INCURSIÓN
Las chicas ahora se encontraban en el complejo habitacional de los estudiantes comunes, siempre había gente en los pasillos, excepto entre las cinco y siete, por algún motivo ellos ya se encontraban en las cercanías del comedor, a esta hora también Tokaku, Chitaru y Haruki estaban fuera corriendo, Otoya había encontrado su oportunidad.
-¿Te gusta?-pregunta Takechi al mostrarle un nuevo arreglo floral, quizás tuviera una mano lastimada pero solo necesitaba una buena para manipular sus tijeras.
-Hola-dice Haru con una sonrisa al abrir la puerta, claro que estaba sorprendida por la visita pero esperaba tener un tiempo sola para pensar-Me parecen hermosas-responde aunque quisiera Haru no tenía en su naturaleza el ser antisociable-Pasa-dice al tomar las flores.
-Gracias, Harucchi-sonríe la peli morada-Pensé que te gustaría un presente, el otro día fue terrible-expresa muy alegre sentándose en la cama de Haru, estas habitaciones eran incluso más pequeñas que las anteriores pero seguían teniendo el espacio necesario para un par de estudiantes.
-Es muy lindo de tu parte, pero dime, ¿Cómo está tu mano?-pregunta Haru mientras colocaba las flores en agua.
-Pues solo me duele cuando escribo-bromea Takechi.
-Me alegro de que estés bien, cuando vi como ese hombre peleaba con Haruki y Tokaku solo podía imaginarme lo que pudo haberles hecho, fue un alivio saber que todas estaban bien-profiere de forma pausada y con una sonrisa precavida.
-Eres tan linda Harucchi, ¿Cómo terminaste en medio de todo esto?-pregunta cuando se sienta en la cama de en frente.
-No quisiera sonar grosera pero no quiero hablar del tema-menciona algo desanimada.
-No deberías estar triste, tu rostro pierde su brillo-expresa Otoya al tomarle las manos mirándola con aparente ternura "Haru, dame paso, sabes que lo quieres, no recuerdo que tuviera que esforzarme tanto conquistando chicas en el pasado".
-Gracias-dice algo nerviosa, sus mejillas sonrojadas daban clara evidencia de ello "Ahora que hago, me agrada Otoya, pero no creo que…eh ¿Qué está haciendo?"-O…Otoya-Takechi acercaba su rostro al de ella y Haru trata de detenerla pero solo con palabras.
-Me gustas, Haru, mucho-dice la peli morada al unir los labios con la chica de cabello rojizo, "Ves, no era tan difícil, sabe cómo imagine, cereza, me gusta la cereza, ¿cómo será ahí abajo?"
-Espera-dice Haru al cortar el beso y tratar de apartarse, pero Otoya la tenía entre sus brazos, ella sabía cómo despegarse pero eso involucraba dañar físicamente a la peli morada-No-pide la chica ahora si estaba realmente incomoda por no decir otra cosa, pero Haru tenía un problema y ese era el no poder enojarse.
-¿Por qué me rechazas? ¿Acaso no te parezco linda?-menciona con una voz llena de deseo, quizás Haru apartara sus labios pero eso dejaba vulnerable el cuello, Otoya no desaprovecho, al lamer la zona debilito su postura lo suficiente para empujarla con su peso sobre la cama-Te gustara, lo prometo-le susurra al oído, pasa su lengua por el lóbulo haciéndola jadear.
-No, no quiero que mi primera vez sea así-exclama Haru muy preocupada aunque ella tenía toda la capacidad para detener a Otoya no podía hacerlo sin lastimarla y Takechi esperaba ello, con su mano lastimada solo podía esperar que Haru fuera demasiado buena para intentarlo.
-¿En serio?-pregunta Otoya, no podía darle una edad de más de quince años a Haru pero ella misma había tenido su primera experiencia sexual a los catorce, fue de consentimiento mutuo pero fue uno de los motivos que la llevaron a convertirse en lo que era-Estas de suerte, soy muy buena en esto, especialmente con mujeres-comenta al presionar sus cuerpos contra la cama y usando su mano buena desprende el primer botón.
-No, Otoya por favor-trata de empujar, pero la peli morada tenía toda la intención de terminar lo empezado, dos más fueron desabotonados.
-Ah-exclama Takechi con el rostro enrojecido pero sorprendido al descubrir una cicatriz con forma de equis en el esternón de la chica que sometía-Es muy linda, ¿Cómo te la hiciste?-pregunta al tocar la cicatriz con las yemas de sus dedos, estaba emocionada, casi quería sacar sus tijeras casi.
-No es la primera vez que estoy en peligro-indica la chica pudiendo respirar tranquilamente de nuevo, esperaba que esto la distrajera lo suficiente para poder zafarse de la situación.
-No pienses más en ello-Takechi continua, esta vez acariciando la cicatriz con su lengua.
-Takechi, no, basta-exclama Haru, esta vez pataleaba tratando de quitársela, Otoya no iba a detenerse, Haru lo comprendió, tendría que recurrir a su única salida, un pequeño ruido alerta a ambas de que la puerta se abre, ellas miran a la entrada, Tokaku estaba ahí parada con una mirada que en realidad no demostraba emoción, pero seguramente era su rostro de sorpresa, también podía observarse un vendaje alrededor del antebrazo.
-Aléjate de ella, Takechi-ordena la peli azul mostrándose enojada en su tono y mirada.
-Oh, Azuma porque siempre arruinas la diversión, solo jugábamos-expresa la peli morada muy decepcionada por la irrupción, suelta a Haru y se levanta, "Tokaku debes tener un radar de diversión, no me explico cómo llegaste a esta hora, todavía no deberías estar de vuelta".
-Tokaku-es lo único que la chica puede alcanzar a pronunciar.
-Fuera de auqui, Takechi-exclama con los puños cerrados.
-Oh, ya me voy-expresa muy desilusionada-Jugaremos otro día Harucchi-exclama con emoción antes de salir y cerrar la puerta.
