Holaap ^^ Una vez más con un nuevo capítulo de este fic..hasta ahora es el capítulo más largo que he hecho hehe x) Bueno, aquí se los dejo (:
Todo por amor
Desconcierto y peleas
Tocó el timbre que indicaba el segundo intermedio, haciendo que los alumnos dejaran las aulas. Mercedes y Kurt salieron del aula de español, Mercedes con preguntas que hacerle debido al retraso de Kurt y a la mirada que él y Rick se dieron durante la clase.
Ya en el pasillo.
-¿Me explicarás?-le preguntó Mercedes.
-Okey, lo que pasa es que unos neandertales me estuvieron persiguiendo todo el primer intermedio y los estuve esquivando hasta que llegó un momento en el que me interceptaron, pero Rick vino, me defendió dici...
-¿Rick?-interrumpió Mercedes mientras Kurt abría su casillero-. ¿El mismo que me dijiste que...
-Sí, sí, el mismo. Yo también estoy tan confundido como tú.
-Pero eso quiere decir que Blaine tiene razón, sí ha cambiado.
-Tal vez. ¿Crees que debería hablar de esto con Blaine o tal vez debería...-Kurt interrumpió lo que él mismo decía al darse cuenta que Mercedes no le hacía caso y se mandaba miradas con...Sam.
-¿Mercedes?
-¿Ah?-dijo Mercedes mirando a Kurt-. Ah, claro, pienso que debes hacer eso-dijo sonriéndole-. Además, tengo algo que hacer. ¿Te parece si hablamos luego?
-Mmm...Claro-dijo Kurt sospechoso.
-Okey, bye-se despidió Mercedes.
-¡Mercedes!
-¿Sí?-preguntó volteándose.
Kurt lo pensó un momento, pero prefirió que mejor hablará con ella después-. No, nada-terminó sonriendo.
-Okey.
Mercedes continuó su camino. Kurt se peinaba en el espejo de su casillero mientras que se dio cuenta que minutos después Sam fue por el mismo lugar dónde había ido Mercedes.
-Algún día tendrán que hablar ¡Lo sé!-pensaba Kurt mientras cerraba su casillero.
Fue en ese momento que se encaminó hacia la cafetería, esperando encontrar a Blaine. No podía creer que no lo haya visto en todo el día. Se suponía que lo iba a buscar durante el intermedio, pero por la culpa de los del equipo de fútbol no pudo hacerlo.
Cuando estuvo cerca de la cafetería, notó que Blaine se encontraba cerca de la entrada, así que apresuró el paso hasta darse cuenta que estaba acompañado...por Shirley.
No había razón para estar celoso, era una chica, Blaine no le haría caso ni en un millón de años. Él mismo le había dicho que no volvería a pasar algo como lo de Rachel otra vez. Pero aún así, no le gustaba la forma en cómo lo trataba. Y si no hacía algo ya, sabía que eso empeoraría. Kurt conociendo a Blaine, sabía que era muy despistado como para pensar que había segundas intensiones detrás de los tratos que le daba la rubia.
-¿Blaine?-preguntó tranquilamente mientras se acercaba a ellos.
Blaine dejó de mirarla y le dio una sonrisa, que derritió por completo el corazón de Kurt y olvido casi por completo el hecho de que Shirley estaba tomando su mano.
-¡Kurt!-exclamó Blaine alegre soltándose de la mano de Shirley y dirigiéndose hacia él para luego abrazarlo.
Kurt, sin dudar, correspondió el abrazo y le dio una mirada de "¡Ha!" a Shirley, mientras que ella sorprendida sólo lo mira con el ceño fruncido y entra a la cafetería.
-Más fácil de lo que pensé-pensó Kurt sonriente.
Se separaron y por suerte nadie del equipo de fútbol estaba cerca, sólo habían algunas miradas y otros que no les prestaban atención.
-No puedo creer que no te haya visto en todo el día. Te estuve buscando durante el primer intermedio...
-Yo también-le interrumpió Kurt-, pero tuve ciertos percances.
-¿Qué pasó?-preguntó Blaine.
-Te cuento dentro-dijo Kurt mientras le indicaba para entrar a la cafetería.
Luego de llevar sus bandejas hasta la mesa dónde se encontraban los del Club Glee, se quedaron enfrascados conversando con algunos otros.
