Capítulo Quinto:
"FunLand"
Otro día en el granero, otro día que había iniciado aparentemente tranquilo, el amanecer llegó y Lapislázuli disfrutó cada segundo del sol mientras volaba libre por los cielos, sentía el viento en su rostro y su cabello bailaba por las ráfagas de aire, esas mañanas frescas eran sus favoritas, poder ver los árboles y sus hermosas hojas que cambiaban de color por estaciones le encantaba, poder ver como el sol salía desde el océano, victorioso de estar venciendo a la oscuridad, un sueño para ella. Pero realmente nada podía ser tan perfecto, desde donde estaba podía escuchar el estruendo que hacía Jasper en su habitación y a Peridot llamándola desde el suelo, diminuta.
—¡Lázuli! ¡Ey! ¡Lázuli! ¡Eeeyy!
—¡¿QUÉ?!—Gritó ella, bajando en picada a toda velocidad:—¡¿QUÉ QUIERES?!
Se detuvo todavía en vuelo, a centímetros de Peridot, quién iba equipada con una de sus pistolas láser.
—Vamos a una misión—Avisó la gema verde:—De urgencia, por lo que veo.
—¿Hacía dónde? ¿Muy lejos?
—No, en Ciudad Playa—Contestó Jasper, acercándose:—En FunLand. No hay mucho tiempo, debemos ir ya.
Avisó con tanta seriedad que Lapislázuli sintió escalofríos. Así que las tres marcharon hacia el portal del granero, apareciéndose en segundos en la casa de Steven, miraron a su alrededor, dándose cuenta que estaba completamente vacío y oscuro, los pisos se encontraban llenos de polvo y había comida en el mesón en estado de descomposición, el lavaplatos se encontraba con varios platos sucios y remojándose en agua verdosa, parecía haber estado días encharcada allí y las frutas podridas en la mesa. Inclusive el portal del templo tenía mucho polvo, parecía no haber sido usado durante días, los suelos empapados por las ventanas abiertas, parecía haber llovido y nadie cerrado ventanas, al salir, vieron todo silencioso y el sol alumbrando fuerte, les llegó el olor a sal y se dieron cuenta que había mucha paz.
—No me agrada—Chistó Jasper:—Peridot ¿Hace cuánto recibiste la señal?
—Pues...—Pensó un poco:—Hoy, pero parecía fecha de hace dos semanas.
—¿Dos semanas?—Se sorprendió Lapislázuli:—¡Desde hace dos semanas no me comunico con Steven!
—Esto está grave. Gems, apurémonos.
Jasper lideró el paso hacia ciudad playa, planearon preguntar a los habitantes de allí sobre la situación, pero se dieron cuenta que estaba completamente vacío y sólo quedaba la marca de descuidos y abandonos, ellas se tensaron ante la situación y caminaron más rápido hacia FunLand, dándose cuenta que era ese lugar el único que parecía tener vida, pues había música, luces y se escuchaba el reír de las personas allí dentro, aunque desde fuera se veía completamente vacío. Ellas cruzaron miradas, se prepararon, Peridot tomó sus pistolas láser y las apuntó al frente, Jasper invocó su casco y Lapislázuli hizo una gran esfera de agua que mantuvo flotando a su lado, en la espera impaciente de algún enemigo para ella poder crear sus guerreros de agua. Dieron pasos lentos y sigilosos, parecía que algo saldría a atraparlas pero no sucedió nada, en cambio, hubo mucha tranquilidad.
Colocaron todas un paso dentro de FunLand, sintieron el delicioso aroma dulce y vieron la cantidad de gente que allí había dentro, toda la ciudad estaba allí, puestos de comida en todas partes y las atracciones encendidas, había ruido y diversión, ellas bajaron las armas confundidas, cuando uno de los vendedores se le acercó con varias crepes envueltas en servilletas.
—¡JOJOJO! ¡¿Quieren comer?! ¡Está delicioso!
—No—Jasper lo tiró a un lado:—Gems, rápido, debemos encontrar a las demás y...