-¿Estas bien?-pregunta Azuma.
-Sí, gracias por llegar a tiempo Tokaku-expresa todavía muy avergonzada sin atreverse a mirarla a los ojos.
-Tuve un accidente mientras corría, tropecé con Chitaru y termine cortándome con un cristal que alguien dejo en el césped-la peli azul indica su vendaje-Me alegro que ocurriera, desde mañana tu vienes con nosotras a correr-era una orden no una petición.
-De acuerdo-menciona Haru al abotonar su camisa, al hacerlo Tokaku observa la cicatriz.
-Espera-dice la peli azul, Haru sorprendida se detiene.
-¿Qué pasa?-pregunta algo asustada.
-Tienes una cicatriz, déjame ver-pronuncia Tokaku, "¿Cuántas cicatrices tiene? Espero que esto no se vea invasivo".
-Esto…-dice muy nerviosa-¿Tienes algún tipo de interés particular con las cicatrices o solo las mías?-inquiere con una sonrisa sumamente nerviosa, "No lo intentes tú también Tokaku".
-Solo déjame verlas-expresa un poco sonrojada, debía admitir que hacia peticiones algo extrañas, más bien sumamente raras, se le acerca, ella misma desabotona la camisa, sin mirar los ojos de sorpresa de Haru, sabía que si levantaba la vista no tendría el coraje.
-Tokaku, creo que estas siendo muy atrevida-acierta a decir.
-No intentare nada-aclara la peli azul, al terminar con los botones le quita la camisa por completo, entonces puede observar el daño que Haru había recibido todos estos años, cicatrices en todo lugar, mira la espalda, ahí también tenía cicatrices, los brazos también-No entendía porque eras como eres y ahora lo entiendo mucho menos-expresa Tokaku, con tantas heridas como mantenía un actitud alegre.
-Ya lloré suficiente ahora quiero sonreír-menciona con una sonrisa, pero no dejaba de estar nerviosa y avergonzada, estaba semidesnuda frente a la peli azul ambas en la misma cama, solas-¿Puedo ponerme mi camisa?-pregunta Haru.
-Por supuesto-dice con amabilidad, las palabras llegaron a Tokaku, una persona que ha sufrido suficiente solo quiere poder sonreír-Las chicas quieren ir a tomar un baño caliente esta noche, quieren que vayas-pide Azuma tratando de animarla y evitar un silencio incómodo, solo esperaba que nadie preguntara sobre las cicatrices.
-¿Quiénes?-pregunta Haru al colocarse la camisa.
-Haruki y Chitaru, creo que también irán las otras-explica.
-¿No vas a ir?
-Ya les dije que no-responde con seriedad.
-Vamos Tokaku, podrás observar si alguna más tiene cicatrices-bromea Haru con buena intención.
-Ichinose-exclama Azuma algo avergonzada.
Takechi estaba de pie frente a la puerta de la habitación que la habían sacado hace unos segundos, "No es justo, todavía tengo ganas, y nadie quiere jugar conmigo, mejor encuentro un reemplazo", pronto ve a Shiena que caminaba leyendo el libreto con un esfero en la boca, se acerca a la puerta de la habitación que compartían, "Ella también es adorable".
-¡Shiena!-grita con alegría llamando la atención de la castaña que estaba por abrir la puerta.
-No tengo tiempo-expresa Kenmochi seriamente al abrir la puerta y entrar con rapidez.
-Ouh, ¿Por qué nadie quiere jugar conmigo?-se queja la peli morada.
-¿A qué quieres jugar, Takechi?-escucha una voz a sus espaldas la peli morada, al voltear era Haruki.
-¿No es hora de que estén corriendo?-pregunta Otoya.
-Azuma y Chitaru tuvieron un percance-sonríe la pelirroja-Uno muy gracioso hasta que me di cuenta de que Azuma sangraba-sigue diciendo con diversión.
-Bueno, ¿quieres jugar a las tijeras?-pregunta muy alegre, "Debe tener una muy buena fuerza en las piernas, quizás también en las caderas".
-¿Tijeras?-queda confundida- ¿Y cómo se jue…?-decía la pelirroja hasta que alcanzo a entenderlo-Ah, no gracias Otoya, creo que paso-menciona muy sonriente-En serio que me cogiste con la guardia baja-ríe Haruki.
-Vamos, no me digas que Isuke no te deja jugar con otras chicas-expresa la peli morada.
-Lo lamento Takechi, no eres mi tipo-menciona al tratar de irse, pero Takechi con su mano sana toma sus tijeras y corta desde abajo hacia arriba toda la extensión de la camiseta deportiva.
-¡Otoya!-exclama molesta la pelirroja al sujetarle la mano y colocarla contra la pared-¿Qué te pasa?-reclama al lanzar las tijeras fuera del alcance de Otoya-Era mi única camisa, lo demás se quemó-se queja con toda razón.
-Solo quiero un poco de atención-sonríe la peli morada, Haruki da un suspiro no había remedio con ella-Dices que no soy tu tipo, pero ¿Por qué Inukai si lo es?-expresa la peli morada.
-No voy a discutir eso contigo-responde sonriendo pero molesta.
-¿Te gustan sus senos grandes?-pregunta la peli morada, solo recibe como respuesta una sonrisa sarcástica-Pues los míos no son pequeños-sentía deseo nuevamente así que ignora el hecho de que su mano izquierda necesitaba reposo y con ella desabrocha un botón de su camisa.
-Otoya-trata de hablar Haruki, esta insinuación se había pasado de la raya pero en realidad empezaba a sentirse acalorada.
-¿Te gusta lo provocativa que es?-sonríe mordiéndose el labio-Yo puedo ser igual de provocativa-libera otro botón dando una mejor vista de sus atributos físicos como mujer, "Diferentes presas, diferentes tácticas, quizás Haru sea inofensiva e ingenua, pero tu Haruki eres fuerte y extrovertida, no se cuánto tardo Inukai en meterte entre sus sabanas pero tal vez yo la supere."
