Pakkun llego corriendo, y se detuvo al frente de Kakashi.

-Naruto no podrá volver al campo de batalla.-

El peliplata suspiro, y llevo su mano a su cabeza.

-Tsunade dio la orden de que Naruto no saliera del hospital.-

-¿Pero está grave?- preguntó el peliplata.

-No me dieron detalles Kakashi. Si me necesitas ya sabes que hacer.-

El perro se desvaneció delante del Shinobi. Sasuke estaba cerca, y escucho la conversación, y acercándose a Kakashi, le preguntó con una naturalidad forzada.

-¿Qué le paso a Naruto?-

-Está en el hospital. Tsunade ordeno que Naruto no regresara, y no dijo si estaba grave.-

Sasuke tragó seco… Ahora que no sabía que le pasaba al rubio su preocupación aumentaba aunque pronto volvería a la aldea por el nacimiento de su primogénito.


Ino entro a la habitación del rubio que dormía profundamente. Le contemplo por unos minutos, y suspiro.

-¿Cómo te has metido en este lio?- susurro

Le arropo cuidadosamente, cuando Tsunade entro a la habitación, tomo su pulso sin que el chico se diera cuenta, y al ver que estaba estable le hizo una señal a la rubia para que saliera de la habitación.

-Tenemos que preparar todo, su dieta, los exámenes médicos correspondientes… Porque nos parezca raro o no hay un bebe creciendo dentro del, y ahora no sabemos los riesgos que sufran ambos.-

Ino asintió.

-Pero debe haber una explicación para esto, nunca se había visto una cosa como esta.-

Tsunade suspiró. Ambas se dirigieron a la oficina de Ino.

-Ya le avise a Kakashi que Naruto no podrá volver, ahora solo nos queda ver cómo le damos la noticia, eso sí, ahora me toca hablar con los ancianos de la aldea, y eso será un dolor de cabeza.-

Ino escuchaba atenta a su Hokage, mientras preparaba la dieta de Naruto para entregarla a la cocina del hospital.

-Tsunade Sama, me preguntó si ellos sabrán algo sobre esto.-

-Quien sabe.- murmuro la rubia

-Ellos conocen muchos secretos que yo desconozco, quizás este sea uno de ellos, aunque no me sorprendería que no supieran nada… Igual debo informarlo.-

Ino asintió, y terminando de llenar el papel lo guardo en la carpeta que correspondía.

-Llevare esto a la cocina, la dieta debe empezar inmediatamente.-

Tsunade le acompaño hasta la cocina, y despidiéndose de la rubia se marcho para reunirse con los ancianos de la villa.


-Princesa Tsunade- dijo la anciana que se sentaba junto a Homura.

-¿A qué se debe tu visita? preguntó el viejo jonin.

Tsunade tragó seco, y comenzó a hablar en un hilo de voz.

-Tengo una noticia que traerles respecto a Naruto.-

-Continua.- Ordeno Koharu.

-Naruto… Naruto está en estado de embarazo.- dijo directa.

Koharu miró a Homura con los ojos bien abiertos, y su expresión era de sorpresa e incredulidad.

-Tsunade Hime, ¿Estás segura de eso?-

Preguntó el anciano que le miraba a los ojos sin parpadear.

La Hokage asintió.

Los ancianos se mantuvieron serenos a pesar de la noticia tan impactante que acababan de recibir. La anciana suspiró.

-Entonces Kushina hizo ese sello en su hijo.- murmuro la vieja mujer.

-¿Sello? ¿Qué sello?- pregunto la Hokage

-El sello de la fertilidad.- contesto el hombre.

-Entonces, ¿Además del sello del 9 colas, Naruto tiene un sello de fertilidad?-

-Así es Princesa Tsunade, al parecer Kushina una experta en sellos coloco ese sello, que está demás explicar que es un sello prohibido, nunca imaginamos que ella se atrevería a hacer algo como eso.-

-Pero ahora está en estado, tiene un mes… El es pareja de Gaara, creo que debemos reunirlos a los dos para que sepan de una vez la condición de Naruto. El tiempo corre, y no podemos darnos el lujo de que su vientre comience a crecer, y el no sepa por qué.- dijo la Hokage.

Los ancianos se volvieron a mirar, ahora con esos rostros herméticos.

-Esto será un caos ahora, y tu responsabilidad será mantener todo bajo control.- dijo la anciana mientras le miraba fijamente a los ojos.

-Lo mas que me importa ahora es la salud de Naruto, saben que ahora es bebe que nace en su vientre puede estar en peligro, el 9 colas vive dentro de Naruto, y eso podría ser conflictivo para el bebe.- comento Tsunade.

-Así es, pero tú te encargaras de ello, además de Hokage serás la doctora de Naruto.- ordeno el anciano.

La rubia asintió sin protestar.

-Entonces me retiro, ahora tengo a un chico en estado que entender.-

Tsunade se levantó, y salió de allí de prisa para volver al hospital, ahora tenía una doble responsabilidad, la aldea y Naruto.

Cuando iba de camino escucho la voz de Shizune.

-¡Tsunade Sama, Tsunade Sama!- gritaba la pelinegra que corrió hasta alcanzar a la Hokage.

-Tsunade Sama debe volver a la Mansión del Hokage, hay demasiados papeles, y pergaminos que debe de firmar y revisar.-

La rubia mordió su uña.