Se quedó callada cuando entre las personas vio correr a Steven con un gran algodón de azúcar en sus manos, él parecía feliz, más cuando se acercaba a ellas y saltó a abrazarlas, siendo atajado por Lapislázuli, que sonrió alegre al verlo.
—¡Lapis! ¡Lapis! ¡Que bien que llegaron!
—¡Steven! ¡¿Qué sucedió?! ¡Nos preocupamos mucho! ¡La ciudad está muerta!
—¡Claro que no! ¡Mira! ¡Toda la ciudad está aquí! ¡Estamos bien!—Exclamó él:—¡Me alegra que llegaran!
—¡Pero el mensaje de auxilio que nos llegó!—Dijo Peridot:—¡Era urgente!
—Claro, claro, ¡De urgencia para que se divirtieran acá! —Se echó a reír:—Garnet lo mandó hace días, pero por el mal tiempo parece que les llegó hoy ¡Pero por fin llegaron!
—...Pero...
—Estamos bien, las chicas están en las atracciones... por cierto ¿Quieren?—Ofreció el algodón de azúcar que traía.
—No, estamos bien así—Rechazó Jasper:—Llévame con las demás, renacuajo.
—¡No sin antes probar! ¡Este es el mejor algodón de azúcar del muuuuundoooo!
—Bien, Steven, probaremos, pero llévanos con las demás ¿Sí?—Aceptó Lapislázuli, agarrando el algodón de azúcar, dio un mordisco y sintió su dulce sabor:—Delicioso, Peridot, Jasper, pruebenlo.
—Si dices que está muy bueno...—Decía Peridot, agarrando el dulce y llevándolo a la boca:—¡Jasper! ¡Esto es delicioso! ¡Come un poco!
—Bien, bien, una probada pero luego nos llevas con las demás.
—Sí, sí, mejor vamos caminando hacia ellas, pero cómelo, está realmente bueno.
Jasper bufó antes de tomar el algodón de azúcar, luego dio un primer mordisco y lo sintió realmente agradable, aunque no quería admitirlo, sigilosa se lo comió todo mientras iban caminando por todo el parque, la música alegre, mucha gente riendo, todo parecía estar en paz. Steven se detuvo:
—¡Chicas! ¡miren! ¡la casa de los espejos! ¡Entremos!
—¿Qué? Mejor no—Se negó Lapislázuli, siendo tomada por el niño:—Busquemos a las demás.
—Quizás estén dentro ¡Vamos!
Invitó Steven, jalando a las tres gemas con él hacia dentro de aquella atracción. Una vez pasado la entrada se sintieron en oscuridad total hasta que luego de tres pasos hubo mucha luz que se reflejó en la gran cantidad de espejos y las cegó por unos minutos, cuando recuperaron la visión, vieron una sala grande con paredes de espejo que daba a pasillos de espejos. Justo en la mitad de la sala había una mesita llena de comida.
—¡Genial! ¡Más comida!—Exclamó Steven, corriendo a la mesita.
Jasper avanzó detrás, mirando a todos lados con sospecha, luego Peridot y de última y más insegura, Lapislázuli, que no tenía un gran aprecio a los espejos.
—¿Por qué hay comida aquí?—Balbuceó Peridot, deteniéndose.
—No sé, pero está buena—Contestó Jasper, masticando:—Coman—Ofreció.
—No estoy segura que debamos comer, Jasper, estamos en una misión—Se opuso Peridot, segundos después, Jasper le metía una dona a la boca:—uhm... dwelichosa—Habló con su boca llena.
—Peridot, Jasper, vayámonos ya de aquí—Mandó Lapislázuli:—Tenemos una misión que hacer.
—¡Come!—Pidió Steven, mostrándole una dona:—Por mi.
—Bien, bien, sólo un probito y nos vamos a buscar a las demás—La gema azul tomó la dona y la probó, sintió en su boca una explosión de sabor:—Delicioso.
—¡A que quieres más!
