CLASE NEGRA

Azuma subía por las escaleras que la llevarían al aula asignada a la clase negra, se detiene antes de seguir por el angosto pasillo, mira hacia la ventana, observa su reflejo incluso ella aceptaba que su cara daba miedo pero también sabía que no era fea solo intimidante, un ruido electrónico la distrae, su celular.

-¿Qué quieres?-pide Tokaku muy molesta, hablar con este tipo siempre la ponía de mal humor.

-Azuma, ¿es que no te ha sentado bien el cambio de ambiente?-dice de manera burlona su maestro.

-Al grano, Kaiba.

-Para ser mi mejor alumna no aprendes nada de lo que te enseño, quizás eso dice mucho de mí como maestro-expresa con diversión-Como sea, escucha Tokaku ahora que te probarás en el mundo exterior te enviaré preguntas para tu seguimiento, contesta como mejor puedas, pero no esperes pistas de mi parte.

-¿Qué fin tiene eso?-inquiere de manera arrogante.

-No cuestiones a tu sensei, Azuma Tokaku-Kaiba cuelga el celular sin dejar de divertirse a expensas de Azuma.

-Espera…maldito-la peli azul cuelga el celular, se lo guarda y reanuda su caminar.

Estando cerca del salón escucha una voz femenina, se asoma con cuidado por la puerta, era una linda chica de un cabello entre rojo y rosa, ojos rosáceos, tenía entre sus manos la lista de alumnos, a Azuma le parecía extraño pues la chica sonreía y se la veía muy alegre, algo muy distinto a esperar de alguien que ha perdido a casi toda su familia además la chica leía como si cada persona en esa lista pudiera ser su amiga, ¿acaso ella creía en verdad que eran solamente compañeras de clase?

La chica mira hacía la puerta algo sorprendida, Azuma se paraliza aunque su rostro seguía impasible como siempre.

-Hola…-expresa una voz masculina despertando a Azuma quien voltea bruscamente a la fuente del sonido para encontrarse con la cara de sorpresa de un hombre de no más de veintiocho-Ah…Buenos días, soy Mizorogi Ataru, su maestro, un placer conocerlas-dice el hombre algo nervioso por la mirada de Tokaku-Entra y siéntate por favor, esperaremos a las demás y nos presentaremos formalmente-pide Mizorogi con una sonrisa nerviosa.

Azuma camina con calma hacia un asiento trasero, la chica le sonríe a lo cual Azuma un poco confusa la mira, por primera vez en mucho tiempo su rostro no era de alguien estoico, tuvo un ligero cambio sus párpados y labios se suavizaron, ¿por qué?

Todas y cada una de ellas se encontraban ya en el salón, todo estaba en orden hasta donde ellas sabían, había trece personas en el aula sin contar al sensei, la chica de ojos rosáceos era a quien debían cuidar, solo faltaba su nombre, todo alrededor del aura de la chica decía "alegría", lo cual era realmente confuso para la mayoría de ellas.

-Buenos días, chicas, soy Mizorogi Ataru, su sensei, pero pueden pensar en mí como su hermano mayor, pues es la primera vez que estoy a cargo de una clase y quiero que nos llevemos bien-dice demasiado alegre el maestro-Bien, comenzaremos con las presentaciones, no sean tímidas y ábranse…esperen quiero decir…-dice de manera nerviosa pensando que las chicas lo tomaría por el doble sentido.

-jajjajaja, Sensei usted es muy divertido 3-profiere la peli rosa-Yo me presentaré, Inukai Isuke, me gustan los hombre mayores 3-expresa demasiado coqueta.

-¡Ah, vamos!-exclama Sagae sintiéndose herida.

-¿Qué es lo que se traen ustedes dos?-pregunta muy interesada aquella rubia tan perspicaz.

-¿Qué insinúas? ¿Acaso quieres morir?-dice Isuke con una sorisa lúgubre.

-Calma, calma, Hashiri Nio, es quien soy, no hay porque temerme-menciona con una sonrisa gatuna.

-Tranquilas chicas, no hay porque pelearse-dice muy sonriente el profesor-Haber, asiento número uno.

