Capítulo 12.

'Las gemas del granero'

Lo habían devuelto todo, cada centavo obtenido y cada cosa robada, todo estaba siendo regresado a sus respectivos dueños, incluso el automóvil usado para el robo fue devuelto, ahora ellas estaban sin nada más que ellas mismas intentando recordar como eran esas vidas de gemas donde no necesitaban ningún artefacto humano, habría sido una vida maravillosa para ellas aunque ahora estaban más que acostumbradas a un mundo humanizado.

Lapislázuli se sentó en la acera, abrazaba sus piernas y miraba los programas televisivos que tenían los televisores de exhibición en la tienda del frente, suspiró amargada recordando haber perdido la secuencia de sus series e inclusive las revistas y libros que tanto leía.

—Mis juegos—Se quejó Peridot con sus ojos húmedos—Esto es terrible, debemos hacer algo ¡Antes obtuvimos un trabajo! ¡¿Por qué no ahora?!

—Porque ya todos saben que somos delincuentes—Contestó Jasper, amarga como el café sin azúcar—Debemos redimir nuestro nombre antes de pensar en obtener un empleo.

—¿Cómo redimiremos?

—Debemos ser buenas, ciudadanas excepcionales, nada como lo que fuimos al llegar aquí, debemos ser... perfectas.

—Es una tontería—Comentó Lapislázuli—sigo creyendo que los terrícolas deberían ser más considerados.

—Igual—Peridot hizo una mueca, cruzándose brazos—Pero qué más, ¡Debemos ser buenas ciudadanas! Así que equipo beta—Alzó su índice al cielo—¡Seamos buenas ciudadanas!

—¿Cómo lo seremos?—Cuestionó Lapislázuli.

—Fíjate allí—Peridot señaló un niño que buscaba escalar un árbol—Necesita algo de arriba ¡Te mostraré lo buena ciudadana que se puede ser!

Lapislázuli y Jasper se quedaron viendo a Peridot caminar al árbol y al niño, pareció que cruzaron unas cuantas palabras antes que la gema verde subiese por el tronco hasta perderse en las ramas por más de un minuto, luego una pelota salió de entre las ramas como un proyectil que golpeó al niño en la cabeza, éste cayó al suelo derramando un hilo de sangre, la pelota rebotó y cayó a la calle, el niño se levantó algo mareado y corrió hacia la carretera, tomó la pelota con una mano. Las dos espectadoras detectaron un automóvil a gran velocidad y gritaron para alertar, sus voces no fueron escuchadas, ellas cerraron sus ojos y al abrirlo el niño había desaparecido y solo había un camino de sangre.

Peridot se acercó satisfecha por su buena acción.

—¿Ven? ¡Así se hace!—Exclamó con una sonrisa—¡El minihumano se emocionó tanto que se fue de inmediato a decirle a todos lo buena que he sido!

—Peridot... el niño no...—Decía Jasper, quien fue callada por Lázuli, quien entonces le murmuró.

—No se lo digas.

—¿Y qué esperan?—La gema verde continuó—¡Hagan algo bueno! ¡No se queden ahí como unas tontas!

Jasper y Lapislázuli se movieron de inmediato y caminaron por la calle buscando algo en lo que ayudar. En un punto la gema cuarzo observó a una anciana intentando cruzar en un semáforo pero nadie parecía querer respetar la luz roja.

—¿Le ayudo en algo, señora?

—Solo si puedes detener el paso de los vehículos.

—¡Já! ¡Claro que puedo!—Exclamó—¡Soy Jasper! ¡Élite de las élites en las cuarzos!

Se movió a la mitad de la calle esquivando unos carros, se preparó para sujetar una gandola, preparó sus manos e ignoró el sonido de las cornetas, posicionó sus piernas y sintió el vehículo contra sus manos, lo detuvo sin siquiera moverse un centímetro y luego, con brusquedad, lo giró creando un muro en la avenida que imposibilitaba el pase de los carros. Orgullosa caminó hacia la señora, la alzó en sus brazos y caminó al otro lado de la calle sin prestar atención a los insultos y taponamiento vial.

