ADVERTENCIA: EL CAP. CONTIENE HUMOR NEGRO, SOBRE MUERTES, POR FAVOR, SI NO LE GUSTA, NO LO LEA, AL PRINCIPIO DEL CAP. QUE VIENE HARÉ UN RESUMEN DE ÉSTE, ASÍ QUE NO SE PREOCUPE, NO SE PERDERÁ DE GRAN COSA. SE RECOMIENDA DISCRECIÓN.
Capítulo 10.
'Despedidas. Parte I'
—¡AAAHHHH!
Gritaron las tres al mismo tiempo mientras observaban cada una los papeles que sostenían, eran tres y cada cual tenía la terrible realidad que ahora enfrentaban: Habían sido despedidas de sus trabajos. Jasper gruñó, rompiendo el papel con sus manos y luego tragándoselo con ira, para entonces abrir la puerta del granero y salir.
Lapislázuli arrugó el papel y sin decir mayor cosa, siguió a Jasper hacia afuera mientras Peridot terminaba de leer las explicaciones de su despido sin entender mayor cosa y concluyendo que los humanos eran lo más incomprensible que había en el universo. Salió también, uniéndose a sus dos amigas y compañeras de equipo en su baño de sol lleno de desagrado, así pasaron varios minutos hasta que Lapislázuli mencionó:
—¿Por qué estamos así? ¡Somos gemas! No necesitamos ningún artefacto humano, tampoco necesitamos comer. Estaremos bien.
***Dos semanas después***
—¡MALDITA SEA NO SE LLEVEN ESA MIERDAAA!—Gritó Jasper, viendo como sacaban el sillón del granero, junto con el televisor y la antena de la televisión satelital—¡HOY JUEGAN LAS ÁGUILAS PENDEJOS DE MIERDA! ¡NOO!—Sus venas se marcaban en su cuello mientras todo pasaba por las puertas del granero—¡QUE NO HAYA PAGADO LA TELEVISIÓN NO TE PERMITE LLEVARTE ESAS COSAS, IGUALADO! ¡ESTAS HABLANDO CON UNA CUARZO ÉLITE!—Lo siguió hacia la camioneta, apretando su vaso de jugo, que fue arrebatado también, ellos se fueron—¡ESE JUGO NO ESTABA EN EL CONTRATOOO!
—¡No pagaré eso!—Gritó Lapislázuli, a unos metros frente a unos policías—¡El cielo es libre!
—Claro que no, hay rutas de vuelo y usted, señorita, estaba volando por lugares no perteneciente a esas rutas y sin controladores. Está multada y por lo que veo, no ha pagado las multas continuamente puestas estas últimas semanas.
—Perdí mi trabajo—Explicó con amargura—¡No tengo dinero! ¡Soy una gema de miles de años!
—Pues, señorita, consigase otro trabajo. Le pondré una multa por volar y otra multa por no pagar sus multas y una multa por gritarme—Él le dio a ella unos papeles.
—¡¿Más de cincuenta mil dolares?! ¡Pudrase!
—¡Le pondré cinco mil más por eso!
Lapislázuli gruñó, se puso más azul que antes mientras apretaba sus manos y su cabello levitaba, el agua del estanque comenzó a alzarse para ahogar al oficial.
Por otro lado, Peridot se agarraba de la pierna de los trabajadores que cortaban la electricidad del granero, se llevaban el cableado de incluso, los aparatos que ella usaba para la detección de gemas corruptas. Unas personas se llevaban sus consolas de videojuegos.
—¡Todos menos eso! ¡Lo pagaré! ¡Maldito humano lo pagaré! ¡Lo pagaré! ¡ARRGHHH!
Comenzó a hacer un berrinche mientras se llevaban sus cosas, se agarró del carro que se llevaba sus cosas mientras, al mismo tiempo que el camión del agua se llevaba el agua que Lapislázuli intentaba controlar, la alberca quedó seca. Pronto, el granero no era nada más que madera y termitas, habían quedado sin nada.
Al anochecer ellas se sentaron en el centro del granero, en el suelo, mirándose las caras. Una a otras.