-Azuma Tokaku, no me llamen por mi nombre, díganme Azuma, así que no me lo pregunten después-comenta muy seria.

-De acuerdo, entonces…

-Hey, déjeme hacerlo…-pide Haruki con entusiasmo.

-Oye, debes tener más respeto al profesor-expresa Kouko algo molesta.

-Oh, cierto, por favor sensei-pide Haruki y Kouko suspira vencida.

-Ah, claro, si sienten la necesidad solo pónganse de pie.

-Genial, Sagae Haruki, mucho gusto, me gustan los pocky y las películas de Chrsitopher Nolan, espero lo pasemos grandioso-expresa con entusiasmo, al sentarse se pone Otoya de pie.

-Hi, soy Takechi Otoya, me gusta divertirme así que tómense la molestia de conocerme por favor-expresa con un exceso de ánimo aquella chica de ojos aquamarina.

-Kaminaga Kouko, me encargaré de ser la representante-dice sin una sola pizca de duda.

-¿Representante? ¿De qué?-inquiere Takechi algo confusa todavía de pie.

-De todo-afirma con una confianza de temer.

-Grandioso, señorita Kaminaga, al terminar la clase le entregaré la lista para las habitaciones-menciona el sensei.

-Kirigaya Hitsugi, no me juzguen por mi apariencia soy muy madura-profiere la pequeña chica de cabello celeste.

-Soy Namatame Chitaru, número de asistencia 9, mucho gusto-se presenta con toda elegancia.

-¡Bien, es el momento! ¡Soy Banba Mahiru Shinya! ¡Me gustan los baños calientes y odio que se pasen de listos! ¡Así que tengan cuidado!-exclama de manera enérgica.

-Eh, gracias por compartirlo, Banba-menciona algo nervioso el único hombre del salón.

-Kenmochi Shiena, un placer, me gusta la literatura, amo el drama y también me gustan las películas de Nolan-menciona un tanto seria la chica castaña.

-¡Genial, tú eres de las mías!-expresa Sagae muy sonriente, recibiendo una sonrisa flemática por parte de Shiena.

-Shutou Suzu, digamos que me gusta mantenerme en forma y el shogi-profiere con una sonrisa tranquilizadora.

-Hanabusa Sumireko, un placer conocerlo sensei, aprovecho para informarle que a partir de mañana mi pupitre será reemplazado, ya que tengo una salud delicada necesito muebles cómodos-menciona con una sonrisa llena de confianza y un tono elegante, pero claro que todas se sorprendieron por tal aclaración, ¿salud delicada? ¿Dónde, cúando, cómo y por qué? ¿Acaso miente?

-Claro, si lo aprobó la directora no hay ningún problema-dice el sensei muy sonriente y mostrándose complaciente-Bien, la última es…

-¡Ichinose Haru! ¡Me da mucho gusto estar con ustedes! Espero que todas podamos ser amigas y graduarnos juntas de la clase…-lo dijo algo nerviosa pero muy emocionada sin perder la sonrisa del rostro-Esto…yo…hice unos colgantes para toda la clase, acepténlos como una muestra de amistad-dice más nerviosa que antes, mientras buscaba en su bolso, pasó a repartirlos.

-Isuke, no los quiere 3.

-Sí, yo tampoco-menciona Nio mientras sonreía, aún así los dejo en los puestos.

-¡Son bonitos! ¡Gracias, Haru!-expresa la chica de cabello plateado con una enorme sonrisa.

-¡Gracias, que bueno que te gustaron!-dice muy feliz-Azuma Tokaku, espero que seamos amigas, leí la lista y parece que seremos compañeras de habitación, me gustaría llevarme muy bien contigo-dice con una sonrisa encantadora, Azuma se mantiene seria pero sin quitarle la vista de encima, esta chica estaba demasiado feliz, ¿por qué? ¿Por qué tenía que ser ella su compañera de habitación? ¿Por qué le parecía tan linda? ¡¿Por qué?!