-Admito que lo eres, pero no es suficiente conmigo-dice la pelirroja, "Un momento, creo que es la primera vez que digo esa frase, bueno por lo normal soy yo quien coquetea y solo lo hago cuando estoy libre de compromiso, mejor la suelto y me voy, terminare teniendo problemas con Isuke", libera la mano de Takechi, una mala idea.
-¿Segura?-pregunta seductoramente al sujetarla con la mano libre y desabotonar el tercero, las insinuaciones de Takechi lograron su objetivo Haruki se distrajo mirándola-Una araña sabe cómo atrapar a su presa-menciona muy contenta.
-Esta presa es demasiado grande para tu telaraña-dice Sagae al recuperar el sentido.
-Todavía no inyecto mis colmillos-indica la chica, da un pequeño impulso y une los labios con la pelirroja, "Chocolate, debería intentar juntar a Haru y Haruki, la cereza con chocolate me encanta. Me pregunto si ya se dio cuenta de que nos observan".
-¿Qué fue eso?-exclama molesta al separarse lo suficiente.
-El veneno-sonríe Otoya, señala algo con su cabeza, Haruki gira el cuello lentamente sin querer ser sorprendida por Takechi.
-¡Isuke-sama!-grita llena de miedo y confusión, no miedo físico, miedo a que la peli rosa malinterpretara la situación, "Respira, piensa hay algo que la haga pensar que no es lo que cree, haber, mi camisa cortada, por lo cual estoy semidesnuda en un pasillo solamente con Otoya la cual tiene la camisa desabotonada. Ajá. Estoy perdida" piensa sin poder quitar la cara de shock, pero al mirar con calma se da cuenta de que la peli rosa no parecía molesta, tenía una mirada indiferente, eso era peor, no podía estar segura de que esperar.
-Hazlo de nuevo 3-dice la peli rosa confundiendo y sorprendiendo a ambas.
-¡¿Aaah?!-exclaman ambas mujeres-Isuke-sama no entiendo porque lo dices, pero puedo asegurar que no es lo que crees-profiere la pelirroja a la defensiva.
-No, en serio hazlo de nuevo 3-sonrie Isuke al caminar con un movimiento seductor de caderas.
-Isuke-sama, por favor no juegues, digo la verdad, ella se me abalanzo-continua la pelirroja demasiado aturdida.
-Que aburrida 3-resopla la peli rosa-Yo te creí más audaz 3-menciona al acariciarle el hombro desnudándolo-En serio me pareció muy atrayente su escena 3-le dice al oído.
-Isuke-sama, entiendo todo lo que dices pero no sé si tomarlo en serio-menciona la pelirroja muy mareada y con un signo de interrogación bailante sobre su cabeza.
-Creo que lo dice en serio-menciona muy alegre la chica de las tijeras.
-Abre más tu mente idiota, te estoy ofreciendo un trio 3-expresa Inukai con mucha lascivia en su voz-Además ella no es fea 3-dice Isuke, era lo más cercano a un alago sincero que podía dar.
-¿Me culparías si te digo que es una de mis fantasías?-menciona Haruki con una sonrisa nerviosa, "Esta chica en realidad no es como las que conocí antes, no sé si alegrarme o preocuparme, ¡Demonios! ¡No había estado tan nerviosa desde el examen de ingreso a la brigada de ingenieros!"
-Claro que no 3-sonrie-Yo también tenía interés por probar 3
-Y tu tanto escándalo que hiciste-bromea Takechi al abrazar a la pelirroja por la cintura.
-Esto será interesante-logra decir la pelirroja.
-Vengan, entren 3-dice Isuke al abrirles la puerta.
-¡Yey!-exclama muy alegre al tirar de Haruki hacia la habitación.
Shiena estaba sentada frente a su laptop, una Toshiba de las primeras generaciones, incluso tenia todavía el lector de disquetes, era grande y pesada, justo lo que necesitaba, con el tamaño podía modificarla como deseara, un procesador de 10 GHz, memoria de 50 Tb y 32 Gb de RAM, sus programas eran creados por ella misma, modificaciones de programas de nivel militar, ya estaba dos horas escuchando música con sus audífonos mientras trataba de superar las barreras cortafuegos de los archivos ocultos de Meichi, era experta en este tipo de cosas, pronto tendría acceso, tuvo que usar repetidores para que su señal rebotara lo suficiente, no creía que bastara haber ocultado su dirección IP, y tenía razón cualquier precaución era pequeña para cualquiera que hubiera descubierto la mitad de lo que ella hizo, Yuri no era quien aparentaba ser, claro que eso ya lo sospechaba desde un principio pero no tenía fundamentos, Meichi era más poderosa de lo que imagino en todo caso, se había estado apoderando del territorio de los demás yakuzas, eso explicaba los múltiples atentados contra la vida de Haru, cualquier cosa por dañar a Yuri, había también ingresado a los datos robados de Saoi, ""Proyecto: Hércules" suena como el nombre clave para un proyecto de Meta humanos, podrían haber puesto Proyecto: Superman y sería igual de obvio, muy bien. Aaabrir. Haber, haber, "Akai Akuma", más original. Nombre del individuo: Neiji" su sorpresa fue mayúscula, fotografías y datos de un pelirrojo con las mismas características que Sagae, eso no podía ser coincidencia "Bien, bien, supone una sorpresa, ¿se conocerán? Y si es así, ¿trabajan juntos? No saltes a suposiciones, debo saber más", continua leyendo, "ADN base Shinonome Suzuki" lee una breve descripción, regresa a la carpeta principal, había una subcarpeta etiquetada "Shinonome Suzuki", la abre, no había registro fotográfico pero tenía un archivo de texto, "Shinonome Suzuki, a los cinco años nos percatamos de la fuerza superior de esta niña, la pusimos bajo nuestra custodia, no tiene familiares que reclamen por ella, es perfecta para dar el próximo avance en biotecnología humana, ha nacido de modo natural con habilidades sorprendentes lo cual me lleva a pensar que es el siguiente eslabón en la cadena evolutiva, será un futuro brillante el que vivirán nuestros descendientes, fuerza