—No importa, somos gemas—Sollozó Peridot—No necesitamos nada de eso... Además, nos queda ¡Esto!—Sacó un yesquero y una vela, cual prendió, fueron alumbradas—Es perfecto para dar luz sin gastar energía y...—El yesquero fue quitado de sus manos por un hombre y luego la vela, él se fue—¡EY!—Gruñó, se cruzó de brazos.
—No creí decirlo, pero... realmente necesitamos un trabajo—Lapislázuli abrazó sus piernas viendo la luz encendida de la gema de Jasper—Tengo como cien mil dólares que pagar...
—Hoy jugaban las águilas—Se lamentó la cuarzo—Será que mañana busque algo...
—Yo solo... ah, bien, mañana intentaré encontrar algo, no puedo creer que me quitaran hasta la luz ¡No sabía que pagaba luz! ¡Además recibí un mensaje del banco! ¡Que debo! ¡Tengo saldo negativo en mi cuenta y ni siquiera tengo tarjeta de crédito!—Exclamó Peridot, dejándose caer al suelo—Tal vez si le pido a Steven ...
—No—La gema del agua negó—¡No podemos depender de él! ¡Se supone que debemos ser independientes!
—Arg, Lapis tiene razón—Jasper giró sus ojos—Bien, bien. Descansemos esto y saldremos mañana.
La luz se apagó y eso finalizó su día.
La mañana comenzó y cada quien agarró sus cosas, fueron hacia el portal y aparecieron en el templo, saludaron y luego se fueron hacia al ciudad, cada quien por su lado para buscar empleo.
Lapislázuli había llegado a otra ciudad a través del transporte público, pues ya no volaría por el interno e inconfesable miedo de que la volvieran a multar, había armado un curriculum al ver que en un hospital requerían una enfermera, ahora estaba allí, con una sonrisa forzada mientras hacía la entrevista.
—Entonces dices que trabajar en emergencias fue tu sueño desde niña...
—¡Sí!—Contestó.
—Bueno, has pasado la entrevista, comenzarás hoy, ponte tu uniforme y ve a Emergencias.
Ella se levantó, bastante aliviada y al mismo tiempo tensa, pues no sabía bien si quiera qué hacía una enfermera, se había sorprendido de haber inventado de las respuestas correctas, ya estaba allí, debía trabajar. Se colocó la ropa indicaba con desagrado, salió con las demás esperando que alguien le explicara algo de lo que haría, entonces la doctora de emergencias le llegó diciendo.
—Ponle al paciente de la camilla 12 esta Oxitetraciclina, debes ponerle la vía y en la camilla 5 limpia con yodo el contorno de la herida al paciente.
La doctora se fue y Lapislázuli se tardó media hora en encontrar el lugar donde se encontraba la Oxitetraciclina y el yodo, se tardó en buscar las inyectadoras, gasas, entre otras cosas. Luego llegó a la camilla doce dónde había una persona recostada, tomó la inyectadora y miró los embaces que traía, a simple vista el oxitetraciclina tenía el mismo color que el yodo, no leyó la etiqueta, así que agarró el primer frasco, tomó veinte ml del líquido oscuro y luego al paciente, que había palidecido al verla.
—¡¿Qué haces tú aquí?!
—¿Te conozco?—Ella dudó, recordando que una de las enfermeras extrañada le había 'recordado' como inyectar intravenosa.
—Eres la misma loca que vuela y ha destruido mi ciudad un par de veces ¡Sal de aquí demonio!
Ella lo golpeó en la cabeza, haciéndolo desmayarse en la camilla. Entonces le tomó el brazo, le colocó el torniquete e intentó, intentó e intentó colocarle la vía, aunque terminó introduciendo la aguja de la jeringa con el líquido oscuro que ella suponía que era oxcitetraciclina. Colocó los veinte ml y salió satisfecha, llevándose el torniquete. Fue a la camilla cinco, dejó el pote ya usado en una mesa y se fue con el herido, vio la herida y agarró el pote, dándose cuenta que necesitaba la inyectadora para sacar lo que ella creía yodo, así que tomó una en la mesa y cercana y sacó un poco, cuando lo fue a echar en la herida, escuchó.