-Haru-pide el profesor, haciendo que la chica volteara-lamento interrumpir, pero la directora me pidió que apenas terminaran las clases te acerques a su oficina, algo sobre los papeles de tu matrícula-informa con calma.

-Claro, sensei ahí estaré-dice muy sonriente.

-Genial, empecemos clase.


Las clases terminaron, Haru y Mizorogi se retiraron, ellas no entendían la razón de la aparente felicidad de esa chica.

-Bien, ahora que estamos solas da comienzo la primera reunión informativa de "Lirios de Medianoche"-profiere Hashiri muy sonriente.

-¿Lirios de Medianoche?-expresa Kenmochi.

-¿Qué? ¿No te gusta? Yo misma elegí el nombre.

-Suena bien, pero ¿por qué?

-Ustedes estarán divididas en seis habitaciones, un lirio normalmente tiene seis pétalos y me gustan, lo de medianoche, bueno pues sonaba dramático, bien comenzamos-expresa Nio con su sonrisa gatuna.

-Espera, ¿quiero saber si ella sabe lo que esta pasando?-pide Azuma molesta.

-¿Realmente esperas que te responda eso?-expresa Nio-No te das cuenta de que esa chica está completamente sola, deja de ser cruel y síguele el juego.

-Parece agradable-menciona Sagae.

-Sus colgantes son muy bonitos-profiere Banba.

-Isuke odia a las personas como ella, es demasiado alegre y parece muy inocente me produce naúseas 3.

-Vaya, que me olvido de lo que debo hacer-expresa Nio ignorando a Isuke algo que ya le estaba molestando a la peli rosa-Azuma tú serás la última línea defensiva por eso eres su compañera, Hanabusa la primera junto con Banba, su habitación es la primera que deberían atravesar para llegar a Haru, sus refuerzos serán Shiena y Otoya; la segunda línea Namatame e Hitsugi, si la primera cae ustedes junto con Kouko y Suzu contendrán al enemigo hasta que Haru este a salvo o el "equipo sexy" llegue a ayudarlas….-informaba la rubia hasta ser interrumpida.

-¿Equipo Sexy?-expresan Haruki e Isuke que por proceso de eliminación sabían que eran ellas.

-¿Qué, no les gusta el nombre?-expresa con una sonrisa gatuna.

-Suena genial-vuelven a coincidir esas atractivas mujeres que se tenían bien ganado el apelativo.

-De acuerdo, ustedes serán la tercera línea y deberán estar preparadas para ayudarla a escapar o terminar con lo que las otras dejaron, Azuma tú debes estar preparada para dar tu vida por la de ella y yo estaré ahí cuando me necesites, seré la coordinadora de la defensa y monitorearé constantemente el perímetro, seré sus ojos-termina su iterveción.

-¿Acaso no sabes pelear?-pregunta Azuma.

-Digamos que esa no es mi especialidad-menciona con una sonrisa de tiburón.


Tras la explicación las chicas fueron a sus respectivas habitaciones, eran viviendas estudiantiles, dos camas en el mismo espacio, dos escritrios con computadoras, baño compartido y un pequeño sitio para una mesa de té o cualquier cosa que desearan colocar.

-Oye, tienes removedor de esmalte-pide Haruki mientras buscaba en su maleta, su chaqueta estaba sobre la cama y ya había aflojado un botón más a su camisa preparándose para tomar un baño.

-No creo que seas tan idiota como para olvidar mi nombre 3-dice Isuke dando una sonrisa venenosa.

-Oh, bueno, Isuke, ¿tienes removedor de esmalte?-vuelve a pedir pero sin prestar atención al tono que Isuke le dedicó-Tengo mis uñas a medio terminar, es muy incómodo.

-Vaya, realmente estás empezando a molestarme, dime Isuke-sama-expresa con una sonrisa siniestra.

-Ah, ¿tienes removedor o no, Isuke-sama?-pregunta un poco cansada de no recibir la respuesta que necesitaba.

-No, es una lástima, yo uso gel para mis uñas-menciona Isuke al admirar sus uñas.

