Después de vencer su timidez y preguntarles a los guardias que veía por fin llego a la habitación de Arba, era tarde, ya debía estar dormido, pero primero, quería terminar de leer el pergamino que llevaba consigo y segundo tenían que hablar con ella, aunque, golpeo dos veces y nadie contestaba, llamo una última vez suponiendo que probablemente no estaba, al darse la vuelta la puerta se abrió

- ¿Ugo? - se giró de nuevo al escuchar esa voz, era inconfundible, pero se arrepintió la ver como lucia Arba, volvió a girarse completamente rojo- ¿Qué haces aquí?

-e…e…y…yo….e...esto…- podía darse cuenta que estaba rojo, pero no entendía por qué hasta que se observó, escasamente se tenía una tela algo transparente puesta y se transparentaba mas ya que su cuerpo estaba mojado, y con justa razón puesto que se estaba dando un baño-t…tu…ro…ropa…- Arba comenzó a reír a carcajadas, no podía creer lo descuidada que había sido, pensó que quizás David había enviado a alguien por ella y estaba dispuesta a echarlo a patadas, tal vez por eso solo se puso lo primero que encontró; entro y salió de nuevo esta vez con la túnica de la ortodoxia la cual era negra así que no dejaba ver nada

-listo- seguía riendo- ¿así mejor? -Ugo giro lentamente cuando verifico que si se podía girar lo hizo- ¿Qué haces aquí?

-y…y… ¿y tú que haces así? - seguía sonrojada, le alegraba haberlo puesto nervioso, quizás era la primera vez que la veía como mujer- es muy tarde, t…te vas a enfermar

-descuida-sonreía malévolamente, se le había cruzado una idea por la mente- acostumbro llegar tarde y darme una ducha así que para mí es común

-s…si bueno, pe…pero no deberías recibir a nadie así- aunque intentaba era incapaz de verla a la cara, lo cual la tenía muy divertida – q…que tal si alguien malinterpreta las cosas

-que lo intenten- se acercó a él sacando quien sabe de dónde una daga la cual coloco en su cuello- hace años aprendí a defenderme, el que intenté tocarme sin mi permiso perderá la mano y puede que otra cosa- bajo la daga, mientras que Ugo pasaba saliva, su rostro ya no era de nervios, sino de pánico a lo que Arba volvió a reír-tranquilo a ti te tengo confianza

-g…gracias, s….supongo

-y… ¿a qué viniste?

-b.…bueno quería decirte algo, pero lo olvide de la impresión- se notaba que se había relajado bastante, a lo que Arba decidió poner en marcha la idea que se le ocurrió- ah sí, sobre la fiesta…

-eso no importa- no quería saber nada sobre eso así que lo interrumpió- mejor y ya que estar por aquí, ¿quieres entrar?

-e… ¿entrar?

-si a mi habitación- se le colgó del brazo presionándolo un poco contra su pecho

-e…eh…no…no creo…no es… no es buena idea- volvía a sonrojarse entonces ella se apartó sonriendo

- ¿Por qué no?

-n…nunca he entrado a la habitación de una mujer….

-si lo sé- sonreía al confirmar su teoría- es decir, te conozco desde niño y no eres muy hábil con mujeres, así que supongo que tu experiencia con ellas es casi nula, y eso incluye, en la cama también

-esto, creo que debo irme- intento moverse, pero ella le cortó el paso

-no, no… ¿no viniste a verme acaso?

-s…si, pero no fue buena idea venir a esta hora- evadía su mirada quizás estés de salida-eso le recordó que debía ir con David, pero estaba decidida a no perder esa oportunidad de molestar y quien sabe, quizás consiga algo más de Ugo

-bueno, tal vez, pero acabo de recordar algo

- ¿q…que cosa? - se le notaba que quería irse lo más pronto posible y preguntaba con nervios por la posible respuesta que diera Arba

-bueno- se acercó de nuevo a él colocando la daga de nuevo contra su pecho apoyando también la mano en la que la sostenía- el viejo David me ordeno que te instruyera en todo

-he…- mientras el intentaba retroceder ella avanzaba a asía el

-y pensándolo bien, eso también incluye el sexo, ¿no crees?

-¡no lo creo!- grito antes de desaparecer lo más rápido que pudo por el pasillo –Arba no paraba de reír a carcajadas de solo recodar la expresión que puso, vaya que necesitaba entretenerse quizás molestarlo se vuelva su mejor pasatiempo y ya tenía un tema con el cual ponerlo nervioso, después de que por fin pudo dejar de reír regreso a su habitación y se terminó de arreglar para ir muy contra su voluntad a la habitación de David, aunque ya de mejor animo

Camino lo más despacio que pudo, para su sorpresa había mucho alboroto esa noche, los pasillos solían estar en silencio y más siendo ya casi media noche, pero había guardias por todas partes y observando una sola dirección, por los ventanales hacia la parte inferior

-Arba, menos mal apareces- le decía uno de los guardias que bajaba de la parte más alta hacia donde se dirigía

- ¿Qué paso?

