PÉTALO DE HIELO Y FUEGO

La misma noche de los sucesos del ultimo intento por parte de Kent, Yuri estaba muy ocpuada entre su trabajo como directora de Myojo y como cabeza de su organización privada, tanta era su dedicación que incluso no había hablado con Nio en un par de días, pero ahora estaba en su oficina, la llamo para pedirle información, le hubiera gustado llamarla por otro motivo pero apenas tenia tiempo para si misma.

-¿Cómo terminó el asunto?-indaga Meichi muy centrada en sus papeles.

-Daiki se encargará de todo, dijo que en su informe hablaría de una prueba de explosivos en autopista para conocer los efectos en terreno-dice un poco distraída-No le presté mucha atención a los detalles técnicos-sonríe la rubia al sentarse en el escritorio de la directora.

-¿Cómo le fue a Kenichi?-pregunta con interés.

-Esta vez no se encontraron con un superhumano, la información de Saoi ya esta decodificada y guardada en su ordenador privado-informa Nio muy contenta.

-¿Cómo está Ryu?

-Se recupera, pronto podrá hablar sin llorar de rabia.

-Perfecto, ¿ya están listas los uniformes de protección para las chicas?-indaga al encender su computadora de mesa.

-Los tendremos para dentro de una semana, se tardarán un poco, ¿verdad?-expresa muy alegre.

-Bien eso es todo, ¿necesitas algo?-pide Yuri viendo que Nio no tenia intenciones de irse.

-Solo un par de minutos a solas-pide Hashiri un poco triste por el tono de Meichi.

-Sabes que no puedo en este momento-dice al levantarse, colocarse frente la rubia, acariciarle el rostro-Sabes que no hay nada que quisiera mas que tomarme todo el tiempo del mundo para amarte-le dice al oído con suavidad, coloca besos en el cuello de la rubia haciéndola gemir, le muerde el lóbulo de la oreja con delicadeza, Nio tenia el rostro enrojecido por las sensaciones-En serio lo lamento, mi hermosa niña, pero hoy no puedo-pronuncia con una mirada de consuelo.

-Esta bien, lo entiendo-sonrie con dulzura.


Al día siguiente el viento soplaba al medio dia, pero esto no le importaba mucho a Neiji, se encontraba en la acogedora oficina de su jefe, esperaba la llegada de este, cuando ingresó a la oficina parecía molesto.

-Llegaste antes, bien muchacho tengo una misión para tí-comenta mientras llegaba a su asiento-Liderarás un grupo de cuatro individuos incluyéndote, también son metahumanos-indica al sacar un habano de su escritorio.

-Pensaba que era el único modelo exitoso-menciona sonriendo.

-Neiji, eres una maravilla de la biotecnología, tú fuiste creado con el ADN base de un humano que nació naturalmente con esas ventajas evolutivas y nosotros las incrementamos, no hay otro como tú, no hay nadie capaz de hacerte frente-alaga el hombre con una sonrisa.

-Gracias, pero no me alage tanto jefe, me hace sentir incomodo-expresa el pelirrojo.

-Muchacho, quiero que entiendas, eres un valioso miembro de mi organización-profiere con serenidad-Tu guiaras a estos hombres, Yuri Meichi me ha dado muchos problemas-indica con seriedad-Por desgracia no podemos llegar hasta ella, sabemos que esta en Myojo, pero ella desaparecería al instante mismo en el que entraramos-comenta con seguridad-Pero como sabes tiene una sobrina, ella es accesible, también esta en Myojo, quiero que la secuestres, si eso no es posible, asesínala, solo quiero que Meichi se nos ponga adelante-pronuncia con frialdad-Se que puedes con ello.

-Si, no hay problema alguno, doce mujeres no son rivales para un cuarteto de metahumanos-profiere con confianza y una mirada lúgubre, quizás tuviera una actitud cálida y alegre, pero no sufría de remordimiento y su concepto de ética estaba adulterada.

-Perfecto, pero no nos adelantemos, ayer en la noche Kent hizo su movimiento, esperaremos a que bajen la guardia, una semana será suficiente-indica con cautela.


La clase negra había tenido una semana tranquila desde que hicieron estallar el autobús, tuvieron su primera prueba, poco le falto a Kouko para obtener una calificación perfecta, aunque Haru no lo hizo nada mal tampoco, Isuke ni siquiera escribió su nombre pues le parecía una pérdida de tiempo, ella ya había terminado el bachillerato, tampoco lo hizo con las mejores notas pero lo había pasado, aunque le molestó mucho enterarse que Nio había conseguido el doble que ella y eso que era la segunda con peor calificación.

-Bien, alumnas como habrán escuchado en una semana se celebra el aniversario de la escuela, y puesto que todos debemos participar he preparado el guión de una obra de teatro-informa muy alegre y emocionado-La obra será Romeo y Julieta.

-Bien-susurra Kenmochi con emoción.

-No cuenten con Isuke-aclara con menosprecio.

-Así no conseguirá los puntos señorita Inukai-dice Mizorogi con nerviosismo.

-Vamos Isuke-sama, ya eres como toda una princesa, egocéntrica y malcriada-bromea Haruki.

-¿Qué insolente? ¿Acaso quieres morir?-exclama furiosa.

-Lo siento Isuke-sama-lo dice con diversión.

-¿Qué hay de ti Haruki, quieres participar?-pregunta el sensei.

-No gracias, en el Tigre y el Dragón yo solía hacer del árbol-explica muy contenta.

-Pero no hay un árbol en esa historia-indica Shiena.

-Te lo tomas muy en serio Shiena-pronuncia.

-De acuerdo siempre hay trabajo tras bambalinas para aquellas que duden de sus habilidades actorales-anuncia el profesor.

-¿Sensei, puedo ser la directora? Haré un magnífico trabajo, lo aseguro-expresa la castaña con un exceso de seguridad.

-Genial Kenmochi, me gusta tu entusiasmo, serás la directora-profiere con algarabía.

-Gracias-exclama con una cara llena de alegría.


En una casa japonesa tradicional, una pequeña, se encontraban nueve niños, en realidad tres mayores de doce y seis menores, sus ropas eran viejas pero bien cuidadas las de los mayores, estaban cenando todos sentados alrededor de una mesa lo suficientemente grande para sus necesidades, disfrutaban de un ramen, pero no estaban tan alegres como solían estar.

-¿Cuándo vuelve Onee-san?-pregunta con tristeza una niña de cuatro años.

-Se paciente, apenas han pasado dos semanas, Onee-chan regresará pronto-menciona la mayor una joven de quince años, cabello largo de color café, talvez tuviera la misma estatura de Banba y Kenmochi.

-Eso dijiste la última vez, Fuyuka, y tardó un año en volver-indica la pequeña.

-Esta vez no tardará tanto, solo tenle paciencia, recuerda que lo hace para que puedas comer-trata de calmarla, también se sintió mal por menospreciar la inteligencia de su hermanita Haruka.

-Pues dejare de comer si eso hace que Onee-san regrese-expresa la niña, esto formó un nudo en la garganta de los mayores.

-A Onee-chan no le gustaría eso, ella también sufre cuando esta lejos de nosotros, no hagas de menos su esfuerzo-indica Aki de catorce años el mayor de los varones.

-Extraño a Onee-san-figura una pequeña lágrima en su rostro.

-Nosotros también-exclaman los gemelos de siete años Kaito y Kawa.

-Siempre está lejos-bocifera Mafuyu una niña de diez años.

-Nunca ha dejado de protegernos, no lo olviden-replica Ai de doce años preocupada por el rumbo que tomaba la discusión.

-Haruki espera que nos mantengamos unidos y nos protejamos entre nosotros cuando no está-indica Fuyuka.