-No lo sé, nunca he estado muy segura sobre el gel-expresa Haruki, justo después con un rápido movimiento atrapa el brazo de Isuke con una llave, sobresaltando a esta-Ah, pero se ven muy lindas-dice al admirar el brillo-Por cierto, ¿no crees que Isuke es un nombre raro?

-¿Y qué me dices de Haruki?-dice con un tono que quiso parecer irritado pero la presión en el brazo la obligó a sonar preocupada.

-Touché-dice Haruki al soltarla-Mi padre quería un hombre-menciona Haruki con una sonrisa.

-Y lo obtuvo 3-se burla Isuke.

-Isuke-sama, déjame compartirte algo-menciona de manera seria ganándose una mirada indifirente de Isuke-Hay dos cosas de las cuales no puedes burlarte, mi familia y mi feminidad.

-Eres muy sensible para ser una lesbiana 3-expresa sin anestesia la peli rosa.

-Auh, Isuke-sama, eso me dolió-dice de manera sarcástica.

-¿Acaso no dijiste que no me burlara de tu feminidad?-expresa Isuke molesta.

-Sí, de mi feminidad, no mis preferencias sexuales, ya he aprendido a vivir con eso-menciona Haruki sonriéndole, a lo cual la peli rosa molesta voltea unos segundos a pensar, "¿Qué demonios? No puede ser, no sé como replicarle, parece imposible acabar con el autoestima de esta idiota, maldición esto nunca le pasa ha Isuke, ¿por qué debo meditar antes de volver a hablar con esta chica? Basta, le dire sus verdades".

-Eres una…-expresa al voltearse pero se encuentra con Haruki semidesnuda desabrochando su falda-¿Qué demonios haces?-exclama sorprendida.

-No es obvio, voy a tomar una ducha-profiere algo confundida la pelirroja-¿Acaso quieres acompañarme?-profiere con una sonrisa coqueta.

-Idiota-es lo único que Isuke pudo decir, "Rayos, en realidad tiene buen cuerpo".


-Azuma, ¿puedes darme tu número celular?-pide Haru con mucho respeto y una dulce sonrisa, había pasado toda la tarde con ella y ahora era de noche mientras se dirigían al edificio de las habitaciones.

-¿Para qué lo quieres?-pregunta sin querer sonar agresiva pero lo hizo.

-Bueno…somos compañeras de cuarto y pensé que…-dice nerviosa.

-Podríamos estar comunicadas-afirma Azuma-Está bien.

-¿En serio? Eres genial Azuma-expresa aquella alegre muchacha extendiéndole el celular, Azuma lo toma e ingresa los dígitos de su número.

-Hey, Haru, Tokaku, por aquí-exclama Nio saludándolas.

-Hashiri, ¿cómo estás?-expresa alegremente.

-Vaya, ¿por qué tanta cordialidad? Dime Nio-profiere la rubia con una sonrisa.

-Ah, claro Nio.

-Oye, Tokaku…-expresa Nio.

-No me llames por mi nombre, creí haberlo dejado claro-menciona Azuma con seriedad.

-Tokaku es un nombre lindo, me gustaría escucharlo más a menudo-profiere algo nerviosa la chica de ojos rosáceos.

-Como quieran-dice algo molesta y se retira.

-Adiós, Nio. Espera Tokaku-corre tras su compañera.

-Es increíble, ¿no te parece Tokaku?-menciona Haru evidentemente emocionada al lanzarse hacia una de las camas-¿Cuál cama prefieres, Tokaku?-expresa de manera alegre, pero recostada en esa posición Tokaku observó unas cicatrices ahora tenía dos dudas, ¿cómo se las hizo? Y ¿Por qué demonios su vista estaba tan abajo del rostro de Haru?-Lo siento, ya tomé esta cama sin haberte preguntado.

-¿Levántate la falda?-pide Azuma, recibiendo una exclamación de sorpresa-Tienes unas cicatrices déjame verlas-se corrige, pero claro aún sonaba mal.

-Ah, lo siento, fue un accidente, no me gusta hablar de ello-lo menciona con una sonrisa cansada.

