Capítulo 9.
"Gema no ice"
Afincó su cuerpo contra el mueble mientras ojeaba uno de las tantas cosas que leía Lapislázuli. Torció ligeramente sus gruesos labios y luego dejó caer la revista algo aburrida, igualmente que se dejó escurrir hacia el suelo, hacía días que no se veía una gema corrompida, incluso Peridot había estado revisando los equipos rectificándose que no estaban dañados. No había recibido información, pero hasta el momento todo era normal. Vio a Lapislázuli entrar y sentarse al mueble mientras cambiaba los canales con cierta amargura.
—¡Chicas! ¡Chicas!—Exclamó Peridot, bajando por las escaleras—¡Una gema corrompida! ¡Una gema corrompida!
—¿Dónde?—Se incorporó rápido, abriendo bien sus ojos a ella.
—En el norte—Respondió—Podremos llegar por el portal.
—Entonces vamos ya—Lapislázuli apagó el televisor—Rápido.
—Pero debemos preparar algunas cosas, pues...
—¡Qué preparar y qué nada!—Exclamó Jasper, tomándola del brazo—Somos gemas, tenemos poderes y tenemos armas ¿Qué más queremos? Vamos.
No esperaron más nada, simplemente salieron, Peridot apenas pudo tomar su cinturón con unas pistolas láser y unas armas de metal para entonces poder proseguir. Anduvieron rápido hasta llegar al portal, éste brilló y las transportó inmediatamente.
Al tocar el otro lado del portal encontraron un paisaje helado que se extendía por kilómetros, era sorprendente puesto que no había nieve, solo hielo, grueso, extenso, transparente, duro y resbaloso hielo, la temperatura era tan baja que incluso ellas se vieron afectadas. Lapislázuli hizo aparecer un abrigo color azul oscuro que le cubría hasta los pies, en sus pies quitó sus delicadas zapatillas para unas gruesas botas tibias. Jasper, en cambio se creó un abrigo que le cubría hasta las caderas, un pantalón grueso y unas botas largas hasta sus rodillas. Peridot se envolvió en un abrigo, botas, pantalón y bufanda verde, con guantes mullidos.
—Bien, es hora de partir—Mandó Jasper—Lapis, vuela y dinos qué ves desde arriba.
Lapislázuli expandió sus alas de agua y se impulsó hacia arriba, pero apenas había subido un metro, sus alas se congelaron y cayó al hielo de cara, si hubiese sido humana, se habría sacado los dientes, por suerte, no lo era, solamente se deslizó en el hielo hasta chocar con un árbol congelado, luego se intentó levantar, sus pies no podían mantener el equilibrio en el hielo y sus alas congeladas no podían volar. Escuchó la risa de Peridot, gruñó en desaprobación.
—Vamos, Lázuli ¡No puede ser tan difícil!—Se burló Peridot, transformando sus zapatos en patines para hielo—Creo que vi unos humanos con algo parecido a esto para el hielo... ¡Hacían algo así!
Bajó al hielo buscando patinar, pero no logró hacerlo, pues pronto cayó deslizándose, golpeando a Lapislázuli contra el árbol, de nuevo. La escuchó reírse.
—Dejen de tonterías y vamos—Reclamó Jasper, quien avanzaba sobre el hielo con sus patines, patinaba como siempre lo hubiese hecho—Hay una gema que evaporar.
Peridot fue alzada, Lapislázuli creó sus patines y se movió por el hielo con algo de dificultad pero sin mucho problema, así comenzaron a recorrer el lejano paisaje.
Lapislázuli no tardó en poder encontrar una forma de patinar bien, rápidamente se adelantó, girando y patinando hacia atrás, el frío la rodeaba y la envolvía haciéndola parecer una ninfa de hielo con dos grandes alas congeladas girando en las estelas de los copos que comenzaban a caer lentamente en la luz del día... o por lo menos así pretendía verse, pues en realidad giraba sin control locamente, golpeándose las alas congeladas y quebrándolas, los pedazos salieron volando e impactaron en la frente de Jasper, tumbándola contra el piso congelado.
—¡Let it go! ¡Let it go! ¡Can't hold you back anymore!—Cantó Lapislázuli algo desafinada al intentar mantener el equilibrio, girar, no romperse las alas y aparentar elegancia al mismo tiempo—¡Let it go! ¡Let it go! ¡Turn my back and slam the door! ¡And here i stand! ¡And here i'll stay! ¡Let it go! ¡Let it go! ¡The cold never bothered me anyway!...
