Holaap (: En serio disculpen por la demora del cap., pero es que he estado bastante ocupada, y más porque escribo otros fics también hehe x) Pero pude terminar con este capítulo 10. Aquí sse los dejo ^^


Todo por amor

Suceso inesperado

Era martes. Había terminado el primer intermedio y se encontraba en el laboratorio para la clase de química. Ya había personas dentro, conversando sobre las cosas que les había sucedido en los últimos días, pero él sólo se encontraba pensando en cualquier forma para acercársele. Sabía que no debía hacerlo, pero cada vez que lo veía, sentía algo...diferente. No podía describirlo, pero sabía que significaba algo.

-Hola Rick-un chico de ojos ámbar se había sentado al costado de Rick y lo había saludado.

-Hola Alex-respondió al saludo, saliendo de sus cavilaciones.

-Te noté algo pensativo ¿Pasa algo?

-No, nada. Sólo pensaba-le respondió-. Me siento culpable en cierto sentido.

Ambos participaban en el Club Glee y se habían vuelto más amigos a partir del fin de semana cuando Rick comenzó a trabajar en la tienda de música del tío de Alex. Ambos trabajaban ahí por lo que comenzaron a conversar más. Alex sabía que Rick era gay, porque como Rick se había prometido a sí mismo, no ocultaría su orientación sexual ante nadie y se lo dijo porque Alex le había preguntado si tenía novia. Rick sólo negó diciéndole que era gay.

-¿Y por qué? ¿A caso has hecho algo que pueda lastimar a alguien?

-No.

-Entonces no debes sentirte culpable.

En eso, entró el profesor y la clase comenzó.

-No lo he hecho, pero lo he pensado-dijo Rick en su mente.


Durante el segundo intermedio, algunos alumnos iban a la cafetería, Otros se encontraban en el patio, otros, en las canchas y otros, en los pasillos. Uno de esos tantos alumnos se encontraba en los pasillos guardando unos cuadernos. Miró a los lados y notó que la chica que había conocido el fin de semana pasaba por ahí. Ella notó su presencia y para no ser descortés le saludó con la mano.

-Hola-le saludó Julio acercándosele y caminando a su lado-. ¿A dónde vas?

-Emm...-comenzó a tener un poco de duda-, a mi casillero.

-¿Te ayudo con tus libros?-preguntó al notar que traía varios libros.

-Está bien-le respondió. Quinn le iba a dar algunos, pero Julio tomó todos y le preguntó por dónde quedaba su casillero. Ella, sorprendida, sólo le dijo que la siguiera.

Los dos estaban sin hablar hasta que el chico de ojos marrones decidió terminar con el silencio-...y ¿Te gusta estar en el Glee Club?

La rubia se tomó su tiempo para responder ante la pregunta-. Es el único lugar en dónde siento que hago lo que me gusta. Además, después de las cosas que pasaron los años anteriores, ellos siempre me apoyaron así que siento que estoy en deuda con ellos.

-¿Tuviste problemas?-preguntó cuidando sus palabras.

-Algo así-dijo acercándose a su casillero y colocando la clave-, pero no quiero hablar de eso.

-No te preocupes-le dijo dándole los libros para que los pusiera en su casillero.

-Gracias-le sonrío-. Nos vemos luego-se despidió dirigiéndose a la cafetería.

Él sólo se quedó ahí observando cómo caminaba hacia la cafetería.

-No me digas que ahora tú-escuchó una voz detrás suyo.

Volteó para ver quién era, dándose cuenta que era Finn.

-¿A qué te refieres con eso?

-Es una historia larga-comenzó a decir no dándole importancia.

-Tengo tiempo para escucharla.

-Ok. Te lo contaré, pero no te tomes a mal lo que te diré finalmente.

-No lo haré.

Finn le contó a Julio lo que Quinn no quiso decirle, desde que ella y Finn salían, pasando por el engaño con Puck, el noviazgo con Sam y el haber vuelto con Finn. El chico nuevo había quedado un tanto sorprendido ante esa revelación.