Entro alguna de esas conversaciones, Blaine levantó la mirada hacia otra parte y Kurt se dio cuenta.
-En un rato regreso-le dijo un poco serio mientras se levantaba.
-Okey-respondió Kurt viéndolo irse y se preguntó que habría visto.
Luego de terminar su ensalada, se despidió de los chicos diciendo que los vería luego y se retiró. Caminó unos cuántos pasillos y encontró, no tan lejos, a Blaine hablando con César.
-¡Kurt, hola!-saludó César alegre mirando a Kurt mientras que Blaine miró atrás y notó que Kurt se acercaba a ellos.
-Buenas tardes, detec...
-Kurt, puedes llamarme César, está bien, creo que contigo y los chicos del Club ya pasamos la etapa de formalidad-dijo con una sonrisa-. Especialmente contigo, eres casi como mi sobrino-yerno.
Blaine y Kurt se sonrojaron ante esa mención
-Entonces... ¿Ya sabes quién fue el que estuvo detrás de la caída de granizados?-preguntó Blaine cambiando el tema.
-La verdad es que tengo a unos cuántos en la mira, pero hay uno en especial.
-¿Quién?-preguntaron ambos jóvenes curiosos.
-No puedo decirles, chicos. Por lo menos mañana les avisaré cuando terminé el Glee Club. Además no sé si tenga razón, pero creo que cuando termine el día estaré seguro.
-El 99% de lo que crees es cierto. Así que no creo que estés tan equivocado en tus sospechas. Y a pesar de que recién hayas investigado hoy día.
-Es un don, Blaine-sonrió César.
-Espero que pronto pueda estar completamente seguro.
-Gracias, Kurt-sonrió César-. Bueno, ya me tengo que retirar. Los veo mañana. Y por cierto, Christine les manda saludos, a ambos.
-Igual nosotros-respondieron.
Blaine y Kurt se dirigieron al casillero del primero y luego al del segundo mientras conversaban.
-Una pregunta.
-Dime-dijo Blaine apoyado en el casillero de al lado del de Kurt.
-¿Vas a estar ocupado mañana?
-No creo. ¿Por?
-¿Quieres cenar mañana en mi casa?-preguntó mientras cerraba su casillero.
-Claro, no hay problema-respondió Blaine alegre-. Y ahora que me doy cuenta, a pesar de que he ido mucho a tu casa, hace tiempo que no me he quedado a cenar.
-Por eso mismo era-dijo Kurt sonriente-, pero entiendo el porq... ¡Verdad!
-¿Qué?
-¿Tu mamá estará ocupada mañana?
-No lo sé, es que mi padre ha estado de viaje esta semana, y no sé si mi mamá tendrá algún compromiso a parte de los que usualmente tiene con él. ¿Por?
-Quiero invitarla a cenar...a mi casa.
-Me parece una buena idea, te aviso si es que está ocupada mañana.
-Claro, pero dile que cuando ella pueda, mi familia y yo estamos disponibles esta semana.
-Okey, no te preocupes.
Se quedaron mirándose un rato, ambos con ganas de abrazarse o besar al otro, pero también existía el temor a que alguien molestara, especialmente en momentos como estos. Y ambos entendían lo que el otro quería.
Blaine miró su reloj-Genial, tengo que dar el informe al profesor de historia. Nos vemos en la salida-se despidió Blaine para luego acercarse al ojiazul y darle un pequeño beso en la mejilla y susurrarle en el oído-. Te amo.
-También te amo-le respondió y luego Blaine se dirigió hacia el salón-, pero yo conduzco-le dijo desde lejos.
-Okey-contestó riendo Blaine dejando atrás a Kurt con una sonrisa.
-Disculpa-una voz avisó a Kurt, quién volteó a ver-. ¿Te importa si te acompaño a inglés?
-No hay problema-respondió Kurt luego de un rato.
Así que él y el ojiverde se dirigieron a su siguiente clase.
Ya en la salida.
-Y este es el mío-dijo Alex escribiendo su número en el celular de Debbie.
-Ok, gracias. Bueno, como también te di el mío, me mandas un mensaje de cuando puedas ¿Okey?
-Okey, no hay problema-dijo Alex retirándose.
Jane encontró a Debbie en el pasillo, se saludaron y se encaminaron al casillero de la segunda.