-Onee-san siempre dice que nada es más importante que la familia-profiere Takeshi el hermano de ocho años.

-Nee-chan…familia-incluso el pequeño Nibori de casi dos años sabía lo que la pelirroja quería enseñarles.

-Así es todo por la familia, onee-chan cree hacer lo mejor así que debemos apoyarla, resistan, ella siempre regresa y lo hace porque nos ama-menciona Fuyuka con una sonrisa llena de esperanza la cual era contagiosa, la alegría había vuelto por ahora.


-¿Has escuchado que saldrá un juego y un anime llamado Valkyrie Drive: Mermaid este año?-inquiere Haruki haciendo el calentamiento con Chitaru, ambas sentadas en el césped con las piernas estiradas y sujetándose los brazos entre ellas.

-No, ¿de qué trata?-menciona Namatame un poco curiosa.

-Es como soul eater pero con lesbianas y mas tetas-sonríe Sagae con picardía.

-Eh, suena interesante-dice algo nerviosa la pelirroja más alta.

-Jajaja, en realidad creo que Isuke-sama tiene razón, Nio llenó este grupo de lesbianas-comenta divirtiéndose con la incomodidad de la chica en frente suyo.

-Haruki, ¿cómo te diste cuenta de tu naturaleza sexual?-indaga Chitaru buscando respuestas para ella, claro que esto confundió a Haruki pero lo tomó de buena manera.

-Tenía un novio, nunca me gustó que me besara, un día bese a su hermana, me gusto, lo deje y empecé a salir con ella y así mi niña es como lo descubrí-habla todo el tiempo con una sonrisa sincera-Ahora dime, ¿quién te gusta?-pide la pelirroja con viveza.

-Kirigaya-menciona algo sonrojada más por que la chica la veía con mucha concentración mientras sonreía que por el hecho de que Hitsugi parecía una niña de diez años.

-Vamos, Chitaru me haces sentir mal por defenderte de Isuke el otro día-ríe la pelirroja.

-No es una niña, tiene catorce y yo diecisiete, son tres años de diferencia-menciona con nerviosimo, ahora ya se habían soltado y solo se miraban.

-Aja-dice muy poco convencida-Bien, quien soy yo para criticarte-dice al sonreír-Solo dile, siempre están de la mano, le brillan los ojos cuando está contigo-menciona con sinceridad.

-Sí, lo haré-exclama la pelirroja-Oh, hola Azuma-expresa al verla llegar con toda tranquilidad.

-Namatame, Sagae-saluda Azuma estoica-¿Me pueden esperar?-pide con igual seriedad.

-Claro-responde Chitaru.

-¿No estás un poco tarde Azuma?-pregunta Haruki.

-Saben, estuve hablando con Ichinose el otro día, resulta que ella sabe que nosotras la estamos protegiendo-profiere Tokaku al comenzar el estiramiento e ignorar a Haruki.

Chitaru y Haruki se miran unos segundos-Ya lo sabíamos-responden, Azuma sale de concentración un poco impactada.

-¿Quién se los dijo?-pregunta la peliazul.

-Recuerdas el primer día, Nio dijo que le sigamos el juego, en ese momento lo supuse-indica Namatame serenamente.

-A mí me pareció una respuesta engañosa-explica Azuma.

-Date prisa Azuma, se nos acaba el tiempo-expresa Sagae mientras veía su sombra.

-¿Puedes ver la hora con tu sombra?-inquiere Chitaru con mucha curiosidad.

-No, me lo explicaron una vez en la armada pero ya lo olvidé-aclara la pelirroja-Oye, Azuma, ¿te gusta Ikkitousen?-pregunta al retomar el tema del anime que en un principio tenía con Chitaru.

-Prefiero Sakura Trick-comenta con una sonrisa de orgullo.

-Yo también-menciona Namatame sonriendo con elegancia.


Sumireko y Mahiru, ocuparon esa tarde de fin de semana en una salida por la ciudad, primero pasaron por una cafetería, el te era delicioso, dieron una vuelta por el parque antes de ir al centro comercial a buscar el patito de hule.

-¿Por qué quieres un patito de hule, Banba?-pregunta Sumireko que ya tenia muchas compras y un par de sus sirvientes cargaban las bolsas.

-Son…muy bonitos-dice Mahiru con una mirada entusiasta.

-De acuerdo, aquí hay una tienda de artículos de baño-profiere con mucha elegancia, ingresan Mahiru sonreía con ternura llena de emoción al observar los patitos de hule que estaban amontonados en un tanque.

-Puedes tomar todos los que quieras-ofrece la muchacha rica, Mahiru tomando la palabra toma un canasto y lo llena de patitos, va por otro y hace lo mismo, y continuo hasta que no quedara un solo patito amarillo dentro de la tienda.

-Eso es todo-anuncia con alegría.

-Bien-profiere Hanabusa algo nerviosa, "Es algo raro, pero no un raro aterrador, es un raro curioso, bien, lo que sea por esta chica tan adorable"-Por favor-pide la chica al cajero al darle su tarjeta de crédito.

-Gracias, por su compra vuelva pronto-dice el cajero un poco distraído por el hecho de haber perdido todo su stock de patitos de hule en una tarde.

-Eres genial, Sumireko-exclama Mahiru con una sonrisa dulce, "-Nos sacamos la lotería, olvida todo, nos casaremos con ella, déjame seguir desde aquí", "-No, yo quiero hacerlo", "-Hey, yo te la presente-expresa con un tono duro", "-Gracias, Shinya-dice un poco timida", "-Eso es traición Mahiru-exclama enojada", "-Todavia te amo-dice Mahiru con lagrimas", "-Lo siento, yo también te amo-dice consternada, un abrazo y un beso, asunto arreglado"-Tomemos juntas un baño caliente en Myojo-pide con una sonrisa.

-Claro, seria estupendo-menciona la pelinaranja, "Ya se me hizo, movimientos delicados desde ahora, es tan linda."


Haruki tras volver de su carrera vespertina se había duchado y colocado su ropa de dormir, en realidad era un sostén deportivo blanco y un short negro, Isuke estaba duchándose mientra ella estaba sentada en el sillón leyendo una revista de moda, observando todo lo que le gustaba y no podía comprar, asi de cruel era el mundo en el que vivía, todo lo que había hecho desde que su madre murió era encargarse del sustento de sus hermanos y pagar las cuentas del hospital que le había dejada su madre tras su muerte, por suerte eso ya lo había pagado y no tenia que preocuparse tampoco por pagar una renta ya que la casa era todo lo que su padre había tenido aparte del dojo de artes marciales pero tras la muerte de este su madre y ella no pudieron mantenerlo y se vieron obligadas a venderlo para pagar las deudas, desde ese momento comenzó a trabajar mientras estudiaba, su madre enfermo y tuvo que cambiar a una escuela nocturna, su madre murió y se dedico a una de las pocas cosas que sabia era buena, para el combate, se enlisto y se las arreglo con ese salario para alimentar a sus hermanos y permitirse un pequeño detalle para si de vez en cuando, en ese momento se sentía un poco nostálgica, los extrañaba pero sino trabajaba ellos no tendrían futuro, Fuyuka le había pedido que no se reenlistara por lo cual había terminado aquí, pero el sueldo era bueno y el ambiente agradable, además su compañera de cuarto era una hermosura, la mujer mas sexy que pudo haberse imaginado, las cosas iban bien, dormia con ella pero no le parecía que era una de esas relaciones duraderas, su instinto le decía que esto solo duraría hasta que esa chica se aburriera, lo cual le dolería porque en realidad estaba empezando a quererla, pero lo superaría y seguiría adelante, ella no tenia tiempo para entristecerse, pondría una sonrisa y continuaría por el bien de su familia.