sobrehumana, resistencia de tejidos aumentados naturalmente con fibras de carbono, sistema inmunitario excepcional, no me sorprendería averiguar que es inmune al cáncer o SIDA, la regeneración de tejidos es impecable, no creemos que pueda regenerar miembros perdidos y hemos averiguado que no sana de manera acelerada pero al terminar el proceso de sanación natural no se perciben cicatrices, como si nunca hubiera sido herida, es fantástica, su cabello rojo ardiente como su propio temperamento, no puedo asegurar que ese carácter se deba al lavado de cerebro para borrar sus recuerdos o a los continuos experimentos invasivos que llevamos sobre ella, es una niña, y tiene que someterse a extracción de todo tipo de tejidos, células óseas, medula espinal…" escucha como se abre la puerta, le da un ligero sobresalto, observa la puerta, era Takechi, parecía muy feliz, usaba una camisa larga de dormir, Shiena estaba completamente segura que no era suya, pero le parecía que venia del cuarto del Equipo Sexy, quizás jugaban a verdad o desafío o algo así, Takechi sonriente se dirige a su cama se agacha para sacar de abajo una maleta negra, era la que había sacado de la anterior habitación, parecía apresurada, apenas le prestaba atención a Kenmochi que estaba mirándola todo el tiempo un poco confundida, de la maleta caen unas esposas, Otoya las recoge, sale sonriendo y despidiéndose de Shiena con la mano, Shiena responde de la misma manera a la despedida, "Que raro, ¿Por qué tiene esposas? ¿Acaso fue policía? No importa", regresa a su computadora, "Células óseas, médula espinal, líquido cefalorraquídeo, células madres, yo soy su psicólogo, me duele oír a esa niña preguntarme: "¿Por qué me pasa eso? ¿Qué hice mal? Hago todo lo que me dicen", rompe el corazón, pero creí que era necesario, su sacrificio podría llevar a descubrir una infinidad de avances en medicina. Pero ayer llegaron demasiado lejos, extrajeron tejido ovárico, con el pretexto de analizar los sacos con óvulos inmaduros y probar si es posible madurarlos artificialmente, están desesperados por lograr avances, han tenido tres años a esa niña sometiéndola a pruebas físicas y cirugías perniciosas, sus ojos de color ámbar están llenos de odio, temo lo que pueda llegar a hacer una vez sea adulta, no seriamos nada más que una molestia para ella, pero aun así, temo más por ella, esa niña no podrá tener una vida normal, ya ha sufrido demasiado, no se puede someter a un ser humano a semejante trato aberrante, creí estar de acuerdo con ellos, era una gran oportunidad para adquirir conocimiento, "La Psicología de un individuo reprimido y abusado" sonaba como un ensayo de investigación substancioso de psiquiatría, pero no doy más, me es imposible tolerar esto, he cogido cariño por la niña, me sentí terrible en una sesión, ella y yo nos hemos vuelto amigos o eso creía, pero cuando llegaron a llevársela grito: "¡Papa! ¡Papa! ¡No dejes que me lastimen!". Apenas me contuve para no llorar, su afecto hacia mi debió formarse por nuestras continuas charlas, soy el único que le da ánimos y logra hacerla sonreír, soy una figura paterna para ella, y no estoy haciendo un buen trabajo, soy un pésimo ser humano, pero he de redimirme, esa niña no sufrirá más, yo mismo me hare cargo." Era realmente desgarrador, una niña sometida a espantosas investigaciones científicas, ni siquiera Shiena podía haber imaginado aquello por mas comics o mangas gore hubiera leído, busca el nombre del autor del texto, "Dr. Haruki Sato", no había fechas, no sabía cuándo lo escribieron, pero sabía de donde procedía, no todos los archivos habían sido descifrados correctamente, habían muchos incompletos o corruptos, su pirata informático no debió ser tan bueno como ella, tenía el conocimiento para recuperar todos los archivos faltantes, solo necesitaba de alguien que le permitiera el acceso a los discos duros.
-¿Aun quieres saber más?-pregunta una voz burlona, Shiena se petrifico, tenía miedo de mirar a sus espaldas, "¿Cómo se ha metido? Es culpa de los audífonos"-Responde Kenmochi-pide la rubia.
-Ah, hola Nio, ¿Cómo estás?-dice con mucha preocupación al quitarse los audífonos.
-Ya jugaste suficiente, Shiena, es hora de ser serias-expresa la rubia con una sonrisa afilada-He permitido que husmees nuestras fuentes, me ha resultado interesante, en realidad eres mejor que nuestro experto-dice la rubia.
-¿Quién es su experto?-pregunta Shiena bajando un poco la guardia.
-Yo-responde muy alegre-Sígueme tengo un trabajo para ti.
Era el comedor de la escuela, los que asistían como alumnos de internado ya estaban sentados a cenar, un grupo en particular tenía una charla poco convencional.
-Se supone que debo impresionarme, el mes pasado fui con mi prima a Paris, visitamos el museo Louvre, ese si es un lugar interesante para conocer-menciona con presunción una chica de cabello verde corto.
-No presumas Midori, no todos tenemos un padre que es dueño de una empresa multimillonaria-comenta un chico de cabello negro, vestía el uniforme masculino de Myojo.
-Solo te da envidia, de que he viajado mucho más que tú, Ayumu-profiere la chica.
-Tú no tienes remedio, Ozawa-dice el chico suspirando.
-¿Por qué discuten siempre sobre quien tiene mejores cosas?-reclama una chica de cabello castaño corto-No ven que soy becada, me hacen sentir como una vagabunda-menciona con toda honestidad.
-Si es así, ¿Por qué no superas mis calificaciones?-menciona la peliverde, una chica nacida con una memoria fotográfica, cuerpo de modelo, y un ego de proporciones monstruosas que solo le cabía en el busto.
-¿Quieres tener amigos?-pregunta la castaña.