-nada grave, el rey te envía esto- le hizo entrega de una nota y se fue con lo otros guardias, al revisar la nota estaba escrita por David y le decía que ya no fuera, no necesitaba nada mas para estar del mejor ánimo del mundo, esa noche no podía bajarla de las mejores que había tenido en mucho tiempo, asomándose por curiosidad no vio mucho más que alboroto así que salto por la ventana para bajar rápido, se quedó en el piso anterior al primero, puesto que distinguió la figura de David y algunos del concejo entre los que estaban ahí, así que no le daría la oportunidad de retractarse sobre ir a su habitación

No entendía tampoco que pasaba, es decir para que esos personajes estuvieran en la entrada es porque algo grande estaba pasando, pero la guardia se veía muy tranquila, así que descarto la idea de que fuera algún ataque, aunque había escuchado que antes si pasaba, ella no vivió eso, pero habría estado interesante. Mientras especulaba el alboroto se silenció, porque había escandalo fuera de la catedra, salió por el balcón y para su sorpresa llegaba una nave, de la cual bajaron varios guardias que se veían golpeados, algunos heridos y la mayoría halando varias cuerdas, su curiosidad aumentaba, quizás el viejo David había enviado a capturar alguna criatura, y a juzgar por la cantidad de guardias, debía ser… no pudo completar su pensamiento puesto de luego de forcejear mucho por fin lograron bajar a quien llevaban atada con sogas, y para su sorpresa era una mujer, no la distinguió bien porque estaba cubierta por una túnica gris rasgada en la parte delantera, por eso logro identificar que era mujer, tenía también un vestido al parecer blanco algo roto también.

No podía creer semejante seguridad y trato para una mujer, aunque otra cosa que llamo su atención fue que después de lograr bajarlo y hacerla entrar en la catedral varis guardias bajaron también con lo que parecía ser un bastón divino, lo reconoció porque en medio del forcejeo con la mujer, se les descubrió puesto que lo llevaban envuelto, definitivamente era la escena más extraña que pudo haber imaginado esa noche

Los días siguientes no fueron más calmados, incluso llego a ver una magia escudo que jamás había visto antes, muy potente y algo destructiva, en medio de uno de los patios del palacio, pero cuando quiso ver que era solo había muchas ayudantes levantando escombros, no sabían mucho sobre magia, pero si lo básico como para limpiar, cada vez estaba más interesada, pero por más que buscaba estar pendiente no lograba encontrar nada. Pero no pudo concentrase mucho en aquella investigación, puesto que debía llevar a Ugo a los Gunud. y eso era lo que intentaba, después de por fin volver a ganarse la confianza de Ugo, puesto que después de su broma este la evadía bastante, aunque en la biblioteca no tenía como esconderse, igual mantenía distancia.

-bueno- después de una larga charla evadiendo el tema, de parte de Ugo y aguantando la risa de parte de Arba- vamos a la iglesia

-a… ¿a qué?

-ya te dije que si quieres saber se lo preguntes tu- tomo un libro que no había visto antes, incluso estaba escrito en otro idioma- no me contestara- perdió interés rápido y lo dejo sobre la mesa sentándose también sobre la misma, e involuntariamente dejando ver parte de su muslo, ella solo tomo otro libro mientras que Ugo que estaba a dos lugares de ella, no pudo dejar de observarla, no podía negar que Arba era muy bella y con una buena figura- ¿entonces?- sacudió la cabeza y disimulo recogiendo un libro del suelo, Arba por su parte se levantó y dirigió a la puerta

-será mejor que hables con David, no quiero que me estén regañando después por no cumplir sus ordenes

-pero- también se levantó- ¿para qué quiere que vaya?

-tal vez quiere que sepas cómo funciona el sistema de los bastones divinos

-eso ya lo se

-no, tú crees que lo sabes, pero no sabes nada

- ¿Qué?, ¿Qué ocurre acaso?

-David seguro te mostro una parte, pero…

-Pero que, ¿Qué pasa?

-el cómo funcionan los Gunud es algo que debes ver con tus propios ojos, después ya tú decides

- ¿decidir qué?

-esto no es algo de parte de David, pero, conociéndote, puede que no te guste lo que veas- salió antes de que Ugo siguiera con sus preguntas, por fin podía comenzar con su plan de poner en contra a Ugo de David, hasta el momento se puede decir que él lo respeta y admira, ahora debía ser cuidadosa en cuanto a lo que diga cuando le esté mostrando todo, mientras caminaba por el pasillo se topó con una guardia que no había visto antes, parecía distraída y se movió topemente, llevaba una armadura negra que se veía pesada, cuando paso a su lado se desmayó, ella no era de preocuparse mucho por los demás pero involuntariamente se inclinó para levantarla.

