Gakuen Alice no me pertenece…
"Descubrí la combinación perfecta entre lo que siento y lo que sientes, sólo hace falta que alguien dé el primer paso…"
-oO08( Recuperando el Tiempo )80Oo-
por Kiray Himawari
El fuego se disipó de sus manos y al mismo la sonrisa de Kay se esfumó con lo que su vista les mostraba… Bien, Youichi cumplió su cometido… Aprendió a besar con Mikan.
Capítulo VII Confusiones y Pasos Falsos
Natsume vio en cámara lenta cómo los labios de Youichi hacían contacto con los de Mikan. Su corazón se pausó por unos segundos en los que creyó que moriría. El viento silbando y las hojas de los árboles descendiendo sin mayor preocupación de dónde caerían. El enojó se había esfumado mientras la imagen se repetía una y otra vez en su cabeza. Youichi había besado a Mikan, y no fue en la mejilla o en la mano, fue en los labios.
No estaba seguro si la fuerza se la había ido, no sabía si sus sentidos lo engañaba, ese estúpido mocoso se había atrevido a tocar a Mikan y no sólo eso, el muy infeliz se atrevió a estrechar sus labios contra los de ella, eso jamás se lo iba a perdonar, así tuviera que deshacerse del pequeño.
Cuando terminé mi acción me di cuenta de que todos me miraban, no sé porqué, pero tengo la sensación de que no ha sido una de mis mejores ideas. Oneechan me observaba sonrojada y con algo difícil de descifrar, no sé si miedo, no sé si disgusto o algo más… Sin embargo tan pronto tuve la oportunidad de mirar hacia algún sitio intentado dejar de sentir toda esa atención, un viento helado me golpeó, no podía creer lo que se acercaba a mí…
Una oleada de viento se dejó venir formando una especie de torbellino en donde la tierra tomaba posesión en cada giro, era como ver una tormenta de arena en medio de un lugar como el bosque. Todos intentaron cubrirse de lo que se estaba aproximando, mas todos notaron que el torbellino o tormenta, según se vea, iba dirigiéndose hacia Mikan y más específicamente contra Youichi.
No pude evitar sentir un escalofrío que me recorrió por la columna vertebral, era obvio que esa cosa venía hacia la dirección en donde me encontraba. Por muy poderoso que fuera mi Alice, no había nada que yo pudiera hacer para evitar todo ese poder de ira que se sentía en el torbellino, estaba perdido…
Natsume pudo percibir esa sensación de miedo y pánico concentrados en una sola persona, Youichi estaba aterrado, no sabía porqué y no sabía qué hacer, él era poderoso, pero hasta su Alice de Fuego era inservible contra la arena que se divisaba en el torbellino, apenas su fuego chocara con la arena, éste se extinguiría y solamente sería una pérdida de tiempo, y de vida…
Sintió cómo la energía fluía por sus venas, eso era algo que no debía ocurrir, ése era precisamente su punto débil y lo sabía muy bien. A pesar de saber lo que ocurriría tomó el riesgo sólo por el hecho de querer vengarse de ese mocoso insolente. La decisión había sido tomada, mas estaba a punto de arrepentirse cuando sintió que el control se fue al lugar más remoto que pudo imaginar, ya no había nada que lo detuviera, sólo alguien podía hacerlo y debía hacerlo ahora…
Natsume corrió como pudo en un intento por llegar hasta donde se encontraba Youichi, jamás dejaría que algo le pasara, no le importaba nada más que salvar al pequeño. Su mirada estaba impregnada de determinación, sabía que debía actuar rápido aunque sabía que, llegando a Youichi, no podría hacer nada.
No pude apartar la vista de esa tormenta de arena, sabía, por alguna extraña razón, que iba dirigida a mí. No estaba seguro de lo que estaba pasando, sólo sabía que quería correr. Pude despertar de mi estado de shock hasta que sentí a alguien empujarme… Mikan se soltó de mi agarre y corrió en dirección en la que hacía unos minutos había estado Natsume, el cual encontró su mirada con la de oneechan al pasar junto. Oniichan corría hacia mí mientras Mikan corría hacia Kay.