La ducha paro su sonido, la puerta se abria mientras Haruki seguía enterrada en sus pensamientos-Ponme atención-ordena con un tono lujurioso la pelirosa que salía del cuarto de baño.

-Si, que…-expresaba Haruki un poco distraída hasta observarla, entonces sus pensamientos no podían alejarse del cuerpo perfecto de Isuke, estaba desnuda parada ahí con una sonrisa taimada, no importaba cuantas veces la viera desnuda, siempre que le sorprendia de esa manera ella no podía pronunciar una sola palabra y como hacerlo si no podía describir el cuerpo de la diosa que tenia en frente, sus pechos que siempre eran generosos a la vista de todos, su cintura pequeña y suave era perfecta para el agarre, sus caderas anchas eran apetecibles, sus piernas dulces a la vista y al gusto ella lo sabia, pero a pesar de todo ella lo que mas le atraía era su mirada llena de confianza luego su hermoso trasero pero principalmente sus ojos dorados.

-Me encanta esa mirada llena de lujuria 3-menciona Isuke con el mismo tipo de mirada, ella también se sentía atraída por aquella chica sentada ahí apenas con ropa cubriendo sus atributos, quizás sus pechos no fueran tan amigables como los de ella pero la hacían ver femenina, su abdomen firme pero suave al tacto, piernas fuertes, largas y tiernas, su culo estaba bien formado, también había descubierto que el toque de sus manos era suave, a pesar de lo fuerte que pareciera era delicada en cada aspecto de ella y en la forma que la intimaba, al besarla, abrazarla, tocarla, acariciarla en aquellas zonas que al estar con ella parecía que nadie las hubiera tocado antes, no estaba enamorada solo le encantaba el sexo con esa ardiente pelirroja, no quería admitirlo pero le había cogido cariño, como si fuera un accesorio que le gustaba mucho del cual no quería deshacerse al menos no por ahora.

-Con una diosa desnuda en frente mio es difícil no tenerla-corteja la pelirroja todavia sentada, deja la revista a un lado, Haruki le sonríe con ternura, le gustaba pensar que al menos una parte de Isuke le tenia cariño.

-Me agrada lo que escucho 3-dice aquella sensual mujer al sentarse en las piernas de Haruki-Sabes lo que quiero 3-le dice con un tono dulce al oído.

Sagae mueve su mano izquierda hasta el busto de Isuke para acariciar esos senos tan muníficos, su boca se dirige al cuello de la pelirosa estremeciéndola, su otra mano se dirigió al sur, viajando por el abdomen, desviándose a las piernas y retomando su ruta al clítoris, Isuke libera un gemido lleno de placer, sus labios se juntan y Haruki no necesitaba mas, estar con ella la hacia sentir mas feliz y viva que nunca, cada vez que sus labios se juntaban para ella el mundo era dos.


Tokaku se sentía un poco inocente, quizás los pocos años que le llevaban ese par de pelirrojas en realidad hacían diferencia en cuanto a experiencia se referia, ahora estaba sentada leyendo otro mensaje de Kaiba, había enviado mensajes todos los días y según el ninguna respuesta era correcta, le molestaba pedir ayuda pero ya estaba cansada de que su sensei le llamara inútil e incompetente, "El mundo esta lleno de…, hay demasiadas respuestas para eso, le preguntare a Ichinose", Haru se secaba el cabello con una secadora, ya estaba lista para irse a dormir, el cabello estaba suelto, le llegaba hasta los omoplatos.

-¿Ichinose?-llama Tokaku.

-Si, ¿Qué necesitas Tokaku?-pide con una sonrisa muy dulce.

-Esto-indica su celular.

-¿Qué te parece perdón?-profiere tras pensar unos segundos-Suena hermoso, "El mundo esta lleno de perdón", ¿no lo crees?-profiere con una sonrisa que derrite el corazón de Azuma y calienta su rostro aunque no se notaba.

-Bien, lo intentare-dice la peliazul con seriedad, "Perdón, no lo creo, Kaiba si me dices que esta bien…no lo se, invitare a cenar a Ichinose", Azuma lo hace y a los pocos segundos una respuesta "La primera que respondes correctamente, quizás no eres tan tonta como creo. En fin no olvides responder las anteriores, al menos la primera." "Tendre que invitarla, pero primero le preguntare de nuevo"-¿Qué hay de esta?-pide Tokaku.

-"¿Qué harias si vez a alguien al que le debes ahogándose?"-repite Haru-Ah, es una paradoja de ética, formulada por Inmanuel Kant, creo. Es una pregunta que no puede responderse con un si o un no, es una pregunta con una respuesta compuesta, se tienen que dar los motivos-indica la joven Haru-Para Kant la persona era un fin no un medio, por lo cual si haces algo es para llegar a esa persona-mira a Tokaku y dice-Lo siento, hablaba mucho con mi tia, ella me lo enseño-sonrie nuevamente-Bueno debes escribir "Lo salvaría por que es éticamente correcto", porque si lo salvas con la esperanza de que al hacerlo te perdonara tu deuda estas usando a esa persona como medio y para Kant eso estaba mal-enseña Haru con mucha emoción, esa chica era realmente lista.

Tokaku escribe, recibe un mensaje "No pudiste resolver eso sola, dime ¿Quién te ayuda? No importa, buen trabajo, sigue respondiendo asi"-Gracias, Ichinose-dice Tokaku.

-Me alegra ayudar-exclama la chica.

-¿Quisieras salir a comer mañana en la noche?-pide Azuma muy seria.

-¿Es una cita?-sonrie la dulce niña.


Al día siguiente tras las clases Nio las llamó a todas incluyendo Haru, las llevó a una habitación en el sótano, tenía un montón de luces hexagonales, y estanterías de cristal con un número pintado en rojo y una vestimenta negra dentro y cascos blancos a modo de máscara con las facciones de una persona real, solo con los orificios para la vista, eran los trajes protectores que Nio había pedido.

-Son geniales, ¿verdad?-expresa la rubia.

-Me encanta el color-exclama Otoya-Se te vería muy bien, Harucchi-profiere al encimársele.

-No la toques-refunfuña Tokaku con una evidente molestia.

-¿Qué eres? ¿Su novia?

-Tranquilas, Haru no quiere que se peleen, somos todas amigas-expresa Haru con un poco de preocupación, Azuma frunce el ceño y no dice más.

-Ustedes son tan irritantes 3-profiere la pelirosa.

-Se están olvidando del motivo por el cual estamos aquí-expresa la rubia con una sonrisa de tiburón-Son a prueba de balas de bajo calibre y detiene cuchillas-informa la rubia muy emocionada-Pueden tomarlos y hacer las modificaciones que gusten-explica.

-Suena genial-profiere Otoya aun sin soltar a Haru-Creo que se como te quedaría bien Harucchi-expresa al sacar sus tijeras, lo cual pone nerviosa a la chica de cabello rojizo.

-Suficiente, Otoya, no asuste a Haru-expresa Sagae al tomarla del brazo y atraela hacia ella.

-Solo estaba jugando-menciona Otoya con una sonrisa.

-No debes jugar con tijeras, pequeña-profiere Haruki sonriendo al despeinarla.

-Ouh, Chitaru es mas alta que tu-se queja la pelimorada.

-¿Quieres dejar de jugar con ella?-menciona Inukai con una vena a punto de reventar en la frente.

-Pareces, celosa Inukai-menciona Hanabusa con una ligera sonrisa.

-Nadie toca lo que le pertenece a Isuke-expresa la pelirosa.

-Woah, esa no me la sabia-expresa Shinya-¿Cuándo pensabas contarnos Haruki?-guasea la chica de cabello plateado.

-Cuando fuera tiempo-menciona con emoción.