-De acuerdo-profiere la peli azul, "tengo dos opciones, ignorarla y levantarle la falda o convencerla de hacerlo más adelante, rayos eso sonó demasiado gay, suerte que todo está en mi cabeza"; obviamente eligió la primera y se atuvo a las consecuencias.

-Aahh. Tokaku, eres mala-expresa Haru sonrojada y en extremo avergonzada.

Alguien llama a la puerta, Azuma con toda calma camina hacia ella, los golpeteos aumentaban y evitaban que la mente de Tokaku se desviara de su pensamiento central "las cicatrices le recorren toda la circunferencia de sus piernas, ¿con qué cosa se hace eso? ¿Parece que ha sobrevivido a los intentos de asesinarla? ¿Quizás ella tampoco es normal?"

-¿Qué pasa?-inquiere Azuma al abrir y encontrarse con Kouko, quien sostenía un arma, pero Tokaku podía reconocer las intenciones de una persona por su olor y el olor de Kouko era pulcro como cuando usas demasiado cloro para desinfectar el baño así que lo sabía, ella no era una amenaza.

-Oí un grito y te tardaste en abrir-menciona Kouko de manera seria al guardar su arma.

-No pasa nada, solo veía las piernas de Haru-profiere muy seriamente, ganándose una mirada de sorpresa de Kaminaga.

-¡Tokaku!-exclama Haru ya encontrándose detrás de ella.

-No es lo que piensas-aclara Azuma igual de estoica que antes.

-De acuerdo, vine a comprobar que se encuentren en las habitaciones, ustedes son las últimas, buenas noches, que pasen bien-expresa la chica de cabello negro, lo cual era también curioso, estando en Japón debería haber más mujeres con cabello negro.

-Gracias, hasta mañana Kouko, duerme bien-profiere Haru con una sonrisa amable, recibiendo una mirada un poco sorprendida de Kaminaga.

-Igualmente, adiós-dice Kouko al retirarse con toda serenidad mientras Azuma cerraba la puerta.

-Tomaré una ducha y no necesito ayuda para desvestirme-comenta la chica de sonrisa perpetua.

-¿Qué?-pronuncia algo confundida Azuma.

-Nada, olvídalo Tokaku-responde con alegría, toma su toalla y entra en el cuarto de baño.

Azuma empieza a escuchar el sonido del agua, se sienta en el borde de la cama y mira hacia la puerta, "¿qué demonios? ¿Cuándo me volví lesbiana? ¿Soy tan antisocial que he olvidado hablar conmigo misma? No, eso no, siempre estoy pensando"sus pensamientos son cortados al recibir un mensaje de texto en su celular "¿Qué harías si ves a alguien al que debes dinero ahogándose?", Azuma no entendía la pregunta pero se le ocurrían respuestas "Ignorarlo", inmediatamente recibe otro mensaje diciendo "Error", Azuma molesta escribe "Salvarlo", recibe otro mensaje "Vamos ni siquiera lo intentas", Azuma enojada cierra el celular y se recuesta viendo el techo, entonces observa una cámara, se pone de pie y se dice-Lo lamento Hashiri, pero no me gusta que me observen.


-Una noche te conocí y de tu mirada me enamoré, vi en tus ojos el reflejo de mi alma y sé que tú eres como yo-quizás no rimara pero a Banba no le importaba e igual tarareaba esta frase que ella mismo había inventado, regresaba de darse una ducha nocturna, usaba una bata azul oscuro con un cinto rojo.

-Oh, Banba, buenas noches-expresa de manera amable Sumireko, aunque estaba envuelta en una toalla rosa-No te esperaba pronto.

-Yo…eh lo siento, no sabía que…-dice Mahiru sonando muy tímida.

-¿Te ocurre algo, Banba?-inquiere Hanabusa notando aquel brusco cambio de carácter de la chica.

-No…-cada vez se ponía más tímida y se sonrojaba, "-¿A dónde fuiste Shinya?" "-Calma, calma, si las cosas se ponen feas regreso, tú puedes con esto, es bonita, ¿no te parece?" "-Sí, pero ¿por qué me dejas con ella? Tú sueles encargarte de esto" "-¿Acaso no quieres conseguir una novia por tu propia cuenta?" "-Pero tengo miedo" "-No más reclamos, ánimo Mahiru"

-Lamento incomodarte, perdóname-pide Sumireko sintiéndose culpable del cambio de Banba.