-Así que un día de estos tienes que venir a mi casa ¿Ok?-preguntó Jane a Debbie quién guardaba y sacaba algunas cosas de su casillero.
-Claro, no hay problema-respondió-. Tú me dices y yo pregunto.
-Perfecto-dijo Jane satisfecha-. ¿Puedo hacerte una pregunta?
-Dime.
-Nunca me respondiste la pregunta que te hice cuando nos conocimos.
-¿Cuál?-preguntó Debbie despistada, pero sabiendo perfectamente cuál era la pregunta.
-¿Te gusta John?
-¿John? ¿Qué John? John... ¿Wilson?
-Claro, ¿De quién más hablaría?
-Emm...no sé.
-Entonces...
-No, no me gusta.
-¿No te gusta o no quieres que te guste?
Debbie sólo la miró. Sabía que en el fondo lo negaba.
-¿Confías en mí, no?-preguntó Jane preocupada.
-Sí-le dijo Debbie-, sí confío en ti, y sí, creo que me gusta.
-¿Crees en el amor a primera vista?
-No lo sé, lo veía un poco superficial y ahora, sólo estoy confundida-dijo mientras miraba el interior de su casillero-. Y no me gusta sentirme así.
-Debbie, te entiendo. Yo también estoy en tu situación, desde hace unos meses. Sé cómo se siente el que te guste alguien, pero para ese alguien sólo eres una amiga en la que puedes confiar mucho y peor cuando ya le gusta otra persona.
Lo dijo de una manera tan decaída que Debbie supo que la entendía.
-Pero, lo mío es un caso perdido ya-dijo Jane con una sonrisa no tan convincente-. Yo creo que tú si podrías llegar a salir con John.
-¿Qué?-preguntó Debbie estupefacta-. No, claro que no. Jane, John está saliendo con Meredith y él la quiere mucho, al igual que ella a él.
-Debbie, conozco a Meredith desde hace dos años. Sé cómo es ella y no creo que sea la persona adecuada para John.
-¿Por qué lo dices?-preguntó confundida.
-Es hipócrita. Con unos es la persona más adorable del mundo, pero con otros, ya sea porque no les cae bien o porque los ve como una amenaza, es vil.
-Pero si él...
-No la conoce del todo-contestó Jane-, no sé si es porque en serio no se da cuenta o sólo quiere evitar ver la realidad. La verdad es que nunca estaré segura.
-Pero, Jane, eso no cambia nada. Si ambos se quieren, pues está bien que estén juntos.
-Tal vez si fuera con otra chica que no fuera Meredith, lo comprendería y diría que tienes razón, pero ella no debería estar con él. Y cuando él se dé cuenta, se va a arrepentir, lo sé. Y a ti te gusta él, y estoy segura que a él también le puedes gustar.
-No, Jane, no-dijo negando con la cabeza-, no quiero esto...sólo quiero olvidarme de él, porque es una tontería que me sienta así por un chico que apenas conozco ¿Cuánto?... ¿Dos, tres semanas?...Además, todo esta semana no he hablado con él.
-¿Qué? ¿Por qué?
-Por esto mismo, estoy feliz por él, de que esté con la persona que quiere, pero no puedo evitar sentirme un poco mal y no debe ser así. Se supone que me ve como una amiga, no le puedo hacer eso. Si se llegara a enterar, ¿Imaginas como se sentiría? Culpable-dijo Debbie con seguridad-, y no quiero eso para él.
-Pero...
-¡Debbie!-una voz interrumpió.
Jane miró atrás de Debbie y Debbie volteó. Ambas notando como cierto chico de ojos miel se acercaba.
-¡Oh! Jane, hola-saludó John al estar cerca.
-Hola.
-Tengo que hablar contigo ahora-dijo John dirigiendo su atención a Debbie, no se le notaba tan feliz del todo.
-De todos modos justo yo me iba-dijo Jane alejándose. Ya le preguntaría mañana a Debbie que pasó.
Lo que menos quería la chica de tercer año era tener que dirigirle la palabra a John a menos de que sea estrictamente necesario. Esperaba que este caso fuera uno.
-¿Qué pasó?-preguntó.
-¿Por qué me has estado evitando toda esta semana?
-¿Evitando? ¿Qué? No, claro que no.
-Pues eso no fue lo que pareció toda esta semana.
-No te he estado evitando, John. Sólo no ha habido momento de hablar.