—¡Todo listo y sin ningún problema!

Exclamó al dejarla en la acera, saltó entonces con fuerza hacia el cielo desapareciendo a la distancia.

Después de haber recorrido un buen rato, Lapislázuli se resignó que nadie necesitaba su ayuda así que se sentó en una banca a observar el paisaje urbano de la ciudad, suspiró mientras la decepción la invadía y un mechón azul de cabello caía a su nariz. Exhaló. No podría redimirse de sus actos y no podría demostrarle a Steven que verdaderamente había cambiado, que ya no era una criminal, apoyó su rostro en sus manos y sus codos en sus muslos mientras pensaba como solventar la situación.

Hubo un ruido, ella levantó la mirada y como si fuese casualidad en un departamento cercano se desprendía una nube de humo negro espeso que manchaba el cielo, se sobresaltó mientras observaba a varios reunirse y exclamar.

—¡Se incendia el departamento!

Supo que era su oportunidad, se levantó de la banca, expandió sus alas de agua y subió al cielo, de allí podía ver el fuego extenderse así que llevó sus manos hacia arriba mientras su cabello se movía con el viento, todas las tomas de agua estallaron bajo ella y el agua a alta presión se unió en un solo río ascendente que envolvió el edificio y entró por la ventana del departamento incendiándose. Hubo estallidos por toda la construcción, cortocircuitos y más, el fuego se extendió y ella dejó el agua fluir por todo el lugar calmando el fuego y dejando más daño de lo que podía pensar, pues según ella, había hecho un buen trabajo.

—¡Sí!—Celebró y se fue buscando a sus dos compañeras para darle la buena noticia.

A lo largo de una hora fue haciendo más 'buenos actos' y demostrando lo buena ciudadana que era, Peridot estaba orgullosa de la situación así que llegó a la calle de videojuegos y miró unas consolas que allí se encontraban en exhibición, pegó una mano al vidrio deseosa de comprarlos.

—¡Peridot!—Volteó hacia arriba y vio a Lapislázuli aterrizar—¿Qué haces aquí?

—¿No es obvio, Lázuli?—Habló confiada—Observó lo que podré comprarme cuando los humanos puedan apreciar mi superioridad y mi buena actitud. Je, sé que será pronto ¡He hecho tantas cosas buenas!

—No más que yo—Habló una voz confiada detrás, volteó, era Jasper sonriente—Soy élite, enana.

—Hemos hecho cosas que nadie ha hecho—Interrumpió Lapislázuli—Por ello creo que las tres...

El sonido de las sirenas le hizo callarse, vieron sin comprender cuando carros y carros policías la rodeaban y las mandaban llevar manos hacia arriba. Jasper frunció el entrecejo de inmediato y dio pasos al frente para poder enfrentar la situación.

—¡¿Qué se suponen que hacen?!

—¡Se les recomienda colaborar o tendremos que usar la fuerza!

—¡¿Fuerza?! ¡Yo les enseñaré...!

—¡No!—Exclamó Peridot—Detente...—La gema verde pasó adelante—Ha de ser un error para que nos traten como criminales... ¡Hemos estado haciendo buenos actos todo el día!

—¡Se les ha culpado por diversos daños en toda la ciudad, quedan detenidas!

—Eso no puede ser...—Lapis exclamó.

—¡Colaboren o disparamos!

Se miraron los rostros comunicándose con sus ojos y luego cada una aceptó la realidad de la situación. Entraron al vehículo para ser trasladada hacia la comisaría. Ninguna habló por gran parte del trayecto, fue después de varias cuadras cuando pasaron por un lado de una alcantarilla cuando la tapa de ésta fue expulsada hacia arriba mientras un gran chorro de agua salía, todas las demás tapas hicieron lo mismo. Peridot y Jasper miraron a Lapislázuli.

—Juro que no soy yo.

La gema exclamó, sintió cuando el vehículo se detuvo. El agua se volvió hielo y cayó roto a la tierra, luego comenzó a explotar los postes de energía y el cielo se oscureció. Una criatura, lo que parecía un ave gigante surcando los cielos con más de una gema en su cuerpo, era un monstruo-gema, un experimento fallido que lanzaba fuego por la boca, congelaba y hacía subir el agua.

