Hola a todos, tuve muchos problemas para escribir este, esta semana fue de evaluación TwT, no tenia inspiración y e tenido algo que me ha estado molestando y me tuvo algo deprimida, pero el apoyo de ciertas personas me animo. Disfruten el capitulo.


Aleluya

– Come with me honey, I'm your sweet sugar candyman, Run like the wind, fly with me to bountyland –tarareaba Natsuki mientras se "arreglaba" ¿algún día se arreglaría como se debe? Escucho como tocaban la puerta y con curiosidad fue a abrir.

– ¡Hola Natsu-chan~! –saludo Mikan sonriente, con sus manos en su espalda, ella entro sin permiso, detrás toda la banda.

– Chicos son las seis y media, no vamos tan tarde –se quejó, todos negaron dejándola aún más confundida.

– Lo que pasa es que –empezó a decir Shiro pero en vez de terminar saco su celular y reprodujo la canción de las mañanitas de Topo gigio–. ¡FELICIDADES, eres un año más vieja!

– Un año más arrugada.

– Y un año más cerca de tu fría y triste muerte –concluyo la rubia, todos rieron, la pelinegra se sorprendió, ni se acordaba.

– Vaya, gracias –sonrió algo avergonzada, tenían esa costumbre de ponerse la canción de topo gigio en sus cumpleaños–, realmente no me acordaba.

– ¿Quién se puede olvidar de su cumpleaños? –pregunto Kuro abrazándola, la pelinegra se apuntó.

– Veinte años, estas a la mitad de ser una cuarentona, amargada y con perros; todos sabemos que el de los gatos es Natsume –le menciono Mun, todos rieron ante eso.

– Y díganos señorita cumpleañera –Orenji le dio un codazo, ello rio dándole un golpe en el hombro–. ¿Qué hará hoy? Su día especial

– ¿Puedo volver a la cama? –pregunto pero todos negaron su petición–. ¡Oh vamos! ¿Qué mejor regalo que dormir todo el día?

– NOUP~ debes salir, ir a antros y sociabilizar –le dijo Mikan.

– Mejor, me compran un Imposible y me ponen todo el día la canción del topo gigio –propuso la pelinegra, todos alzaron el pulgar.


– ¡Felicidades, Natsuki-chan! –saludo Anna, tanto ella como Nonoko la abrazaron.

– Ya eres un año más vieja –dijo Koko igual abrazándola.

– Solo esperamos que ya te consigas novio y no quedes quedada –comento Sumire, como la mayoría le abrazo, la pelinegra sonrió nerviosa.

– ¿Por qué todos hacen ese chiste? –cuestiono, todos negaron alzando los hombros.

– Ya la hicimos –murmuro Natsume, le sonrió burlón–, ahora ya podemos chupar sin restricción –le dio una abrazo, ella solo rio.

– Saben que no tolero ni el olor –todos se hicieron una nota mental "Emborrachar a Natsuki cuando quieran algo de ella", todos miraron al rubio quien se acercaba algo nervioso, hasta que Jin lo empujo–. Hola.

– Hola y felicidades –murmuro abrazándola, poniéndose rojo, todos los vieron pícaramente.

– Gracias Ruka-pyon –rio algo apenada, no estaba acostumbrada a esas muestras afectivas.

– Salseo~ –canturrearon ambos primos, todos rieron ante esto.

– Si uso un machete –murmuro Estefany mascullo pensando en una posible venganza contra Kuro.

– No sé quién eres, pero te encontrare, te atrapare y te torturare, oh, baby, baby oh –todas observaron a Carrie, quien planeaba su venganza contra Nathali, solo que ella no lo sabía.

– Bobas –murmuro Diana observando a los demás, cada vez se le dificultaba más controlar sus sentimientos, pero temía terminar igual de idiota que sus amigas.


Estando en la última clase y mientras Misaki discutia con Jin sobre quien es primero, si el huevo o la gallina.

– Me le quiero declarar –murmuro Ruka mirando de lejos a Natsuki, esta hablaba con Yami y Sora sobre un reality show muy bueno, ya saben, los típicos en los que arriesgas tu vida día a día.

– Pero eres muy tímido para si quiera darle un abrazo de cumpleaños –comento Natsume leyendo su manga, el rubio solo atino a ponerse rojo, no creyó que lo escucharían–, aprendí a entender tus balbuceos.

