-o- cambio de escenario
[ o ] ~ analepsis
Gakuen Alice no me pertenece…
"Parece ser que descolocas mi mundo, con tan sólo un suspiro mueves sentimientos… ¿Podría tener celos?"
-oO08( Recuperando el Tiempo )80Oo-
por Kiray Himawari
Capítulo III ¿Celos?
Ruka también corrió para poder auxiliar a su mejor amigo. Youichi trataba de mover el cuerpo inerte, mas parecía no funcionar. Hotaru trajo enseguida el invento en el que vinieron y subieron de prisa a Natsume. Todos abordaron y llegaron al edificio principal de la Academia, Natsume necesitaba un médico.
Narumi-sensei fue quien recibió al grupo de jóvenes que traían a un inconciente Natsume. Lo colocaron en el sillón más grande. A Mikan le vino a la mente su primer encuentro, justo después de eso fue colocado en el mismo lugar, era como revivir de nuevo todo… Lo miró con curiosidad…
Oniichan había crecido también, así como sus admiradoras en la Academia. Su cabello negro azulado conservaba el mismo estilo; sus ojos aún mantenían esa fiera e intensa mirada plagada de orgullo y fuerza de lucha; su piel blanquecina ya no mostraba algunas de aquellas cicatrices constantes que tenía al ser utilizado por Persona, ahora se veía sana; aunque en su mirada había más cicatrices, las cuales difícilmente la gente podía notar.
Con pereza comenzó a abrir los ojos. Intentaba enfocar pero la intensa luz molestaba sus pupilas, parpadeó por unos segundos para acostumbrar sus ojos de nuevo a la luz y de golpe se levantó. Todos estaban a su alrededor observando cada uno de sus movimientos. Maldijo su suerte al toparse con la preocupada Mikan en primera instancia. Un sonrojo lo embargó y desvió su mirada para encontrase con algo más preocupante… Youichi se veía totalmente afligido, lo miraba desde su lado izquierdo…
– Youichi… – susurró
– ¿Estás bien, oniichan? – preguntó con sus facciones entristecidas.
Asentó con la cabeza, para luego depositar una caricia en la cabeza del menor revolviendo un poco su cabello… Antes que Natsume pudiera decir algo se acercó Narumi-sensei…
– Veo que ya despertaste. – dijo para luego tocar su frente – No tienes fiebre ni nada por el estilo. ¿Cómo te sientes? – inquirió sonriente.
Afiló peligrosamente la mirada al tiempo que alejaba su mano de Youichi para lanzar un ataque, sin embargo en ese preciso momento Narumi-sensei notó la presencia de alguien más…
– ¡Narumi-sensei! – gritó para enseguida saltar hacia él.
– ¿Mikan-chan? – alcanzó a decir antes de terminar en el suelo debido al peso extra que le llegó de repente.
Estaba más que sorprendido con la persona que había saltado en ese instante…
– ¡Narumi-sensei! – sollozó con emoción.
– ¡Mikan-chan! – correspondió al abrazo – ¿Pero cuándo llegaste? – cuestionó emocionado.
– ¡Narumi-sensei! – decía sin contener más la emoción de verlo después de tanto tiempo.
Luego de unos minutos de un abrazo totalmente melancólico se separó un poco para sí poder contestar…
– Llegué esta mañana, Narumi-sensei, pero no lo encontré cuando recién arribé al edificio, así que decidí ir en busca de Hotaru – se le veía emocionada.
– Me alegra mucho verte, Mikan-chan, debes contarnos cómo te fue en tu entrenamiento con Nodachi. –
– En realidad… – se formó una pequeña gota de sudor cerca de su sien – Nodachi-sensei no estuvo en mi entrenamiento; – rió tontamente – justo cuando íbamos a comenzar se desapareció y desde entonces no lo he vuelto a ver – rascó su nuca animosamente.
Las facciones ilógicas formadas en sus rostros eran de una obviedad sobre Nodachi, siempre tenía la tendencia a desaparecer en momentos importantes como esos.
Narumi-sensei lanzó un suspiro, su amigo y compañero era así…
– ¡Qué podríamos decir!, es Nodachi después de todo. – cerró los ojos restándole importancia al asunto – Un momento… – se detuvo a pensar por unos segundos – ¿Entonces dónde estuviste todo este tiempo? ¿Quién estuvo ayudándote a entrenar? – preguntó un poco descolocado por la información que trataba de procesar, aunque no había nada de ella realmente.
