Hola, al fin el capitulo que tanto esperaba hacer, no pregunten... solo quiero ver el mundo arder


Pelea de ¡Lolis!

– Veamos, acabamos el semestre y solo les queda uno para graduarse –empezó a decir el maestro Misaki, todos asintieron–, diré las notas, de los más altos a los más bajos, Lo que son Hyuuga Natsume, Imai Hotaru, Nogi Ruka, Suta Hikari, Okami Shiro, Tobita Yuu tienen el diez –los chicos asintieron–, Buru Mun, Frost Diana, Fujiwara Sora, Ito Natsuki, Johnson Shin, Kuroma Irie, Kurosaki Mitsuki, Neme Kitsune, Ogasawara Nonoko, Shouda Sumire, Tora Orenji van con nueve –los chicos asintieron desinteresados–, Anderson Estefany, Kuroma Yoshin, Kurosaki Nathali, Pyuma Kuro, Umenomiya Anna y Williams Pilar tienen ocho –los chicos asintieron anotando: Mantener ese ocho–. Aborosu Sergio, Akarui Taiyo, Hatsune Kobato, Johnson Jin, Sasaki Makoto, Yome Kokoro tienen siete, Robins Carrie y Sakura Mikan seis –ambas suspiraron, de panzazo pero pasaron–, con Noroi y Nami quiero hablar para ver lo de su calificación –ambos asintieron– y la cuestión final... Yoru Yami –la chica sonrió contenta, el maestro suspiro cansado–. Empezando porque no haces nada, las practicas las haces mal, no entregaste proyecto final y te saltas el noventa porciento de las clases; menos cinco punto cinco.

– ¡Que hermoso! –chillo, sabiendo que recuperaria su promedio perfecto.

– ¿Sabes que si no pasas mi materia reprobaras todo y repetirás año? –la chica asintió–, bien, empecemos con el trabajo extra, dar una simple casa –le entrego una nota–. Ese es tu tema, para mañana todo debe estar listo.

– Que aburrido~ –se quejó haciendo bolita el papelito y luego tirandola a la basura.

– Es caso perdido –murmuro Natsuki, todos vieron como Jinno entraba al salón.

– Sus notas estaran aquí –comento pegando un cartel en el pizarron, cuando se alejo todos se acercaron. La mayoria tenia de siete a cinco y los contodas del nueve al ocho, todos conocemos a nuestros chicos y sabemos como son , todos con la excepción de cierta emo que ni siquiera se levanto, seguia con su consola–. ¡SEÑORITA YORU!

– ¿¡Eh!? –se exalto y cuando noto–. ¡Mierda perdí! ¡GeniaL jin-jin, estaba con el jefe, genial! –se quejó, el maestro la miro furioso y cuando menos se esperaron Yami estaba chamuscada y con los pelos parados.

– A lo que voy, señorita Yoru, estos promedios son malísimos, calificaciones negativas y aparte de un comportamiento horrible, ¿enserio crees que estas notas te permitirán llegar lejos? ¿Qué no quieres ser algo en la vida? –pregunto, la chica lo pensó unos segundos.

– Siempre quise ser militar –todos la vieron sorprendidos, nadie pensó que la chica tuviera algún sueño, en especial algo como ser militar y ayudar al país en las guerras frías–, solo ellos tienen permiso de usar armas legalmente –la frase "Ah, con razón" cruzo las mentes de todos.

– Oh, qué bonito –dijo Jinno sonriendo, se acercó a Yami–. ¡Pero eso no es suficiente, las cosas se hacen no se desean! –le grito en la cara, al terminar la chica cayo para atrás con todos y silla–. Las notas que se exigen en Japón no las tienes y peor aún, la notas que te pide Gakuen Alice ¡Jamas las tendras si sigues así! los alumnos son el futuro de la nación, de la patria, de la bandera, ellos son los que mejoraran a este mundo lleno de idiotas en el poder, harán el cambio que nuestros ancestros han buscado y no han conseguido, ellos...

– Ya empezó su discurso de todos los años –se quejó Hotaru mientras se golpeaba la cabeza contra la mesa.