Su canto fue interrumpido súbitamente cuando una bola de nieve le golpeó la espalda con brutal fuerza, ella cayó cara al hielo, sus ojos observaron muy por debajo el brillo inusual de una gema azul.
—¡Cállate de una buena vez! ¡Cantas como si te hubiesen roto la gema!—Exclamó Jasper.
Pero no prestó mucha atención a las palabras de Jasper, pues el brillo azul de la gema le atrapó un segundo y cómo ésta creaba grandes copos de nieve que se extendían muy profundamente. Sintió su cuerpo estremecer cuando el hielo desde lo profundo se quebraba y mandaba hacia arriba una gran cantidad de filosas estalagmitas. Hincó, gritó, se resbaló y cayó deslizándose hacia sus dos amigas, que se cayeron por la colisión al mismo tiempo que aquellas púas heladas salían.
—¡La gema está abajo nuestro!—Avisó—Creo que es un zafiro corrupto.
—Je, perfecto—Exclamó Peridot, saliendo del cálido y tupido cabello de Jasper—¡Es momento de atacar!
—¿Dices que está abajo? ¡Yo me encargo!—Gritó Jasper, impulsándose para saltar alto y caer a perforar el hielo con su casco, pero se resbaló y cayó al hielo tontamente—Maldita gema...
—Claro, no podrás así—Peridot se burló—Tengo un plan ¡Ustedes distraiganla! Yo me encargaré de excavar para llegar a ella—Mandó, elevando todas sus armas con un dedo.
—Bien—Lapislázuli se incorporó—No puedo manejar este hielo, debe haber una forma de...
—Malachite—Pronunció Jasper, siseando, Lázuli abrió bien sus ojos—Ella podría con...
—¡No!—Exclamó en respuesta, empuñando sus manos—¡No me hagas formar a Malachite de nuevo, Jasper!
—¡Será diferente!
—¡No!
Estalagmitas salieron del hielo y las separaron, lanzándolas a cada una lejos. Lapislázuli intentó volar pero sus congeladas y quebradas alas solo le hicieron deslizarse tontamente de panza por el hielo. Jasper logró dar una vuelta en el aire y caer de pie, elegantemente.
El hielo que servía de suelo comenzó a temblar, volviéndose irregular y tronando cuando se rompía y se volvía a armar, Jasper fue alzada de nuevo pero ella aprovechó la altura y se dejó caer, invocó su casco en su cabeza e impactó con furia, atacó directamente el hielo, éste se estremeció pero no pareció suceder nada. Luego de intentar varias veces se dio cuenta que no daba resultado. Peridot gritó cuando fue atacada.
—¡Lapislázuli! —Bramó Jasper—¡Ayuda en algo!
—¡Eso intento! ¡Pero este hielo no se rompe y no me deja sacar agua! ¡Es imposible!
—¡Entreténganla!—Exclamó Peridot, intentando no romper el arma que creaba—¡Si es una gema aristócrata le gustará que le entretengan! ¡Canten o algo!
—¡¿Me crees una Perla?!—Se quejó Jasper.
—¡Solo haz algo!
Fue en ese punto que Lapislázuli y Jasper cruzaron miradas, la primera indecisa y con cierto resentimiento al escuchar la proposición de Malachite, la segunda, con indignación de tener que entretener a otra gema y ninguna, absolutamente ninguna, sabía qué hacer, hasta que Lapislázuli tomó aire y comenzó a decir algo que las dos se sabían por haber visto casi cincuenta veces el musical.
—Queridisimo papá y mamá...
—Mi querido padre—Continuó Jasper, palmeando su rostro.
—Ha habido cierta confusión sobre el alojamiento aquí en Shiz—Comenzaron a cantar, juntas, con cuidado.
—Pero por supuesto que cuidaré a Nessa—Continuó Jasper, con su voz algo ronca.
—Pero, por supuesto, voy a levantar cabeza—Lapislázuli siguió, cantando en notas muy altas, incorporándose.
—Porque yo sé que te gustaría que te respondiera, sí—Se miraron a los ojos, el dorado de Jasper resplandecía y el azul de Lapislázuli parecía oscurecerse más—Ha habido algo de confusión, para que vea, mi compañera de cuarto es...
—Excepcionalmente y sumamente peculiar y totalmente imposible de describir—La gema habló cautelosa y al mismo tiempo en un tono de burla hacia Jasper.