-Que yo me acuerde, la otra vez te saludé y de la nada volteaste y te acercaste a Jane y se alejaron. En otro momento, al entrar al salón del Glee Club, te saludé, y justo comenzaste a hablar con Blaine y Kurt. Y de nuevo, durante el almuerzo te iba a preguntar algo y como coincidencia, te retiraste de la cafetería.
-Tú mismo lo has dicho, son sólo coincidencias-respondió Debbie no mirándolo mientras seguía arreglando cualquier cosa en su casillero.
-Por lo menos mírame, ¿No?
La chica de ojos chocolate lo hizo y nunca antes lo había visto tan... ¿Preocupado?
-¿A caso hice algo?-preguntó.
Ella lo miró un rato, se comenzó a sentir culpable de hacerle sentir como si hubiera hecho algo. No quería eso, pero...
-No-le dijo mirándolo a los ojos-. Es mi culpa, no te preocupes.
-¿Por qué di...
-Por nada en especial, no lo volveré a hacer.
-¿En serio?-pensó Debbie y luego de unos pocos segundos se respondió-. Sí.
-Está bien, pero quiero saber que pasó. Somos amigos, pensé que quedamos en que si había algo en lo que podía ayudarte, lo haría.
-No hay nada, en serio.
-Entonces por qué estu...
Dejó de hablar, Debbie siguió su mirada y vio que Meredith se acercaba junto con otras chicas, todas en uniformes de porristas, ya que los entrenamientos iban a comenzar.
Debbie entendió y sacó su celular para no tener que hacer caso.
-John, ¿Ya vamos?-le preguntó Meredith expectante.
-Claro, claro, sólo dame 10 segundos-le dijo con una sonrisa.
-Está bien, pero nada más-se acercó a él y lo besó para luego sonreír y retirarse con las demás.
-Debbie ten...
-Sí, no te preocupes-dijo Debbie cortante sin quitar la vista de su celular mientras buscaba algo en él-, también tengo cosas que hacer.
-Eres la mejor Debbie, gracias-le dijo sonriente para irse rápidamente donde Meredith estaba, unos cuántos casilleros luego.
La ojichocolate lo observó irse. Esto era precisamente lo que quería evitar. Se sentía tan impotente, pero...al fin de cuentas, era su propia culpa.
-He looks at me-cantó mirándolo hablar con Meredith- I fake a smile so he won't see.
Jane caminaba hacia las puertas de McKinley para dirigirse a su auto.
-That I want and I'm needing everything that we should be-cantó Jane-. I'll bet she's beautiful, that girl he talks about. And she's got everything that I have to live without.
Vio como los chicos del equipo de fútbol ya se acercaban al campo.
-He talks to me, I laugh 'cuz it is so damn funny.
-That I can't even see-Debbie cantó cerrando su casillero-, anyone when he's with me-comenzó a caminar para ir al estacionamiento-. He says he's so in love, he's finally got it right.
-I wonder if he knows he's all I think about at night-cantaron ambas-. He's the reason for the teardrops on my guitar
-The only thing that keeps me wishing on a wishing star-cantó Debbie ingresando al estacionamiento.
-He's the song in the car I keep singing, don't know why I do-cantó Jane encendiendo su auto.
-Drew walks by me-canto mirando cómo John se unía a los chicos del equipo de fútbol-, can he tell that I can't breathe?
-And there he goes so perfectly-cantaba dirigiéndose a su casa-. The kind of flawless I wish I could be.
-She'd better hold him tight-cantó al ver a Meredith también cerca con las porristas-, give him all her love-entró a su auto para luego encenderlo e irse a su hogar-. Look in those beautiful eyes and know she's lucky 'cause
-He's the reason for the teardrops on my guitar-cantaron ambas en sus autos-. The only one who's got enough of me to break my heart.
He's the song in the car
I keep singing,
don't know why I do
Minutos luego, Jane ya se encontraba cerca de su casa mientras que Debbie había llegado a la suya.
-He looks at me-cantó Jane ya cerca de su casa.
-I fake a smile so he won't see-cantó Debbie luego de entrar a su habitación y echarse en su cama.
Su celular vibró en su bolsillo luego de una hora. Lo sacó y vio que tenía un mensaje nuevo. Tal vez otra propaganda.
¿Te parece si mañana en la tarde voy a tu casa? ¿O prefieres venir a la mía? :)
Alex
A pesar de cómo se sentía antes, sonrío.
