Bueno, tardado pero ha llegado este episodio. Gracias a todos y todas por sus comentarios, espero poder actualizar pronto. Suerte con todo y espero regresar mucho más pronto. De verdad que sus comentarios son una inspiración para seguir este fic que inicié hace un par de años.


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Nota IMPORTANTE: NO al PLAGIO por favor, copiar una historia que no es tuya y ponerla en otro sitio bajo tu nombre es plagio. Si ven mis obras en algún lado sin mi permiso ni mi nombre... avisen y/o denuncien al autor, gracias ^^


Los Lobos no Ladran, Aúllan

Por Clarisce

Capítulo 12: Entre deseos, celos y tragedia.


Desde tiempos inmemorables se ha contado historias de hombres y mujeres enamorados, pasando la línea que jamás debieron pasar. Tristes caminos los llevan a enamorarse causando una racionalidad totalmente ciega, tristes… porque no siempre el amor triunfa, en el mundo real los malos si pueden ganar y no es que existan personas que tomarán el papel, puede la vida… simplemente apropiarse del personaje sin que nadie lo sepa.

- Psst –llamó la atención de la joven de cabellera azulada.

Las reuniones entre aquellos llamados a intervenir en la misión que se llevaría a cabo dentro de unos días tenía lugar en un salón del instituto ninja, alejado de cualquier intervención de estudiantes, por supuesto, integrado por algunos shinobi conocidos y otros no tanto.

Todos formados en una línea frente al jefe de la misión, Kakashi, llevaba mucho rato explicando en lo que consistía, algunos parecían estar distraídos entre ellos Hinata que no dejaba de mirar lo que sucedía fuera, tenían una ventana cerca.

- ¿Sensei? –respondió casi en duda Hinata.

- ¿Hay algo que quiera compartir con el grupo? –preguntó Kakashi con tono fuerte.

- No, sensei. Disculpe –agregó bajando la mirada.

- Las atención que le pongan a las instrucciones de su capitán puede salvarles la vida, que estén distraídos por cualquier razón no es excusa para dejar morir a uno de sus compañeros por un descuido. Así que por favor, le pido señorita Hyuga, atienda lo que estamos explicando. ¿Entendido? –esperó que los demás le dieran la razón y todos dieron un "sí" al unísono- ¿entendido? –preguntó viendo a Hinata directamente.

- Sí, señor –asintió con algo de vergüenza.

- La sesión ha terminado, mañana nos reuniremos para revisar el plano y los caminos que tomaremos, designaré a sus grupos, espero que estén atentos.

- ¡Sí, señor! –dijeron todos y procedieron a salir.

Hinata había dejado sus cosas en una bolsa muy al rincón del salón, se tomó algo de trabajo ir por ellas, iba a irse… no se sentía muy bien; algo le sucedía y ella no sabía lo que era, pensaba y pensaba, luego como si nada se distraía con una mariposa que volaba o una mosca.

Al dar la vuelta se encontró con el cuerpo del sensei que la había regañado, ambos elevaron la mirada sin perder ni un sólo segundo el movimiento que hacían.

- … sensei… -dijo casi sin aire la Hyuga.

Los brazos de aquél hombre la rodearon de inmediato, era como si su cuerpo pidiera que él la tocara, aquellos dedos sabían recorrerla haciendo que se sintiera como una mujer y no como una niña.

- Disculpa –le susurró al oído.

- No importa, de todos modos me distraje. Debería… -decía la Hyuga mientras él la soltaba con cuidado para tenerla frente a frente.

- No irás –le dijo Kakashi con voz dulce- no me arriesgaré a tenerte ahí, porque tú eres una distracción.

- Pero yo… -volvió a decir pero Kakashi la interrumpió.

Es en serio, podría ser peligroso. Si te pierdo… eh… ¡hump! –trató de disimular tosiendo- ehm… no te preocupes por lo que le diré a tu padre. La hokage me dijo que disponga de informantes lejos del área en cuestión. Serás mi informante.

- Se arriesga demasiado, ¿no cree? Si mi padre se entera uno de estos días… yo no quiero que le suceda nada; pero sensei, si he de confesar algo… usted hace que me sienta viva –lo abrazó apoyando su cabeza en su pecho como de costumbre- no quiero perderlo.