– Eres mal amigo ¿lo sabias? –susurro golpeándose contra la mesa, el oji rojo sonrio de lado.

– Soy un amigo genial y te lo demostrare –le respondio, bajo su manga–. ¡Choco adicta! –grito, esta lo volteo a ver y antes de que Ruka pudiera reaccionar–. ¡Ruka dice que te invitara a comer por tu cumpleaños!

– Hijo de... –iba a decir el rubio pero se mordió la lengua, él era buen niño, no decía malas palabras.

– ¿No eso debería decirlo Ruka-pyon? –pregunto Sora divertida.

– ¡Ah, no es!... yo, yo –se quedó sin palabras, esas veces en las que él quería matar a Natsume. La pelinegra lo observo, tan nervioso, tímido y rojito era algo que le enternecia.

– No tienes por qué hacerlo –le sonrió con tranquilidad sabiendo cómo era el kuro neko.

– Es que si quiero –murmuro bajo, pero todos pudieron oírlo ya que habían dejado de hacer sus cosas para ver cómo se desencadenaban las cosas.

– Bien, vamos después de clases –le guiño el ojo y siguió a lo suyo.

– Esas veces en las que la mujer es más seme que tú –comento Koko ¿coincidencias? Tal vez.

– Tomemos en cuenta de que Ruka es el tercero más uke del salón y Natsuki la tercera más tachi –comento Shiro uniendose al mame–, Ruka es el conejito asustadizo y Natsuki la loba salvaje –sintió como le aventaban un cuaderno, se sobo mirando mal a la pelinegra, quien le devolvió la mirada–. Cuida tu vocabulario o digo ya sabes que –esta mascullo por lo bajo.

– Me imagine a Natsuki con esos cinturones con... –iba a decir Jin pero su primo le interrumpio.

– Ejem, hay niños presentes –apunto a Kuro, Orenji y Linchou, el oji morado se encontraba comiendo un tarro de miel.

– Dos son asesinos y una de ellos ve gore –aclaro Koko.

Además de inocente no tengo nada –penso Orenji sonriendo tiernamente.

– Sigue estando Linchou –recordo Shin, todos asintieron conformes.

– Odio cuando hablan como si uno no los estuviera escuchando –le murmuro Natsuki a sus acompañantes quienes rieron–, ¿vamos por chocolates? –ambas asintieron sonrientes.

Cuando los hombres del salón vieron que se fueron, tomaron a Ruka de los hombros y lo llevaron como puerquito, siendo Jin y Shin los que sostenían manos y Koko y Kitsune piernas. De ahí los siguieron Shiro, Orenji, Linchou (Preocupado con lo que le hicieran al rubio) y Natsume, quien se aseguraría que no lo traumaran... tanto.


– Entonces la invitas a comer, luego a pasear y al final le das el típico beso de cuento de hadas –explico Jin brevemente el plan escrito en la pizarra.

– ¿¡Cómo que beso!? –grito el rubio rojo de pies a cabeza.

– ¿Te le quieres declarar, no? –pregunto Shin comiendo aun su miel.

– Si pero...

– Sin beso no hay declaración –respondio Orenji.

– Pero...

– ¡Dije que no hay declaración! –grito mirándolo feo, el rubio solo se hizo bolita en su asiento.

– Shtz, gatito, gatito –lo llamo Shiro mostrándole una bola de estambre, este corrió hacia él y se la quitó empezando a jugar con esta–, buen chico, buen chico –acaricio su cabello, el peli naranja se sonrojo un poco ante eso.

– Dejen de hacer yaoi, estamos en cosas serias –pidio Jin, todos observaron sus dibujos, Ruka era un conejito, Natsuki un lobo y ellos unos monos–, el mono rojo es Natsume, el azul Shiro, el naranja Orenji, el morado Shin, el amarillo Koko, el café Kitsu, y el blanco Linchou, el verde yo, tendrán que tomar las posiciones indicadas ¿alguna pregunta?

– ¿Por qué monos? –pregunto Koko curioso ante eso.

– Yami nos dice monos, además no se dibujar gatos y si dibujaba otro lobo, se confundiría con Natsuki y no quiero un ShiroxRuka –aclaro.