—¡Sí! ¡Sí quiero!
Por una extraña razón, tal vez relacionada con el delicioso sabor de la comida, el ánimo de ellas se relajó y pronto se sintieron dispuestas a divertirse un poco, se miraban a los espejos y se reían al verse deformadas, algunas veces altas, otras veces más delgadas, otras chaparras y gordas, incluso lograron hacer que Jasper comenzara a cuestionarse si sus caderas eran muy anchas.
—¿En serio no son tan anchas?—Preguntó la gema de cuarzo, comiendo un algodón de azúcar en medio del parque.
—¡QUE NO!—Gritó Peridot:—¡Deja de preguntar!
—¿Pero mi trasero no es muy gordo?
—Tienes trasero ¿Eso es lo que importa, no?—Cuestionó Lapislázuli, con una sonrisa.
—Oh, más de cinco mil años y me doy cuenta ahora que tengo sobrepeso—Se quejó Jasper, metiéndole un mordisco a su algodón de azúcar.
—No rebajarás comiendo eso ¿Sabías?—Advirtió Peridot, que vio algo a la distancia:—¡MIRA! ¡MIRA! ¡LO QUIERO!—Gritó, corriendo a un puesto donde habían muchos peluches:—¡Quiero ese! ¡ESE!—Estiró su mano a un peluche de un marcianito verde.
—Tendrás que ganarlo—Avisó el dueño del puesto:—Si logras disparar a todos los blancos, ganarás un peluche.
—¡Bien!
—No tengo pistolas, lo siento...
—¡Yo tengo!—Ella sacó sus pistolas láser:—Estoy lista.
—¿Gastarás todos tus disparos? ¡BIEN! ¡Que comience el juego!
Lapislázuli vio como Peridot comenzaba a jugar. Ella sonrió, comió otra dona y revisó hasta llegar a un puesto donde había más comida, así que se sentó allí a esperar a que sus amigas terminaran, vio desde lejos a Jasper comer y al mismo tiempo chillarse silenciosa y malhumorada sobre su talla. Se palmeó el rostro ¡No podía creerse ese complejo!, la miró con rabia mientras comía, pues aunque no lo admitía, sentía algo de celos por la caderas anchas.
—Jum... ¡VACAA!—Gritó, viendo a Jasper ahogar sus penas en comida.
Después de quince minutos regresó Peridot abrazando a su marcianito verde y las pistolas láser en sus caderas. Se sentó a lado de Lapislázuli, que tenía la boca llena de comida. Jasper seguía parada, mirando ahora sus brazos fuertes y chillándose.
—¿Mis brazos no son muy gordos?—Preguntó la gema.
—Peridot ¿Gastaste todos los disparos de tus pistolas para ese juguete?—Preguntó Lapislázuli.
—Sí ¡pero ya lo tengo!
—¿No soy muy gorda?—Repetía Jasper.
—¡Jasper! ¡Mira! ¡Un juego! ¡Montemonos y CALLATE!—Ordenó la gema del agua, levantándose.
Comenzaron a entrar en las atracciones, habían muchas y no sabían cuál primero, así que iniciaron con las más suaves, luego a la casa de la fortuna, luego a las de niños (a las cuales sólo se pudo montar Peridot) y de último fueron a la gran montaña rusa. Se divertían tanto que para ellas no había nadie más allí, estaban solas, pues hasta a Steven lo habían perdido. Entraron directo a la montaña Rusa y Jasper se sentó de primera, a un lado Lapislázuli y detrás Peridot y a un lado su peluche de marcianito verde. El juego comenzó a andar, lento, había silencio y empezaron a subir.
—¡Arriba! ¡Arriba! ¡Más arriba!
Gritaba Jasper, eufórica. Llegaron a la punta, a lo más alto y de allí se tardaron un segundo o dos en dejarse caer casi vertical hacia lo que creyeron el vacío, gritaron las tres, Peridot gritaba con tanta fuerza que podía decirse que lo hacía por dos: Por su peluche nuevo y por ella misma, tragándose toda la melena de Jasper que le golpeaba el rostro. Dieron muchas vueltas, subidas, bajadas, caídas en picadas entre otras cosas, luego llegaron al inicio de nuevo.
