Hola a todos, hoy nos arrancaremos los pelos y shoraremos, ya se, primero escribo lo más tierno que mi mente pudo imaginar y hoy a DRAMA, DRAMA EVERYWHERE


Tanto rubio como pelinegra concluyeron el beso, totalmente rojos, se miraron un rato y al final decidieron regresar a tierra, al llegar colocaron el pequeño bote y caminaron a las habitaciones, en medio del recorrido Ruka tomo la mano de Natsuki y continuaron así todo el camino.

– ¿Te gustaría que fuéramos novios? –pregunto el rubio mirando la luna, la pelinegra se lo penso, jugar un rato con el seria divertido pero no quería romper ese bonito momento.

– Si... ya no quiero seguir solterona –respondio, ambos llegaron a la entrada del edificio–, además, creo que estoy enamorada de ti desde hace tres años...

– Y yo desde que tenemos dieciséis... –contesto el chico, la miro atento–. Eres rara, loca, orgullosa y fría, igual eres caprichosa e inmadura.

– No me quieras tanto –murmuro la chica sarcásticamente algo dolida.

– Igual eres muy noble y piensas en otros antes que en ti... sobre todo, tienes mucho valor para aceptar tus defectos y mostrárselos al mundo, algo que me falta...

– Tú eres tan, tan tierno, amable y gentil, a veces muy ingenuo y despistado –apretó un poco más fuerte su mano–, no sé qué tienes, pero algo en ti me atrae tanto e igual me repele –sintió como el rubio la abrazo, ella solo recargo su cabeza en el hombro de el–. Recuérdalo, es la primera y última vez que soy así de cursi.

– Y no sabes cuánto me alivia eso –respondió Ruka mientras una sonrisa se formaba en sus labios.


Mala hermana

Diana llego a su habitación corriendo, hay estaban sus tres amigas, quienes la vieron preocupadas, temiendo que la estuvieran molestando de nuevo.

– ¿Qué hacen aquí? –pregunto respirando agitadamente, Pilar se acerco a ella curiosa.

– ¿Qué crees? Asegurarnos que no estés muerta –la miro atenta–. ¿Qué paso?

– Hice una estupidez –contesto cubriendo su rostro con sus manos.

– ¿Eso incluye a un rubio? –pregunto Carrie con una expresión indiferente, la joven asintió sin quitarse las manos de la cara–. Lo sabía, te gusta.

– Está mal –chillo.

– ¿Por qué? Solo son tus sentimientos... –le murmuro Estefany–, lo admito, yo estoy mal –se mordió el labio avergonzada–, pues estoy interfiriendo en una relación, incluso Carrie.

– A mí me da igual –admitió la pelirroja sin pena–, pero tú no...

– ¡Si lo estoy haciendo! –les grito–, es obvio que a Ruka le gusta Ito y hoy pensaba declararse y cuando lo iba a hacer yo... yo... no quiero caer en lo mismo.

– Pero aun no son novios, aún existe oportunidad –le murmuro Pilar, aunque ni ella estaba convencida, finalmente se notaba el amor que ambos emanaban por el otro.

– No, no y no, no es verdad –gruño yéndose al baño, todas negaron.

– No me hagas hacerte cantar la de hércules –se quejó Estefany, Diana se hizo la de oídos sordos, la copia de Miku saco su celular y coloco la canción, sabía que su amiga no se negaba a cantar una canción de Disney.

– Si a los engaños dieran premios –suspiro rindiéndose ante la melodía–, hubiera varios ya ganado, no me interesa tener novio –las tres la miraron con una ceja alzada– eso es historia ya lo sé todo.

– ¿A quien crees que engañas? –preguntaron las tres–, él es lo que tu más quieres
ocultarlo tratas, es hermoso lo que sientes.

– Oh~no~ –las miro con una mueca,

– No lo disimules, bien sabemos dónde está tu corazón~

– No van a oír que lo diga no, no –negó con la cabeza.

– Tu sueño es no lo niegues uho~o –juntaron sus palmas con cara de "enamoradas".

