Al pelirrojo le brillaron los ojos, y una sonrisa se dibujo en su rostro; esas pocas veces donde Gaara sonreía.
-Entonces, ¿Cuál será el procedimiento medico y los cuidados?- preguntó el pelirrojo con interés.
Tsunade tomo la placa, y el sonograma, y se lo entrego al pelirrojo para que lo viera.
Gaara miro aquel bebe que apenas se formaba en el vientre de Naruto.
-Tan pequeñito.- murmuro con ilusión.
-Naruto estará en observación por ahora. Aun no he decidido que día le doy de alta o cuánto tiempo estará aquí, pero es importante que Naruto esté tranquilo, y que tu le estés apoyando.
-Hare todo lo que sea necesario para que Naruto este estable.-
Tsunade le entrego unos documentos.
-Necesito tu firma para cualquier procedimiento medico.
Gaara firmo, y le devolvió los papeles.
-Iré con Naruto, necesito abrazarlo.-
Tsunade asintió, y el pelirrojo se levanto con prisa para llegar a la habitación de su amado.
-Naruto- murmuro abrazándole con fuerza, y coloco sus labios con delicadeza dándole un beso cálido.
-No sabes, me has hecho el hombre más feliz del mundo Naruto.-
Naruto sonrió con melancolía, y asintió.
-Gracias por entenderme, por entender toda esta locura, tenía miedo de cómo reaccionarias, porque esto es una locura.-
Gaara se sentó en la camilla, y acaricio el rubio cabello.
-Lástima que Sakura esté a punto de dar a luz o le podrías hacer la competencia del más panzón.-
Naruto frunció el ceño.
-¿Cómo puedes bromear en un momento como este?-
Gaara le abrazo amorosamente.
-Ya, ya no te enojes. Tendré que preparar el apartamento para cuando te den de alta… Pero ahora que lo pienso tendremos que mudarnos a la larga, ese apartamento es muy pequeño, y ahora que tenemos un nuevo integrante.-
Naruto beso la mano del pelirrojo. Se sentía culpable, tenía sentimientos encontrados. ¿Cómo podría rechazar a Gaara con semejante trato? ¿Cómo podía seguir enamorado de Sasuke después de todo lo que había ocurrido entre ellos? Esas preguntas iban y venían, y era algo que Naruto no podía evitar, el amor que sentía por el pelinegro no se había terminado después de todo… Pero es que Gaara, Gaara a sido tan bueno con el todo ese tiempo.
El pelirrojo se levantó, y dándole un beso en la frente le sonrió.
-Iré al apartamento a descansar un poco el viaje duro dos días, y ahora que se que estas bien siento el cansancio en mis huesos. Regresare mañana por la mañana. Por cierto, me encontré a Sakura al llegar, ¿Ella sabe?-
Naruto negó con la cabeza.
-No le dije sobre mi embarazo porque no quiero que se sobre salte. Ya sabes cómo es ella.-
Gaara asintió, y dándole un beso en los labios se marcho. Se sentía el hombre más afortunado del mundo; algo que jamás pensó sentir, ahora en su mente habían muchas ideas, estaba en otro nivel con Naruto, ya vivían juntos, pero quería algo mas… Casarse…
Al pensar en eso Gaara sonrió ampliamente.
-Sí, le pediré que se case conmigo.- pensó en voz alta mientras entraba al apartamento.
*2 semanas después*
Sasuke se preparaba para marcharse a la villa.
-¿Ya te vas?- preguntó el peliplata que le observaba desde la entrada de la tienda.
El pelinegro asintió.
-¿Tienes prisa por ver a Sakura o a Naruto?- preguntó directo.
Sasuke no le miró, ni se inmuto a responderle.
El peliplata le miraba con seriedad, y un cierto reproche.
-Eres uno de los mejores Shinobis de nuestra villa, pero eres un desastre en tu vida sentimental. ¿Cómo puedes arrastrar a Sakura a tu infierno?-
Sasuke levantó la mirada, y con los ojos llenos de rabia; frunció el ceño.
-Porque aunque yo ame a Naruto el no podría darme lo que yo necesito, yo necesito a mi primogénito, necesito levantar mi clan, necesito a un hijo para poder darle lo que yo no pude.-
-Tu hermano no está muerto, el también puede casarse, y tener hijos.- contesto Kakashi sin alterarse.
-Itachi está perdido, quien sabe donde está… No puedo dejar la suerte del clan a él cuando ni yo se dónde demonios está.-
-Al menos sabemos ya no es parte de los Akatsuki.- añadió el peliplata.
-Si, al menos dejo de ser un maldito.-
Sasuke salió de la tienda sin despedirse… 2 días más, y estaría al lado de su hijo, y de Naruto.