-De acuerdo, no los molestare más por hoy-sonríe la chica de cabello verde y ojos rojos.
-Oigan, son las chicas de la Clase Negra-indica otro de compañero que llegaba a sentarse-He oído que sus habitaciones se incendiaron mientras tenían una fiesta alocada con orgias y todo-expresa el chico de cabello negro muy emocionado.
-Creo que exageras-comenta Ayumu con una mirada de "¿En serio?"
-No se por dónde divaga tu mente para llegar a una conclusión tan ridícula e inverosímil-profiere con desagrado la chica de cabello verde.
-Deberías dejar de ver hentai-aconseja la de cabello castaño.
-Si esas chicas protagonizaran uno yo sería feliz-menciona al babear viendo cómo se acercaban una peli rosa, una pelirroja y una peli morada.
-¿Por qué no les hablas?-bromea su amigo.
-Sí, no hay problema-dice al levantarse cuando ellas estaban lo suficientemente cerca dándosela de Don Juan-Hola señoritas, mi nombre es Den Watanabe, soy el capitán del equipo de natación-les sonríe.
-Lo lamento Isuke no está interesada 3-expresa la peli rosa.
-Apenas me he presentado, toma más tiempo conocerme-sujeta la muñeca de la chica.
-Ha dicho que no está interesada-profiere la pelirroja al apretarle la muñeca y apartar su mano, era una chica alta-¿Acaso no escuchas a la señorita?-menciona con una sonrisa muy confiada, la chica era fuerte.
-Espera, espera-exclama sintiendo que le rompía la mano, Haruki lo suelta.
Takechi miraba a la peliverde con un rostro deseoso, era hermosa, su piel blanquecina le daba la apariencia de un lienzo en el cual podría pintar una obra hecha con su color preferido, el color de los ojos de la chica, su cabello verde le recordaba el patio de su infancia, no eran buenos recuerdos, "Ella es…es un hermoso lienzo libre de manchas, quiero pintar su piel con la sangre que brote de su cuerpo obscenamente apetecible", Takechi le sonríe con picardía, la chica sorprendida enrojece, Otoya se sienta junto a ella.
-¿Eres su guardaespaldas? ¿Por qué no dejas que ella decida?-comenta Den, sujetándose la muñeca, mientras la peli rosa reía.
-Ella-dice Haruki al tocarle el pecho con la punta de los dedos-No. Está. Interesada-en la última parte forma un puño golpeándolo en el pecho con tal fuerza que lo hace sentarse en la banca de la cual se había levantado, el chico parecía bastante sorprendido-Takechi, deja de asustar a esa chica-ordena Haruki al ver a la peli morada intimidando a la peliverde.
-Adiós, linda-se despide oliéndole el cabello, Otoya sabía que la mano lastimada la hacía ver menos intimidante pero la chica parecía ser el tipo de mujeres que gustaba de frecuentar, todo el tiempo se mostró asustada y voluble.
Las chicas caminan hasta la fila de la cafetería, ahora entendía porque los otros estaban pronto cerca del lugar.
-Jajajaja, ¿Cómo se sintió?-se burla Ayumu.
-Esa chica tiene fuerza en los brazos-dice el chico algo asustado.
-Decían que eran idols, pero no parecen serlo-dice la castaña.
-Con el cuerpo que tiene la peli rosa yo diría que modelos-menciona Den-Y la pelirroja no está nada mal tampoco, debe ser modelo de deportes-suspira tocándose el pecho.
-Midori, ¿estás bien?-pregunta Etsu la castaña al percatarse del nerviosismo de su amiga.
-Sí, pero la chica de los ojos aquamarinos se me insinuó, fue muy raro-menciona algo asustada todavía-¿Qué tipo de chicas metieron en esa clase?
-¿Midori eres tú?-pregunta una voz femenina y elegante.
-¿Sumireko, que haces aquí?-pregunta la peliverde sorprendida de ver a la heredera Hanabusa.
-Soy parte de la clase negra, no sabía que estudiaras en Myojo-profiere con mucha cordialidad.
-Yo no he sabido de ti desde la primaria-indica Midori sorprendida quizás no hayan sido amigas en el pasado pero se conocieron.
-Lo siento, quisiera seguir charlando pero debo ir con mis amigas, un gusto volver a verte-menciona la peli naranja al retomar su camino junto con Banba.
-¿Por qué no me presentas a tu amiga después?-pide Den.
-No estás a la altura de chicas con mi clase-responde.
Un vehículo plateado sin placas se estaciona a tres cuadras del edificio de oficinas de Saoi, eran las 7 todavía habían personas trabajando, esa compañía tenía un horario rotatorio, nunca estaba vacía y cumplían con el reglamento laboral, del auto salen Shiena y Nio, con ropas de oficinistas y peinado también, Kenmochi cargaba un maletín café grande en el cual llevaba su equipo de informática, Nio había sido muy convincente al pedirle que la acompañara, con mucha precaución entraron por la puerta principal, siendo el lugar tan grande como era a Shiena no le sorprendió que el guardia las dejara pasar sin pedir identificación, aunque estaban preparadas para ello, continúan el camino, la red de Saoi era cerrada, por lo cual no podía acceder desde fuera de los ordenadores, se encaminaron a la sala del procesador central del edificio, Shiena tuvo que preguntar como Nio había conseguido los planos pero la rubia no quiso responderle, las personas que caminaban por los pasillos apenas les prestaban atención, todos muy internados en sus propias mentes solo pensaban en sus problemas y obligaciones, una empresa tan grande y con un trasfondo lleno de operaciones ilegales siempre causa estrés en sus empleados.
-Vamos a comer en la cafetería que está a la vuelta de la esquina, tanta palabrería me ha dejado con hambre-al oír la voz Shiena tuvo pánico, y su temor aumento cuando lo ve de frente, era el pelirrojo de las fotos, el sujeto que casi las mató la noche anterior, si no recordaba mal su nombre era Neiji, estaba acompañado por dos personas, un sujeto de cabello cobrizo y una chica.