Natsume miró con cierto resentimiento a Mikan al ver hacia dónde se dirigía, lo sabía, iba hacia ese estúpido Kay, sin embargo en esos momentos lo más importante era Youichi. Sin más dejó que esos segundos de resentimiento se fueran de su organismo y se concentró en llegar hasta Youichi.
Congelado por el pánico en su interior, Youichi sólo pudo sentir que algo lo envolvía, cierta calidez que sólo un hermano puede brindar. El pequeño se dejó llevar por la sensación de relajamiento, aunque eso sólo podía sentirlo él y Natsume. Toda la atención que podía estar siendo prestada en esos momentos era totalmente disipada por el instinto de supervivencia de los demás, todos resguardándose de la tormenta de arena.
Estaba a tan sólo unos segundos de la colisión cuando de golpe el viento desapareció y la arena cayó como lluvia en un solo punto del lugar formando un monte de unos dos metros de altura. Hubo un silencio sepulcral. Las respiraciones contenidas largaron un suspiro de alivio en cuanto notaron la situación, todo parecía normal, aunque la sorpresa sobrevino al ver la formación de arena a tan sólo unos centímetros de Youichi y Natsume.
Todos sorprendidos sin excepción, aunque algunas caras lo disimularan más. De pronto Natsume sintió la necesidad de saber de dónde demonios había venido esa cosa, fue así como su vista recayó en Kay. Mas no importó más ese imbécil cuando realmente su atención se fue a quien lo estaba abrazando… Mikan abrazaba a Kay.
Algo en su interior se removió. No estaba seguro de lo que era, aunque en el fondo sabía totalmente la verdad. Dejó de mirar el espectáculo y se concentró en apartar de sí a Youichi. El pequeño tenía la mirada un tanto perdida entre la montaña de arena y el ridículo espectáculo de Kay.
No pude evitar darme cuenta de lo que estaba pasando. Ese sujeto realizó un ataque con lo que supongo es su Alice, no estoy muy seguro si es el viento o la tierra, pero algo me dice que todo esto terminará muy mal. Sin embargo algo más chocó en mi campo visual cuando intenté hacer una asociación entre la tormenta de arena y Kay…
Las miradas perdidas intentando leer los pensamientos del otro mientras se encontraban entrelazados por los brazos del contrario. Ojos miel encontrando ojos caoba. No había más forma de apaciguarlo, era por ello que estaban lado a lado. No podía evitar ciertas ganas de abofetearlo por realizar semejante acción estúpida que pudo haber costado demasiado.
Su mirada se suavizó en cuanto volvió a la realidad. Allí estaba en sus brazos, sabía que lo haría, que lo salvaría una vez más. Por alguna razón él la necesitaba a su lado, era la dosis perfecta para alcanzar su máximo rendimiento con su Alice y lejos de todo lo relacionado con eso, era la dosis perfecta para su vida. Todo en la chica era perfecto, a su consideración. Desde sus hermosas orbes miel, su delicada y fina piel que revestía su puro y sacro espíritu de lucha y alegría, hasta su simple sonrisa primaveral estampada en su rostro perfectamente enmarcado por sus finas hebras castaño cenizo. Jamás la dejaría ir de su vida.
Volviendo a la realidad de las cosas, poco a poco los testigos de lo ocurrido recorrieron el lugar con la mirada. Hasta dar con la pareja de momento. Ambos ligeramente separados por la un simple duelo de pensamientos transmitidos a través de sus ojos.
Algo en su mente hizo un click y cayó en cuenta de que había algo más importante en esos momentos. Se alejó apresuradamente sin cuidado de mirar atrás, ahora Youichi era la prioridad. Corrió ligeramente hasta llegar al pequeño e intentó ver si se encontraba bien, pero quedó en eso, intento, cuando Natsume se interpuso en el camino. Él jamás dejaría que ella se le volviera a acercar, no por ahora, no hasta que Youichi regresara enteramente a la realidad.
— No te acerques — siseó con tranquilidad mal disimulada.
Mikan paró en seco, ¿qué pasaba?
— Natsume… — lanzó casi en susurro.
Miró directamente en esos ojos que en algún momento lo habían llevado a un abismo de desesperación por querer perderse en ellos…
— Youichi — se giró sin interés en ella, justo ahora había algo más importante que hacer.