-No quiero que te pase algo parecido-Julio lo miró interrogante-. No te estoy diciendo que esté tras Quinn ahora. Amo a Rachel y nunca dejé de hacerlo en realidad. Lo que pienso es que tal vez Quinn y Sam regresen, porque...ellos tenían una buena relación, sólo que la confusión que tuve afectó las cosas entre ellos. Además, estoy seguro que Sam aún sigue queriendo a Quinn y ella sabe que hubiera seguido con Sam si no fuera porque él se enteró de lo que tuvimos. Es una explicación casi razonable.

Julio no quiso mencionar nada respecto al tema.

-¿Por qué te gusta Quinn?

Lo tomó desprevenido-. Pues, canta bien, es linda, tiene bonitos ojos y una hermosa sonrisa-le respondió el de ojos marrones con una sonrisa queriendo asomar en su rostro.

-Lo supuse-comenzó a decir Finn dudoso-. Sólo quiero darte un consejo-puso una mano en su hombro-. No intentes algo con ella si es que te gusta por cosas simples como esas. No quiero que me tomes a mal, pero los dos no se conocen mucho y además Sam y ella ya han tenido una historia y parece que se les da la oportunidad de continuarla.

Hubo una pausa algo incómoda.

-Me caes bien, Julio, por eso es que te digo esto. Depende de cómo vaya la situación, si es que Quinn y Sam deciden darse una oportunidad, creo que sería lo mejor para ellos. Aunque puedes ir conociendo más a Quinn y saber si aún te gusta-le sonrío dándole apoyo para luego despedirse y retirarse.

Él chico nuevo sólo quedó pensativo.


Una animada Jane hablaba y caminaba junto a Debbie. Las dos se habían vuelto muy buenas amigas desde la clase de francés de la semana pasada. Por un simple intercambio de palabras, pero se fueron conociendo más.

-Y me acabo de enterar de lago recién ayer-decía Jane emocionada.

-¿Qué cosa?-le preguntó Debbie un poco curiosa.

-Que la novia de mi hermano se cambió de escuela y ahora está en McKinley.

-¿En serio?

-¡Sí! No puedo creer que no me haya dado cuenta desde hace una semana, es un año mayor que nosotras y ahora que me acuerdo también está en el Glee Club.

-¿Cómo se llama?

-Silvana.

-¡Claro!, ya me acordé de ella. Por cierto, toca excelente la guitarra y amé como cantó

-¿A qué no? Me enseñó alguno que otro acorde y de por sí canta bien.

Siguieron caminando por el pasillo hasta que Jane notó a alguien a unos metros suyo y jaló a Debbie para apresurarse a llegar hasta esa persona. Cuando llegaron, Jane la saludó.

-Hola Silvana.

-Hola Jane, que gusto verte-le respondió el saluda la chica de ojos caramelo.

-Te quiero presentar a alguien-luego indicó a Debbie, quién estaba a su lado-. Ella es mi amiga Debbie, aunque creo que ya la habrás visto en las reuniones del Glee Club.

-Sí, se me hacía conocida-respondió con una sonrisa para luego saludarse ambas respectivamente.


A las 4:30 pm. Los chicos del Club Glee junto con Will estaban terminando de ensayar el número para la Asamblea, la cuál sería en dos días.

-Felicitaciones, chicos. Lo han hecho bien. Les demostraremos a quiénes en algún momento los hayan derribado, que no se rendirán en hacer lo que más les gusta, cantar.

Todos se miraron entre sí, afirmando y apoyándose entre ellos.

Al terminar la reunión cada uno fue por su lado, Kurt decidió pasar antes por su casillero para recoger algo diciéndole a Blaine que lo esperara en su auto. Al llegar a su casillero, Kurt sacó una pequeña libreta con apuntes para una prueba de cálculo que tendrían al día siguiente, de lo que no se había dado cuenta fue que alguien estaba acercándose hacia él con pequeños pasos sigilosos.

-¿Cómo la conseguiste?-preguntó una voz y Kurt se sobresaltó tanto que cerró su casillero de porrazo.

-¡Blaine!

Blaine se encontraba con su brazo izquierdo apoyado en un casillero a unos pocos pasos de él con una sonrisa de lado en el rostro.

-¡Te dije que esperaras en tu auto!

-Te demorabas mucho.

-Pero si ya estaba por ir.

-Tenía que estar contigo.

-Eres un tonto-dijo con una sonrisa y negando.

