Holaap ^^ Por fin! Terminé con el capítulo 12 (: Lamento la tardanza :/ Bueno, aquí se los dejo (:
Todo por amor
Encuentros por granizados
-Perfecto-dijo siguiéndola hacia la biblioteca-Es un primer paso-pensó.
Alex y Debbie ingresaron a la biblioteca y tomaron una mesa. Tenían hora libre en ese momento así que lo aprovecharían antes de que iniciara el primer intermedio.
-No tenía idea de que los de junior podían tener horas libres-decía Alex mientras se sentaba con Debbie una mesa.
-Ni yo-dijo Debbie-, aunque sólo es esta, de ahí yo no tengo más horas libres, a parte de los intermedios claro.
-Bueno, ahí si hay diferencia. Yo tengo 4 horas libres en la semana
-Suertudo-susurró Debbie abriendo su libro de química y Alex sonreía.
-Bueno, ¿En qué tema te ayudo?
Debbie lo miró, volvió a mirar su libro y de nuevo a él-. Ehh...antes que nada, debo decirte que no te burles si el tema te parece fácil. A veces logró entender y otras veces no, no es mi culpa.
-Bueno en realidad sí-dijo Debbie en su mente.
-No te preocupes-le sonrío Alex para tranquilizarla.
-Okey. Es ionización.
-¿Ionización?-preguntó anonadado-. No pensé que fuera para tanto-dijo riéndose.
-¡Oye!-tomó su cuaderno de apuntes y lo golpeó con él.
-Okey okey lo siento-dijo sobándose su brazo-. Ahora sí, sin bromas-dijo acercándose y tomando el libro para ver mejor.
Luego de unos minutos entre teoría y ejercicios.
-Entonces los iones pueden separarse en...
-Los que tienen carga eléctrica positiva o carga eléctrica negativa. Los de carga positiva, son los que perdieron electrones, llamados cationes, comunes en metales. Y los que tienen carga negativa, son los que ganan electrones, llamados aniones, comunes en no metales. El único compuesto químico que es formado por el enlace de un catión y un anión es una sal, que es la reacción química entre...
-Creo que con eso es suficiente-dijo Alex con su codo izquierdo apoyado en la mesa y su cabeza, en su mano izquierda.
-Pero aún me falta...
-...por hoy.
-¿Por hoy?-preguntó Debbie sorprendida.
-Sí, te voy a ayudar hasta el día de tu práctica.
-¿En serio? Pero no es necesario. Ya me has ayudado bastante.
-No me molesta.
-Gracias-le dijo Debbie sonriéndole sinceramente-. ¿Sabes? Deberías entrar a ese programa de tutoría para postular como tutor. Ayudarías a muchos.
-En realidad lo hice.
-¿Sí? ¿Quién te tocó?
-A ti. Tu nombre estaba en la lista.
-Cierto. ¡Qué tonta! No pensé que tendría un tutor tan rápido. A penas puse mi nombre ayer y eso demora como tres días. ¿Cómo así te asignaron como mi tutor?
-El profesor me llamó, me dijo para que sea tu tutor y yo acepté.
-Flashback-
-¿Quiere que me inscriba en el programa de tutoría?-preguntó Alex indignado-. Tengo muchas talleres, profesor.
-Dubarry, sé que es nuevo, pero es uno de mis mejores alumnos en esta materia, a pesar de sus calificaciones en otras materias...-decía el profesor mientras Alex no sabía si ofenderse o sólo ignorar esa parte-, tuvo un A+ en su práctica de inicio, eso no muchos lo logran al inicio. Pienso que debería estar en ese programa. Ayudaría a muchos.
-Lo sé, pero...
-Si quiere puedo ofrecerle a algún alumno de senior o junior que es más o menos bueno para que no sea por mucho tiempo y luego usted ve si quiere seguir.
-En realidad...
-Tengo a Jacob Lewis, Paul Murray...
-Profesor...
-Maura Tenney, Debbie Anniston...
-No creo...espere... ¿Puedo ver la lista?
-¿Sabe qué? Creo que tiene razón, usted también tiene esas actividades extracurriculares y le quitaría tiempo...
-No, no se preocupe, creo que entraré en el programa-dijo Alex sonriendo-, pero ¿Puedo elegir entre los de esa lista, no?