—¿Me vas a echar Oxitetraciclina directo en la herida?
—¿Esto no es yodo?—Preguntó, abriendo sus ojos mientras caía en su error.
—Eso dice Oxitetraciclina...
Lapislázuli miró el frasco y comenzó a escuchar el revuelo de afuera, donde el paciente de la camilla 12 padecía un ataque de no sabía qué, no se escuchaba bien. Dejó la oxitetraciclina en el suelo, la jeringa la tiró a una mesa y se fue corriendo sin ser vista aprovechando que todos estaban consternados por el paciente. No supo más de él.
Por otro lado, Peridot llegó desesperada a una última opción, esperaba no escuchar lo mismo que había escuchado antes...
—No contratamos a menores.
—¡Pero te potencio en edad! ¡TONTO!
Gritó, saliendo enojada del lugar, comenzando a caminar por la calle. Tenía su curriculum en la mano y pateaba una piedra hacia el frente. Se detuvo en una esquina un segundo antes que dos camiones chocaran. Sus ojos brillaron al darse cuenta que ella podía arreglar la situación con sus poderes de metal, analizó bien la posición de los dos vehículos, destrozados y uno botando gasolina...
—Uhm, creo que podré.
Llevó sus manos hacia frente su rostro y comenzó a alzarlas con esfuerzo, mucho esfuerzo, sentía la fuerza de los vehículos en su cuerpo, pero hizo presión a sí misma, logrando alzarlos lentamente, estaban mediados en el aire cuando las personas que estaban allí dentro se cayeron al suelo. Peridot se asustó, uno de los camiones se le cayó encima de la persona. Se cubrió su boca con su mano y luego alzó el camión esperando que la persona estuviese bien, pero se asustó al ver algo en el suelo que no parecía, ni remotamente, la misma persona que cayó, entró en ligero pánico buscando mejorar la situación pero el segundo camión, el que botaba la gasolina, se cayó... un segundo después explotó.
Peridot fue lanzada al suelo a cierta distancia y observó el fuego.
—Ok, esto no es lo que creí que sucedería...
—¡FUE ELLA LA QUE CAUSÓ LA EXPLOSIÓN!
Escuchó, la apuntaban. Peridot tembló, policías, bomberos, ambulancias llegaban, pronto empezó a ser perseguida, ella corrió...
Después de quince minutos corriendo, cruzó una esquina y chocó contra alguien, las dos cayeron en la acera y al ver al frente, la distinguió:
—¿Lapis?
—¿Peridot?
—¿Huías?
—Creo que maté a alguien por inyectarle 20ml de yodo intravenosa... ¡Me está persiguiendo la policía!
—Creo que maté a otras personas por hacer explotar a dos camiones ¡También me persiguen!
—¡Huyamos juntas y encontremos a Jasper!
Se levantaron y desviaron su camino, cruzaron varias cuadras antes de toparse con la cárcel, se iban a alejar cuando un fuerte estruendo hizo temblar hasta el suelo y entonces, los muros de la cárcel cedieron, todo se derrumbó y vieron a la cuarzo salir en su giro rápido huyendo de miles y miles de disparos. Muchos maleantes escaparon con armas y dispararon a diestra y siniestra a quien fuese que estuviese cerca. El derrumbe de parte de la cárcel causó una explosión, las instalaciones se llenaron de fuego.
Jasper se detuvo y golpeó un guardia con fuerza haciéndole girar la cabeza en 306 grados antes de que cayera al suelo, muerto. Vio entonces a Peridot y a Lapislázuli a la distancia y huyó hacia ellas.
—Bien ¡Ahora somos las tres unas fugitivas! ¡Escapemos!
Mandó Peridot. siendo alzada por Jasper y escondida en la melena de ésta.
Las tres gemas corrieron hacia cualquier otro lugar lejos, saliendo de la ciudad.
Uffss, humor negro. A decir verdad, amo el humor negro, pesado, degradante, ese bien mierda que no tiene perdón, así que dije ¿Por qué no hacer uno en la historia más delirante que tengo? Sé que a muchos le habrá parecido feo, injusto y malo, pero me ha divertido hacerlo. No me odien.
¡Disfrútenlo!