– Esa es buena –dijo Nathalisaliendo de cabeza, colgada del ventilador, tomo una foto y se regresó por donde vino, todos se quedaron con cara de "What the fuck?"–. Adiós NatsumexRuka –grito desde las ventilas.

– Las fujoshis dan miedo –admitió el tigre aun viendo la ventila.

– Casi es hora –recordo Kitsune, todos asintieron y comenzaron a desnudar a Ruka.

– ¡Se me vestir solo! –exclamo corriéndolos de su cuarto.

– Ya, ya, solo queríamos ayudar –respondio Jin, todos sintieron sus celulares vibrar, al abrirlos se dieron cuenta de que era una notificación de Facebook.

– ¿¡Qué cara...!? –grito el oji morado todos vieron una foto de ellos tratando de desvestir a Ruka, con la lectura "Orgia entre los varones del último año" la que lo público, Nathali–. Si, definitivamente las fujoshis dan miedo –todos asintieron aun traumados.


– Veamos, esta esté o esté, ahí esté es lindo –dijo Taiyo sacando vestidos de quien sabe dónde.

– Solo iré a comer con Ruka-pyon –murmuro Natsuki nerviosa, Taiyo solo murmuro un "Pobre ilusa" sin dejar su tarea.

– ¿Qué tal las falda negra con las blusa blanca? –pregunto Mikan, Taiyo dio el visto bueno.

– Le combinan los botines –murmuro Hikari.

– ¿Y si la maquillamos? –pregunto Sumire, todas asintieron, la pelinegra negó efusivamente, pero nadie le hizo caso.


Jin silbo al ver al rubio, estaba con un pantalón de mezclilla, una camisa azul manga corta y unos tenis blancos.

– Solo te falta... –Shin le dio una caja de ferreros roshe, costo una mierda, pero si le das el puto beso, lo vale –el rubio le sonrió agradecido.

– Costo, más que nada, porque no se los pudo comer –se burlo Natsume, vio como el oji morado se fue al rincón a llorar–, ve campeón, hagamos que dejes de ser forever alone.


El rubio esperaba a la pelinegra en el "restaurante" que solo era un triste McDonald's, pero sabía que la chica preferiría ese lugar, ya había ordenado, se sabía de memoria sus gustos y en esos momentos se encontraba jugando con unas servilletas que no noto cuando la pelinegra entro de golpe, algo agitada.

– Ruka –el rubio oyó como lo llamaba, al alzar la vista la encontró algo roja por la carrera, justamente usaba una blusa blanca de tirantes, una falda y botines negros; tenían un poco de sombra del mismo color y sus labios pintados con un rosa pálido, se sonrojo al verla–. Perdón, las chicas me obligaron a maquillarme –se sentó frente a él.

– No hay problema –murmuro tímidamente, bajando la mirada- ya había ordenado –le dio su bandeja, esta le sonrió agradecida.

– ¿Vez algo? –pregunto Orenji a Koko, quien observaba con unos binoculares desde los arbustos, este asintió.

– Ninguno dice nada, ya se nos acobardo el conejito.

– Diablos...

– Kuro

– Entonces, la debiste pasar mal ¿no? –pregunto el rubio tratando de sacar un tema.

– Aguántalas a todas juntas –suspiro, tomado un sorbo de su refresco–, son muy pesadas, hasta Yami conspiro en mi contra, YAMI, el hombre en cuerpo de mujer.

Ruka rio nervioso–. Aunque no cambio mucho –menciono, la pelinegra lo vio atenta–. ¡Eh no, no me malentiendas! Siempre te vez linda y todo... –ambos se sonrojaron por el comentario–, quise decir... eh, ya ni se lo que quiero decir –se golpeó mentalmente, a una mujer nunca le debes decir que se ve igual ¡Es ley!

Tanto Shiro y Natsume, quienes se sentaban un poco atrás, se golpearon la frente–. Ya hizo su primer mamada –aviso el albino por comunicador–. Maldito idiota –se escuchó la voz de Shin.

– Realmente no se ve bien –murmuro Natsume viendo a ambos en un silencio incomodo... no, lo que le sigue– ¿alguna canción romántica que le guste a Natsuki? –pregunto, ambos se quedaron viendo unos momentos– a Ruka creo que le gustaba la de titanic.

– ¿Les pondremos titanic? ¿En un McDonald's? –pregunto el albino, el oji rojo asintió y saco su celular–. Bueno, intentamos desvestirlo, ya no puede pasar algo más anormal.