-No me cambies el tema, poco te faltó para morir, y ahora no tienes el valor para contarnos lo que paso-dice una peli púrpura con un poco de enojo en su voz.
-De acuerdo, pero en la cafetería-menciona el pelirrojo al volver su mirada al frente, las miradas de Neiji y Shiena se encuentran, el rostro del meta humano no sufre ningún tipo de alarma, al parecer no la reconoció, aunque llevaba máscara cuando se conocieron si así se le puede llamar cuando te estrellan contra una pared.
-No nos tardemos, iremos esta misma noche a probar suerte-menciona el otro chico desviando la atención de Neiji.
Ya se alejaban y Shiena solo dio un respiro profundo.
-¿Por qué tan preocupada?-pregunta la rubia muy sonriente.
-Ese es el tipo que nos atacó ayer, y parece estar como si nada, acaso Sagae no le tiró todo el soporte de las luces encima-menciona conmocionada por el hecho de que el sujeto no pareciera lastimado en absoluto a menos de 24 horas de su encuentro, "Los datos decían curación acelerada no instantánea".
-Es un tipo duro, ahora sígueme-dice Nio al ingresar en el elevador, Kenmochi hace lo mismo.
El elevador estaba vacío, pero un par de pisos más arriba se llenó a tope, hasta ahora a nadie parecía importarle realmente ese par de mujeres jóvenes, se encontraban apretadas entre ellas y preguntándose cuanto peso podía resistir el ascensor antes de detenerse por sobrepeso, en el piso siete ellas salen hacia la sala de informática, su caminar hasta la puerta de ingreso fue pausado, caminaban muchas personas por el pasillo, seguramente trabajaban de prisa para modificar los comandos de todos los ordenadores, hace poco que se habían robado los discos duros con esa información tan vital, al llegar a la puerta de la sala de procesadores había un lector de códigos, Nio pasa una tarjeta y la puerta les concede el acceso al lugar, habían otras cuatro personas en el sitio conectadas en sus ordenadores y trabajando, eso podría haber arruinado todo.
-Tú comienza, yo me encargo-dice Hashiri, se encamina hacia las personas ahí-Buenas noches, señores, se nos ha pedido actualizar ciertos programas que son necesarios en todos los ordenadores en general, pero tranquilos, no estaremos más de media hora, gracias por su atención-menciona la rubia.
-¿Puedo ver su tarjeta de acceso?-pide un hombre al acercarse.
-Por supuesto-sonríe, le presenta la tarjeta, el hombre la observa con atención.
-Muy bien señorita, puede continuar-menciona el hombre al volver a su puesto, Nio regresa con Shiena.
-Tienes treinta minutos-informa la rubia.
-Es más que suficiente-se conecta directamente con el sistema, empieza su trabajo.
-¿Alguien sabe dónde está Kenmochi?-pregunta Azuma, todas estaban en los baños de agua caliente a excepción de Shiena, Kouko y Nio, Kaminaga todavía estaba en recuperación y como nunca sabían dónde andaba la rubia solo les sorprendió la ausencia de Shiena.
-No lo sé, estaba en nuestra habitación en la tarde-responde Takechi que tenía su mano fuera del agua, se encontraba lógicamente feliz-Pero yo quiero saber, ¿cómo Haru se hizo esas lindas marcas?-expresa la peli morada extrañamente relajada.
-Haru no quiere hablar de ello-menciona la chica con una sonrisa nerviosa.
-Cuéntanos, Isuke esta curiosa, esas cicatrices son tan bonitas-sonríe la peli rosa con un ligero rubor en las mejillas.
-Isuke-sama, ella no quiere hablar, déjala tranquila-pide con seriedad Sagae.
-Ah, ¿Cómo te atreves a…?-decía la peli rosa, pero los labios de la pelirroja la silencian.
-Oye no quería sonar agresiva-le sonríe Haruki.
-Idiota 3-le salpica agua sonriendo.
-¿Comenzamos de nuevo?-pregunta Otoya con alegría.
-No 3
-Jovencitas-pronuncia Suzu sonriendo.
-Bueno-pronuncia Banba muy confundida con ese jugueteo-Yo quiero saber la historia de Sumireko-pide la peli plateada.
-Oh, bueno, puede ser un poco fuerte para los menores-indica Sumireko algo nerviosa pero tratando de evitar el tema.
-Yo estoy bien-dice Kirigaya que estaba bien abrazada a Chitaru.
-No somos tan jóvenes Hanabusa-menciona Tokaku estoica como siempre.
-Si no temas, estoy segura que todas somos capaces de comprender tu situación-profiere Namatame amablemente.
-De acuerdo, mi padre es un hombre de negocios exitoso, y cuando se tiene éxito también se consiguen enemigos, un intento de asesinato fue lo que me paso, mi madre murió y yo perdí mis extremidades-contaba con serenidad parecía haber cicatrizado ya esa herida.
-¿Perdiste todos tus miembros?-pregunta Shinya.
-Si-menciona al zafarse el brazo izquierdo sorprendiendo a todas.
-Auh, eso me dolió-expresa la peli plateada.
-Tengo diferentes modelos, este es plástico para cuando quiero darme un baño, para el combate uso uno mecanizado, ellos aumentan mi fuerza y velocidad-se vuelve a colocar el brazo-Me tomó meses de recuperación usarlos, pero ya son parte de mí, a veces incluso olvido que no son reales-profiere con una sonrisa.
-Lo tomas muy bien, debes ser muy fuerte en todos los sentidos para superar un trauma como ese, eres admirable Sumireko-dice Suzu con amabilidad.
-Sumireko aún tengo una duda-profiere Banba-¿Si tienes tanto dinero por qué haces esto?
-Pruebas de campo-sonríe Hanabusa.
-¿Arriesgas tu vida para probar el funcionamiento de tus prótesis?-pregunta Shinya muy confusa al respecto, igual que las demás.
-¿Que puedo decir?-menciona la chica levantando los hombros-Soy una excéntrica-indica muy sonriente.