-Ya me lo imagine-expresa Takechi con unas mejillas enrojecidas, "Eso me parece muy sensual, ay Haru, porque no te despegas un poco de Azuma, ya hubiéramos tenido nuestro momento."

-Contolate Takechi-pronuncia Kenmochi.

-Si tan solo tuvieras una imaginación como la mia verias lo que yo-expresa llena de deseo.

-No se si eres una ninfómana o una sádica-profiere Azuma muy seria.

-Si me dejaras sola en una habitación con Haru lo averiguarias, pero no me importaría que te nos unieras-menciona con una mirada llena de lujuria, lo cual enojo a Tokaku y puso nerviosa a Ichinose por el miedo a que iniciaran una pelea.

-Jovencita por favor, ha sido suficiente, es hora de cambiar el tema-Shutou calma la situación con una voz severa y firme.

-Bien, ¿Quién tiene algo que discutir?-pregunta Nio.

-Yo, es hora de escoger a los miembros del elenco para "Romeo y Julieta"-comenta Shiena al sacar el guion de su mochila.

-Si, es el momento perfecto, ya estamos todas aquí-opina la rubia con una sonrisa gatuna.

-Lo he estado pensando y creo que Chitaru es perfecta para el papel de Romeo-indica Shiena con mucha seriedad.

-¿Yo?-expresa un poco sorprendida.

-Si, eres alta, bonita y ese cabello como melena de león te da un toque de nobleza-indica Kenmochi con mucha emoción.

-Gracias, creo-pronuncia todavía admirada.

-Entonces Kirigaya debe ser Julieta-menciona Haru muy animada.

-Desde luego, siempre que Chitaru sea mi príncipe-indica la pequeña de cabello azul.

-Romeo no es un príncipe, Hitsugi-informa Romeo con una sonrisa.

-No me he leído el libro de acuerdo-replica Hitsugi haciendo un mohín con su boca.

-Contratada-profiere Shiena-Es el contraste perfecto, eres pequeña, adorable y delicada, quizás debamos ponerte un poco de relleno el sostén para…-hablaba Shiena hasta que vio el rostro molesto de Hitsugi-Lo siento, Kirigaya, me deje llevar, eres perfecta para el papel-dice con una sonrisa.

-Entonces esta decidido, ya tenemos a nuestro Romeo y Julieta-profiere Nio muy alegre.

-He pensado que para los papeles masculinos secundarios Azuma e Ichinose serian perfectas-indica Shiena con entusiasmo.

-¿Acaso es por nuestro cabello corto?-Inquiere Tokaku un poco curiosa solo un poco.

-Es porque tienes el cuerpo de un hombre 3-se burla Inukai con toda la intención de enfurecer a la peliazul, lo cual no era difícil con su carácter.

-Inukai-exclama molesta.

-Es la verdad 3-sonrie con malicia-Tienes el cuerpo de un puberto y ni siquiera parece que tuvieras pechos 3-vocifera la despiadada mujer, lo peor de todo es que Tokaku no podía devolver el golpe, por mas que le doliera el cuerpo de Isuke era perfecto.

-Maldita-exclama antes de lanzarse encima de ella a pesar de todo el entrenamiento que ambas pudieran tener su pelea no fue coordinada, estilizada y mucho menos efectiva, la rabia de Azuma y el instinto de Inuakai entraron en juego antes que toda su preparación, se tiraron en el suelo, jalaron el cabello, lo único que no hubo fueron mordidas y rasguños, Isuke pateaba a la peliazul mientras esta la abofeteaba, tuvieron que apartarlas con toda la fuerza que Sumireko y Haruki pudieran reunir, pero no fue suficiente, entonces intervinieron las demás, Sumireko, Banba, Suzu, Takechi y Haru detuvieron la ira de Azuma, en realidad todo lo hizo Haru con una sola mirada de incomodidad, por la otra parte Haruki, Kouko, Shiena, Nio y Chitaru contenieron a la pelirosa pero no a su ira.

-¿Cómo te atreves perra? Isuke te asesinara cabrona-soltaba improperios a la peli azul los cuales estaban logrando el cometido de volver a enfurecerla.

-¡Isuke-sama basta!-grita Haruki a lo cual todas se sorprenden, esa chica no parecía gritar por ningún motivo, pero la mas asombrada era Isuke, ¿Cómo se atrevia esta idiota a levantarle la voz a su ama?

-Idiota…-estaba lista para llenarla de insultos pero un dedo en sus labios la silenció.

-Calma, respira, ya pasó-lo dice aquella pelirroja con una sonrisa relajada, lo cual parecía calmarla o confundirla lo suficiente para que se le pasara el enojo-¿Estas bien Isuke-sama?

-Ok, ahora suéltenme 3-expresa con una mirada asesina pero no parecía querer intentarlo, las sueltan.

-Deberían hacer las paces-indica Haru con una sonrisa nerviosa.

-Jamás-exclama Tokaku sintiéndose todavía insultada-Solo si ella se disculpa primero-indica la peliazul.

-Isuke no hara tal cosa 3.

-Tú fuiste quien lo empezó Inukai, debes disculparte con Azuma-profiere Kouko con prudencia.

-Isuke no se disculpara con ese remedo de Sayaka Miki 3-expresa con menosprecio por Tokaku, Azuma intento nuevamente ir hacia ella pero Haru se puso en frente.

-Ha sido suficiente de tu falta de modales-expresa Suzu viendo de frente la chica de cabello rosa-¿Asi te educaron tus padres?-continua, la pelirosa quería replicar pero Suzu no la dejaba-Deberias avergonzarte, tienes el cuerpo de una señorita y el vocabulario de un indigente-Isuke se estaba enojando pero la mujer en frente suyo no se callaba-De que sirve la belleza externa cuando tu interior esta podrido-Isuke ya no lo soportaba si alguien no la silenciaba iba a reventar-Puedes ser hermosa ahora, pero creeme todo eso acabara un dia, tu piel se arrugara y tus senos colgaran, asi que es mejor que empieces a tratar mejor a los que te rodean si no pretendes terminar tus días sola y amargada-termina la intervención por parte de Shutou, Isuke estaba encendida de rabia, aprieta sus puños.

-¡No es justo hablas como Papa!-chilla la pelirosa con unas pequeñas lagrimas en el rabillo de los ojos totalmente rendida ante las palabras de esa chica que parecía menor a ella, toda la imagen que en algún momento se habían formado las chicas de la indomable Inukai Isuke había cambiado.


Isuke había estado muy callada para el gusto de Haruki, así que intenta animarla.

-Lamento lo de la tarde, Isuke-sama-pide Haruki con una mirada preocupada, ya era noche nuevamente.

-No debes disculparte, tú no hiciste nada-reclama la pelirosa molesta.

-Exactamente-dice la pelirroja al sentarse al lado de ella y tomarle la mano-No te defendi, quizás no tengamos una relación formal pero debí haberte apoyado-menciona la pelirroja al besarle la mano y observarla con pasión, Isuke estaba muda, "No, no, no, ¡No! Esto no puede pasar. No, no esta pasando. No me estoy enamorando de esta chica, Isuke no se enamora y mucho menos de alguien como ella, Haruki solo es un juego. Si, esta idiota es solo un juego, ha tocado la fibra sensible de Isuke pero nada mas."-En serio lo siento-termina la pelirroja, Sagae acaricia el rostro de Isuke, todavía eran claras las bofetadas de Azuma, acerca su rostro al de ella, "Idiota Haruki, Idiota, ¿Por qué?", sus labios se unen y una batalla inicia, Inukai no lo entendia porque le gustaba mas este beso que cualquier otro que le hubiera dado, habían despedazado su primera barrera asi que se sentía vulnerable pero ese beso la llenaba de confianza y energía, se escucha un golpeteo en la puerta.