Una hora y minutos antes, en el entrenamiento.
-¡Más rápido, muchachos! ¡Deben estar en forma para ganar como, lo hicimos en año pasado! ¡Y si los nuevos no se esfuerzan, los saco del equipo!-gritaba la entrenadora Beiste, a lo que los nuevos se apresuraron en correr.
Luego de dar 8 vueltas y unos cuántos con ganas de, se tomaron un descanso de unos minutos.
-¡Hey, Alex!-lo llamó Puck.
-¿Sí?-preguntó dudoso.
-¿Es cierto eso de que ahora eres tutor de química?
-¿¡Eres tutor de química!-preguntó Azimio metiéndose en la conversación y burlándose de ello junto con unos cuantos más.
-¿Tiene algo de malo Azimio?-preguntó Alex inalterado.
-¿Y quién te dijo que te metieras en lo que no te importa?-preguntó Puck mirándolo desafiante.
-¡Yo me meto dónde se me da la gana, Puckerman!-gritó Azimio empujando a Puck y justo cuando iba a responder el empujón, la entrenadora tocó su silbato.
-¡Adams, 10 vueltas a la cancha, AHORA!
-Pero...
-¿¡Qué dijiste!-preguntó la entrenadora molesta.
Azimio calló y se fue a correr mientras algunos se reían de ello.
-¿¡Alguien más quiere acompañar!
Todos se quedaron callados y luego la entrenadora fue hacia otro lado.
-No me respondiste-le dijo Puck a Alex.
-Sí, lo soy
-¿De Anniston, cierto?
-Sí, ¿Cómo sa...
-Los noté en la salida, y apuesto que todo eso es un pretexto sólo para hablar con ella ¿O no?
-¿De qué hablas?
-¡Oh vamos, Dubarry! A mí no me engañas. Si quieres, a Finn, él se lo cree todo pero no a mí.
-¡Oye!-exclamó Finn interrumpiendo su conversación con Julio.
-Es la verdad-dijo Puck levantando las manos.
-Qué raro. No creo que Debbie necesite tutoría en algún curso-dijo John entrando en la conversación.
Alex iba a hablar, pero Puck lo interrumpió-. Tal vez sólo se hizo la que necesitaba ayuda para poder ganar la atención de Alex.
-¡Debbie no haría algo así!-exclamaron John y Alex y luego ambos se miraron.
Puck levantó una ceja y comenzó a sospechar. Allí había algo.
-¡Chicos! ¡Meredith y Quinn están peleándose!-avisó Artie viendo a las chicas pelearse un poco más allá en el campo.
-¿Qué?-preguntaron los chicos del Glee Club que rápidamente fueron hacia dónde estaban las porristas. Seguidos por otros jugadores que querían ver lo que pasaba.
-¡Eso fue espantoso!-gritó Sue con su megáfono-. ¡Cinco minutos de descanso! ¡No quiero ningún error luego! ¡Y Sarah!
-¿Sí?-preguntó una chica de cabello marrón y ojos del mismo color.
-¡Estás fuera!
-¿Qué? Pero...
-¡Vete!
La chica la miró y se fue corriendo con lágrimas en los ojos, seguida por otras dos chicas. La entrenadora se retiró luego.
-¿Por qué es que sacó a la chica de las porristas?-le preguntó Silvana a una chica de pelo marrón con rulos.
-Sylvester suele hacer eso, nadie sabe por qué-le respondió la chica.
-Será porque es muy floja y se la para conversando con sus otras amigas-dijo Shirley que las había escuchado y se limaba las uñas.
-Casi todas hacemos eso-dijo la chica de rulos.
-No todas, Alice-dijo Meredith acercándose a su amiga-. Por lo menos no las que saben cómo es la entrenadora-luego dirigió su mirada hacia Shirley-. ¿Tú quién eres?
Shirley levantó una ceja mirándola, no planeando responder.
-¿A caso es sorda?-les preguntó a Silvana y Alice.
-Se llama Shirley-respondió Silvana.
-¿Y tú?
-Silvana.
-Bueno, Silvana, dile a tu amiga que a mí, no me va a dejar con la respuesta al aire, así que me tiene que responder.
-¿Y por qué tendría que hacerlo?-preguntó Shirley volviendo a levantar la vista de sus uñas.