– No atraigas la mala suerte –dijo y al encontrarla en YouTube la puso, todos se extrañaron por esto.

– Genial, no de nuevo –gruño la pelinegra, le tenía harta la canción, Taiyo les hacía ver la película dos veces por semana desde que tuvieron tele.

– No es tan malo...

– Tú no la viste dos veces por semana durante tres años –le reclamo.

– Deja de quejarte tanto, solo es una canción –regaño Ruka rodando los ojos.

– Claro, se me olvido que el princeso es muy sensible –el rubio la miro ofendido.

– ¡Lo dice la que se la pasa todo el día comiendo!

– ¡Ese es mucho mi problema!

– ¿Te recuerdo quien es la que empezó? –ambos comenzaron a discutir, tanto los que estaban en los arbustos, como los que estaban a dos mesas de lejanía se golpearon la frente.

MUY MAL COMIENZO


Una vez ambos se calmaron, se dieron momentáneamente la ley del hielo y terminaron de comer, salieron, aun molestos uno con el otro, ahora era turno de los otros cuatro, Kitsune iba siguiéndolos desde las alturas.

– Bien, bien, lo siento, sé que soy un poco exagerada –admitió Natsuki sin mirarlo, el rubio observo con tristeza.

– Y yo no soy nadie para recriminarte tu forma de ser –murmuro con la mirada baja, ambos sonrieron un poco–, venga, vamos al parque –ella sintió siguiéndolo.

– Van al parque, repito, van al parque –comunico Kitsune a los chicos por medio de un auricular, iba volando encima de ellos.

– Listo, vamos –le aviso Jin a su primo, ambos se escondieron en un árbol, justamente los vieron entrar, en silencio–, para ser una cita, no va muy bien.

– Aún hay esperanzas –animo Shin observándolos caminar sin rumbo fijo, ambos estaban hablando de cosas triviales, la escuela, los amigos, las venganzas, la nueva mafia destruida, ya saben, lo típico–, Linchou tú turno –aviso por un comunicador, para acto seguido, seguir con su asesinato a la miel.

– Y Yami quería llevarse la droga, según para vender, pero Hikari no la dejo –le contaba Natsuki al rubio, quien solo reía nervioso, imaginándose la escena, ambos observaron como la fuente comenzaba a soltar agua haciendo figuras, la chica exclamo asombrada.

– Sorprendente –murmuro el rubio–. ¿Será obra de ellos? –pensó impresionado. Una vez el show concluyo ambos siguieron con su caminata sin rumbo, hasta que el crepúsculo llego, ambos se sentaron bajo un árbol a descansar.

– Estoy cansada, camine más de lo que normalmente hago –suspiro.

– Nunca caminas –le dijo divertido, ella lo miro con una sonrisa de lado.

– Eso es una ¿revelación? –rio golpeando su hombro juguetonamente.

– Tal vez.

– Bésala, bésala puto, bésala –murmuro Jin viéndolos, su primo andaba igual, solo que mientras comía murmuraba.

– ¿Escuchaste eso? –pregunto la chica volteando a todos los lados, el rubio negó nervioso, mirando de reojo el árbol.

– Tontos –murmuro muy bajo–. Natsuki –le llamo, ella lo miro atenta–. Eh... yo... –ni siquiera supo porque la llamo, solo fue un impulso–. Gracias por aceptar venir a... –se quedó en silencio poniendose rojo.

– Claro... –lo miro extrañada–. ¿Por qué no aceptaría? Me gusta pasar tiempo contigo –le sonrió con tranquilidad. Ambos se quedaron viendo un rato y de a poco se fueron acercando, al estar casi a punto de besarse...

– Hay niños presentes –murmuro Persona frente a ambos, los dos se separaron al instante nerviosos, viéndolo con toda la clase de Youchi atrás, el peli gris veía pícaramente a su hermana y su amigo rubio.

– ¡Persona, hola! –saludo Natsuki levantandose de golpe–. Oye hablemos de mi próxima misión –se lo llevo lejos, los niños seguían a Persona como perritos falderos.

– Igual Natsuki tendrá novio –le susurro Nanami a Aoi y Youchi, ambos asintieron.