-Eres muy interesante Sumireko-menciona Haru muy sonriente.
-Gracias, linda-pronuncia la chica con amabilidad.
-Y muy bonita también-coquetea Shinya al tocarle los hombros.
-Gracias, tú también-le devuelve el cumplido.
Shiena mira expectante su ordenador, 99.98%, los hombres apenas si voltearon a verlas mientras ella los pirateaba, claro que había ingresado desde dentro usando una clave fidedigna que Hashiri sacó de algún lado, por su lado Nio estaba sentada en el escritorio balanceando las piernas con una sonrisa, 99.99%, su ansiedad era mayor mira sobre su hombro, estaba temerosa, había ingresado a las cámaras de seguridad y puso a reproducir la grabación del día anterior para su suerte los videos no mostraban el día de filmación, eso mantendría sentados en su sitio a los que vigilaban las cámaras, pero aun así vuelve a mirar sobre su hombro, el mismo tipo que pidió la tarjeta de Nio se acercaba, "¿Por qué? Oh, 100%, gracias a Dios "cierra su ventana de trabajo, desconecta y empieza a guardar su computadora.
-Disculpen señoritas-dice el hombre.
-Sí, ¿desea algo?-pregunta Nio mostrándose amable.
-Si tengo curiosidad, dijo que debían actualizar todos los ordenadores, no sé si se lo informaron pero las oficinas ejecutivas están desconectadas de este procesador, si lo necesitan tengo la autorización para proveerles una tarjeta de acceso a la oficina de Takao-Dono-indica con amabilidad.
-Oh, muchas gracias, es muy amable de su parte-dice la rubia tocando el brazo del hombre el cual era joven no tendría más de treinta.
-Es un gusto ayudar-indica con un ligero rubor en las mejillas.
Se les entregó la tarjeta, se encaminan a la oficina del dueño y presidente ejecutivo Takao Saoi, un hombre amable con su gente pero terrible con los traidores, ingresaron el lugar parecía vacío y en efecto lo estaba.
-No sé cómo lo haces Nio, pero eres genial-profiere Shiena con una sonrisa.
-Muchas gracias-dice la rubia.
-Bien, no tengo tiempo para piratear, extraeré los discos directamente y nos vamos de aquí-informa Kenmochi sacando un destornillador y apresurándose al escritorio.
-Mira esta foto, este parece ser el chico que estaba a lado del pelirrojo, creo que es hijo de Saoi-menciona la rubia emocionada-No está su madre, debe estar muerta.
-Ya estamos, larguémonos-dice Shiena al guardar los discos.
Salen de la oficina, caminan con tranquilidad, estaban en el elevador, se abre en el cuarto piso y dos guardias junto con el mismo hombre que les prestó la tarjeta, todo se había ido al infierno.
-Ustedes-exclama el hombre.
-Hora de correr-pronuncia la rubia, los hombres frente a ellas se llenan de pánico, retroceden y trastabillan, caen de espalda petrificados en temor, Kenmochi no lo entendía ella estaba petrificada pero de sorpresa-Te dije que a correr-exclama la rubia al sujetarle la mano y correr.
Corrieron con prisa, por suerte no hubieron más guardias en el camino, los empleados las miraban confusos mientras corrían, pero al doblar un pasillo ahí estaban dos guardias, estos también se muestran atemorizados, ahora Shiena se percata de que Nio sonreía con malicia, ellos se apartan y siguen corriendo, un paso más y esta vez el rostro de Nio también estuvo igual de aterrado que los guardias.
-Vaya, vaya, un par de intrusas-era Neiji no llevaba armadura pero eso no le quitaba lo imponente que podría parecer con su altura y los noventa kilos que pesaba, seguramente era más rápido que los otros eso era lo único que le ocurría a Shiena o porque motivo pudo haber regresado-¿Qué hacen en la guarida del lobo?
-Busco a caperucita-se burla la rubia recuperando la respiración, en ese momento el rostro del pelirrojo también se llenó de temor, se colocó en una posición defensiva, empezó a lanzar golpes a todos lados golpeando al aire, un fuerte codazo en la pared abre un agujero-Oh, rayos, este tipo pelea contra lo que le asusta, vámonos por acá-indica Hashiri jalando a Kenmochi, la cual ya estaba convencida de que Nio era la causante de esa actitud en los guardias y el metahumano, no sabía como pero ella lo hacía.
Al tomar un pasillo llegan al primer piso, pero se desviaron al subsuelo, por ahí se escurrieron a través del estacionamiento, una puerta eléctrica las detiene.
-Yo me hago cargo, sostén esto-pide la castaña al darle su carga, usando un alicáter corta unos cables en la esquina de la puerta, los cruza, produce un cortocircuito y la puerta se abre.
-Asombroso-exclama Nio muy sonriente, Kenmochi recupera su equipo y corren hasta la calle, a prisa anduvieron por la ruta hasta su auto, al llegar estaban aliviadas-Fue emocionante hay que hacerlo de nuevo-dice la rubia con emoción.
-Fue divertido pero no gracias, solo vámonos, quiero una ducha relajante-menciona Kenmochi bien metida en su asiento.
-De acuerdo, eres increíble ¿lo sabías?-profiere Nio muy alegre al encender el vehículo e irse.
-Gracias-sonríe la castaña.
Un par de horas después…
-Bueno ya estamos aquí-menciona Neiji al estar frente a la puerta de Yuri.
-¿Vas o no a abrir la puerta?-pregunta Ichiro.
-No me jodas, hay alguien con las mismas habilidades que Hisao, sin casco no puedo pelear-indica algo preocupado recordando su encuentro previo, lanzar golpes sin saber a que no era bueno para el equipo-Al diablo, hombre cobarde no consigue mujer bonita-lanza una patada que manda volando la puerta.
-Muy bonito, pero parece que no hay nadie-dice Hanako acariciando el brazo del pelirrojo.
-Sigan, por favor-indica una voz, la pared de al fondo se abre, dejando a su vista un pasillo largo alumbrado con luz negra.