-Porque eres nueva y me debes respeto.
-¿Eso crees?-preguntó Shirley desinteresada-. Pues nadie me levanta el tono de esa manera.
-Aunque se lo digas no te hará caso-dijo alguien acercándose, era Quinn-. Le encanta pensar que es superior a todos los demás.
-Y es la verdad, Fabray, sólo que tienes miedo de aceptarlo.
-¿Qué cosa?-preguntó con una sonrisa.
-Que ya no eres la capitana de porristas, y a parte de Becky, la más popular en este grupo soy yo. Brittany y Santana no están y tu reputación se acabó desde hace varios meses a pesar de que estés en las Cheerios.
-¿Quién habla de que no somos porristas ya, Hadley?-preguntó Santana entrando junto con Brittany, ambas en uniformes de porristas.
-¿Cómo...
-Un montón de avispas van a entrar en esa boca si la sigues teniendo abierta-sonrió Santana con suficiencia.
-La entrenadora Sylvester nos aceptó de nuevo-dijo Brittany sonriendo.
Quinn sonrió al saber que Santana y Brittany serían porristas de nuevo.
-Total, ¡Eso no quita el hecho de que siga siendo más que ustedes, par de lesbianas!
El ambiente se puso tenso. Todos los presentes estaban en silencio.
-¿Qué dijiste?-preguntó Santana molesta, pero por dentro sentía que le había tocado una fibra sensible
-La verdad-dijo Meredith con suficiencia.
-Meredith, yo creo...
-Tú no crees nada, Alice-le calló Meredith.
-¿Quieres dejar de una vez ser tan patética?-preguntó Quinn-. ¿No te das cuenta que todo ese odio es una tontería?
-Tranquila...mamá-se burló Meredith.
Quinn no lo soportó más y se le fue encima, empujándola y luego ambas se agarraban del cabello de la otra y lo jalaban. Comenzando a pelearse y las demás shockeadas sin hacer nada al principio.
-¡No! ¡No a la violencia!-exclamó Brittany.
De la nada los chicos del equipo de fútbol aparecieron.
-¡Dejen de pelearse!-gritó Julio jalando a Quinn y sosteniéndola mientras que John hacía lo mismo con Meredith-. Y deja de empujarme, que no te voy a soltar.
-¡Suéltame John! ¡Ahora!-gritaba Meredith tratando de soltarse del agarre del otro.
-No, Meredith. Cálmate.
-¡No me vuelves a molestar, Hadley!-gritó Quinn de la frustración mientras Julio trataba de impedir que se le abalanzara a la pelirroja.
-¡No es mi culpa que ahora seas una perdedora, Fabray! ¿¡Quién lo diría no! ¡La popular Quinn Fabray en el Glee Club y sin nadie que le haga caso!
-¿Tienes algo contra Quinn o qué?-comenzó Julio a defenderla y la fue soltando, pero dejándola atrás de él-. ¡Porque sinceramente no entiendo la necesidad de pelearse aquí! ¿Qué ganas con decirle esas cosas?
Nadie dijo nada. Miraban expectantes lo que pasaba en el centro.
-Sólo demuestras que te sientes intimidada por ella, te creerás popular, le dirás eso a todos y te mostrarás tan segura. Pero con estos actos sólo demuestras que es lo contrario, que muy en el fondo tienes miedo de aceptar que ella aún es mejor que tú.
-¡Uhhh!-algunos chicos del equipo de fútbol comenzaron a divertirse de la situación y las demás porristas estaban completamente sorprendidas ante las palabras de Julio. Nadie le había hablado así a Meredith, ni si quiera John, a pesar de que ella siempre tuviera la culpa en la mayor de las ocasiones.
-¡Wau!-dijo Meredith tranquila-, no creí que algún día dejarías que cualquier persona, en especial un nuevo, te defendiera. Como es que cambia todo ¿No?-dijo para luego reírse.
Todos estaban estupefactos, en especial John, no podía creer que esa fuera Meredith. Julio no podía creer cómo es que pudiera aprovechar un solo momento para molestar a Quinn. La miró y vio como ella volvía a molestarse, pero en vez de gritarle algo le lanzó una mirada de cólera a él y se fue.