-¡Sagae, Inukai!-era la voz de Kouko.

-Lo siento, debo abrir-dice Haruki con una sonrisa al levantarse con lentitud.

-Claro-pronuncia la pelirosa, "Estúpida Kouko."

-Buenas noches Sagae-dice Kouko.

-Buenas-expresa Haruki sonriendo-Pues si estamos las dos, gracias por pasar a vernos-dice tratando de deshacerse de Kaminaga, empieza a cerrar la puerta.

-Espera-detiene la puerta con su mano-Nio quiere que hagamos un simulacro ahora que ya tenemos nuestros uniformes, pónganselo y empezaremos-informa la pelinegra.

-Cierto, somos guardaespaldas de Haru depues de todo, hay que hacer un buen trabajo para protegerla-menciona sonriente-Es una linda chica-expresa con una sonrisa amigable.

-Bien, empezamos en diez minutos, no se demoren-indica Kaminaga antes de retirarse.

-¿Acaso te gusta Haru?-expresa con un evidente tono a celos.

-Si, es muy agradable-dice la pelirroja sonriendo-Espera, ¿a qué te refieres?

-Idiota-le arroja un cojín con fuerza.

El simulacro se llevo sin ningún incidente mayor al de la tarde, Isuke no volveria a portarse malcriada en frente de Suzu en un buen tiempo, sus trajes eran a la medida, ligeros, apenas sentían un peso mayor al de sus ropas de escuela, la máscara tipo casco era un problema, el cabello se atoraba, estaba hecho tan a la medida que el cabello recogido impedia el cierre del casco, un retoque en el peinado de todas y se arreglo el problema, no se lo cortaron solo se pusieron moños y se hicieron una cola de caballo las de pelo largo, las de cabello corto no tenían ningún problema.


Al dia siguiente todas se encontraban trabajando en el escenario para la obra de la clase negra, Azuma y Haru pintaban los arboles, Kouko, Banba y Suzu alistaban las vestimentas, Otoya se estaba encargando de las flores y de encontrar cualquier motivo para molestar a Shiena en su rol de directora, Chitaru y Hitsugi pintaban la mansión, Nio estaría en algún lugar encargándose de hacer nada al igual que parecía hacían Inukai y Hanabusa, Haruki era la que parecía más trabajo hacia, siempre corriendo de un lado a otro ayudando a colocar las luces a los técnicos de la escuela, a montar el escenario, cargando columnas de madera, demonios cada vez que Azuma levantaba la vista ella estaba cargando algo, pero llegando casi el medio dia se detuvo, parecía cansada, era humana después de todo, se coloca en una esquina del escenario con una botella de agua en sus manos, vestia una blusa blanca sin mangas, jean y zapatos de punta de acero, Tokaku no sabia que existiera una talla para mujeres de eso, pero se notaba que eran pequeños, Sagae levanta la vista hacia la estructura de metal encima de ella, analizándola por algún motivo.

-Sagae-llama Azuma.

-Si, ¿Qué pasa?-expresa la pelirroja antes de acercarse.

-Puedes ayudar a Haru-pide la peliazul.

-Claro-responde sonriendo, Haru intentaba colocar una columna, Tokaku le había dicho que no lo intentara pero se creía lo suficientemente fuerte-Haru, déjale esto a Mama Sagae-expresa Haruki al levantar y colocar en posición la columna.

-Genial, eres sorprendente Haruki-exclama con emoción.

-No más que tú, Haru, siempre tienes una sonrisa sincera, eso es admirable-menciona la pelirroja con una suave sonrisa.

-Gracias, Haruki es muy lindo de tu parte-le toma la mano y se sonríen, Azuma por un segundo sintió celos, pero se soltaron, Haru se puso a terminar de pintar la columna y Haruki se dirigio a sentarse hacia ella.

-Es una chica encantadora-menciona Sagae al sentarse junto a Tokaku.

-Si, lo es-dice Azuma, Haruki bebe un poco de agua, "¿Cómo es que Sagae soporta a Inukai? No me parece que tengan algo en común. Ademas su olor es diferente huele a flores podridas me gusta un poco ese olor aunque no es un olor tan agradable pero tampoco es un olor tan nauseabundo como el de Inukai."En esos pensamientos Tokaku se había distraído, al igual que Haruki miraba sus uñas con la mayor concentración del mundo-¿Qué te pasa?-pregunta Azuma.

-Ah-exclama-Oh, nada solo me imaginaba un nuevo color de esmalte, ¿Qué dices Azuma, ámbar, rojo o verde?-pide la pelirroja.

-¿Verde?-expresa un poco confusa.

-Si, creo que contrasta con mi cabello-menciona con la mano extendida junto a su cabello para dar a entender su punto.

-Ámbar, combina con tus ojos-expresa con seriedad la peliazul, "Con que eso tienen en común."

-Y yo que creía que no sabias nada de esto-rie Haruki-Lo siento, Azuma.

-¡Haruki!-exclama Haru-Ya termine-informa agitando sus manos, Haruki también saluda, su celular suena.

-Lo siento, debo contestar-expresa Haruki al apartarse para responder su celular.

-Onee-chan-expresa Fuyuka al otro lado de la línea.

-Hola, Fuyuka, ¿cómo estás preciosa?-menciona la pelirroja.

-No muy bien, Kaito y Kawa no pueden quedarse quietos y Haruka no deja de preguntar cuando vuelves, ¿por qué siempre te vas por tanto tiempo?-expresa Fuyuka con ruido de niños atrás.

-Sabes que necesitamos el dinero, no es fácil dar educación a tantos niños y mucho menos darles de comer, por favor resiste Fuyuka-menciona Haruki.

-Podría hacerlo si supiera que estarás bien, pero siempre estás tomando trabajos peligrosos-profiere su hermana con verdadera preocupación.

-Son los que más dinero dejan-intenta convencer.

-Eso no importa, te queremos con vida-reclama la chica de cabello café.

-Está bien, termino este trabajo y conseguiré uno cerca de ustedes-indica con un tono suave.

-¿Estás segura?-pregunta la chica un poco convencida.

-Claro, con mi currículum no me será difícil encontrar trabajo como guardia de seguridad, ¿por qué no confías en mí? ¿Acaso no somos familia?-dice la pelirroja.

-Esta bien Onee-chan, te estaré esperando-expresa Fuyuka.

-Hey linda, te amo y a todos ellos, díselos por favor-expresa Haruki con una pequeña risa.

-También te amamos Onee-chan, hasta luego-dice Fuyuka con un tono alegre.

-Hasta luego-cuelga la pelirroja, observa con detenimiento su celular-Los extraño, iré a casa, lo prometo-se lo recuerda a ella misma.


La noche había caído el escenario estaba completamente preparado para su presentación, aunque todavía tenían una semana para ello, Nio sentada en una cornisa del edificio más alto de Myojo observaba su tableta, este día entregaban Pan de Melón en la cafetería y quería asegurarse de ser la primera en saberlo, miraba con total concentración como el camión ingresaba, daba vuelta a la izquierda, luego a la derecha y se estacionaba en la cafetería, se abre el compartimiento y salen cuatro hombres con armadura del interior.

-Eso no es pan de melón-sonríe la rubia-Esto no es bueno, nada bueno-activa una alarma silenciosa desde su tableta, eso despertaría a las chicas y las pondría al corriente.

-Escuchen, nada de armas no queremos que la policía se entrometa-indica Neiji con total autoridad.

-De acuerdo-expresa uno de ellos colocando a un lado su escopeta.