No pude reaccionar como mi mente indicaba, el cuerpo parecía desconectado de la realidad en la que estaba. La tensión era muy evidente. La mirada fría y vacía de Natsume me dio a entender que había algo mal con él, mas no iba a saber nada de su parte, como era costumbre, es por ello que he aprendido a ser observador. Sabía que algo no estaba del todo bien.
El tono en que se dirigió a oneechan no era el habitual. Ciertamente nunca había sido amable con ella, pero tampoco había llegado a ser tal glacial como lo era ahora. En un gesto casi imperceptible paseó su mirada de Mikan a Kay para luego reparar en mí. No estaba seguro si había algo que pudiera hacer para romper el momento, sin embargo no hubo necesidad cuando escuché mi nombre y luego un tirón que me obligó a seguir a mi oniichan. No había la necesidad de decir más, las cosas estaban resueltas, no había marcha atrás.
Se quedó sin palabras, al parecer no era la única persona que había cambiado algo de sí. Alguna vez sintió que Natsume le dedicaba cierto atisbo de atención, pero desde ese preciso momento algo se rompió. Observó el andar de Natsume, arrogante como siempre y orgulloso de quien era. Únicamente salió de sus cavilaciones cuando una mano tocó su hombro…
— Sakura-san… —
Giró para encarar con el rubio sosteniendo a su inseparable Usagui…
— Ruka-pyon… — quería decir algo más, sin embargo las palabras se perdían entre cada uno de los recuerdos de hacía unos años.
— Será mejor que vayas, Youichi no se veía muy bien…— intentó animar a Mikan y guiarla por el camino correcto, después de todo ése era el plan.
Sin más que decir emprendió una débil carrera entre querer llegar en un parpadeo y prolongar un encuentro incómodo.
Por otra parte Kay se quedó allí sin poder hacer nada, Mikan se alejaba y sabía que gran parte era por querer ir a ver cómo se encontraba el mocoso, pero también sabía que era porque estaba sumamente molesta con él. Kay no midió las consecuencias de sus actos, todo eso lo tenía sin cuidado, no sabía exactamente porqué actuaba de esa panera, mas no importaba mientras estuviera cerca de Mikan.
Pronto sus pensamientos fueron interrumpidos por alguien que pasó por su vista periférica…
— Sakura-san no está disponible — Ruka había lanzado la advertencia, no era del todo como quizá le hubiese gustado, sin embargo el mensaje era claro, si realmente era inteligente el tal Kay.
Miró sólo de reojo a Ruka, no le interesaba en lo más mínimo lo que estuviera haciendo allí hasta que habló. No era estúpido y sabía lo que se refería, pero estaba en un error si creía que se iba a apartar. Eso sólo significaba guerra. Ruka siguió su camino sin mirar a los ojos a su enemigo común, si Natsume lo necesitaba allí estaría.
De mala gana desvió su camino hacia el bosque Norte, no tenía tiempo para esperar a que Mikan se la pasara el enojo ni que volviera de ver al mocoso. Al parecer una de sus grandes barreras iba a ser ese enano de los fantasmas de sábana, ese mocoso iba a ser un obstáculo.
-o-
Mikan siguió lo más de cerca posible a Natsume y a Youichi después de que emprendiera la huída, si se le podía llamar así. De lo que Mikan no se percató fue de que, avanzado algunos metros del lugar, Youichi se desplomó, afortunadamente Natsume pudo detener el impacto contra el suelo; así con mayor prisa que antes Natsume emprendió la carrera hacia la enfermería. Luego de varios minutos de búsqueda infructuosa, decidió volver en búsqueda de Kay, tenía que hablar con él sobre lo ocurrido.
-o-
Estaba dando los últimos retoques al itinerario del Primer Campamento para el Desarrollo de Alices. Eran tres semanas de entrenamiento arduo y convivencia. Estaría repleto de actividades que en apariencia eran poco serias, pero en el fondo era más que nada para encontrar la manera de que, entre los mismos estudiantes, se animaran a mejorar y perfeccionar el uso de sus Alices. Además la convivencia era parte del entrenamiento, ya que no sólo era reunirlos para platicar, sino encontrar cuáles eran las fortalezas y debilidades a través de la unión o desunión. La confianza sería una de las primeras herramientas en la travesía.