Bajó un poco la mirada, no estaba muy animada recordando eso, después de todo le costó mucho trabajo ese entrenamiento…
– Estuve con mi tío Kazumi, él me instruyó en mi entrenamiento – escondió sus ojos tras el flequillo.
– ¿Así que estuviste entrenando con Kazu? – sonrió – Debió ser difícil estar con él estos últimos tres años entonces… – casi afirmó.
– En realidad más de lo que parece… Él es… Muy estricto – dudó.
En ese momento Narumi observó con detenimiento a Mikan…
– ¡Pero mira nada más! – soltó repentinamente – Estás más linda que nunca y tu cabello ahora se ve más lleno de vida… ¡Oh, pero si has crecido muchísimo! – la cargó entre sus brazos como cuando aún tenía 10 años.
Ahora era más alta, su figura era la de toda una señorita propia de 16 años, sus coletas desaparecieron para dar lugar a su cabello rebelde, estaba más que linda.
Oneechan había crecido mucho, ahora se ve más bonita, aunque le seguiré diciendo fea, eso la hace enloquecer. Miré cómo Narumi-sensei la cargaba entre sus brazos y la elogiaba, fue cuando noté la molestia en mi oniichan. Giró su rostro en un intento por ignorar la escena, no estoy muy seguro pero tengo una sospecha; su ceño se frunció en desconcierto y enojo para enseguida levantarse e irse de allí… Con desconcierto mi mente intentó descifrar qué era lo que le había molestado, pero oniichan es demasiado enigmático.
Tras un sonido estrepitoso de una puerta azotada todos voltearon la vista para dar cuenta que Natsume se había ido, al parecer molesto…Mikan descendió hábilmente de los brazos de Narumi para ir tras él, se había olvidado por un momento de su preocupación por él.
Todos, incluso Ruka, miraron hacia la dirección tomada por Natsume seguido por Mikan, todo era confusión, al menos para la mayoría…
– ¿Va a estar bien oniichan? – inquirió Youichi a Narumi mientras los sacaba de ese asombro ante las acciones de ese par.
– ¿Ah?... – despertó – Sí, creo que va a estar bien, sólo necesita descanso – sonrió.
Youichi volvió a mirar la salida, su hermano estaba cansado….
-o-
Caminó por los pasillos a pasos rápidos, sus puños cortando la circulación y volviendo blanquecina la piel. Estaba furioso y no entendía porqué. Natsume se dirigía hacia la salida del edificio, estar allí no le había hecho gracia y mucho menos la manera en que Narumi cargó y elogió a Mikan, eso le molestaba demasiado. Todo el control ganado se fue a la basura, cada palabra y acción de esa niña lo descolocaba. Recordó entonces cuando estuvieron encerrados juntos y fueron encontrados por Ruka y Hotaru…
[ o ] ~
En esa ocasión oniichan se quedó atrapado en la casa de espantos con Mikan, estaba oscuro el lugar y oneechan temblaba de miedo intentando pensar en algo para platicar con Natsume, no es un secreto que sea totalmente ajeno a la socialización. Sin embargo estoy seguro que él también quería hablar con ella, para mí y quizá para Ruka no nos era indiferente su comportamiento desde la aparición de Mikan. Su amistad continuó, mas ahora tenían una pequeña rivalidad, pues es bien cierto que Ruka también manifestó su agrado hacia oneechan, pero Natsume era quien sentía esa descolocación junto a ella, quizá era extraño para él…
[ o ] ~
Siguió con su paso firme hasta llegar a uno de los jardines de los alrededores, lo único que deseaba en ese momento era pensar y dejar de respirar el mismo aire que Mikan. ¡Esa niña…! De pronto paró de golpe… ¡Mikan ya no era una niña! Maldijo su pensamiento y su sonrojo en consecuencia…
– ¡Natsume! – llamó con su voz entrecortada por la carrera.
Sus ojos se abrieron repentinamente, lo que menos deseaba en ese momento era verla. Sabía que su mundo estaba girando muy rápido y lo peor de todo es que estaba girando en torno de ella. Lentamente se volteó retomando su expresión habitual, afiló la mirada y recuperó su temple.
– ¿Estás bien? Te ves muy desmejorado… – dijo una vez que paró su andar, se veía preocupada.
– Es por verte – se limitó a decir de manera usual.
Mikan quitó su imagen de preocupación para usurparla con una que Natsume reconocía desde hacía seis años. Esa era la misma Mikan que había visto por primera vez, la misma con la que comenzó una amistad sobreentendida, la misma que lo hizo cambiar en tantas formas, la misma que Youichi había decidido llamar oneechan, otorgándole un título igual que a él… ¿Estaba a caso considerando la aprobación de Youichi para entablar algo con Mikan? Una vez más quiso morir con sus pensamientos, eso no le estaba ayudando en su posición actual.