-Mmmm...Sí, claro.
-Entonces ya elegí.
-Fin del Flashback-
-Ya veo-decía Debbie mientras metía su libro y su cuaderno de apuntes en su bolso.
Alex era consciente en que le había mentido en la formo en que se volvió su tutor, pero no quería que Debbie sospechara algo.
-Entonces, ¿Te parece si nos vemos mañana durante el segundo intermedio?
-Claro, no hay problema. Bye.
Debbie salió de la biblioteca y el timbre sonó, dando inició al primer intermedio. Mientras llegaba a su casillero, notó como todos salían de sus aulas, pero no prestó atención a las risas cercanas.
Al terminar de dejar su libro en el casillero y cerrarlo, volteó a la derecha y sintió como el frío recorrió cada centímetro de su piel y sus ojos le ardían tanto que tuvo que cerrarlos y comenzó a sobarlos.
Le habían lanzado un granizado.
-¡Bienvenida, Perdedora!
Abrió sus ojos a penas, pero no notó a nadie con un vaso, sólo a personas que la miraban riéndose, otras mirándola sin hacer nada y otras ignorando el hecho. Miró hacia atrás y vio como dos chicos con chaquetas rojas chocaban las manos y se reían. Y la clave, un vaso rojo en la mano de uno de ellos.
Se sobó los ojos otra vez. Ardían demasiado. Trató de acordarse el camino hacia el baño de chicas. Por suerte ya había explorado McKinley antes, así que podría acordarse un poco del camino. Pero sólo pudo avanzar cuatro pasos hasta que sintió a alguien tomándola de la muñeca.
-No te preocupes, yo te llevo.
Debbie reconoció la voz de la persona que le hablaba.
-¿Rachel?
-Sí, soy yo, no te sobes mucho los ojos. Créeme que te van a quedar más rojos. Sólo tienes que aguantar el ardor.
-Okey.
Debbie dejo de sobarse los ojos y comenzó a parpadearlos y luego decidió mejor cerrarlos. Ya en el baño se haría cargo de limpiarse la cara y el cabello.
Al llegar al baño, Rachel la condujo hasta uno de los lavabos y ahí Debbie trató de quitarse los restos de granizado.
-Vuelvo en un rato, te traeré algo para que te pongas, porque tu blusa está húmeda-le dijo Rachel antes de salir del baño.
Y era verdad, su blusa había quedado húmeda por el granizado de color azul.
Mientras trataba de retirar el granizado de su cabello, recordaba lo sucedido estos días, especialmente desde el lunes. El equipo de hockey y algunos del equipo de fútbol habían iniciado el lanzamiento de granizados hacia los del Glee Club. Y es que ahora nadie estaba a salvo, nadie sabía cuando de la nada aparecería alguien con un vaso y lo lanzaría. Ese fue el caso de ella.
Les habían dicho a todos que mantuvieran los ojos abiertos y estuvieran al tanto. Y Debbie lo estuvo haciendo, pero en el momento en que salió de la biblioteca, no pensó en aquello y no estuvo pendiente.
Pero si creían que por lanzarle granizados todos los días, saldría del Glee Club, entonces estaban equivocados. Sonaría egoísta, pero no dejaría que sólo por eso, no pudiera hacer lo que más le gustaba. Y estaba segura de que muchos pensaban como ella.
-Llegué-anunció Rachel, quién acababa de cerrar la puerta del baño.
Debbie cerró el grifo y tomó su cabello para intentar secárselo. Estaría húmedo, pero prefería eso a que este con granizado.
-Te traje este suéter y una toalla-le dijo Rachel extendiéndole un suéter de color verde limón y de cuello alto, junto con una toalla.
-Ok, no hay problema-la chica de pelo negro tomó ambos objetos y entró a un cubículo.
En ese momento, Kurt entró cerrando la puerta del baño rápidamente y recargándose en ella.
-¡Kurt! ¿Qué pasó?-preguntó Rachel.
-¡Neandertales! ¡Eso fue lo que pasó!-exclamó Kurt molesto mientras trataba de acompasar su respiración-. Me di cuenta...que uno de ellos...tenía un granizado...y rápidamente cambié de rumbo. Me encontré con otro, e hice lo mismo. Terminé corriendo, pero creo que los perdí.