Ambos iban de regreso a las habitaciones, después de que Natsuki distrajera a Persona de lo que había visto y como no, era la escena más incomoda.

– Oye Kitsu ¿ya la beso? –pregunto Orenji llegando donde el junto a Koko.

– No, aun no –murmuro triste viendo como ambos se evitaban ver a los ojos con un rubor en sus mejillas.

– A ver si van rompiendo el hielo –se quejó el lector de mentes. Ambos iban en silencio, bastante nerviosos, el rubio noto a lo lejos la laguna y buscando romper la tensión decidió que sería buena idea dar un paseo.

– Natsuki –llamo, esta lo miro–. Este ¿Por qué no damos un paseo? –apunto el bote, ella lo observo y asintió, sintiendo como su corazón latía rápidamente, muchas emociones para ella–. Vamos –la tomo de la mano y la jalo hasta allí.

– Espera Ruka –pidió siendo ignorada por este, ella solo suspiro sintiendo sus mejillas ruborizarse más. Solo se subieron al bote y el rubio comenzó a remar, pero esa tensión entre ambos continuaba, se quedaron un rato más en silencio hasta que la pelinegra decidió hablar.

– Estoy nerviosa –admitió intentando mirarlo a los ojos– y no sé porque... me confunde todo esto, tú... tú me cofundes tanto.

– Yo... –la miro avergonzado, desde esa mañana la había obligado a tener esa "cita" con él, le había dicho cosas que probablemente eran extrañas para ella y la había puesto en esa situación extraña e incómoda–, perdón, la culpa es mía –la pelinegra lo observo atenta– yo soy el que no puede decir lo que quiere, siempre he sido un cobarde, pero estoy decidido a decírtelo hoy.

– ¿Decirme que?

– Yo... tú... desde hace tiempo me... me –trago duro–. ¡Desde hace tiempo me gustas! –hablo muy rápido, alto y nervioso que no se entendió ni jota de lo que dijo. La chica balbuceo confundida mientras Ruka se golpeaba mentalmente.

– Mira la hermosa vista –apunto a otro lado buscando distraerla.

– Haste un lado, tu cabello me tapa no puedo ver nada –pidio Orenji observando desde los arboles.

– No está pasando nada –replico Koko molesto–, el muy puto no le ha dicho nada, ni siquiera un puto beso –puso una sonrisa triste–. ¡Ah esta bien, la situacion requiere de un romantica estimulación auditiva! –le dijo dándole un golpe en la nariz, el peli naranja se sobo mirándolo feo–. Ajam, háganse a un lado –dijo subiendo al árbol donde estaban Natsume, Kitsune y Shiro, los tres lo vieron mal, carraspeo la garganta y comenzó a cantar de forma desafinada, todos se encogieron al oír esa voz del demonio.

– Mierda ¿Quién demonios canta tan feo? esto es una ofensa para mis ancestros –murmuro Natsuki cubriendo sus orejas, el rubio sonrió nervioso viendo a Koko quien le guiño un ojo alzando el pulgar, Ruka solo se golpeó la cara.

– Estoy rodeado de aficionados –dijo Jin cubriendo sus oídos–, cuando quieres algo bien hecho lo tienes que hacer tu mismo –comento arrancando una varita del árbol donde andaba sentado–, primero hay que inspirar el amor~ –sonrió divertido, miro a su primo quien cerro su bote de miel y lo coloco en su regazo–. Percusión –el chico comenzó a tocarlo como un tambor–, cuerdas –Shiro y Natsume comenzaron a tocar unas telarañas como si fueran arpas–. Viento –Kitsune saco una flauta de quien sabe dónde y la empezó a tocar–. Letras. Ella esta, hay sentada frente a ti~ –todos miraron a Ruka observar atento a Natsuki, esta disfrutaba de ese paisaje nocturno–, no te ha dicho nada aun pero algo te atrae –el joven se sonrojo–. Sin saber porque te mueres por tratar de darle un beso ya.

– ¿Oíste algo? –pregunto Natsuki curiosa, el negó nervioso.

– Si.

– La quieres –corearon Kitsune, Orenji y Shin–, si la quieres mírala –el rubio intento ignorar a sus amigos.

– Mírala y ya verás no hay que preguntarle –canto Jin y su coro–, no hay que decir, no hay nada que decir y ahora...