—¡ME QUIERO BAJAR!—Lloró Peridot.
—¡OTRA VEZ!—Exclamó Jasper.
La atracción comenzó a andar antes de que la gema verde lograra salir y cuando el tren comenzó a moverse, sólo se escuchaba los gritos de Peridot allí.
Una vez dada la décima vuelta, Peridot saltó al suelo, llorando y besando el suelo, Jasper se bajó entre risas y Lapislázuli corrió hacia la papelera más cercana, dando una arcada y vomitando: Se lamentaba haber comido tanto antes. Sintió que vomitaría todo, incluso lo que no comió, para finalizar levantándose ligeramente de la papelera y viendo a Steven en frente, con una dona:
—Estás pálida ¡Come una dona!
—No, Steven, no. Acabo de vomitar, no quiero nada ahora—Respondió amable.
—Comela—Le insistió.
—No—Ella respondió con una sonrisa:—Iré con las chicas.
—¡Pero todos en la ciudad le encanta comer estas donas! ¡Comelas!
Lapislázuli volteó entonces, vio a Jasper y a Peridot a unos metros, pero más nadie, además de ellas tres no había otra persona en el parque de diversiones. Tuvo un mal presentimiento.
—¿Has dicho que toda ciudad playa estaba acá?
—Sí.
—¿Dónde están?
—Cómete este, Lapis, si lo haces... verás a todos.
Reaccionó ¿Por qué al entrar lo primero que tuvieron fue una invitación a comer, para segundos después aparecer Steven con comida? ¿Por qué en todas las atracciones tranquilas y en toda la feria había comida? Se dio cuenta y pareció que el Steven detrás de ella también supo que ella se había dado cuenta.
—¿Dónde están todos?—Dijo ella, formando una pared de agua alrededor de él:—Habla... Steven, si es que puedo llamarte así—Volteó a él:—Gema corrompida.
—Muy inteligente—Dijo él, deformando su cuerpo:—Rindete, tus amigas son mías.
—¡NO!—Gritó, formando sus alas de agua y volando hacia Jasper y Peridot:—¡Ustedes dos! ¡Reaccionen!—Exclamó, tumbándolas al suelo:—Reaccionen.
Pidió, pero las dos todavía estaban atrapadas en la euforia del juego.
—Son mías, Lapis, ya no podrás recuperarlas—Escuchó.
—Te equivocas—Ella le abrió la boca a la más grande y metió su mano.
—¿Qué haces?—Escuchó la voz de Steven deformarse:—¡¿QUE HACES?!
—¡Lo que tengo que hacer!—Ella hincó hacia atrás, viendo como la gema líder arqueaba para liberar un fuerte vómito, volteó hacia la figura deformada:—¡Ya no nos drogarás con tu comida de porquería!
Alzó a Peridot e hizo lo mismo, viéndola vomitar en el suelo.
Fue atacada de inmediato por lo que parecía la gema corrompida, ella resistió creando una gran pared de agua con sus manos que no lo dejó acercarse, luego desplegó sus alas y alzó vuelo rápido al cielo, siendo perseguida a toda velocidad, tuvo menos de un segundo para esquivar el golpe. Trajo consigo una gran cantidad de agua con la que formó una gran espada que se unía a su brazo. Blandió su arma una vez hacia la figura que la perseguida, el agua, aunque no le cortó, si le golpeó fuertemente. Ella bajó rápido al suelo, voló a gran velocidad cerca del piso, llevándose consigo mesas, sillas y entre otras cosas. Sus pies fueron extrañamente agarrados y eso hizo que su cuerpo se golpeara con el suelo.
—Ahora verás...—Lo escuchó cerca.
—¡VERÁS TÚ!