-Bueno, por suerte pudiste perderlos. Debbie no tuvo suerte.
-¿Le lanzaron un granizado?-preguntó Kurt preocupado.
-Sí, pero no hay de qué preocuparse-dijo Debbie desde dentro del cubículo, y luego se escuchó como sacaba el seguro y salía-, aún sigue el ardor, pero es cuestión de dejarlo pasar.
-¿¡Qué tienes puesto!-preguntó Kurt con los ojos bien abiertos.
-¿Qué cosa?-preguntó Debbie fijándose en su ropa-. Son mis jeans, mis botas y el suéter de Rachel.
-¿Rachel?-preguntó el ojiazul mirándola.
-¡Oye! Ese suéter es lindo-se defendió Rachel.
-Pero no combina. Aunque sea hubieras traído un suéter plomo para que combine con las botas.
-¿Cómo iba a saber?-preguntó Rachel.
-Ok, ya no importa eso-dijo Kurt-. Creo que tengo una idea.
-¿Cuál?-preguntaron Rachel y Debbie.
-Pediremos prestado alguna prenda del vestuario del auditorio.
-¿Crees que el Sr. Schue nos dejará?-preguntó Rachel.
-Tú iras a preguntarle-le dijo Kurt sonriendo.
-¿Qué?
-Oh vamos.
-Bueno-terminó diciendo Rachel con una sonrisa.
-Gracias, Rachel-dijo Debbie entregándole la toalla.
-No te preocupes, los veo luego chicos-se despidió para luego salir del baño.
-Ahora vamos a quitarte ese suéter rápidamente-dijo Kurt tomando la mano de Debbie y llevándola hacia el vestuario del auditorio.
-No creo que sea tan malo-decía de Debbie mientras entraban al auditorio.
-Creo que necesitaré darte ciertas lecciones.
Debbie sólo rió ante aquel comentario.
Al llegar al vestuario, Debbie buscó entre varios tipos de ropa, algo que ponerse. No estaba muy segura de qué, pero al final se decidió por una blusa de color plomo de manga cero.
-¡Una boina!-exclamó Debbie emocionada sacando una boina color azul y poniéndosela-. Lo siento, es que me encantan las boinas. Aún no estoy muy segura de por qué.
-Está bien, no te preocupes-le sonrío-, sólo hay que apurarnos, antes de qué el timbre indique que debemos ir a clase.
-Cierto-afirmó Debbie para luego ir dentro de un cubículo y ponerse rápidamente la blusa.
Ambos salieron del auditorio.
-Por cierto, muy linda canción-le dijo Debbie sonriendo-, la que cantaste con Blaine ayer.
-Gracias, es algo así como "nuestra" canción-dijo Kurt recordando ese momento y luego la observó-. ¿Sabes algo?
-¿Qué?-preguntó Debbie curiosa.
-Tu sonrisa me hace recordar a alguien, pero no sé exactamente a quién.
-¿Ah sí? Bueno, la mayoría de las sonrisas supongo que son iguales, así que de seguro por eso te parece familiar.
-Mmm tal vez-respondió Kurt aún con duda.
-Bueno, yo me voy yendo a mi clase y por ahí dejo mi blusa que la he estado paseando por todos lados. Te veo luego-dijo despidiéndose y tomando el pasillo de la derecha.
Kurt también se despidió y continuó por el mismo pasillo.
-Esta vez ya no te escapas-dijo Azimio justo frente a él con un vaso de granizado. Mientras que otros 2 jugadores se acercaban.
Kurt los miró y se cansó de todo el asunto. Estaba a punto de responder molesto, pero alguien se le adelantó.
-¿Nunca se van a cansar de usar esos tontos granizados?-preguntó una voz detrás de Kurt, pero no podía reconocerla-. Déjalo en paz.
-Miren a quién tenemos aquí. Otro marica.
Kurt vio que a su lado ahora estaba Rick. Pero le parecía extraño que se hubiera metido en todo eso cuando en realidad no tenía por qué importarle y además cómo se habían enterado que era gay.
-¿Creías que ibas a poder seguir ocultándolo?-le preguntó uno de los jugadores de fútbol.
-La verdad es que no era mi intención ocultarlo-le respondió Rick con indiferencia-. Incluso si me hubieran preguntado, hubiera dicho la verdad.