-Adelante-indica Yuka tomando la delantera.
-No creo que sea tan dura como dicen-expresa Fubuki quien cargaba un arco compuesto y flechas con punta de titanio, era una arquera y tiradora experta, pero cuando tenía un objetivo tan especial prefería usar el arco.
Avanzaron con cautela, Yuka abrió por la puerta, Kelly iba detrás.
-Cuidado linda, no te apresures tanto-dice Kelly tocándole el hombro.
-Tranquila, te tengo para cubrirme-sonríe, entran, el lugar estaba iluminado por una extraña luz verde, pero aun así todo estaba oscuro.
Un panel se levanta revelando a Yuri sentada muy confiada, con las piernas y manos cruzadas, mirando al suelo, ellos se acercan, Fubuki apunta.
-Bien, asistieron a mi llamado, veamos si son abejas obreras sin mente propia o seres con autonomía-menciona Meichi, ella se pone de pie, los mira directamente y ellos a ella, eran doce las personas frente a ella, cierra sus ojos, al abrirlos estos tomaron una coloración rosácea.
Estos hombres y mujeres frente a ella se quedaron quietos, sin querer acercarse, no tenían miedo, no tenían pánico, solo no querían ir a hacerle daño, Neiji cierra los puños, da un paso y no pudo seguir, relajo sus nudillos y solo la miró, Fubuki extiende su arco lo más posible, pero no fue capaz de soltar la flecha, bajó su arco, suspiró, volvió al levantarlo pero tampoco pudo, simplemente no podía hacerle daño, Akio, Hanako, Boru, Yuka, Kelly, Sergei, Ichiro, Lee y Hana, no podían levantar un solo puño o desenvainar sus armas y espadas, no entendían, no podían atacarla el deseo no les nacía a ninguno de ellos, excepto a un sujeto enmascarado.
-¿Qué les pasa?-inquiere Hisao muy confundido-¿Ninguno va a empezar?-ahora reía-Si nadie tiene el valor me presto como voluntario.
-Parece que tienen una mente libre-comenta Meichi muy seria, sus ojos todavía brillaban con esa tonalidad rosácea.
Hisao también la mira directamente, pronto Yuri se ve rodeada ya no por hombres sino bestias, pero ella ni se inmuto, ya conocía ese tipo de tácticas, uno de ellos se abalanza, Meichi ni se mueve, aquella criatura ni siquiera le provoca una brisa, era una ilusión, otro más se mueve, lo mismo, ahora tres lo intentan, Yuri esta vez se mueve, sujeta la cabeza a una especie de lagarto.
-Inténtalo de esta forma-dice Yuri al quitarle la máscara a Hisao, lo suelta, él la mira, sus ilusiones se desvanecen.
-Demonios-exclama enojado pero sin querer hacerle daño, su rostro indicaba su dedicación hacia su clan, tenía tatuada la cabeza del dragón a ambos lados de su rostro, su cuerpo completo estaba lleno con el resto del cuerpo de los dragones, todos los del clan tenían tatuado el dragón pero pocos lo tenían en el rostro, marcado de por vida haciendo todo lo que se mandara sin cuestionar, dedicado completamente a su oficio, asesinar sin arrepentirse, pero no podía hacerlo no podía herir a aquella mujer en frente-De acuerdo nos iremos-menciona sonriendo, da la vuelta ríe histéricamente mientras se aleja.
-¿Quieren quedarse?-inquiere Meichi al volver a sentarse en su silla.
Ichiro sacude la cabeza tratando de recuperar el control de su cuerpo, no sucede nada, suspira, da media vuelta, la mujer olía extraño, a polvo, pero eso no habría evitado que en cualquier otra circunstancia la hubiera atacado, solo no sabía porque no quería dañarla, se retira, todos agachan la cabeza y comienzan a salir, muy absortos.
-Lo sabía, no son más que obreras sin mente-declara Yuri sentada nuevamente en una posición cómoda-Vayan con sus jefes y recuérdenles que hay más de una clase de Metahumanos-la puerta se cierra, nadie era capaz.
Shiena estaba cansada, tomó una ducha, no quería esperar a leer todos los archivos robados pero Nio le ordenó no hacerlo hasta mañana, "Motivo: Tenía sueño", en fin se sorprendió al no encontrar a Otoya, pero no le importó mucho, tenía hambre pero ya era muy tarde, bebió un poco de yogurt y se acostó, coloca sus lentes sobre la mesa de noche, la puerta se abre, Takechi entra tambaleándose con un rostro cansado pero satisfecho.
-Buenas noches Takechi-dice Kenmochi antes de acostarse.
-Hola-dice con cansancio al dejarse caer sobre la almohada-¿Alguna vez te has imaginado como es el cielo?-pregunta pero no esperaba una respuesta-Creo que estuve ahí-menciona muy sonriente desde su cama.
-De acuerdo-menciona sin saber que decir-Hasta mañana-apaga la luz, cierra los ojos, siente un peso en la cama-¿Qué rayos?-exclama Shiena al sentir encima a su compañera.
-Tranquila solo quiero mostrarte un poco-profiere la peli morada acariciando el cuerpo de Shiena.
-No, quítate-exclama al darle un codazo y sacarla de la cama con un par patadas.
-Auh, ¿por qué no quieres jugar?-reclama la chica en el suelo.
-Estás loca, ve a tu cama y duérmete-expresa muy alterada y nerviosa pero bien consciente de todo.
-Está bien, hasta mañana Shiena-sonríe Otoya al acostarse, "Tú te lo pierdes".
-Qué rara eres-expresa Shiena antes de taparse con la cobija, mañana sería interesante, iniciarían los ensayos de la obra.
Gracias a todos los que sigan esta historia, quiero hacer esto bien así que cualquier consejo que puedan darme es bien recibido.
Aquellos que envían reviews pero no puedo responderles con un PM quiero ocupar este espacio para decirles gracias, creí que ya era hora de agradecerles, ustedes saben quienes son XD, gracias.