-No, está bien…es solo que eres…muy…linda-dice Mahiru cubriéndose los ojos para adquirir coraje.

-Eh-logra exclamar Sumireko, pues obviamente recordaba el día que se conocieron donde afirmó ser lesbiana-Gracias, tú también eres muy bonita-expresa Sumireko con una sonrisa al recuperar la compostura.

-Yo…yo…-dice demasiado nerviosa a tal punto que se desvanece, "-Oops, no llegué a tiempo, jajajaja, lo siento Mahiru" "-Shinya, mira lo que hiciste, ahora solo le produciré lástima" "-Na, seguro le parecerás adorable, pero recuerda que yo siempre compartía la chica contigo, no olvides hacer lo mismo por mí" "-¿Por qué no podemos ser solo nosotras dos?" "-Mahiru, no es muy sano estar enamorada de una misma, pero recuerda que nunca te dejaré-expresa Shinya con una sonrisa y coloca un beso en los labios de su otra personalidad" "-Gracias"

-Esto es muy extraño-dice Sumireko tras acostar a Banba en la cama-¿Qué fue todo eso?-se pregunta así misma mientras contempla el cuerpo de Mahiru-En verdad es muy bonita-expresa con una risita.


Nio observaba su tableta mientras caminaba hacia la oficina de Yuri, las cámaras de Azuma estaban desconectadas, pero Nio sonrió al darse cuenta de que no las de la ducha, coloca su contraseña de usuario y bloquea la aplicación antes de guardarse la tableta en la falda, abre la puerta sin llamar, si ese era su nivel de confianza con la directora.

-Nio, reportándose-exclama con un saludo militar.

-¿Qué tienes para mí?-pide Meichi sin levantar la vista de sus documentos.

-Azuma desconectó las cámaras, pero en concreto todas parecen haber entendido el plan, no creo que nos den problemas-menciona Nio con una sonrisa serena.

-Perfecto, da aviso a Ryu, quiero que busquen y eliminen a esos bastardos-menciona Yuri sin una emoción verdadera en su voz.

-A sus órdenes-dice Nio-Pero, ¿no le parece muy pronto? Podrían devolvernos el ataque inmediatamente.

-Para eso son ellas, si las cosas se ponen realmente mal interferiré-menciona Yuri dejando a un lado sus papeles.

-¿En serio?-inquiere algo sorprendida-¿Todavía conserva sus habilidades?

-¿Qué insinúas Nio?-inquiere con una sonrisa dulce-Todavía soy joven, y me mantengo en forma, todavía no conozco a alguien capaz de vencerme.

-Pero si de enfrentarte y entonces solo le faltará suerte-menciona Nio.

-Eres muy linda preocupándote por mí, pero mantente centrada no es a mí a quien debes proteger-profiere al ponerse de pie y acercársele.

-No puedes culparme por ello-pronuncia la rubia al mirarla a los ojos con una sonrisa tierna.

-No lo hago-menciona Yuri al sujetarle la barbilla y colocarle un beso casto en los labios-Manténla segura Nio.

-No te decepcionaré Meichi-expresa Nio con una devoción total.


Era un lugar bien iluminado, tenía varias mesas y un bar, ahí se encontraba un grupo de 15 hombres de Yuri, esperando indicaciones ya tenían mucho tiempo queriendo entrar en acción.

-Ya era hora, no sabes cuanto deseaba poder acabar con esos malnacidos-expresa Ryu un hombre alto y corpulento, cabello negro, treinta y cuatro años, experto artista marcial y ex miembro de las fuerzas especiales, uno de los mejores hombres bajo el mandato de Yuri.

-No, desesperes, recuerda que necesitas un plan-profiere Nio através del celular.