Revisó con cuidado los horarios y revisó una vez más la lista de los lugares en donde acamparían, salir de la Academia era una gran responsabilidad y ciertamente no debía haber fallas o éstas costarían muy caro. Celebró internamente el hecho de haber terminado la revisión, definitivamente nada podría salir mal, este campamento sería el inicio de una nueva etapa en la Academia.
Salió de su oficina y tras cerrar la puerta con doble llave emprendió su camino hacia las aulas de clase, era momento de informar a los alumnos todo lo relacionado con el Campamento. Claro que entre tanta euforia por los eventos por venir Narumi no se dio cuenta de un par de ojos que, ocultos tras una esquina del pasillo, observaban con malicia la oportunidad que se le presentaba.
-o-
Mikan volvió a su dormitorio, era tiempo de volver a la Academia para la última clase del día, esa que no recordaba el nombre y ni tampoco el porqué era en la tarde. Ya en su alcoba repasó los hechos de hacía unas horas. La presentación de Kay, el beso de Youichi… ¿Qué pretendía el pequeño besándola? Definitivamente no lo sabía, pero la hacía sonrojarse mucho. No sabía porqué había sentido unas miradas penetrantes en esos momentos, de dos personas para ser precisos.
Si bien tenía conocimiento de que Kay tenía sentimientos hacia ella porque él mismo se encargó de hacérselo saber desde hacía tiempo, no comprendía los motivos para que Natsume la viera así. No había razones para que el chico mostrara celos, ¿o sí? Seguro estaba alucinando, al final de cuentas no tenía mucha experiencia para decirlo, además se había tratado de Youichi.
Tomó sus cosas de la escuela y salió de su habitación. Caminó a paso ligero hasta llegar al patio alrededor del edificio en donde tomaría sus clases, allí encontró a Kay recargado en el tronco de un árbol de cerezos. Su cabello meneándose con el viento, sus ojos cerrados y sus brazos cruzados al pecho en una postura que denotaba cierta molesta en él.
Sin más lo alcanzó al chico y antes de abrir los ojos…
— ¿Qué fue exactamente lo que pasó hace un rato? — en su voz se notaba la molestia.
— ¿De qué hablas? — cuestionó confundida.
— Ese mocoso… — siseó.
— You-chan no es ningún mocoso — respondió un poco ofendida, todos amaba a Youichi, ¿por qué él no? — y no sé de lo que hablas — finalizó.
Finalmente abrió los ojos y descruzó los brazos, su ceño se frunció más notoriamente.
— Como sea, no creo que sea la gran compañía, sólo siente su aura, es oscura… — intentó persuadirla.
— ¡You-chan! — divisó al pequeño a unos metros de distancia.
Corrió frenéticamente a ver a Youichi…
— No me toques, Fea, — le advirtió al ver su intención de abrazarlo maternalmente — ¿No ves que arrugarás mi uniforme? —
Youichi luego de haber despertado en la enfermería recibió la explicación de lo que había pasado, Natsume le tuvo que recordar la parte del beso porque, por alguna extraña razón, no recordaba nada.
— ¡You-chan! — se quejó en un puchero.
Fue allí que notó el motivo por el cual Youichi se encontraba en un área no correspondiente a él. Natsume no quería separarse del pequeño por el momento, algo acerca de su laguna mental le daba un mal presentimiento, así que decidió llevarlo consigo a su última clase, no sería la primera vez que lo hacía, él era Natsume y nadie discutía sus acciones.
— Youichi — llamó la atención del menor, debían seguir su camino y no detenerse por pequeñeces.
Entendió la mirada que su oniichan le envió, era claro que no estaba en el humor adecuado para pelear con la Fea. Siguió sin detenerse siquiera un momento. Sin más Youichi abandonó a Mikan y alcanzó a su oniichan.
Mikan decidió que podría hablar con ellos más tarde, una vez que los hechos se enfriaran. Avanzó casi detrás de Natsume, de todas formas iban al mismo salón.
Kay seguía recargado en el árbol de cerezos, observaba las acciones de Mikan, ese mocoso no tenía nada de lindo y encantador, como alguna vez le platicó Mikan, era un niño odioso y entrometido, ya se las arreglaría. Se despegó del tronco y emprendió la marcha al salón; sí, también tendría que soportar la presencia del mocoso unas dos horas allí, sin embargo antes de alejarse demasiado…
— Intenta no mirar a Youichi de esa manera, aún es un niño, pero sabe muy bien cómo lidiar con personas como tú — y sin más avanzó.