—¡Rubia!—Exclamó la cuarzo.
Se acercaron al darse cuenta que el hielo comenzaba a tranquilizarse, parecía que cantar sí funcionaba, así que con un poco más de confianza, Lapislázuli continuó.
—¿Qué es este sentimiento, tan repentino y nuevo?
—Lo sentí cuando te vi.
—Mi pulso se acelera.
—Mi cabeza se está tambaleando.
—Mi cara se pone roja.
—¿Qué es este sentimiento? Ferviente como una llama ¿Tiene un nombre?... Sí... ¡Odio! ¡Puramente odio!—Se acercaron más, estando cara a cara.
—Por tu cara—La gema del agua golpeó ligeramente la nariz/gema de Jasper con su índice.
—¡Tu voz!
—Tu ropa—Se volteó para alejarse y su compañera la tomó del brazo y la volteó.
—Digamos que... ¡Lo odio todo de ti! Cada rasgo con sus pequeñas partes—Tomaron ligera distancia, deslizándose en la nieve—Hace que mi carne empiece a arrastrarse. Con solo puramente odio.
Jasper patinó para acercarse a ella, pero Lázuli la esquivó rápido, giró y patinó de espalda viendo como era seguida, se dio la vuelta, cruzando, bailando mientras cantaba.
—Hay una euforia extraña. Un total odio tan profundo—Estaban cada vez más cerca, patinando al mismo ritmo, Jasper logró tomarla de los brazos y las dos giraron extendiéndose cada una hacia atrás y agachándose mientras la velocidad aumentaba y ellas cantaban—Es tan puro, es tan fuerte. Aunque debo reconocer que llegó tan rápido—Se liberaron y cada una dio vueltas por separado para entonces retomar su danza sobre el hielo—Aun así creo que durará—Se detuvieron abruptamente, señalándose entre sí—Y te voy a odiar... Y más odiar... por el resto de mi vida.
Se dieron cuenta que estaban sonriendo, la situación era divertida y aunque la canción era una declaración de odio, no podían odiarse...
—Querida Galinda—Cantó Peridot de repente, algo que causó risa, pues todas las veces que la habían hecho ver el musical, había servido de algo—¡Eres demasiado buena! ¿Cómo la soportas? ¡Yo no creo que podría! ¡Ella es un terror! ¡Ella es un lastre! ¡Nosotros no pretendemos prejuzgar! Pero Galinda, eres un mártir.
—Bueno, estas cosas son enviadas para probarnos—Lapis dio una vuelta sobre si misma, moviendo sus manos como si manejase el agua congelada.
—Pobre Galinda, obligada a aguantar—Cantaba Peridot mientras Lapislázuli se alejaba patinando mientras danzaba alegre y divertidamente sobre el hielo—A alguien tan horrible—Jasper hizo una mueca y la siguió al mismo ritmo, bailando de igual manera—No te preocupes, estamos a tu lado. Compartimos tu odio.
Lapislázuli volteó repentina y se encontró frente a frente con Jasper, le colocó una mano en el pecho y las dos cantaron juntas.
—¿Qué es este sentimiento tan repentino y nuevo?
—Puramente odio—Coreaba Peridot.
Lapislázuli se distanció de nuevo, extendiendo sus brazos y sintiendo las manos de Jasper en su cintura mientras las dos se deslizaban a gran velocidad.
—Lo sentí cuando te vi.
—Por su cara, su voz, su ropa.
—Mi pulso se acelera, mi cabeza se está tambaleando.
—Digamos que... ¡Lo odio todo de ti!
—¡Oh!—Las dos saltaron al mismo tiempo y aterrizaron perfectamente sobre un pie, Jasper tomó a Lapislázuli de la mano y la trajo a su cuerpo—¿Qué es este sentimiento?
—Cada rasgo con sus pequeñas partes...
—¿Tiene un nombre?
—Hace que mi carne empiece a arrastrarse.
—Sí...
—Ah... ¡Odio!
Tomaron distancia, bailando entre ellas como si fuese una competencia de baile donde los propios contrincantes fuesen los integrantes de la misma pareja.
—¡Hay una euforia extraña!
—¡Odio!
—Un total odio profundo—Se acercaron mucho, tomándose de las manos y girando de nuevo—¡Es tan puro, tan fuerte!
—¡Odio! ¡Tan fuerte!