-Ya tengo uno, llevo a mis hombres y los acabó-expresa muy confiado, quizás fuera un gran combatiente, pero no era un estratega-Ya en serio, si tengo un plan, atacaremos los laboratorios de Saoi, el equipo está listo, tendrás noticias en las mañanas, aségurate de ver la televisión.

-De acuerdo, el equipo de protección está listo has lo que debas-profiere Nio al colgar.

-Bien muchachos, arriba, es hora de empezar.

Al equipo de Ryu no le tomó mucho tiempo para entrar en el laboratorio de Saoi Bioresearch, si algo sabían muy bien, era que para atacar a un yakuza hay que atacar sus bolsillos, y este lugar servía para lavar el dinero, además de que proporcionaba armas químicas y posiblemente biológicas de manera extraoficial al gobierno y la yakuza, todo era blanco, esterilizado, acabaron con los guardias, se acercaban a las cajas de seguridad para robar los datos para hacer aún más daño, en la habitación estaban ocho de ellos, los demás cubrían las salidas y el perímetro.

-¿No te pareció demasiado fácil?-pregunta un hombre más joven pero con las mismas características de Ryu.

-No temas, muchacho, nadie se mete con ellos por eso no hay mucha seguridad, este fue sencillo, los demás se volverán complicados-afirma con mucha confianza.

Pronto escuchan pasos rápidos y pesados, se ponen a cubierto, llega un grupo de seis hombres con armaduras de kévlar y cascos, con el poco espacio de los pasillos estos hombres se alinean y abren fuego con armas automáticas.

-Demonios-exclama Kenichi, muy sorprendido.

-Jajaja, te falta experiencia, muchacho-expresa Ryu muy divertido, arroja una granada cegadora.

Sus hombres salen de la cubierta y abren fuego, mientras se acercaban a ese equipo especial que acaba de llegar, cinco de ellos caen, uno logra ponerse a cubierto al ingresar a una habitación, los hombres de Ryu se acercan a la puerta, se escucha un escopetazo y cae uno de ellos, la puerta sale volando y pueden observar mejor la contextura del hombre, fuerte, un metro ochenta y seis al menos, sus rasgos faciales estaban cubiertos así que lo que pasaba por su mente era un misterio, suelta la escopeta, los mira directamente, los hombres abren fuego, se escuchan estruedos metálicos, las balas rebotan de la armadura, era de algún tipo especial de metal o uno muy grueso, los disparos se detienen y ellos quedan sorprendidos.

-Mi turno-expresa el sujeto, sonaba a que se divertía.

Corre en su dirección, uno de ellos hace lo mismo y al chocar este sale expulsado chocando contra la lámpara del techo y cayendo al piso, el hombre de la armadura camina tranquilamente hacia los otros, esa era demasiada fuerza.

-No puede ser-profiere Kenichi muy sorprendido-¿Acaso es?

-Un arma biológica, sí, no te equivocas-expresa Ryu con una evidente preocupación, puesto que la armadura era de metal, por lo tanto muy pesada y aún así ese hombre parecía moverse con total libertad.

Vuelven a disparar esta vez a la cabeza, el hombre se cubre con el brazo, ese era el punto débil, aquel tipo toma a uno de ellos por el brazo y lo arroja contra sus compañeros, derribando a dos de ellos, un hombre igual de alto se le enfrenta a mano, lanza un golpe usando una nudillera, este ni se inmuta, lanza una patada que es detenida, el hombre recibe un fuerte puñetazo que lo envía al suelo, levanta la vista y observa a aquel monstruo con temor, Ryu dispara impactando la cabeza del sujeto, pero el casco resistió, el hombre retrocede hasta Ryu.

-Vamos, amigo esta vez vamos juntos-dice Ryu.