Se abre la puerta del camión y ellos salen, habían dos empleados que ayudaban con la descarga, Neiji los mira através del visor y hace un gesto de guardar silencio mientras dirige a su grupo, a trote llegan a la residencia de las chicas, no les tomó más de diez minutos lo cual era suficiente para que ellas estuvieran listas.


Haruki ingresa en la habitación de Tokaku, ya lista con su traje y sus guanteletes, Haru y Tokaku también ya tenían su vestimenta en orden.

-Azuma, lleva a Haru al escenario-pide Haruki un poco preocupada.

-¿Por qué allá?-pregunta la peliazul.

-Confía en mí, solo hazlo-expresa la pelirroja.

-¿Ustedes estarán bien?-inquiere Haru muy angustiada.

-Claro que lo estaremos-dice Sagae-Azuma usa las sábanas y bájala por la ventana.


-Bien, no sabemos en que habitación está, Roger la uno, Sachio la seis, Riko la cuatro y yo la tres-ordena Neiji, ellos se colocan en posición.

Roger caminaba hacia su lugar cuando de pronto de la habitación dos un destello rojo lo embiste contra la pared con fuerza, una patada aparta a la chica, estaba un poco inclinado, levanta la vista y su sangre se heló, una chica con máscara blanca y cabellos rosas le apuntaba con un USAS-12, se escucha un disparo, sintió calor en el rostro, era munición incendiaria, perdigones para caza de osos, el visor se trizó bloqueando la vista, no estaba diseñado para aguantar ese calibre. Neiji intenta ir en su ayuda pero se escucha un fuerte ruido y el suelo debajo de él desaparece haciéndolo caer al piso de abajo, Sachio también quería ayudar pero un enorme martillo proveniente de la habitación seis lo golpea, Sumireko toma la posta golpeándolo contra el suelo, Riko no tuvo mejores oportunidades de reaccionar pronto se vio rodeado por cuatro figuras femeninas, Roger trata de recuperarse, pero recibe un segundo disparo en el mismo sitio, en serio sentía el impacto, pero como la escopeta era automática Isuke no tuvo contemplación en disparar una tercera vez, una cuarta, una quinta y la armadura cedió, los perdigones ingresaron en la cabeza matándolo. Sumireko lanzaba poderosos puñetazos contra el hombre debajo de ella, Sachio realmente sentía esos golpes, algo no estaba bien con esa chica, la toma de los brazos y avienta a un lado, pero antes de que siquiera pensara en levantarse un martillo cae pesadamente en su cabeza agrietando el piso y fracturándole el cráneo, fue una muerte instantánea, Riko sin saber cual atacaría primero decide hacerlo él, recibe un disparo en la espalda, voltea una chica de pelo morado le había disparado con una bala incendiaria, sostenía un revólver Medusa, él sabía perfectamente que ese revólver podía usar diferentes tipos de munición, pero al voltear recibió una estocada en la pierna, la espada no había hecho daño pero distrajo, recibe otro disparo esta vez en la cabeza y por parte de una castaña, el mismo revólver diferente municón, esta vez fue explosiva, su visor sufrió agrietamiento, otro corte por parte de la chica más alta, esta vez en el hombro, un nuevo disparo en la pierna otra tiradora, una pequeña de cabello celeste, revólver medusa munición perforadora, atravesó la armadura entró en la pierna pero no salió, otro golpe con katana en el pecho, otra bala incendiaria a la cabeza, explosiva al hombro, corte a la pierna en la entrada de la bala, se inca del dolor, otra bala perforante en el abdomen, otro intento por parte de la alta, esta vez sujeta la espada ella lo patea, queda en mala postura, cierra los ojos de dolor, al abrirlos se encuentra con la pelimorada apuntándole en plena cara-¡Bye! ¡Bye!-disparó, bala perforante, atraviesa el visor como si fuese papel, ingresa en el cráneo acabando con su vida.

-¿Fue todo?-pregunta Hitsugi un poco nerviosa todavía, de pronto Neiji sale de un solo salto desde el piso inferior, ellas estaban conmocionadas, no, pasmadas, eran 3 metros de altura y este sujeto lo saltó como si nada, Neiji había quedado un poco aturdido por la explosión, esperó a recuperar el equilibrio para regresar a la pelea, observa casi sin emoción como todo su equipo estaba acabado.

-Hora del jefe final-ríe Neiji, las chicas apuntan sus armas, Neiji de un solo impulso atraviesa una pared apartándose de la mira, ahí encuentra a dos mujeres, no parecían una amenaza, saluda con la mano, continua atraviesa el cuarto de baño hasta la siguiente habitación para encontrar la puerta, mira a las chicas, el espacio entre ellas y él se había acortado, Shiena dispara munición explosiva, Neiji logra evadir, pero no el disparo de Takechi que acertó en el pecho pero ni siquiera lo detuvo, sujetó el arma y la mano de Otoya, le quita el arma y aprieta hasta quebrar el revólver y la mano de la pelimorada, ella grita llena de dolor, cae rendida, Shiena vuelve a disparar, incendiaria, la tomó del rostro, la estrella con brutalidad en la pared, queda noqueada, destruye el revólver con el poder de su mano, Chitaru ataca, Neiji evade, Namatame lo intenta de nuevo, atrapa la katana, patea a la pelirroja, quiebra el acero de la espada con facilidad, Hitsugi interponiéndose entre Chitaru y Neiji le apunta.

-No puedo llegar a ellas-exclama Haruki deseando poder ayudar, pero el agujero en el piso era más largo de lo que pudiera saltar.

-Dispárale-indica la pelirosa.

-Podría darle a las chicas-profiere Sagae, Neiji le arrebata con rapidez la pistola a la pequeña peliazul, aprieta dejándola inservible.

-Las niñas no deben jugar con armas de fuego, prueba las muñecas-ríe Neiji y la deja ir, Hitsugi no tenía nada para hacerle frente, excepto, dispara un pequeño dardo entre las articulaciones de Neiji, donde la armadura parecía más débil-¿Veneno?, buen intento linda, soy inmune a la mayoría-también le quita eso, mientras se encontraba en ello recibe un poderoso derechazo cortesía de Hanabusa, una patada al abdomen, rodillazo a las costillas, él estaba sintiendo esos golpes, algo no estaba bien con esa chica, bloquea un golpe, cabezazo, patada al costado, gancho ascendente a las costillas, que eleva del suelo a Sumireko, esta cae dejándole paso a Shinya que con un fuerte martillazo lo impacta en la pared, Neiji sujeta el martillo, tira, rompe el mago, lo suelta, va por la peliplateada, Kouko aparece en escena y dispara, Chitaru ataca, un corte en la pierna pero aparte de rasgar la armadura no logró nada, ella lo intenta de nuevo, el esquiva, toma la espada, un revés y ella suelta la katana, vuelve a quebrarla.

-Al fin me sirvió todas las veces que te gané, Akio-expresa para sí, claro que ellas no entendieron nada, Kouko dispara nuevamente, acierta en el visor formando una pequeña grieta, él simplemente lanza una patada poderosa a las costillas de Kaminaga, esto le quiebra un par, ella cae al suelo adolorida, Suzu y Hitsugi solo podían observar aquel demonio encargándose de sus compañeras, Sumireko vuelve a intentarlo, Neiji bloquea, tuerce el brazo y con un poderoso rodillazo deja el brazo doblado en una postura antinatural, pero a pesar de ello la chica no gritó, no parecía molestarle en realidad, recibe un golpe del brazo bueno de Hanabusa, otra patada, una segunda patada cortesía de Chitaru, otro intento por parte de Sumireko, él sujeta la pierna, la levanta y avienta con fuerza contra la pelirroja, el espacio era pequeño fue imposible para Chitaru esquivar y terminar inconsciente en el piso, Neiji se coloca sobre Hanabusa, levanta el puño, Banba salta sobre él tratando de asfixiarlo, Neiji retrocede y golpea la pared para deshacerse de ella, lo logra, toma a la peliplateada de la cintura, la avienta contra el techo brutalmente, ella cae, intenta levantarse pero una fuerte patada en el abdomen la arroja lejos y fuera de combate, Sumireko de nuevo de pie arroja unos ganchos de la punta de sus dedos, incrustándose en el hombro de Neiji, ella empieza a tirar.