Salieron del vehículo. Peridot entonces levantó su dedo señalando la criatura y exclamó.

—¡Crystal Gems beta! ¡Al ataque!

Quizás fue la voz o simple casualidad, la gema monstruo pareció dirigir sus siete ojos a ellas y las mantuvo fijamente en su trayecto. Ellas se prepararon para un ataque de cualquier elemento de esa poderosa criatura. Un alarido, el agua comenzó a alzarse de nuevo y Lapislázuli prontamente llevó sus brazos a los lados al mismo tiempo que su cabello comenzaba a moverse, detuvo el ataque. La gema monstruo se lanzó en picada y Jasper saltó alto, atajándole el pico y cerrándolo con sus fuertes brazos mientras caía, sus pies le dieron apoyo en la carretera.

El ave se envolvió de fuego, turbio, espeso y maldito fuego que comenzó a extenderse a los edificios. El agua salió de las tuberías, alcantarillas y demás, envolvió el ave al mismo tiempo que Peridot sacaba sus láseres de su gema y comenzaba a disparar. El agua se volvió hielo y se quebró, la gema monstruo empujó a Jasper con su pico hacia arriba, la lanzó al cielo y subió volando para comérsela. Las tapas de alcantarillas se alzaron formando una escalera que se iba articulando conforme Peridot pasaba por allí corriendo mientras disparaba hacia arriba. Lapislázuli la pasó volando a gran velocidad y alzando un brazo de agua que atrapó a la criatura, ésta brilló y empezó a emitir rayos que caían a cualquier lado de la ciudad, desde tierra hasta escuelas y hospitales, grandes artefactos de metal se elevaron, Peridot los levantaba sobrepasando sus propios limites, los rayos se desviaban a esos artefactos que funcionaban como pararrayos.

Jasper cayó encimad el ave y la tomó por las plumas, la jaló con fuerza mientras se dirigía buscando la ubicación de la gema para poder evaporarla, el ave se movió brusca y la tiró hacia la calle. Jasper miró la carretera, su casco apareció en su cabeza y enfurecida se enrolló en sí misma y aterrizó en su giro rápido impulsándose hacia el cielo de nuevo con tanta fuerza que pareció volar, golpeó al ave en el pecho y ésta arrojó grandes picos de hielo a toda la ciudad. Lapislázuli alzó grandes cantidades de agua en donde encapsuló cada pico para luego bajarlos a tierra.

El ave monstruo subió más y voló rápido buscando escapar, Jasper aterrizó en una de las plataformas flotantes de Peridot, la sintió llegar a su lado disparando con los láseres aunque ya el ave estaba lejos y Lapislázuli era quien le iba atrás buscando detenerla.

—¡Peridot!—Gritó la cuarzo, tomándola del brazo—¡VE!

La lanzó con fuerza como un proyectil, de inmediato las plataformas comenzaron a caer y aprovechó el último impulso para lograr tomar velocidad en el aire, aunque no duró mucho, cayó al techo y de allí se impulsó de nuevo en el aire, cada que aterrizaba y volvía a tomar altura se sentía la fuerza que solo esa cuarzo podía poseer. Cuando habían salido de la ciudad traía tanta fuerza consigo que en un único salto logró sujetarse de las plumas timoneras del ave monstruo que había sido paralizado por Lapislázuli. Saltó de nuevo usándola como impulso y bajó a toda velocidad, golpeándola con su casco, el ave emitió un alarido y cayó a la tierra, creó un gran cráter.

Grandes tubos oxidados se le clavaron en las alas manteniéndola en la tierra, Peridot bajó del cielo saltando entre sus plataformas flotantes mientras le disparaba. Las alas del ave se volvieron luz y se liberaron, ésta empezó a volar.