Ryu guarda su arma y también se coloca nudilleras, con rapidez acierta un combo de puñetazos poderosos al semblante, el sujeto evade un golpe, lanza una patada, Ryu evade, acierta una patada al abdomen, los sujeta por la nuca y uno, dos rodillazos al visor del casco, el sujeto logra detener el tercero, se libera e impacta un puño contra la quijada de Ryu haciéndolo retroceder, es cuando ingresa su compañero embistiéndolo contra la pared, lanza golpes al abdomen y cabeza a gran velocidad, pero el sujeto con una sola patada al torso lo lanza al otro lado de la habitación, Kenichi tenía una puntería excepcional y acierta un par de balazos en el visor agrietándolo, el sujeto toma uno de los muebles y fácilmente lo arroja contra él, Kenichi evade con un rol, Ryu regresa al combate con una patada giratoria al rostro, otra a las costillas y un codazo a la sien, rodillazos al abdomen, pero el sujeto contraataca con un gancho al riñón que lo sacudió, luego una patada ala cabeza que lo envío directamente al suelo, su compañero acierta una patada a la cabeza, lanza otro golpe, pero le sujetan el brazo, conecta un rodillazo al plexo, lo voltea, le sujeta la cabeza y con un fuerte movimiento le rompe el cuello, el cuerpo cae inerte, ante la mirada de Kenichi, el sujeto pone la vista en él, Kenichi no era un luchador, era un tirador pero eso no le iba servir mucho aquí, aún así lo intenta, dispara otra ráfaga acertando en el visor, este se agrieta aún más bloqueando la vista del tipo y este se detiene y cubre la cabeza, Kenichi intenta disparar de nuevo pero se acabaron sus balas, con la poca visibilidad que le quedaba embistió a Kenichi, los otros tres que quedaron noqueados se levantan, se abalanzan contra él soltando todos los golpes posibles, pero el sujeto toma a uno del brazo y con un codazo se lo quebró, con una patada poderosa dirigida a otro de ellos le quiebra las costillas, un poderoso gancho lateral envía contra el filo de la mesa al último de ellos, quebrándole el cuello, regresa con el primero y con un poderoso rodillazo al cráneo le destroza el rostro acabando con su vida, luego va por el que tenía rotas las costillas, este abre fuego acertando en el visor y logrando dejarlo completamente ciego, pero él ya sabía dónde estaba, lo toma de la cabeza y le quiebra el cuello, Ryu ya recuperado se abalanza sobre él, una patada a la cabeza, un puñetazo a las costillas, rodillazo al plexo, golpe de antebrazo a la sien izquierda, el sujeto lanza un golpe, Ryu evade, el sujeto lanza más puñetazos errando todos ellos, Ryu golpea las piernas derribándolo, se coloca sobre él y abre fuego en la cabeza, los impactos solo agrietaban más el visor, no se podía romper pero estaba ciego, Ryu molesto empieza a golpearlo en la cabeza con la culata, el sujeto con puñetazo se lo quita de encima y se pone de pie.

-Nada mal debo decir, hace tiempo que no tenía una batalla tan buena-expresa el sujeto de armadura.

-Igualmente dice-Ryu con una sonrisa.

-Pero se acaba ahora-dice el sujeto al quitarse el casco que le impedía ver, al hacerlo se descubre un rostro joven no más de veintitrés, un cabello rojo flameante pero corto, unos ojos color ámbar y una sonrisa terroríficamente llena confianza.

El pelirrojo lanza una patada pero Ryu bloquea, lanza un gancho que acierta en la quijada, el sujeto ataca con un revés, una patada giratoria al abdomen, lo toma de las axilas y avienta contra el techo, golpeándolo con fuerza y antes de que tocara el piso conecta un devastador gancho que le rompe la mandíbula inferior al hombre de Yuri, Ryu cae consciente pero balbuceante y adolorido.

-Jejeje, no…-se regocijaba el pelirrojo hasta que sintió una descarga eléctrica en el cuello, Kenichi había disparado su pistola eléctrica logrando que aquel hombre huyera del lugar muy sorprendido.

Kenichi con ayuda del primer tipo en golpear el techo sacan a Ryu de ahí, Kenichi no podía creerlo aquel hombre resistió la descarga, cualquier otro se hubiera tirado al suelo retorciéndose de dolor, ¿qué tipo de seres habían dentro de la nómina de Saoi? ¿Este era su mejor soldado o sólo un recluta menor? No lo sabía, lo único que podía pensar al momento de escapar era lo afortunado que fue al salir vivo.