Esta vez fue Jasper. Lapislázuli volteó rápido y vio como la gema de Cuarzo destrozaba con su giro rápido al cuerpo desfigurado, que se deshizo en luz, desapareciendo completamente.
—¿No hubo gema?—Preguntó Jasper:—¡¿Por qué no hubo gema?!
—No era el cuerpo real—Informó Peridot:—Sólo una ilusión.
—¿Dónde está el cuerpo real?—Preguntó la gema del agua.
—Creo que sé, siganme—Pidió, comenzando a caminar.
—¿Cómo sabes cuál es?—Preguntó Jasper.
—El cuerpo de las gemas está hecho de luz. Hasta hace un rato este lugar parecía estar full de gente, incluso hizo la ilusión de Steven, así que el lugar dónde esté debe ser uno dónde vaya mucha gente de cualquier edad, pero no es suficiente, pues necesita algo que le permita "ver" a los demás para imitar sus formas y así hacer proyecciones, algo que refleje, capture luz—Se detuvo frente al primer juego de FunLand:—La casa de los espejos. Ese Steven dijo que capaz las gemas estaban aquí... y es verdad, ellas pueden estar atrapadas aquí, junto con todos los habitantes que cayeron en los encantos de este lugar. Los usa como batería para fabricar su mundo.
—Que interesante observación—Sonrió Jasper, tronando sus dedos:—Buenos Gems, ya saben qué hacer. Destruyan.
La gema de Peridot brilló y de allí ella sacó los cambios de sus pistolas y se preparó. Jasper se adelantó en un giro rápido, pero algo a un metro de la entrada le frenó: Un espejo se había levantado como obstáculo, un tonto obstáculo para una militar de milenios, pues ésta lo rompió y giro en un aura naranja, entrando y escuchándose los golpes y el cristal rompiéndose.
Entraron las otras dos. El lugar no era igual que antes, el suelo y algunos espejos se encontraban quebrados, las paredes más altas y poca luz. Lapislázuli tensó sus brazos y los alzó como si intentara levantar algo muy pesado, el piso se quebró y salió una gran cantidad de agua que ella logró controlar y con ella, disparó a alta presión a todos lados, rompiendo paredes que chocaron contra otros juegos externos, destrozándolos, Peridot quemó todo con sus láser. Jasper golpeó con tanta fuerza que partes del techo volaron a la montaña rusa, los caballitos, la bailarina, la casa de los sustos, volviéndolos escombros. Antes de darse cuenta, toda la atracción y todo FunLand era polvo.
Vieron a una gema color vino formar un cuerpo parecido a una mariposa gigante y fea, parecía tratar de volar. Lapislázuli alzó vuelo también y la atrapó con cadenas de agua, haciendo tanta presión que le evaporó el cuerpo, encerró la gema en una burbuja. Aterrizó entonces.
—Bien hecho—Felicitó Jasper:—Nos salvaste de ser parte de la diversión de esa gema.
—Gracias—Contestó Lapislázuli.
—¡LOS ENCONTRÉ!—Exclamó Peridot, abriendo una compuerta en el suelo:—Todos, incluso las gems, están aquí.
—¡Bien Gems!—Dijo Jasper con energía:—Saquémoslos. Hemos hecho un trabajo excelente.
Al decir eso, el único pedazo de pared que quedaba de la atracción y todo el parque, se desplomó al suelo cruelmente, explotando luego.
¡Hola! Espero que hayan disfrutado el capítulo, realmente este no es el capítulo que planeaba publicar pero vi el adelanto del capítulo Too short to ride y dije "Debo hacer un capítulo de algo así", pues salió esto.
Tengo otra cosa importante que decir: Como ya terminé la otra historia, pensé en publicar otra paralela a esta (esta historia es como... desahogo), así que tuve varias opciones, pero no sé cuál:
—Una historia que se trate de Perla, Perla Amarilla y Perla Azul (Aventura)
—Una historia romántica (GarnetxJasper)
—La continuación de "La escuela de las gemas".
Aunque realmente todavía no me decido ¿Cuál prefieren?