– Jamás lo hare no hablare de mi amor –se negó la peli azul–. Creía ya haber aprendido,
siempre el inicio es hermoso –suspiro recordando el primer día en que llegaron–, mi mente dice ten cuidado –igual recordó la cara de Natsuki, era de shock, molestia y algo de decepción–.
¿Por qué no todo es maravilloso? –se sintió culpable.

– Claramente vemos que lo quieres y lo extrañas, no lo aceptaremos date cuenta que lo amas –la apuntaron–. Trata de admitirlo, debes que aceptarlo muy enamorada estas –esta negó.

– No~, No van a oír que lo diga no, no –negó con la cabeza.

– Ya ríndete que tu sonrisa es de amor –se escuchó un poco más la voz de Carrie.

– No insistan más, no diré que es amor.

– Quieras o no te atrapo el amor –le mostraron un dibujo de un conejito, ella sonrió un poco.

– No pidan más que lo diga –lo tomo, lo hizo bolita y lo arrojo a la basura–, no harán jamás que lo diga.

– Su orgullo no deja que hable de amor –las tres suspiraron cansadas.

– Oh~ Nadie sabrá...no hablare de mi amor –concluyo acostándose en su cama, sus amigas igual se acostaron a su lado.


Finalmente todos los preparativos para la feria estaban listos, entre risas y diversión los chicos se sentían relajados, Natsuki andaba mirando como su hermano, su prima y la pequeña Aoi vendían onigiris, pero sabemos cómo es Nanami y parecía más un espectáculo de bufones, la pelinegra rio cuando su hermano le dio una patada a Nanami para que se calmara. Por otro lado, esta Diana estaba de mal humor, con lo que había visto y hecho la noche anterior, se sentía de lo peor y en parte, una inmadura, era obvio que el amante de los animales estaba ya prensado a la adicta a los chocolates. Y aun así, por un momento deseo que jamás se hubiesen conocido.

– ¡Natsuki deja de tontear! –le grito la castaña a su prima, esta volteo a verla sonriente, su ánimo hoy era de lo mejor, se le veía bastante animada–. Wau ¿Qué paso? ¿Salió una nueva marca de chocolates, tu personaje favorito revivió, Ruka-pyon se te declaro? –la pelinegra se sonrojo ante el último comentario–. ¿De qué me perdí? –la miro con una sonrisa burlona. La joven empezo a balbucear nerviosa hasta que alzo la vista apuntando a un puesto.

– ¡Mira howalow!

– ¿Dónde? –las castaña volteo emocionada, pero al no ver nada regreso la vista molesta–. Oye mentiro... uh –noto que la pelinegra ya no estaba–. ¡Natsuki, me daras explicaciones quieras o no! –grito provocando que la voltearan a ver– y si no le sacare información a Ruka-Pyon –susurro para sí misma.

– Mierda –murmuro la chica escondida tras un puesto, al verse a salvo sonrió–. Iré a ver a Shiro, seguro Sora ya tiene como chantajearlo.

La tarde paso rápidamente, Sora tenía unas cuantas fotos del lobo blanco tratando de tirar a una niña, las andaba vendiendo por las estudiantes de grados menores, todos se encontraban cenando en la cafetería y como siempre la clase B rodeaba de preguntas a la nueva pareja quienes solo contestaban nerviosos, ya hasta preguntaban por quién sería el padrino de bodas.


La pelinegra suspiro mientras limpiaba su cuarto, todo porque no encontraba sus mangas en medio de toda es basura, pero sorpresivamente se encontró con su cofre, ese que era de su madre, sonrió al ver su foto familiar, le gustaría algún día tener a su familia feliz y cuidar de sus hijos, darles lo que ella deseo, pero aún no estaba en sus planes todo eso. Se guardó la foto entre sus cosas, se la quería dar a Youchi, ella no tardaba en graduarse y no vería a su hermano en ese lapso, aunque la academia era más permisiva, no dejaban que los niños salieran a menos que fueran de habilidad peligrosa y tuvieran misión. Sintió su teléfono sonar y al abrirlo noto un mensaje de ¿Yefri?, al leerlo se quedó en blanco, su celular sonó, una llamada del mismo hombre, ella contesto temerosa.

