VIAJE
Arba dejo pasar un par de día después de que corroboro que misora y David se habían ido, tenía que irse ella también antes de que ellos regresaran, razón por la cual al final fue a buscar a ugo, no debía dejar pasar un día mas, lo busco en la biblioteca y curiosamente no estaba allí, reviso bien antes de salir, sospecho que probablemente se estaba escondiendo en su habitación para no encontrarse con ella-ugo no seas niña- gritaba molesta golpeando con bastante fuerza la puerta del cuarto de ugo, con un par de guardias los cuales la habían guiado ya que ella no sabía dónde estaba, al notar que estaba molesta se fueron retirando silenciosamente-¡ugo!
-ya te escuché- contestaba ugo desde el interior
-ah, entonces si estas- se cruzó de brazos- dame la cara
- no logro entenderte- era curioso cómo se molestaba cada minuto que pasaba viendo aquella puerta, y era más curioso porque ella no iba con intenciones de pelea, lo conocía muy bien, sabía que eso solo lograría el efecto contrario- actúas raro
- ¿Qué actuó raro? - repitió, mientras pensaba, "no tienes ni la menor idea de que tan raro o que tan loca, puedo llegar a actuar"- ugo sal de ahí- intento sonar calmada, no podía seguir perdiendo el tiempo- si no por mí, por la misión que nos dejó David, debemos irnos ya
- ¿es necesario? - volvió a golpear la puerta esta vez sin detenerse
- ¿es enserio? ¡abre ya! – se volvió a detener colocando la cabeza sobre la puerta, apoyando la frente- ugo, fue una orden… y si el viejo David regresa y no hemos salido, seré quien se lleve las consecuencias- hablaba lo más tranquila que podía- así que abre la maldita puerta, dame la cara y vámonos de una buena vez- bien, no podía estar calmada, no era miedo por las consecuencias, era frustración porque no había sido para tanto, ni que lo hubiera violado- y si no sales ya, derribare la puerta- se apartó tomando su bastón- veamos cuantos ataque de mi magia es capaz de resistir- hablaba muy enserio, para su sorpresa ugo abrió la puerta, realmente planeaba derribar la puerta y un poco de la catedral, tenía una buena excusa
Hubo un silencio incomodo, ugo salió arreglándose el vestuario lo que indicaba que o se estaba bañando o estaba entrenando, era un espacio mínimo, pero no era imposible, ella mismo lo había hecho- ¿y bien?
-va…vámonos, y así salimos de eso- no la veía a los ojos, cosa que la molesto un poco más; ugo por su parte cerró la puerta y camino perezosamente pasando al lado de arba
-ugo- esta se giró hacia él, él se detuvo levemente y giro hacia ella- ¿enserio seguiremos así? ¿todo esto por un beso?... y ni eso, porque no fue tanto un beso
- ¿beso? - se veía medio dormido- ah, ¿lo que paso con misora?
-eh…- estaba algo confundida- no, técnicamente fui yo quien te beso
-sí, pero fue por misora
-esto, si…
-no lo recordaba- parecía pensativo cuando de repente reacciono apartándose un poco más de ella y cubriendo bien su rostro con la bufanda que tenía siempre- ¿po…porque lo mencionas? ¿pla…planeas seguir? -retrocedió un par de pasos más, arba estaba sorprendida
-espera, espera ¿no estabas encerrado aquí por eso?
- ¿e-eh? N…no…
- ¿entonces porque… como es que… pero tú no…? - no lograba ni ordenar las preguntas en su cabeza- ¿te sientes bien?
-esto…- el suspiro bastante profundo incluso a pesar de la distancia arba lo noto- simplemente no quería ir
- mmm no me había puesto a pensar en que tanto te afectaba, de hecho, no creí que fuera así…- lo señalo de pies a cabeza
-bueno también he estado algo enfermo, esperaba empeorar y así no tener que ir -ella rio un poco
-disculpa
-no descuida, búrlate, sé que irracional- ella aprovecho para acercarse
-pensé que era por lo del beso- coloco la mano en su frente, tenía algo de temperatura – no debes desear estar más enfermo, podría ser grave- ugo volvía a tener la expresión de abandono en sus ojos, de nuevo viendo el suelo. - ugo… ¿Qué es lo que no me has dicho? Porque un buen motivo tiene que haber
-cuando nos conocimos- hablo recostándose a la pared- ¿lo recuerdas?
-sí, muy bien. De hecho, solo tu apariencia "cambio" un poco, porque sigue igual de tímido, bueno con los demás
- crecí en una ciudadela, allí encontré este bastón
-si algo así me comento el viejo David
- sí, cuando encontré el bastón, aún era muy pequeño, no lo recuerdo bien, pero sé que en ese instante lo use para protegerlos a todos y desde entonces hasta que apareció el rey y sus tropas, convencieron a los ancianos de la ciudadela de dejarme venir argumentando que, si seguía usando mi magia sin el adecuado entrenamiento, podría morir
-pues es verdad, si usas demasiado…
-lo sé, pero era yo quien los protegía- se dejó caer por la pared hasta llegar al suelo- al irme ellos quedaron indefensos
- ¿David no los protegió?
- dijo que construiría uno de sus Gunud, pero necesitaría de tiempo, creo que algunos de sus guardias se quedaron, pero mientras regresábamos…
-la ciudadela fue destruida
-eso le informaron al rey, alguien los había atacado, los pocos que sobrevivieron vinieron a avisar
-entonces, ¿Por qué no quieres ir, si ya sabes que paso?
-mi último recuerdo de ese lugar es una ciudadela alegre, pequeña, pero alegre y con vida, no sé si soporte verlo en ruinas, además, aunque admiro el trabajo del rey con los Gunud, no quiero ver esas torres, una de ella debería haberlos protegido y no lo hizo. Me frustran…
-lo siento
- pero supongo- se levantó desanimado- que, ya que es una orden del rey, mejor nos vamos pronto
-sí, no podemos ir en contra del rey, por cierto ¿nunca viste un Gunud por dentro?
-no recuerdo muy bien, pero creo que si estuve dentro de uno cuando Salí de la ciudadela, es más duré una larga temporada allí, no sé cuánto tiempo fue, pero sabía que debía salir de allí si quería volver con los míos -arba sonrió
-entonces si sabes cómo funciona
-no con certeza, no estaba plenamente consciente o no quería estarlo
-bueno, vamos entonces, para que sepas o mejor dicho, recuerdes
- ¿tú has estado en uno?
-sí, estuve, parte de mi graduación como maga fue estar y resistir estar en uno de esos
- ¿graduación?... ¿resistir?
-déjame decirte ugo, que, si entraste y salir con vida de un Gunud, en verdad eres un mago hábil, porque la mayoría de los que entran, mueren allí
- ¿Por qué?
-es mejor que lo veas tú mismo, vamos
-bien- ugo parecía más interesado en el tema, arba quería ver que expresión ponía cuando se diera cuenta de quienes eran los que entraban y morían en los gunud, y haciendo que… sentía curiosidad por como reaccionaria.
Su viaje a la ciudadela fue como había imaginado, ugo levanto varias tumbas simbólicas, el lugar estaba muy destruido, prácticamente no quedaba nada de las casas o lo que hubiera habido allí. Arba se dedicó a observarlo, no era su deber intervenir, era un momento que le pertenecía solo a él. Se preguntaba que estaría haciendo misora en su viaje, aunque hasta el momento había demostrado indiferencia y enojo hacia el rey, sabía muy bien lo persuasivo que podía llegar a ser
-esto es…- misora observaba el lugar que tanto quería ver, pero no era como lo quería ver- ¿Qué paso aquí? - el panorama era desolador
-una vez te fuiste fueron atacados y destruidos
- ¿Por qué? - apretaba los puños
-sabes muy bien porque, el resentimiento que les tenían era por tu presencia aquí, tu bastón lo protegía, una vez desapareciste fueron presas fáciles
- ¡dijiste que los protegerías! – grito con mucha furia y algunas lágrimas en los ojos
-y lo hice- no supo cómo tomar la respuesta que le dio, pensó que era broma, pero el permanecía serio
- ¿Dónde están entonces? - se cruzó de brazos sin cambiar su expresión de enojo
-aquí
- ¿me crees tonta?, aquí no hay nada
-debo aclarar que hacer esto fue en contra de todo lo que he estado construyendo en los últimos años, es decir mi prioridad era proteger a los míos, a mi especie
-entonces solo los dejaste morir ¿no?, mentiroso… dijiste que…
-teníamos un trato, y yo respeto los tratos, no los deje morir a pesar de todo, si lo considere lo admito, pero di mi palabra así que cumplí
- ¿y dónde están? - volvía a gritar
-¡misora!- antes de que pudiera contestar, una especie de círculo mágico aparecía en una de las montañas de la cual salía alguien a quien misora reconoció al instante-misora…
-m-mama…- corrió hacia ella, David solo observo, era curiosa la escena, así que se limitó a ver hasta que lo invitaron a pasar, debía ser cuidadoso, así que entro, hicieron una "fiesta" de bienvenida tanto para misora la cual era su hija adoptiva, como para David, el cual les dio un nuevo refugio- ¿Qué es esto? - observaba a todas partes
-mmm, los humanos se ocultaban bajo tierra para protegerse, es la misma idea solo que no estamos bajo tierra, sino dentro de una montaña, a una buena distancia en caso de ser atacados, no hay entrada, solo un par de círculos mágicos que les permite entrar y salir, son accionados mediante artículos de metal, las entradas o túneles son peligrosos – hablaba con mucha seriedad
-en verdad no te agrada haberlos ayudado
-tenemos nuestras diferencias
- ¿cuales?
-de cuando era niño, su especie come carne, nosotros somos de carne, adivina como eran las cosas antes
-no logro imaginarlo
-cuando no había magia, solo había muerte y desesperación, y cacerías, pero no éramos los que cazaban- la miro seriamente mientras tomaba lo que parecía vino, lo olio antes de probarlo, tosió un poco y lo dejo sobre la mesa
- ¿demasiado fuerte majestad? - misora tomo un sorbo de lo mismo sonriéndole
- ¿que se supone que es eso?
- es bebida, debería ser lo único que importa- hubo un silencio antes de que el tomara de nuevo aquella "copa" y volvió a beber, lo volvió a dejar sobre la mesa
-definitivamente no- ella rio
-no imagino lo que viviste cuando eras niño, pero, así como hay personas malas también hay buenas, si ellos – los observo mientras discutían un poco—fueran como los que tu recuerdas, me habrían "devorado" cuando llegue aquí
-es lo que me pregunto, porque te dejaron vivir cuando toda tu caravana fue atacada y devorada
-no fueron ellos
- ¿cómo lo sabes?
-me abrían asesinado de haber sido- se levantó y fue hacia uno de ellos
-su madre- uno de los viejos de aquella especie le hablaba, aprovechando que misora se había retirado- llego muy herida aquí, casi arrastrándose suplicando que protegiéramos a su bebe, vio las casas y nuestro poblado de lejos, quizás creyó que éramos humanos
- ¿y que expresión puso cuando se dio cuenta de que no lo eran?
-siguió suplicando- se acomodó a su lado a pesar de ser considerablemente más alto- no hicimos parte de los que los atacaron, pero si somos de la misma especie; lloraba y abrazaba con fuerza a su bebe y solo decía que la protegiéramos
- ¿y porque lo hicieron?
-nadie lo sabes, solo estábamos ante la súplica de una madre
- pudieron haberla engañado y luego devorarlas
-probablemente algunos lo consideraron, pero la madre no duro más allá de un par de horas, las heridas eran profundas, nos sorprendió su resistencia para poder llegar hasta aquí, puesto que su caravana fue atacada algo lejos. En cuanto murió la bebe quedo sola con nosotros, no supimos que hacer más que observarla, era tan diferente, creo que en parte fue por curiosidad, sea cual sea el motivo lo que importa es el ahora, no el pasado
-hablen por ustedes, pero descuiden, tengo muy bien definido mi futuro
-espero que ella pueda tener una buena vida con los suyos
-misora no nos considera de los suyos, no hizo más que intentar escapas apenas llego
-bueno, todos temen al cambio, y ella no había visto otros humanos hasta que ustedes llegaron, supongo que demorara en adaptarse, pero terminara haciéndolo, después de todo si quiere una familia no podrá tenerla aquí
-supongo… ¿quiere una familia?
- supongo- ambos se observaron luego rieron un poco- esperamos que sea feliz
Ambas especies convivieron solo por una noche, al día siguiente se irían los viajeros, con la firme intención de ya no regresar más, por lo menos de parte de uno de ellos- dijiste que no me quejara por lo que vería
- ¿y no te estabas quejando?
-la verdad, me esperaba lo peor- los dos iban de regreso cuando pasaron enfrente de uno de los gunud- quiero verlo
- ¿disculpa?
- quiero ver esa torre
- actualmente no funciona, no hay ningún bastón dentro
-¿bastón?
-sí, los Gunud funcionan en conjunto con los bastones divinos
-ah… como sea, ¿podemos verlo?
- creo que es más interesante verlos en funcionamiento, pero como gustes – antes de esperar respuesta misora ya se había adelantado y entrado por la parte superior, david la siguió, pero no entro por el mismo lugar, uso su bastón para hacer aparecer un círculo mágico en la parte inferior por la cual entro
-así que esto es un gunud- decía ugo llegando a una de las torres que había visto en el camino, no eran los únicos una de las naves de la ortodoxia también llegaba, bajaron varios guardias junto a dos sacerdotes, seguidos de cinco niños con bastones divinos- ¿hm?
-señorita arba- hablaba uno de ellos al verlos- no sabía que vendría aquí, ¿el rey está cerca?
-no lo está, ¿Por qué vienen estos niños?
-Oh, hace unos días nos informaron que gunud estaba inactivo, así que vinimos a verificar y en efecto, los bastones estaban solos, así que los recogieron y llamaron a la iglesia, ellos serán los nuevos- ugo los observo no tenían más de 10 años aproximadamente, se veían algo nerviosos, aunque no parecían obligados
-ya…- hubo un silencio extraño
-bueno- retomo la palabra- entremos entonces- le hablaba los niños
-¡si señor!- contestaron con mucha fuerza, parecían emocionados
-ugo- arba le detuvo ya que iba a entrar tras ello - ¿ya entiendes cómo funcionan?
-¿umm?- se quedó un poco pensativo viendo a los niños marchar hasta que recordó lo que arba había mencionado antes- espera… no es posible, son niños
-tu y yo lo éramos cuando nos trajeron aquí también
-pero… ¿Por qué niños?
-la magia es más poderosa en niños, y son fácilmente moldeables, David ha intentado poner adultos, pero no duran ni un par de meses, los niños en cambio tienen más probabilidades
-pero mueren aquí- intento no gritar para que no lo escucharan- tu misma lo dijiste
-sí, eso depende de la magia que usen y el sitio donde estén ubicados, también de su fuerza de voluntad y…
-pero siguen siendo niños…
-nosotros también lo éramos y mira donde estamos, logramos salir – hubo otra pausa incomoda- ahora bien, decide si quieres entrar o nos regresamos ya
-yo…- observo la "puerta" que recién habían aparecido los sacerdotes- quiero entrar- era la primera vez que arba lo veía tan serio, no contesto solo se encamino hacia la entrada donde había varias guardias- los que entran, ¿saben que les va a pasar?
-si mal no recuerdo, los sacerdotes les dicen que solo serán 3 años, luego podrán salir y servir en la catedral al rey, y también quizás conservar los bastones
- ¿Por qué?
-no les cuesta nada prometer eso ya que saben que pocos logran resistir esos 3 años, algunos incluso se ven forzados a durar más, tu probablemente resististe ese tiempo
- ¿y tú?
-yo dure cerca de 8 años
- ¿8? ¿Cómo?
-bueno, cuando vi morir a mis compañeros y me di cuenta que no eran más que palabras me llené de una profunda ira, se puede decir que solo quería verlos de nuevo para partirles la cara en nombre de mis amigos, además resistí un poco más porque a diferencia de los otros niños yo hacía parte de los 100 que David creo
- ¿y cuando saliste si los viste de nuevo?
-sí, pero solo sus tumbas, habían muerto en un ataque después de dejarnos en la torre, así que me quede con mi ira, pero la he sabido re direccionar
-hacia el rey
-es el quien ordena que torres siguen funcionado y cuantos niños llegan a ellas
-veo
Entraron y salieron en silencio, después de su corto viaje arba y ugo regresaron rápidamente, pero para su sorpresa David y misora aún no volvían; pasaron un par de días cuando finalmente volvieron, desde entonces misora se alejó de ellos, la veían, pero nos les hablaba, se veía nerviosa y así, sin dar gran detalle de sus viajes pasaron un par de meses. Ugo no volvió a mencionar sobre lo que había visto, así que arba decidió darle tiempo, sabía que no le había gustado y solo tenía que esperar
-puedo hablar con ustedes- por fin misora entraba a la biblioteca, ugo y arba se extrañaron
- ¿Qué? -pregunto arba cruzándose de brazos
-estoy embarazada
- ¿Qué? - repitió arba
Gracias por leer, no olviden comentar y perdón por la mala ortografía y por la demora, por fin en el siguiente capítulo aparecerá Solomon
