-Las personas como tú, personas con esperanza, visión e integras deberían de ser jueces y llevar la batuta- Dijo Brad en un tono motivacional a Marshall.
Marshall sonrió orgulloso.
-Deberías estar en la Suprema Corte- Continuó Brad -Pero también deberías de estar allá atrás en el callejón conmigo, recordando viejos tiempos en un hotel en Vermont- Brad dijo sin cambiar su tono motivacional pero rosando su mano con la de Marshall.
-¡Brad!- Exclamo asustado Marshall.
-Por cierto la dermatitis no era tan sería, ya desapareció ¿Quieres ver?- Dijo Brad antes de levantarse. -Te espero afuera- Dijo antes de salir del Bar.
Marshall dudó. Habían pasado ya 6 años de aquella noche en Vermont y en todo este tiempo ninguno de los dos había hecho mención de ese acontecimiento. En esa ocasión estaban afectados por el término de sus respectivas relaciones y confundieron la amistad con el deseo. Ahora que Kara había vuelto a terminar con Brad la historia se repetía para este. Pero para Marshall todo era muy diferente, ahora estaba casado con Lily y era padre de Marvin. En ese entonces eran solteros y no estaban engañando a nadie pero hoy Marshall era un responsable jefe de familia que además no necesitaba ningún tipo de desahogo. Entendía el dolor por el que pasaba su amigo pero esta vez no se iba repetir aquella situación. Marshall se levantó para ir a hablar con Brad y ofrecerle un consuelo que no fuera sexual.
Marshall salió al callejón y se encontró con una imagen increíble. Brad recargaba su pecho contra la pared mientras insertaba sus dedos en su orificio para lubricarlo. Cuando notó a Marshall se dio la vuelta mostrando que no tenía ni pantalón ni calzoncillos, pero tenía aun puestos sus zapatos y sus calcetines negros, su corbata rayada caía sobre sus hombros y su camisa estaba abierta al igual que su saco. Brad había cambiado mucho en estos 6 años, había cambiado tanto que parecía ya otra persona. Sus rasgos juveniles y frescos se habían ido dando lugar a un aspecto mucho más maduro y desaliñado. Había dejado crecer su pelo y su barba. Pero su cuerpo ¡era increíble! Siempre tuvo buen cuerpo pero ahora estaba increíblemente marcado y definitivamente la dermatitis había desaparecido por completo.
Marshall desvió la mirada y con sus manos intento cubrir a la distancia la intimidad expuesta de su amigo.
-Así que has venido- Dijo Brad dirigiendo sus pasos lentamente en dirección de Marshall. – Ya estoy me preparado para ti
-Brad, por favor, se que estas afectado por tu ruptura con Kara pero esta no es la forma de superarla- Dijo Marshall comenzando a dar pasos hacia atrás intentando alejarse de Brad.
-Exacto Marshall necesito de ti y de tu enorme herramienta para olvidarla- Pidió Brad aprisionando a su amigo contra la pared como un lobo a su presa.
-Brad yo estoy casado y…-Marshall fue interrumpido por los apasionados besos de Brad.
Marshall tenía que admitir que el rose masculino de la barba de Brad en cada beso estaban despertando a su miembro pero no se iba a dejar llevar por eso. Tomó a Brad de los brazos y lo alejó de él.
-Esto no va a pasar, - Sentenció Marshall.
-¿Pero por qué?- Preguntó Brad.
-¡Estoy casado Brad!-
-¿Eso que tiene que ver?-
-¡Qué le soy fiel a Lily!-
- ¿Te refieres a que no quieres nada de esto?- Dijo Brad tomando las orillas de su camisa revelando su marcado torso y dándose la vuelta y mostrando su firme trasero.
-Brad no hagas eso, ya te dije que no- Dijo Marshall mientras su miembro comenzaba a crecer.
-¿Ni una felación?- Preguntó sorprendido Brad.
-Marshall solo negó con la cabeza.
Brad agachó la cabeza intentando ocultar su rostro para comenzar a llorar desconsoladamente.
-Es sólo… qué… yo… ¡Kara!- Balbuceó entre sollozos Brad.
Marshall abrazó a su amigo conmovido por sus sollozos.
-Desahógate amigo, sácalo todo- Dijo Marshall alejando su pelvis para evitar que Brad notara la firmeza de su miembro.
-Es solo que creo que nunca encontraré el amor- Dijo Brad derramando sus lágrimas en los hombros de su amigo.
-Oh ¿por qué dices eso?- Preguntó Marshall – ¿No viste como te veían todos en la corte? Todo el mundo te quería comer, hasta el juez, ¡Sobretodo el juez!
-Si ¿pero eso de que me sirve? Veme estoy solo, no tengo a nadie en el mundo-
-¡Oh no digas tonterías! Sabes que me tienes a mí-
-¿Enserio Marshall?-
-Claro, siempre estaré ahí para ti- Dijo Marshall sintiéndose asfixiado por el abrazo de Brad
-Gracias Marshall, significa mucho para mí
Brad se quedo en silencio aferrado a su amigo, Marshall rogaba porque nadie pasara por el callejón y lo viera en esta situación tan incómoda.
-¿Crees que soy atractivo?- Preguntó Brad.
