A las 2 semanas del entierro de mi abuela llegó la hora de la lectura del testamento. En el cual se recitaba en una parte:

"… para mi nieta Catalina le entrego mi dije de San Miguel Arcangel y un boleto para un tour hacia 6 reinos el cual no puede ni regalarlo, ni mucho menos venderlo. El hospedaje ya está cubierto en el hogar de unos conocidos míos."

Le pregunto al notario que ya terminó de leer el testamento:

"Conociendo a mi querida abuelita, ¿cuánto tiempo me dejó para preparar maletas?"

El me contesta:

"El tour sale mañana, ella le dejó esta lista de lo que debe llevar, lo adicional está cubierto"

Me entrega una lista mínima, solo mi documentación, 2 rosarios y las imágenes religiosas que me heredó (de ser así llevaré unos cuantos libros).

"Disfrute el viaje que le preparó su abuela"

"Veré que sorpresa me dejó, gracias por su tiempo" – le contesté.