-¿Sabías que esta es una escuela pública, cierto?-preguntó el otro.
-Claro-siguió respondiendo con indiferencia.
-Yo sigo sin entender cómo es que entraste al equipo de fútbol si er...
-¿Será porque sé de fútbol y soy hábil en ello?-preguntó irónicamente, la verdad es que a Rick le cansaba la actitud de ellos. A veces podían ser demasiado tontos.
Kurt miraba a Rick sin poder creérselo. ¿Ese era el mismo chico que ocultaba su sexualidad por miedo a que lo atacaran? Cuando les había dicho a Blaine y a él que había cambiado no pensó que iba a ser cierto.
-¿Sabes qué, Milton?-comenzó a amenazarlo Azimio acercándose a él-. Odio tu comportamiento irónico.
-Y yo odio que te metas con los del Glee Club sólo porque creen que somos unos perdedores, y que todos ustedes sean unos homofóbicos, pero lo que no sabes es que de seguro dentro de unos años las cosas cambiarán y las posiciones serán inverti...
Azimio no lo soportó más y le lanzó el granizado de color verde que tenía en la mano. Rick no se lo había esperado, sólo podía sentir como su ropa se humedecía, y sus ojos comenzaban a arder.
Azimio se burló y se retiró junto con los otros. Rick estaba tan molesto que los iba a seguir, pero Kurt lo detuvo.
-No le sigas la corriente-dijo Kurt tomándole del brazo-. Vas a terminar en problemas.
-Pero no es justo.
-Dímelo a mí, yo lo he soportado por 3 años-dijo Kurt mientras lo jalaba hacia el baño-, creo que deberías preocuparte ahora por el granizado.
-Bueno, tienes razón.
Entraron al baño de chicas.
-Puck tiene razón cuando dice que aquí es más limpio-dijo Rick al entrar.
Kurt sólo sonrío ante su comentario. Él pensaba igual.
-¿Trajiste alguna muda de ropa?-preguntó Kurt cerca de la puerta mientras Rick se dirigía a los lavabos.
-Desde el martes vine preparado-dijo sonriendo.
-¿En serio?
-El lunes me di cuenta que estaban comenzando a lanzar granizados. Así que decidí venir preparado.
-Claro.
Se quedaron mirando un rato. Pero luego Kurt se sintió incómodo ante la mirada de Rick y decidió desviar la mirada. Con eso, el ojiverde entendió y abrió el grifo para lavarse el rostro y el cabello.
-¿Crees que puedas traerme la playera que está en mi casillero?
-Sí, normal, sólo indícame dónde queda tu casillero-le respondió Kurt.
Rick le indicó dónde quedaba su casillero y la contraseña de este. Luego de eso, Kurt salió del baño dejando a Rick perdido en sus pensamientos mientras se quitaba el granizado.
Kurt se encontraba ligeramente sorprendido. La verdad es que no esperaba que Rick se apareciera y lo ayudara. ¡Ni siquiera necesitaba su ayuda! Pero le parecía sospechoso. ¿Estaba tratando de ganarse su confianza o algo?...porque tenía que admitir que había comenzado bien. Le divirtió la forma irónica en que les habló a los del equipo de fútbol. Como si en serio estuviera orgulloso de lo que es y no le molestara. Como si en serio hubiera cambiado.
Tal vez sus palabras fueran sinceras. Pero no podía estar aún seguro. Blaine le había dicho que él sí le creía y Debbie estaba como Kurt. Ambos sin saber si creerle o no.
¿Estará sorprendido de que lo haya ayudado? ¿O pensará que soy un entrometido? ¿O estará molesto de que me haya metido en sus asuntos? Esas eran preguntas que invadían la mente de Rick en ese momento. La verdad era que quería estar cerca de Kurt. Quería ser su amigo y tal vez con el tiempo ganarse su confianza. No para algo malo, sólo quería que lo considerara su amigo.
Y es que desde que lo vio, hubo algo, no tenía idea de cómo describirlo, pero desde que lo conoció quiso saber más de él. Aunque en el fondo sabía que todos esos pensamientos y sentimientos estaban mal, por la simple razón de que Kurt salía con Blaine, el chico al que le hizo daño hace unos 4 años.