-Claro, linda, para allá voy-corre en dirección a la pelinaranja, Hanabusa intenta con una patada giratoria, no surte efecto, Neiji la toma de la pierna, la derriba, lanza golpes contra el semblante, ella junta las piernas, patea y lo aleja, ambos de pie se miran, Sumireko en aquel momento lo entendió, él era alto, fuerte, mejor entrenado, nunca tuvo oportunidad, no en esas condiciones, Neiji la embiste contra la pared, haciéndola atravesar.

-Fin del juego-deja a Sumireko tendida en el suelo desmayada, pasa al lado de Shutou y Kirigaya, las saluda nuevamente, en ese momento en serio se sentían impotentes, un disparo acierta en el pecho de Neiji, este mira al tirador-Una pelirroja, creo que necesitamos conocernos-juguetea el metahumano.

-Ven, aquí te espero-exclama Haruki, Neiji corre, estando al borde del orificio salta, cubriendo todo el largo con relativa facilidad, Haruki lo embiste, combo de puñetazos al abdomen, esos también los sentía, una patada logra que la pelirroja deje de molestarlo, el lanza un golpe, ella evade, le sujeta el brazo, palanca, lo voltea, de una patada en la espalda lo hace atravesar la puerta de su habitación, Neiji se levanta y voltea, entonces desea no haberlo hecho, Isuke dispara el USAS, el disparo triza el visor, bloqueándole mucho la vista y Neiji golpea el borde de la ventana, las mira con enojo, pero antes de levantarse logra observar por el rabillo del ojo unas sábanas atadas al balcón, por ahí debió huir su objetivo, se levanta rápidamente e ignorando a sus atacantes se lanza desde el tercer piso, rueda al caer y corre, se detiene, a lo lejos logra observar un par de chicas corriendo debajo de unas farolas, siente un golpe en el hombro, le habían disparado, observa a las chicas arriba, con su mano se despide lanzando besos y corre nuevamente.

-Maldición, tendré que bajar-exclama Haruki al sacar su hilo de la muñeca.

-Segura que te soportará-comenta Inukai.

-Claro, soporta ochenta kilos, yo no peso tanto-menciona la pelirroja, amarra el cable en el balcón con rapidez y baja haciendo fricción con sus manos.

Azuma había logrado llevar a Haru al escenario que construyeron-¿Estarán bien?-pregunta Haru muy preocupada.

-Son mujeres duras-expresa Tokaku.

-No lo suficientes-exclama una voz masculina, era uno de sus atacantes, el tipo era alto y su voz llena de confianza creó preocupación en el interior de ambas muchachas.

-Haru, quédate atrás-ordena.

-Bien, por un momento temí no haber tomado la decisión correcta.

Neiji se lanza, Tokaku hace lo mismo, ella evade, patea en la parte posterior de la pierna, él se arrodilla y Tokaku con una fuerte patada lo golpea en el rostro, luego un rodillazo, Neiji le sujeta la pierna, la avienta un par de metros, mira a Haru.

-Tú te vienes conmigo-profiere, algo lo golpea en la espalda, entonces siente una presión en el cuello, un cable en su garganta lo asfixiaba, había algo encima de él.

-Ella no va a ningún lado-profiere la pelirroja que lo ahogaba, Neiji retrocede intentando quitársela, se lanza al suelo de espalda, Haruki se aparta a tiempo, Azuma nuevamente de pie saca su daga, Neiji viéndose rodeado y ya cansado de todo se pone de pie, dobla las rodillas, salta, las chicas levantan la mirada, su asombro no podía ser descrito el sujeto debió haber saltado diez metros de altura y ahora iba a caer, un estruendoso ruido se escucha cuando cae de pie, el piso se quiebra, levanta polvo, el movimiento del suelo derriba a ambas, Haru estaba lo suficientemente lejos para solo quedar pasmada pensando en como ayudar, Neiji se lanza contra Haruki, esta rueda, él se agacha pero Haruki lo patea en la cabeza, otra al abdomen mientras seguía en el suelo, ella aprovecha para levantarse, gancho lateral al rostro, gancho ascendente al plexo, arriba, abajo, golpeaba la pelirroja y otra vez, Neiji bloquea, izquierda al rostro, patada al costado derecho, gancho ascendente a la mandíbula, Azuma ya de pie, observa los objetos de utilería, algo debía haber ahí capaz de ayudarlas, va al lugar mientras Haruki entretenía al metahumano, encuentra una barra metálica, "Esto es parte del soporte de las luces, ¿qué rayos hace aquí? No importa, solo espero que no caiga mientras estamos aquí." Un puño certero en el rostro logra dañar más la visión de Neiji, una patada al costado derecho, gancho al hígado, esa pelirroja era rápida, esquiva un puño, patada al rostro, envía a la chica al suelo, siente un golpe en la pierna, arrodillándolo de nuevo, mira hacia atrás para observar como una barra metálica choca ferozmente contra su rostro, quizás fuera más ágil con esa armadura pero el visor no era tan resistente como en el otro, este se quiebra, Azuma puede distinguir cabellos rojos y unos ojos color ámbar mirándola con toda concentración, Neiji patea, Tokaku esquiva, lanza golpes rápidos, derecha, Azuma esquiva, izquierda, esquiva, derecha, esquiva, izquierda, esquiva, gancho descendente, evade y contraataca con una patada giratoria al rostro, le sujeta la cabeza y rodillazo en la cara, un revés por parte del metahumano envía a la peliazul al piso, Neiji observa a la pelirroja de pie nuevamente, corre hacia ella, Haruki se desliza debajo de las piernas, salta sobre él, intenta asfixiarlo nuevamente, pero esta vez fue más rápido, la tomó de la mano la lanzó al suelo, y con un fuerte pisotón en la cabeza quiebra la máscara, se olvida de ella, Azuma levantada usa la barra para golpearlo repetidas veces, en la pierna, cabeza y tórax, él le arrebata el palo metálico, lo dobla y arroja lejos, algo lo embiste por la espalda, termina en el suelo de cara, recibe varios golpes en la nuca, con un giro rápido se pone de pie, Haruki hace lo mismo, Neiji mira con detenimiento a esa chica, algo en ella no estaba bien, no debió haber soportado ese ataque, y no solo era eso, Neiji demasiado aturdido para hablar se quita el casco, dejando al descubierto un rostro lleno de sorpresa y confusión.

-¡¿Por qué eres igual a mí?!-grita lleno de desconcierto, Haruki en ese preciso momento piensa claramente, tenía razón, eran idénticos, su rostro se torna tan lleno de incertidumbre como el de Neiji.

-¿Por qué tú eres igual mí?-exclama la pelirroja, Neiji se llena de ira, siempre había escuchado que era único, eso le fascinaba y ahora esto, el arranca contra ella, lanza un golpe, Haruki evade, rodillazo al hígado, golpe de antebrazo al rostro, codazo a la sien, rodillazo a las costillas, Neiji con un revés crea un corte en la mejilla de la pelirroja logrando hacerla sangrar, patada a la cabeza, ella cae, Azuma arroja una daga que se incrusta en el hombro, él voltea, lanza un golpe, ella esquiva, palanca al brazo y lo derriba, acierta un par de golpes en el rostro antes de que Neiji la apartara con un derechazo, Neiji estaba agotándose, nunca había pasado, pero Tokaku y Haruki estaban peor, los golpes eran fuertes y golpear la armadura les hacía más daño a ellas que a su oponente, Azuma y Sagae hacen el movimiento, Haruki esquiva y patea en la canilla haciéndolo incarse, Tokaku con una patada giratoria lo derriba.