-No me has respondido a mi pregunta.

-¿Cuál?-preguntó confundido.

-¿Cómo la conseguiste?

-¿Qué cosa?

-La foto en tu casillero-dijo estando más cerca de él.

-Ahhh esa foto-sonrío un poco nervioso-, pues, tengo contactos.

-¿Desde cuándo la tienes?-siguió preguntando.

-...Desde hace unos meses.

-¿Y exactamente?

-¿A qué viene el interrogatorio?

-Sólo quiero saber cuándo conseguiste la foto y me gusta verte un poco sonrojado por el nerviosismo.

El ojiazul se dio cuenta del sutil sonrojo y trató de serenarse, cosa que hizo sonreír más al de ojos avellanas.

-Está bien. Fue unos días después de que te conocí.

Blaine no esperaba esa respuesta-. ¿Por...

-Porque te admiraba tanto desde ese día, cuando me apoyaste y me diste "Coraje" para seguir enfrentando los problemas que tenía aquí. Quería tenerte presente de alguna forma y aunque suene algo tonto, cada vez que veía tu foto, recordaba tus palabras y tu apoyo incondicional y eso hacía que no perdiera la esperanza en ningún momento-decía Kurt mirándole a los ojos-. No sólo eras mi mentor, te convertiste en mi mejor amigo y...luego me comenzaste a gustar-dijo sonriendo tímidamente.

Blaine lo miraba sin saber que decir, lo miraba con ojos brillantes, los cuáles siempre aparecían en su rostro cuando admiraba alguna que otra cosa sobre Kurt. Le parecía un detalle tan tierno de su parte el que tuviera una foto de él, pero lo que no sabía, era que la tenía desde antes que comenzaran a salir. Pensó que la pudo haber conseguido unos días antes de irse de Dalton, pero no resultó así.

-¿Cómo es que me esperaste por tantos meses?

-Estaba enamorado de ti, Blaine. Me había dicho que no podía seguir ilusionándome contigo, pero cada vez que te volvía a ver, todo ese tipo de pensamientos salían de mi mente. Simplemente no podía olvidarte. Aunque comencé a prometerme en serio en olvidarte días antes de las regionales.

-Me alegra el haberme dado cuenta antes de perderte-dijo Blaine agradeciendo su suerte.

-Tal vez no hubiera funcionado de todos modos-terminó Kurt colocando sus brazos alrededor de su cuello y besándolo. Fue respondido inmediatamente por Blaine, quién amaba ese tipo de momentos que tenían.

Especialmente cuando los pasillos de McKinley estaban desiertos, porque ese era el único momento en el que podían hablar y estar muy cerca sin que nadie se fijara en ellos y comenzaran a hablar a sus espaldas.


-¡Penny! Me alegra escucharte, en serio-decía una chica de ojos azules, quién hablaba por su celular y se dirigía hacia el estacionamiento de McKinley.

-Igual yo Shirley, hace una semana que no hablamos. ¿Cómo va todo en tu escuela?

-Bien, pero obviamente no es la misma.

-Sabía que dirías eso de sobra. Tú sabes, pensamos igual.

Las dos rieron un poco.

-Aún no sé cómo es que aceptaste cambiarte de escuela. En Prince-White estabas bien.

-Lo sé, lo sé, pero las circunstancias lo requerían y aunque parezca raro, de alguna manera siento que no me arrepentiré.

-¿En serio? ¿Por qué?

-Es un poco complicado de explicar, pero de todos modos te lo diré. No, ahora, pero te lo diré.

-Hablas y me dejas con la incertidumbre. ¡No puedes hacer eso!

-Te lo diré, no te preocupes. Sólo paciencia.

-Okey, okey, bueno ya me despido, tengo que alistarme para salir con Thady.

Shirley sólo río-. Okey, nos vemos-cortó la llamada.

Justo antes de entrar al carro vio que dos personas salían de McKinley y decidió entrar rápidamente al vehículo. Podía notar desde dónde se encontraba que ambos reían y se miraban tiernamente y aún no le cabía en la cabeza que Blaine sea gay.

Simplemente cuando el señor Anderson se lo había dicho, no se lo había creído hasta que le pidió ayuda y ella no dudó en dársela.