– Sabía que esto podía pasar... pero no las quiero... eso es vida superficial, esa es mi decisión, de todos modos...

No esperaba llegar muy lejos

– ...


La pelinegra observaba a su hermano hablar con Nanami y Aoi, ella suspiro con una sonrisa, noto como Mikan la llamaba para seguir trabajando, esta asintió, no sin antes observar a Yami y Sora molestar a un hombre con ayuda de sus habilidades.

– ¿Dónde habrá puestos de chocolates? –pregunto la chica sonriente, Mikan negó encogiéndose de hombros–. Por cierto –se acercaron a su puesto y Natsuki saco su mochila, saco dos cuadernos y unas cuantas hojas–. Aquí esta lo de matemáticas, ponte a hacerlo –le entrego el cuaderno.

– Ya... ¿Por qué traes el de dibujo? –pregunta curiosa, la pelinegra bufa–, de nuevo trabajo extra.

– Maldito GiGi ¿porque te fuiste? Tu si eras chévere –gruño, le mostro las hojas–, esto es de inglés, al fin logre hacer un poema, fue difícil.

– Me lo imagino, te dije que eligieras hacer la obra –le contesto Mikan mirando lo escrito, su prima negó.

– La última que hice fui un hada dark y cante pluma gay –dijo recordando eso.

– Yo fui hombre y estuve a punto de besar a Ruka-pyon –la pelinegra bufó recordando esa parte–, cállate que tú te besaste con Natsume.

– ¡Ese fue un accidente! –chillo– y fue horrible.

– ¿Dar tu primer beso en un accidente o besar a Natsume?

– Ambos –suspiro, sintió la mirada de alguien en su espalda y se vio con Diana quien la veía algo raro– de todos modos, tengo algo que hacer –se alejo dejando sus cosas.

El ambiente entre esas dos fue tenso, mientras Diana intentaba estar lo más lejos por miedo a desquitarse, la pelinegra se extrañaba de su actitud, no era normal viniendo de la peli azul.

– ¿Qué paso? ¿Amaneciste con el pie izquierdo? –pregunto cuando volvio a pasar a su lado, la peli azul la miro con molestia–. Okey... –hizo una mueca desviando la mirada incomoda.

– ¿Por qué alguien como tú con alguien como Ruka-kun? –susurro, la pelinegra la vio de reojo.

– Lo mismo pregunto –mascullo acercandose a sus cosas para recogerlas pues ya casi iba a terminar el día–, no soy como Mikan, me doy cuenta de las cosas, como tú lo haces... –la miro con los ojos entrecerrados– y no me gusta.

– A mí tampoco... –ambas se vieron con frialdad por un rato, hasta que Natsuki relajo su expresión.

– Sigo ganando yo –respondió Natsuki, la peli azul se sorprendió por la respuesta– y no es algo que yo decida, siempre he tratado de ser lo más generosa... no sabes hasta que punto –bajo la mirada–, pero si hay algo que no quiero compartir ni ceder es a él –declaro fríamente, Diana desvio la mirada molesta, a la pelinegra no le sorprendió cuando recibió una cachetada de la peli azul–. Esto no me importaria... pero una vez lo dije, me valga quien sea –Mikan se acerco y sintio un escalfrío recorrerle cuando escucho sus vacias palabras–, no permitire que alguien me ponga un dedo encima.

– Natsu... –la castaña no termino de hablar cuando su prima se lanzo en ataque. Todos se acercaron a ver, la pelinegra la tenía agarrada del cuello de la camisa y le soltaba puñetazos. Youchi se acercó preocupado, miro la mochila de su hermana caer regando sus cosas y fue en ese momento que se encontro con cierta imagen la cual analizo detenidamente. Se sorprendió al ver que era una foto que les tomaron cuando él era un bebe, nunca había visto una imagen de sus padres.

– ¿You-chan? –pregunto Aoi, la pelinegra dejo de golpear a la joven reaccionando un poco, la miro, tenía el labio roto y el ojo algo morado, poco le importo, la soltó y se volteo a ver a su hermano quien aún observaba la foto, pero verlo soltando un par de lágrimas le rompió el corazón.