—Aunque debo reconocer que llegó rápido—Se soltaron, girando sobre si mismas sin alejarse la una de la otra—Aún así creo que va a durar. Y te voy a odiar, por el resto de mi vida, un odio profundo, un odio hacia ti—Jasper tomó a Lázuli y la lanzó al aire, ésta giró y fue recibida por los brazos de la cuarzo, quien la sostuvo fuerte—¡Por el resto de mi vida!
Un brillo fuerte se desprendió de las dos gemas y sus cuerpos físicos se volvieron únicamente luz, las piedras flotaron deleitándose a la luz del sol y pronto una figura monstruosa apareció, para el horror de Peridot, quien gritó asustada, allí estaba de nuevo, inmensa, verde y tóxica, Malachite.
Malachite emitió una carcajada diabólica y con sus brazos golpeó el profundo y ya calmado hielo, quebrándolo casi en su totalidad. Peridot vio el momento perfecto y usó su arma recién realizada, un muy gran láser, cual golpeó con el rayo caliente la última y más gruesa capa que protegía la gema. Ésta se liberó como si lo hubiese esperado mucho tiempo y generó una forma física de hielo, grande y pesada que parecía un gigante helado. Peridot se alejó y Malachite tronó sus dedos, de todos sus miembros, arremetió contra la gema corrompida enrollando su cuerpo, la lanzó contra el suelo, luego expandió sus alas, voló alto e invocó su casco, para lanzarse en picada y destrozar el cuerpo de la gema.
Peridot llegó corriendo y encapsuló la piedra en una burbuja verde, luego la hizo desaparecer. Malachite celebró riéndose.
—¡Nadie nos vencerá!—Se escuchó ligeramente la doble voz, luego la fusión pareció perturbarse—¿Nos? ¡No! ¡Yo! ¡No nosotras! ¡Yo!—Pareció pelearse consigo misma, desestabilizando el hielo de nuevo, cubrió su rostro desesperada mientras se desestabilizaba—¡Soy Malachite! ¡No! ¡Vete de aquí! ¡Yo! ¡Nosotras! ¡Yo! ¡VETE!
La fusión brilló y Jasper cayó al hielo, Lapislázuli a su lado. Las dos se levantaron rápido discutiendo, peleándose entre sí, luego, al ver el profundo silencio que había a parte de ellas, voltearon a ver a Peridot para que diera una opinión al respecto, quedaron estupefactas. Peridot era atravesada por varias púas de hielo formada por Malachite antes de desfusionarse. La gema verde se evaporó y la piedra cayó al hielo.
Horas pasaron, estaban las dos juntas en el mueble, miraban la piedra verde triangular sin poder creer lo que habían hecho, ahora estaban impacientes, parecía que Peridot nunca se regeneraría.
Hubo un brillo, ellas se echaron hacia adelante, a la piedra, expectantes de lo que sucedería sin ver que grandes cantidades de metal flotaban sobre sus cabezas y en un momento preciso, éstas cayeron sobre ellas aplastándolas. La gema verde formó un cuerpo, con su cabello romboide y su visor, su ropa, verde, era de una sola pieza, color verde, con unos shorts pegados hasta las rodillas y zapatos verdes, el cuello de su ropa hacía una forma de estrella y otra estrella, amarilla, se dibujaba en su abdomen. Peridot hizo una mueca, se inclinó hacia adelante y dijo:
—Tontas.
He vuelto, no estaba muerta, andaba de parranda. Pues para quien no sepa, la canción es "What is this feeling?" del musical de Wicked, decidí poner la letra en español subtitulado porque me daba ladilla ponerla en inglés o la versión mexicana, y bueno, también la canción "Let it go" de Frozen, que debido a que quería ser neutra con lo de la versión latina y versión española, decidí colocarla en inglés. ¡Espero que hayan disfrutado el cap!
¿Saben? Definitivamente no volveré a hacer una historia con capítulos autoconclusivos, pues es un poco pesado pensar en algo autoconclusivo que sea agradable y que al momento de escribir no se me borre. Por otro lado, he tenido dificultades porque siempre he tenido muchas ideas que batallan en mi cabeza, pero nunca escribiré y siempre plantearé lo que en un último momento se me ocurre, además, siempre escribo un poco, voy a guardar y se va el internet (y pierdo lo escrito) o cambio de pestaña y al volver, se reinicia la vaina esta y pierdo lo escrito, entonces me da rabia y lo cierro o escribo otra cosa ¡Pero qué va! Pues por esto siempre me tardo más con esta historia, que por cierto, no le falta tanto para su final.
Hasta luego.