Las entrenadoras recién llegaron y comenzaron a pedir explicaciones. Julio vaciló y se dirigió rápidamente a dónde se había ido Quinn. Puck comenzó a sospechar sobre la situación...de nuevo. Finn nunca creyó que Julio defendería de esa manera a Quinn, pero es algo que él también hubiera hecho...aunque no supiera exactamente qué decir. De todos modos, le agradaba ese muchacho y esperaba que Quinn no se haya molestado tanto con él, porque no se lo merecía. Luego, John se alejó de Meredith, decepcionado de toda esa situación.
Quinn llegó a los vestidores de las chicas y se sentó. Tenía tanta impotencia por todo lo que había pasado con Meredith. Y se dio cuenta, lo que decía Julio era verdad, sólo estaba ocultando su miedo y ya. Pero si sólo ella se hubiera dado cuenta antes y se lo hubiera encarado, y no Julio, Meredith no se estaría burlando de que se dejó defender por cualquiera.
-¿Quinn?
Quinn levantó la mirada y vio que Julio estaba ahí acercándose. Ella se levantó y se volteó para no mirarlo.
-Vete.
-Pero...
-¿No me escuchaste? Vete.
Hubo una pausa.
-Lo siento, pero no me voy a ir.
-¿Qué es lo que quieres?-se volteó Quinn-. ¿No entiendes que has arruinado todo?
-¿Qué?-preguntó confundido-. ¿Qué hice?
-¡Todo estaba bien hasta que hablaste! ¡No debiste haberme defendido! ¡No debiste haber hecho nada! ¡Me hiciste quedar como una débil frente a ella! ¡Cómo alguien que no se puede defender de los demás!
Julio se quedó en silencio, observando cómo sacaba toda la furia que tenía.
-No sabes cuánto me molestan las cosas que dice Meredith, no soporto escucharla, pero soy fuerte y sé que puedo con ella. No necesito tu ayuda.
-No me arrepiento de haber hecho lo que hice, Quinn. No hay nada de malo en que alguien te defienda en cualquier momento.
-¿Sabes qué? En este momento no quiero hablar contigo, no quiero hablar con nadie. Así que por favor vete.
Julio se quedó quieto sin saber qué hacer.
-Por favor-susurró Quinn.
Julio le hizo caso y salió de los vestidores. Ese no era el momento adecuado para hablar.
-You don't have to listen to anything I say There's nothing I can do, you take my breath away-comenzó a cantar Julio por los pasillos de McKinley-. And all that I believe inI'm slowing drowning here with you.
Al día siguiente, durante el primer intermedio, Julio caminaba recordando por dónde quedaba el casillero de Quinn.
-I tell you that I'm here and I tell you what I feel-cantaba mientras todos pasaban-. But I feel you're so far-cantó mirando a Quinn desde lejos mientras cerraba su casillero y se iba-. And I don't know where you are, you tell me what you gained-siguió el pasillo en el que se fue ella-, you tell that you're trying and I believe you are.
Siguió caminando mientras veía cómo Meredith estaba cerca de ella, diciéndole algo relacionado con ayer y ella sólo le dijo de forma burlona que dejara de ocultar su miedo
-I believe you are-cantó Julio sonriendo-. And I won't say you're gone.
Mientras en la cafetería se servía, veía como Quinn hablaba animadamente con Brittany y Santana.
-You can win this fight You don't have to listen To anything I say-se dirigió a otro lado de la mesa del Glee club sabiendo que Quinn no querría hablar con él-. There's nothing I can do you take my breath away-se sentó y volvió a mirarla sonreír-. And all that I believe in I'm slowly drowning here with you.
En el salón del coro, Julio seguía cantando la canción, de vez en cuando mirando a Quinn.
-You can win this fight. Take it so it's done-dijo mientras caminaba por el espacio-. Get all up inside my pride I can only do so muchWoah oh woah oh oh
Unos cuántos miraban sonrientes la presentación de Julio, dándose cuenta que era para Quinn, ya todos los que no estuvieron presentes sabían lo que pasó el día anterior
-You can win this fight You don't have to listen To anything I say-cantaba Julio mirando a Quinn y diciéndole con la mirada que lamentaba haber hecho algo que a ella no le pareció-. There's nothing I can do, you take my breath away.
Quinn lo miraba y se dio cuenta que no debió haber sido tan dura con él, sabía que le pedía perdón y confiaba en que ella era fuerte a través de la canción y ese pensamiento le hizo sonreír.