– Lo siento –susurro el joven y salio corriendo con la foto en manos, Natsuki no supo como reaccionar ¿Eso fue su culpa? ¿Nuevamente volvia a arruinarlo todo? Bajo la mirada y se alejo abriéndose paso entre la multitud.


Había pasado una semana, una maldita semana y nadie lograba sacar a Natsuki de su habitación, la única que había logrado entrar era Mikan, quien apenas y lograba ver a la chica hecha bolita en su cama, apenas intercambiaban dos palabras.

– ¡Me tiene hasta la madre! –grito la castaña entrando al salón, todos la vieron preocupados–. ¡Le ofreci un puto chocolate! ¿¡Y saben que hizo!?

– Te lo quito rápidamente y se volvió a hacer bolita –respondio su novio leyendo su manga, la castaña asintio molesta y soltando un suspiro mientras se sentaba.

– Bueno –recargo su rostro en la palma de su mano mientras miraba al techo–, al menos no esta tan mala.

– No ha querido salir de su cuarto...

– Si no hubiese "aceptado" el chocolate –Yami hizo comillas cuando dijo: aceptado–, si estaría mala –todos asintieron.

– ¿Solo por una foto? –pregunto el joven de ojos turquesas algo preocupado por la chica.

– No es la foto –la emo negó–, Natsuki tiene un trauma en el que cada cosa que haga sufrir a los de su alrededor se culpa de un modo u otro; la reacción de Youchi, a Natsuki le afecto verlo llorar –todos bajaron la mirada.

– Veré si tengo suerte –murmuro el rubio lanzando un suspiro, levantándose y saliendo del salón. Toco la puerta por tercera vez, pese a eso nada, él no sabía cómo forjar una cerradura, así que no tenía muchas ventajas.

– Natsuki, por favor ábreme, tienes que salir algún día –intento convencerla–, no me lo hagas tan difícil, sabes que no se entrar sin permiso –vio como la puerta se abría, al entrar no vio a nadie, así que atino a pensar que la pelinegra estaba en su cuarto. Al llegar la vio ahí, en la cama hecha bolita, él se sentó a su lado comenzando a acariciar el cabello de la chica–. ¿Qué debemos hacer para que salgas de tú pocilga? –pregunto suavemente.

– Cómprenme un ataúd –murmuro por debajo de las sabanas, el rubio la vio con tristeza.

– No me pidas eso...

– Una caja.

– Idiota... –suspiro mirando al piso–, ¿realmente te quieres quedar aquí el resto de tú vida? –la vio asentir–. ¿Por qué?

– Cuando asesinaron a mi padre no hize nada, solo me quede viendo como una estatua, lo mismo con mi madre.

– Tenías cinco y seis años ¿Qué podias hacer?

– No lo se, pero...

Ruka quito la sabanas de encima de la joven, la tomo de las mejillas y deposito un suave beso en sus labios, ella solo se dejo hacer sin poner resistencia pero tampoco aflojar. Ambos se recostaron en la cama de la joven, ella tenia su cabeza recargada en el pecho de su novio mientras este la hacía piojito.

– Tu puedes protegerte a ti y a otros, yo no podría hacerlo, es o a mi o a los que quiero y no soportaría ver a los que quiero mal –le susurro Ruka mirando el blanco techo de la alcoba, la pelinegra lo abrazo.

– Pero tú me tienes a mí de tu equipo...


Después de unos días la pelinegra no había vuelto, teniendo a muchos preocupados, con decirles que hasta Fuyu y Bruce fueron a verla, casi media academia intento animarla, los demás no valen, pero cierto niño no había ido a ver a su hermana aun y justamente ese era el día, Youchi igual andaba en depresión, por lo cual apenas y había salido de su cuarto y solo para comer, cosa que ni Natsuki hacía, el chico estaba en el cuarto de su hermana, quien coloco una barrera anti alice de tele transportación, el pequeño convoco a un pequeño espíritu, quien se metió al cuarto y abrió desde dentro la puerta, el peli gris entro cerrándola con seguro, dejo unos cuatro espíritus cuidando la entrada. Ingreso al cuarto de su hermana, y solo se acostó a su lado.