Las palabras que era capaz de decir hacían que se sintiera cobarde con el hecho de tener que compartir un sentimiento, por más tímido que fuera, con ella, no podía admitir que temía el hecho de que pudieran estar separados por siempre.

Apenas dos semanas, fue todo y las barreras que los hacían estar distantes se fueron destruyendo, la primera vez que se vieron a escondidas todo parecía estar tan calmado, no pasaría nada a menos que… sí, Kakashi tomó la mano de Hinata, la segunda cita que tuvieron fue un poco más alejada de la gente, Hinata fue al departamento de Kakashi… ¡qué recuerdos! Ahí fue donde casi pierde la virginidad, de un momento a otro se sonrojaba, ambos verían una película… eso… no tenía nada de malo, ¿verdad? La cita terminó con las manos de Kakashi rodeando su cuerpo y los labios de Hinata en los labios de él; así sucedió que… de a poco llegaron al punto de pensar que la única barrera que no traspasaron era la del… sexo.

Al encontrarse… no podían evitar abrazarse, darse un beso, escapar a cualquier mirada y acariciarse tiernamente. Kakashi era un jovenzuelo en las manos de Hinata, tan sólo estar con ella hacía que él dejara de pensar como un adulto y se dejara llevar por los aires juveniles del loco amor.

- ¿Quieres venir a mi casa? –preguntó Kakashi.

- Para… -dejó en suspenso lo que le seguía a la oración.

Para que te prepare algo de cenar, veamos una película y luego te mande a tu casa –dijo Kakashi tratando de convencerse de que no haría nada que ella no quisiera, sin saber que ella lo quería TODO.

- Mejor no –dijo Hinata apartándose con cuidado de él.

- Será la última vez que nos veamos –le dijo el Jounin convencido de que quizá pasarían muchas semanas antes de tener una oportunidad como esa para… compartir buenos momentos.

- No puedo, su casa… hace que me sienta culpable.

- ¿Por qué? –preguntó con curiosidad Kakashi.

- Porque se que haré algo de lo que me arrepentiré.

- No hay problema –dijo Kakashi reaccionando de aquél golpe hormonal que tuvo, veía la realidad.

Esa niña estaba avergonzada, temiendo que sin que ella pudiera detenerlo haría el amor con él. Era un paso importante y no podía tomarlo de esa manera sabiendo que hasta hace algunas semanas su corazón le pertenecía a otro, era vulgar pasar de un amor a otro y hacer cosas de las que uno no está convencido.

- Hasta luego –dijo Hinata caminando por el pasillo hasta llegar a la puerta.

No le contestó, claro que no era porque la molestia lo llenaba, era porque llegó a ser un adolescente ebrio de amor, ¿la quería en verdad? O es que solamente deseaba pasar, en cada una de sus citas, a un nivel superior. ¿Perdería el interés en ella después de poseerla? La pura y virginal Hinata, con un cuerpo acariciable y unos puntos erógenos que hacían que él tuviera que concentrarse lo suficiente para no exhalar un suspiro acalorado.

Las parejas normales, las que no se ocultan, las que procuran hacer todo bien, las que viven felices aún sin concebir la idea del sexo o de las caricias prohibidas, ellas están tan lejos de lo que ellos son, viéndose a ocultas, deseando hacer "algo más" en su siguiente cita, deseosos y temerosos de llegar a un punto en el que no sepan que más hacer para encarnarse en la pasión viva de una relación.

¿Pasión? ¿Y qué pasó con los dulces sentimientos de Kakashi? ¿Habrían muerto acaso? ¿Habrían acabado en el momento en el que vieron a aquella niña hecha mujer? Kakashi comenzaba a pensar seriamente en todo, ¿era un antojo de media noche el cuerpo de Hinata? Normal… nada era normal, ellos dos pensando y sintiendo lo mismo pero rechazándose porque la manera correcta de obrar no es esa.

- …¿Y bien? –dijo Yamato parado en el marco de la puerta.

- Tú deberías haberme esperando en el bar –dijo Kakashi sin mucho interés.

- Vi salir a Hinata, parecía estar muy pensativa.