*2 días después*
-¿Cómo esta mi bebe?- preguntó la pelirosa mientras escuchaba los latidos del corazón de su hijo.
Ino sonrió.
-Tu bebe está muy bien, aunque todavía no deja ver su sexo.-
Sakura suspiró.
-No he podido comprar nada de niña o niño… Todo ha sido de colores neutrales, me desespera que no se deje ver.-
Ino apago la maquina del ultrasonido, y sonrió a la pelirosa.
-Al menos sabemos lo panzona que estas.-
Sakura frunció el ceño.
-Ino cerda.- murmuro mientras le daba jalones de cabellos a su compañera.
-Vaya, parece que ustedes nunca cambian.- dijo Sasuke
-¡SASUKE!- exclamo la pelirosa con emoción al ver a su esposo entrar en aquella habitación.
-¿Cuándo has llegado?- preguntó Sakura.
-Recién regreso de la casa al ver que estaba vacía me dirigí acá, y la enfermera me dijo dónde estabas.-
-¿Quieres escuchar los latidos de tu bebe?- preguntó la rubia, a lo que Sasuke asintió saludándola con un abrazo.
Ino prendió de nueva cuenta aquel aparato, y Sasuke escucho atento el ritmo de aquel corazón que hacía que le brillaran aquellos fríos ojos.
-¿Ya sabes qué será?- preguntó el pelinegro.
-No aun no sabemos que será, le acababa de decir a Sakura que mantiene sus piernas cerradas, y no nos permite ver su sexo.-
Sasuke sonrió.
-¿Ya fuiste a ver a Naruto?- preguntó Sakura.
-No, pero ya iré a verle.-
-Ve, le hará mucha ilusión verte.- contesto la pelirosa.
-¿En qué habitación se encuentra?-
-En la habitación 5-B.- contesto Ino.
Sasuke se levanto, y se dirigió en paso lento para no dejar ver que moría por salir corriendo a verle.
Cuando entro a la habitación Naruto estaba solo. Naruto le miro con los ojos muy abiertos, y trago seco, su cuerpo tembló, y su corazón latía con más fuerza, haciendo que todas esas emociones le marearan un poco.
El pelinegro cerró la puerta con seguro.
-¿Y Gaara?- fue lo primero que preguntó Sasuke.
-Se fue a la casa a descansar, se había quedado aquí desde ayer.- contesto el rubio.
Sasuke se acerco con cuidado, y tomándole del mentón, le subió la mirada y le beso. Naruto se sonrojo en el acto, y Sasuke volvió a besarle ahora más profundo. Naruto abrió sus labios ligeramente, y Sasuke metió su lengua en aquella cavidad buscando la lengua ajena que al ser encontrada comenzaron a jugar entre ellas, haciendo que Naruto suspirara de placer.
Al separarse Sasuke se sentó en la cama, y acaricio el rostro del rubio.
-¿Cómo te sientes?-
-Me siento bien.- dijo aun con un notable sonrojo en sus mejillas que le dejaba claro a Sasuke que Naruto se estaba enamorado de él cosa que el amaba saber día a día a pesar de castigarse así mismo por todo lo que le había hecho al rubio.
-¿Por qué sigues hospitalizado?- preguntó con interés.
Naruto trago seco, y cambio la mirada, cosa que despertó aun más el interés del pelinegro.
-¿Y entonces?-
-Es, es que no entenderás.-
El pelinegro le miro con el ceño fruncido, no le gustaba cuando Naruto se ponía en ese plan.
-Sabes que no me gusta que me ocultes las cosas, menos cuando tienen que ver con tu salud.-
Naruto cerró los ojos con fuerza.
-E, Estoy embarazado.- dijo directo.
Sasuke rió alto.
-Naruto, te estoy preguntando enserio.-
Naruto le miró con claro enfado.
-¿Crees que estoy jugando?-
Sasuke dejo de sonreír, y su mirada se volvió hermética.
-A ver, ¿Cómo que estas en estado? Eso es imposible Naruto.-
Naruto chasqueo los labios, y lo empujo para que se saliera de su lado, y se voltio dándole la espalda.
-No me creas, total no es algo que tenga que ver contigo.-
-¿Cómo que no tiene que ver conmigo? Te olvidas que tú y yo hacemos el amor.- respondió el pelinegro.
Naruto frunció el ceño enojado.
-¡NO! No tiene nada que ver, este bebe es de Gaara, no tuyo, no es tuyo.-
-Ese bebe puede ser mío, y si es mío lo reclamare como tal. ¿Entiendes?-
Naruto apretó los puños, y lagrimas empezaron a correr por sus mejillas.
-¿Cómo puedes ser tan egoísta?- reclamo Naruto.
Continuara…