– Nunca lo había visto tan poético –murmuro la pelinegra viéndolo curiosa.

– Desde hace dos años empezó a dar el discurso de "los alumnos son el futuro de Japón" –le explico Koko.

– Lo hace bien –comento Nathali, sonrió viendo al profesor.

– Y algún día, venceremos a Estados Unidos –concluyo el profesor aun inspirado.

– Aja, cuente más –murmuro la maldición repitiendo su pelea, sin prestar la más mínima atención.

– El chiste es –con su varita apunto a Yami y la volvió a electrocutar–, debes mejorar esas calificaciones, por eso tú vas a presentar el examen más difícil y si no lo pasas repetirás semestre.

– Claro –respondio volviendo a acomodar sus cabellos.

– Eso es todo, por esta ocasión les dare tiempo libre, pero quiero de la página ciento cuarenta y seis a la ciento cincuenta y siete para mañana –salió altivo, todos empezaron a hacer su trabajo.

– No sabía que querías ser militar, creí que querías ser vaga –empezo a decir Hikari cuando noto que ya había hecho esas paginas.

– No, dije que sería vaga, no que quería ser vaga –aclaro jugando, al fin logro ganar–. ¡Tomala zorra! fiesta, fiesta, pluma, pluma gay~ –celebro agitando su cabeza.

– Realmente no te importa ¿verdad? –pregunto Diana mirandola aburrida, la chica nego divertida.

– Nah, de todos modos, puedo robar y secuestrar parar sobrevivir –respondio de forma firme, todos la vieron acusatoriamente–, aunque últimamente las lolis me empiezan a aburrir –todos los hombres la miraron en shock–. ¿Qué?

– ¿¡Cómo puedes decir que las lolis aburren!? –cuestiono Koko alarmado y zarandeandola por los hombros.

– ¡Eso no es de Yisus!

– Oye, dedicarle tus únicos once años de existencia a acosar lolis aburre –le explico algo mareada por la zarandeada.

– ¿Espera que? –pregunto Sumire confundida, todos la observaron con rareza.

– ¿Qué? Solo tengo once años en este mundo y tengo... –cerro los ojos haciendo cuentas– un milenio con cinco siglos, cuatro décadas y un lustro –todos la vieron raro.

– Mil quinientos cuarenta y cinco años –aclaro Linchou arreglando sus lentes.

– Aunque salga con Jin sigue siendo pedófila –menciono Mikan, todos asintieron–, ¿te puedo decir abuelita?

– No, jodete –respondio mirando su consola, iba a ir al modo hardcore.

– En todo caso, no tiene necesidad de comprar comida –murmuro Estefany sin pensar, logrando que la emo perdiera su sonrisa mientras parpadeaba.

– ¡Estefany! –le regaño Diana, la joven solto un "Lo siento" mientras cubria su boca mirando de reojo a Yami quien solo veía de forma ida su consola.

– Diablos, hablan mucho –se quejó sonriendo de forma falsa para quitar la tensión–. No dejan que uno se concentre ¡Me voy a la azotea!~ –se levantó sin abandonar su sonrisa y salió dejando a cierto chico bicolor preocupado.

– Esa idiota –murmuro Hikari para sí misma observando cómo se iba, sin dejar de ver la consola con esa sonrisa falsa, la rubia se levantó y la siguió sin decir nada.

– Hay cosas que nunca cambiaran –susurro Kuro mirando con tristeza la ventana– y otras que tendrán que hacerlo –el albino la miro de reojo extrañado, pero prefirió no decir nada.


– Aquí andas –pronuncia la rubia sentándose junto a la emo, viendo el paisaje que proporcionaba la azotea.

– Yes, nunca he sido mentirosa –le respondio con una sonrisa de lado, la rubia la miro de reojo–, buen un poco... ¡Esta bien, si lo soy! ¿¡Feliz!? ¿¡Estas feliz con eso!?

– ¿Tú lo estás? –cuestiono, su acompañante no respondió, no despejaba su vista del paisaje que veían anteriormente–, lo tomo como un no.