– Mamá era muy linda... –comento pero no escucho respuesta– y papá tenía toda tú cara, aún recuerdo que eras más apegada a él, en especial cuando se ponían a ver Digimon...

– Tú y mamá eran más de ver las noticias, les gustaba ver el caos del mundo –murmuro la joven sin quitarse la sabana de encima– y adorabas verla cocinar...

– Cuando preparaba galletas de chocolate y tanto tú como padre la atacaban con abrazos y besos... uno con besos más largos que otros –ambos rieron, con el vago recuerdo de Anna Yukihara golpeando a Henshiro Ito con la cuchara toda roja– ¿te acuerdas de esa historia?

– ¿La historia de cómo se conocieron? Si... dos personas tan opuestas...

– Y aun así tan parecidos... –en este punto la voz de Youchi se quebró un poco.

– Una vez soñé, que despertaba atada de manos y pies, en un habitación blanca, no estaba sola, tres personas a mi lado, cientos alrededor y una conmigo... tarde en darme cuenta de que no era un sueño... solo mi alice funcionando.

– Una vez soñé que mi familia me abandonaba en una academia fría y solitaria y que ahí me encontraba con alguien a quien perdí... ¿es lo mismo? –ambos se abrazaron con fuerza, llorando uno en el hombro del otro.

– Perdóname Youchi, perdóname –sollozo, su hermano solo se dedicaba a abrazarla.

– No tengo nada que perdonarte –igual sollozo un poco, ambos se separaron, la pelinegra le dio un beso en la frente–. Las quiero mucho.

Tambien te queremos mucho, por eso... perdóname por ser tan mala hermana.


Curiosidad no. 1

El orden del tiempo que les tomo a cada pareja empezar a salir

Ruka y Natsuki, desde que tienen 6
Shiro y Kuro, desde que tienen 8
Julian y Carmen, desde que tienen 14
Shin y Hikari, desde los 16

Natsume y Mikan, desde los 16
Alan y Akane: desde los 14 a los 15
Sergio y Nathali, que fue en menos de un año (Ya salían antes de que acabase CAVD)
Bruce y Fuyu, menos de seis meses


Nivi Shina: Tranquila, yo igual andaba en plan "PUTA MADRE RUKA, YA DECIDETE" este chico es muy inseguro. Crei que solo me pasaba a mi lo de las felicitaciones xD, por eso no maduro xD

Angel Of Death: Ya se te extrañaba chava, ya vez, si ya odiábamos a Diana, ahora con más razón xD. ¿Quieres matar a Bruce o Fuyu? ¿o porque quieres intoxicar a Ruka? mejor tiramos el cadáver al rio, a un acantilado, EN ACIDO, pero porque ese nivel de crueldad a los chicos, además, a Yami NADA le da miedo, pero tienen puntos porque reconoció que era terrorífica tu cara, Graxias (Si, ya se que es con C) por los manjares, le diré a Natsuki que le mandaste, que se los entregue ¬w¬

Pd: Si soy mexicana, ¡Y a mucha honra, Carajo! /me pongo un sombrero de copo y empiezo a sonar unas maracas/

CristalFlores: Imagínate como andaba yo, casi me pegan con un fierro por estar a las risotadas, créeme fue difícil poner a Shiro y Natsume cantando, pero me los imagine como los flamencos xD, rositas, muy rositas jajajajaja, ay, por eso me pegan.

MitsukyAnime: me entro la nostalgia :'), esas si eran buenas infancias ¡Carajo! Si este capitulo me desepero hasta a mi, porque no sabia como obligar a Ruka a declararse, pero sabemos que la unión de una Tachi (Natsuki) y un Uke (Ruka) seria con un final inesperado. Diana en realidad no es mala, pero como mujer se encuentra algo desesperada por la cuestión de sus emociones e intenta olvidarlos, poniéndola medio imbécil... aunque aun no hace su última jugada.Tú relee el capitulo cuentas veces quieras, me siento única y especial c: