Solomon
-repite lo que acabas de decir- arba no daba crédito a las palabras de misora
-creo que no es necesario repetirlo- se recostó contra la estantería más cercana
- ¿enserio? – ugo solo observaba- ¿te fuiste apenas sabiendo lo que es un beso y regresaste embarazada? - ella se sonrojo- que rápido aprendes
-yo vine buscando algo de apoyo- no los veía- no sé qué hacer
- creo que estas en el lugar equivocado- arba no parecía molesta, aunque tampoco se lo tomaba muy bien- deberías estar buscando apoyando con el padre del… espera, ¿Quién es el padre? -misora cambio de sonrojada a pálida- ¿lo conocemos? - ella observaba a todas partes- supongo que algún guardia ¿no?
-esto…- justaba sus manos como una niña pequeña- yo…
- lo hecho, hecho esta- arba parecía relajarse sentándose como acostumbraba sobre la mesa donde estaba ugo- no es algo que puedas disimular, además no creo que el padre este molesto
- ¿Por qué lo dices? - murmuraba, pero era audible
-bueno, eres probablemente todo lo que busque alguien en una pareja, aunque algo agresiva, supongo que eso te da cierto encanto salvaje – volvió a sonrojarse- misora, esperaba que cuando quisieras formar una familia lo hicieras no sé, lejos de aquí, este sitio no es buena influencia para nadie y menos el viejo David
-eh…
- es raro que nos busques cuando tú misma te alejaste
-lo siento, pasaron muchas cosas, tenía pánico
- ¿Por qué? ¿Qué paso? - hablaba por fin ugo
-yo…-fue interrumpida por arba la cual quería una respuesta en concreto
-aun no respondes, ¿conocemos al padre? - misora paso saliva asintiendo – entonces es alguien de aquí, claro tiene que ser así, David no te deja salir según se
-es…- estaba inquieta, intentando encontrar la mejor manera de decirlo- es…
- ¿Por qué estás tan nerviosa? - de un momento a otro la expresión de curiosidad en arba cambio a extremadamente seria, algo que la intimido un poco más - misora, ¿Quién es el padre?
- yo… - suspiro profundamente colocando las manos tras si- no se en que momento me deje convencer, simplemente baje la guardia, me confié y… debo admitir que él me llamaba la atención…- intentaba dar algunas razones creíbles pues supone lo que se avecinaba
- ¿Quién es?
-bueno, yo…
-misora- arba comenzaba a impacientarse- ¿Quién diablos es? ¡no me digas que es quien estoy imaginando! - había azotado fuertemente la mesa con su palma asustándolos
-arba tranquilaste- ugo intentaba calmarla- por favor, no es para que te pongas así
-ugo solo hay que aplicar un poco de lógica, mírala- la señalo sin verla- está a poco que se le note- misora sorprendida intento cubrir su abdomen con la túnica negra de la ortodoxia- lo que indica que no es algo del mes pasado- ella estaba muy sonrojada- y solo hay que pensar, en qué oportunidad y con quien estuvo sola durante bastante tiempo- esta vez volteo a verla- ¿es de el cierto?
-espera, no la agobies- ugo parecía no entenderle o simplemente no quería ponerse a atacarla como ella lo hacía- déjala hablar – eso solo la enfadaba mas
-arba, entiendo tu enojo, yo misma estuve molesta mucho tiempo, puedo asegurar que solo fue una vez… no lo he visto ni he acudido cuando me llama desde entonces- ugo se sorprendió
-entonces…
- es de David- mantenía la mirada en el suelo, hubo un silencio incomodo- sucedió en aquel viaje que hicimos solos- seguían sin hablar, aunque tampoco se animaba a verlos, siguió hablando antes de que ya no le permitieran decir nada- no daré detalles, pero créeme que no sé qué me paso, yo lo odiaba y…
- ¿odiabas? - hablo por fin arba, ella levanto la mirada, ugo atónito y arba seriamente molesta- ¿entonces ya no?
- no lo se
- ¿Cómo no lo sabes? ¿acaso duermes con tus enemigos?
-por supuesto que no
-entonces desde un inicio él te gustaba
-¡no! Fui honesta siempre, lo odiaba
- vaya forma de demostrar tu odio
-no lo entiendes- levanto un poco la voz- ni yo misma lo entiendo, no sé qué hacer
-algo es claro, debes ir con el padre de tu hijo o hija
-no puedo, ¡no quiero!
-no tienes derecho de decir eso, ya estas esperando, además que crees que hará el, te dejará ir y ya
-pue sí, mi idea es irme antes de que se dé cuenta
- ¿Qué? - preguntaron a la vez
-que no lo sabe, como ya lo dije desde que paso no lo he visto, primero él no me buscaba y luego yo lo ignoraba
- ¿pero qué edad tienen? – arba parecía incrédula- están peor que niños
-por eso estoy aquí, quería que me apoyaran, aunque sea un poco
- ¿y qué esperabas que dijera? – ugo volvía a estar en silencio, no conocía mucho del tema y no quería decir incoherencias
- sabía que te enojarías- hubo otro silencio incomodo
-cuanto…- preguntaba nervioso ugo- quiero decir, ¿cuándo te diste cuenta?
-hace poco, me sentían enferma, no era exagerado, pero era extraño, además no fui yo quien lo noto
- ¿entonces quién? ¿alguien del palacio?
-si fuera así ya me habría escapado, no, estaba en la ciudadela y una mujer algo extraña me vio y luego toco el vientre y pues… lo dijo
-y sin saber lo que era un beso o sexo, ¿le creíste? - se volvió a sonrojar
-dio bastantes detalles y explicaciones- intento justificarse cruzándose de brazos- además, no solo le pregunte a ella, varias que estaban por tener a sus hijos también lo confirmaron y bueno ya, no sé qué hacer -intento cambiar el tema, esperando más regaños arba comenzó a reír-¿de…de que te ríes?
-no puedo creer que una niña vaya a tener a otro niño o niña, cuidado, no vaya y resulte como tu
-no le veo la gracia- intentaba sonreír
-eres increíble misora, en todos los sentidos
-bueno ya que no pareces tan molesta… ¿podrían ayudarme?
-misora ya deberías saber que no podrás escapar de aquí, tu misma cavaste tu tumba al involucrarte con David
-arba- ugo le halaba la manga levemente- se más humana quieres
-en el fondo- ella parecía triste- siempre lo he sabido
- esto no es algo de lo que puedas escapar, si realmente estas embarazada de David, él no te dejara ir con su hijo
-no miento
-lo sé, sería mejor si mintieras, si pudieras decir que es de alguien más pero primero tendrías que encontrar a alguien que te secunde la mentira y teniendo en cuenta de quién es tu hijo, lo más probable es que no lo hagan
-no tengo posibilidades- sonrió tenuemente
- ¿David sospecha?
-no sé, supongo que después de desaparecerse el, pensara que estoy molesta y le devuelvo de la misma manera
-es probable
- ¿le vas a decir? - volvía a preguntar ugo
-no quiero, yo…solo quiero irme de aquí
- no podrás, sea que sospeche o no, no creo que él te permita marcharte, ahora probablemente hagas parte de su harem
-será mejor que le digas tu antes de que se entere de otra manera-comentaba ugo- digo, quizás se moleste o algo
-no quiero
-ya no es una opción
-lo siento
- ¿Por qué te disculpas?
-sé que planeabas algo contra David, y realmente quería ayudar
-no sé de qué hablas- fingía indiferencia, ella rio
-claro, como sea, supongo que no podremos ser amigas
-bueno, estaba por mandarte a la m…
-arba- ugo se levantaba
-ah da igual, ¿Qué harás entonces?
-supongo que afrontar mi realidad
-y eso que significa, ¿mentiras o dirás la verdad?
- ¿puedo mentir?
-puedes intentarlo, pero no sé qué te harán si se enteran de la verdad
- ¿esto ha pasado antes? ¿es decir el…no debería tener hijos ya?
-es lo más probable, no creo que seas su primera mujer, lo dudo mucho, pero no he escuchado de nada por el estilo, y si es raro, es más, supe que los ancianos le molestaban para que tuviera algún heredero
- ¿Cómo así? ¿acaso tú no has estado con el también?
- ¿disculpa?, le corto las manos si intenta tocarme y él lo sabe
-pero creí…. Es decir, muchos murmuran que tú vas a sus aposentos en la noche y no te ven salir y…
-dime quien lo dice para cortarle la lengua
-tienes serios problemas con eso de cortar partes ¿cierto? - ugo se alejaba un poco, ella rio-además, yo también lo he oído
-no es que me guste cortar partes, simple y sencillamente me molesta que hablen de más e inventen cosas, espera ¿tú también lo escuchaste?
-sí, incluso una vez mencionaste que irías con el
- ¿lo hice? -el asintió- que extraño, pensé que no lo mencionaba a nadie
-ah, pero admites que si vas a su habitación – acusaba misora
-si he ido, pero no por gusto y no a dormir con el- parecía indignada
- ¿entonces a que vas? - preguntaron ambos
-no tengo porque responder- los observo, ugo estaba ahora del lado de misora- pero les diré solo para que no se hagan ideas que no son- ambos se observaron con curiosidad volvieron a fijarse en ella- bueno todo comienza con que el viejo david anota en varios libros sus historias, desde que se volvió rey incluso algunas de antes, como sea, se aburre así que hace que alguien los lea por él, argumenta que no es lo mismo y de entre tantas que hace ir solo a eso pues al parecer le "gusta" como lo narro yo, y eso es todo
- ¿enserio? ¿solo vas a eso?
-aunque no lo parezca y no lo digo porque lo admire, David es alguien bastante centrado, con sus metas bien definidas y el estarse acostando con cualquier mujer que se le cruza por enfrente no hace parte de su forma de pensar
-además de que seguro le has amenazado con cortarle las manos- comento ugo, arba se sonrojo levemente
-pues sí, eso también… de echo es algo que le digo a todos los que intentan invitarme a salir
- ¿enserio le dijiste eso? - ella no lo negó- ¿y no se enojó? – misora parecía curiosa
-no recuerdo, creo que se río más bien
-yo también me habría reído- comento ugo
-bueno- arba se acercó el, el cual se había estado moviendo por varias estanterías ubicando libros y pergaminos – si hubieras sido tu- comento con un tono de voz algo meloso- no te había dicho eso
-a… ¿no? - retrocedió un poco, volviendo a ser el nervioso de siempre
-no, todo lo contrario- mientras el retrocedía ella avanzaba- a ti te lo hubiera permitido- misora rio un poco intentando disimular, resultaba entretenido ver como arba atormentaba al pobre de ugo-entonces…- ugo estaba al límite, atrapado en una esquina entre estantes, libros y arba quien no detenía su avance hacia el- ¿quieres intentar?
-esto…- ugo no sabía qué hacer, observaba a todas partes
- es bueno ver que se diviertan- los tres fueron sorprendidos por David, que se ubicaba justo tras misora, al parecer acababa de llegar y le resulto divertida la escena pues reía un poco -aunque no sabía tu preferencia en cuanto a hombres arba- la aludida se enderezo inmediatamente, como si la estuvieran regañando, ugo por su parte no se movió y misora igual, aunque si giro levemente la cabeza- ¿Qué? parece que hubieran visto un fantasma
- tu… - comenzó a decir misora pero fue interrumpida por arba, la cual le miraba muy seriamente, entendió que debía ser cuidadosa con sus palabras
-majestad- arba hacia una leve reverencia, como era su costumbre- ¿necesita algo?
-no, o bueno si, pero no de ti- comento inclinándose un poco asía misora, estaba a unos centímetros de ella, al terminar ella pudo sentir su aliento sobre su cuello- quiero ver que me evites ahora- comento más directamente, todos allí entendieron para quien era el mensaje, lo próximo que vieron fue a él tomándola de la mano y sacándola de allí, ella intento oponerse, pero no pudo hacer mucho, así gritara todos allí le obedecían así que solo pudo resignarse
-crees- ugo había olvidado lo anterior y se ubicó al lado de arba, los dos se quedaron viendo la puerta- que ella le diga
-no tiene alternativas, tendrá que decirlo en algún momento, mejor ahora
-bueno, aun no sabeos si el rey quiera hijos
-puede que incluso ya lo sepa, como mínimo sospeche-ugo la observo curioso- es decir, dicen que puede ver el futuro ¿no?