Aún se sentía culpable de ese hecho, pero había decidido cambiar. Sabía que Debbie se encontraba en McKinley también y no podía evitar sentirse un poco culpable cada vez que ella lo miraba sospechosamente. Sabía que no confiaba mucho en él, pero no quería que eso fuera permanente.
Ya había hablado con Blaine y él le había creído y disculpado por todo. Sólo Debbie y Kurt estaban en duda y eso era lo que quería solucionar este año.
Pero la situación que tenía con Debbie y la que tenía con Kurt eran distintas. Con Debbie era cuestión de culpabilidad, pero con Kurt...era diferente, quería que él en serio le creyera que no era una mala persona, que no quiso hacer daño intencionalmente. Quería que Kurt pudiera confiar en él y que lo vea de diferente manera, porque
-Te traje lo que me pediste, y también una toalla-dijo una voz ingresando.
-Gracias-dijo Rick mirando a Kurt y tomando la playera y la toalla que este le entregaba.
El ojiverde colocó ambos cerca del lavabo y se quitó la playera que ya tenía puesta.
Kurt se sonrojó un poco al ver el pecho desnudo de Rick, así que dirigió la mirada a otro lado un poco avergonzado.
Rick no se dio cuenta de ello y comenzó a secarse con la toalla.
-Por cierto-comenzó a decir Kurt sin mirar a Rick-...gracias.
El ojiverde notó el ligero sonrojo en las mejillas del otro y sinceramente le pareció adorable.
-No tenías por qué, pero igual gracias-le dijo Kurt aún sin mirarle.
-No hay de qué, ¿Somos como una familia, no?-le respondió Rick colocándose la playera y luego sonriendo.
Kurt lo miró un poco sorprendido.
-Sé...que no conozco a todos, que soy nuevo y que he cometido errores en el pasado. También sé que eres pendiente de ellos-la expresión de Kurt cambió un poco, pero fue por pocos segundos-, pero me he dado cuenta en estas semanas, que así es como son, como una familia. Tal vez los nuevos no tengamos idea de cómo integrarnos a esta familia, pero si en algún momento tenemos la oportunidad de ayudar o apoyar, sé que lo haremos.
A Kurt se le asomó una sonrisa ante sus palabras y entonces sintió como su celular comenzó a vibrar en su bolsillo.
Kurt sacó su celular de su bolsillo y revisó el mensaje que tenía en él. Era de Mercedes.
Kurt, ¿Dónde estás? Te he buscado por todas partes. Ya estoy en el salón de español. Falta poco para que inicie la clase-M
-¡Vamos a llegar tarde!-exclamó Kurt al darse cuenta que faltaba menos de un minuto.
-Ve yendo tú, tengo que hacer algo antes-dijo Rick.
-Pero...
-No te preocupes, ve.
Kurt dudó, pero salió del baño para ir rápido al salón. Corrió por unos cuantos pasillos y llegó al salón sentándose rápidamente al lado de Mercedes.
-¿Qué pasó?-preguntó Mercedes confundida.
-Te explico luego, ya llegó el Sr. Schue.
Y efectivamente, Will hizo presencia en el salón.
-Buenos días, clase-dijo Will en español.
-Buenos días-respondió la clase.
-Hoy vamos a...
-Disculpe, profesor-era Rick, quién estaba en la puerta del salón
-¿Sí?
-¿Puedo...-se detuvo cuando se dio cuenta que debía hablar en español-¿Puedo entrar al salón?
-Está bien, Rick, toma asiento. La próxima vez no demores.
Rick tomo asiento y la clase inició.
El segundo intermedio, que era el momento en que todos se acercaban a la cafetería inició.
Blaine se apresuró para guardar su cuaderno en su casillero e ir rápidamente a la cafetería para ver si podía encontrarse con Kurt, pero sus planes no salieron como él esperaba.
-Hola-escuchó una voz mientras colocaba su cuaderno en su casillero, volteó a su izquierda y vio que ahí estaba apoyada Shirley con una sonrisa en el rostro.
-Hola-le respondió Blaine también con una sonrisa-. ¿Cómo van las clases?
-Ahí, bien. El nivel es demasiado diferente a Prince-White, es como que un poco más bajo.