– Bésala –cantaron todos, Ruka se acercó un poco a ella pero luego se arrepintió y solo desvió su vista.

– Canten conmigo –pidio Jin.

– Chalalalalala ¿qué paso? él no se atrevió y no la besara.

Malditos... –pensó el chico avergonzado.

– Chalalalalala que horror, que lastima me da, ya que la perderá –Ruka intentaba buscar a Shiro y Natsume con la mirada, pero al ver que sus más sensatos amigos igual formaban parte de eso perdió todo esperanza.

– Yo quiero decirte que pese a todo, no quería hacerte sentir incomoda, todo lo contrario, perdón... –empezo a decir mirandola apenado.

– No importa... pese a lo raro de la situación, he disfrutado mucho pasar mi día con Ruka-pyon y para mí eso es lo más importante –dijo sonriéndole cálidamente, él le devolvió la sonrisa.

– Y para mí lo más importante es Natsuki –dijo con un tono de enamorado idiota.

– El momento es –siguio cantando Jin.

– Ña, ña, ña –canturreo Kitsune.

– En esta laguna azul.

– Ña, ña, ña

– Pero no esperes más, mañana no puedes.

– Ña, ña, ña.

– No ha dicho nada y no lo hará si no la besas ya. Chalalalala no hay porque temer no te va a comer –rio un poco–, no aun.

– Ña, ña, ña.

– ¡Ahora bésala!

– Uouoh~ –cantaron el albino y el oji rojo, ambos formaron un corazón con la mitad de fuego y la otra de hielo, todo con tal de joder al rubio.

– Chalalalala sin dudar no la evites más, ahora bésala –la pelinegra movió su cabeza al ritmo de la melodía.

– Uouoh~

– Chalalalala –Orenji comenzó a tocar un trompeta–, por favor escúchala la canción, ahora bésala.

– ÑA, ÑA, ÑA –comenzó a cantar Koko pero Shiro lo congelo, vio como Ruka tomo las manos de Natsuki.

– Chalalalala es mejor que te decidas ya, ahora bésala –ambos se miraron a los ojos, con un rubor en sus mejillas –. Bésala –el rubio cerro sus ojos acercándose a ella–. Bésala –ella igual cerro sus ojos y se acercó al rubio–. Bésala –sus labios estaban a centímetros–. ¡Bésala! –el ojo bicolor agito a su primo viendo el casi beso.

Pero repentinamente el bote se sacudió tirándolos al agua.

– ¡Hijos de puta! –chillo Jin viendo la escena, noto que el culpable fue Diana, quien se escondía tras unos arbustos, esta salía corriendo por lo cual se decidió a seguirla.

– JIN –grito su primo para llamarlo, pero este le ignoro.

– Demonios –se quejó Ruka, ambos voltearon el bote y se subieron exhaustos–. ¡Genial! justo hoy hay viento –grito internamente molesto, pero la risa de la pelinegra lo trajo al mundo.

– Dios, eso fue gracioso –el rubio la vio sorprendido, pero igual comenzó a reír–. Enserio, definitivamente es mi mejor cumpleaños, gracias Ruka-pyon.

– No tienes nada que agradecer –le dijo feliz, al menos la chica se veía contenta, eso era lo importante.

– Definitivamente debo pagarte –el rubio la miro curioso, ella lo tomo del cuello de la camisa y lo atrajo hacia él–. Espero que esto sea suficiente –pensó cerrando sus ojos.

Jin que regresaba después de haber perdido a Diana, se quedó en blanco al ver a ambos besándose, todos los presentes sacaron su celular y tomaron una foto, al final decidieron dejar sola a la parejita y cuando se encontraron en el bosque, en una parte lejana de los chicos, brincaron chocando las palmas.

– ¡ALELUYA!


Chalalalala se nota que alguien estuvo viendo películas Disney. Uouo Chalalalala ya es canon otra pareja más, aun más salseo, uouo

Esto no es Pokemon, aquí si crecen xD

Cierto, nunca hay que meterse con una Yandere o con una tsundere, CristalFlores, tu si me entiendes, por cierto, esas referencias 7u7.

Lo de la canción del Topo Gigio, no pregunten... igual no pregunte por las felicitaciones... mi familia me quiero mucho [Inserte corazón roto]

Bueno eso seria todo, bye, bye


Canción: Bésala de Alan Menken (La sirenita)