-bueno, no lo se
-lo que pase ya no depende de nosotros- volvió a fijarse en ugo- ¿y…al fin qué?
- ¿Qué de qué?
- ¿quieres intentar o no?
- ¿ah? - ella rio, el no entendía
- ¿quieres…- se acercó luego lo tomo de sus ropas y lo acerco- dormir conmigo?
-ahh…- el recordó y luego volvió a actuar torpe retrocediendo, ella lo había liberado asía que choco con los estantes, ella volvió a reir-esto… n…no…
-que cruel eres al rechazarme- hizo pucheros como niña pequeña, luego rio de nuevo
-no juegues conmigo- grito nervioso levantándose- no es divertido
-pero no era broma- seguía sonriendo- recuerda que te dije que te enseñaría eso también
-pensé que eso también era broma -grito algo alarmado y muy rojo
-no es para que reacciones así, ni que fuera tan fea- por un instante ugo la analizo de pies a cabeza, pero no dijo nada solo torpemente siguió intentando organizar libros, ella volvió a reír- es enserio, un día de estos te atrapare- al término de la frase escucho como varios libros tras la estantería por donde se había ido cayeron al suelo
Después de eso todo fue tenue y un ambiente deprimente, era curioso porque las noticias no eran para que eso ocurriera, el rey anunciaba que tendría un heredero, muchos celebraron, pero él se veía muy serio… pocos meses después la "alegría" por la noticia desaparecido, y muchos quizás entendieron la actitud del rey, mirosa, la madre del futuro heredero enfermo, los que la revisaban no daban muchas esperanzas de vida era como si ella estuviera cambiando su lugar por el de su bebe. Aunque ugo y arba (obligada por el) intentaron verla, David no lo permitió. No hasta el nacimiento del bebe, resulto ser niño, y también ser los últimos instantes de ella, el por qué se su decaimiento, nadie lo entendía, ella tenía una salud envidiable, pero sea cual fue la razón, murió el día que nació su bebe dejándoles a ellos la petición de que cuidaran de su hijo y despidiéndose de todos con una sonrisa y un tenue beso a su bebe el cual lloraba incansablemente.
La catedral se vistió de luto, arba supo poco después de que fue sepultada, que al parecer planeaban nombrarla su reina, si no hubiera muerto se hubiera casado con el rey, aunque nunca supo si David pensaba igual. El rey tuvo al bebe unos días después de la desgracia, pero según escucho ni siquiera lo miraba, las nanas eran quienes lo cuidaban hasta que termino por llamarla y entregarle él bebe como si fuera un objeto, completamente desinteresado-toma, cuídalo
- ¿perdón majestad?
-cuida al bebe, edúcalo y entrénalo como con ugo, es más, entre los dos encárguense de el
-pero…- estaban en el salón donde solía estar el trono del rey, el solo le dio él bebe y se dispuso a marcharse
- ¿pero… qué? - ella entendió que no debía decir nada mas
-nada majestad
-bien, cuando muestre su magia me avisas
- entendido, señor una última cosa
- ¿Cuál?
- ¿Cómo se llama?
-ummm, Solomon – contesto perezosamente y se retiro
-pero que hijo de…- antes de terminar la frase él bebe comenzó a llorar, lo observo, estaba un poco más grande de lo que lo había visto cuando misora murió, noto que se parecía más a su padre que su madre, esperando que fuera solo en el aspecto y no personalidad. Arropo al bebe y lo llevo primero a la biblioteca asustando a ugo; tiempo atrás habían terminado yendo a un nuevo festival que se realizaba por la cosecha, ugo se había embriagado por primera vez y no recordaba mucho de esa noche, así que cuando llego, le dijo que ese era su hijo, el pobre casi se infarta, ya que ella podía llegar a ser muy convincente cuando se lo proponía, y dijo una historia muy creíble aunque por un instante se lo creyó, luego comenzó a pensarlo mejor y el tiempo no le cuadraba. Al final después de reírse como nunca le comento quien era y sobre su nueva misión
Y así los dos, comenzaron a ser los padres sustitutos del pequeño príncipe, mientras que su padre estaba cada vez más lejos, así pasaron cinco años.
Perdón por la demora y la ortografía, no olviden comentar
