky y probablemente chihuahua –respondio Poizum tranquilamente, el perrito lo seguia cuestionando pero se conformaba con la explicación por el momento.

– Vamos a otro lado –pidio, el perro se recostó aburrido.

– Soy gay –respondio cerrando los ojos con tranquilidad.

– ¡ME CAGO EN TODO! –grito Nathali, obviamente si es yaoi, los putos deben ser gays–. Malditos –miro a la perrita irse indignada– y me salió perra –se quejó, miro en otra dirección y luego la hora, justo esa era la hora de los deseos, Nathali sonrió malvada.

– Me pregunto ¿que tendrán los dobermans para ser tan populares? –se preguntó Susi divertida.

– Zon zenzualez –dijo Poizum igual divertido.

– Wau y que lo digas –respondio Fuyu dando vueltas en el piso.

– Dejen de hablar de mi como si no... –iba a reclamar el doberman pero sintió como era abrazado con amor por alguien, miro a un pitbull, quien lo abrazaba amorosamente.

– Notice me sempai –dijo con corazones alrededor.

– Te noto eh –lo miro alzando una ceja. Los demás los miraron desconcertados.

– Es muy popular entre los perros –murmuro Usagi mientras Poizum jugaba con sus orejas. Todos estuvieron viendo al perrito quien se abrazaba, restregaba y babeaba por Bruce, para la mayoría era algo... un tanto normal, pero para el pequeño Fuyu era raro, nunca había visto el ritual de apareamiento, pero no pudo evitar molestarse, ¡El era el unico que se restregaba en bruce!

– Que lindas orejas –menciono el pitbull tocando una de ellas logrando que el perrito gris se molestara y...

– ¡No toques sus orejas! –gruño lanzándose a atacarlo, dejando a todos atónitos y a Nathali feliz, porque ella espiaba por los arbustos–. ¡Sus orejas son mias!

– Y el también –susurro Nathali cuando pasaron cerca de su arbusto.

– ¡Y el tambien! A no perate ¿Qué? –ladeo la cabeza confundido, lo que funciono para que el otro perro lo empujara lejos de él y huyera muy varonilmente.

– Eso fue una escena de ¿celos? –pregunto la pegaso a Poizum quien asintió aun sorprendido. Todos se quedaron en silencio sin terminar lo que proceso.

– ¿¡Qué mierda fue eso!? –grito Bruce mirándolo extrañado, el perrito fruncio el ceño.

– Tu orejas me pertenecen –se acercó haciendo un puchero y se montó en el labrador para hacerle mimos, lo cual relajo al otro–, nadie las juega excepto yo y Yami.

– Se dice Yami y yo –le corrigió Susi, el asintió más relajado, nadie lo había visto tan brvo pues la naturaleza del pequeño es juguetona y tranquila, la violencia no era algo que usara.

– ¿Por qué te molesta? –cuestiono Poizum, conocia a Fuyu más que Susi e incluso Bruce, su comportamiento era raro porque el no solia actuar así.

– Porque no me gusta que me remplacen –ladro de forma baja, solo Bruce lo pudo oír.

– No te remplazaría... aunque quisiera –respondio, los otros tres se miraron y se alejaron lentamente, hacían mal quinteto.

– ¿Por qué?

– Declárate puto, declárate puto, declárate puto –murmuro Nathali de forma repetida viendo la escena.

– Porque me importas... y antes de que preguntes –el perrito se quedó callado ante esto–, es porque me atraes –adorado kamisama que hizo que los perros no se pudieran sonrojar.

– ¿Yo? –pregunto dudoso, el doberman asintió sin mirarlo directamente, se esperaba un rechazo o un simple "Yo no se que es eso".

– Si lo rechazas te puteo, si lo rechazas te puteo –volvió a susurrar la fujoshi mirando la escena.

– Pienso igual –respondio recargándose en la cabeza del mayor sorprendiendolo un poco–, ¿eso nos hace pareja?

– No... pero lo podemos ser –contesto regalandole una sonrisa, cuando Fuyu estuvo apunto de contestar fueron interrumpidos por el grito de emoción de Nathali.

– ¡SI! –grito saltando–. ¡Eso es, yaoi ven a mi! –celebro, noto como ambos la veían por lo que solo comenzo a reir mientras se sonrojaba un poco y se fue de forma rápida.

– Tonta.


La joven corrió a las habitaciones hasta toparse con la emo, ambas se vieron unos segundos–. Ey Nath, me contaron que estaban en busca de tu Yaoi ¿entre perros?


Okey, mi lado anormal lo pidió, pero la primera vez que los vi juntos me dije "Quiero un yaoi, shotacon, incestuoso"... okey, aquí no hay incesto, pero si yaoi shotacon, mi lado perversito me gano ¬w¬, igual cuando leí el comentario de CristalFlores me eche a reír, pues ya tenia este capitulo listo en ese entonces.