Naruto y Gaara llegaron a la casa que ambos tenían en la villa. El rubio se sentía triste por la discusión que había tenido con Gaara pues este desde ese momento no le hablaba solo lo necesario.

-¿Tienes hambre?- preguntó el pelirrojo

Naruto negó con la cabeza.

-Quiero hablar contigo.- le dijo intentando de sonar sumiso.

Gaara suspiró pesadamente.

-No hablaré del tema más, no hablare de Sasuke mas, estoy cansado de él y de que siempre sea el tema de discusión entre nosotros.- dijo el pelirrojo.

Naruto bajo la mirada. -Solo intento arreglar las cosas contigo por el bien de nuestro bebe.-

Gaara suspiró, pero esta vez él fue quien bajo la mirada…

-Es cierto Naruto-

Se acercó a él rubio y le abrazo fuertemente. -¿Ahora si tienes hambre? Te cocinare algo sabroso.-

Naruto sonrió ampliamente. -Sí, si tengo hambre.-

Garra comenzó a preparar todo, una cena para 3, aunque la noche término en la cama para dos, en una noche apasiona, recompensando lo que Naruto no podía darle que era su amor al 100%.


Naruto se levantó vomitando…

Gaara se tallo los ojos, y se levantó a llevarle agua y una servilleta.

-Es la 5ta vez en la semana amor- le dijo el pelirrojo.

Cuando Naruto pudo recuperarse se levantó enseñando su barriga de 7 meses.

-Pero Tsunade dice que es normal, y que el bebe está bien.- respondió Naruto.

La barriga de Naruto era enorme, casi no podía caminar, así que sus visitas medicas era definitivas en su casa… Gaara se había dedicado a comprarle todo al bebe, el motivo era para un varón pues cuando cumplió los 5 meses el niño dejo ver su sexo. Así fue que el pelirrojo con mucho entusiasmo comenzó sus compras.

Ya tenían la cunita, el moisés, ropita que utilizarían para cuando salieran del hospital. Naruto le observaba cuando su pareja se dedicaba a instalar todo… Se sentía bien, pero Sasuke le atormentaba…

Tocaron la puerta haciendo que Naruto saliera de sus pensamientos, fue a abrir y para su sorpresa se encontró con…

-¡Sakura!- Exclamo el rubio y esta con bebe en mano se dispuso a entrar.

Ayari Uchiha ya tenía 5 meses de edad. La hermosa niña de cabellos negros azabaches balbuceaba y jugaba con el cabello de su madre.

-Vine a visitarte- dijo la pelirrosa, Sasuke no pudo venir, pues anda en la remodelación de nuestro hogar… Casi se parece a la mansión de la Hokage- dijo sonriendo.

Naruto le hizo pasar y le ofreció bebidas, increíblemente se dedicaron a hablar de la maternidad, Sakura le daba consejos, y Naruto le escuchaba y le hacía preguntas. Le contaba de su malestar. Gaara se dedicaba a hacer la cena para la visita, escucha a atento y le hacia reír que Naruto ya no hablara de guerras, si no de que si podía amamantar a su hijo.

-Sasuke está muy contento con nuestra hija, juega con ella a todas horas a veces lo regaño porque no deja que la niña tome la siesta…-

Naruto reía en lo bajo. -Debe estar muy feliz, luego de la muerte de todo su Clan, y su hermano Itachi… Ahora debe sentirse lleno de vida.-

Sakura abrió los ojos como platos…

-No te he contado Naruto, pero lo último que supe por la propia boca de Sasuke es que Itachi no está muerto.-

-¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡Qué?- exclamo Naruto escuchando semejante noticia…

-Sasuke no me ha dicho mas, pero por lo que supe Itachi hizo su vida escondido de todos y Sasuke le encontró, me comento que si está vivo le dirá que vuelva a la villa, luego de que Sasuke se entero que Itachi no mato a su Clan se ha sentido resentido consigo mismo.-

Naruto asintió.

-Es natural, además Sasuke ama a su hermano, y lo conozco hará lo que sea necesario para traerlo de nuevo.-

Sakura afirmo moviendo su cabeza. -Así es, además de que nuestra familia crecerá…-

Naruto le miró de reojo. -Si lo más probable es que crezca.-

-La cena está servida- dijo Gaara desde el comedor.

Sakura, la bebe y Naruto se dirigieron al comedor y cenaron, platicaban entre todos, Gaara no tenía nada en contra de la pelirrosa, así que le trataba con respeto.

-Gracias por la cena, ha sido muy delicioso-

Sakura le acaricio el vientre redondo y duro de Naruto.

-La maternidad te asienta bien- le dijo la pelirrosa.

Naruto le abrazo. -Envíale saludos a tu marido-

Sakura asintió y salió de allí junto a su hija. Naruto cerró la puerta y suspiró.

-Me iré a dar un baño, luego a dormir no aguanto los pies.- se quejo el rubio.

-Ve, recogeré e iré a darte un rico masaje.- replico el pelirrojo

Naruto sonrió ampliamente. -Siii, ya quiero- dijo tirándole un beso.

Se preparo para el baño y al salir luego de varios minutos se acomodo en la cama y Gaara llegó… Se unto crema en las manos y comenzó a masajearle.

-¿Crees que seré un buen padre?- le pregunto Gaara

Naruto le miro y sonrió…

-Serás un excelente padre, porque eres un excelente ser humano-

Gaara le miro de reojo.

-¿Soy un buen esposo?-

-Eres un buen esposo, nunca lo dudes.-

-Eso me tranquiliza- dijo el pelirrojo besándole los pies.

-Te amo Naruto- le dijo esperando una respuesta igual pero el rubio solo sonrió triste…

-No me gusta cuando te pones sentimental- dijo Naruto

Gaara suspiró. -Me iré a bañar-

Gaara se metió en la ducha y lloro amargamente… Sabia de sobra que Naruto no le amaba igual, pero no le podía dejar menos ahora por ese bebe que es su razón de vivir. Luego de que se tranquilizo se coloco una bata y se dirigió a la cama. Naruto ya se había dormido. Se acercó y beso la barriga. Se acomodo y se quedo dormido.

Continuara