-And all that I believe in I'm slowly drowning here with youOh
Los presentes aplaudieron a la presentación de Julio. Casi todos conmovidos por el mensaje y unos pocos con sospechas.
-Quinn-comenzó a hablar Julio-, no tienes que escuchar lo que quiero decirte si no quieres, pero en serio lamento si pensaste que creía que eras débil o que no eras capaz de luchar tus batallas, sola. Tal vez no te conozco desde hace tiempo, pero sé que pasaste por mucho y aún así seguiste ahí, sin permitir que alguien te derrumbara. Y eso fue muy valiente de tu parte, pero a pesar de todo, no es malo que alguien te defienda. Y sé que cualquiera de nosotros lo hubiera hecho.
Quinn miró a los demás y notó como le daban sonrisas amistosas.
-Porque cómo le he escuchado decir a alguien-dijo mirando a Finn para luego regresar su vista a Quinn-. Somos una familia, y los nuevos también podemos formar parte de ella-vio como unos cuántos asentían-. Así que ¿Estamos bien?
Hubo una pausa de expectación.
-Sí-dijo Quinn sonriendo.
Los chicos sonrieron y Finn con unos pocos aplaudieron a ello haciendo que Quinn ría y luego aceptó el abrazo que Julio le ofreció.
-Sigo teniendo mis sospechas-dijo Puck.
-Yo también estoy comenzando a tenerlas, Noah, en serio-dijo Kurt sonriente-. Aunque no sé cómo será esta vez.
-No creo que sea tan malo, la verdad-dijo Finn.
-Parece que no-contestó Kurt.
-Bien, chicos-comenzó a decir el profesor cuando todos estuvieron sentados-. Me alegra que el problema se haya solucionada y en serio me decepciona un poco el comportamiento de Meredith.
Debbie notó que a John le afectaba todo este asunto. Había estado muy distante, pero igual estaba contento de que se haya solucionado el problema entre Julio y Quinn. Aunque él seguía sintiéndose un tanto decepcionado de Meredith, no podía creerlo. Y Debbie entendió, cuando Finn les contó a Rachel, Blaine, Kurt, Mercedes y ella, lo que Jane había tratado de decirle.
-Hablando de eso, ¿Por qué no está aquí?-preguntó Tina.
Y era verdad, no se encontraba en el salón.
-Me dijo que no quería venir-respondió John desde su sitio-. Le dije que aunque sea le debía disculpas a Quinn, pero no quiso venir.
-Entendemos, John, no hay problema-dijo Will-. Ahora...
-Disculpen.
Todos miraron hacia la puerta abierta y vieron que ahí se encontraba el detective Anderson.
-¿Puedo pasar?
-Claro-dijo Will.
-Creo que ya sabe quién está detrás de la caída de granizados-dijo Puck.
-Sí, nos dijo a Kurt y a mí que vendría a esta hora al coro para decirnos-dijo Blaine.
-¡Chicos, necesito su atención!-llamó César.
Todos prestaron atención a lo que diría al igual que Will.
-Ayer estuve en McKinley y estuve averiguando sobre el caso, se preguntarán cómo es que después de una semana iba a poder descubrir quién fue el culpable. Bueno, ya saben que tengo un don-algunos sonrieron antes eso, sabiendo que era verdad, en las vacaciones lo había demostrado-, la cosa es que...ya sé quién fue la persona detrás de todo.
Todos ya querían saber de una vez quién era.
-Como ustedes dijeron, Karofsky, Azimio y otros dos jugadores más tuvieron que ver, pero ellos no lo planearon, al principio les pareció raro que la persona culpable les pidiera eso, le preguntaron sus intenciones y cómo no las quiso decir, los 4 chicos no aceptaron, pero luego fueron amenazados con cierto vídeo y no tuvieron más opción que aceptar.
-¿Y quién fue el que los amenazó?-preguntó Will
Todos escucharon la respuesta atentamente cuando el detective pronunció el nombre y lo que causó en todos fue. Estupefacción. Eso, de diferentes maneras, no podían creerlo, nunca se lo imaginaron ¿Y quién lo iba a imaginar? Aún a pesar de lo que pasó ayer no lo hubieran sospechado. Nunca hubieran sospechado que el nombre que pronunciaría el detective sería Meredith Hadley.
Canciones usadas:
-Teardrops on my guitar de Taylor Swift
-You can win de David Choi