-Es por su bien, pero tengo que encontrar una manera de acercarme a él y no sé cómo-pensaba Shirley justo antes de encender el vehículo y salir de ahí.


Los chicos del Glee Club se encontraban esperando un tanto nerviosos detrás del telón mientras el director Figgins hablaba a los alumnos.

-No sé por qué, pero tengo un mal presentimiento-comenzó a decir Tina.

-Sí, esta semana ha estado algo tranquila-reflexionó Artie-, esto me huele mal.

-Yo huelo a fresa, mora, limón y naranja-dijo tranquilamente Brittany mirando hacia arriba.

Todos la miraron con interrogación en la mirada, pero luego volvieron al asunto.

-Vamos, chicos, no va a salir mal-dijo Rachel.

-Yo estoy un tanto nerviosa-dijo Debbie.

-No te preocupes-le dijo John-, lo harás bien.

Meredith lo miró con una ceja alzada, pero decidió quedarse callada.

-Y ahora New Directions va a presentar un número para esta Asamblea-comentó el Profesor Figgins.

-Colóquense en sus posiciones-avisó Rachel y todos lo hicieron.

La música comenzó a sonar y el telón comenzó a subir.


Voces:

Debbie

Chicos y chicas del Glee Club

Debbie junto con los chicos y chicas del Glee Club

John


-Seems like everybody's got a price, I wonder how they sleep at night-cantó concentrándose en las letras, tratando de no estar nerviosa y dejarse llevar-. When the tale comes first, and the truth comes second, just stop, for a minute and Smile-trazó con su dedo índice una sonrisa en sus labios y luego sonrío tomando más confianza.

-Why is everybody so serious?-cantó con una mirada de interrogación-. Acting so damn mysterious, you got your shades on your eyes-señaló sus ojos- and your heels so high-miró hacia arriba y luego hacia los estrados- that you can't even have a good time.

-Everybody look to their left-señaló y miró a la izquierda dónde las chicas comenzarían a hacer una coreografía-. Everybody look to their right-hizo lo mismo hacia la derecha dónde se encontraban los chicos-. Can you feel that (yeah) we'll pay them with love tonight.

It's not about the money, money, money
we don't need your money, money, money
we just wanna make the world dance,
forget about the
Price Tag

Ambos grupos comenzaron a hacer una coreografía y a formar parejas haciendo movimientos de baile dónde los principales eran Mike y Brittany.

Ain't about the (ha) Cha-Ching Cha-Ching.
Ain't about the (
yeah) Ba-Bling Ba-Bling
Wanna make the
world dance
Forget about the
Price Tag

-Yeah yeah Well, keep the price tag and take the cash back-comenzó a rapear John a lo cual Debbie lo miraba, pero comenzó a seguir a sus compañeros que hacían una coreografía que ella se aprendió para esa parte.

Just give me six streams and a half stack
and you can keep the cars
Leave me the garage
And all I..
Yes, all I need are keys and guitars
And guess what, in 30 seconds I'm leaving to Mars
Yes, we leaving across these undefeatable odds
It's like this man, you can't put a price on the life
We do this for the love so we fight and sacrifice every night
So we ain't gon' stumble and fall never
Waiting to see, a sign of defeat uh uh
So we gon' keep everyone moving their feet
So bring back the beat and everybody sing

-It's not about the money, money, money. We don't need your money, money, money. We just wanna make the world dance, forget about the Price Tag

La mayoría de los chicos en el estrado les gustaba la presentación, eso era muy inesperado, pero siguieron con la canción.

Ain't about the (ha) Cha-Ching Cha-Ching.
Ain't about the (
yeah) Ba-Bling Ba-Bling
Wanna make the
world dance
Forget about the
Price Tag

It's not about the money, money, money
we don't need your money, money, money
we just wanna make the
world dance,
forget about the Price Tag

Ain't about the (ha) Cha-Ching Cha-Ching.
Ain't about the (
yeah) Ba-Bling Ba-Bling
Wanna make the world dance
Forget about the Price Tag

Forget about the Price Tag

Las chicas comenzaron a hacer los últimos sonidos.

(Ahhhh Ahhhh Ahhhh Ahhhh)

-Yeah Yeah-entonó Debbie-. Oh uh oh uh ohhh Forget about the price tag.