-Supongo, pero, ahora que me acuerdo. ¿Cuál fue la razón por la que te cambiaron de escuela?
-Ciertos problemas familiares. Me dijeron que no podía decirlo. Lo siento.
-Oh, no te preocupes, ¿Pero no es nada grave, verdad?
-No, todo está bien-dijo Shirley tranquilizadoramente-, pero sinceramente extraño Prince-White. Me es un poco complicado hablar con Penny ahora.
-Me imagino-dijo comenzando a dirigirse a la cafetería.
Shirley le siguió, caminando a su lado-. ¿Te enteraste que Thad y ella salen?
-¿En serio? ¿Desde cuándo?-preguntó Blaine sorprendido.
-Hace unas dos semanas antes de que empezara la escuela ¿No es lindo?
-Supongo-dijo Blaine un poco dudoso-, pensé que salía con Rose.
-¿Con Rose?-preguntó Shirley con una ceja alzada-, ¿La hermana de Jeff?
-Sí-dijo Blaine con firmeza.
Shirley estaba confundida, pero ya aclararía eso después. La cuestión principal era seguir hablando con Blaine.
-Y... ¿Extrañas Dalton?
-Pues sí, pero estoy feliz aquí-dijo con una sonrisa.
-¿En serio?
-Sí-contestó simplemente, mientras que sus ojos se iluminaban al pensar en Kurt y es que por él podría soportar todos los abusos que le fueran a dar o los granizados que le lanzaran.
-¿Ayer te lanzaron un granizado, no?
-Sí, aunque suponía que pasaría de un momento a otro. ¿A ti no te han lanzado?
-Mmm...Aún no.
-Flashback-
Era martes. Shirley se revisaba su peinado en el espejo de su casillero cuando se dio cuenta que unos chicos se acercaban con esos vasos que contenían granizado. Ella volteó rápidamente.
-¡Si te atreves a lanzar eso en mi rostro ahora mismo, ten por seguro que te demandaré y pasarás el resto de tu vida en la cárcel! ¡Y no bromeo! ¡Tengo influencias, ¿Sabes? ¡Así que si tú u otro de tus amigos se atreve a volver a lanzarme ese estúpido hielo, te las verás con la policía, estarás en la cárcel y nadie será capaz de sacarte de ahí! ¿Entendiste?-gritó la rubia con ira hacia los 3 chicos del equipo de fútbol, quiénes se quedaron atónitos ante todas las palabras pronunciadas por la rubia.
Ellos sabían que no era broma, ya se había rumoreado por McKinley lo que había pasado con el profesor de historia.
Simplemente atinaron a irse, Shirley cerró su casillero y con una sonrisa se dirigió a su siguiente clase, siendo punto de muchas miradas.
-Fin del Flashback-
-Tienes suerte.
-Supongo-dijo con una discreta sonrisa malévola.
Luego volvió a tomar una expresión dulce y detuvo a Blaine tomándole de la mano-, pero ¿Por qué aguantas esos granizados ahora? Si estuvieras en Dalton no tendrías que hacerlo. ¿Cuál fue la razón para que vinieras a McKinley, Blaine?-preguntó Shirley mirándolo preocupada.
Blaine la miró a los ojos. La verdad era que le recordaban un poco a los de Kurt, pero sin duda los de él eran diferentes. Tenían un gris que rodeaba la pupila y un tono verde que rodeaba el iris azul y a veces se volvían más grises o más verdes. Simplemente los ojos de Kurt le hechizaban.
-¿Blaine?-escuchó una voz preguntar.
Blaine miró en la dirección de la voz y no pudo evitar que se formara una sonrisa al ver quién era.
¿Qué les pareció? (:
Voy a dar unos avances, y para no decir quiénes son las personas, las colocaré con una x, aunque será sencillo darse cuenta hehe x) Pueden decirme sus sospechas luego (:
Avances del próximo capítulo:
-x enfrenta a x por haberlo ignorado cada vez que la saludaba o quería hablar.
-Habrá una pelea entre x y x en el campo de práctica.
-x se molesta con x por haberla ayudado.
-x y x son sinceros el uno con el otro y hablan de lo que les causa sospecha.
-César descubre quién es la persona culpable de la caída de granizados el día de la Asamblea.
-Se interpretarán dos canciones.