- Sabes lo que tenemos, no tienes que ir con rodeos, ¿qué quieres que te diga? –dijo Kakashi algo cansado.

- Kakashi-sempai –sonrió nerviosamente con una gota de sudor en la frente- somos amigos, si necesitas ayuda o un consejo… simplemente debes pedirlo –agregó Yamato mostrando la misma entereza de siempre.

- Eres como todos –expresó como si escupiera las palabras sin ánimos- no lo entiendes, me miras de esa manera… y siento que estoy violando a esa niña –agregó Kakashi, avanzó hasta Yamato y chocó contra su hombro para salir del salón.

Evitó cualquier otro conflicto, caminó airado por el pasillo esperando quitarse la idea de Hinata en sus brazos, ella lo provocaba, su mirada, su sonrisa y sus simples besos. Labios rosados, voz dulce y apacible, gemidos que…

- Agh –dijo con gesto agrio.

En cuanto al otro asunto, Naruto era feliz, hasta cierto punto cognoscible, con Sakura a pesar de que ella le había mentido, jamás esperó un hijo suyo pero… fue sólo una treta para regresar la mirada del shinobi de pelo rubio a ella, no era tan mala como parecía, no… sólo peleó por lo suyo y gracias a ello Hinata llegó a sus manos.

- ¿Qué quieres decir? –preguntó Naruto tomando unos palillos antes de comer su ramen.

Una cita poco usual, claro que le gustaba compartir tiempo con Sakura, ese mismo día la kunoichi sin quererlo ni pensarlo pasó de largo por el patio de un salón, quería buscar un lugar tranquilo, recostarse en el césped y pensar, era típico en ella.

Una figura se mostró por la ventana de un salón, bajo la luz del sol solamente se divisaba una figura oscura pero al acercarse notó quién era. La persona en cuestión no sólo estaba en un salón alejado sin la autorización de algún supervisor sino que también había alguien más. Grande fue la sorpresa de Sakura cuando notó que era su maestro, fue poco usual que se encontrara con Hinata, lo que la hizo saltar de susto fue el abrazo y beso que se dieron.

No pensaba decírselo a nadie pero… había alguien que le tenía demasiada estima a Hinata, que se sentía culpable por haberla dejado y que creía que ella era MEJOR. Decirle a Naruto que su antiguo romance flirteaba con su maestro haría que se le revolviera todo en él, todo… hasta el punto en que la despreciara o desvalorara.

- No me veas con esa cara, idiota –agregó Sakura tomando sus respectivos palillos para proceder a comer el ramen que Naruto le invitó.

- ¿Hinata y Kakashi? -dijo sin creerlo con la mirada en la nada- es que…ellos no pueden.

Pues me fijé muy bien, ellos… pueden –dijo Sakura sorbiendo unos fideos.

- Mientes, ella no es así –soltó sus palillos y se levantó de la mesa.

- Piensa lo que quieras, no me importa –dijo Sakura soltando sus palillos en el plato que humeaba aún.

- Ella me lo dijo… -pensó en voz alta sin marcharse.

- ¿Qué siempre te amó y siempre te amará? ¿Qué no hay nadie más que tú? ¡Ja! No quiero ser mala pero… -miró a Naruto de reojo- ¿qué garantías tienes de que no había nada entre ellos cuando estuviste con ella? Y esto no lo digo porque me cae mal que tenga un romance con Kakashi-sensei, ni porque hayas estado con ella… sólo digo lo que me viene a la mente.

- ¡Pues no lo hagas! –respondió con voz elevada, estaba tan confundido.

- ¡Qué carácter! –dijo Sakura en respuesta al enojo de Naruto sin exaltarse más y volvió a comer su ramen.

- Dis-disculpa –dijo Naruto- debo hacer algo, lo olvidé –giró sobre sus propios talones y se fue de ahí.

- No es él… está enojado, no es él… está furioso, no es él… está temiendo haber sido engañado, no es él… está odiando a Kakashi-sensei, no es él… está tratando de hacer algo para lastimarlo, no es él… está pensando en una forma de lidiar con ello, no es él… está amando de una manera enfermiza a Hinata, no es él… está pensando en ella, no es él… está sufriendo, no es él…

- ¿Estará Hinata en casa? –preguntó el shinobi de cabellos rubios en la puerta del palacio Hyuga.