– Creí que habías dejado de ser tan grosero… – pronunció Mikan con un curioso enojo.
– 'Se ve bonita' – pensó Natsume, iba a reprenderse con un buen golpe por puño propio, pero afortunadamente la salvación llegó como caída del cielo…
– Oniichan – llamó Youichi quien venía a tan solo unos metros atrás luego de la fuga de ambos.
Natsume se limitó a observarlo como indicándole que estaba bien.
– No deberías preocuparte – fue todo lo que dijo.
– Oniichan – pronunció figurando un pensamiento acerca de su hermano, quizá era mucha preocupación, pero era bien justificada, recordaba las veces que de pequeño lo iba a visitar al hospital, por buena fortuna podía verlo.
Ver a Natsume enfermo no era nuevo para Youichi, en muchas ocasiones lo visitaba en el hospital y le llevaba Howalon o simplemente le llevaba su compañía, en ese entonces, debido a su edad, dependía mucho de los demás, incluso del propio Natsume. Siempre que iba a verlo lo veía pálido y bastante lastimado y no porque tuviera heridas extremas y aterradoras, sino porque podía percibir el sentimiento que lo embargaba, su oniichan no quería que la vida de Youichi fuera como la suya.
– Todos estábamos muy preocupados por ti y tú eres un grosero, nunca tomas en cuenta los sentimientos de los demás… – chilló Mikan.
– Cállate, fea. – fue todo lo que pasivamente pronunció Youichi, no quería que molestara a su oniichan, aún se veía cansado.
– ¿Por qué me siguen tratando así? – lloriqueó.
– Porque eres fea y tonta – respondió Youichi.
– Y yo que los recordé todo este tiempo – se le nubló la vista por las lágrimas.
Oniichan cambió su semblante, creo que una vez más Mikan movió su mundo, ahora se veía culpable, sería posible que…
– 'Yo también te recordé todo este tiempo' – pensó de la nada Natsume. Una vez más iba a patearse mentalmente, desde que regresó su cabeza no estaba funcionando bien… – Mikan… – llamó con ternura en su voz, aunque fue casi un susurro.
– ¡Kay! – gritó con emoción y un brillo peculiar en sus ojos…
Natsume se sobresaltó al escuchar ese nombre ¿quién demonios era Kay? Para salir de sus dudas miró hacia la misma dirección que Mikan y Youichi lo habían hecho, ¡sorpresa! Mikan corrió sin control alguno hacia un joven de cabello negro y rebelde; mirada caoba y peligrosa, así lucía en el instante; una nula sonrisa en el rostro, hasta que Mikan corrió hacia él; su altura era superior a la de Natsume por unos cinco centímetros, según calculaba; piel tremendamente clara que se denotaba con la bien parecida figura de cuerpo bien trabajado en un gimnasio; era repugnante.
Oniichan frunció el ceño mientras veía a Mikan acercarse a ese individuo que parecía temerario. Sus puños se cerraron con fuerza quitando la circulación, su mandíbula se contrajo mientras visiblemente maldecía unas cuantas cosas, sus ojos estallaron en ira, hasta pude ver salir un poco de humo de sus manos, oniichan estaba perdiendo el control…
– ¡Kay! – saltó hacia el nuevo joven dándole un abrazo por recibimiento.
El afamado atinó rodear la cintura de Mikan con mucha delicadeza mientras correspondía a tan agradable bienvenida. Su sonrisa se acrecentó mientras aspiraba el perfume del cabello de Mikan. Sus ojos ocultaron la fiereza mientras se entrecerraban disfrutando la sensación.
– Mikan… – al fin habló el chico su.
– Kay, creí que te habías retrasado demasiado – dijo separándose un poco del susodicho.
– Sólo me retrasé unas horas – regaló una sonrisa a Mikan.
Eso le provocó un tirón en el estómago de Natsume, jamás en su vida se había sentido tan enfermo de ver a alguien, excluyendo a Persona. Sus manos cayeron a los lados como cuando alguien desinfla un globo y cae sin detenimiento alguno guiado por el aire.
Oniichan se veía apagado, sin embargo así tan rápido como su furia se fue haciéndolo parecer sin aliento, así recupero su semblante altanero. Oniichan sabe ocultar bien lo que es y quien es, lástima que tiempo atrás no funcionó con Persona, quizá hubiese sido más feliz y menos herido si no lo hubiera conocido.
