Oooooh ^O^ muchísimas gracias por todo el apoyo que me han dado, espero que gusten del siguiente episodio aunque es un poco corto. Algo que quiero decir es que este fic... es uno que ya he tenido escrito desde hace un tiempo y lo estoy pasando desde el foro en el que siempre estaba a fanficion, así que... con las mejoras que le doy jejeje queda mucho mejor.
Un saludo y que tengan un bonito día o noche. No se obsesionen con Kakashi, yo lo hice xDDDDD
Nota: Copiar una historia que no es tuya y presentarla con tu nombre en cualquier lugar es plagio.
A mis lectores: Si ven alguno de mis fanfics por otro lado denunciar esa acción por favor.
Los Lobos no Ladran, Aúllan
Por Clarisce
Capítulo 3: Sensei de por medio I
Abrió sus ojos, igual que el otro día pero sin tanta emoción, vio hacia la mesa que tenía junto a la ventana y esforzándose un poco logró ver la hora.
- 5: 30… -murmuró Hinata.
Le vino a la memoria aquella pésima experiencia, definitivamente ese no fue su día. Tomó la manta que la cubría y ocultó su rostro, no sentía ganas de dormir pero tampoco le emocionaba levantarse. Más o menos 1 hora después un criado llamó a la puerta y entró a dejar el desayuno en la mesita junto a la ventana.
- Hinata sama, el desayuno esta servido –dijo esperando a que le respondieran.
- Eh… -descubrió su rostro- gracias –dijo en voz baja y la dejaron sola- "pensé que éramos amigas" –un pensamiento triste la agobió.
Hacía tiempo, Hinata decidió acercarse a Naruto de una forma inteligente, se decidió, y con toda razón, a conquistarlo. Se hizo amiga de Sakura por mil y una cosas, al ir yendo a los mismos lugares a los que iba el rubio ella se sintonizaba con la pelirosada, obviamente la amistad surgió. Una mañana no pudo callarlo más y le confesó a la "mejor amiga" de Naruto lo que sentía por él, grande fue su sorpresa al ser desilusionada de esa manera, no solamente Sakura puso el grito al cielo sino que se opuso rotundamente, sus razones: ella también lo amaba.
Se sentó en la cama con los pies colgando, casi tocando el piso pero sin hacerlo, los balanceaba y tenía la mirada perdida, quizás cuando uno recuerda cosas se pierde en el reflejo de su historia mostrada a través de los ojos de quien la vive.
- ¿Por qué? –volvió a decir en voz baja.
Fuera de la mansión Hyuga se encontraba una figura que observaba cuidadosamente el lugar, aún sin decidir lo que debía hacer. Kakashi tenía una deuda pendiente con la pequeña peliazul, la noche anterior se vio avergonzada por su descuido, precisamente no era de los que se metían en problemas, en sí se vio obligado a actuar, la actitud feroz de Sakura no tenía comparación a ninguna otra; ¿Sintiendo culpabilidad? Posiblemente.
TOC TOC TOC
Tocaron la puerta, la joven Hyuga levantó la mirada y la fijó en la entrada.
- Pase –agregó con desgano.
- Hinata sama –dijo un criado haciendo la debida reverencia- tiene visita.
- ¿ah si? –se lo pensó algunos segundos- Deje que pase al patio principal, ahora vengo.
- Sí, Hinata sama –contestó y salió de la habitación.
Finalmente posó sus descalzos pies sobre el frío piso, caminó hasta el baño para asearse y luego claro buscaría algo de ropa en su closet. Al estar revisando que ponerse se dio cuenta de algo, ni si quiera preguntó quién era la "visita", se dio un leve golpe en la frente, estaba totalmente desorientada. Encogió los hombros y se resignó, de todos modos, sea quien sea tendría que recibirlo con toda cordialidad.
- "ánimo Hinata, tendrás muchas oportunidades más" –se dijo a sí misma de camino al patio principal, donde su visita misteriosa la esperaba.
A lo lejos en un banquillo cercano a un estanque en medio del enorme patio de los Hyuga logró divisar una cabellera plateada y un uniforme de jounin, indudablemente era Kakashi, el mismo tiraba pequeñas piedritas al estanque entreteniéndose de esa manera, su espalda apoyada al respaldar.
- ¿Kakashi-sensei? –preguntó la peliazul.
Despertando de su letargo el jounin volteó a verla, sonrió al ser saludado a lo que ella respondió con lo mismo.
- ¿Qué hace aquí? –volvió a preguntar Hinata.
- Quería hablar.
- No, no, quiero decir… ¿Qué hace sentado ahí? La pintura esta fresca –dijo la chica de ojos perlados sonriendo levemente.
- ¡maldición! –gruñó en voz baja mientras se levantaba de la banca.
- Jajaja… -se rió abiertamente Hinata- pero hay un aviso de "pintura blanca" ahí –señaló un pedazo de cartón tirado junto a la fuente.
- Yo pensé que no era nada.
- Ni lo leyó –sonrió- no se preocupe, la pintura se quita y no es permanente.
- Oh bueno, procuraré no caer en lo mismo de nuevo. Lo bueno es que has sonreído –dijo con mucho ánimo el sensei de pelo plateado.
Era obvio que Kakashi no caería en la trampa de la pintura blanca, la había visto al llegar (el cartel de "pintura blanca"), sabía lo que hacía, lo único que quería era hacer sonreír a Hinata, las niñas como ella se deprimen fácilmente con rechazos como los que sufrió la noche anterior por parte de Naruto. Una treta para hacer que ella saliera de su cascaron y no siguiera con ese ánimo bajo, a partir de ahí las cosas serían más fáciles.
- Disculpe, debí decirle al sirviente lo de la pintura.
- No pasa nada, puedo lavar mi uniforme, además no es lo único que tengo para ponerme –dijo Kakashi de pie junto a Hinata.
- Mmh...
- Hoy por la noche invité a Naruto a comer algo en mi casa, será una reunión privada, pero si quieres acompañarnos y yo me tengo que ir a resolver algo y los dejo solos, tendrás la oportunidad de felicitarlo personalmente por su cumpleaños.
- Pero… ya pasó –dijo desanimada viendo a otro lado.
- Más vale tarde que nunca –posó su mano sobre el hombro de la Hyuga.
Lo vio sorprendida mientras se sonrojaba levemente, era un detalle muy bonito que él hiciera eso para compensar la vergüenza que pasó el día anterior.
- No haga esto porque se siente culpable –agregó bajando la mirada nuevamente.
- No es por eso –dijo Kakashi, ella volvió a verlo con sorpresa- me agrada la gente con buenos sentimientos –le sonrió- y tú eres de esa clase de personas.
Fin de capítulo 3