-Encárgate de eso, debo hacer algo más importante.-

-Pe, pero, ¿Qué es más importante que eso?- preguntó la pelinegra que comenzaba a seguirla de nuevo.

-Shizune, ahora no; te di una orden, por ahora encárgate tu de lo más fácil, luego iré allá.-

La pelinegra se detuvo en seco, y asintió sin protestar, y girándose se marcho de nuevo a la Mansión del Hokage donde le esperaba mucho trabajo.


Al llegar al hospital nuevamente, Tsunade busco a Ino, encontrándola en su oficina luego de dar la ronda.

-Tsunade Sama-

-Ino debemos prepararnos.- murmuro la rubia cerrando la puerta tras de ella.

-Ya hable con los ancianos, y me explicaron, y aunque desconocían la situación me explicaron el porqué Naruto pudo quedar en estado.-

Ino la miró con interés, escuchando atentamente cada palabra de su superiora.

-La madre de Naruto coloco un sello de fertilidad a su hijo, parece que antes de morir, luego de hacer el sello del 9 colas.-

La joven rubia se impresiono al escuchar tal información.

-¿Entonces con ese sello es posible que los hombres caigan en estado?- preguntó Ino.

-Parece que sí, aunque me dejaron bien claro que era un sello prohibido.-

-¿Y ahora que haremos?-

-Tendremos que preparar todo para hablar con Naruto, está próximo a cumplir los dos meses.-

-También hay que hablar con Gaara.- recordó la rubia.

-Le mandare a llamar para que venga lo más pronto posible. Pero primero hay que hablar con Naruto.- murmuro la Hokage

Ino asintió

Tsunade hizo un sello en el suelo convocando el expediente de Naruto.

-Más vale que vayamos prueba en mano, porque estoy segura que Naruto no nos creerá.-


Tsunade entró primero, seguido por Ino que cerró la puerta tras de ella. Había pasado un rato desde que Ino fue a abrigarle. Naruto estaba despierto, y sonrió ampliamente.

-¿Vienen a decirme que ya me puedo ir?-

Tsunade miró a Ino, y luego a Naruto.

-No precisamente Naruto.-

El rubio le miro desconcertado.

-¿Pasa algo Tsunade Sama?- preguntó el rubio con un tono de preocupación.

-Si Naruto, queremos enseñarte algo.-

Ino le paso el expediente a Tsunade, y esta lo abrió; sacando las placas, y el sonograma.

-Queremos que veas esto.-

Tsunade le entregó ambas cosas, y el rubio las miró sin entender, aunque en la placa se veía algo extraño en su vientre.

-¿Qué es eso?- preguntó señalando la placa.

Tsunade suspiró, y antes de que pudiera abrir la boca Naruto le interrumpió.

-¡¿¡¿Me voy a morir?-

Ino negó rápidamente.

-Naruto por favor escucha a Tsunade primero, no te adelantes.-

Naruto poso su mirada en la Hokage.

-¿Entonces?-

-Naruto, eso que sale en la placa, y en el sonograma… Es, es… Es tu bebe.-

-¡¿¡¿¡MI QUE!- grito el rubio incorporándose en la cama.

-Naruto… Estas embarazado.-

Naruto les miraba con sus enormes ojos azules abiertos, y miraba a Ino, y luego a Tsunade, y ambas se mantuvieron calladas por varios minutos.

-¿PERO COMO DEMONIOS ES POSIBLE? YO SOY HOMBRE, ESO ES IMPOSIBLE.-

-Naruto cálmate, deja de gritar.- ordeno Ino con impaciencia.

-Pero como quieres que me calme, ¿No oyes lo que la vieja Tsunade me está diciendo?-

La Hokage le miró con el ceño fruncido.

-Si te calmas, puedo explicarte, pero si no te calmas te quedaras con la maldita duda.

El rubio cedió, y se calló la boca, esperando a que Tsunade tomara la palabra.

-Cuando vimos los resultados tampoco lo creíamos, así que tuve que ir a donde los ancianos de la villa. Ellos me aclararon que esto si era posible atreves de la realización de un sello de fertilidad, sello que está prohibido. Parece que tu madre antes de morir coloco ese sello en ti, junto al de 9 colas.-

Naruto se dejo caer hacia atrás antes de dar un suspiro, y comenzar a llorar.

-¿Cómo es posible que ella me hiciera eso?- dijo entre sollozos.

Ino hizo el gesto de querer acercarse para consolar a su amigo de años, pero Tsunade le detuvo, negando con la cabeza.

-Naruto sé que esto será un proceso difícil, pero ahora tu realidad es otra. Tendrás que vivir con esto toda tu vida.-

El rubio no dejaba de llorar, colocando sus manos en su cara se volteo para no mirarlas.

-¿Y ahora qué dirán de mi?- preguntó con dificultad.

-Podrán decir muchas cosas, pero tú sigues siendo Naruto el héroe de esta villa, y nuestro amigo- dijo Ino con los ojos aguados.

Naruto se giró, y le miró con los ojos brillosos, y llenos de lágrimas…

-Sera un proceso difícil pero no estarás solo, tienes a Gaara, el papa de tu hijo.- recordó Ino

Cuando Naruto escucho el nombre de Gaara, este retumbo en sus oídos… Ahora se daba cuenta de otro detalle, cosa que le hizo dejar de llorar por un momento…

-No sé si el padre sea Gaara.- dijo mientras comenzaba a llorar más fuerte.


Continuara…