Su vista se afiló y llevó sus manos a los bolsillos del pantalón, cerró sus ojos y un suspiró, casi imperceptible fue lo que lanzó. Volvió a abrir sus ojos con su casi habitual mirada, porque fijándose bien se podía ver un poco de ira y molestia oculta bajo su frío mirar.
-o-
No había pasado demasiado tiempo como parecía en esa la situación, así que tras minutos de haber dejado el edificio Narumi-sensei, Hotaru y Ruka les dieron alcance y sin demasiado que nublara su visión dieron cuenta de la nueva presencia en ese lugar…
Mikan se separó para poder presentar a todos a su nuevo acompañante…
– Narumi-sensei, quiero presentarle a Kay, es un buen amigo, – Natsume saltó un poco ante la palabra amigo – estuvimos entrenando estos tres años juntos. –
Cual espejo torcido y maldito su pensamiento se desquebrajo resonando en miles y miles de pedazos rompiéndose al rito de la noticia 'estuvimos entrenando estos tres años juntos'… Era todo lo que podía figurar en su cabeza. Una gota se sudor recorrió desde su sien hasta la punta de la barbilla para luego caer con pesadez al suelo. Sus ojos entreabiertos no fueron desapercibidos por Youichi, quien sin cambiar su semblante indiferente, parecido al de Hotaru, caminó hacia él para tratar de sacarlo de su ensoñación. Con un poco de tacto y disimulación tiró de su suéter.
– Oniichan – llamó apenas audible para Natsume.
Se despabiló de repente, no sabía que tan lejos su mente había viajado con ese par tan juntos. 'Juntos' esa palabra lo hacía maldecirse, odió esa palabra.
– Natsume… – se escuchó de sus labios.
Tanto el nombrado como Youichi levantaron la vista para encontrarse con Mikan y Kay cerca de ellos. Sin mucho qué decir Kay le extendió la mano a Natsume para así sellar la presentación que Mikan estaba por hacer o que ya había hecho de manera implícita.
– Hola, mucho gusto – saludó con una voz que aparentaba calidez, sin embargo estaba rodeada de cierta hostilidad.
Natsume observó con curiosidad la acción de ese sujeto que le provocaba repugnancia. Luego con desprecio dio media vuelta.
Kay quitó la sonrisa que había mantenido desde el momento en que vio a Mikan y la cambió por una mirada retadora y llena de furia, ésa se las pagaría…
Natsume dio unos pasos para luego ser tirado de la muñeca y hacerlo girar sin previo aviso. Quedó de frente para encontrarse con Mikan no con una sonrisa sino con un ceño fruncido, eso había sido grosero…
– Youichi… –Youichi ensombreció su mirada para dar paso al ataque, había entendido el mensaje, Natsume no quería ser molestado…
Fantasmas aterradores comenzaban a emanar de su aura, cada vez más oscuros y más temibles…
– ¡Kyaaaaa! – gritó al ver semejantes seres acercársele sin más motivo que aterrarla, sin embargo, antes de comenzar una carrera… – ¡Detente! –
Y sin más que una cara de asombro, la mirada de Youichi volvió a sus ojos azul profundo sin más rastros que las de su vista usual, ya no había fantasmas. Parpadeó un par de veces intentando comprender lo que había pasado con su Alice, pero no había nada que en su mente diera una explicación a lo irreal de la situación… Una vez más y con un poco de enfado intentó invocar a sus fantasmas, pero ninguno de ellos acudió al llamado… Kay sonrió con autosuficiencia, el entrenamiento había dado resultados.
Oniichan conocía mejor que nadie mi capacidad y mi habilidad con mi Alice, tenía ya mucho tiempo desde que me ha estado ayudando a perfeccionar y controlar mi Alice, para no caer en las garras de Persona, y de buenas a primeras mi habilidad se esfumó…
Natsume se paralizó ante aquella demostración de su control sobre su Alice. Desde que recordaba, Mikan nunca pudo activar su Alice por deseo propio, siempre era inducido por alguna situación que la ponía bajo presión y ahora…
– '¿Esa es Mikan?' –
-o-
Muchas gracias de antemano por sus lecturas y por la paciencia que han tenido con esta autora, siento mucho la demora u_u
Agradecimientos a: Kasumi-Keiko11, BeBu, Tacaema, funny-life, KawaiiPandah y elise por obsequiarme un bonito review en el capítulo anterior :D
Nos leemos en el siguiente capítulo :D
Dudas, comentarios, sugerencias, ideas, etc... ¡Bienvenidos!