-Si, por favor, mírate tienes el cuerpo más increíble que he visto y eres súper varonil- Dijo Marshall intentando reconfortar a Brad.
-Entonces ¿por qué no me deseas?- Preguntó Brad levantando su rostro para ver a Marshall con mirada de tristeza.
-No es que no te desee sino que estoy casado pero si no lo estuviera ahora mismo te tendría contra la pared- Dijo Marshall arrepintiéndose de lo que acababa de decir.
-¿Enserió Marshall? Eso de verdad me gustaría. Tengo un vació que sólo tú y tu enorme… "amigo" pueden llenar- Dijo Brad señalando con la mirada la entrepierna de Marshall. –Pero lo entiendo se que amas a Lily y que debes de estar con ella-
- Agradezco que lo entiendas- Dijo Marshall pero notando que Brad aun estaba muy triste.
-Creo que debemos entrar- Dijo- Brad.
-Sería buena idea- Dijo Marshall.
-Entra tú primero. Yo me pondré mi pantalón e intentare buscar mi dignidad-
Marshall dio algunos pasos hacia la puerta pero se detuvo viendo la gran tristeza de su amigo que caminaba hacia sus pantalones doblados sobre un bote de basura.
-Está bien, pero sólo una felación y ya- Dijo Marshall recargándose en la pared y sacando su descomunal erección.
Más tardó Marshall en sacarla que en lo que Brad estaba de rodillas en el sucio piso del callejón recorriendo con sus labios la enorme longitud de Marshall. Brad se estaba esforzando pues pretendía que Marshall se olvidara que estaba casado con Lily. A su boca Brad agregó una de sus manos para poder abarcar todo el miembro. Continuó un rato más hasta que cambió a lamer y saboreara sólo la punta mientras que usaba sus dos manos para estimular el miembro de Marshall. Este comenzó a ver estrellas con el magistral trabajo de su amigo. Cuando menos se dio cuenta Marshall, Brad deslizó con sus labios un condón sobre su miembro.
Brad se levantó y se puso contra la pared, al lado de Marshall mostrando su musculoso trasero.
-Párteme en dos- Rogó Brad sabiendo que tal vez Marshall no querría.
Para sorpresa de Brad, Marshall lo llevó a los botes de basura para acostarlo sobre ellos. Marshall prefería esta posición pues quería ver el trabajado cuerpo de su amigo mientras lo penetraba. Levantando las piernas de su amigo y sin mayores miramientos comenzó a insertar su miembro en el apretado interior de Brad. La intromisión fue lenta pues aunque Brad se había preparado muy bien el miembro de Marshall era muy grande. Brad estaba encantado había esperado muchos años para este momento.
El bombeo comenzó después de que Marshall alcanzara a llenar la totalidad de Brad.
-¡Oh si Marshall! Me encanta- Gimió Brad.
Sin dejar de bombear, Marshall masajeó con fuerza el marcado abdomen de su amigo.
- Brad tienes un cuerpo increíble- Dijo gruñendo Marshall.
Brad intentó responder pero Marshall lo hizo gemir al pellizcar sus oscuros pezones para luego apretar sus duros pectorales. Brad se sentía como un juguete a merced de los caprichos de Marshall. Sus bocas se unieron para devorarse la una a la otra, las figuras de Lily y Kara habían desaparecido, sólo quedaban dos amigos unidos por placer. Marshall prosiguió devorando el grueso y sensible cuello de su amigo.
-¡Oh Marshall¡- Susurró Brad en medio de sus gemidos.
-No te volveré a dejar ir jamás- Dijo posesivamente Marshall.
-Siempre estaré a tú lado. Desde hace años me hiciste tuyo - Dijo Brad aferrándose al cuerpo de si amigo.
Marshall se sentía cerca así que sujetó con fuerza las caderas de su amigo para aumentar el ritmo y la fuerza de las embestidas, causando que Brad se retorciera de placer. Marshall se sentía orgulloso viendo a aquel escultural machote sometido ante él. Brad no tardó en llegar sin siquiera tocar su propio miembro, derramando su semilla sobre su torso marcado. Marshall salió de Brad, quitándose la protección pensaba derramar sus fluidos sobre su amigo, pero este se le adelantó y poniéndose de rodillas devoró el miembro de Marshall hasta que se vino en su boca. Brad no permitió que nada se desperdiciara.
-¿Te gustó mi actuación?- preguntó Brad mientras se levantaba para comenzar a vestirse.
-¿A qué te refieres?- preguntó contrariado Marshall.
-A que no tengo dudas de si soy atractivo ¡Se que soy súper ardiente!- Dijo Orgulloso Brad mientras abrochaba su pantalón.
-¿Qué?-
-Además no he terminado con Kara, de hecho nos casaremos en seis meses- Dijo Brad abotonando su camisa.
-¡Espera! ¿Mentiste para tener sexo conmigo?- Preguntó Marshall.
-Exacto- Contestó Brad anudando el nudo de su corbata.
-¿Ósea que no nos vamos a ver mañana para almorzar?-
Brad camino seductoramente hacia Marshall.
-Si nos vamos a ver pero no para almorzar- Dijo en un tono sugerente Brad mientras jugueteaba con la corbata de Marshall.
-Eso me gusta- Dijo Marshall antes que su boca fuera silenciada por los besos de Brad.