- Disculpa, no tenemos permiso para dejarte entrar –agregó el guardia de turno.

- Jeje… estoy de acuerdo, solamente pensaba dejarle un mensaje, si es muy amable –dijo Naruto mostrando un papel doblado con su nombre delante- eso no lo tienen prohibido.

- Creo que no, bien… le daré su nota –dijo cerrando la puerta.

- Hecho está –pronunció con pena agachando su cabeza.

- ¿Una nota? ¿Contendría algo importante? Naruto no era malo, era bueno… era amable, considerado, simpático, cuidaba de sus amigos, nunca fue egoísta y hasta el final ha luchado para que el bien sobrepase al mal, ¿qué pensaba ahora?

Ahora camina con total calma hacia su hogar, comienza a llover suavemente, las gotas mojan y se quedan en lo que uno lleva, sube las escaleras metálicas de su edificio hasta llegar a su habitación, de su bolsillo saca unas llaves y con una de ellas abre la puerta de su departamento, la abre y de inmediato nota que alguien lo espera, con desesperación y con enojo, alguien sostiene una nota entre sus manos… agitándose como un animal… está goteando.

- ¡No es cierto! –dijo Hinata con rabia, el papel que se balanceaba entre los dedos de su mano derecha fue totalmente arrugado y lanzado a él.

- Quería hablar contigo –dijo Naruto con tono triste- me has evadido, has negado mis visitas y me ignoras cuando nos encontramos.

- ¡No es cierto! –gritó más fuerte- Me engañaste… me dejaste… y ahora vienes a decirme que… que… -decía sin aliento y con las lágrimas entrando a su boca- Kakashi-sensei lo sabía.

- Debía decírtelo, para que te cuides de él. Siempre tendrá prioridades, no quiero que te engañe… se que yo no hice bien al estar con Sakura a escondidas; Kakashi-sensei me aconsejó que resolviera todo con Sakura antes de terminar contigo, a veces escapaba de ti porque Sakura me buscaba para salir a algún lado y él no decía nada, nunca supiste de lo mío con ella hasta que nos encontraste besándonos.

- Él no pudo mentirme, siempre fue un buen amigo. Cuidaba de mí y… no… -dijo desgarrándose por dentro.

Significaba que él supo siempre que Naruto no era sincero, que nunca le dijo nada, que anduvo engañándola bajo su tutoría, incluso… cuando Kakashi debió decirle a Naruto que terminara con Hinata y le confesara que la había engañado porque era lo correcto, no lo hizo… prefirió dejar que siguieran jugando con sus sentimientos.

Esa noche… la misma noche en que casi se entregó a él, le mintió porque socapaba a Naruto y su salida clandestina con Sakura, ese mismo día tenían una cita… Kakashi se portó tan natural y amable, incluso la acompañó hasta su casa, la dejó ahí quizá para que no se paseara por la ciudad y viera a Naruto, no contaba con que Hinata saldría a hacer algunos pedidos a la ciudad y vería a Naruto besándose con Sakura.

Todo se redujo a una red enorme de mentiras seguidas de más mentiras, todo para poder acostarse con ella esa noche o al menos tenerla comiendo de su mano, todo por ellos, Naruto y Sakura.

- … eres un… -trató de pronunciar las palabras que encajarían en todo lo que pensó hacia él.

- Perdón –dijo Naruto tratando de tocarla, Hinata se hizo para atrás bruscamente, aborreciendo a los despreciables personajes de su fantasiosa historia de amor.

- ¡No me toques! –le gritó mientras recogía aquella nota arrugada y se iba por la ventana.

A correr bajo la lluvia, quizá a encontrar más respuestas o tal vez a encarar a quien protagonizó en todos los actos su tragedia, aparte de ella.

- No puede… no puede ser… Kakashi –musitó entre dientes mientras las lágrimas le nublaban la vista.


Fin de Episodio 12


Nota de la Autora: Kyaaa! Odio que se me pierdan los guiones automáticos en word _ y luego acá tengo que ponerlos todos automáticamente.