DISCLAIMER: No, nada me pertenece. Todo es propiedad de JK Rowling.

Este fic participa en el Reto Especial de Aniversario: "Almas gemelas" del foro Hogwarts a través de los años.

Palabras: 500 exactas, si, señor.


8. Scorpius & Rose

Rose Weasley no sabe cómo terminó en esa situación.

Bueno, en realidad, si. Una chica había tenido la magnifica—notese el sarcasmo—idea de jugar a un estúpido juego muggle donde se ponían en ronda y en el medio había una botella que debías girar hasta que quedara frente a alguien, entonces debías besarte con esa persona.

Lo dicho, a Rose le parecía una tontería y se había limitado a observar, pero gracias—nuevamente sarcasmo—a Albus y Lily Luna había accedido a participar (sobretodo porque ya era tarde y sólo quedaba tiempo para tres o cuatro vueltas más y darían por terminado el juego).

Así que allí estaba ella, en la sala común de Gryffindor, donde un rubio Slytherin se había colado para jugar y ahora se encontraba mirándola con una sonrisa de lado. En el centro de la ronda, la botella que Rose había girado apuntaba a Scorpius Malfoy.

No, no, no. Merlín, no, pensó ella.

No es él no fuera guapo—todo lo contrario—, sino que era un idiota. Y uno que siempre estaba alrededor de Rose pidiéndole una cita y haciéndole insinuaciones. Y ahora tendría que besarse con Malfoy frente a gran parte de Gryffindor observando.

Alguien silbó, aunque Rose no está segura de quién fue (no es que le importe, de todas formas). Él se acerca peligrosamente hacia ella y de pronto se siente como una presa arrinconada por un cazador.

Las miradas sobre ella no ayudan demasiado a calmar sus nervios.

Contrario a lo que Rose creía, Scorpius no dice nada con su habitual tono socarrón. Simplemente se limita a ponerse frente a ella, posando una mano en su cintura y tomando su mentón con la otra.

El corazón de Rose se acelera.

No es su primer beso, pero si la primera vez que besará—No es como si lo haré de nuevo—a Malfoy.

Intenta mirar los ojos grises de Scorpius e intenta concentrarse en ellos para no mirar sus labios. Él le sostiene la mirada durante unos instantes y Rose no quiere admitirlo, pero todo su interior comienza a derretirse para convertirse en una masa nerviosa.

Finalmente junta sus bocas. Rose le devuelve el beso.

¿Por qué no? Sólo es un juego, no volveré hacerlo, piensa.

Cuando se separan, luego de lo que parece una eternidad, recién entonces Rose es realmente consciente de su entorno y de lo que acaba de hacer. No sabe cómo describir ese beso, fue como si de pronto no hubiera nadie más en la sala.

Pero el momento terminó y todos están haciendo bromas y riéndose, aunque ella no les presta atención mientras se acomoda en su lugar de nuevo. Siente sus mejillas ruborizadas y la mirada intensa—complacida, sin duda—de Scorpius no le ayuda.

Sin embargo no se deja amedrentar y le devuelve la mirada, desafiante.

El rubio le sonríe.

Imbécil, piensa Rose y luego decide salir del juego. Las burlas comienzan de nuevo—"ya tienes lo que querías, ¿verdad, primita?" bromea Lily— mientras se levanta y se va.

Scorpius sale tras ella minutos después.


N/A: Si ven que le faltó detalle al beso, es porque lo dejé a su imaginación (y por qué sólo se permiten 500 palabras).

En fin, espero que les guste :)

Besos

Luna.