(Ahhhh Ahhhh)

La canción terminó y los chicos de McKinley aplaudieron. Debbie pudo divisar a Jane que también aplaudía, pero entonces notó cierta preocupación en su mirada. Cuando ella se dio cuenta que Debbie la miraba, señaló arriba del escenario, pero ya era demasiado tarde.

Nadie supo en qué momento exacto pasó, sólo se supo que la habitación quedó en un profundo silencio y ya a penas se escuchaba el resto de hielo raspado que caía.

Efectivamente, todo había sido una trampa.

El que durante los primeros días de clase no haya habido tanto acoso, ni insultos, ni golpes, ni nada por el estilo, no significaba que se habían olvidado de ellos o que ya no les importaba. Sólo había sido un sucio truco, pero nunca bajaron la guardia, sólo que no estaban preparados para eso.

El salón estalló en risas, al parecer, los únicos que no les agradaba el asunto eran a Will, Emma, Sue, la entrenadora Beiste, el director Figgins y Jane.

Los chicos en el escenario no se habían quedado shockeados, especialmente por el frío que había inundado su cuerpo hace unos pocos segundos. Los nuevos estaban sorprendidos, especialmente porque nunca habían sentido ese líquido de esa manera y los chicos del equipo de fútbol que se encontraban en el Glee Club estaban verdaderamente molestos.

Seis cubetas estaban ubicadas encima del escenario sin que nadie pudiera notarlas. Y esas seis cubetas habían estado llenas de granizado hace sólo unos segundos.


-¡SON UNOS IMBÉCILES!-comenzó a gritar Puck en el baño mientras trataba de quitarse el resto de hielo de los ojos.

-Arde demasiado-dijo Julio sobándose los ojos. Los demás nuevos tenían el mismo problema.

-No te preocupes-le aseguró Sam-. El ardor no duro mucho, sólo hay que acostumbrarse.

Julio lo miró con mala cara, pero prefirió dar el asunto por olvidado y aguantar el ardor.

-Creo que ya entendí por qué la chica rubia sintió el olor de frutas antes de que comenzara la canción-dijo Alex.

-Sí, por los granizados. Debimos haberle hecho caso-dijo Artie pensativo.

-No entiendo quién pudo haber sido-comenzó a reflexionar Mike.

-No pensé que cumpliría su amenaza sobre hacerme saber cómo se siente un granizado-susurró John secándose el cabello y cerrando los ojos.

-¿Quién te dijo eso?-le preguntó Finn.

-Fue Azimio, ahora mismo estoy sospechando que él tiene la culpa de todo.

-Sí, y de seguro Karofsky está detrás de todo esto también-dijo Blaine con molestia en la voz. Le era difícil sacarse el granizado de su cabello, especialmente porque estaba mezclado con el gel.

-¿Y Kurt?

Seis pares de ojos prestaron atención a la persona que mencionó la pregunta. Era Rick.

-En el otro baño-le dijo Finn un tanto extrañado.


-No te preocupes, Kurt. Sólo falta un poco y...ya esta-dijo Mercedes, quién ya se había sacado todo el granizado del cabello y aguantaba el ardor en los ojos, cuando terminó de sacar el último rastro de granizado del cabello de Kurt.

-Gracias, Mercedes-le dijo para luego mirarse al espejo-. Mi cabello está hecho un desastre por culpa de esos granizados-miró molesto su reflejo. Ya se encontraba cambiado, pero no todo el granizado había salido de su cabeza

-No te quejes, princesa-le dijo Santana, quién ya se había limpiado el granizado y cambiado-. Por lo menos tu cabello no es tan largo como el nuestro.

-Por lo menos yo lo cuido siempre-le contestó Kurt.

-Chicos, ya paren de pelear-les dijo Tina-. Eso no importa ahora, tenemos que saber quién fue el culpable.

-Es obvio que es alguien del equipo de fútbol-dijo Rachel con lógica-, tal vez Azimio o Karofsky, o los dos.

-¿Los granizados serán muy seguidos, cierto?-preguntó Silvana, quién se encontraba dentro de un cubículo cambiándose

-Creo que sí-le respondió Debbie, quién acababa de salir de un cubículo.