– Pese a todos los intentos que hice, pese a cuanto me esforcé –comenzó a temblar–, cuanto intente encontrarlo, nunca lo hice, nunca he podido buscar la forma de ser más normal –apretó los dieten con rabia e impotencia.

– ¿Por qué quieres ser normal? –pregunto Hikari mirando el horizonte–, ¿no eres feliz?

– ¡No! ¡No lo saoy! –grito sin dirigir la vista a la rubia.

– Pareciera que sí, antes tu mirada estaba tan muerta, más que la que tenía Natsuki, pero pareciera que ahora... no sé, creo que estamos más concentrados en buscar nuestra propia felicidad, de forma tan egoísta, que nos olvidamos de las verdaderas cosas que importaban –toma a la pelinegra por los hombros y la abrazo–. Olvidamos cosas de cómo te sentías en tu situación, probablemente solo querías volver a tener la atención en ti y no tenías por qué hacer locuras para eso –sintió como la otra temblaba aún más, probablemente por la sensación masoquista de querer sentir amor, pese a que este le podía matar, literalmente.

– No hables como si supieras como me siento, no te creas dios –gruño, la rubia sonrió maternalmente.

– ¿Eso es tsunderismo? –pregunto divertida–. Hay algo que debes saber, nos da lo mismo si eres humana, alice, ángel, diablo o maldición, eres Yami y eso es lo único importante, tu eres lo que quieras ser, solo luego no vayas diciendo que eres única y especial –oyó un leve sollozo y como la pelinegra correspondía su abrazo–. Vamos, no nos pongamos cursis –seco las lágrimas de la chica, pese a que esta era como un ácido.

– No hagas eso idiota –regaño la pelinegra mientras secaba sus lágrimas.

– Es que te vez muy gay así –se burlo, ambos soltaron una risa–. Vamos que debes ponerte a estudiar –le dijo autoritariamente.

– Claro mamá –contesto bromeando, su sonrisa burlona volvió a su rostro–. ¡Mañana dare la presentacion de mi vida! –dio un salto y se fue corriendo, la rubia suspiro negando, sonrió levemente y se levantó para ir con Mun a tomar té.


La pequeña Kuro se encerró en su cuarto, apoyando su espalda en esta, saco de su espalda un cuchillo y lo observo, al instante lo paso por su dedo, cuando la sangre broto hizo que goteara en un frasco, al tener unas gotas cerro este y coloco el objeto filoso en la mesa de la sala. Se dirigió al buro y saco un cuaderno y una pluma, acto seguido se tele transporto al hospital, donde ya la esperaba Subaru, ambos entraron a la oficina de este. Una hora después Subaru dirigió unas palabras nada conmovedoras a Kuro.

– Tenías razón –suspiro exasperado –, las pruebas de ADN salieron positivas –la chica bajo la mirada–. ¿Qué harás?

– Voy a buscarlo y enfrentarlo. ¿Te pido un favor? no le cuentes a nadie, me voy hoy, sé que Shiro empieza a sospechar algo –suplico mirando con un sentimiento de desesperación.

– Desde que la reina Isabela lo propuso actuaste extraño, es normal, pero mira no es tan malo.

– Ese hombre no tiene escrúpulos, maltrata a sus compañeros y a los sirvientes los menosprecia, me temo que yo deberé ocupar su puesto... o al menos buscar alguien más decente –explico, saco su celular y marco un numero–. ¿Mikan? Si, nuestras sospechas eran ciertas, acompáñame al reino de los diablos, no podré ir sola, aja, hoy mismo, no me arriesgo a nada –Subaru la observo colgar el teléfono y le dio un cuchillo–. ¿Uh?

– Me lo dio Yefri, anticipaba lo que pasaría si salía positivo –explico, la chica asintió tomándolo–. Te deseo suerte.

– Gracias Subaru, por favor no se lo cuentes tampoco a Natsuki, yo se los contare a mi regreso –pidio, el hombre asintió y la chica salió en busca de Mikan.