-déjala- la voz de David la sobresalto- es su propia elección

-me lo imagine-murmuro, bueno imaginaba que podía ser alguna especie de castigo, no entendió viene eso de su propia elección

- ¿Qué dices?

-que con permiso- la recostó contra el muro y colocándose de pie se marchó antes de que le dijera algo mas

David por su parte cuando Arba se fue le dio un poco de agua que llevaba consigo, medio consciente y medio dormida la bebió, también le quito la parte superior de la armadura, la levanto, llevándola a su habitación-mira-le comento mientras esta se movió levemente imaginando que estaba consciente- creo que debemos llegar a un acuerdo, si sigues así morirás

-f…fuera…-susurro, el sonrió

-que terca, bueno como gustes, lo que ocurra contigo será tu completa responsabilidad, por cierto- se acercó para susurrarle- recuerda que si mueres tu "familia" estará sola- salió de la habitación serrándola tras sí; alejándose algunos pasos vio a algunas doncellas llevándole de comer y de beber, aunque llamaban a la puerta esta nunca había así que lo dejaban en el suelo y se marchaban, aunque de irse se percató que ella abrió la puerta y entro lo que le habían dejado, volvió a sonreír y regreso al salón principal, donde para su sorpresa estaba Ugo-es raro verte fuera de la biblioteca

-a.…Arba me dijo que… dijo que usted quería que yo fuera a los Gunud

-Si así es, imaginaba que si no habían ido estaban por salir, ¿Por qué la demora?

-ella me ha dicho varias veces, pero no entiendo para que quiere que vaya

-Ugo, recuerdas la ciudadela de donde provienes

-sí señor, pero… ¿Qué tiene que ver?

-recuerdas también que cuando te traje dije que iba a proteger aquella ciudadela

-sí señor, también lo recuerdo

-bueno, coloco un Gunud cerca, pero…

-pero ... ¿qué? - era curioso como su tartamudeo había desaparecido

-Ugo, la ciudadela fue destruida días después de que te fuiste

- ¿Qué? -parecía incrédulo-no, usted dijo que…

-Se lo que dije, y lo cumplí hasta donde pude

- ¿Qué paso?

-sabes muy bien que donde vivías era una muy mala zona para vivir, en medio de tres diferentes tipos de especias muy agresivas y devoradoras, los admiro por haber sido capaces de construir una ciudad allí, y también su valentía, pero era suicidio

- ¿Qué paso? -repitió sin ningún gesto en su rostro

-el Gunud tardo más de lo debido, aunque había guardias… los bastones no llegaron a tiempo

- ¿mi bastón hubiera servido? -bajo la mirada

-si

- ¿Por qué no me dejo quedarme?

-necesitabas entrenamiento, entre otras cosas, hubieras muerto al poner un pie dentro del Gunud

- ¿Por qué? ¿no se supone que la magia en los niños es más poderosa?

-y lo es, por eso los Gunud funcionan mediante el control de los niños, pero necesitan una preparación

- ¡entonces pude haberme quedado, y seguirlos protegiendo! -levanto la voz por primera vez

-no estabas listo para el poder que hubieras recibido mediante el bastón y la torre, hubieras muerto

-pero los habría protegido- su voz sonaba quebrada

-por un día más, no habrías sido de utilidad muerto, Ugo, las cosas funcionan muy diferente dentro de las torres, por eso quiero que vayas con Arba y veas eso, quiero que te des cuenta por ti mismo que….

-quiero ir a la ciudadela-interrumpió

-está bien, ve, pero no vayas solo, sigue siendo una zona peligrosa

- ¿no se supone que hay una torre?

-fue destruida, y no vi necesario levantarla de nuevo, bueno eso ya lo dejo a tu criterio

-bien, me marcho inmediatamente y me llevo el bastón divino- Ugo no espero respuesta, estaba molesto, pero más triste que molesto, muy en el fondo esperaba poder volver a su hogar y ahora lo veía imposible

Los días pasaron y el tema fue dejado de lado, uraltugo comenzó a investigar más a fondo los Gunud de David, tenía los planos, necesitaba saber cómo funcionaban a detalle, aunque quería irse también tenía miedo, no era capaz de ver su ciudad natal en ruinas, Arba recibió órdenes de Davis sobre esperar a la respuesta de Ugo, se extrañó, pero no protesto. Por su parte la recién llegada acepto algunos de los términos del concejo de ancianos, por lo menos serviría de guardia bajo la promesa de poder regresar con los suyos en algún momento

Lamento la demora en actualizar, estaba ocupada, no olviden comentar y perdonen la mala escritura y ortografía