Puños de agua golpeaban a la gema monstruos, ésta los congelaba y los rompía, subió de nuevo y los tubos que la habían detenido en la tierra se le clavaron en el pecho al mismo tiempo que un gran golpe giratorio le revolvía las plumas y piel mutante. El ave brilló y fuego se expandió como explosión. Las gemas se alejaron observando el cielo enrojecido.

En tierra aquello era terrorífico. Peridot tiró los láseres vacíos y su gema brillo sacando no dos, sino cinco que flotaron a su alrededor mientras todos los objetos posibles a su control levitaban en el aire. Lapislázuli formó sus alas de agua en su espalda y alzó vuelo, logró observar el agua de la playa y sintió el calor del fuego en su gema que brillaba por el fuego. Llevó sus manos a sus laterales y su cabello y vestidos se movieron, cerró los ojos y entonces... Brilló, todo en ella brilló y toneladas enteras de agua se movieron e inundaron el cielo donde ella y el ave se encontraban. El agua se volvió hielo y comenzó a quebrarse y la gema de Lapis resplandeció con el sol mientras el hielo se volvía agua, agua a alta presión que no dejaría salir a su contrincante.

Peridot se había alzado en una plataforma flotante y todos los objetos que ella había atraído se habían unido en una gran espada gigante rodeada de cinco láseres que disparaban permanentemente, el brillo verde en la gema triangular era incesante y hermoso mientras movía la gran pesada arma hacia el ave monstruosa. El sonido fue estrepitoso cuando el filo del arma atravesó el agua a alta presión y más con los alaridos del ave siendo atravesada. La forma física de la gema monstruo se empezó a desestabilizar y parecía increíble que una gema fuese tan resistente como ella.

Una gran estela de luz iluminó de naranja como estrella fugaz, alzándose por el cielo Jasper había concentrado todo su poder de gema en ese momento, ahora subía con un potente impulso mientras sus refulgían en furia y ella apretaba sus músculos.

Dio el golpe en el pecho con su casco, su mano llegó hacia el cúmulo de gemas unidas y las apretó, girándolas y arrancándolas del cuerpo, todo colapsó, una explosión y ella fue mandada hacia Lapislázuli y Peridot, quien debilitadas cayeron. Las tres caían juntas a tierra, las tres cerca, las tres mirando la gema evaporada en el centro. Cada una extendió una mano y una burbuja de tres colores se formó, luego ésta desapareció y sus manos se tocaron.

Hubiese sido el más genial de los momentos si no hubiesen estado tan debilitadas, ni siquiera podían hacer algo para su caída.

Entonces la melena rosada las atajó en su lomo y se vieron encima de León, quien bajaba. Al aterrizar, ellas tocaron tierra con sus pies y vieron a las Crystal Gems frente a ellas. Steven las observó serio un segundo y luego les sonrió.

Lapislázuli abrió sus brazos a él y recibió un fuerte abrazó mientras Garnet, Perla y Amatista las felicitaban por tan grande pelea.

Aquél día volvieron al granero, desvalijado y solitario, descuidado. Aunque eso no importó realmente, podían encontrar mucha chatarra con qué reparar las cosas, pero sería después, esa noche se mantuvieron en el techo mirando el cielo estrellado, se sentían bien. Más todavía por el cartel acomodado puesto en la entrada hacía unas horas antes y que ahora distinguía su guarida y a ellas mismas.

GEMAS DEL GRANERO.

PROHIBIDO EL PASO, TONTOS HUMANOS.


¡Holaaaaaaaa! He aquí, he traído el capítulo final de este divertido fic. No saben lo mucho que me costó escribirlo y más porque cambié la idea original que era hacer un cap con muchas canciones y esas cosas pero luego caí que era un fic de comedia/aventura/amistad y no de música (aunque ésta fuese divertida), pensé que algo de acción caería bien y re acomodé todo, me tomó días pero lo he logrado y me ha gustado, espero que a ustedes también *emoji del corazón*.

Tengo cierta... melancolía (?) por éste último capítulo y aunque no se llegó a gran cosa pues todo era una joda, me divertí y sufrí bastante haciendo cada cap.

Queda un final, súper corto pero veré cuando lo público.

Entonces ¡Hasta luego y gracias por leer!