– ¿No han llegado Lunares y Kuro? –pregunto Natsume a la amante del chocolate, esta negó no se notaba preocupada más bien seria–. ¿Viste algo? –cuestiono algo alerta.

– No es claro, pero algo malo está a punto de ocurrir y lo peor, no tiene nada que ver con la desaparición de Mikan y Kuro –miro de reojo al jurado–, debemos estar muy alertas, el verdadero juego aun no empieza –susurro, el chico asintio mirandolas de sobre su hombro.

– ¿Qué harás? –pregunto viéndola seriamente.

– Aun nada, pero si veo algo sospechoso –sus ojos se pusieron rojos–, no dudaremos en usar la fuerza bruta –de nuevo volvieron a la normalidad.

– Empecemos con esto –pidio Misaki entrando–, señorita Yoru, empiece –se sentó cerca de la puerta, Yami se acercó al pizarrón.

– Empecemos con esto –menciono mientras dibujaba una calavera en la pizarra–. Bien...–se da la vuelta y mira a sus alumnos–. Supongamos que esto –señala a el dibujo– es una calavera –indica y sonríe, mira su "arte" y va corriendo hacia los alumnos–. ¡¿PERO QUÉ SIGNIFICA?! –exclama, la miran en pose de "¿What?"–. ¿Una bandera de piratas...? ja...–hace unas señas con sus manos–. NO.

Misaki la mira desde la puerta en pose de ¿Qué carajos? y con brazos cruzados. La emo corre a la pizarra y se pone frente a su dibujo.

– ¿El anuncio de un cementerio...? –hace una pose de un muerto–. ¡TAMPOCO! –voltea y señala la pizarra–, esta calavera significa...–corre hacia sus estudiantes– ¡PELIGRO! –todos la miran con miedo–. ¿¡Lo oyeron bien?! –grita–, PE-LI-GRO –se mueve entre los alumnos de adelante, gritándoles a todos. Al ver como los deja de traumados, sonríe.

– Por ejemplo... –avanza hacia la pizarra– si ven una calavera en una botella, significa que esa calavera contiene veneno... y si ustedes la beben... –hace una imitación de estar bebiendo algo, luego hace como si se limpiara y golpea la mesa–. Ah~ Que rico, ¿no? ¡Pero al ratito, se van a retorcer, como japoneses con sal! ¡Mira!

Comienza a retorcerse, convulsionar, actuar como subnormal o quien sabe qué. Mientras choca con todo a su camino.

Yami aun "retorciéndose" continua su discurso–. ¡Así, así, así...! –se detiene y pone sus manos en sus ojos–. Se les van a... ¡chispar los ojos!... ¡La lengua...! –hace como si se estuviese ahogando–, así... Hasta que, hasta que... –se deja caer sobre la mesa y luego mira a los chicos–. Mueren –se deja caer al piso dramáticamente.

– Quiero a mi mami –chilla Anna y se abraza escondiéndose en su mesa, Yami solo se levanta, sonriendo.

– Al otro barrió... ¡Ahora! Si esa calavera –señala la pizarra– está en donde hay cosas de electricidad –hace señas sonriendo como psicópata– y ustedes meten la mano... –agarra un extremo del pizarrón y la comienza a mover con una cara de dolor y como si estuviese gritando, convulsiona como si estuviese muriendo–. ¡Se van a empezar a retorcer como chinicoles, como ven... ¡ASÍ! –sigue "retorciéndose"– ¡ASÍ, ASÍ...! –Misaki la seguía viendo en plan "¿Pero qué mierda?"–. ¡Hasta que el cuerpo, ya no aguante! –se tira a la mesa y sigue convulsionando– y se prepare...para exhalar...el último... –se deja caer de brazos y piernas sobre la mesa– suspiro...–se hace la muerta.

Todos la miran traumados, algunos abrazándose a sí mismo y murmurando cosas sobre la muerte. Misaki solamente se queda impactado.

– ¡Bravo! –exclama el maestro aplaudiendo, sonríe como psicópata–. ¡BRAVO! ¡BRAVÍSIMO! ¡Bravo, la felicito...! –la ayuda a levantarse de la mesa. Ella lo mira sin entender–. ¡Qué bárbaro! –se da la vuelta aun aplaudiendo– ¡BRA-! –mira a sus alumnos. Todos traumados–. Bravo... –con cara de trauma ahora él–. Muy bien...Jamás me imagine que...pudiera usted... –señala a sus alumnos–, mantener el orden y la disciplina... –la chica solo sonríe.

– Bueno, cuestión de usar un poquito la plexicologia... –responde encogiéndose de hombros, el profesor la mira.

– Psicología... –la chica se queda en pose de "¿Qué dijo?"

– Por eso, eso, eso... –con voz de "ya lo sabía".

– Pero no solamente supo mantener el orden y la disciplina... –lo señala a él y a sus alumnos– sino, además, ¡CAPTURO la atención de los niños! –los señala. Yami solo se limpia y sonríe.

– En un tiempito libre le digo como se hace... –le da una palmada en el hombro, Misaki se queda en pose de ¿what, quien te crees chamaca?–. Con permiso... –se sienta orgullosa.

– Bien, con esto pasa la materia, sea más responsable para lo próxima; por el momento vamos a leer un rato –todos asintieron no queriendo saber nada de la vida.


Todos vieron como entro Narumi, este coloco una cartulina y se fue. Los chicos se acercaron a ver sus notas, sorprendiéndose de que la mayoría saliera altos, hasta Yami paso, con seis, pero paso.

– Eso significa no les daré clases porque me voy de vacaciones –explico Koko, todos asintieron y fueron a la suyo.

– Solo quedan esta clase y cocina... ¿nos vamos? –pregunto el rubio uke, todos asintieron estando de acuerdo.

– En estos momentos central town debe estar vacío, vamos un rato a divertirnos –propuso Sumire, todos asintieron–, había un vestido que me quería comprar, era hermoso, lo usare el día de la graduación.

– Seis meses y nos vamos, como se pasa el tiempo –murmuro Anna soltando un suspiro, todos le siguieron.

– Imagínate, para nosotros los días son minutos, realmente estuvimos poco tiempo en Gakuen alice –le comento el albino.

– Podrían estudiar en la universidad de la escuela y aun así pueden salir y todo –dijo Koko sin dejar de sonreír.

– Si pero –miro a sus compañeras quienes no planeaban estudiar las carreras que habían en Gakuen Alice–. Aspiramos otras cosas.

– ¿Todos estudiaran? –pregunto Nonoko, todo el mundo asintió–, bueno espero que a pesar de separarnos nunca olvidar los lazos –sonrió, la mayoría le correspondió.


Todos andaban en Central Town, como siempre se habían separado cada quien a lo que le gustaba.

– ¿Iba en serio lo de ser militar? –le pregunto Jin a la chica emo, ambos andaban en la tienda de artículos para cocina. Ella murmuro en afirmación viendo un cuchillo de tamaño regular y uno gigante–. ¿Por? –cuestiono curioso.

– Tal vez para pelear, es lo único que se hacer bien, además, detesto la monotonía, en una oficina no me hayo, tu playboy ¿Qué deseas ser? –pregunto volteándolo a ver sonriendo de lado. El chico pareció pensarlo mientras su mirada se clavaba en sus convers.

– No se... tal vez estudie contigo en la militar.

– De todos modos siempre te venceré –sonrió arrogantemente, el joven le miro con un puchero–, sabes que es verdad~

Jin solo atino a reir de forma sarcástica–. Si quieres probemos –le reto, ambos se vieron desafiantes y tomaron un cuchillo, poniéndose en posición de ataque.


El albino como siempre estaba en la biblioteca, pero sus pensamientos se iban a la desaparición de Mikan y Kuro, le tenía preocupado y algo le decía que la segunda le ocultaba algo, desde hace un tiempo se había dado cuenta de que algo iba mal. A veces se preguntaba que andaba mal en él, es como si la confianza que siempre hubo entre ambos se estuviera rompiendo y aunque no lo demostrara, eso le afectaba. Alzo su vista encontrándose con la de la peli verde que lo veía curiosa. Algo en Estefany no le gustaba, pues su mirada no era como la de otros días.