-Azuma, escalera-exclama la pelirroja.

-¿Escalera?-expresa la peliazul, "Oh, ya entiendo", afirma con la cabeza, junta las manos y se inclina un poco, Haruki corre hacia ella, pisa las manos, luego el hombro y con ese impulso y altura acierta un fuerte puñetazo en el rostro de su contrincante, este retrocede, Haruki junta las manos y da ánimos a Azuma con una sonrisa, Tokaku corre, con el impulso de Sagae propina un devastador rodillazo al rostro del metahumano, este cae, se levanta, escupe sangre, sus ojos estaban llenos de ira, Neiji se libera del peso superior de su armadura.

-Se acabaron los juegos-intimida el pelirrojo, Haru solo era espectadora pero entendía bien la situación, aún así no había nada que pudiera hacer contra ese demonio de cabello rojo, Azuma intenta atacar, él rápidamente acierta un puñetazo, y una patada que la envía volando cerca de Haru.

-¡Tokaku!-dice Haru al ir por ella.

-Azuma, quedénse ahí-ordena la pelirroja, Neiji se concentra en ella lleno de rabia, corre, Haruki evade, nuevamente logra atraparlo por el cuello con su cable, este empieza a retroceder hasta golpearla contra la pared, ella se suelta, Neiji la presiona contra la pared ahorcándola, en ese momento sintió extasis por tenerla tan cerca, algo despertó en él, sintió deseo por la pelirroja que era una copia femenina suya, pero esta emoción no era compartida, Haruki lo empuja con las piernas, el se aleja, la mira levantarse.

-¿Qué eres? ¿Un antiguo modelo? ¿La competencia?-sonreía el metahumano, Haruki devuelve la sonrisa.

-Creo que tú eres yo, me pregunto si mejoraron mi resistencia-expresa la pelirroja.

-Soy el modelo alfa, linda, yo gano-dice Neiji muy emocionado.

-No, ¡Yo gané!-expresa la pelirroja al levantar la mano y tirar de un hilo transparente colocado con antelación ahí, lo hizo mientras trabaja, toda la estructura se viene abajo, Haru y Tokaku estaban en una zona segura, la plataforma contuvo los objetos que caían, Neiji no tuvo tanta suerte, metal pesado le cayó encima, aplastándolo contra el suelo, Haruki logra evadir el metal pero por tan poco que una barra la golpeó en el hombro con tal fuerza que se lo dislocó, el estruendo fue terrible.

-¿Ese era tu plan Sagae?-pregunta Azuma saliendo de los escombros de la mano con Haru, Haruki asiente.

-Azuma, ven aquí un momento-ellas se acercan, había dolor en el rostro de Sagae-Colócame el hombro en su posición-pide Haruki al tocarle el hombro aguantándose el dolor.

-Claro-toma el brazo y de un fuerte empujón.

-¡P…madre!-exclama Haruki asegurándose de no decir groserías en frente de Ichinose-Gracias-exclama al respirar de nuevo, pero se le cortó de nuevo cuando escuchó como se movía el metal encima del metahumano, Neiji con la fuerza de su espalda había levantado todo lo que lo cubría, eso era un total monstruo, Neiji sangraba, su respiración era dura, tenía mucha ira, las mira, ellas fruncen el ceño y se colocan en posición, Neiji no era tonto, tenía un hombro dislocado, costillas rotas, seguramente hemorragias internas, necesitaba irse, no iba a ganar esta vez.

-Volveré-expresa antes de dar media vuelta y salir trotando, las piernas de Haruki tiemblan y cae de rodillas.

-Que susto-dice la pelirroja realmente angustiada y cansada, Haru también se sienta junto a Haruki.

-Eres increíble, Haruki-expresa la chica de ojos rosáceos.

-Esta vez aceptaré el cumplido-menciona con una sonrisa, Azuma también se sienta con ellas.

-¿Me pregunto como cubriremos esto esta vez?-inquiere la peliazul igual de cansada y nerviosa.

-Déjaselo a Nio-responde la pelirroja.


Al día siguiente en una oficina para reuniones se encontraba Saoi con sus mejores hombres, Neiji, Hanako, su hijo Akio, una chica de cabello rosa con dos trenzas del lado izquierdo y un laso encima, media uno sensenta, ojos azules; esperaban a los demás.

-Acabar con esas chicas no resultó sencillo, ¿Saoi?-expresa Kent al entrar con su grupo, Kelly la rubia del último intento por parte de Kent, un ruso de dos metros, ojos azules, calvo y un negro de metro noventa.

-No estoy de humor, Keaton.

-Kent, Takao, gusto volver a verlos-profiere un hombre japonés de un metro setenta y seis, obeso, cabello café, ojos rojos, también tenía sus hombres, una chica de cabello verde, un chino, una rubia japonesa un metro sesenta y dos.

-¿Ozawa, no te hacen falta hombres?-pregunta Saoi.

-Ichiro e Hisao llegaran pronto-informa.

-Tsubasa, ¿por qué te nos unes?-inquiere Kent.

-Yuri, me ha puesto contra la pared, debo golpear a esa zorra para que entienda su lugar-indica.

La puerta se abre, un joven de cabello azul y largo recogido en una cola de caballo entra, tenía los ojosa azules, medía un metro setenta y siete-Ichiro, que bueno que llegas, ¿por qué no te presentas ellos no te conocen?-dice Ozawa su jefe.

-No necesito presentación, todos saben quien soy-expresa secamente-Que ellos lo hagan-ordena.

-Yo no necesito presentación, soy Akio Saoi, futuro heredero del imperio de mi padre-dice con una sonrisa-Amante de la cocina, tecnología y de las mujeres hermosas-le guiña a la rubia pequeña, esta le sonríe.

-Hanako Takeda, mucho gusto 3-expresa alegre.

-Yuka Tomoe, estratega-informa la más pequeña del lugar.

-Yo tampoco necesito presentación, soy Neiji "Akai Akuma" me conocerán mejor con ese nombre-sonríe con un pocky en sus labios, su apelativo era aterrador y lo identificaba muy bien, puesto por aquellos afortunados que habían logrado escapar de las garras de la muerte cuando el destino les ponía en frente este "Akai Akuma" o "Demonio Rojo".

-Sung Lee, es mi nombre-indica el chino de cabello negro y ojos cafés, usaba una camisa blanca, pantalón negro, unas correas sujetaban su arma en un costado a manera de detective, usaba gafas y un rosario envuelto en su muñeca.

-Fubuki Honda-sonríe simplemente la chica de cabello verde.

-Hoshi Hana, no se burlen o entenderán su significado-menciona la rubia pequeña.

-Boru Nagel-profiere el nigeriano de Kent.

-Lo lamento, habla cinco idiomas pero no japonés-indica el estadounidense con una sonrisa.

-Sergei Karova, pueden llamarme Tzar-indica el ruso con confianza.

-Kelly Clarkson, es un placer-menciona con serenidad.

La puerta se vuelve a abrir, un sujeto con una máscara de demonio ingresa, usaba una túnica-Hisao, llegas tarde-menciona Ozawa.

-Lo lamento jefe-dice el hombre.

Ichiro lo mira con enojo, Hisao también lo mira pero con la máscara no se podía decir que le había parecido el ecuentro, eran casi de la misma estatura se miran con fijación.

-Kuzonoha-exclama con un tono de enojo el peliazul.

-Azuma-sonaba alegre.