Kay detuvo su andar en seco. Ese rubio ya le había hecho dos advertencias ese día: "Sakura-san no está disponible" e "Intenta no mirar a Youichi de esa manera, aún es un niño, pero sabe muy bien cómo lidiar con personas como tú" había dicho. Sonrió con malicia, iba a ser divertido entrar a la guerra, Kay Záitsev jamás se negará a la guerra.
-o-
Narumi hizo su aparición enfrente de la clase, realmente él ya no les daba ninguna materia, pero ese campamento había sido su idea y ahora era su responsabilidad anunciarla.
— Muy bien, el motivo de mi presencia aquí, es para hacer el anuncio formal del Primer Campamento para el Desarrollo de Alices, del cual ustedes ya tienen conocimiento. Este campamento dará inicio la siguiente semana, por lo que les pediré de la manera más atenta que acudan a la oficina de Servicios Escolares para verificar y confirmar su asistencia. El campamento será con el propósito de, como su nombre lo dice, favorecer el desarrollo de los Alices, debido a esto no todos podrán acudir.
≈ Si tienen alguna duda por favor acudan a mi oficina de siete a ocho de la mañana, de lo contrario no me encontraran tan fácilmente. Muy bien, que tengan un lindo día — y sin más abandonó el aula.
Hubo un cuchicheo que se extendió por más de diez minutos hasta que el profesor en turno decidió que era suficiente y los hizo callar.
— 'Es un perfecto campo de batalla, hay un perfecto trofeo, un oponente estúpido… Ya sé quién ganará… Es obvio que estaré allí' — fueron sus pensamientos antes de volver a centrarse en la exposición.
-oO080Oo-
¡Gracias de antemano por sus lecturas!
Agradecimientos a:HiKari YuE, Shoujo Romantica Lover, Maaiiiraa, marie250, Kasumi-Keiko11 offline, hitsyackie, BeBu, Makiii-chan, Moni, Darth, G.A-motoharo yAnónimopor obsequiarme un bonito review en el capítulo pasado.
Muchas gracias a esas personas que a pesar que el Español no es su lengua primera o la están aprendiendo nos leen, es un honor, en serio =)
Gracias a todas esas personas por sus lindos cumplidos, me hacen muy feliz :D espero que no me golpeen por la demora, pero ya lo he dicho, no siempre la inspiración golpea con la misma fuerza y en la misma dirección =( la que me golpea es Dany, por eso acudan a ella, sin falta me hará llegar sus quejas y golpes :3
Respondiendo a review anónimo del día 21 de junio de 2011 capítulo VI:
Antes que nada muchas gracias por comentar este fanfic, un honor para mí que te agrade mi narrativa =) pasando a las preguntas/dudas respecto al fic: Hasta el momento no he cambiado ninguna pareja, este fic está centrado en Natsume y Mikan. En efecto, algunos comentarios mencionan una preferencia por el YouichiMikan, sin embargo, para fortuna o desgracia, según se vea, no he tenido ninguna propuesta concreta para escribir sobre ellos y, aunque amo y quiero a mi pequeño hijo Youichi, no creo escribir por el momento de ellos, no lo sé en un futuro cercano o lejano, no descarto la posibilidad de intentarlo. Espero queden aclaradas algunas de tus dudas =) Te invito a que continúes comentando para así ver mis áreas de oportunidad (deficiencias) en mis escritos, así como para conocer tu opinión, esta misma invitación la hago a todas las personas =)
Gracias una vez más y espero leernos de nueva cuenta, estoy muy feliz de esta respuesta tan positiva con esta historia, espero no decepcionarla/os. Aprovechando la ocasión: No he contestado a sus reviews anteriores debido a que mi mente despistada perdió la noción de los que sí y no había contestado -_-U por aquello mil disculpas, espero poder contestar a partir de ahora =)
Dudas, quejas, sugerencias, comentarios, ideas, etc., ¡Bienvenidos!
Por último, ustedes disculparán mi súper nota u_u pero bueno, cuídense, saludos =)