– ¿Se te ofrece algo? –pregunto amablemente, esta negó–. ¿Entonces...?

– Pareces distraído, la última vez que te vi así me llamaron a dirección para hacerme un broma pesada –se sentó a su lado.

– No es nada, solo estoy preocupado –respondió mirando al techo distraído.

– ¿De Pyuma? –pregunto con una pizca de molestia, el albino asintió–, te preocupas mucho por ella –comento–. Si no te dijo nada es por algo.

– ¿Qué insinúas? –pregunto Shiro mirándola con extrañeza, no muy a gusto con el comentario, la peli verde se maldijo por olvidar ese detalle.

– ¿Realmente la quieres o...? –se acercó al chico–, estas confundiendo tus sentimientos –antes de que el albino pudiese preguntar nada– es normal, pues me contaron que desde niños se conocen ¿no la consideras más como una hermana?

– Estoy muy seguro de mis sentimientos –murmuro incomodo por el rumbo de la plática, la chica soltó un suspiro entendiendo que los sentimientos de ambos era fuertes, sin más lo tomo de los hombros y corto la distancia entre ellos y lo beso, sin darle a Shiro la oportunidad de procesar las cosas, pero fueron separados por un fuerte jalón que recibió la peli verde. Estefany juro ver los ojos de un animal viendo a su presa, pero al ver que solo era Kuro se tensó más, esta le regalaba una mirada llena de furia, jamás la había visto de ese modo. El joven la miro sorprendido, solo pudo susurrar su nombre, pues aun no salía del estado de shock que le proporciono el beso de unos segundos atrás.

Los tres se encontraban en un ambiento lleno de tensión y antes de que siquiera el albino intentara explicar la situación, ambas chicas habían desaparecido de su vista tensándolo. Kuro las había tele transportado a mitad de central town, su mirada era de odio, la peli verde se soltó y dio un par de pasos atrás, mientras tanto Kuro dio una vuelta alrededor de ella, analizándola. Por un minuto a Estefany le vino la sensación de tener a un animal salvaje a su alrededor. La oji rojo se detuvo frente a ella.

– ¿Realmente eres masoquista?

Pregunto en un susurro la oji rojo, viéndola fijamente, Estefany sintió como un cuchillo le atravesaba el hombro, la oji rojo sonrió mirándola, en esos momentos se veía irreconocible. La peli verde formo en su mano un tridente verde y se lo lanzo a la contraria quien lo esquivo a penas, ambas se miraron unos segundo y soltando las arma comenzaron a golpearse y jalarse de sus largas cabelleras, siendo Kuro la más aventajada, un grupo de personas ya se formaban alrededor, hasta que a algún genio se le ocurrió gritar.

– Pelea de ¡Lolis!


Ejem, antes de cualquier cosa. La idea de Yami dando clase la parodie de una parodia de FNaF, en si la escena es del chavo del 8, alguien que le gusta FNaF la parodio, y yo la re-parodie

¿Por qué digo esto? Bueno, desde ahora voy a aclarar que ideas son mías y cuales parodio, es un asunto personal. Si alguien no conoce esa escena, puede pensar que es mía y no es así. de hay en fuera lo demás se me ocurrió en base a mi vida escolar :') el de historia quiere mucho a mi compañera.

Primero, la Señorita Dulce no murió... solo duplico su tiempo internada xD, segundo, por primera vez Yami no quiso hacer la maldad, sabemos que ella come lo que sea, por lo cual el veneno de rata entra entre sus sabores favoritos, y a la babosa se le ocurrió que el sabor seria mejor que el de la esencia, algo así como lo que hizo Natsuki, pero con chocolate. Eso si... ni yo se como convenció a Koko y Pilar de cambiarlo.

Bueno ya empecé el detrás de cámaras... si creen que aquí son subnormales deberían ver los documentales de un día normal en la vida de un actor... cinco capítulos dedicados a Yami... como sea bye bye