-Todo eso es simplemente una tontería-dijo Shirley, a lo que recibió todas las miradas-. No puedo creer que soporten todos esos granizados todos los días y no avisen si quiera en dirección. ¿Qué clase de política es esta?

-Cuando estás en el Glee Club tienes que soportar ese tipo de tratos-le dijo Quinn-. Es lo más normal, estamos al fondo de la pirámide a pesar de que algunos de nosotros seamos porristas o miembros del equipo de fútbol.

Shirley lucía indignada.

-Debimos haberte hecho caso cuando hablaste sobre el olor de frutas, Britt-dijo Santana

-Sí, supongo que era por eso-le respondió un poco pensativa.

-Después de todo esto seremos la burla de la escuela por unos buenos meses-dijo Meredith suspirando resignada.

-Creo que podremos hacer algo de todos modos-comenzó a decir Rachel-. No creo que el director Figgins ni la entrenadora Sylvester permitan eso. Deben hallar al culpable y darle una sanción.

-Tienes razón, Rachel-le dijo Kurt-. No creo que se abstengan a hacer algo al respecto.


-¡Me abstengo a hacer algo al respecto!-espetó Sue cuando todos los del Glee Club junto con Will, Emma y la entrenadora Beiste estaban en la oficina del Director Figgins. La cual estaba muy llena ya de por sí.

-Sue, no puedes decir eso-dijo Emma-, no fue un problema de que un chico le lanzó un granizado a alguien del Glee Club. De por sí, alguien debería actuar antes eso. Pero esto es peor, fueron con cubetas grandes de granizado hacia todos los chicos del Glee club y es obvio que fue una broma de muy mal gusto la cuál creo que debe ser sancionada.

-Concuerdo con usted, señorita Pillsbury-le dijo el director.

-Está bien, me encargaré del asunto-dijo Sue-, pero tendremos que interrogar a todos los alumnos de esta escuela.

-No importa si nos demoramos-dijo Beiste-, debemos saber quién fue y que reciba la sanción que se merece.

-Es lo más aceptable que podemos hacer-dijo Will.

-Está bien-declaro Figgins-. Ustedes se encargarán del interrogatorio a los alumnos.


Los chicos del Glee Club se dirigieron al salón coral, ya que las clases habían terminado. Comenzaron a formarse pequeños grupos. En uno de ellos estaban Rachel, Kurt, Finn, Blaine, Puck, Mercedes y Sam.

-Tienes suerte, Kurt. Ya no eres el único chico gay en esta escuela-decía Puck-. Sin contar a Blaine claro.

-¿A qué te refieres con eso?-le preguntó Mercedes.

-A que alguien del Glee Club a parte de ellos es gay.

-¿Quién?-preguntó Rachel.

-Rick-contestó Kurt en un tono neutral.

-¿Lo sabías?-le preguntó Finn.

-Sí, es una larga historia-le respondió y luego miró a Blaine.

-Él estuvo en mi anterior escuela-dijo Blaine.

-¿Al igual que Debbie?-le preguntó Sam.

-Que coincidencia-susurró pensativo Puck.

-Sí, los tres éramos amigos, aunque más ella y yo.

-¿Y por qué él no tanto?-preguntó Mercedes-. Supuse que porque era como tú podías hablar con él.

Blaine se quedo callado por un rato-. Circunstancias-explicó solamente.

-¡Chicos!-les llamó Will y ellos se acomodaron en sus sitios-. En serio lamento que la presentación en la Asamblea haya salido de esa manera.

-Casi siempre sale mal-comentó Artie.

-Lo sé, pero no se preocupen, nos encargaremos de este asunto-dijo Will juntando las palmas de sus manos-, pero además, no saben.

-¿Qué cosa?-preguntó Rachel.

-Hay alguien, quién nos va a ayudar en la búsqueda de la persona que les lanzó los granizados y los que han estado antes en el Glee Club lo conocen bien, y también uno de los nuevos-dijo sonriendo y luego separó las palmas de sus manos.

-¿Quién?-preguntó Mike curioso.

Antes de que Will tuviera la oportunidad de presentar, la persona que sería presentada se adelantó.

-Yo-dijo ingresando salón con una sonrisa.

Los miembros no nuevos del Glee Club junto con Blaine quedaron sorprendidos.